Disclaimer: InuYasha no me pertenece ni ninguno de sus personajes (para mi desgracia)

Advertencia: Faltas de ortografía que haya pasado por alto.

Día 27: Chef (Idea dada por Raquel)

Luces, cámara y… ¡SessKag!

Velada

Kagome estaba muy cansada y tenía hambre, sus clases iban aumentado los proyectos e intentar encontrar el tiempo para dedicarle a su tesis, y simplemente quería llegar a su casa para dormir, ni siquiera tenía el ánimo para hacerse de cenar, y todo hubiera ido acorde a su plan de no ser por la llamada de su prometido le había mandado un mensaje pidiéndole traer unas cosas y por lo que la morena intuía, él no iba irse del restaurant esa noche y aunque eso le entristecía de alguna manera, igual estaba muy orgullosa de él, el fin de semana tendría la apertura después de años planeándolo y ella estaría a su lado.

Llegó hasta la calle y vio que las luces estaban apagadas, así que fue hacia el callejón para entrar por la puerta de servicio, todo estaba nuevo y lucían brillante y hermoso, pensó al ingresar; lo bueno de tener un prometido chef es que las fiestas familiares definitivamente eran deliciosas.

Pasó por la zona de empleados hasta llegar a una oficina en donde, sorprendentemente, no encontró a Sesshōmaru, así que con curiosidad se dirigió al área de cocina y se sorprendió al ver que ahí estaba.

—Sesshōmaru.

Él le miró por un segundo.

—Llegas justo a tiempo —mencionó al verla acercarse, se giró hacia ella.

—¿Qué estás cocinando? Pensé que ya tenías todos los platillos elegidos y-

El ambarino se inclinó para besarla mientras tomaba la bolsa que la morena cargaba en sus manos, se separó con una ligera sonrisa.

—Gracias por traerme esto, ¿puedes ir por unas cosas que olvide en las mesas? Necesito terminar esto.

Kagome estuvo a punto de decirle que estaba muy cansada y que sólo quería ir a su casa, pero respiró profundamente antes de ponerse de puntas y besar la mejilla masculina, para hacer lo que le pidió, pero cuál fue su sorpresa al entrar ver que una mesa estaba decorada con velas y pétalos de rosas blancas, sus flores favoritas, avanzó por inercia embelesada.

—Veo que te gusto.

Ella se sobresaltó al escuchar la voz de él, se giró y le encontró caminando hacia ella con dos platos de comida en cada una.

—¿Qué es todo esto?

Él colocó los platos y luego corrió la silla para indicarle que se sentará, lo cual hizo casi automáticamente aún desconcertada por todo eso; Sesshōmaru con la calma que le caracterizaba le sirvió la bebida fría en el vaso de la morena antes de sentarse en el puesto frente a ella.

—Bueno, un parajito me contó que no has estado comiendo bien.

—¿Ese pajarito es pelirrojo?

—Y escandaloso —agregó—. Come, por tu cara sé que estás a punto de dormirte, pero necesitas tener algo en estómago.

Kagome pensó que era imposible enamorarse aún más de él, pero olvidaba esos momentos en que él podía tocar y conmover su corazón al punto de las lágrimas, por eso al probar la comida y encontrar el toque que hacía tan delicioso todo lo que el cocinaba, no pudo evitar decir,

—Gracias, esto está delicioso.

Él sólo sonrió mientras tomaba la bebida, se aseguraría de que se terminará todo antes de cerrar y llevarla a descansar, se sentía ligeramente culpable pues ya no pasaba mucho tiempo con ella por culpa de la planeación y la fecha de la inauguración unos días de distancia, así que al enterarse que no estaba comiendo apropiadamente mandó a los chicos temprano a casa, antes de mandarle ese mensaje, definitivamente después de la apertura de "Yōkai no kokoro", no la perdería de vista.

A su futura esposa.

Nos vemos mañana. Con amor.

FiraLili