Estaba con Lapis en el receso últimamente era al único a quien soportaba: Kakarotto era irritante y Chi Chi se la vivía pegada a él, Launch y Ten ni hablaban por estar muy ocupados el uno con el otro y Lazuli era muy agresiva para su gusto.
—Traes un humor—comentó Lapis.
—Que te valga—contestó, cruzando sus brazos.
—Que extraño, es lo mismo que dijo la azulita—rió por lo bajo—. Algo tenéis entre vosotros dos.
—¿Yo con aquella mocosa? Por favor.
—Venga, no sabes mentir, Vegeta. Hoy ni nos saludó; incluso le gritó a Goku cuando le fue a hablar...
—Es porque es una mal educada—contestó a la defensiva—. Y a mi no me importa.
—Ya, a ti no pero al parecer a ella sí, sólo hay que verle la cara—dijo apuntando con su barbilla a una mesa en donde ella se encontraba con la mirada perdida.
Vio sus ojeras por debajo de sus ojos y se sintió culpable, quizá a ella si le había afectado en algo; su culpabilidad se borró en el instante en el que vio al estúpido de Zaboon acercarse a ella con una gran sonrisa.
Toda la clase se había puesto el libro frente al rostro para evitar que se vieran sus ojos rojos, sí le había afectado los dichos de Lían, le afectaba que Vegeta la prefiriera a ella, que la admitía en su casa mientras que ella había salido corriendo por la puerta.
—Hola—escuchó frente a ella con un tono bastante formal—. Permíteme presentarme, mi nombre es Zaboon.
—Oh, pues yo soy Bulma—saludó.
Le dio una mirada rápida, tenía una trenza con sus cabellos al lado izquierdo, ojos verdes y sus rasgos eran muy varoniles, todo junto a una sonrisa amable. Era muy guapo y no recordaba haberle hablado antes, ni siquiera cayó en cuenta de que estaba en su mismo salón.
—Fue inevitable notar esas lágrimas en clase.
—¿Tanto se notaron?—cerró los ojos frustrada.
Seguro y alguien le contaba a Lían sobre su debilidad, se había expuesto.
—No me gusta ver a las mujeres llorar...
—Y a mi no me va a gustar tu rostro después de que acabe contigo—abrió los ojos sorprendida al escuchar la voz de Vegeta frente a ella, interrumpiendo su charla.
—Siempre tan agresivo Ouji—dijo con fastidio.
—Siempre tan molesto—contraatacó.
—Disculpa por esto—dijo Zaboon—. Espero y podamos vernos pronto.
Vio como se alejaba, tan amable... muy diferente a Vegeta.
—¿Qué quieres?—miró molesta a Vegeta.
—¿Qué hacías hablando con ese estúpido?
—¿Qué demonios te importa? Anda, ve con Lían. Oh, espera, según tú vosotros no sois nada, pero ella anda por ahí diciendo a todo el mundo lo feliz que sois el uno con el otro...—al terminar de decir eso, sintió la mano de Vegeta sobre su brazo, obligándole a ponerse de pie y caminar—, ¡sueltame! ¡Para! ¡Para! ¡Para!—el recuerdo fue inevitable.
Tan distintos. No había peleas de por medio, no había sentimientos y se arrepentia. Ese día ella gritaba que parara con una sonrisa en los labios y él no la manejaba con fuerza, ahora era tan diferente; por más que le gritara él no se detenía y cuando lograba soltarse un poco él le tomaba con más fuerza.
—Me estás lastimado—se quejó.
El agarre sobre su brazo se aflojó.
—Camina y te darás cuenta de que no miento—dijo mirándole por el rabillo de su ojo derecho.
—¡Sueltame!
Lapis llegó hasta ellos y tomó el otro brazo de Bulma.
—Dejadlo ya—se dirigió a ambos—. suelta su brazo, tío.
—No hasta que ella escuche a Lían—tiró del brazo de Bulma.
Lapis prefirió no molestarles más, había visto como Vegeta camina hacia Zaboon y Bulma con molestia decidió dejarlo estar en ese momento, pero al ver a su amigo tirar del brazo de ella mientras que se quejaba le hizo intervenir, pero sabía que Vegeta no era de los que hacía algo sin pensar; debía tener sus motivos para arrastrarla contra su voluntad.
Pronto llegaron hacia un grupo de chicas en donde se encontraba Lían, ella al ver a Vegeta rápidamente corrió hacia él y le abrazo por el cuello.
—Te extrañe—dijo, Vegeta se liberó de su abrazo.
—Para ya con esta farsa.—habló serio.
Bulma se puso al lado de Vegeta dejándose ver, él aún no soltaba su brazo, pero ya no la estaba lastimado, el agarre era lo suficiente para mantenerle a su lado. Al ver la seriedad y el tono indiferente con el que le hablaba le hizo pensar en que sí él estuviera involucrado con ella.
—¿Parar con que...?
—Dejar de hacer la tonta, tú y yo no estamos en algún tipo de relación.
—Exacto, porque yo te voté—mintió, estaba al frente de todos y no permitiría que Vegeta le humillara de esa forma.
El motivo por el que quizá volver con él era simple: no quería que nadie este con él, todo estuvo perfecto hasta que esa chica del pelo azul empezó a juntarse con el grupo de Vegeta. Se había enterado de los rumores de cuando Vegeta llegó corriendo con ella tomados de la mano, no había chico que no la prefiriese a ella y le molestaba que Vegeta la reemplace de esa manera. Ella era mejor que Bulma.
—Por infiel, desde hace dos años que no hablamos. Para con esta farsa.
Bulma admiro con una sonrisa el rostro desfigurado de Lían claramente la vergüenza estaba plasmada en esa mueca de sorpresa, que pronto disimulo con un ademán de manos quitándole importancia.
Aún sujetaba su brazo, ella camino a su lado dejándose guiar hacia donde quiera que la llevará. Pronto llegaron a un salón vacío, él abrió la puerta y ella entró, se apoyó en una mesa y él se puso frente a ella.
—Esa es la verdad, la has oído.—dijo y estuvo dispuesto a abandonar el lugar pero esta vez fue el turno de Bulma de tomarlo de la mano y evitar que se fuera.
¡Hola! ¿Cómo estais?
Respecto al capítulo ahora se viene lo romántico, o tal vez no... una nunca sabe. Y no quiero volver a escribir de Lían (? La odioMi ausencia es debido a mi cambio de pais :v desde España a Argentina no es un camino corto :'v
Agradezco sus reviews :') prometo responder todos y cada uno de ellos en el siguiente capítulo uwu/
¡Nos leemos pronto!
