No pensé que haría segunda parte pero se me vino la inspiración -w- Bueno, les pido que dejen review si así lo desean, pero opiniones constructivas o positivas.
Los personajes de Bleach le pertenecen al gran Tite Kubo-sama.
Mas que amigos de infancia – Parte dos
2 Años después…
Luego de una larga semana empacando y viceversa, en el fondo del gran departamento se encontraba un joven alto de cabellos oscuros como el carbón, una mirada radioactiva, llevando puesto una camisa de manga larga color verde con líneas blancas, complementada con unos vaqueros negros y unas sandalias blancas, las cuales combinaban con la pálida piel del joven.
Este curioso universitario estaba buscando algo o alguien, pues su mirada recorría cada rincón y caja de aquel nuevo departamento en el que se encontraba.
Luego de buscar durante casi una hora se detiene cansado.-Mejor voy a descansar- pensó para si mismo y se dirigió hacia la terraza, pero su silla se encontraba ocupada por aquello que estaba desaparecido.
Su mujer se encontraba tranquilamente durmiendo con la sonrisa que la caracterizaba, su cabello anaranjado se encontraba revuelto levemente en la cabecera del asiento.
El ojiesmeralda con el sello fruncido se acerco silenciosamente y al llegar al lado de ella, se inclino un poco y empezó a rozar lentamente la piel desnuda de la ojigris con el fin de hacerle cosquillas y así despertarla, lo cual logro fácilmente provocando que la pelinaranja empezara a reírse de forma escandalosa y chistosa.
Orihime fue callada por los suaves y tibios labios del moreno, los cuales se fueron moviendo salvajemente mientras su lengua pedia permiso para saborear la lengua de su mujer, el cual inmediatamente se le concedió provocando una sincronizada danza en sus bocas.
Luego del apasionado beso tuvieron que separarse ya que sus pulmones rogaban oxigeno. –Mujer…- se notaba al enojado Ulquiorra.
.¿Que sucede, hombre? – respondió la mujer de forma burlona, ya que no le gustaba que la llamara así.
-Aléjate de ese tipo, Kurosaki Ichigo- pronuncio el nombre de aquel pelinaranjo con nombre de fresa en un tono de rabia el cual solo nota la única mujer que lo conoce bien.
-Celos- pensó la ojigris , dando a lucir una pequeña sonrisa la cual dejo confusa al azabache –No te preocupes, solo somos amigos desde pequeños – Fue bruscamente aprisionada entre la silla y el chico de ojos verdes tan profundos.
-Nosotros… también éramos amigos de la infancia, ¿Acaso no lo recuerdas, niña? – el palido joven se encontraba tan… tan celoso que no podía mostrarle su expresión la cual escondió con su desordenado cabello color carbón.
La ojigris se sorprendió – Pero Ulquiorra… - estaba sonrojada por lo que iba a decir - … Tú eres mi primer amor – beso tiernamente los labios del que atrapo su corazón desde tan pequeña, provocando un leve sonrojo en la cara generalmente fría del chico. -Te amo Ulquiorra-. Termino diciendo la pelinaranja con una gran sonrisa sincera y alegre.
Ulquiorra no podía aguantar más, sentía que el estar unidos legalmente por un anillo no era suficiente… necesitaba algo más.
- Orihime… - la chica se sonrojo ya que rara vez escuchaba su nombre desde los palidos labios de aquel joven.
-…Quiero hijos – el ojiesmeralda aclaro su mente, se dio cuenta que él, la personas mas solitaria y fría, deseaba tener una familia junto a su polo opuesto, primer amor, Inoue Orihime.
Hubo unos eternos minutos de silencio.
-S-Si qui-quieres…-aclaro su mente la pelinaranja - Si quieres probamos esta noche – Se escucho segura y así se sentía.
- ¿Estas… estás segura? – sorprendido de la respuesta no soporto el volver a preguntarle él azabache .
-¿Qué sucede Ulquiorra, ahora tu eres el miedoso?. Es raro que hables tanto, por que no mejor… mejor vamos a nuestra habitación, aquí ya hace algo de frio – Sonrió la chica mientras temblaba un poco.
El ojiesmeralda libero a la de ojos grises de sus brazos y junto a ella se levantaron cuidadosamente y se dirigieron a su cuarto. Al llegar a su destino, el moreno abrazo por detrás la alegre chica provocando un sonrojo en ella.
- ¿Estas segura, Orihime? – el azabache acomodo su barbilla en el hombro de la pelinaranja.
-Si… ¿Y tu Ulquiorra?- ella segura de su decisión sonrió, ya que deseaba lo mismo que su pareja, una familia. Comenzo a ser besada en su cuello.
- Si tú estás segura… - él mordió tiernamente la oreja de ella, como resultado ella dio a escuchar un gemido – Yo también – la recostó en la cama y comenzó el largo acto nocturno, empezando por los tiernos besos y delicadas caricias, y terminando con gemidos de placer y aceleradas respiraciones por parte de ambos. (Realmente no sabia como escribir una escena asi… maldita inocencia ._.)
Se recostaron uno al lado del otro rodeando sus brazos mientras sus cuerpos desnudos se calmaban de aquel placer.
Orihime sonrió – Como siempre me sorprendes, estuviste genial – lo abrazo tiernamente. El ojiesmeralda suspiro y aun no lograba comprender como es que después de escenas como estas, ella no perdía su esencia inocente. El respondió al abrazo acercándola mas.
- Realmente deseo hijos, mujer – le beso cariñosamente la frente y acaricio su acaramelado cabello. – Y no te alejes de nuevo de mi, por favor – la ultima frase provoco que en ambos apareciera aquel triste recuerdo.
Flash Back POV Ulquiorra
No sé qué hacer, la niña está llorando y junto a sus lagrimas trajo una noticia, la cual provoco uno de esos extraños dolores en el pecho. Solo reaccione a darle un abrazo y limpiar sus lagrimas con mi pulgar.
- Ul-Ulquiorra… pro-pr-prométeme que si nos volvemos a ver… no cambiaras – Me sorprendió lo que dijo, que ingenua de pensar aquello, el mundo es muy grande como para un simple reencuentro. Pero… yo también deseo eso, que infantil.
- No cambies, ya que me gustas tal como eres… - ella sonrio, ¿Acaso sabe lo que dice? Pero… es la primera vez que alguien me dice eso.
- Niña… - ah rayos, no se expresarme muy bien – Espero lo mismo – me sorprendió, jamás pensé que palabras tan simples la harían tan feliz. Su cara a pesar de estar toda roja luego de llorar ahora mostraba una cálida sonrisa la cual siempre ame. Espera… ¿Cual fue la palabra con la que me exprese?.
No pude seguir pensando ya que de la nada salió mi padre– ¡Que haces aquí Ulquiorra! ¡¿No sabes qué hora es?! – oh cierto, es tarde pensé - ¡Ven! Y disculpa pequeña, mañana pueden jugar sin problemas – me agarro la mano y a la fuerza me jalo, estaba borracho como varias veces más.
-Padre, disculpa pero no puedo mañana, es solo para hoy – ella solo apretó mas fuerte mi muñeca, dolia. - ¡Orihime…! – intente alcanzarla con mi brazo todo estirado pero solo logre rozar sus dedos. - ¡Ulquiorra!,¡ Nos veremos otra vez, lo prometiste! – ella sonrió pero tristemente, me dio rabia, me aleje tanto que solo lograba ver su silueta.
Sin darme cuenta, por mis mejillas corrieron un par de lagrimas que antes jamás habían aparecido, la razón no era que mi padre apretaba con fuerza mi muñeca, mis lagrimas representaron mi futura soledad, el vacio que estaría en mi corazón todos los años sin ella.
Fin Flash Back
El azabache se aferro con más fuerza a la pelinaranja, y ella a él.
-No te preocupes… este anillo representa nuestra unión, no lo olvides – ambos observaban sus anillos, sonrieron al recordar aquel hermoso y feliz día.
La chica beso la punta de la nariz del dueño de su corazón.
- ¿Segura? – el pálido joven se acomodo infantilmente en el pecho de la ojos grises.
- Sip, y además… en poco tiempo tendremos hijos – Le sonrio para luego besarlo tiernamente. Pero el azabache no soporto y transformo aquel tierno beso en uno salvaje y apasionado beso entre amantes.
-Orihime… Te deseo, te aprecio y… sobre todo, Te amo – el ojiesmeralda enredo sus largos dedos en la cabellera rojiza de su mujer
- Yo también te amo, Ulquiorra – ella sonrio mientras se acomodaba en el pecho de su captor. Luego de unos minutos ambos cayeron en los brazos de morfeo mietras seguían comodamente entre los brazos del otro.
Fin
