TRES

Cuando Eve le confesó a Selene que David le gustaba de sobremanera Selene no encontró que contestar, menos cuando añadió que creía quererlo. Al hablarlo con Michael horas después él le había pedido que no desestimara los sentimientos de su hija pues Eve ya era una mujer hecha y derecha, no una niña impresionada o una adolescente con un capricho así que no podía juzgar tan solo porque creía saber más sobre los asuntos del corazón de su hija…lo cual si lo pensaba bien era hasta ridículo.

Michael por su parte no dejaba de preocuparse, no era normal la actitud de Eve, la mayoría de los jóvenes estarían tratando de tener su propia vida y amigos. Eve no parecía tener un problema con siempre estar pegada a las faldas de ellos, prefiriendo la seguridad que le daba la dependencia a tal vez arriesgarse. Y a decir verdad no encontraba un problema con ello, su problema era ver como se asociaba con la gente que tenía a su alrededor, lo cual no hacía mucho. Y cuando le contó a Selene sobre lo que pensaba ella tan solo sacó la cara por su hija, como era de esperarse. Solo en aquel momento cayendo en cuenta que probablemente aquella conducta antisocial era la misma con la que Selene se había comportado en Ordoghaz.

De su conversación con Eve Selene le había dejado un par de cosas de lado a Michael, como el consejo que le dio, "aunque parezca imposible y no lo estés buscando algún día encontrarás a la persona para ti. Tómame como ejemplo."

En aquel momento hacía nueve años desde que conocía a su madre y muy pocas veces –a decir verdad tal vez nunca- la había escuchado hablar con aquel optimismo, mucho menos hacía su vida romántica….o falta de esta. "Seiscientos años es mucho." Fue su respuesta, dándole una sonrisa fingida a Selene, sonrisa que inmediatamente cambió al sentir lástima por sí misma. Una tonta con un enamoramiento no correspondido, patético. "Además, madre, ¿quién me va a querer? Soy una abominación entre abominaciones." Podrían estar conviviendo con los vampiros pero una cosa era tolerancia y otra ser aceptada. David era el único vampiro que la aceptaba pero al mismo tiempo parecía ser bastante inalcanzable.

Selene no encontró nada más que acercarse a su hija y dejarle un beso sobre la cabeza. "Fui una traficante de muerte que se enamoró de un lycan. La gente puede cambiar su forma de pensar. Y no eres una abominación." Odiaba esa palabra.
Eve no contestó nada, tan solo se acurrucó contra ella cosa que no sucedía a menudo.

David podía ser un vampiro tranquilo pero la verdad era que a Selene la había preocupado más de lo que lo haría cualquier desconocido. Él era un buen vampiro, un buen guerrero, y desde el día que lo conoció solo había tenido tres problemas con él, uno referente a un entrenamiento, otro a cómo manejar los vampiros que se les querían unir y otro referente a Eve.

El que mayor impacto había causado fue el referente a su hija.

Dos o tres años después de conocerlo Eve y David habían estado entrenando y las cosas no habían resultado demasiado bien para él. Selene inmediatamente se había acercado viendo a una a medio transformar Eve preocupada y habían intercambiado un par de palabras que para ahora no recordaba. Lo que sí recordaba era haber visto a David acercándose de nuevo a ellas, limpiándose la sangre de la cara mientras no le quitaba los ojos de encima a Eve. Sus ojos brillando con esa mirada que ella reconoció de inmediato, mirada que no le agradó. Dio el entrenamiento por terminado y la mandó a descansar, Eve siguiendo sus órdenes inmediatamente. David a su vez también se retiró, solo que ella lo siguió, él empezando a realzar la fuerza de su hija y Selene no escuchándolo mientras lo alcanzaba, el enojo que la carcomía hablando por ella y en un impulso de un golpe seco en el pecho lo aventó contra una pared sosteniéndolo contra esta. "Es solo una niña." Le dijo apenas si pudiendo hablar de la ira mientras lo ahorcaba. David colocándose cada vez mas rojo al ahogarse y tratando de hacerla soltarlo pero no estaba a la par de ella. "Te lo advierto solo esta vez." Lo empujó mas contra la pared mientras le mantenía la mirada y solo cuando vio que estaba a punto de perder el conocimiento lo dejó ir.

David cayó sentado al piso, botas alejándose prontamente mientras él trataba de respirar. Y miedo había habido en él en ese momento, junto con culpa y arrepentimiento. No pudiendo hacer nada más que apoyarse contra la pared se quedó donde se encontraba pensando en lo sucedido. Selene no había malinterpretado lo sucedido, y a la vez lo había hecho. Una intensa atracción por la fuerza de Eve lo había recorrido en el momento que se había colocado en pie para dirigirse hacia ellas, saber que esta niña bajita y sin experiencia tenía tanta fuerza y poder era algo de admirar. Una vez que estuvo a menos de un metro de ella no pudo dejar de notar sus ojos negros con azul aun resplandecientes mientras intercambiaba palabras con Selene. Y por primera vez y sin pensarlo se sintió atraído a su rostro, literalmente había pensado 'esos ojos…ese rostro…..hermosa.' Pero no era nada más que eso; un pensamiento pasajero y por eso le dio un par de horas a Selene para que se calmara antes de irla a buscar. Ella ni siquiera dio impresión de haber notado su presencia. "Mal interpretaste lo que-"

"No me trates de idiota, David." Lo interrumpió, "Sé lo que vi." Aquella mirada había sido fácil de reconocer; era la misma mirada que el asqueroso de Kraven le había llegado a dar en incontables oportunidades. Eve había brillado en los ojos de David en aquel momento en que lo venció. El poder era un atrayente.

David arriesgando su vida decidió hablar con la verdad, "Es guapa te lo admito pero como lo dijiste es una niña…...a mí no me interesan esas cosas." Que ella pareciera no estarle prestando atención lo molestó, "¡Mírame!" le exigió para que lo estudiara y viera que hablaba con la verdad, y por supuesto, de inmediato vio en los ojos azules de Selene que no le había agradado nada que le gritara pero no se dejó intimidar por aquello, en vez de eso continuó, "Lo que me llamó la atención en aquel instante fue su fuerza. Su fuerza es increíble. Un poder que desearía tener. Nada más." Ella lo intrigaba…

Selene le mantuvo la mirada no pudiendo discernir algún engaño pero la vida le había enseñado tanto de este tipo de cosas que no se iba a confiar. "No estoy dispuesta a hablar más del asunto." Le contestó simplemente sin siquiera pensar en las palabras que le acababa de dar. Lo único que podía pensar era en Eve y en la pequeña infatuación que ella parecía tener con David; lo que la preocupaba aun más.

"Selene-"

Le sacudió la cabeza girándose hacia él perdiendo de nuevo la paciencia, "No voy a dejar que nadie arruine lo que le queda a Eve de niñez. Y puedes haberme ayudado todo este tiempo pero no te quede en duda que si haces algo inapropiado con mi hija tu menor problema será encontrar tu muerte a las garras de un lycan."

David desde ese momento mantuvo una mayor distancia de madre e hija.

Volviendo al presente y viendo a Eve pensativa contra ella Selene no pudo dejar de especular que después de todo sí había estado equivocada en cuanto a David. Él nunca se había propasado con Eve, incluso ahora cuando ya estaba crecida.

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.

Los años continuaron pasando y la vida de su hija era la vida de su hija y por más que a veces quisiera intervenir Michael le había pedido que lo hiciera solo cuando fuera estrictamente necesario. Para ellos estrictamente necesario era cuando estaban siendo atacados, tirados de lado a lado y de pared contra pared. Selene concedía aquello y para ser realistas aparte de los múltiples intentos de asesinatos o de atraparlos su hija llevaba una vida tranquila. Era una joven tranquila, porque así fuera estúpido de verlo la seguía viendo como una niña. No le gustaban las aglomeraciones, no le gustaba compartir con nuevos vampiros, no actuaba como los más imprudentes o jóvenes de ellos. Tenía una cabeza bien puesta sobre sus hombros, como Michael decía.

En los últimos años había hecho unos cuantos compañeros en sus estadías en las comunidades, vampiros con los que se entrenaba y compartía cierto tiempo de ocio, pero David siempre estaba alrededor. Usualmente al menos una vez al día los veía juntos y conversando no sabía de qué tanto. Selene una vez le había preguntado a Eve si le había dicho algo a David de sus sentimientos y ella se había negado diciendo que no le veía el punto. Unos meses después la había notado cabizbaja y no dando todo de ella en su entrenamiento al preguntarle la causa le había revelado que finalmente había hablado con David y que este le había contestado que solo la quería como una amiga. Selene no encontró nada por decir hasta unos días después cuando la vio hablando con David de nuevo, como si nada.

Aquello reforzaba mas sus pensamientos de que Eve no estaba enamorada de David porque entonces como hacía para verlo todos los días y compartir como si nada con su novia a unos metros de distancia. Por supuesto todo el mundo tenía formas diferentes de manejar la vida y la de ella no era la misma que la de su hija. Por cuenta propia odiaría ver a Michael con otra mujer y él solo hecho de tener aquel pensamiento la dejaba incomoda y no deseaba profundizar más en aquello.

Eve no hablaba mucho con Michael del asunto, si algo iba de Eve a Selene, y después ella le contaba todo a Michael para ver él que opinaba. En aquella ocasión Selene le admitió a Michael que no estaba de acuerdo en que Eve le hubiera contado de sus sentimientos a David pues él tenía una pareja de cuatro años y ella tenía que respetar aquello. Las palabras de Michael fueron 'Si él no engañó a su pareja es porque la quiere y creo que eso es suficiente para darle a entender a Eve que se aleje.' Por supuesto, habían varios tipos de mujeres pero Eve no era del tipo que seguiría buscando insistentemente una relación que no podía ser.

Una tarde habían estado reunidos los tres en una sala alimentándose cuando Eve de nuevo había empezado a quejarse sobre David. "Deseas lo que no puedes tener."

Selene se había sorprendido por aquellas palabras no estando segura si Eve las tomaría a mal pero ella le sonrió a Michael tras un par de segundos.

Eve para ahora ya había aprendido a vivir con el sentimiento no correspondido, mas de una década, "Para ti es fácil hablar ya tienes a mi madre."

Michael le pasó el brazo a Selene por los hombros "Sí la tengo." Le contestó dándole un beso sobre la cabeza, "Pero no lo creas, al inicio de nuestra relación ella parecía bastante inalcanzable para mí."

Eve le hizo una mueca siguiéndole el juego, "Ella es Selene después de todo." No era por nada pero su madre era fantástica. Solo había una persona que le era su igual y aquel no era nadie más que su padre.
Selene uso el muslo de Michael como apoyo para levantarse mientras les giraba los ojos a ambos por sus niñerías pero no logró levantarse del todo pues sintió a Michael cogiéndola de la muñeca y trayéndola contra él usando su fuerza, su cuerpo desplomándose contra el de él mientas una sonrisa aparecía en su rostro mientras él la hacía sentar encima suyo y ella luchaba por no hacerlo hasta que se dio por vencida, primero quebrarían el sillón que ella ganarle.
"Ven, eso es lo que quiero." Eve les dijo colocándose más seria mientras los veía reacomodarse, aunque manteniendo mayor contacto que segundos atrás. Su cabeza yendo inevitablemente a la cuestión de que David nunca le colocaría atención porque ella era en parte lycan. Ningún vampiro decente le colocaría atención por aquella razón.

Selene le apretó la pierna a Michael dejándole saber que era hora de contarle a Eve la proposición que le habían hecho. "Sabes que Olivia está de visita en la comunidad, ¿cierto?"

Eve le asintió, Olivia era la doctora vampira que la había alimentado por primera vez en su vida, "Sí. Y se me hace extraño." Las comunidades vampíricas tenían como regla no dejar conocer el paradero de dichas comunidades, uno a duras penas sabía dónde estaba la de uno, así evitando que alguien delatara las posiciones de otras a algún enemigo. "¿Saben a qué vino?" Así ellos tres estuvieran con vampiros en este momento eso no significaba que los hubieran aceptado, de hecho solo esta comunidad había estado dispuesta a darles una bienvenida y eso porque Selene los estaba entrenando. Para vampiros como Thomas y cada representante era un dolor de cabeza tenerlos de su lado, y claro, siempre quedaba que ella y Michael continuaban siendo cazados así que era eminente que los encontraran.

Michael le asintió, "Los altos mandos tienen una iniciativa nueva y esa es unir a todos los científicos y médicos para así….reponer lo que una vez fue Ziodex."

"¿Te pidió que te les unieras?" preguntó sorprendida.

"Sí."

"¿Aceptaste?" miró de lado hacia su madre, a lo que aquello significaría.

Michael se tocó la cara, "Diría que lo estoy pensando pero la verdad es que necesito saber que lo que ellos van a ser no es algo que nos vaya a perjudicar. O que de repente vayan a crear ANTIGEN versión 2.0"

Se deslizó mas por su asiento, "¿Qué si esto es una trampa y tan solo quieren atraerte para-"

"Michael y yo ya hablamos de ello," Selene la interrumpió, "él no va a ir a meterse a la boca del lobo solo."

"Entonces vamos a ir los tres." No lo preguntó, pero como fue de esperarse vio a sus padres mirándose con preocupación lo cual no encontraba justo pues ya sabía lo que vendría; ella no iría con ellos; como manera de protegerla. "Creo que ya estoy lo suficientemente grandecita como para tomar mis propias decisiones. Además es mejor que yo te acompañe que mi mamá. No solo somos los dos más poderosos sino que también hay que tener en cuenta que detrás de quien pueden estar en todo esto es ella." Esos vampiros podían querer obtener el don de Alexander Corvinus.

Como siempre a Selene le molestaron aquellas palabras, o que ambos pensaran que era más débil que ellos, "Michael no tiene pensado llevarte a ese lugar. Créelo o no le dijo a Olivia que si se presentaba lo haría con algunos lycans."

A Eve aquello le pareció extraño. En los años que anduvieron buscando a su padre él no se quedó quieto y sabía que se había amistado de uno u otro clan licántropo, "¿Tomo a que no lo tomó bien?" preguntó pues la mezcla de las dos razas era algo que aun era considerado algo no prudente.

"No, no lo hizo." Le contestó.

Selene decidió interceder, "No deberíamos pensar en ello tan insistentemente desde ahora. Es tan solo un proyecto que si se llega a dar le faltará su buena década para dar sus primeros pasos. Tan solo creímos que deberías de estar al tanto por si te hacen alguna pregunta."

Eve se quedó mirándolos pensando en cómo cambiaría aquello la interacción entre sus padres. Después de todo estaban reclutando científicos, su madre era una guerrera que sería necesitada más acá que en aquel lugar. ¿Habrían ya ellos discutido aquello?