CUATRO

En el mundo de los inmortales, de los vampiros, habían dos clases de reuniones; reuniones tácticas y las sociales, en las últimas ella y Michael apenas iban a hacer acto de presencia lo cual fue cambiando para su hija a medida que iba creciendo. Los 'me quiero quedar por un rato mas.' Cambiaron a 'Voy más tarde,' Y de nuevo Michael había sido la voz de la razón, "Ella merece un poco de diversión, alejar su mente de todo esto aunque solo sea por unas horas. No todo puede ser entrenamiento y matar."

"Para mí todo es entrenamiento y matar." Selene le contestó a regañadientes no pensándolo mucho.

Michael le sonrió y tomando por ventaja la soledad de la esquina de la gran sala en la que estaban y las grandes cortinas que proveían aun mas tinieblas se acercó y apoyó sus labios sobre los de ella por un par de segundos, luego se separó cuando la sintió empujándolo del pecho, a ella no le gustaban las muestras de afecto en público. "Tu entretenimiento puede que no sea una conversación banal con un conocido," le dijo señalándole a la sala, a las personas sosteniendo vasos de sangre con licor, luego señaló hacia una mesa redonda donde estaba Eve jugando póker con varios vampiros, "O jugando cartas. Tu entretenimiento me gustaría pensar que la mayoría de las veces viene de mí." Le dijo volviendo a acercársele, esta vez posando los labios sobre su cuello descubierto y succionando la piel provocadoramente.

Selene lo volvió a hacer alejar de ella mientras miraba alrededor, "No últimamente." Le respondio queriendolo hacer callar pero la verdad era que sus palabras eran ciertas, y llegaron como una queja.

Le asintió sabiendo a que se refería, demasiado trabajo, poca privacidad, delgadas paredes, su hija durmiendo al otro lado de aquella pared, los pocos instantes que habían tenido en los últimos meses incluso años casi siempre eran eso: momentos fugaces. Ni siquiera recordaba la última vez que tuvieron tiempo más que suficiente para el otro en aquellos menesteres, probablemente fue antes de ANTIGEN, "Me gustaría hacer el amor contigo más a menudo." Su relación de pareja había decaído un tanto en cuanto aquel aspecto y ninguno de los dos lo podía negar. Pero sexo no lo era todo y Selene era su pilar, así como él era el de ella.

"No es el lugar para hablar de ello." Lo dijo girándose a mirarlo a los ojos después de haber escuchado sus palabras.

"Lo sé…Creo que es tiempo de excusarnos de la reunión." Por unos momentos esperó una negativa pero después de considerarlo Selene le asintió.

Con la mayoría de gente en la sala mayor las habitaciones estarían casi desocupadas y ellos tendrían mayor privacidad. Michael y Selene dejaron aquel rincón y atravesaron la sala, la mayoría de vampiros mirando hacia ellos, uno que otro haciéndolos detener para preguntarles algunas cosas. Las mismas cosas de siempre. Tras varios minutos de escucharla discutir con un viejo vampiro sobre la próxima emboscada que le darían a lo que quedaba de ANTIGEN Michael dejó de hablar con los que lo 'entretenían' a él y se aproximó hasta donde ella, "Si nos disculpan necesitamos hablar un momento." Les dijo a los cuatro vampiros y sin disimulo alguno la tomó de la mano y haló suavemente dándole tiempo de despedirse de los hombres. Que después de varios pasos ella no se soltara le dio a entender que ese era el mecanismo para no ser detenidos nuevamente. Antes de dejar la sala ambos le dieron una última mirada a Eve, muerta de la risa mientras peleaba amistosamente con Leonardo sobre el juego de póker.

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David mantuvo su atención en el juego mientras de reojo veía a Makino uniéndose a ellos y sentándose justo al lado de Eve. 'Preciosa,' Lo escuchó decirle como saludo y vio como aquello trajo una sonrisa no tan renuente a los labios de Eve mientras una emoción aparecía en su propio pecho; arrepentimiento.

'No te das cuenta de nada, David, como del hecho de que he estado enamorada de ti desde que tengo catorce años.' Por un momento creyó que ella estaba bromeando pero cuando buscó su mirada y la vio con ojos húmedos su mundo se detuvo. De aquello ya hacían cuatro meses y esas palabras para él habían venido de la nada y lo habían impactado. ¿Por qué eligió ese momento para decirle aquello? No estaba seguro, no era como si algo importante hubiera sucedido. Para ser sincero en aquel momento había querido pensar con cabeza fría pero no había podido hacerlo. A él le había caído bien desde el momento que la conoció y aunque no quería reconocerlo en varias ocasiones cuando aún era una niña había pensado que crecería para convertirse en una mujer hermosa. Bien, en aquel instante tuvo a aquella mujer hermosa preguntándole si nunca se había fijado en ella como mujer. Y no encontró que decir más que tartamudear y pensar en sus padres y lo que dirían de todo esto. Al final no había encontrado más que disculparse por lastimarla y recordarle a la otra persona en su vida a la que amaba.

Y aunque para este instante ya podía pensar con cabeza fría sobre lo sucedido solo llegaba a un par de conclusiones. Él amaba a Madeline. A él le gustaba Eve, tremendamente hasta el punto de no poder dejar de pensar en ella constantemente y en la oportunidad perdida.

Amaba a Madeline, pero no como lo había hecho hacía unos años, ya aquel amor intenso se había perdido y ahora tan solo quedaba una comodidad y amistad. No era amor, era más compañerismo. Y no sabía cómo manejar las cosas, cuando volvía a aquel momento de la revelación de Eve no podía dejar de preguntarse lo que habría sucedido si las cosas hubieran resultado diferente, los mil y un inconvenientes que surgirían en el camino, e incluso con esto último en mente algo mas sobresalía en sus pensamientos, la idea incesante de lo que se sentiría al besarla.

Había tanto en su mente que no se podía dejar llevar por una tentación que podría arruinar todo.

Tenía que pensar en Madeline y el daño que le podía hacer si terminaba las cosas con ella. Pero a diferencia de Eve, era una mujer madura, no una mujer joven así que de repente no habría mucho impacto en cuanto a la ruptura.

No podía dejar de pensar en su padre Thomas, en Eve como híbrida y los convencionalismos que lo rodeaban. Eve era una híbrida y aunque venía a ver que a él no le interesaba aquello para perseguir una relación sí les importaría a los demás.

Otras veces pensaba en como aun en algunas ocasiones veía a Eve como una niña y ese solo pensamiento complicaba las cosas aun mas.

Pero pensándolo seriamente, ¿Estaba considerando dejar una relación de comodidad por algo que no tendría futuro? Se preguntó una vez más mientras veía a Selene y a Michael dejar la sala, lo cual no era extraño. Para nadie era un secreto que no les agradaba ese tipo de reuniones. David se concentró en el juego por un buen rato hasta que sintió que le rodeaban los hombros y al mirar hacia arriba vio a Madeline descendiendo hacia él y besándolo. David le devolvió una sonrisa que del todo no era fingida y cuando volvió a colocarle atención a sus cartas pudo ver el rostro de Eve que no demostraba mucho, no parecía dolida, no parecía contenta, no parecía siquiera interesarle, pero si estaba enamorada de él entonces era una buena actriz.

Por su parte él no podía quitarle el ojo de encima a Makino cada vez que se le acercaba a Eve, el hombre desde hacía su buen tiempo había dejado sus intenciones bastantes claras con Eve pero ella siempre se lo quitaba de encima. Podía todo parecer un juego pero no lo era, sabía que sí ella le daba la oportunidad el hombre la tomaría.

Eve despertaba en él atracción y mucho mas, representaba una amistad en la cual actualmente se podía perder por horas hablando, en sus conversaciones percibiendo una vez más como ella veía su mundo, y cuanto ANTIGEN la había perjudicado y como aquella empresa aun tenía un control sobre ella, sobre su personalidad y forma de ser. En más de una ocasión cuando niña se había referido a sus enemigos tan ferozmente que lo había sorprendido su rencor, otras veces lo había dejado ver su dolor lo que lo había sorprendido al notar la lástima y ternura que le producía.

Ahora aquella ternura que una vez le había tenido se veía manchada por la atracción.

Y por más bajo que le pareciera a veces desearía sentir solo atracción y deseo por ella, sería fácil sacarse aquello de su sistema si ella no le interesara, tan solo hacerlo y no mirar atrás. Seria fácil si ella contara con mayor edad y experiencia. No significaría nada no la lastimaría.

La mano sobre su hombro se aferró más a él y volteó a mirar de nuevo a Madeline.

"Vamos a dar una vuelta." Le pidió.

Salir de su escondite bajo tierra probaba ser un problema de seguridad, pero tal vez aire fresco le ayudaría para pensar más detenidamente las cosas. Dejando sus cartas sobre la mesa se colocó en pie ofreciéndole su brazo a su pareja.