SEIS
En las siguientes semanas ambos Michael y Selene empezaron a notar un cambio en la actitud de Eve, se notaba no tan ensimismada como antes y un tanto más contenta y por su parte Michael creyó que tal vez sería porque no habían sido atacados en meses y las cosas parecían empezar a ir bien.
No fue hasta que en medio de un momento sin importancia observó algo que lo hizo cuestionarse aquello. No había sido mucho más que una muestra de amistad pero era mucho más de lo que había visto alguna otra vez relacionado con su hija. Eve había sido llamada por alguien y Makino quien estaba con ella había colocado la mano en la espalda baja de su hija y amistosamente la había empujado hacia adelante. Como lo pensaba era algo inocente; lo que no le gustaba era donde aquella mano se había situado y a quien le pertenecía dicha mano. Y por el resto de la tarde estuvo atento a la situación pero nada más que uno que otro intercambio de palabras sucedió, lo que lo dejó pensando que había malinterpretado las cosas.
"¿No hay nada que quieras contarme?" le había preguntado a Eve esa misma madrugada.
Como siempre alerta en las últimas semanas Eve se encogió de hombros solo que esta vez notó que su padre sí andaba detrás de algo; lo que la incomodó pero decidió tratar de fingir, y era tratar porque ella era muy mala mintiendo, "¿De qué?" preguntó haciéndose la tonta.
"No sé, tu dime a mí." Ya estaba demasiado familiarizado con darle las mismas frases que sus padres le habían dado a él una vez.
Pasando saliva algo le vino a la mente y decidió decirlo pues tarde o temprano tendría que hacerlo, y sería más temprano que tarde; el tiempo estaba corriendo, "Quiero ir con ustedes a la reunión en Bulgaria." Ustedes por supuesto siendo él y Selene.
Michael ante esto se colocó alerta, "Hace meses Selene me dijo que ya habían hablado de eso y que habías aceptado quedarte aquí."
Eve le asintió, había aceptado en su momento pero las cosas cambiaban. ¿Y quedarse para qué? Para estar al tanto de cómo se manejaban las cosas en la ausencia de sus padres…No era como si los vampiros encargados de estas instalaciones la fueran a confiar sus propósitos, "Cambié de opinión." Le dijo encogiéndose de hombros.
Era mejor que se quedara, esta era una de las instalaciones más seguras; un país tercermundista con demasiados problemas como para preocuparse por lidiar con los vampiros o destinar lo poco de sus impuestos para esto. Así que ellos donaban una pequeña ayuda para que los dejaran en paz y aquello sucedía. Eve sabía que quedarse era estar tranquila, marcharse con ellos era peligroso. "Sabes lo que nos espera allá afuera…."
"Sí. Y por eso mismo voy a ir." Solo hacía unas horas se había venido a dar cuenta de la magnitud real de aquella reunión y no iba a dejar ir a sus papás solos. Aquello no estaba en discusión. "¿Dónde está madre? Quiero hablar con ella de esto."
Michael exhaló, "Es mejor que te quedes acá." La quiso hacer entrar en razón pero sabía que eso no llevaría a nada, cuando lo quería Eve podía ser tan testaruda como él, o peor, como Selene, "Piensa las cosas-"
"Ya las he pensado, padre." Le dijo colocándose en pie, "¿Dónde está madre?"
Michael exhaló sacudiéndole la cabeza, "Ahora mismo asumo que en vigilancia." Le dijo, dejándole a Selene que tratara de convencerla si podía.
"Bien." La encontraría sola y aquello era perfecto, sabía que su madre se negaría al principio pero al final tendría que ceder. "Buenas noches." Le dijo despidiéndose hasta el día siguiente.
Michael le levantó una ceja, "Acabas de arruinarla." Le dijo sin pelos en la lengua, dejándole ver que aunque respetaba su decisión no la aprobaba.
Eve quien se estaba marchando se detuvo ante las palabras para próximamente continuar.
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Sintiéndose roncando Eve abrió los ojos apenada para en ese momento encontrarse con la mirada divertida de Makino quien se sentó en la cama y después de pasarse una mano por el cabello se levantó y se dirigió al baño. Como la mayoría de las habitaciones en esa comunidad la de él cumplía con un solo propósito; descansar. Un colchón en el piso, un asiento de madera enfrente de este, y un nochero donde se guardaba la poca ropa con la que se contaba. Bostezando Eve miró su reloj y se dio cuenta que se había echado una siesta corta y que el tiempo perdido no había sido demasiado. Y mientras pensaba en ello y en sus renuencias aun presentes con el asunto fue que su mente volvió a lo que acababa de suceder, a Makino.
Aquella noche en que todo empezó había estado al tanto de que estaba cometiendo un error y que de repente se arrepentiría al día siguiente, se había encontrado indecisa y aquel solo echo le dejaba ver que no era bueno continuar con lo que tenía en mente pero aun así lo hizo, podía escapar si lo deseaba; ella era más poderosa que él. Makino había sido su primer beso una vez que habían entrado a la habitación de él después de haberse escabullido por los pasillos no queriendo ser notada. Y después fue todo lo que le seguía a un beso…aunque no todo en la misma noche. Pero antes un momento de racionalidad en ella había llegado y quiso huir del momento, él de nuevo siendo un charlatán y queriendo hacerla detener. 'Quiero coger, eso es todo.' Al ser tomada por sorpresa por sus palabras rudas él continuó, 'Eso es lo que sabías iba a pasar cuando accediste a venir conmigo. ¿O acaso creías que te iba a contar un cuento antes de dormir?' Un sonrojo de nuevo había asomando a su rostro y como pasaron de ahí a convencerla aún no estaba segura. Solo lo recordaba regocijándose de que la había apenado, 'Incluso te apena que te diga que te quiero coger. Es casi adorable.' Vergüenza de nuevo la inundó, 'No me apenó, es solo que no me esperaba el termino.' Burlándose Makino continuó, '¿Entonces como quieres llamarlo?'
Sus pensamientos fueron interrumpidos de nuevo cuando Makino volvió a la habitación, al mirarlo haciéndola tomar aire profundamente ante su físico desnudo.
Sintió los ojos de ella sobre él y trató de contener una sonrisa, "Te puedes quedar si lo deseas. Yo tengo algo que hacer en unos minutos."
"No me quedo." Le contestó, "Es solo que tu baño es demasiado pequeño para ambos." Era más el reguero que harían.
Makino se sonrió, "Apuesto que cuentas con mejores instalaciones que las mías." Le comentó, podía ser indeseada pero ella y su familia era un az bajo la manga de los vampiros. Lo menos que podían brindarle en estas instalaciones desafortunadas era una que otra comunidad. "Deberíamos de probarlas un día de estos." Luego recordó que Eve no solo no quería que esto que ellos tenían no se volviera público sino que también su habitación estaba al lado de sus padres. Por un instante se preguntó como aquello funcionaría, "Un día de estos en que tus padres no estén, claro está."
Eve hizo el comentario a un lado en su mente estando al tanto de que la hora de encontrarse con su madre se acercaba y cierta sensación de ansiedad se esparcía por ella al no querer enfrentarse al momento. De nuevo movimiento llamó su atención y vio a Makino colocándose la camisa para luego sentarse al lado de ella y empezarse a colocar los zapatos. La pregunta de si contarle o no lo que tenía planeado vino a su mente y decidió hacerlo en un impulso, "Me voy con mis padres para Bulgaria." Le comentó para que después no fuera a decir que no se lo había dicho.
Tirando de uno de los cordones de sus botas Makino habló, "Justo cuando me estaba acostumbrando a tu presencia." Le contestó con ironía pero era verdad. Se estaba acostumbrando a no tener que salir de vez en cuando a buscar a alguna vampira a la cual le tendría que aguantar alguna conversación estúpida por horas para luego acceder a venirse con él a su habitación. También se estaba acostumbrando a ella, su presencia, el tiempo que compartían, las charlas sin caretas…..
Eve se encogió de hombros no muy segura de lo que aquello significaba para él, "Tan solo van a ser dos semanas." Para ella significaban dos semanas alejadas de él….y lo que aquello representaba, en otras palabras solo venía a descubrir los encantos del sexo tan solo para renunciar a estos prontamente. Un martirio. Iban a ser dos semanas largas.
Makino se giró hacia ella y le sonrió, "Esas reuniones tienden a alargarse más del tiempo estipulado. Lo sabes, ¿cierto?"
"Eso sólo lo sabré en ese momento." Le contestó exhalando y luego se rascó la frente, "Van a haber lycans allá, ¿sabes?" lo cual no era un indicio de una estadía tranquila.
"Me pareció haber escuchado algo de aquello." Le admitió, luego la empujó del hombro al verla preocupada, "Ahora no me vayas a cambiar por uno de ellos."
Eve le sonrió sin ganas no queriendo leer nada entre líneas; lo de ellos no significaba nada así a veces sintiera que sí lo hacía. "No es como si vaya con planes de que me vaya a agradar." Exhaló, "Es extraño ver a tantos vampiros conteniéndose ante los lycans. Incluso mi madre." Se remojó los labios, "Pareciera ser que la excepción de la regla para ella somos padre y yo. Hasta el sol de hoy no he visto a un lycan que le agrade o que no la intimide….a decir verdad creo que ningún lycan para ella vale la pena primero interrogar antes de meterle un tiro."
Aquello lo sorprendió pues venía casi de la nada y tampoco era de ellos hablar de problemas ni ella de su familia, "¿Soy yo o acabo de percibir cierto rencor?"
Eve se encogió de hombros, y luego reinó el silencio. "No es rencor…tan solo veo la hipocresía de todos…"
"Oh," Le dijo exhalando con burla fingida de cariño, "Veo que estoy siendo una influencia…."
Como respuesta le rodó los ojos y se apoyó del hombro de él para colocarse en pie, una vez que lo estuvo se empezó a alejar de él no sin antes acariciarle el cuello, "No una buena creo."
Eso ya lo creía él, justo cuando la mano de Eve se alejaba la tomó rápidamente de la muñeca y la haló bruscamente hacia él haciéndola sentar en sus piernas, una de sus manos viniendo a parar sobre el muslo externo de la pierna de ella y empezándoselo a rozar, "¿Entonces no te vas a despedir antes de marcharte?"
Conteniendo una sonrisa le contestó, "Todavía faltan unos días."
Acercó su cara contra la de ella y le empezó a acariciar con la nariz, "Entonces sería la pre-despedida de la despedida, ¿no?" le susurró.
Cielos si iba a extrañar esto, "¿Cuántas pre-despedidas?" le preguntó besándolo.
Makino sonrió contra el beso, "Todas las que quieras." Le dijo, apartándola de él y acostándola de nuevo en la cama mientras él encontraba su acomodo encima de ella.
Él se tenía que marchar, ambos lo sabían y por eso no se lo recordó, apenada por lo que estaba a punto de decir y hacer lo miró, "Entonces no podrías dejar esta habitación por días."
"Tentador," le contestó besándole el cuello mientas al mismo tiempo encontraba su seno con una mano y se lo apretaba. Una idea con los segundos apareciendo en su cabeza y debía de estar loco por tan solo vocalizarla, "¿Por qué no te quedas?" preguntó.
No era que no hubiera pensado antes aquello, tan solo era que no se había imaginado que él se lo preguntara, "No puedo." Le contestó, de repente sintiendo que el momento desaparecía y al hacerlo hizo a Makino a un lado y se volvió a sentar. "Mi lugar es con mis padres."
Imposible de comprender aquello Makino la siguió con la mirada, "¿Por deber? ¿Amor?"
"Ambas supongo." Eve tan solo giró la cara un poco para mirarlo, "No me puedo imaginar que les pase algo y yo no esté allí para ayudarlos."
Le asintió, "O para caer con ellos." Añadió viendo el otro lado de la moneda.
Exactamente aquello. "Sí." Le respondió y se dirigió al baño, "Vas a llegar tarde a tu reunión o lo que sea que vayas a hacer." Le recordó.
"Corrígeme si me equivoco." Le dijo, "Pero tienes miedo a lo que peda suceder en el camino a Bulgaria."
Eve tan solo se encogió de hombros sin pensar que él no podía verla, "No sé cómo vivir sin ellos."
Admitir aquello era admitirse vulnerable, algo que Eve era no tan al escondido, pero él decidió decir lo que ella no dijo, "No quieres vivir sin ellos."
Preocupándose y a la vez molestándose ante aquellas palabras veraces Eve decidió ignorarlo. Tanto su padre como su madre habían sufrido pérdidas importantes en sus vidas, perdidas que los habían marcado y que no habían superado. Un dolor siempre presente. Ella no quería ese dolor para sí misma. Si de solo pensarlo se angustiaba ahora siendo una realidad…..insoportable.
