SIETE
Eve tocó a la puerta antes de entrar, pronto escuchando la voz de Selene diciéndole que prosiguiera y así lo hizo, una vez más notando los arreglos de las nuevas instalaciones en que se estaban quedando. '¿No es esto peligroso?' Había preguntado una vez que habían llegado al lugar hacía más de dos meses. Desde afuera no parecía más que un edificio cualquiera pero lo que escondía en su interior y en los pisos subterráneos era un mundo ostentoso que hasta ese momento ella había desconocido. Ahora no se imaginaba volver a dormir tan solo en un colchón en el piso. Avanzó por la habitación llegando a sentarse en frente de su madre, sobre un sillón tan cómodo como se había imaginado en su niñez que una nube lo era, y no pudo evitar subir los pies a la mesa y estirarse mirando el techo, exhalando cómoda prosiguió, "Esta visita se suponía iba a ser una reunión que no tomaría más de tres semanas."
"Para ahora deberías de saber que en este tipo de situaciones no hay calendario real." Selene la amonestó sin levantar la mirada del informe que le habían entregado.
Molestia recorrió a Eve pero decidió no contestarle nada sobre aquello, "Con una quinta parte del dinero que asumo se invirtió en este lugar nosotros hubiéramos podido hacer más cómodas un par de instalaciones, o tal vez se hubieran podido comprar más armas." Una vez más vio que Selene no le prestó demasiada atención.
"Michael dijo lo mismo." Le admitió tratando de concentrarse de nuevo en lo que leía.
Para Eve fue obvio que en el momento para Selene lo más importante en la sala era aquel dichoso informe que leía y no ella. Cerrando los ojos por unos minutos se dedicó a descansar, hasta que sin siquiera pensarlo volvió a hablar, "Tengo noticias de Samalat, algunos vampiros desean que regreses para continuar con su entrenamiento." Tan raro como pareciese habían vampiros que les agradaba Selene como maestra. Su experiencia siendo algo alentador así como sus conocimientos. Y por su parte Samalat era el lugar donde más tiempo se habían quedado deambulando de comunidad en comunidad y no podía mentir al decir que no se había acostumbrado al lugar o a algunos de sus personajes.
"Ya le dije a David que Jhonson está haciendo un buen trabajo encargándose de los guerreros."
¿David había llamado a Selene para que regresara? Gracias a la sorpresa del momento junto a la molestia que tenía no midió sus palabras, "Pues ya sabes que David siempre ha tenido una predilección por ti." En cuanto dijo aquello se arrepintió. Aún más cuando aquellas palabras parecieron hacer mella en Selene porque de una la vio fijándola con mirada de consternación.
Aquello la tomó por sorpresa pues Eve nunca había expresado celos. Por largos momentos se preguntó que responder, como defenderse de algo tan absurdo, como Michael contestaría aquello, pero al final quedaba que ella no era Michael, ella era Selene. Bajó el informe y se acercó a su hija, "Puedo asegurarte hija mía que cualquier interés que haya ahí –si es que hay alguno- es tan solo profesional."
Hija mía. Esas dos palabras tan solo venían a relucir cuando su madre en verdad estaba preocupada. Sonriendo desconcertada y apenada por su desplante Eve no supo que contestar. "Estaba bromeando, madre." Le respondió.
Selene fijó a Eve con la mirada, "¿Lo estabas haciendo?" preguntó con incertidumbre pues Eve era tan mala haciendo bromas como ella entendiéndolas. Y aunque sospechaba que ciertos celos despertaba su relación profesional con David en su hija, esta nunca había comentado algo tan de frente como lo acababa de hacer.
No contestó con palabras aquello y tan solo se encogió de hombros, "Tan solo me molestó que te llamara a ti y no a mí." Y era verdad, ella y David eran amigos. ¿Él y su madre? Si algo había era una relación de maestro-discípulo y nada más, pero aun así le molestaba.
Frunciendo el ceño Selene contestó, "Sabes cuan devoto le es a las comunidades. Su llamada no era más que una muestra de aquello." La quería de vuelta para que entrenara vampiros, nada más. Y si había algo mas el vampiro ya debía de estar al tanto que aquello no sucedería. Primero estaba Eve.
"Supongo." Le contestó desganada sabiendo que en parte su madre tenía razón. La devoción de David a veces rayaba en algo enfermizo, a veces ella misma creía que para él primero venían sus principios, luego su padre, Madeline y después lo demás incluso su vida. Sacudió la cabeza queriendo sacarse a David de esta.
Selene llevó su mano hasta la rodilla de Eve y se la apretó, "Una parte de mí que accedió que vinieras con nosotros lo hizo porque creí que la distancia te ayudaría con el asunto de David."
"Tu mejor que nadie sabe qué distancia no sirve de nada si uno en verdad ama a la otra persona." Cinco años, cinco años se demoraron en encontrar a Michael, no fue solo distancia sino tiempo, y aunque en aquel tiempo no sabía lo que significaba aquella clase de amor nunca vio desfallecer aquellos sentimientos. Y algo le decía que podían haber pasado siglos sin encontrar a su padre que Selene no se olvidaría de él, simplemente no era esa clase de persona. "Pero no quiero seguir hablando de ello." Lo más profundo que enterrara esos pensamientos y sentimientos; mejor. Respirando fuerte pensó en los últimos meses y en Makino, como él había hecho que olvidara aunque fuera parcial y momentáneamente a David. Y últimamente había estado pensando en ello; lo bizarro que era este asunto, "Hay algo que no les he comentado a padre y a ti." Le dijo remojándose los labios, "y papá unos días antes de venirnos para acá hizo un comentario que me hizo creer que iba detrás de algo."
"Él no me ha dicho nada. ¿Qué sucede?" No sería la primera vez que Michael o su hija le escondieran algo por no preocuparla.
En ese momento miles de cosas pasaron por su mente, si debía o no hablar y qué decir, aquello había sido algo que había ensayado en su mente pero en ese momento se encontró sin palabras. "Esto es incomodo," se dijo a si misma tratando de buscar palabras.
Preocupándose Selene la apuró, no era de Eve balbucear, "¿Qué es?"
¿En serio, qué era? Acaso su madre no sospechaba de lo que quería hablar. Aunque ellas nunca tomaban el tema asumía que era algo que sus padres debían saber. Y aunque Michael era más abierto para hablar de ese tipo de cosas a veces aquello la cohibía al avergonzarla. "Se trata de Makino."
"¿Qué pasa con él?" exhaló, "Si no quieres seguir recibiendo sus tutorías está bien. A mí tampoco es que me agrade el vampiro y estoy segura que buscando bien podemos encontrar a alguien más adecuado que él." El vampiro aunque era uno indispensable no era uno de su gusto. Era irrespetuoso, insolente, y se creía mucho, aquellos detalles que le tenía en contra Selene pasaba por alto eran mismas cualidades o defectos que la caracterizaban a ella. Habiendo desestimado a aquel vampiro en cuanto su nombre pasó por los labios de su hija fue una sorpresa escuchar los signos vitales de Eve apurándose lo que la hizo voltear a mirar, erróneamente creyendo que había sentido a algún enemigo y que iban a ser atacados…. Un momento, ¿Eve se estaba sonrojando?
"No tienes ni idea, ¿verdad?" le preguntó sentándose más recta, y no sabía cómo decirlo pero paciencia no era don que caracterizara a ella o a su madre, "La verdad es que yo….um….nosotros…..eh…..tuve…tuve relaciones intimas con él…..Hace tres meses." Haber encontrado a sus padres haciendo el amor una tarde días después de haberse encontrado había sido embarazoso –La había involucrado a ella sentada en la cama de su madre teniendo una conversación unidireccional con una Selene tomando una ducha. Momentos después le había dado por preguntar si sabía dónde estaba Michael y para su sorpresa otra voz desde el interior del baño le había respondido, 'Hola.' había escuchado y después el quejido de un golpe que seguramente Selene le había dado por dejarse descubrir había proseguido. Por supuesto le habían faltado pies para salir corriendo inmediatamente-. Aquello en verdad había sido embarazoso. Encararlos después también. Tener a Makino en su primera noche tomándola de la mano y llevándola hasta la entrepierna de él diciéndole que no quería asustarla al irla a tocar y que primero lo tocara ella a él había sido embarazoso. Numerosas situaciones con Makino fueron embarazosas después de aquello. Pero esta en la que le habló a su madre de su reciente vida sexual estaba en la cima.
Aquello tomó a Selene por sorpresa. El shock del momento fue tan intenso como si en ese mismo momento un super lycan hubiera atravesado la puerta de aquella habitación. Por unos segundos fue su momento de balbucear y la temperatura subió y recordó a Michael diciéndole que no se sorprendiera cuando se dieran cuenta de algo y que antes de más Eve se había tardado en experimentar con su sexualidad….si es que ya no lo había hecho. Y aquello era lo que la sorprendía, Eve nunca había venido a ella a hablar de ese tipo de cosas. "¿Qué hay de David?" fue lo primero que vocalizó de entre las cosas que pasaban por su mente en aquel momento.
Se encogió de hombros no habiéndose esperado que aquello fuera lo primero que saliera de sus labios, lo primero que se había imaginado era algo así como '¿Tenía que ser con Makino?' "David está con alguien más. ¿Acaso se supone que me siente a esperarlo toda la vida?" le preguntó, ya no era niña para tener la imagen impoluta, irreal y romántica que una vez había tenido de la vida. Se volvió a encoger de hombros, "Aquel es un caso perdido y ya he aceptado aquello."
Ambas sabían que eso no era verdad y Selene decidió tener cuidado al no irla a juzgar, al menos no en la cara. "¿Fue tu primera vez?" después de todo creía saberlo pero Michael mantenía metiéndole cosas en la cabeza que la hacían dudar y a decir verdad nunca había querido preguntar.
"Sí, aunque nunca imaginé….." lo que iba a decir se le quedó en la punta de la lengua al haber estado a punto de dejarse llevar por lo que le había venido a la mente; tener una conversación sin pelos en la lengua en cuanto al asunto, pero aquella definitivamente no era una conversación que tendría con su madre.
"¿Qué?" Selene preguntó con curiosidad.
Manteniéndole la mirada a su madre la tuvo que desviar al sonrojarse de nuevo, había estado a punto de decir que nunca se imaginó que el acto iba a ser sucio pero no sabía si aquellas eran las palabras correctas y como Selene las tomaría, "Que no es el acto más limpio del mundo…."
"Oh." Le contestó también apenada. "Sí….no es lo que aparece en cuentos supongo."
Eve no había estado encerrada en una burbuja como para no saber de qué consistía el acto sexual, la mayoría de su vida había estado rodeada de decadentes y a sus manos tenía toda la información
que quisiera a través de una pantalla y una conexión. A ella tampoco era que le hubiera interesado mucho el tema, así que cuando el momento llegó descubrió que algunos detalles se habían aludido en lo poco que ella había colocado atención.
Viendo a Eve cayada decidió proseguir aunque no por el sendero en el que su hija las acababa de llevar, "En estos momentos tan solo puedo decir que espero que Makino te haya tratado bien." Por extraño que fuera no solo se encontraba decepcionada de su elección de pareja sino de que experimentara en cuanto a ese tipo de cosas, y se preguntó a sí misma si aquello era normal en una madre. Después de todo las pocas veces que había tratado el tema con Michael este no se había demostrado tan…turbado como ella, pero también tenía que tener en cuenta que su relación con Eve no era la misma que la relación de Eve con su padre, así como no era igual la forma en que a ella la habían criado a como Michael se había criado.
Eve se sonrió exhalando ante el tono de desaprobación/queja al escuchar a su madre tan solo mencionando el nombre de Makino…algo que se había esperado más a menudo apareciera. "Lo hizo." Le contestó para luego añadir, "No es tan malo, madre."
Verla sacar la cara por el vampiro y también verle la expresión soñadora y apenada le hizo notar que no se arrepentía. Lo cual hasta un punto la tranquilizaba. Aclarándose la garganta trajo a relucir un cuestionamiento más, "Entonces, ¿fue algo de una sola vez o ustedes dos ahora están juntos?" Por su parte Selene no era ajena a aquello de 'una sola vez', o a como se manejaban las relaciones en una comunidad, por eso mismo se preocupaba. Eve aun era inocente sobre algunas cosas y no quería verla ilusionándose para que después le rompieran el corazón.
No había sido algo de una vez pero tampoco estaban juntos. Y tampoco se arrepentía de lo sucedido, no se sentía miserable por acostarse con un hombre cuando amaba a otro, lo cual había creído sucedería. "Nosotros…um…." otro sonrojo, "nos seguimos viendo, pero no hay nada ahí." Le contestó.
Selene le asintió, debatiéndose en cómo actuar sobre el asunto, sobre las palabras que le quería dar a Eve pero que sabía Michael reprobaría, "Aquello sucedió hace tres meses. ¿Por qué me cuentas esto ahora?" Si algo tenía que darle a Makino era que había tratado bien a Eve y que no habían habido rumores de lo sucedido, algo que no se esperaba de alguien como él.
"No sé." La verdad era que había querido compartir aquello con alguien pero le daba pena hablar sobre el asunto, "Tal vez porque si escuchas algún comentario no te vayas a sorprender."
Selene le asintió, "No sé que mas decir."
"No espero que digas nada." Se remojó los labios aun pensativa, "¿Tengo que decírselo a mi papá o lo haces tu?"
Como ella, no sabía cual era la manera de actuar de los humanos en cuanto a esos asuntos, "Si quieres se lo digo."
Eve le asintió, "Tan solo si pregunta."
Vio a Eve respirando profundamente y acomodándose en el sillón nuevamente dando por finalizada la conversación, y algo le dijo que no podía dejar las cosas así, sin moverse Selene volvió a llamar la atención de su hija, "Tienes que ser cuidadosa con tu corazón, Eve."
Aquello no era algo que deseara escuchar, "Entre otras cosas." Le dijo queriendo salirle adelante en como a ellos aun no sabían cómo su fisiología funcionaba.
"Sí, entre otras cosas." Selene supo que no quería que se entrometiera pero no dejó las cosas así, "Tan solo no quiero que te dejes llevar por las emociones de esta nueva experiencia, te encariñes o enamores y así bajes la guardia para que después te lastimen."
Aquello la llenó de curiosidad, "¿Te sucedió a ti?"
Con Michael sí pero aquello no tenía que decirlo, Eve había estado a cada paso con ella cuando aquello sucedió, "No. A diferencia de ti yo no era joven e ingenua ante lo que podría suceder." Vio que Eve fue a decir algo pero la interrumpió, "Pareces estar pasando algunos detalles por alto." Makino no era un buen hombre, la iba a embobar y eso Eve debía de saberlo.
"Tan solo estás sobre-pensando las cosas madre." Le contestó con molestia regresando, y ante la molestia no midió su imprudencia, o tal vez sí la midió lo que sucedió fue que decidió molestar a Selene con su forma de hablar, "Tan solo me acuesto con él, y estoy disfrutando de cada momento de lo que tenemos y no tenemos. No soy tonta."
Aquello la hizo exhalar, definitivamente escuchar a Eve decir cosas como aquella le desagradaba. "No lo eres, pero si te dejas llevar-"
Eve se colocó en pie no queriendo discutir, "No quiero pelear. Mejor te dejo con el informe. Siento haber interrumpido tu lectura de este."
Selene exhaló viendo como sus consejos no querían ser escuchados, "Antes de que te vayas, ¿me podrías decir porque aquí aparece que lo tomaste prestado?"
"Creí que debía de estar al tanto de lo sucedido." Se remojó los labios, con seguridad sabiendo que las palabras que seguirían le desagradarían profundamente a sus padres, "El concilio me dijo que de ahora en adelante tengo poder de votación en algunos asuntos. La reunión de la próxima semana siendo uno de ellos."
"¡¿Que?!" preguntó sorprendida y colocándose de pie. Y sí, desde que empezaron a mezclarse con las comunidades había incitado a Eve que se colocara al tanto de cómo todo funcionaba y se ganara un lugar….ahora no apreciaba que se hubiera ganado ese lugar por las influencias que le proveía ser quien era, ser la hija de sus padres, definitivamente Eve no se había ganado su lugar sola.
"Sí. Ayer me avisaron." Frunció el ceño ante la evidente molestia de Selene.
"Apenas si tienes tres décadas. No tienes la experiencia necesaria para que te den ese tipo de poder."
"Me he probado en el campo de batalla mucho más de lo que otros han hecho, madre." Había estado orgullosa de que le dieran aquel poder, pero en este momento su propia madre desinfló aquel orgullo, era obvio que ante sus ojos no se lo merecía.
Aunque sabía que en ese momento estaba siendo dura Selene no fingió que estas noticias le agradaban, "Eres joven, inexperta, no cuentas con los conocimientos necesarios para ayudar a tomar una decisión."
"¿Por qué tan solo no dices que te molesta que probablemente tome la decisión contraria a la que padre y tu tomarán?"
Selene dejó caer el informe en la mesa y pasó a Eve de lado, ¿Quién era el idiota que había autorizado a Eve en el concilio? Más importante, ¿Qué ganaban con eso? Apenas era una niña que no sabía dónde estaba parada.
Selene buscó que el concilio retomara su decisión para con su hija pero no lo logró, tal vez tan solo para llevarle la contraria. Por suerte la reunión en la que se tomaría una decisión importante que tanto ella como Michael temían fue pospuesta por más de seis años al perderse el dinero que tenían para sus planes al una de las compañías más poderosas que llegaron a construir desplomarse en la bolsa de valores.
La decisión que Eve había tomado quedó olvidada mientras nuevos enfrentamientos se daban con los lycans y humanos, incluso guerras internas entre los vampiros que querían volver a sacar la cabeza de los huecos que se encontraban solo porque creían que los humanos se habían comido el cuento de que estaban extintos.
Era difícil. Una semana, un mes, podían ser tan calmados para el día que menos se lo esperaba estar partiendo en dos a los enemigos que aun la querían a ella y a su padre. Las compañías de biología nunca dándose por vencidos y ellos tampoco.
