Los personajes obviamente no me pertenecen, son de J.K.
- Remus, creo que has bebido mucho.- me forcé a reír.- Descansa anda.
Me levante dispuesta a irme sin mirarle a la cara, pues si seguía viendo esa sonrisa de "se que te tengo a mis pies" realmente caería en ellos del todo.
- Vale, creo que iré a mi cuarto a pensar.- me contesto como si nada.
¡Tonks muévete! Mis pies empezaron su marcha hasta llegar a mi dormitorio donde me tumbe boca a bajo a ver si me ahogaba contra mi almohada. Dios Tonks, Remus Lupin te acaba de decir que se toca pensando en ti y tu te vas. ¿Y que hacer si no? ¿Quedarme allí para que mañana se arrepienta de decirme eso? Me imaginaba su excusa "Faltan pocos días para la luna llena y yo…" bla, bla, bla. Lo mejor era dormir y dejar que todo quedara olvidado, tendría el bonito recuerdo de verlo tocándose desde el espejo, me conformaba con eso.
Me pase la noche soñando con Remus y no exactamente cosas buenas. Lo único que recordaba eran sus manos y sus ojos clavados en mi, un escalofrió recorrió mi espalda y me di la vuelta para seguir durmiendo un rato mas cuando note que alguien estaba sentado en mi cama.
- ¡Uoh!- me alarme al ver a Sirius y a Remus mirándome.- ¿Qué pasa?- seguían sonriendo- ¿¡Que os pasa!? Salid de aquí inmediatamente.
- Eh, eh, eh, relájate- me contesto Sirius bajando de mi cama- Es que nos intereso lo que decías en sueños, ¿verdad Moony? ¿Como era? ¿"Remus, mas rápido" o algo así?
- Era mas bien, "Remus, así, mas rápido, mas fuerte"- asintió con una sonrisa satisfactoria.
- Oh, perfecto, ahora Remus John Lupin se ríe de mi, teniendo resaca, pensé que tu eras el serio de los dos.- gruñí, tapándome la cara con mi preciosa almohada.
- Al menos no niega que haya dicho esas cosas en sueño.- se rió mi primo.
- Aaaaghh…- di un grito ahogado. Malditos idiotas.
Me levante a desgana y baje para encontrarme a los Weasley comiendo en el comedor junto a esos dos idiotas. Molly parecía mas feliz de lo normal y eso me hacia preguntarme porque, hasta que sentí dos manos colocándose enfrente de mis ojos.
- ¿Quién soy?- Esa voz… No, no podía ser… ¿o si?
- ¿Zanahoria?- me soltó y me dio la vuelta para estrujarme contra su pecho.
- ¿Cómo que zanahoria, pelo chicle?- se rió.
- ¡Oh, Charlie! No me lo esperaba para nada.- seguí abrazándole.
- Bueno, bueno, sentaros a comer.- nos pidió Molly rompiendo toda la emoción del reencuentro.
Me senté entre uno de los gemelos (aun no podía distinguirlos) y Charlie que no dejaba de hablar de dragones, para variar un poco, porque claro podríamos hablar de cómo habíamos cambiado, de que me había independizado, de sus ligues por el mundo, de su hermano Bill, de la Orden, pero no, ¡mejor hablemos de dragones!
Le sonreía y asentía en plan "te estoy entendiendo" pero ni idea, mire hacia delante donde Sirius parecía interesado en la conversación, estar encerrado allí le hacia soñar despierto y seguro que estaba anotando en una lista mental "tener un dragón como mascota" si.. Ese era Sirius Black. Mire a Remus que estaba comiendo en silencio sin prestar atención, normalmente era mas educado y, como estaba haciendo yo, fingía algo de interés, aun que fuera mínimo. Pero hoy no, se le veía mas serio, seria la resaca de ayer.
- Tonksie-volví a la realidad- ¿esta tarde haces algo?
- Aaammmss…¡Creo que no! Tengo el día libre, no recuerdo haber quedado con nadie.
- Bien, vayamos a dar una vuelta, ¿te apetece?
- ¡Claro Charlie, será divertido!
- Perfecto, si me disculpáis me voy, he quedado con Dumbledore.- se levanto y fue directo a su madre- Estaba todo perfecto mama, adiós renacuajos.- le dio un beso a su madre y desapareció.
- Niños, nosotros iremos a la madriguera, ¿aun os apetece bañaros en el lago no?
Los niños se levantaron rápidamente y recogieron sus platos, cuando la habitación quedo vacía de los Weasley mire a mi primo y a su amigo. Sirius me sonreía, eso solo significaba que tenia algo en mente, algo que no me gustaba nada. Y Remus por su parte miraba a mi primo con la misma expresión que yo, desee que no fuera nada ilegal.
- Si me disculpáis, he quedado con Mundungus en mi despacho.
- Tu no tienes despacho- le corrigió Lupin.
- Yo tengo lo que me da la gana, que por algo es mi casa.- se levanto y antes de cruzar la puerta me dijo- ¡Que te vaya bien la cita con Charlie!
Le iba a contestar algo pero no serviría de nada. Tome otro sorbo de zumo antes de mirar a Remus que seguía igual de callado, recordé la noche anterior y no pude evitar que mi pelo se volviera rojo, él calvo su vista en ese hecho y bufo molesto.
- ¿Qué?- pregunte confundida.
- Nada.
- Uno no bufa por nada…
- Déjalo Nymphadora- se levanto- no lo entenderías.
- Tu que sabes si…- Puff, se esfumo como lo había hecho Charlie.
Idiotas todos, eso es lo que eran, estaba rodeada de idiotas. El día paso deprisa, y por la tarde estuve por ahí con Charlie sin hacer nada en concreto, hablando y comprando algunas cosas.
Volví a casa de Sirius para entregarle las botas nuevas que le había comprado, eran de color gris oscuro, con las puntas de hierro, un estilo muy descuidado pero a la vez bonito.
- Sirius, mira que te he comprado para que…
Dios como olía a marihuana y la escena no dejaba lugar a dudas de que estaban fumando, Remus y Sirius tumbados cada uno en un sofá de la biblioteca riéndose como tontos y mirando mi pelo que seguro que estaba cambiando de color.
- Vuelve hacerlo, vuelve hacerlo- pidió mi primo.
- ¿Fumáis? No os da vergüenza, ni siquiera me habéis invitado. - me queje.
- Oh, tranquila Nymphadora, hay para ti, siéntate conmigo.- Remus se aparto un poco y me senté como me fue posible sin chafarlo.- Ponte cómoda.- me susurro haciendo que mi pelo volviera a cambiar de color.
Sirius me sonrió y le dio a Remus el porro para que pudiera tomar yo. Sabia bien, no podía decirse que fuera hierva mala, para nada.
- ¿Cómo te fue la tarde con tu chico?
- Dios, Sirius, no es mi chico.- me queje apoyándome entre el respaldo y el hombro de Remus- Yo no tengo chico.
Seguimos fumando y discutiendo el porque yo no tenia pareja, los dos parecían la mar de interesados y yo no podía quitar ese tema del medio, pero empezaba a divertirme y me iba resbalando hasta que Lupin saco el brazo de debajo de mi espalda y lo puso en mi hombro haciendo que quedara tumbada a su lado.
- ¿Te molesto?- le puse ojitos de "Por favor no hagas moverme estoy en el cielo".
- Para nada.- sentí su mano que iba subiendo y bajando por mi brazo.- ¿quieres mas?
Asentí con la cabeza mientras me daba el "cigarrillo", le di una calada y mire a Remus que me observaba sonriente, le tire el humo en la cara correspondiéndole la sonrisa.
- ¿Qué te pasa?
- Nada, me hace gracia tu pelo, es bonito.
- Gracias, en el instituto Charlie me pedía que lo pusiera de muchos colores en la clase del profesor Snape porque así lo distraía, pero a la cuarta vez que me castigo deje de hacerlo.
Sirius se rió bastante de la anécdota pero Remus permaneció como si no le hubiera contado nada, se removió incomodo y hizo el intento de levantarse.
- ¿Dónde vas amigo?- pregunto Sirius.
- A mi habitación.. Estoy cansado y algo mareado.- le sonrió un poco.- Fue divertido mientras duro.- Me miro- Nos vemos mañana por la mañana, y esta vez no hables tan alto en sueños hoy fuimos Sirius y yo pero mañana podrían ser los gemelos o la señora Weasley.
Me sonroje violentamente y le tire un cojín que no llego a darle.
- Idiota- susurre.
