Capitulo 3: El biombo.

*Punto de vista de Brody*

La había cagado. Como un campeón, además. Ese momento en el que me agarró más fuerte y la poca importancia que le dio cuando se dio cuenta de que lo había hecho aposta y la complicidad que habíamos tenido todo el día hicieron que mi cabeza volara y se pensara lo que no es. Pensé que quizás Jake podría ser el chico al que no le importaría estar con otro chico. Pero no, lo respetaba y hasta ahí. Y yo había actuando como un completo imbécil.

Subí corriendo hacia mi habitación, tratando de contener las lágrimas, pero para el momento en el que doblé la última esquina hacia ella, ya note como una se deslizaba por mis mejillas.

Llegué a la habitación, abrí la puerta ya dejando que mis lágrimas fluyeran libremente por mi cara. Tenía que buscar una forma de evitar lo inevitable. Si simplemente me quedaba en la cama fingiendo no haber llorado e ignorando todo, iba a ser peor. Iba a ser demasiado incomodo. Entonces lo vi, el biombo. Podía extenderlo de tal manera que Jake no pudiera verme, aunque lo intentara. Lo hice, me tumbé en la cama y di rienda suelta a mi pena. "Contra antes suelte todo, mejor" pensé.

*Punto de vista de Jake*

No supe que hacer. No supe reaccionar. Me quedé ahí parado, en la puerta de la residencia de NYADA, a la intemperie, sin saber que hacer o que decir para solucionar lo que acababa de pasar. Pasaron 15 minutos, que a mí me parecieron 15 horas. Me decidí a entrar y a ir hacia la habitación. Seguramente Brody tampoco sabía que decir y me evitaría. Lo mejor era dejar pasar todo, por lo menos hasta el día siguiente. Me arrastré por los pasillos de NYADA, llevando las bolsas de comida china, que probablemente ya no comeríamos, pensando en si de verdad sería capaz de pasar la noche en la misma habitación que Brody, después de lo que acababa de pasar.

Entré en la habitación. Y no fue hasta que me senté en mi cama y dejé la comida china sobre la mesa, cuando reparé sobre el biombo. Brody lo habría puesto estratégicamente para que no pudiera verle, ni acceder a él de manera alguna. Me puse el pijama y me tumbe encima de la cama, sin deshacerla. No me iba a dormir. Me quedé ahí, en silencio, escuchando mi respiración y la de Brody. Obviamente, él estaba luchando porque yo no me diera cuenta de que estaba o había estado llorando, pero era demasiado evidente. Estaba llorando por mi culpa, porque no le correspondí. Pero no le correspondí, no porque no me gustara, si no porque no sabía del todo que era lo que sentía. Me quedé dándole vueltas al tema, bastante rato. Por el ritmo de su respiración, sabía que Brody no se había dormido tampoco.

*Punto de vista de Brody*

Al rato de llegar yo y tumbarme en mi cama, llegó Jake. Pero para cuando había llegado no me quedaban más lágrimas que verter. Solo quedaban sollozos. Sollozos, por aquello que podría haber llegado a imaginar y que ahora nunca tendría. Empecé a intentar convencerme a mí mismo de que no tenía que deprimirme por esto. Que era como cuando una chica, no quería nada conmigo, o nada más que un par de besos o una noche loca. Jake no quería nada más que una amistad. Entre sollozos y suspiros, fui calmándome y aceptando la realidad. Me senté en la cama, apoyando la espalda en la pared, asumiendo que esa noche no iba a dormir.

*Punto de vista de Jake*

Ya estaba. Lo había decidido. Sabía lo que quería hacer e iba a hacerlo. Me levanté de la cama con bastante decisión que fue desapareciendo conforme avanzaba hacia el biombo. Al llegar, agarré la parte de arriba con la mano y susurré:

"¿Brody? ¿Estas despierto?" Era una pregunta completamente retorica. Sabía que estaba despierto. Fui deslizando mi mano sobre el filo del biombo hasta que llegué a la esquina. Brody no había contestado. Doblé un poco el biombo, lo suficiente como, para que pudiera pasar. Pasé, no se veía nada, solo bultos iluminados parcialmente por la poca luz lunar que entraba por las ventanas. No necesité mucha luz para encontrar lo que buscaba. Sus ojos, azules iluminados por la luna eran reconocibles a metros. Estaba sentado en su cama. Una punzada de culpa me atizó, entonces. Me senté en el borde de la cama opuesto al que el ocupaba.

"¿Podemos hablar?" Seguí susurrando, no sé qué hora sería, pero me parecía que susurrar era lo más conveniente. No hubo respuesta. Solo sus ojos clavados en mi."No me has dejado explicarme antes…" Empecé a seleccionar cuidadosamente las palabras que utilizaba. Por la calle pasó un coche cuyas luces me ayudaron a ver la inexpresividad de la cara de Brody, simplemente mirándome, como si fuera un extraño."Antes… me he apartado porque…" me empezaban a temblar las manos. Tuve que agarrármelas y agachar la cabeza, para disimular, antes de poder seguir."… porque no tengo nada claro." Ya esta, lo solté. Y cuando empiezo a decir la verdad, tengo un problema, me cuesta parar." A mí, nunca me han gustado los hombres" Vi como sus ojos se cerraban, supuse que en muestra de dolor."Pero, desde que te he conocido a ti, algo ha cambiado. No con respecto a todos los hombres, solo contigo" Sus ojos volvieron a clavarse en mí." Es una locura, Brody, nos conocimos ayer." Empecé a gesticular demasiado con las manos, subiéndolas y bajándolas constantemente."Pero no sé. Hay algo en ti, que me atrae y mucho. He luchado contra ello todo el día. Pero después de que te fueras corriendo, antes, he sentido que era lo peor que podía haber hecho" Empecé a acercarme hacia él, poco a poco. "No sé qué es esto, a donde puede llevarnos, ni nada. No sé nada. Pero, viéndote mal este rato" La punta de sus dedos chocó con mis piernas, no podía avanzar más"he descubierto, que me daba igual, que no quería que estuvieras así." No sabía que mas decir. Agaché la cabeza, mirando a mis manos, esperando una respuesta. Brody se movió. Se sentó a mi lado, apoyando sus manos sobre sus rodillas. Yo alcé mi cabeza para mirarle a los ojos. "Di algo, por favor."

"No sé qué decir. No termino de entender a donde quieres llegar con este discurso" Aun hablábamos en susurros. Quise decir algo mas, abrí la boca, pero no salió ningún sonido. No sabía que más decir y era evidente que no me había explicado con claridad.

Aun hoy, no podría decir que parte de mí, tomo el control en aquel momento. Pero fue una de las decisiones de las que nunca me he arrepentido. Estaba mirándole a los ojos, buscando las palabras que definieran lo que sentía y que fueran adecuadas, pero no era capaz de encontrarlas. Entonces, algo dentro de mí me hizo ver cuál era la única forma de explicarme. Apoye mi mano en el colchón, la otra avanzó hasta las rodillas de Brody. Me impulse un poco hacia arriba y le besé. Al principio reaccionó tan sorprendido como esperaba, pero una vez fue consciente de lo que pasaba, su mano apareció en mi nuca, atrayéndome hacia él, para que no parara de besarle, para que no me fuera y sus labios se fundieron con los míos, como dos viejos compañeros de baile, que bailan en sintonía. Su lengua entró en mi boca. Mi lengua jugó con la suya. Su lengua tomó el control y la mía se dejo dominar. El brazo que le quedaba libre, pasó a estar en mi cintura, acercándome a él. Era imposible escapar de ahí, en parte porque no podía, pero principalmente porque no quería. Nuestras lenguas seguían envueltas en su particular lucha, la cual estaba claramente dominada por Brody. En aquel momento, Brody podría haber hecho conmigo lo que hubiera querido. De hecho lo hizo, porque tras un momento en el que deje de ser dueño de mis actos, volví a tomar el control de mi cuerpo, demasiado tarde ya. Brody estaba tumbándose en la cama y yo estaba tumbándome encima suya. Estábamos en un punto de no retorno.