Capitulo 4:
*Punto de vista de Brody*
Le había dejado explicarse. Me había costado entenderle. De hecho, no le había entendido del todo. Pero cuando le vi acercarse, cerrar los ojos y besarme, no me hizo falta entender nada más. En el fondo no entendía como habíamos pasado de que me rechazara a que se lanzara, pero no me importaba. Si era eso lo que quería era lo que le iba a dar. No iba a rechazarle, no iba a dejarle ir. Le abracé le acerqué a mí, le besé con más intensidad y me deje llevar. A los diez segundos estábamos tumbándonos sobre mi cama, Jake encima de mí.
*Punto de vista de Jake*
Me estaba dejando llevar. Había encerrado a esa voz que me hacía sentir que estaba mal tener sentimientos por otro hombre. Esa parte que me había hecho rechazar a Brody minutos antes. Ahora le estaba besando, estaba rozando cada parte de su cuerpo. Y me sentía mil veces mejor que negando lo que sentía por él. Seguimos besándonos solo parando para tomar aliento y cada vez que lo hacía volvíamos inmediatamente a besarnos. Era como si nuestros labios nunca pudieran tener suficiente de los labios del otro.
Seguimos besándonos tumbados el uno encima del otro durante un buen rato. De pronto Brody, puso su mano en mi culo y empezó a subir mi camiseta hacia arriba para quitármela. Sabia de sobra a donde estábamos yendo. Yo jamás había tenido relaciones con otro chico, así que no sabía lo que tendría que hacer. Sí, me había dejado llevar por lo que sentía por Brody hasta ese momento, pero de pronto, una sensación de nervios y de no saber qué hacer me invadió. Dejé de besar a Brody y gire mi cabeza hacia su mano, que estaba subiendo mi camiseta. Él lo notó, me soltó un poco y yo me tumbé a su lado, mirando al techo y suspirando.
Brody, se puso a mi altura en la cama y susurró:
"Lo siento, me he dejado llevar demasiado. Hemos ido demasiado rápido"
"No… no es eso. Es que, nunca he hecho nada como esto, Brody" dije mirándole y tumbándome sobre su pecho.
"Aun así, lo siento. No quiero presionarte a hacer nada que no quieras" dijo él y entonces empezó a pasar su mano por mi pelo.
Él aun no lo sabía, pero esa es una de las cosas que más me excitan. Le dejé que siguiera haciéndolo, perdiéndome en la sensación de placer que eso me causaba hasta que no pude más, me incorporé un poco y le besé de nuevo, decidido a dejarme llevar hasta donde hiciera falta. No hicieron falta palabras, la intensidad de mi beso le dijo a Brody hasta donde estaba dispuesto a llegar. Seguimos besándonos y rozando nuestros cuerpos el uno contra el otro, dando vueltas por la cama hasta que los bultos dentro de nuestros pantalones fueron imposibles de ignorar.
Brody se separó de uno de los besos, me miró y me dijo, mordiéndose el labio:
"¿Estás seguro?" No le respondí, simplemente me incline y empecé a besar su cuello por todos los lugares por lo que fui capaz, dejando alguna que otra marca escuchando como su respiración se aceleraba con cada beso y entonces llevé mi mano a su entrepierna donde su miembro estaba erecto y esperando por salir de esos apretados pantalones. Sin parar de besarle, llevé mis dos manos a la cinturilla y de su pantalón y lo desabroché, también baje su bragueta, lleve mis manos un poco más arriba y acaricié sus abdominales definidos por debajo de la camiseta, la cual, cuando empezó a molestarme, levanté hacia arriba y le quité con su ayuda. Cuando se la quitó la tiró al suelo de la habitación, se soltó del beso, por lo que yo volví a su cuello y susurró en mi oído "Me lo tomare como un sí". Y sonrió.
Entonces, Brody agarró todo mi cuerpo con uno de sus brazos, me quitó de encima de ella y me puso de espaldas al colchón, se colocó encima de mí, me besó intensamente, me mordió el labio inferior al final del beso y se fue hacia mi oreja y me susurró al oído con voz sensual:
"No voy a dejar que lo hagas tu todo" Acto seguido me mordió el lóbulo de la oreja. Susurros y la oreja, si ya estaba decidido a llegar hasta el final con Brody esto hizo que fuera imposible cambiar de opinión. Se me puso la piel de gallina, Brody lo vio y volvió a sonreír.
De mi oreja, bajo a mi cuello, beso cada pequeño recoveco en el sin dejar marca alguna, besándolo con extrema suavidad. Mientras hacía esto, se quitó los pantalones quedándose el en ropa interior y empezó a meter sus manos por dentro de mi camiseta. El solo contacto de sus manos con mi torso, hizo que todos y cada uno de los poros de mi cuerpo se estremecieran. No pude reaccionar de otra manera que arqueando levemente mi cuerpo y mordiéndome el labio inferior. Brody tiró de mi camiseta hacia arriba y yo me la quité. Brody empezó a dejar besos sueltos sobre mi torso y yo seguía estremeciéndome de placer. Brody rozó intencionadamente mi miembro y pudo comprobar lo excitado que estaba. Yo, que no podía más, solo pude susurrar un leve:
"Brody… los pantalones… por favor…"
Él siguió besando mi abdomen hasta llegar a la borde de los pantalones, llegó, me miró a los ojos y me desabrochó los pantalones y me los quitó, tirándolos al suelo de la habitación. Volvió a subir hasta mi cara y me beso varias veces diciendo entre beso y beso:
"Eres…perfecto…"
Entonces me fijé en el juego de luces y sombras que la luna hacía en el cuerpo de Brody. Era un espectáculo precioso. Desde sus pies hasta su cara. En aquel momento me hubiera gustado que cualquiera pudiera verlo, pero no, solo podía yo y eso era otra razón por la que me gustaba tanto. Lo abracé y lo acerqué a mi cuerpo todo lo que pude, mientras le besaba. Seguimos besándonos, los dos en nuestra ropa interior un buen rato. Por fin, Brody se decidió y me quito mis calzoncillos tirándolos por la habitación, para luego hacer lo mismo con los suyos. Brody comenzó a estimular mi miembro con la mano mientras seguía besándome. Yo quise hacer lo mismo con él, pero no me dejo. Negó con la cabeza y se señaló a si mismo con la mano que tenía libre.
Al rato, se separó, fue a su mesilla de noche y sacó dos condones, nos pusimos cada uno, un condón. Brody, siguió besándome y bajó al cuello, mientras me puso de perfil y se puso detrás de mí. Yo sabía lo que pasaría después. La diferencia es que esta vez, yo quería que pasara
*Punto de vista de Brody*
Me coloqué detrás de Jake, despacio y sin parar de besarle el cuello y acariciarle el cuerpo. Yo seguía perplejo ante su repentino cambio de opinión y todo lo que vino después, pero traté de hacer todo lo que hice, con todo el cuidado que pude y tratando de hacerle sentir cómodo. Le besé la nuca y noté como se le ponía la piel de gallina y como un escalofrío recorría su cuerpo. Me acerqué a su oreja y susurré:
"Punto débil, ¿eh?"
Jake, simplemente soltó una mezcla de risa y suspiro y asintió. Yo aproveché mi posición para besarle por detrás de la oreja y para morder su lóbulo mientras mi mano volvía a buscar su miembro para seguir estimulándolo. Mis besos bajaron hacia su cuello, me fijé en su piel, morena con un color extrañamente precioso iluminada por la luna, mientras notaba como su respiración se agitaba. Según todo esto ocurría con la mano que me quedaba libre comencé a hacer figuras pasando suavemente mis dedos sobre su espalda. Recorrí su espalda varias veces. En una de esas veces, llegué a su trasero. No reaccionó de ninguna manera. Seguía inmerso en el placer de las otras cosas que estaban ocurriendo. Empecé a jugar con sus nalgas y siguió sin poner objeción alguna.
Llevé la mano que tenía en su miembro hacia mi mesilla para coger el lubricante. Eso hizo que Jake se girara levemente para ver lo que hacía. Dejé el lubricante donde pudiera alcanzarlo fácilmente y aproveché que Jake se estaba girando para besarle en los labios. El me siguió el beso y paró su movimiento, volviendo casi a como estábamos antes. Cuando nos separamos, me quedé mirándole a los ojos y le dije:
"Recuerda, si en cualquier momento quieres que pare, solo dilo" y sonreí.
No sé qué me pasaba siempre que estaba cerca de él, pero me era inevitable el sonreír.
Unté dos dedos de la mano que antes estaba en el trasero de Jake con lubricante y volví a agarrar el miembro de Jake con la otra mano y a estimularlo. Dirigí los dedos untados hacia la entrada de Jake y le dije:
"Jake, ahora tienes que estar muy relajado ¿vale? Voy." Después de esto, empecé a dejar suaves besos por toda su nuca, mientras le estimulaba y empecé a esparcir el lubricante por su entrada. Al principio noté como se estremecía por la temperatura del lubricante, empecé a masajear su entrada suavemente, expandiendo el aceite mientras notaba como la respiración de Jake se aceleraba. No sabía si era buena o mala señal, pero como no se quejó, seguí haciéndolo. Mientras hacía esto, no paré de estimularle y de besarle la nuca. Me dispuse a meter un dedo en su entrada, lo hice con suavidad y no pareció molestarle. Metí y saqué el dedo repetidas veces, esperando alguna mala reacción que nunca llegó. Cuando le creí, preparado, metí otro dedo. Entonces me fijé en que con el puño agarraba la sábana sobre la que estábamos tumbados. Saqué los dedos. Paré todo lo que estaba haciendo, le miré y él al notar que paré todo se giró y me miró.
"¿Qué pasa? ¿Por qué paras?" me dijo con media sonrisa dibujada en la cara.
"No sé" Miré hacia su puño, el me entendió"Pensé que algo iba mal"
Jake negó con la cabeza, se incorporó un poco, me beso muy suavemente en los labios, y cuando acabó me dijo:
"Tú solo, no pares ahora"
Yo sonreí, asentí y me embadurné mi miembro con lubricante. Volví a agarrar su miembro, coloqué mi cabeza en su hombro y le penetré por detrás con toda la suavidad que me permitió mi excitación. Le miré de reojo y vi como cerraba los ojos, se mordía el labio inferior y estiraba su brazo hasta llegar a mi trasero y apretarlo contra su cuerpo.
Yo empecé a entrar y salir de él, despacio, aumentando la velocidad muy lentamente mientras seguía masturbándole y giré un poco mi cabeza para besar su cuello y la parte de debajo de su oreja. Seguí masturbándole hasta que soltó un orgasmo y vi como él ya había terminado.
Quise salir de él pero cuando él se dio cuenta de mis intenciones, volvió a estirar su brazo y a apretarme contra su cuerpo. Giró su cabeza para mirarme y me dijo según respiraba fuertemente recuperándose:
"No te he dicho que pares" Me sonrió, se estiro, me besó intensamente y al final del beso mordió con ganas mi labio inferior.
Yo, volví dentro de él, y empecé a salir y a entrar acompasadamente aumentando el ritmo, mientras ambos gemíamos. Al cabo de un rato, llegué al orgasmo el cual solté casi pegado a su nuca. Salí de Jake, le abracé, acercándole a mi todo lo que pude. El correspondió al abrazo, girándose y abrazándome también. Nos quedamos allí tumbados, mirándonos y sonriéndonos como idiotas un buen rato. Finalmente, Jake se estiró, se giró y se quedó mirando hacia arriba. Yo me moví debajo de la sábana, apoye mi cabeza sobre su hombro y mientras Jake me peinaba y despuntaban los primeros rayos de sol de la mañana, nos quedamos dormidos.
