2.- Un trago de agua dulce
"Conocí a una princesa, se llama Michiru" era la frase que la pequeña Haruka le dijo a su mamá, la emoción al mencionarla hacia brillar sus ojos verdes. Le contó que se convertiría en un príncipe para ella y vivirían felices por siempre.
"Mi pequeño Haru se enamoró" decía su madre, que siempre la vestía como varoncito para que así se acercara mas a cumplir su peculiar sueño. Pues nada le gustaba más que ver sonreír a su "hijo" cuando alguna niña lo veía sonrojada.
Así pasaron los años, Haruka creció siendo confundida con un chico la mayoría del tiempo, por que para ella era de lo más natural vestir como uno y tambien por su voz, que era bastante ambigua.
Siempre estaba rodeada de chicas guapas por su desconcertante atractivo y galantería. Ella se sentía atraían por todas, sobre todo si la veían con ojos de amor.
Nunca ocultó ser mujer, ni a ellas les importaba. Haruka era más que eso, era ese príncipe que habían soñado de niñas, ese príncipe que decían no existía más que en los cuentos. Ella lo era, ese era su encanto, su mágica esencia. Había entrenado desde aquel encuentro, para Michiru. Para que con una sola mirada la reconociera. Nunca la busco, no hacia falta, sus almas se encontrarían y se conocerían, así pasaran años. No tenía prisa, su vida no era aburrida, nunca lo fue.
Haruka era buena en todo lo que hacia, sus capacidades físicas no tenían límites, podía practicar cualquier deporte a un alto nivel y sin dificultades, siendo mejor que muchos deportistas del instituto. Por ese motivo tenia fricciones con la mayoría de los chicos, bueno, por eso y por que las chicas que les gustaban estaban enamoradas de "el chico mas popular" de la preparatoria, o sea ella.
Extrañamente en esos años, solo había recibido una carta de amor, y eso fue semanas después de empezar el primer año. Ayame Oka le confesó sus sentimientos esa tarde, una delicada jovencita, de piel blanca y largos cabellos castaños, con ojos azules como el cielo despejado. Haruka la aceptó, la atrajo en ese instante y con el paso del tiempo se enamoró de ella completamente.
Ayame era tan elegante y graciosa que le derretía el corazón, pasaban mucho tiempo juntas y para cualquiera que los viera, eran una pareja de enamorados, una perfecta pareja de novios. Salieron durante dos años y en ese tiempo hicieron muchas cosas. Viajaron, se conocieron a fondo, se divirtieron, pelearon, se reconciliaron e hicieron muchas veces el amor. Fue un buen romance, al entrar al último año Ayame se mudó a Italia y terminaron la relación, era lo mejor. Haruka no podía con las relaciones a distancia, nunca le hubiera podido ser fiel a alguien que no veía... De por si, no podia evitar cortejar a cuanta chica veia. Fue un rompimiento duro, ambas sufrieron, pero el dolor no es eterno y continuaron viviendo.
Muchas chicas consolaron a Haruka y en el último año se propuso besarlas a todas y lo hizo, por eso ellas estaban enamoradas, ese principe no era inalcanzable. También fue ese año cuando se adentró en las carreras de autos y en el motocross, le encantaba la velocidad y el riesgo. Tenía mucho talento para eso y pronto empezó a ganar reconocimiento, premios y dinero, mucho dinero.
Cuando mando solicitud para universidades, todas y cada una la aceptaron, pues ya era bastante famosa en el mundo deportivo y como plus, inteligente. Se decidió por la universidad Mugen que estaba a las afueras de la ciudad y era la única que tenia un circuito de motocross profesional (había competido allí varias veces antes) ésa fue la razón, tan simple como eso, solo quería divertirse.
Poco después se enteró, por uno de sus compañeros pilotos, que había una chica muy famosa, una virtuosa violinista y pintora que también estudiaría ahí.
—Yo nunca la he visto, pero cuentan que es una belleza, una verdadera hermosura, no se, tal vez exageren por que dicen que su cabello es como el mar.
Haruka solo pudo sonreír por la coincidencia ¿acaso seria su princesa?
— ¿De casualidad sabes su nombre?
—Creo que se llama Michiru... si, Michiru Kaiou— la ojiverde se cubrió la cara y empezó a reír, había llegado el momento. Seria cuestión de tiempo para que la volviera a ver. Cuando empezaran las clases lo primero que haría seria buscarla.
Estaba tan emocionada que se mudo a un apartamento del campus tres semanas antes de empezar el curso. No había ni un alma en las instalaciones esa noche, sin embargo se sentía un poco inquieta, como a punto de empezar una carrera.
"Tal vez el edificio esta embrujado" pensó y se rió de su conclusión. Lo cierto es que ahí había algo que hacia latir su corazón mas rápido.
Arreglo un poco su habitación y el resto del departamento. La inquietud no se fue, ese presentimiento que tenia le quitaban el sueño.
"Iré a dar un paseo para relajarme" se puso la chamarra y salió en su motocicleta, hacia frio, el aire le congelaba las manos y la cara con la velocidad, eso le gustaba, ir cortando el aire. Después el sonido del viento en sus oídos ya no era lo único que escuchaba, había truenos también y luego grandes gotas de lluvia golpeaban su cara con fuerza. Se detuvo.
"Mala suerte, así no puedo manejar, debí traer el casco" pensó mientras revolvía su cabello.
Regresó a su departamento ¿que hora sería? Todo estaba obscuro y llovía endemoniadamente, el interruptor de luz del pasillo no funcionó. Busco las llaves en cada uno de sus bolsillos pero no las encontró.
— ¡Que estupidez! ¿Donde están? Maldita sea...— las buscaba desesperadamente, como si fueran a aparecer en los bolsillos en los que ya había buscado, aparte de la llave de su motocicleta no había nada.
— ¡Maldición!— pateó la puerta. La ropa mojada se le pegaba al cuerpo, se estaba congelando. Se recargó en la pared pensando que hacer.
— ¿Te encuentras bien?— preguntó de pronto una dulce voz, la había sorprendido pues pensaba que era la única en el edificio. Le explicó que había perdido sus llaves, cuando un relámpago los iluminó.
A Haruka, la impresión le quitó el aliento, aunque fuera por unos segundos, pudo ver las perfectas facciones de la chica que tenía en frente, se lo dijo, claro, no era del tipo que se guardaba los cumplidos.
El interruptor que había prendido cuando entró encendió, e ilumino el pasillo, su corazón empezó a latir con fuerza, no podía creer lo que veían sus ojos, con total claridad, ella estaba ahí, su princesa, mas perfecta de lo que recordaba, sus ojos también brillaban sorprendidos "me reconociste" pensó y le tocó la mejilla, cálida y suave, para cerciorarse que no estaba imaginándola. No basto, le pidió hablar.
—Eres una chica— la hizo reír "cierto, a esa edad no se notaba, pero no es problema ¿verdad?" Nunca habia sido problema.
— ¿Eso importa mucho?— su princesa le tomó la mano y la condujo a su departamento. Piezas de arte en las paredes, caballete, premios, reconocimientos "era cierto, es artista y si, su cabello es como el mar" le sirvió una taza de café "… y no sabe mi nombre" se presentó. Sus ojos azules la perdían en momentos, brillaban de una manera especial, su voz dulce y a la vez seductora, toda ella le aceleraban el ritmo cardiaco. Luego lo entendió, la sensación que había tenido horas atrás, había sido ella, su corazón le había dicho que su princesa estaba en el mismo sitio.
Le ofreció ropa seca "es de hombre ¿de un hermano tal vez? No..." Lo preguntó, quería saber
— ¿Es de tu novio?— se la puso, su corazón latió como nunca cuando Michiru le abotonó y eso que apenas había sentido un ligero roce "no pasa nada" se tranquilizaba mentalmente.
— ¿Eso importa mucho?— "la verdad si… y no" no se iba a quedar con la duda. Cuando se cambió y se secó el cabello lo preguntó otra vez.
—Así que ¿de verdad tienes novio?
—Prometido— Haruka se burló de si misma, de su ingenuidad "claro que idiota soy, ella no iba a estar esperando por mi, tengo suerte que me recuerde" quiso preguntarle si estaba enamorada, pero no lo hizo, era muy personal. Ya lo averiguaría.
—Es una pena, mi corazón esta roto
— ¿Te vas a rendir tan fácil?— "ni en un millón de años"
—Michiru, eres tan cruel ¿tengo oportunidad?— "dime que si, aun si dices no, jamás me rendiré"
—Es tarde, vamos a dormir— "maldición"
— ¿Esta bien si me quedo aquí?— "no se que te hare si me dejas estar en la misma cama contigo"
Michiru le confeso que la había buscado, que esperaba su regreso y que no quería que se fuera. Cada una de sus palabras resonaban en el corazón de Haruka "así que ella sentía lo mismo" tuvo el impulso de abrazarla y besarla, se contuvo maravillosamente.
Acepto dormir con ella, apenas se atrevió a tocar su cabello, era tan suave. Su princesa dormía en ratos y despertaba exaltada, volvía a cerrar los ojos cuando la veía y se entregaba al sueño de nuevo. La última vez que despertó Haruka puso un brazo bajo su cabeza y la acerco a su cuerpo.
—No voy a ir a ningún lado— le dijo en voz baja, Michiru se acomodó en su pecho y durmió profundamente.
"Esto es extraño, es la segunda vez que nos vemos y parece que nos conocemos hace una vida" Haruka no tenia sueño, tal vez durmió por momentos pero no se quería perder la sensación del calor del cuerpo de Michiru en el suyo "como un trago de agua dulce en medio del mar, si, bonita sensación"
En la mañana con mucho cuidado para no despertarla, salió de la cama. Y desde el balcón de Michiru, saltó al suyo y entró a su departamento por la ventana…
-3-
En este capitulo no puse tanto dialogo, quería escribir un poco de la vida de Haru antes del reencuentro y evitar los flashback. ARIGATOU!
(ºoº) ¡Fue muy emocionante leer sus reviews! Me ayudaron mucho. Soy una completa novata en esto del fic, tanto leyendo como escribiendo. No tenia idea que eso del "fin" causara confusión, gomen ^.^ Tal vez la historia vaya algo rápido pero no tengo planeado que sea larga (o igual si)), por que mmmm soy mala para escribir y creo que en algún momento la volvería tediosa… si lo hago me avisan, pero planeó continuarla hasta donde sea que Haru y Michi lo permitan, eso si, AVISO QUE TENGO TENDENCIA AL DRAMA Y A LA CURSILERÍA.
También caí en cuenta que se parece a Utena en eso ¡pero no lo pude evitar! Haruka cuando yo era peque, me parecía un príncipe (lo juro XD y Michiru para mi es hermosa) y aammm parte de este capitulo nació cuando leí uno de los reviews jeje arigatou minna-sama 3
