N/A: Hola, gracias por vuestros reviews.
Este capítulo ya empieza a dar señales Ú/U Dentro de poco empezará a estar muy interesante, pero todo lleva un proceso, hasta entonces tendréis mientras tanto algo de LuNa. Espero os guste este capítulo.
Capítulo 6
Apenas había pegado ojo en toda la noche, estaba sentada en la cama tapada con una sábana de seda color marfil. Sus brazos apoyados en las rodillas flexionadas y su rostro cabizbajo. Era uno de esos días en los que ella sentía un frío que no podía remediar con colchas o mantas…era algo que sentía en su piel al estremecerse en aquella solitaria habitación. Había pensado en alguna manera de poder arreglarlo todo, pero por mucho que buscase alguna forma, ella no había encontrado ninguna aún. Pensaba que quizás ya le daba igual el día a día respecto a sus sentimientos. No era correspondida ¿y qué? Debía dejar de preocuparse o simplemente dejar de sentir al respecto. Obligarse a ver las cosas como venían y no pasársele por la cabeza ninguna forma distinta a la que existía, la de buenos nakamas.
Estaba tan cansada…ya le daba igual todo lo que ocurriese, dedicarse a vivir y punto. Si algún día iba a venir algo bueno para ella…pues bien, pero tampoco lo iba a esperar.
Sin mirar atrás, siempre había seguido esa meta desde que se había ido de la tripulación y aunque no había sido capaz de conseguirlo, ella era una persona fuerte y decidida. Aguantaría lo que le echasen, si era dolor ya estaba acostumbrada a llevarlo sobre ella y con ella. Ya se había perdido así misma tantas veces, aún luchando con uñas y dientes…por eso ya bastaba. Su corazón estaría cerrado a cal y canto.
Una lágrima resbaló por su mejilla…de nuevo, se engañaba a si misma.
El sol calentaba su rostro y bañaba sus cabellos naranjas mientras Nami estaba subida en la escalera podando sus preciados mandarinos.
Despacio, despacio y sin hacer ruido siguió avanzando, un poco más, ella no se enteraría si tenia cuidado, estaba muy cerca solo tenia que estirar la mano un poco más y…
-Ay! Nami por qué me pegas? – dijo Luffy mientras se sobaba el chichón de su cabeza.
-¿Pensabas que ibas a coger mandarinas sin darme cuenta? ¿Cuántas veces tengo que decirte que no lo hagas?
- Pero Nami están muy buenas, son dulces y sabrosas –se le caía la baba de la boca pensando solo en su sabor.
- ¡Si te dejo que cojas acabarás con todas!.
- Muuu…tacaña.
-¿ qué has dicho? Nami lo amenazó con su puño.- de todas formas, ¿qué haces aquí?
- Ace no quiere jugar conmigo, dice que está haciendo la tarea que le ha puesto Robin y que "su mama Nami"- dice Luffy haciendo unos gestos- le ha dicho que no deje que le moleste y que me eche si lo hago…¡Nami soy su padre!
Nami se entristeció al ver los gestos de "su mama Nami" y lo de que él era su padre – Tienes razón Luffy, tu eres su padre…lo siento. – Nami se dio la vuelta y se dirigió a seguir con el mandarino en el que estaba trabajando.
Luffy notó que Nami se había entristecido con lo que había dicho, No le gustaba verla así, últimamente le parecía que a veces Nami se perdía en sí misma, y que su rostro se ponía como ahora, y esto era algo que no le gustaba nada.
- No pasa nada, Nami. – Luffy se acercó a ella, al lado de la escalera.- Siempre quieres lo mejor para Ace, eso está bien, eres su mama Nami…nunca dejes que yo diga otra cosa – Luffy estaba serio mientras hablaba, tapándose un poco los ojos con el sombrero de paja- y si lo hago, golpéame como siempre haces.¿Vale? – le dice ahora con una sonrisa en su rostro.
-Venga Nami, échame cuenta…Namiii- Luffy empezó a dar golpecitos en la escalera.
-Luffy, deja de darle a la escalera o..AHHH!- Los dos estaban ahora en el suelo, Nami sobre Luffy, a Luffy sólo le había dado tiempo de intentar que Nami no se golpease.
Nami se alzó un poco, apoyando sus manos en el pecho del Mugiwara. Los rostros de ambos muy cerca, ambos sonrojados por la cercanía. – Lo siento – dijo Nami a penas susurrando
- Ha sido culpa mía…no pasa nada. Oh – Luffy la agarró de los brazos y la puso bajo su cuerpo, agarrando sus brazos sobre la cabeza de esta.
-Pero Luffy, ¿qué haces?- el sonrojo de Nami se acentuó bajo esas condiciones
- shi shi shi…Nami ahora contéstame ^-^ …quiero que si alguna vez digo algo de Ace que tu hagas por su bien, me golpees.
-eh?
- No quiero verte triste…Ace no solo me tiene a mí, os tiene a todos vosotros, todos miráis por él. Yo soy su padre pero…esta bien…se que soy egoísta, siempre lo he dicho. …pero quiero lo mejor para Ace.¿ Me golpearás?
.Luffy la observaba tan atentamente, la sentía bajo su cuerpo, con el sol cubriéndolos. Sus cabellos como puro fuego y sus ojos que le recordaban el color de la miel. Unos labios rosados, que parecían querer decir algo, mientras se veían realmente dulces…muy dulces- pensó Luffy mientras acercaba su rostro lentamente.
- Mama Nami- decía Ace mientras se acercaba a los mandarinos de Nami.
Aquello fue una situación extraña, pensó Luffy, ¿qué había sido eso?...um…da igual, eso de pensar no era lo suyo. Además, tenía hambre.
Ace sonreía contento mientras caminaba de la mano de la navegante Mugiwara, le encantaba ir con ella donde fuese. Es cierto que Nami le daba a veces miedo cuando esta se enfadaba, pero ella lo quería muchísimo. Con ella Ace se sentía tan protegido como con su padre, su padre también lo quería, pero Nami lo mimaba un poco. A su padre le regañaba si cogía alguna mandarina, para él no hacia falta pedirlo, normalmente Nami siempre le ofrecía. Más de una vez su padre se había molestado por esto.
Ace apenas recordaba una imagen borrosa de su auténtica madre, pero para él, su madre era la pelirroja. Si le dolía algo siempre acudía a ella, eso ya lo calmaba porque sabía que ella siempre haría algo para aliviarlo. Su padre era divertido, le hacía reír como ningún otro, le gustaba su familia, su padre, su madre y sus muchos titos.
Nami le había comprado un libro de cuentos la ultima vez que había ido a una isla, ese era su nuevo favorito, le gustaba que se lo leyese mientras se dormía…escuchar su voz le encantaba desde que tenía memoria.
Ella también podía ser muy divertida, le hacía mucha gracia cuando se ponía a competir contra Zoro bebiendo sake, algo que el pequeño no entendía, una vez lo probó y sabía muy mal, tanto que acabó escupiéndolo.
Ya sabía leer, al menos el príncipe pirata se defendía bastante bien, muchos dirían que mejor que el rey. Por eso estaba muy orgulloso, Robin lo había felicitado y su mama Nami también. Nami le había prometido que cuando llegaran iba a hacer una tarta de mandarinas, la que Bellemere le hacía cuando esta era pequeña. A Ace le encantaba aquella tarta.
Cuando llegaban a casa de la pelirroja, Ace se soltó y fue corriendo hacia su padre sentado apoyado en la puerta de la casa.
- Papa…papa Robin me ha dicho que leo muy bien ^-^- hablaba muy feliz el pequeño.
- ¿ En serio? – Contestó este acariciando la cabeza de su hijo
- Si! Por eso mama Nami va a hacerme tarta de mikan.- Sonreía de oreja a oreja
- ¡Yo también quiero Nami! – ahora pedía el moreno con preocupación
- Si si, ya se. – comentó con desgana la chica, sabiendo que tendría que hacer unas cuantas para que no se pelearan entre los dos…eran unos auténticos tragones.
- Sugeeeee Tarta de Nami! – El mayor celebraba junto al pequeño.
Aquellos dos eran como dos gotas de agua, ella se sentía como un girasol buscando el sol en su presencia.
Padre e hijo habían acabado discutiendo por el último trozo de tarta, fue Nami, como siempre, quien resolvió la contienda pegando al mayor.
- Mama Nami, ¿vendrás luego a leerme el cuento? – el pequeño estaba a su lado esperando una respuesta.
- ¿Quieres que vaya?
- Si, por favor.
- Entonces te lo leere – dijo mientras cogía a Ace y lo sentaba con ella.
- A mi también Nami, yo también quiero que me leas el cuento- pedía ahora el capitán
- Luffy que no tienes 5 años… a veces me pregunto quien es el hijo.
- Muuu Nami…a mi me gusta esa historia,es romanticismo, un pirata libre rescatando a la princesa, de aventura en aventura. Sólo le falta la carne, no entiendo como no pueden darle importancia a que el pirata coma carne, si comiera más carne sería más fuerte y rescataría antes a la princesa.
- Mama Nami…¿ la carne te hace más fuerte? – le preguntó confuso
- Ace…viendo a tu padre, me pregunto si no te hace más tonto.
- ¡Nami! ¡No te metas con la carne! – dijo Luffy dando en la mesa
- Como rompas algo…Luffy…no te doy de comer en un mes.
Tragando con dificultad saliva por la garganta, el Mugiwara retrocedió asustado bajo esa amenaza.
En el dormitorio, Nami narraba el cuento a un Ace que se encontraba a su lado y a Luffy que estaba al lado de este también echado.
Nami estaba medio dormida acurrucada con Ace.
Luffy se levantó intentando hacer el menor ruido posible – Nami…Nami
-umm..um…- ella no se terminaba de despertar.
Luffy la cogió en brazos con suavidad. Para que ella se quedase así debía estar muy cansada.
Se dirigió hacia la casa de su navegante.
- Me haces cosquillas en el cuello Nami. – Ella estaba acurrucada en su cuello, se sentía muy bien en sus brazos aún sin saberlo.
Otro día en el que los piratas Mugiwara se habían reunido, esta vez bajo el sol del verano…
Están en la playa, Luffy con un flotador en el mar nadando, vio a Nami en la playa y se quedó contemplándola atentamente durante bastante tiempo, pensó que se veía realmente bien.. Robin que estaba en un sofá flotador, se percató de ello " ¿Estás observando a navegante san, bouchou? Nuestra navegante es muy guapa, ¿verdad?"
- Pues claro, Nami es muy bonita. – y la mira como dudando como viendo que es obvio
- y le queda muy bien ese bikini, ¿no? – le pregunta esta como si nada.
-um…
No me extraña que aquellos chicos de allí la estén mirando- dice señalando hacia un lado a varios chicos que están mirando fijamente a Nami
- ¿eh? – luffy mira hacia allí. No se había dado cuenta de ello tan absorto mientras contemplaba a su navegante pelirroja.
Rápidamente se dirige nadando bastante rápido a la costa, sale y se pone ante Nami agarrando el flotador en la cintura.
-¡Nami no deberías llevar eso! – observándola detenidamente ahora que está más cerca de ella.
Nami estaba ahora echada en la toalla y mira asombrada a su capitán.
- ¿eh? ¿A qué te refieres Luffy? – pregunta esta sin saber de que hablaba el capitán
- A ese…ese…estúpido bikini – sus mejillas están algo rojas y vuelve un poco la cara
- Me queda bien, ¿verdad? – pregunta Nami haciendo una posturita.
Luffy está ahora más rojo que antes.
- No deberías ponerte algo así, enseña mucho. – Luffy mira hacia los chicos y ve que siguen mirando, algunos con prismáticos
Luffy mosqueado sin saber exactamente por qué, se quita el flotador tirándolo a un lado y toma su toalla tirándola encima de Nami.
- ¡Luffy! ¿Qué haces?- Nami lo mira algo furiosa
- ¡No me gusta como te miran! Te miran…malamente.
Nami lo contempla perpleja. ¿A qué viene eso?, se pregunta la pelirroja.
-Luffy, no deberías actuar así conmigo, podría pensar otra cosa.
-No me importa, sólo tápate. – y se echa en la arena al lado de ella. Ahora algo más tranquilo.
¿Pero qué le pasaba a Luffy? Ella no entendía qué ocurría allí…parecía como si…como si…eso era algo imposible, luffy no se sentía de esa manera hacia ella. Simplemente era alguien muy protector y ya está. No podía permitirse pensar de otro modo, eso es algo que con el tiempo sólo le haría aún más daño.
Robin se acerca a Luffy y se sienta a su lado una vez que Nami se ha ido junto a Ace.
-Nami es una mujer muy bonita, lo sabes capitán. Es normal que haya hombres interesados en ella.
- Pues claro, Nami es muy hermosa. Ya te lo he dicho antes.
- Y…ella no está casada ni sale con nadie capitán.
-¿Y? ¿Que pasa con eso? – que quería decir Robin diciendo cosas que el ya sabia.
- Nami quiere mucho a Ace- comenta Robin viendo a la navegante jugar con Ace.
- shi shi shi. Ace también la quiere mucho
-Nami sería una gran madre.
- claro ^-^
-Quizás Ace debiera tener una nueva madre…deberías casarte de nuevo,¿ no crees, capitán?
- ¿Casarme?
-a Ace le vendría bien vivir con una mujer en casa…una madre.
- No se…
- Como te he dicho, Nami es una mujer libre y muy bonita, es normal que haya hombres que quieran estar con ella…algún día Nami podría tener una familia con alguien e irse lejos. ¿ Nunca lo has pensado?
-¿irse? – Luffy la mira asustado con ese planteamiento- ¿irse? Nami no va a irse…ella ha vuelto para quedarse con nosotros, somos nakamas, ella no va a dejarnos otra vez.
- Capitán, todos tenemos a alguien.
- Nami nos tiene a todos nosotros…no te entiendo Robin
-quiero decir, que todos tenemos a alguien especial, una pareja o están casados.
-Chopper y Brook no lo están Robin.
- Ellos es distinto, Chopper es en parte reno, y Brook es huesos…y antes de que me digas nada, si somos todos nakamas pero…se necesita a alguien más unido que eso.
- ¡Pero Nami nos tiene a Ace y a mi!
- Pero Nami debería tener su propia familia, alguien que la quiera más que nakamas, que viva con ella, la abrace y la bese…capitán, Nami es una mujer, es normal que desee eso.
- Yo…¡Nami no va a irse, no quiero hablar de eso! – Se levantó y fue a caminar por la playa bastante malhumorado por aquella charla.
Después de aquello, Luffy le dio vueltas al tema que había hablado con Robin
Nami no había dicho nada de tener una familia nunca, tampoco salía con nadie…ella no iba a irse, se quedaría con ellos. Pero…el asunto de Ace era otro tema, quizás debería hacer caso a Robin.
N/A: ¿Qué os ha parecido? No quiero entrar aún profundamente en el LuNa o se vendría abajo la trama. Pero voy a meter indirectas y esas cosas para que se vaya viendo una evolución ^-^ . Este capítulo se ha centrado más en el día a día que en la tristeza de Nami.
Los otros fics los estoy trabajando también…los subiré cuando pueda.
Un saludo!
