N/A: ¡Hola! Siento la tardanza.

Muchas gracias por vuestros comentarios, espero que os guste el capítulo ya que este es clave para la historia.

Cap 7:

Ace le había preguntado por qué ella no tenía hijos, y por qué no estaba casada. Esa pregunta viniendo del pequeño, resultó muy difícil de responder.

Nami miró sus campos de mandarina.

-Simplemente es porque aún amo a la única persona que he amado alguna vez. A veces el amor es así. – le contestó esta, seguramente él no lo entendiera del todo, pero ella estaba siendo sincera consigo misma.

Ace había estado muy callado mientras comía, algo que no solía ocurrir, pues siempre que iba a ver a Nami, venía sonriendo comentando todo lo que había hecho con su navegante.

¿Qué te pasa? – le preguntó a su hijo

Um…mama Nami está sola.- el pequeño seguía con mirada triste. – porqué…ella me ha dicho que se enamoró hace tiempo.

Oh! Ahora que recuerdo, hace unos años ella me dijo que me amaba – dijo este tocándose el cuello – eso fue hace mucho tiempo, lo que has dicho ha hecho que me acuerde...

¡Eres tú! – se asombró el pequeño.

Luffy lo miró sin comprender que ocurría. A veces no entendía del todo a su hijo…por mucho que dijesen todos que se parecían como dos gotas de agua. Um…Ya se había vuelto costumbre que su hijo hablase mucho de Nami, después de todo, se notaba que éste la admiraba muchísimo…Y como Nami lo consentía tanto. – Aquel pensamiento le hizo refunfuñar, ¿por qué Nami no podía darle a él todo el tiempo de aquellas ricas mandarinas y también dejaba de pegarle?

Ace no podía creerse que su mama Nami estuviese enamorada de su padre…um…era el Rey de los piratas, y era muy divertido, también muy fuerte…pero todos solían decir que era un idiota…Y eso de que siempre lo hubiese amado a él…eso quería decir que lo quería muchísimo, ¿no?...um…era algo difícil para él de entender, pero pensando en ello…eso le hacia feliz porque podían ser una familia, podrían vivir todos juntos ^-^ Papa Luffy, mama Nami y él.

El problema de todas estas cosas, es que no siempre pasan como uno lo desea y pueden acabar en algo completamente distinto, y eso, es porque el corazón es muy complicado. El amor es un árbol con muchas ramas, en el que algunas de ellas pueden acabar rotas caídas en el suelo, sin posibilidad de reparar. Pero en eso, no había pensado Ace con tan corta edad. Las nubes de tormenta, a veces como en el Grand Line, pueden aparecer de pronto y pueden ser de tal magnitud que acaben con todo lo que encuentren a su paso.

Los días habían ido pasando como siempre, aunque últimamente Ace hacía comentarios "raros" que antes no hacia, y ahora más que antes arrastraba a su padre en los encuentros que ambos tenían. La pelirroja estaba algo extrañada por esto.

Luffy le había pedido caminar porque quería hablar con ella de algo aprovechando que Ace estaba hoy con Robin y Zoro.

Luffy se sentó de golpe sobre la hierba y se la quedo mirando, para luego indicarle que se sentase a su lado.

Oi! Nami! Um…um…- Luffy se ajustó un poco el sombrero

¿Qué ocurre? – de qué querría hablar el moreno, se preguntaba Nami a su lado.

Verás…um…Robin me ha dicho algunas cosas. –comentaba sin dejar de tocarse el sombrero

¿Robin? ¿Qué cosas? – Por qué le decía eso, estaba pensando la navegante

Um…pues que…um…hace mucho tiempo y…um…Ace…Ace necesita una…una madre. – La cara de Nami era de perplejidad, pues no se esperaba que la conversación que quería mantener este con ella fuese a girar sobre ese tema.

Y…yo creo que…he pensado en ello y…Nami – levantó su rostro para que esta lo mirase a los ojos.

¿Si? – Mirarlo a los ojos siempre le había transmitido tal multitud de sentimientos que la hacían perder un poco el foco de la situación.

Yo …ella tiene razón …por eso te lo digo a ti. - le decía con convicción

¿A mi? …pero…que me lo digas a mí…quiere decir que – susurraba nerviosa

Es porque te necesito Nami, es por eso que te lo digo a ti. Ace necesita una madre y yo te necesito a ti – seguía diciendo el capitán

Me necesitas…tu – Nami no podía creer lo que estaba ocurriendo…quizás no fuese la forma en la que había soñado, pero…

¡Claro! – decía alegre el moreno - ¡Nami te necesito!

Me necesitas – Nami se alegró.

Te necesito para que me ayudes como la otra vez, esta vez he pensado en aquella chica del pueblo, aquella tan simpática que cuando voy me da carne sin que conseguir que se case conmigo Nami. – La alegría del capitán se podía ver en aquella sonrisa, pero la de Nami se había borrado sin dejar rastro alguno.

Nami recordaba todo por lo que había pasado hace unos años, la pregunta de Luffy "qué es el amor" "cómo se si ella me quiere" "Nami que hago para que se fije en mí" "qué puedo regalarle" . No pensaba volver a pasar por eso, no otra vez. ¡Ya no más!. Lágrimas abundantes resbalaban por su rostro sin control. Ya sabía que ella no tenía derecho a ser feliz, pero pasar otra vez por aquel dolor…no, uno aún peor, porque había perdido a su mujer, pensó que ya no pasaría por lo mismo, que todo eso quedaba en el pasado.

Luffy perdió la sonrisa cuando vio como las lágrimas caían por el rostro de su navegante.

Nami – no sabía que hacer ante lo que veía.

Luffy yo…-intentaba hablar mientras lloraba.

Nami…qué pasa- Luffy agarró sus manos intentando transmitirle fuerza para que ésta le contase que la tenía así.

Luffy yo…yo siempre…yo nunca…nunca deje de amarte – le confesó mirándole a los ojos, unos que se abrieron de sorpresa.

Pero Nami…¿qué dices?...eso no- pero fue cortado de nuevo por la gata ladrona

Luffy…te amo… te amo muchísimo y no puedo…yo no puedo negar que…- esta vez fue ella la cortada por el moreno

Si…si puedes – El rostro de Luffy era inexpresivo –Olvídalo Nami…olvida lo que sientes…puedes hacerlo.

Nami no se había esperado nunca escuchar esas palabras del hombre que estaba a su lado, al que le estaba confesando lo que sentía y había ocultado desde aquella vez que la rechazo…Luffy, en verdad…podía llegar a ser cruel sin saberlo.

Nami…no quiero hacerte daño, eres mi nakama…así que…olvida lo que me has dicho…como si nunca lo hubieses hecho, ¿vale?. Promételo Nami.

A Nami le dolía enormemente que le pidiera eso…pero la situación era esa y no otra por mucho que le doliese.

Te…te lo prometo – dijo con la cabeza gacha. – Yo…lo conseguiré, sea como sea yo…lo haré, te lo prometo Luffy. Pero…antes de eso…yo por una vez…por única vez.

- Nami acercó su rostro al suyo y lo besó suavemente, un primer beso dulce que acabó convirtiéndose en amargo. Aquel beso, dejó a Luffy sin reaccionar y con un sentimiento extraño.

Después de aquello Nami se levantó y se fue caminando con un gran peso sobre sus hombros, pero incomparable con el de su corazón.

La noche se hizo horrible para ella, no aguantando más, había empezado a preparar sus cosas porque no iba a quedarse ni un día más. Sus lágrimas no habían dejado de caer durante las horas que en soledad no había encontrado consuelo.

A primera hora de la mañana, había ido a ver a Robin, que ya habría regresado con Ace y Zoro, dejando al Monkey en su casa.

Robin al ver el aspecto de la pelirroja le dio paso y se sentó esperando que comenzara a contarle lo que ocurría. Cuando Nami le contó todo lo ocurrido y lo que haría a partir de ahora, entendió que esta vez, difícilmente volverían a verse.

Lo siento muchísimo Nami – le dijo con pesar.

-Punto de Vista de Nami-

La vida es una historia que no termina, siempre hay oportunidad de un mañana mientras aún vivas, eso pensó mi corazón aunque lo negase, todo este tiempo creo que tuve un poco de esperanza de que con el tiempo, quizás, todo se arreglase y que Luffy podría llegar a amarme algún día…pero…ya no es así, ya no habrá más oportunidades, ya no queda vaga esperanza en mí, ninguna que en algún momento pueda salir, todo se ha ido. Mi corazón se terminó de partir y se, que ya nunca volveré a salir a flote ni para tomar algo de aire, esta vez, me he hundido a lo más profundo del mar, un lugar al que nadie jamás podrá llegar. Ese es el final de mi capítulo en la historia entre nosotros dos…ya, no habrá más mañanas.

Cuando Nami vuelve a casa empezó a recoger todo mientras lloraba. Ace aparece y la ve llorando, eso lo hizo preocupar, ¿Qué le ocurría a su mama?.

Mama Nami…- aquellas palabras del pequeño hicieron darse cuenta a Nami de su presencia.

No pasa nada, pero…tengo que irme Ace…sólo…sólo quiero que sepas que te quiero muchísimo.

Los ojos de Ace empezaron a lagrimear e intuye que la culpa es de su padre, así que se fue corriendo a reclamarle porque Nami se vaya.

Ace llegó a su casa llorando y muy enfadado, Luffy se lo quedó mirando sin saber por qué su hijo estaba así.

¡Nami se va! ¡y es por tu culpa! – le grito

Luffy se sorprendió de que Nami se fuese, él no quería eso, solo que lo dejara de querer, pero no alejarse de ella, no…perderla.

Saliendo con rapidez de la casa se encaminó a la costa, tenía que impedirlo. Pero cuando llegó a la costa sólo vio como el barco de Nami ya iba mar adentro, con un fuerte viento que la empujaba a ir más rápido. Un sentimiento fuerte se le metió en el pecho al verla marchar, al no poder alcanzarla con sus manos de goma, demasiado lejos. " ¡Nami! " grita a todo pulmón. Pero esto no llega a los oídos de la navegante, que solo puede escuchar el sonido de su propio llanto.

Siguió gritando su nombre una y otra vez, entonces cayó de rodillas en la arena, viéndolo cada vez más lejos, inalcanzable, descubriendo que ahora se daba cuenta, ahora comprendía que tenía sentimientos por Nami, unos diferentes…pero él, la había echado de su lado…y ahora, se daba cuenta de que en verdad, es a ella que siempre ha amado.

Aquel beso se había sentido diferente a cualquiera, en su estómago, en su corazón y eso, era amor, y era así, porque Robin se lo había confirmado cuando tras ver marchar a Nami, aún en la arena tapando sus lágrimas con el sombrero de paja, había exclamado "¡Soy idiota!" y Robin le había preguntado como se encontraba. Tras explicarle todo, ella se lo había confirmado. Nami siempre había tenido razón, él siempre ha sido un idiota.

Él había perdido ahora algo que nunca había tenido.

N/A: Hola, espero que os gustase este capítulo. Lo tenía hecho casi entero desde hace mucho tiempo, pero no me había puesto a acabarlo por varios motivos.

Tranquilos que no termina aquí este fanfic, solo se acaba una parte de la historia.

En un principio iba a alargar más las situaciones entre Luffy y Nami, pero entonces se haría muy largo el fic, lo que podría desembocar en que en algún momento dejase de actualizar por trabajo, estudiar y tal. He decidido si eso, en próximos capítulos meter flash back en su lugar.

Hacerme feliz opinando sobre el capítulo ^-^ Ahh por cierto ¿visteis la ultima portada a color del manga? Que si…todos son caballeros excepto Luffy que lleva la corona y la capa de Rey, y Nami a su lado vestida de lady…si ahí no hay LuNa por parte del autor…yo no digo nada ¬.¬