CAPITULO 17 ¿HAS DICHO SEXY?

Las chicas insistieron en ir a recoger las famosas lentillas esa misma tarde, aunque yo estaba demasiado saturado. Habían sido pequeños cambios, pero muchos en un día. Así que agradecí enormemente a Sakura el gesto que tuvo ofreciéndose ella a ir a por las benditas lentillas.

A decir verdad todo había sido muy sutil, nada de lo que me había imaginado mientras esas tres me arrastraban hacia la habitación de las torturas. Abrir un poco más la camisa, unas gafas nuevas y dejar mi pelo a su libre albedrio y...ta chan. Era yo, pero un poco menos frikki. Estos pequeños cambios era algo con lo que podría lidiar hasta que llegara el gran momento, mi extreme makeover personal, como lo llamaba Meiling.

Realmente no había podido ver con detalle lo que me habían comprado, ni de qué tipo de ropa se trataba y a decir verdad me daba un poco igual, eso si...con dos condiciones. Tener a Sakura presente en el momento del cambio – aunque eso no lo dudaba – y tener a Meiling y sus terroríficas tijeras lejos de mi.

Me miré en el espejo de mi cuarto antes de salir al encuentro con mis hermanos. Me coloqué estas nuevas gafas de nuevo, estas eran mucho más modernas que la anteriores...y menos frikis. Me pasé las manos por el pelo justo como me dijo Sakura que hiciera, haciendo que varios mechones se descolocaran. Me veía un poco raro, pero me acostumbraría.

Cuando entré en la cocina mi madre estaba colocando bollos en una bandeja. Cuando se dio cuenta de mi presencia me miró y sonrió.

- No me canso de repetirte que estás mucho más guapo así, hijo – dijo mi madre mientras me besaba en la mejilla.

- Vas a hacer que me sonroje – murmuré.

- Es la verdad...Aún no se como Sakura ha sido capaz de obrar el milagro y hacer que cambies un poquito tu apariencia y convencerte de que te vayas con ellos de viaje.

- Como ya te dije una vez, mamá – oí la voz de Eriol a mis espaldas – Sakura puede ser muy persuasiva cuando quiere – entrecerré los ojos hasta dejarlos en una tensa linea. Será bocazas...

- ¿Sí? A veces es bueno ser así...además, esa chica tiene muy buen gusto, son unas gafas preciosas – sonrió mi madre.

- Pues espera a verle esta tarde con lentillas – dijo mi hermana Meiling dando saltitos. Mi madre abrió mucho los ojos.

- Me encanta la idea de las lentillas, tienes unos ojos Ambar taaan bonitos...

- Eso fue lo que le dijo Sakura – dijo Meiling dandome codazos – Bueno...según ella no es lo único bonito que tiene – dijo con sonrisa maliciosa. ¿Qué?

- ¿No llegamos tarde? - dije cuando vi que mi madre abría la boca para preguntar. Mejor cortar la conversación aqui...

- Pero si solo son las...- miró el reloj - mierda, si...llegamos tarde – murmuró Eriol – Ya estais moviendo el culo...

Preferí callarme de camino a la universidad y no preguntarle a Meiling qué era lo que yo tenía bonito, según Sakura. Muchas veces es mejor vivir en la ignorancia, pensé.

Cuando bajé del Jeep noté que varios compañeros me miraban. Oh no...¿tanto se notaba el cambio? ¿Me dirían algo? ¿Se meterían conmigo por esto? Mi cara debía de reflejar mi ansiedad porque automáticamente Sakura se puso a mi lado.

- Me están mirando – dije como si no fuera obvio.

- Pues espera a que te pongamos la ropa nueva – murmuró. Yo no pude evitar gemir en alto – Oh, venga...te miran porque tu aspecto ha mejorado. Esas gafas y ese pelo te hacen parecer arrebatador.

- ¿Arrebatador? - repetí alzando una ceja.

En ese momento pasó Estefany por nuestro lado. Saludó con la cabeza a Sakura, esta la devolvió el saludo, desvió la mirada y...me miró. Estefany frunció el ceño y me miró de nuevo, escrutándome con los ojos de arriba abajo. ¿Estefany me había mirado? ¿Se había dado cuenta de que existo? Así que el plan de Sakura parecía que empezaba por buen camino, ¿no? al menos eso esperaba...

- Totalmente arrebatador – dijo sonriendo ampliamente mientras avanzábamos a clases – ¿Has visto como te ha mirado Estefany? Ya se ha dado cuenta de que estás aquí - asentí sin creermelo aún – Empieza el show, Li...así que tenemos que avanzar. Tengo las lentillas en mi taquilla, ¿cómo lo hacemos?

- Uh, Syao– gritó Eriol a mis espaldas - La pregunta del millón...¿cómo lo "hacemos"'? - dijo haciendo comillas en el aire. Sakura y yo le miramos con cara de "cállate" – Joder, vaya sentido del humor de mierda que teneis por la mañana...Podrías hacerlo en casa, me gustaría estar presente en el momento en el que Syao se meta el dedo en el ojo al intentar ponerse las lentillas – y sonrió como el capullo que era. Genial, en mi casa...entonces recordé.

- Tengo reunión esta con los chicos del club de ciencias a la salida – dije chascando la lengua – Llegaré un poco más tarde, no vais a quedaros esperándome hasta que salga.

- No te preocupes – dijo Sakura – Yo te espero hasta que salgas y luego te llevo a tu casa.

- Vaya,vaya, vaya – enfoqué la vista justo detrás de Sakura. Era Rika, oh, oh...- ¿Haciendo la buena acción del día? Esperando al frikki a que salga para llevarle a casita, no vaya a ser que al nene le pase algo – se rió como una hiena.

- Rika...¿no tienes otra cosa mejor que hacer en vez de estar aquí metiendo las narices donde no te llaman? - dijo Sakura con serenidad...aunque la notaba que se estaba conteniendo – No se...como por ejemplo, ir a hacer alguna pócima, o ir a clavar agujas a alguno de tus muñecos de vudú – dijo irónicamente. Rika puso una sonrisa maquiavelica en el rostro.

- ¿Y tu no tienes otra cosa mejor que hacer que esperar a un friki a que salga de su clase? No se...como por ejemplo follarte a alguien en los baños, o chuparsela a alguien en algún rincón oscuro –Sakura dio un paso adelante hacia Rika, aunque Eriol la cogió del brazo y la puso tras él.

- Dos cositas, nena – dijo Eriol – Con Sakura ni se te ocurra meterte delante de mi, es como mi hermana, así que la respetas...Y segundo, deja de llamar friki a mi hermano, pelirroja oxigenada...para hablar de los demás tienes que mirar primero lo tuyo – dijo mirandola de arriba abajo con desprecio.

- ¿Me estás comparando con estos dos? - dijo señalándonos – No me jodas.

- Pues no te agaches – dijo mientras daba un paso más hacia ella.

- No dejaría que me pusieras un dedo encima ni aunque fueras el único hombre de la tierra – espetó con los ojos negros encendidos por la rabia.

- Tranquila, yo no te tocaría ni con un palo, antes me la machaco contra una piedra...

- Hazlo, con un poco de suerte nos librarás de tener que soportar descendencia tuya – Jesús...parecía que Sakura y yo estuviéramos en un partido de tenis.

- ¿Sabes qué? Eres única...tu eres la única que puede ser virgen y puta al mismo tiempo – ahora si Rika enseñó los dientes como si fuera a morder de verdad a Eriol.

- Vale, vale – dijo Sakura intentado retener a Eriol. Tuve que ayudarla ya que ella sola no podía con él – Dejala, no merece la pena – le tocó la barbilla para que la mirara – Schh, ya...no te pongas a su nivel – murmuró.

Eriol se relajó y dio dos pasos atrás mientras miraba con odio a Rika. Ella nos miraba con una sonrisa triunfal en el rostro como si se hubiera apuntado un tanto en esta partida de tenis imaginaria. ¿Acaso estaba satisfecha con lo que había provocado? Conocía a mi hermano y sabía perfectamente lo mucho que se había contenido; si hubiera sido un chico le hubiera dado dos aplausos en la cara. Aún así volvió a hablarla.

- Te lo repito, ni se te ocurra insultar a mi familia, ¿de acuerdo?

La pelirroja ni se dignó a contestarle, nos miró a los tres con desprecio y se marchó agitando su melena rizada como si fuera la reina del cotarro.

- Por un momento pensé que la ibas a sacudir – dijo Sakura frunciendo el ceño – No caigas en su trampa.

- Lo se...ugh, es que lo veo todo rojo cuando se meten con los míos...- le di una palmada en la espalda a modo de agradecimiento. Me miró y sonrió...volvía a ser el Eriol guasón de siempre – Otra cosa es que sea yo el que se meta con vosotros – dijo haciendo que se marcaran sus hoyuelos.

- No cambiarás nunca – dijo Sakura sonriendo – Me voy a clases, llego tarde. Luego te espero, Syaoran – gritó mientras se marchaba haciendo que varios chicos la miraran.

Entré a mi sala y me senté en el sitio de siempre. Era extraño el comportamiento de Rika. Sakura nunca le había hecho nada, pasaba de ella e incluso se podía decir que la ignoraba. Era Rika la que siempre empezaba las peleas...¿Cuál podía ser el motivo? ¿Cuál había sido el detonante que provocara ese odio mortal de Rika? Porque estaba más que claro que era ella la que tenía el problema...

Aguanté con estoicismo las clases a lo largo de la mañana. Sí, era raro en mi, pero en estos momentos prefería estar con mis amigos a estar aguantando un sermón de la leche del presidente del club de ciencias...Incluso prefería estar ahora mismo metiéndome el dedo en el ojo al probarme las lentillas, como había dicho Eriol...

Agradecí enormemente cuando acabó la maldita reunión del club; se había alargado bastante y estaba deseoso por salir por Sakura. La pobre ya llevaba tiempo esperándome. Me saludó con la mano en cuanto me vio salir.

- Eh...¿Sakura Kinomoto te ha saludado? ¿A ti? - me dijo Kaito uno de mis compañeros.

- Si...¿qué pasa?

- ¿Que qué pasa? - me preguntó como si fuera obvio - ¿Te está esperando para que le des los apuntes o algo parecido?

- No, me está esperando...simplemente – ahora su abrió mucho los ojos.

- ¿A ti? - volvió a repetir. Alcé una ceja interrogante – a ver...nosotros no entramos en el perfil de Sakura Kinomoto...mírala, tio...

La miré de arriba abajo. Su cadera estaba apoyada en su coche, como si fuera una modelo de alguna de esas ferias de coches a las que a Eriol y Tomoyo les gustaba tanto ir. Sus pantalones pitillo se adaptaban perfectamente al contorno de su cuerpo, sobre todo a la parte trasera...arrgg, hoy iba en plan rockero, con chaqueta de cuero y maquillaje marcado...

- Qué suerte... – la vocecilla de Kaito me obligó a despegar la vista del cuerpo de Sakura.

- Es amiga mía – aclaré.

- Me repito, que suerte, tío...

Llegué al coche de Sakura sonriendo. Ella me miró divertida.

- ¿Cuál es la broma? - dijo mientras nos metíamos en el coche.

- Kaito – dije señalandole, aún miraba a Sakura con la boca abierta – Dice que tengo suerte por ser tu amigo – Sakura alzó la ceja y miró a mi compañero. Sonrió dulcemente y le saludó. Por el gesto que puso el pobre chico intuí que estuvo a punto de darle un infarto – Eres mala, mira su cara...

Sakura se limitó a reírse en silencio. Ambos nos sumimos en un cómodo silencio. Entonces me di cuenta de que era la primera vez que íbamos solos en el coche. Siempre habíamos viajado con alguien más y ahora me sentía raro. No se oían ni los chillidos de hiena de Eriol al cantar la canción de moda ni sentíamos los saltitos nerviosos de mi hermana... Por la radio estaba sonando una canción de los Beattles que Sakura tarareaba bajito. Me limité a observarla. Notaba que cuando llegaba a un cruce paraba de cantar y fruncía el ceño en un claro gesto de concentración. Se mordía el labio cuando adelantaba a alguien, resoplaba cuando el semáforo se ponía en rojo...

- Syaoran...¡Syaoran! - me zarandeó – Ya hemos llegado.

- ¿Eh? - miré a través de la ventanilla. ¿Acaso me había pasado todo el rato mirándola?

- Anda, vamos – dijo sonriendo.

Lo primero que oímos cuando entramos al salón fue la voz atronadora de Eriol.

- Tengo pensado un sitio para llevar a Syao en cuanto lleguemos a Las Vegas – dijo moviendo las cejas.

- Nada de clubs de striptease – espetó Tomoyo – Ni se te ocurra.

- No...donde le vamos a llevar es mucho más educativo que eso...y ya es decir – dijo riendose.

- ¿A donde vas a llevar a mi alumno? - preguntó Sakura. Eriol me miró a mi y sonrió ampliamente.

- Luego te lo digo...quiero que sea una sorpresa para él.

- Señor, que paciencia tengo que tener – murmuré.

- Venga, Saku...saca las lentillas...¡ya! - gritó Meiling mientras daba pequeños saltos a nuestro alrededor.

- Cariño, calmate – le dijo Lien – Vamos a retirarnos un poquito para que Syaoran esté más cómodo – le agradecí con la mirada. Dios...ese chico se tenía el cielo ganado al aguantar a mi hermana...

Sakura abrió su bolso y de él sacó una pequeña bolsa. De ella sacó una cajita y un frasco con líquido transparente.

- Vale, estas son las lentillas – dijo señalando la caja – Y esto el líquido para mantenerlas, lo tienes que cambiar de vez en cuando, ¿vale? - cogió un espejo de los que tenía mi madre a modo decorativo – Ven, siéntate aquí. Lo que tienes que hacer es este movimientos – se abrió el ojo con los dedos haciendo que el dedo corazón quedara libre – Con este dedo coges la lentilla...venga, va...quítate las gafas.

Antes de quitármelas miré a mis amigos. Todos estaban sonriendo ampliamente, animándome a continuar...Suspiré y me quité las gafas. A tientas cogí la pequeña lámina entre mis dedos, hice lo que me dijo Sakura...ugh, que raro era...no veía un huevo. Parpadeé varias veces...seguía sin ver...y...ahora veía. Bueno, veía por un ojo. Repetí la acción con el otro ojo, esta vez fue mucho más fácil. Parpadeé varias veces hasta que me sentí cómodo del todo. Me giré. Entonces las chicas ahogaron una exclamación...

- Madre mía – murmuró Sakura.

- Estás...estás – dijo Tomoyo frunciendo el ceño. Parecía que buscaba algún adjetivo para definirme...

- Sexy – dijo Sakura. Todos la miramos...hasta que tuve que bizquear debido a las lentillas – No hagas eso, Li. He dicho que estás sexy, así que deja de hacer eso...cada vez que digo que estás sexy bizqueas...

- No lo puedo evitar, siento que esto se me puede mover en cualquier momento – dije parpadeando - ¿Me las...me las puedo quitar por hoy?

- Está bien – dijo Sakura– aún te tienes que acostumbrar.

- Vas a estar genial, Syao. Me muero de ganas por probarte toda esa ropa – dijo Meiling sonriendo.

Me quité las lentillas y volví a ponerme mis gafas nuevas. Los chicos estaban ultimando detalles para nuestro viaje. Mañana era el último día de clases y pasado comenzábamos nuestras vacaciones. Estaban como locos, así que los dejé haciendo planes.

- Así que...¿sexy? - le pregunté a Sakura.

- No te lo creas demasiado – dijo dándome un codazo en el estómago - ¿Estás preparado para la clase de mañana? - gemí interiormente. Con todo el jaleo de hoy se me había olvidado el temita...

- Eh...bueno...Supongo...Seguí el consejo que me diste – entonces se mordió el labio inferior.

- Ah, ¿si?

- Sí...- la miré de reojo, vi como sonreía – Voy mejor – Sakura asintió con la cabeza.

- Me alegro...Esto...Syaoran...

- Dime.

- Mañana llévate las lentillas a nuestra clase – y volvió a morderse el labio. Argg.

- ¿Por?

- Porque tus gafas me gustan demasiado y no quiero que se rompan con el meneo que te voy a dar...

Pobre Syao, la que le espera en Las Vegas...¿qué os ha parecido este capitulo? ¿Y la reacción de Rika?

PoSdata de adaptadora:siiiiiiiiiiiiiip.. estoy de cumple.. 15 añitos..! jejejeje por eso me decidí a subir un capi.. espero les guste.. por cierto, mi fiesta es el sábado.. están TODAS las que leen mi historia y las que no a mi fiesta..XD jejejje es a las 7..:P.. jejeje las espero. Y espero que les guste tanto el capi como a mi me gusto.. bye..;D

EN EL PRÓXIMO CAPITULO

Me mordió el cuello justo en el momento en el que metió sus dedos en mi cuerpo. Madre mia. Comenzó a moverlos de manera gloriosa contra mi, haciendo que tuviera que apoyar mi frente en su hombro.

- ¿Qué tal voy? - jadeó en mi oído.

- De puta madre – el aliento de su risa se chocó contra la piel de mi mejilla haciéndome cosquillas.

- ¿Me...me habías dicho que el movimiento de dedos era algo como...? - movió dos dedos como le había indicado. Tuve que jadear fuertemente cuando tocó mi punto más sensible...joder, y pensar que hay hombres que no encuentran en su puta vida el punto g de una mujer – Por tu grito creo que he dado de lleno – murmuró jadeando..