CAPITULO 22 Setsu Minami

Oh Dios mío...¿en verdad había pasado? ¿En verdad había tenido esa increíble y excitante clase de sexo oral con Sakura? Sí, por supuesto que si...aún tenía el sabor de su cuerpo en mis labios...simplemente perfecto. Oir sus gemidos y sus jadeos mientras la besaba de forma íntima había hecho que me sintiera como el puto amo. Y sus labios...esos labios sobre mi polla iban a hacer que tuviera sueños eróticos durante el resto de mi existencia.

Y si no hubiera sido por mi hermano de los cojones todavía estaríamos en esa cama dando clases prácticas...Grrr, estaba como un león en celo así que me metí en la ducha y giré el grifo hacia el agua fría todo lo que pude aguantar. Cuando conseguí domar mi erección salí de la ducha, me envolví en una toalla y salí a la habitación. Sakura aún seguía con mi camisa puesta dejandome ver esas deliciosas piernas desnudas...sin duda esa camisa le sentaba mejor a ella que a mi...Me miró de arriba abajo y se mordió el labio...mierda. Fui hasta el armario para escapar de su mirada y hasta que no oí cerrarse la puerta del baño no me tranquilicé. Definitivamente esta mujer alteraba mis alocadas hormonas...

Me vestí rápidamente con otro de los modelos que Meiling me había dejado preparados ya que no aún se fiaba de mi buen gusto al conjuntar la ropa...como fuera...me puse los vaqueros desgastados y una camisa oscura y fui hasta la puerta del baño. La ducha había dejado de oirse, lo que quería decir que en breve saldría Sakura envuelta solamente en una pequeña y esponjosa toalla y...toqué la puerta...

- ¿Sakura?

- ¡Ya salgo! - gritó desde el interior.

- ¡No! - chillé – No hace falta...es que...te espero abajo con los chicos, ¿vale?

- Vale, no tardaré.

Entré en el ascensor, pero no estaba solo. En él había una mujer de unos treinta años muy atractiva, rubia y con los ojos verdes. Cuando me vió me miró de arriba abajo, como minutos antes lo había hecho Sakura, y me sonrió.

- Hola – sonrió.

- Eh...hola – me quedé mirando la puerta cerrada del ascensor como si fuera lo más interesante.

- ¿Qué hace un chico como tu tan sólo? - dijo con voz seductora. Parpadeé varias veces antes de hablar.

- ¿Perdón?

- ¿Estás sólo? Porque yo puedo hacerte un poco de compañía – dijo tocando sugerentemente el escote.

- Eh...yo...

La campana me salvó y nunca mejor dicho. El timbre del ascensor nos anunció que habíamos llegado al piso cero salvándome de esa mujer. ¿Me estaba ofreciendo su compañía? Arggg. Salí escopetado sin mirar hacia atrás, afortunadamente vi a Lien y Eriol en el hall.

- ¿Qué te pasa, tio? Pareces un poco acojonadillo – dijo Lien.

- Esa mujer, la rubia – ambos miraron hacia donde yo señalaba.

- No es precisamente de nuestra edad, pero está buena – dijo Eriol.

- Me ha...ofrecido su compañía – los chicos me miraron serios...para luego mirarse entre ellos y estallar en una sonora carcajada.

- ¡No me jodas, Syao! - dijo mi hermano – Al final va a resultar que eres todo un rompecorazones...

- Cállate – espeté.

- No te enfades, Syaoran – me calmó Lien – Eso quiere decir que las clases y los cambios de Sakura están dando resultados...

- Supongo, pero es que no me acostumbro a estar expuesto a las miradas de las mujeres...- dije pasándome la mano por el pelo - ¿Y las chicas?

- Arreglándose – dijo Eriol enfadado – A este paso vamos a llegar tarde y necesito tiempo para que Sakura se prepare...

- ¿Prepararse?

- Sí, te recuerdo que gané la apuesta, así que esta noche me voy a divertir...- dijo frotándose las manos.

- No seas muy malo con ella – le regañó Lien.

- Sí, sí, sí – dijo batiendo las manos.

Entonces los chicos dejaron de lado la conversación y pusieron cara de tontos. Miré en su dirección...venían las chicas, incluida Sakura. Sinceramente no se cómo iban vestidas Tommy y Meiling, ya que Sakura acaparó toda mi atención desde el primer segundo. Llevaba un vestido negro con un brillo muy sutil que le llegaba a la mitad del muslo y super ceñido al cuerpo. No llevaba tirantes, así que podía ver la brillante piel de sus hombros, su pelo la rozaba a medida que andaba...Se había maquillado perfectamente y he de decir que esos labios rojos podían ser mi perdición esa noche después de lo que habíamos hecho minutos antes en nuestra habitación.

- Ya estamos aquí – dijo Meiling pegándose a Lien - ¿A dónde vamos?

- Aquí cerca – dijo Eriol mientras cogía de la cintura a Tomoyo – Podemos ir andando, el sitio se llama Dark Light. Aunque tengo que ir primero al coche a coger una cosita – sonrió como una hiena.

Salimos a la noche de Las Vegas. Las luces de neón iluminaban las calles mezclándose con la sutil decoración navideña. La noche, aunque fresca, era agradable. Las chicas se pusieron las chaquetas que llevaban en el brazo y esperamos a Eriol en la puerta del hotel...hasta que apareció con una mochila.

La cara de Sakura estaba iluminada mientras andábamos por las calles, mirando con curiosidad todos y cada uno de los detalles que veíamos a nuestro paso. Fruncí el ceño al fijarme cómo la miraban los hombres, como si ellos fueran los cazadores y ella la presa...sentí que debía hacerme notar, indicar a esos idiotas que ella no iba sola, ahora estaba conmigo...así que cogí su brazo y lo entrelacé con el mío. Me miró y me sonrió.

- ¿Y eso?

- Por aquí hay mucho lobo suelto, Sakura...es mejor que sepan que no estás sola...

No dijo nada más, pero sonrió ampliamente. Caminamos en silencio siendo testigos de las muestras de cariño de nuestros amigos hasta que llegamos a un local que anunciaba con unas elaboradas letras iluminadas su nombre, Dark Light. Eriol abrió la puerta y nos dejó pasar. Dentro todo estaba iluminado por una tenue luz rojiza y mientras Pump It de los Black Eyed Peas sonaba de fondo por los altavoces. En la barra del bar había hombres y mujeres por igual, atendidos por chicos y chicas de presencia envidiable. El sitio estaba salpicado por sofás bajos de cuero en los que la gente se tomaba tranquilamente sus copas...hasta que la música cesó y un hombre salió a un pequeño escenario micrófono en mano anunciando una actuación. Se trataba de una mujer bailando con una serpiente en el cuello. Todos miramos a Eriol con el ceño fruncido.

- ¿Qué demonios es esto? - preguntó Meiling – Este sitio no está mal, aunque la imitadora de Salma Hayeck en Abierto hasta el amanecer no es que lo haga muy bien – dijo observando los torpes movimientos de la mujer.

- Tranquila, enana...este sitio es un lugar en el que gente amateur presenta sus actuaciones...y esta noche vamos a subir el nivel de este antro – volvió a sonreír como una hiena.

- ¿Qué? - preguntó Sakura.

- Que tú – la señaló – Vas a subirte a ese escenario y vas a actuar – Sakura se rió con ganas.

- Vamos, Eriol...como broma está bien, pero...

- Ni peros ni peras – la cortó – Perdiste la apuesta, así que vas a mover ese culo que tienes y te vas a subir al escenario, ¿entendido?

- ¿Y si no me da la gana? - le encaró.

- Haré de tu vida una pesadilla – dijo mi hermano aguantándose la risa – Vamos, Sak...una apuesta es una apuesta. Para mi eso es sagrado. Si yo hubiera perdido me jodería y haría lo que tu quisieras...Vamos – la animó – Aquí no te conoce nadie, además...te aseguro que con tu actuación vas a animar a esta gente muermo...- miró alrededor.

- Dios, recuérdame que nunca jamás vuelva a apostar contigo – gruñó.

- ¿Lo vas a hacer? - la pregunté.

- Qué remedio me queda. Prefiero acabar con esta gilipollez cuanto antes – miró a Eriol con furia - ¿qué demonios tengo que hacer?

- Ponerte esto – Sakura lo miró con una ceja alzada – Es atrezzo, Sakura...Te pones esto mientras bailas una canción y asunto concluido – las chicas sonrieron al ver la cara de Sakura.

- Hay que joderse – murmuró. Miró el interior de la bolsa y gimió - ¿Qué coño es esto? No me voy a poner eso delante de toda esta gente.

- Sí, si lo harás...y cantarás la condenada canción.

- ¿Qué canción es? - Eriol se acercó a Sakura y le susurró algo al oído – Oh, Dios...no.

- Sí – dijo Eriol riéndose – La cantaste aquella vez que te cogiste ese pedo espectacular y lo hiciste genial...quiero volver a ver esa actuación, nena...Las chicas pueden ayudarte a prepararte – sonrió como si fuera un niño bueno.

Sakura le miró mal, bueno...si las miradas matasen mi hermano ya estaría enterrado. Las chicas tiraron de ella hasta un pasillo en el que supuse estaba el baño.

- Eres cruel – dijo Lien - ¿Qué canción tiene que bailar?

- ¿Recuerdas aquella vez cuando fuimos a una fiesta en la afueras de Tokio? - Lien pareció recordar...abrió mucho los ojos y la boca.

- Ugh, Sakura se puso fina con los cóckteles y termino...subida a una mesa...cantando...y bailando esa...canción...

- Sí, esa noche – Eriol se frotó las manos disfrutando por haber ganado.

- ¿Alguien me puede explicar algo? Me he perdido...- les dije.

- Señores, señoras...damas, caballeros...- dijo teatralmente el hombre que anteriormente había presentado a la mujer esa con la serpiente – Tengo el honor de presentarles a Sakura Kinomoto que va a interpretar a Christina Aguilera con su canción Dirrty. Preparaos porque va a subir la temperatura – gritó haciendo que los hombres se animaran con entusiasmo. Las chicas llegaron y se pusieron a nuestro lado.

El hombre abandonó el escenario...y pude ver a Sakura. Argggg. Llevaba puesta una pequeña falda de tablas parecida a la que había llevado Tomoyo la noche anterior mientras estaba disfrazada de colegiala. En la parte de arriba simplemente llevaba un bikini oscuro y unos guantes de cuero, emulando el vestuario de la cantante en su videoclip. Y botas con tacón hasta la rodilla. Las chicas debían de haberle echado alguna crema o algún tipo de aceite, ya que su piel brillaba de manera totalmente deliciosa...Cuando la canción empezó a sonar Sakura buscó a Eriol con la mirada y le volvió a hacer la mirada asesina. Los gritos de los machotes que pululaban por ese antro no se hicieron esperar...Aún así, Sakura cumplió su parte del trato y lo hizo de lujo. Movía los labios al son de la canción, Dirrty...con muchas erres...mmmmm. El movimiento de su cuerpo me tenía totalmente hechizado, cada vez que se giraba y me dejaba ver ese culotte rosa que llevaba bajo la falda me ponía como un bruto. No sabía que Sakura pudiera bailar de esa manera...entonces recordé una conversación de los chicos. En ella hablaban de que el baile era como hacer el amor, que viendo cómo se movía una persona mientras bailaba podrías saber si se trataba de un buen amante o no...Definitivamente Sakura era la hostia, sus movimientos eran suaves y sensuales y por los gritos de los hombres que había en el local deduje que yo no era el único que estaba disfrutando.

- ¡Que no me entere yo de que ese culito pasa hambre! - gritó un...gilipollas a mi lado. Le miré mal.

- Hey, tranquilo machote – dije haciendo que me mirara – Ese culito me tiene a mi para no pasar hambre, créeme – el chico cerró la bocaza que tenía y no volvió a abrirla.

Realmente suspiré aliviado cuando la música terminó; un minuto más en el escenario con esa ropa y habríamos tenido un serio problema...Los chicos y yo fuimos hasta el escenario. Le tendí al mano a Sakura para ayudarla a bajar mientras recibía piropos por parte de los clientes masculinos.

- Eres un capullo, Eriol – espetó – Se me ve todo con este puto disfraz.

-No se te ha visto nada inadecuado, preciosa – dijo Eriol sonriendo – Además has triunfado...Syaoran ha tenido que defenderte de un chaval que estaba dispuesto a darte lo tuyo y lo de tu prima – dijo riéndose.

- ¿Qué? - me preguntó.

- Nada, un bocazas...¿por qué...por qué no te quitas esa ropa ya? - por el bien de mi salud sexual...

- Sí, me voy a quitar esto antes de que cometa un asesinato con nocturnidad y alevosía – dijo mirando fijamente a Eriol – Esto no se va a quedar así, oso loco – las chicas y Lien sonrieron – Me has hecho pasar un mal rato de la hostia, ¿sabes?

- Vaaaamos, vaaamos...tampoco será para tanto – dijo mi hermano.

- Anda, Saku...- dijo Meiling mientras la agarraba del brazo – Vamos a quitarte el modelito fashion que llevas antes de que el suelo quede cubierto de babas – Tomoyo sonrió.

Vi alejarse a Sakura con esa minúscula falda...debido a sus contoneos al andar pude ver de nuevo esas braguitas rosas...y pensar que esta noche tienes que dormir a su lado, campeón.

- Vaya, vaya, vaya – la voz profunda de un chico me sacó de mi ensoñación – Pero mira a quién tenemos aquí...Si es Sakura Kinomoto– dijo en voz alta. Sakura se giró y cuando le vio abrió mucho los ojos.

- Setsu Minami – susurró.

Oh, oh...

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Me bajé de mala hostia del escenario de los cojones. Eriol se iba a cagar...como putada había estado bien lo que me había mandado hacer, pero tenía que recordar una cosa, quien ríe el último ríe mejor...Estar vestida con este intento de falda minimalista y este bikini mientras un montón de tíos te gritan guarradas no entraba en mis planes para una salida por Las Vegas...Vale, sí...a todas las mujeres nos gustan que nos miren y que nos piropeen, pero no de esta forma.

Cuando al fin terminé la condenada canción y bajé del escenario, los chicos vinieron a por mi. Antes de que le clavara a Eriol algo en el ojo por haberme puesto en ridículo las chicas tiraron de mi para ir al baño y quitarme esta puta ropa...pero entonces oí una voz...una muy conocida voz...

- Vaya, vaya, vaya...mira a quién tenemos aquí...si es Sakura Kinomoto...

No podía ser, ¿verdad? Él no podía estar aquí, ya sería casualidad...me giré...pues si, parecía que esta noche el destino me la estaba jugando. De putada en putada y tiro porque me toca...

-Setsu Minami...- susurré.

Ahí, delante de mi estaba el chico que hacía tiempo me había roto el corazón. Setsu ya no llevaba esa larga coleta que a tantas chicas nos había hecho suspirar; se había cortado el pelo dándole un nuevo aire a su gesto. Y estaba más musculoso y grande. Set Minami siempre había destacado por su cuerpo, por esos enormes brazos y esos ojos azules...normal que cayera como una imbécil cuando tenía dieciséis años ante la bromita que me hicieron...y ahora el muy gilipollas me miraba de arriba abajo sonriendo...

- Parece ser que mejoras con los años, Sakura...tu forma de vestir me gusta mucho más ahora – dijo señalando mi atuendo – Una actuación magnífica, por cierto. Has dejado asombrados a todos los hombres del lugar...sin duda nada que ver con la niña sosa que conocí en el instituto – oh, oh...por ahí iba mal. Di un paso adelante pero Tomoyo me tomó ventaja.

- ¿Has llamado sosa a mi amiga? ¿Tu? - le señaló con el dedo – Y tu eres un impresentable que enamora a las chicas por dinero – Setsu entrecerró los ojos.

- Yo no la enamoré, ella se enamoró sola de mi...te recuerdo que soy irresistible – dijo el muy creído.

- ¿Irresistible? Oh, vamos...- dijo Tomoyo - ¿Te has mirado en un espejo?

- Por supuesto, todos los días – dijo el aludido - Mira qué músculos – alzó el brazo y marcó biceps – lo repito, sé que soy irresistible...

- En tus sueños, cariño – espetó Tomoyo.

- Sigues tan guerrera como siempre, Morenita – mi amiga gruñó...literalmente.

- Una cosita, saco de pulgas...no-me-llames-Morenita – dijo vocalizando todas las palabras. Setsu se rió.

- Venga, Tommy...no te enfades...Hacía mucho tiempo que no nos veíamos y mira tú por donde nos encontramos en Las Vegas...no hace falta que peleemos, ¿no? - me miró de nuevo con ojos libidinosos – Podemos ser amigos, como en los viejos tiempos.

- ¿Amigos? - ahora me reí yo – A ti ni te doy ni la hora cuanto menos ser amiga tuya...no, gracias – miré su uniforme de camarero - ¿Trabajas aquí?

- Sí.

- Felicidades – dije de manera irónica – Voy a quitarme esto – murmuré a las chicas.

- Si necesitas ayuda para desnudarte llámame, preciosa – me giré y le miré furiosa. Fui a contestarle, pero alguien se me adelantó de nuevo...

- No hace falta – dijo Syaoran con voz calmada – Si necesita quitarse algo ya estoy yo aquí para ayudarla – Setsu examinó a Syaoran con la mirada.

- ¿Y tu eres...?

- A ti no te importa...- dijo Syaoran acercándose a mi, me agarró de la cintura y me pegó a él. Yo estaba alucinada – Vamos, cariño...cámbiate y vámonos de aquí...- Tomándome por el mentón y viéndome dulce mente mientras apretaba delicadamente mi cintura. Otro camarero llamó a Setsu haciendo que este desviara la mirada de nosotros.

- Tengo que irme – dijo haciendo una mueca – me alegro de haberte visto, Sakura...

Se marchó a la barra del bar con andares chulescos...alucinada estaba. Ya era una puta casualidad ver a Setsu Minami en Las Vegas...joder, esta noche había comprobado que había personas que con los años se vuelven más gilipollas aún. ¿Y a mi me gustó este tío?

Vaya, vaya...Setsu hizo su aparición estelar. ¿Qué os ha parecido? ¿Y la reacción de Syao? Voy avisando...sabeis que me gusta el drama, así que dentro de poco tendremos unos capis un poco tensos...!

N/adaptadora: Por mi parte DETESTO el drama pero yo solo adapto y ella es la jefa aquí.. Así que quieran o no se aguantan.. ohh que triste DRAMA..! jejejejj..;)

EN EL PRÓXIMO CAPITULO

- Deberíamos de dejar un poco aparcado eso de las clases – le miré confundido.

- ¿No quieres seguir?

- Todo lo contrario – dijo mientras se mordía el labio – Tu y yo...estamos a gusto cuando estamos juntos, ¿no? - asentí – Yo personalmente no aguanto la presión, ¿sabes?

- ¿La...presión?

- Sí...compartimos habitación – miró a su alrededor – A mi me pones mucho – susurró – Se me hace muy duro tener que dormir en la misma cama que tu...A mi me apetece...y se que a ti también – paseó la mirada por mi cuerpo desnudo – Creo que no hay nada de malo en...estar juntos cuando nos apetezca...

- ¿Me...me estás proponiendo ser amigos...con derecho a roce?...