CAPITULO 27 ¿DE VERDAD ESTÁS EMBARAZADA?

¿Había oído bien? ¿Había oído a Meiling a través de la puerta de la habitación decir que creía que estaba embarazada? Miré a Syaoran y al ver su cara de preocupación y asombro confirmé mis temores. Syaoran se separó lentamente de mi cuerpo aún con el temor y la sorpresa en la cara.

- Dios – murmuró – Voy...voy al baño, abre a mi hermana, por favor...

Recogió las sábanas sucias que habíamos retirado de la cama y yo busqué mi bata para ponérmela, no quería ni pensar en el aspecto que trendría la habitación después de la sesión de sexo que había tenido con Syaoran, pero eso ahora mismo era secundario. Fui hasta la puerta y me sentí como el culo cuando le vi la cara a mi amiga. Tenía los ojos enrojecidos así como la cara, debía de llevar un buen rato llorando. Estaba un poco más pálida de lo normal y en la mano traía lo que parecía ser una prueba de embarazo de esas que se compran en las farmacias.

- Mei – susurré...

- Saku – se abalanzó sobre mi y enredó sus bracitos alrededor de mi cuello. Notaba cómo se estremecía bajo mi cuerpo.

- Ven, pasa...- entramos en la habitación y la animé a que se sentara en el sofá de la entrada - ¿Quieres agua? ¿Estás bien?

- No...ni quiero agua ni estoy bien...- miró a los lados - ¿Mi hermano...?

- Está en el baño...pero te ha oído – murmuré.

- Joder, Sakura...- se tapó la cara con las manos.

- ¿Qué es eso de que crees que...estás embarazada?

- Pues eso...llevaba unos días que no me encontraba del todo bien, lo achacaba a los nervios del viaje y de las fiestas de Navidad y eso...anoche vomité antes de bajar a cenar – me confesó.

- Sí, te noté rara...quería haber hablado contigo sobre eso, pero no tuvimos la oportunidad – dije mientras la acariciaba las manos.

- Esta mañana he vuelto a vomitar, ha sido súper raro, ¿sabes? Me he levantado de la cama con un mareo horrible y...casi no me ha dado tiempo a llegar al baño. Me he puesto a echar cuantas y...he caído en la conclusión de que tengo un retraso de casi tres semanas – lloró de nuevo.

- ¿Tres semanas? - pregunté asombrada – Es mucho tiempo, Meiling...¿Cómo no te has dado cuenta antes?

- Sí, lo se...pero como ya te he dicho, no tenía la cabeza donde la tenía que tener...me he hecho un test de embarazo que he comprado en una farmacia...y ha dado positivo. ¿Qué voy a hacer, Saku?

- A ver, cálmate, ¿vale? Quizás...quizás no debamos de fiarnos de estos cacharros – dije señalando el test – A veces fallan.

- ¿Y si no ha fallado? ¿Y si estoy realmente embarazada? Oh, Sakura...no puede ser otra cosa, tengo un retraso de tres semanas. ¡Tres! Veintiún días...- se derrumbó en el sofá con las ojeras muy marcadas - ¿qué voy a hacer? - repitió.

- ¿Dónde está Lien? - dijo Syaoran desde el baño con voz gélida.

Se había puesto uno de esos albornoces que había en el baño con el nombre del hotel bordado en la solapa. Tenía en la cara un gesto con el que no le había visto jamás y que no supe descifrar. No sabía realmente si estaba furioso o asustado. Avanzó hasta donde estábamos sentadas y le apoyó la mano a Meiling en el hombro.

- ¿Dónde está Lien? - repitió con el mismo tono de voz.

- Está durmiendo – murmuró Meiling.

- ¿Durmiendo? ¿Durmiendo? - gruñó Syaoran – Vas a una farmacia y te compras un test de embarazo que te haces tú sola...y el capullo lo único que hace es ¿dormir? Creo que le voy a partir la cara – avanzó hasta la puerta y abrió el pomo, aunque por suerte le detuve a tiempo.

- Hey, hey...¿qué coño haces, Syaoran?

- Que coño hago yo...no. Qué coño hace Lien. Debería de estar aquí con mi hermana y no durmiendo la mona...- Meiling sollozó y se agitó por el llanto.

- Cálmate, por favor – le susurré a Syaoran – Bastante nerviosa está ya como para verte a ti en este estado. Ahora te necesita a ti...- Syaoran me miró a los ojos y se relajó visiblemente.

- Oh, cielos...- ambos nos giramos hacia el sofá.

El color de la cara de Meiling se volvió de un sospechoso tono verde a la vez que salió disparada hacia el baño. Syaoran y yo nos miramos confundidos hasta que escuchamos la primera arcada de Meiling. Ambos fuimos hasta el baño; la pobre estaba inclinada sobre la taza vomitando su primera papilla. Syaoran maldijo por lo bajo mientras yo me arrodillaba al lado de mi amiga dejando que descargara todo el contenido de su estómago. Cuando al fin las nauseas pasaron, la ayudé en silencio a levantarse para que se enjuagara la boca.

- ¿Mejor? - preguntó Syaoran.

- Sí – murmuró Meiling aún más pálida que antes – Creo que necesito sentarme – la llevamos de vuelta hasta el sillón.

- Muy bien, pues ahora que estás mejor...voy a partirle la cara a tu novio – joder, le había dado fuerte a Syaoran.

- Cállate ya, ¿quieres? - Syaoran me miró y se recolocó las gafas – Tus nervios no están ayudando mucho...

- ¿Cómo no voy a estar nervioso? - preguntó como si fuera obvio – Ese indeseable ha dejado embarazada a mi hermana pequeña...- dijo dando vueltas por la habitación.

- Para empezar...no es tu hermana pequeña, sois mellizos...joder, siempre con lo mismo...y para seguir, creo que un embarazo es cosa de dos...- Syaoran se paró y me miró muy serio.

- Ha sido culpa de Lien, él no ha sabido cuidar de mi hermana y...

- Xiao Lang – dijo Meiling con un poco más de color en la cara – Sakura tiene razón, dos no se embarazan si uno no quiere – intentó bromear pero acabó sollozando de nuevo – No puedes culpar sólo a Lien, Syaoran – Syaoran se sentó al lado de su hermana y la abrazó.

- Lo siento...

- ¿Sólo lo sabemos nosotros? - Meiling asintió – Creo que deberíamos de decírselo a los demás, sobre todo a Lien, ¿no crees?

- Sí...he venido aquí porque supongo que necesitaba hablar contigo, ya sabes...una chica. Tomoyo es muy bruta y...- suspiró – Estoy hablando cosas sin sentido...voy...voy a la habitación a hablar con él...en una hora nos vemos en el restaurante, ¿os parece bien? - ambos asentimos mientras Meiling se ponía en pie y caminaba hasta la puerta – Gracias por soportar mis lágrimas y mi vomitona – murmuró. Yo sólo pude sonreír mientras la abrazaba.

- Tranquila, nena...todo va a salir bien...

Cuando se cerró la puerta parpadeé varias veces, aún no me creía...Meiling embarazada...Dios mío, una de mis mejores amigas...embarazada con apenas diecinueve años y estudiando una carrera...Miré a Syaoran; el pobre no tenía muy buen aspecto, parecía triste y asustado una vez que se le pasó el cabreo inicial con Lien. Fui hasta el sofá y me senté junto a él.

- Embarazada – murmuró – Mi hermana...

- Bueno...primero debería de hacerse otra prueba, por si acaso esta ha fallado y...

- No ha fallado, Sakura. Tiene todos los síntomas...Dios, ¿qué vamos a hacer?

-Lo primero que debemos hacer es que no se sienta nerviosa y presionada – acaricié su pierna por encima de la gruesa tela del albornoz.

- Esto me ha pillado totalmente desprevenido...

Sus ojos ambar estaban llorosos, así que sin pensármelo dos veces acorté la distancia que nos separaba y le abracé con fuerza.

- Todos estamos con ella, Syaoran...no la vamos a dejar sola...

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Me sentía totalmente desprevenido con la noticia que nos había dado mi hermana. Embarazada, un bebé...Dios mío...Era muy pronto para que eso pasara, ella tenía que estudiar, tenía que vivir la vida como cualquier chica de su edad, disfrutar de todas las experiencias...pero no, el capullo de Lien la tenía que haber dejado embarazada...

Sakura me ofreció su apoyo y su cariño y yo como un niño pequeño me dejé mimar; dejé que me abrazara durante un rato largo hasta que conseguí calmar mis nervios. De repente todo se me había venido abajo.

Sakura y yo esperamos a que se acercara la hora de bajar para vestirnos; durante todo este rato habíamos estado en silencio, pero aún así había notado su calidez. No es que yo no tuviera ganas de hablar, es que no me salían las palabras. Cualquier cosa que pudiera salir de mi boca en estos momentos sería para insultar a Lien en cierto modo para aplacar mi miedo. Mi hermana y Sakura tenían razón, no podía culpar solamente al capullo de mi amigo cuando se necesitan a dos personas para crear una nueva vida. Entonces me acordé de la nochecita del otro día cuando Lien disfrazó a mi hermana de vaquera y oí como ellos...

- ¿Estás listo? - Sakura se había puesto unos pantalones cómodos y una camiseta sencilla. Me miró de forma extraña - ¿Otro ataque de nervios? - le miré extrañado – Estás a punto de echar humo por las orejas...

- Nah, estoy bien...me he...acordado de algo...¿bajamos ya?

En camino hasta el restaurante le hicimos en silencio. Al entrar el restaurante comprobamos que era muy diferente de día; las mesas aún no estaban preparadas para los clientes, a cambio, en la barra del bar si que había algunas personas. Al fondo pudimos ver a Eriol y a Tomoyo ocupando una de las mesas. Mi hermano tenía mala cara, tenía las ojeras marcadas y tenía su cabello liso normalmente algo revueltos. No era para menos con la de alcohol que había ingerido la noche anterior...cantidades industriales.

- Ni se les ocurra chillarme o lamentareis las consecuencias – nos amenazó antes de que pudiéramos abrir la boca.

- La resaca le está matando – susurró con cuidado Tomoyo – Meiling me ha dicho que bajáramos a esta hora, que tiene algo que decirnos...¿sabes lo que la pasa?

- Sí...la hemos visto hace un rato...pero creo que es mejor que os lo cuente ella misma – murmuró Sakura.

Yo estaba sentado de forma que podía ver la puerta de la entrada, así que a los pocos minutos pude ver a Meiling Y Lien entrar en el gran salón. Venían cogidos de la mano, así que en ese sentido podía estar tranquilo. Sabía que Lien amaba a mi hermana, pero en un caso extremo podía pasar cualquier cosa...A medida que se acercaban pude ver cómo la cara de mi amigo se iba poniendo cada vez más y más pálida. Ambos saludaron con susurros y se sentaron en la mesa con nosotros.

- ¿Y bien? - preguntó Tomoyo mientras bebía de su zumo - ¿Qué es eso tan importante que teníais que contarnos?

-Estoy embarazada – dijo Meiling sin rodeos. Tomoyo abrió mucho los ojos e instintivamente sus ojos viajaron hasta la tripa aún plana de mi hermana. Eriol por su parte levantó de golpe la cabeza de la mesa y miró de hito en hito a la pareja.

- ¿Embarazada? - preguntó Tomoyo – Joder...¿cuándo...cuándo te has enterado? ¿Estás segura?

- Me he enterado esta mañana y...sí, estoy segura – murmuró.

- ¿De cuánto estás? - preguntó la morena aún asombrada.

- Tengo un retraso de tres semanas – Tomoyo abrió la boca para hablar, pero enseguida la cortó Meiling – Sí, lo sé...es mucho tiempo, pero se me han juntado las fiestas, el viaje, el cambio de Syaoran...no me he dado cuenta hasta que he empezado a encontrarme mal.

- Lien...- murmuró Sakura - ¿Estás bien?

- No lo se...- dijo mirando hacia todos nosotros y casi en estado de shock – Creo que no, no me encuentro bien – dijo desolado.

- ¿Voy a ser...tío? - preguntó Eriol visiblemente más despejado - ¿Voy a tener un sobrino? - dijo con los ojos brillantes. Joder...y yo que me había creído que él si que le iba a partir la cara a Lien sin pensárselo...

- No lo sé – sollozó Meiling.

- ¿Qué quieres decir? - preguntó Tomoyo. Todos la miramos extrañados.

- Que no estoy preparada para ser madre...joder, tengo que hacer un montón de cosas, tengo que terminar mis estudios para tener un futuro...no puedo hacerlo si tengo que cuidar de un bebé...- Sakura la cogió por el brazo.

- ¿No quieres seguir adelante, Meiling? - mi hermana miró de manera suplicante a Sakura.

- No creo que pueda – sollozó.

- Meiling – la llamé - ¿Estás segura de esto?

Era más que evidente que no se trataba de un buen momento para tener un bebé...pero si interrumpía su embarazo, si...abortaba...podría arrepentirse por el resto de sus días. Podría llegar a ser traumático para ella recordar lo que había hecho...incluso podría dejarla secuelas...

- De lo que estoy segura es de no poder hacerme cargo de un bebé...Por Dios, Syaoran...ni siquiera se lo que les voy a decir a papa y mama cuando lleguemos...Siento que les he fallado...

- Creo que tendrías que pensártelo mejor, Meiling – dijo Tomoyo con mirada dura – lo que llevas en tu interior es un bebé, no un modelito de los tuyos que puedes desechar cuando ya no te interesa –Meiling lloró aún más alto.

- Tomoyo– la regañé – Déjala por ahora, está muy nerviosa...

- Se trata de mi cuerpo y de mi vida – dijo Meiling mientras se levantaba de la mesa – Me voy a la habitación, quiero estar a solas.

Se levantó y se marchó de allí casi corriendo. A pesar de que había advertido de que necesitaba estar sola, Sakura corrió tras ella. Tomoyo suspiró sonoramente y poco después las siguió dejándonos a los tres chicos solos en la mesa. Quería enfadarme con Lien, pero al verle tan abatido me fue imposible esa tarea. Tenía la mirada perdida en algún punto indescifrable y no hacía más que retorcerse las manos.

-Lien...¿estás bien? - pregunté mientras palmeaba su hombro.

- No...no estoy bien – murmuró – Ella no quiere seguir, Syaoran. No quiere tener al bebé – dijo aguantando las lágrimas.

- ¿Y tu? ¿Quieres que siga adelante con el embarazo?

- Por supuesto – dijo mirándome a los ojos – Estoy con ella porque la amo y ese bebé es fruto del amor, te lo puedo asegurar...se que no es un buen momento, somos muy jóvenes...pero no me importaría sacrificar algunas cosas por ese bebé...El tema económico no es para nada ningún problema, ni por su parte ni por la mía...pero eso no la convence...quiero tener ese niño con ella...

Las palabras de mi amigo calaron hondo en mi emocionado corazón, así que lo único que pude hacer fue pasarle el brazo por los hombros y ofrecerle mi silencioso apoyo. Con esa respuesta me había dejado claro que Lien era un tío de los pies a la cabeza y lo más importante...que amaba a mi hermana de verdad.

- ¿Le has dicho todo esto a Meiling? - dijo Eriol repentinamente serio...y sobrio.

- Sí, claro...le he dado muchos motivos por los que seguir adelante...pero tiene miedo. Yo no puedo decidir nada por ella, ella tiene la última opción – dijo abatido.

Por unos momentos nos quedamos en silencio los tres chicos. Habíamos venido a este viaje con todo el buen rollo y la energía positiva del mundo...definitivamente había cambiado mucho las cosas y en apenas unas pocas horas. Miré las caras de los chicos...Eriol aún estaba resentido por la resaca, pero se le notaba afectado realmente por la noticia de nuestra hermana...y Lien, el pobre se estaba aguantando las ganas de llorar en público. Yo no estaba mucho mejor que ellos. ¿Cómo puede cambiar tanto el destino? Hacía un par de horas escasas estaba en mi habitación con Sakura y a punto de hacer el amor por primera vez con ella...ahora estábamos todos con un bajón de la hostia. Noté la vibración de mi teléfono en el bolsillo de mi pantalón. Era Sakura.

- Syaoran...Meiling se ha quedado dormida, ¿cómo está Lien?

- En estado catatónico – murmuré.

- ¿Y tu?

- He tenido momentos mejores...todos estamos algo deprimidos. ¿Es oficial? ¿Realmente Meiling quiere...interrumpir el embarazo?

- Sí, Tomoyo está enfadada con ella. Dice que es su sobrino el que lleva dentro...pero está decidida, Syaoran. Deberíamos de marcharnos cuanto antes a Tomoeda para que la revise tu padre – me quité las gafas y me froté los ojos.

- Sí, sería lo mejor...además, apenas quedan dos días para la vuelta...Voy a decírselo a los chicos.

Media hora después estábamos cada cual en su habitación haciendo las maletas; Sakura había llamado para que nos adelantasen los billetes de vuelta, así que en apenas unas horas volveríamos a casa. Decidimos no llamar a nuestros padres para no asustarlos, así que la llegada era en plan sorpresa...sí, menuda sorpresa...Miré a Sakura mientras guardaba sus vestidos y sus zapatos en la maleta. No estaba prestando atención a su tarea, ya que estaba metiendo la ropa toda arrugada y descolocada. Me acerqué a ella y la cogí del brazo para que me mirara...sus ojos estaban tristes.

- ¿Estás bien? - la pregunté animándola a que se sentara por unos minutos en la cama.

- Creo que ninguno de los seis estamos bien, Syaoran...

- Sí...es una mierda...creo que tengo un cruce de sentimientos. Cuando vino Meiling y nos dio la noticia pensé que quedarse embarazada con esta edad era una putada...ahora pienso que la putada es no seguir – me pasé la mano por el pelo frustrado.

- Sí...una gran putada – murmuró Sakura. Entonces me vino una duda a la mente.

- ¿Tú...tú que harías si...te quedaras embarazada? - Sakura despertó de su retiro mental y me miró a los ojos.

- Esa es una opción que ni siquiera se me ha pasado por la cabeza, Syaoran.

- Pero puede pasar, ¿no? – Insistí - ¿Tú que harías? - Sakura suspiró.

- Si me quedara embarazada de mi novio...en el caso de que algún día tenga uno – rodé los ojos – Lo tendría, sin dudarlo.

- ¿Y si no fuera tu novio? ¿Y si fuera de alguno de tus...amigos? - Sakura se levantó de la cama y miró por la ventana de la gran habitación donde habíamos avanzado tanto ella y yo. Se giró y clavó sus ojos en mi.

- Lo tendría igual, Syaoran – abrí los ojos sorprendido – Sí, ya se que no doy esa imagen...pero no podría matar a un ser inocente. Respeto a tu hermana...pero yo no podría. Así que...sí, seguiría adelante sin pensármelo dos veces.

Asentí en silencio mientras reanudamos nuestras tareas aunque no le quité ojo a Sakura. Sí, realmente se la veía triste por los nuevos acontecimientos. Aunque aún estaba procesando en mi cabeza toda la información que había recibido algo alivió un poco mi malestar. La respuesta de Sakura al preguntarla qué haría ella en el lugar de mi hermana me había sorprendido y agradado a partes iguales. Sin duda alguna Sakura iba haciéndose un hueco cada vez más grande en mi confundido corazón...

Aquí tenemos el momento dramático del fic...¿qué os ha parecido? ¿Que pensáis de la reacción de Meiling? ¿Y Lien?

EN EL PRÓXIMO CAPITULO

Syaoran entró en la cocina sin decir ninguna palabra. Se acercó a nosotras, se sentó y se quitó las gafas para frotarse los ojos.

- ¿Qué ha pasado? ¿Cómo está Meiling? ¿Y tus padres? - le acosó Tomoyo a preguntas.

- Creo que están un poco en shock, pero no se lo han tomado mal...- se giró en la silla y me miró – Necesito pedirte un favor, es por Meiling...

- Dime, pídeme lo que sea...

- Quiere que la acompañes tú a la clínica, Sakura. Ya lo ha decidido, mañana mismo lo hará...