CAPITULO 32 MI GRAN NOCHE
Era consciente de que no le había quitado ojo a Sakura en toda la noche; estaba hermosa con ese vestido negro y la coleta que se había hecho me dejaba ver su perfecto y delicado cuello, durante toda la noche había deseado meter la nariz en la curvatura de su piel y aspirar hasta quedarme sin sentido; pero ella no estaba bien. Me había encantado ver como Sakura interaccionaba con mis padres y con los Daidoji. Intentaba imaginarme a Stefany en la misma situación que Sakura...y simplemente no me venía la imagen. Sakura sabía estar y sabía exactamente que palabras decir en cada momento...pero estaba rara. El gesto de su cara era triste. Podía entender su punto, no tenía que ser fácil celebrar estas fiestas sin nadie de tu familia alrededor. En momentos como estos me preguntaba qué se les pasaba a los padres de Sakura por la cabeza para no hacer caso a su hija, para ignorarla de esta manera.
Y para colmo la echaba de menos, más de lo que me gustaría. El inesperado encuentro con Stefany me había recordado de forma drástica el por qué de las clases con Sakura, el motivo por el cual empezamos toda esta locura de las clases. He de reconocer que no había pensado ni una sola vez en Stefany y me sentía mal por ello. Sakura me estaba ayudando ahora para intentar hacer que Stefany cayera en mis redes...y yo no podría defraudarla, se lo debía. Aunque dejaría el tema de Stefany para más adelante. Ahora lo realmente importante para mi era Sakura. Me la había encontrado en el jardín envuelta en un fino chal bajo la fría noche de Tomoeda...y aquí estaba yo, esperando a que ella tomara mi mano extendida, esperando fervientemente que la aceptara para subir a mi habitación.
Sakura me miró y me sonrió cálidamente. Aceptó mi mano y la sujeté mientras se volvía a poner los zapatos.
- No me quiero imaginar lo que pasaría si Eriol se despierta de su estado catatónico y me ve entrando en tu habitación – bromeó.
- Mi hermano está ahora mismo al borde del coma etílico, así que no es problema. Y la pobre Meiling tampoco es ningún problema...esta muy cansada.
Mi boca dijo eso, pero mi mente pensó "no te van a interumpir...hagas lo que hagas". Cuando llegué a la puerta de mi habitación le dejé paso a Sakura. Esta era la primera vez que una chica entraba a mi habitación, a mi santuario personal. Sakura miró de arriba abajo las estanterías cubiertas de libros y de cd's de música. Se acercó a una de ellas y comenzó a pasar el dedo índice por los libros.
- Fantástico, Syaoran...Tienes una colección de libros increíble – murmuró.
- La tuya tampoco está nada mal...- se giró y volvió a mirar a su alrededor
- Tu habitación es muy acogedora, me gusta mucho.
- Gracias – me senté en la cama y la miré.
- Debería...debería de ir a por mi pijama...- fue hasta la puerta pero la corté.
- Puedo dejarte una de mis camisetas – se paró delante de la puerta – O...puedes dormir sin nada, creo que no tienes nada que no haya visto...
Se giró muy despacio y me miró fijamente, sin sonreir, sin decir nada. Mierda...¿se habrá enfadado por mi salida de tono? Quizás, solo quizás he sido demasiado atrevido para las circunstancias. Sakura se acercó a mi en silencio y me pasó la mano por la cara. Me acarició el pelo de esa manera tan suave, me encantaba que me tocara el pelo de esa manera...Me delineó las cejas con sus dedos, la línea de la mandíbula...los labios. Todo esto me hacía pensar que no estaba enfadada. Se acercó a mis labios y me besó con dulzura, despacio...hasta que se cansó de ser tierna y pasó a la acción. Su lengua salió al encuentro de la mía mientras se sentaba encima de mi a horcajadas. Rápidamente la agarré de las caderas y la apreté más contra mi cuerpo haciendo que mi semi erección pasara a ligas mayores. Se frotó contra mi cuerpo y jadeó cuando sintió el estado de mi excitación. Esta noche sí, esta noche me daba igual lo que pasase ahí fuera. Podían venir los ovnis, podía haber un terremoto, podrían entrar a robar...que me daba lo mismo, esta noche no pararía. Esta noche haría el amor con Sakura porque lo deseaba, la deseaba a ella, aquí y ahora.
Nos giré a ambos en la cama para poder quedar encima de ella. El pecho de Sakura subía y bajaba con rapidez en busca de aire, sus mejillas estaban arreboladas y ese aroma de desprendía su cuerpo...Dios, era un cúmulo de cosas las que hacían que mi deseo se desatara como un loco. Arqueó la espalda lo suficiente para que pudiera bajarle la cremallera, entonces la bajé los tirantes del vestido poco a poco, adorando cada milímetro de piel que dejaba al descubierto. Cuando el vestido quedó fuera de combate deslicé mi mirada por su cuerpo; llevaba un conjunto negro haciendo un contraste delicioso contra su pálida piel y esos tacones en sus pies...La levanté una pierna y le quité el zapato lentamente y repetí la misma acción con el otro. Sakura alargó la mano hasta llegar a la cintura de mis pantalones y me empujó contra ella. Volvió a besarme mientras me desabrochaba la camisa. Esas manos contra mi piel eran mi locura. Yo mismo la ayudé a quitarme la camisa y los pantalones no tardaron mucho en estar tirados en alguna parte de mi habitación. Ambos estábamos sólo con la ropa interior, así que Sakura me invitó a meterme entre sus piernas.
- Syaoran – jadeó mientras paseaba las manos por la piel de mi espalda – De hoy no pasa...
- Eso mismo he pensado yo – pasé las manos por su espalda para quitarle el sujetador; ya había cogido el truco para desabrochar el cierre con una rapidez asombrosa – quiero hacerlo contigo – le susurré en el oído.
- Espero que te guste – murmuró debajo de mi cuerpo.
- Lo voy a hacer contigo...así que seguro que es maravilloso.
Sakura no me dijo nada más, simplemente tragó en seco y me besó mientras deslizaba hacia abajo mis boxers. Terminé de quitármelos a patadas para no separarme de los labios de ella. Su piel estaba caliente y humedecida...Dios, no me importaría besar todos y cada uno de los rincones de ese precioso cuerpo, aunque no sabía si iba a poder contenerme. Sakura nos giró y metió la mano entre nuestros cuerpos y me acarició el miembro como sólo ella podía hacer. Jadeé contar su cuello mientras movía las caderas contra su mano. Alargué una de mis manos para deshacerle la coleta a Sakura y revolverla el pelo, así estaba perfecta...pero si seguía moviendo la mano así esto no iba a durar mucho y no porque nos interrumpieran precisamente, mi cuerpo estaba al límite, así que me separé de Sakura lo justo y necesario para quitarle la última prenda que le quedaba puesta. Sakura me miró tumbada en la cama...y me sorprendí. Era evidente que no era la primera vez que veía a Sakura de esa manera, pero algo había cambiado en ella. No era esa chica atrevida y deshinibida...me miraba de una manera que no supe interpretar y que hizo que mi corazón se estrujara irremediablemente. Cuando junté nuestros cuerpos, no pude evitar el escalofrío que sentí al notar el calor de su piel en mi piel más íntima.
- Estás caliente – susurré.
- ¿No me digas? - dijo de la misma manera haciéndome sonreir. La toqué de manera íntima, entonces dejó de sonreir para jadear – Syaoran...
- Y también estás mojada – murmuré.
- ¿Quieres que te diga cómo te veo yo? - dijo acariciándome de la misma manera.
- No, no hace falta – gemí – Voy a hacerlo – susurré.
- Ya...¿estás nervioso? - dijo acariciándome la cara con suavidad.
- No...no estoy nervioso...estoy contigo así que...- Sakura se relamió los labios y sonrió – Necesito un preservativo, no tengo...
- No, no te lo pongas...quiero sentirte sin nada, Syaoran.
Asentí siendo incapaz de articular palabra alguna. Lo que le había dicho a Sakura era verdad, no estaba nervioso porque ella me daba la tranquilidad necesaria. Así como el otro día en Las Vegas me sentía inseguro, ahora sabía que estaba haciendo lo correcto, era ahora, en este momento...sólo para nosotros. Quizás todas esas veces en las que nos habían interrumpido había sido por algo, ahora sentía que era el momento ideal...y con la persona ideal...
La acaricié los labios con dulzura, despacio...Con los dedos tanteé su entrada húmeda por mis caricias, jugué con ella haciendo que se me llenaran los oídos por los gemidos que salían de su boca. Ella estaba lista y yo también, así que guié mi miembro hasta su intimidad y me posicioné. La respiración de Sakura estaba entrecortada y su aliento me rozaba los labios. Sí, era ahora o nunca...empujé despacio las caderas a modo de prueba introduciéndome en el cuerpo de Sakura apenas un par de centímetros. La sensación era indescriptible, totalmente increíble...hasta que Sakura pasó sus piernas por detrás de mi espalda y me empujó hacia su cuerpo. Mi pene estaba totalmente dentro de ella, ambos unidos como un sólo ser en el acto más tierno y maravilloso que podía existir entre un hombre y una mujer. La sensación era tan placentera que tuve que quedarme quieto unos segundos antes de continuar para acostumbrarme a la estrechez de su interior y dejando que mis pulmones recobraran el aire necesario. Antes de volver a moverme miré a Sakura a los ojos...todo era perfecto...
Con un movimiento algo torpe salí para volver a entrar. Bien...muy bien...y los jadeos de Sakura me animaban a seguir. Repetí los movimientos despacio, a modo de prueba...pero pronto dejaron de bastarme, necesitaba apaciguar ese nudo que se estaba formando en mi cuerpo...Moví las caderas con más rapidez y precisión, más profundo, mientras Sakura seguía abrazándome con sus piernas.
- Syaoran – jadeó.
- Es increíble, Sakura...- murmuré contra sus labios - ¿Te...te gusta?
- Más rápido.
Cumplí sus deseos sin pensármelo dos veces. Aumenté el ritmo de mis caderas y de mis embestidas. Sakura me besó para ahogar el grito que estaba por salir de sus labios. Sus ojos marrones estaban prácticamente negros por el deseo...Con un rápido movimiento Sakura nos giró para quedar ella sobre mi cuerpo. No, no...esa imagen era demasiado para mi. Ver a Sakura con el pelo revuelto, sus apetecibles pechos apuntándome a mi directamente y observar el punto de unión de nuestros cuerpos...era demasiado. Tuve que cerrar los ojos para no correrme en ese mismo instante porque no quería que todo acabara tan pronto.
- Syaoran...mírame – sin pensármelo la obedecí en el acto. Ahora mismo haría cualquier cosa que me pidiera...
Se apoyó con las manos en mi pecho para coger impulso. Subió las caderas y bajó de golpe...me encantaba...Sakura pronto cogió un ritmo demencial, sus pechos moviéndose al compas de sus estocadas. Sin poder aguantar más y con mi autocontrol al límite me levanté de la cama para quedar a su altura quedando ambos sentados. La abracé con toda la fuerza que me quedaba mientras ella se seguía moviendo sobre mi cuerpo. La acaricié las suaves formas de sus muslos, la curvatura de tu trasero, la línea recta de su espalda...la envolví en mis brazos de nuevo, no quería separarme de ella, todo estaba siendo mágico, demasiado bueno para ser verdad...Empecé a sentir ese conocido calor en mi vientre avisándome de mi explosión de placer y a juzgar por los movimientos frenéticos de Sakura ella estaba igual que yo. Para entonces no podíamos esconder los jadeos y realmente me daba igual; mis hermanos podían tirar la puerta abajo si nos escuchaban, ahora no tenía tiempo para pensar en otra cosa que no fuera Sakura y su cuerpo unido al mío. Sentí los espasmos de los músculos interiores de Sakura como aquellas otras veces que los sentí en mis dedos, aunque esta vez era mil veces mejor. Sentí que mi polla era apretujada, esas rítmicas caricias involuntarias del cuerpo de Sakura me llevaron a experimentar el mejor orgasmo de mi vida hasta el momento. Y gritamos, ambos fuimos incapaces de contenernos. Pegué mi frente a la suya mientras aún sentía su orgasmo contra mi cuerpo. No tenía palabras. Llevaba mucho tiempo esperando este momento; nunca creí que yo fuera a perder mi virginidad de esta manera tan increíble. Aunque en estos momentos para mi no era importante el hecho en si de haberme estrenado, lo importante era la persona con la que lo había hecho. No quería separarme de ella, quería estar unos minutos más unido a su cuerpo...me tumbé con Sakura sobre mi con el único sonido de nuestras respiraciones. Deslicé las manos por la piel húmeda de su espalda.
- Sakura – dije con voz ronca.
- ¿Mmmm?
- No se a ti...pero a mi me ha parecido fantástico...- levantó la cara de mi pecho y me miró a los ojos. Paseó la mirada por mi cara sin sonreir - ¿Te ocurre algo? - dije preocupado - ¿He sido muy bruto? Quizás...quizás no me he sabido controlar y...
- Schhhh - me puso un dedo sobre los labios para que me callara – Ha sido perfecto...tu..tu has estado...perfecto – ahora sí me sonrió de manera cálida – De verdad.
Sakura se bajó de mi cuerpo haciendo que no separáramos de manera inevitable. Reconozco que sentí un breve momento de pánico al creer que se iría de mi habitación dejándome solo después de regalarme ese momento mágico...pero no, se acurrucó contra mi cuerpo apoyando de nuevo la cara sobre mi corazón acelerado y me abrazó por la cintura dejándome sentir la suavidad de sus pechos contra mi cuerpo.
- Entonces...¿te ha gustado? - le pregunté mientras la acariciaba el brazo que estaba alrededor de mi cintura.
- No...- me incorporé un poco confundido. Me miró y se rió – Tonto, Syaoran...te he dicho antes que me ha encantado – suspiré aliviado.
- Quizás tenga que perfeccionar un poco la técnica...- susurré.
- Eso se consigue practicando – dijo Sakura con voz somnolienta.
A los pocos minutos sentí que la respiración de Sakura se acompasaba; se había quedado dormida abrazada a mi y eso me encantaba. Dios...lo había hecho, lo había hecho y había sido jodidamente increíble...Sakura había estado increíble...maravilloso. Aunque estaba cansado no tenía ni pizca de sueño, así que me dediqué por completo a mirarla mientras dormía, las delicadas formas de su cara y su perfecto perfil. Me estaba acostumbrando demasiado a la cercanía de Sakura, necesitaba estar cerca de ella y después de la noche que me había regalado...¿cómo iba a hacer para que no se me partiera el corazón cuando llegara el momento de separarnos?
Ohhhhh, lo han hecho...¡Syaoran se ha estrenado! ¿Qué os ha parecido el capitulo? ¿Qué os parace la reacción de Syao? Ha sido un poco corto el capi...pero intenso...
Muchisimas gracias por todos vuestros comentarios
EN EL PRÓXIMO CAPITULO
Todo fue tan natural, tan sencillo y a la vez tan intenso...No tengo palabras para describir lo que sentí cuando estuve unido a ella. No entiendo cómo puede haber personas que compartan entre ellas momentos como estos sin ningún sentimiento de por medio...Dejé de enjabonarme el pelo cuando comprendí algo...¿y qué estás haciendo tu, capullo? Empezaste unas clases sexuales para poder tirarte a Stefany, aunque fuera una sola vez, una sola noche...¿y ahora piensas que el sexo sin amor es una mierda? ¿Entonces qué era lo que había hecho anoche con Sakura? ¿Qué sentía yo por ella?...
