Aome Hanyou/Aome
Inuyasha Humano/Inuyasha
Kyo/Kikyo
Kido/Kaede
Saori/Sota
Kirara/Shippo
—Entonces fue como cuentas-Decía ese anciano a de Kido a una mujer.
— ¡Eh! ¿¡Qué se supone que haces acá!?-Dije enojada, viendo como ese tonto de Inuyasha permanecía a mi lado, cuando se supone que debía estar descansando y como no lo sentí cuando llego.
–– ¿Qué sucedió Kido-Sama?-Pregunto no haciendo caso a mis palabras.
––Un espíritu al parecer, dicen que es algo muy grande que aparece y hace un fuego un tanto extraño, al parecer pregunta por ti muchacho, no saben describirlo muy bien, pero asusta a las personas y siempre pregunta por ti-Dijo el anciano, dejando sorprendido a Inuyasha como quede yo anteriormente al escuchar.
–– ¿Por mí? Es muy extraño, yo no conozco a ningún espíritu-Dijo más sorprendido Inuyasha.
—Va a ser mejor que sigamos investigando-Dijo en plural el anciano.
—¡Feh! ¿¡Quien dijo que investigaría!?-Puse mi queja.
—Bien, entonces Inuyasha ya que estas bastante mejorado ven con migo-Dijo, Inuyasha lo siguió sin chistar.
— ¡Hey! Se supone que deberías descansar-Dije siguiéndolos.
–––Esa noche–––
Estábamos yo y Aome en el lugar donde varios de los aldeanos aseguraban ver a un espíritu que daba miedo, por otra parte estábamos solos con Aome y ella seguía indiferente, todo porque no estaba en reposo como ella quería, verdaderamente me sentía mejor, ya no hacía falta, pero ella insistía, por su manera de actuar estaba claro que insistía.
Todo seguía igual, nada aparecía en lugar y el ambiente no era digno de ver, ella por un lado de brazos cruzado aparentando que no existo y yo empezándome a enojar con su actitud, cuando de pronto ruidos se empezaron a sentir, no podía saber que era pero tenía la sospecha de que aparecería el espíritu.
– ¿Tu eres Inuyasha?-Pregunto el supuesto espíritu, un fuego extraño de color azul se veía, pero no parecía que fuera a quemarnos.
– ¡Ha! (con que eras tú)-La vi muy confiada a Aome.
– ¿Quién eres? ¡Espera no huyas!-Dije viendo como ese fuego extraño de color azul se marchaba convirtiéndose en una bola gigante.
–Eso no huyas zorrita cobarde-Pude ver a Aome corriendo a toda prisa tras la bola rosada a la cual llamo Zorrita, solo la seguí.
– ¡Feh! ¿¡Creíste que huirías esta vez!?-Ahí vi a una pequeña niña, la cual tenía cola y su cabello atado en cola de caballo con un moño.
– ¿Y tú quién eres?-Pregunte.
–Mi nombre es Kirara-Me hacía acordar tanto a Saori mi pequeña hermana, aunque esta pequeña llamada Kirara era más pequeña.
–Yo soy Inuyasha y ella es Aome, ¿Qué te trae por acá? Dicen que andas asustando a las personas-Dije calmadamente, de seguro confiaría en mí.
– ¡Ha! Yo me largo-Dijo Aome, pero la detuve.
– ¡Tú te quedas!-Exclame sosteniendo de un brazo a Aome.
–Sí, es que quería encontrarte, encontrarlos-Dijo jugando con sus dedos la pequeña zorrita Kirara.
– ¿Para qué? Cuéntanos-Dije mientras llegaba el anciano Kido.
–Veo que encontraron a la zorrita mágica-Dijo al anciano, dejándome a mí y Aome sorprendidos.
– ¿¡Así que tú siempre lo supiste!?-Dijo Aome exaltada, pero al anciano no le hizo caso.
–Muy bien, ahora lo que único que no se ¿es para que buscas a Inuyasha y Aome?-Pregunto el anciano Kido, cuando llegamos a su casilla.
–Mi clan de zorros mágicos oyeron rumores de que un joven extraño llamado Inuyasha, libero de su conjuro a la Media-Demonio llamada Aome, además dicen que la famosa perla de Shikon estaba en su interior pero solo la mitad-Dijo comiendo la comida que le dio el anciano Kido.
– ¡MmmH! ¿¡Segura que eso es todo!? ¡Niña!-Dijo Aome agarrándola de la colita.
– ¡Bájame! ¡Bájame! ¡Está bien, me escape para saber si era verdad!-Dijo finalmente la pequeña Kirara y Aome la bajo.
–Pero tus padres deben de estar muy preocupados ¿No es así Kirara?-Pregunte, tratando de actuar como Aome.
–Sí, pero soy muy independizada-Dijo cruzándose de brazos la pequeña Kirara.
–Mejor vuélvete niñita-Dijo Aome poniéndose de igual manera. Cruzada de Brazos.
–Ni creas, no me iré hasta que ustedes cumplan su objetivo. Quiero acompañarlos en su viaje en busca de la otra mitad de la perla.-Dijo mirando mi cuello donde estaba descubierta la mitad de la perla.
– ¡Ha! No queremos estorbos, suficiente con Inuyasha.-Dijo Aome mirándome y luego queriéndose ir.
– ¡Abajo!-Dije, esta vez no sería el lugar donde caería.
–Bueno niños, va a ser mejor que esta noche descansen y mañana siguen su viaje. –Dijo como siempre al anciano Kido, demasiado tranquilo.
– ¡Hay! ¿¡Por qué hiciste eso!?-Se quejó Aome, mientras se iba.
––––Mañana Siguiente––––
– ¿Y Aome? Inuyasha-Pregunto Kirara.
–No lo sé, tú no puedes encontrarla-Dije mirando a los alrededores.
– ¡Ja! Estamos mejor los dos solos-Dijo con un tono bastante raro y abrazándome.
– ¡EH! ¿¡Kirara!?-Pregunte-
–Tú me caes mejor que la Hanyou esa-Dijo dejándome de abrazar y sentándose.
–Pero Aome no es buena pequeña Kirara, dale una oportunidad, además es muy fuerte-Dije guiñándole un ojo.
– ¡Je! Prefiero viajar con tigo, ella me trata muy mal y solo es una Hanyou-Dijo solamente.
– ¿Llego Aome?-Pregunto el anciano Kido que venía acercándose a nosotros.
–No, mejor la voy a buscar-Dije dejando de apoyarme en el árbol donde estaba yo.
Camine, camine y de ella no encontraba rastros, si tan solo tuviera su olfato ya la habría encontrado ¿Dónde podría estar? Pensé mientras seguía caminando, que manera podía utilizar para ubicarla no lo sabía, pero ya se me hacía molesto (Podía decirle abajo y así aparecería, pero no quería lastimarla) pensé mientras caminaba aún más.
– ¡Tú lo quisiste! ¡Aome! ¡Aba-De pronto sentí ruidos en los árboles.
– ¿Qué se supone que ibas a hacer?-Me pregunto una voz conocida.
–Solo quería que aparezcas, Aome-Dije en el momento que se hizo ver.
– ¡Feh! ¿Ya es hora de irnos verdad?-Me pregunto calmada.
–Sí, Kirara viene con nosotros-Dije mientras se acomodaba en un árbol.
– ¡Que se vuelve a su casa!-Dijo mirando a un lado.
–A mí me parece bien que venga-Dije imitándola.
– ¡Oye! ¿¡Por qué me imitas!?-Dijo mirándome y yo igual.
-¡Tú me estas imitando!-Dije mirándola también.
–¡No tú lo haces!-Me respondió.
– ¡No tú! ¡Abajo!-Dije y de inmediato me pose a recibirla, pero algo salió mal y por el impulso del colla caíamos al suelo con su cara muy cerca de la mía.
Ahí estaban Aome y Inuyasha, cara a cara, no podían parar de mirarse, había mucha adrenalina en ambas partes. Ojos con ojos, nariz con nariz, boca con boca a punto de un beso, la situación daba, pero ello tomarían la decisión de besarse, estando muy cerca demasiado cerca para resistirse.
Sábado 29 de Junio del 2013
Besos desde Argentina, Buenos Aires
Esta historia la tengo avanzada en otro lugar y lamento decir que soy pervertida XD
En el otro lugar donde la publico un poco mas avanzada me pidieron lemon, ustedes que me dice... igual lo haré jejeje...
Próximos Capítulos:
Capitulo 7: Vinculo
Capitulo 8:Mi hermano
Capitulo 9: ¿Que Sacerdotisa?
Capitulo 10:Recordando
