Disclaimer: Los personajes son propiedad de CLAMP, hago esto sin fin de lucro por ello no incurro en ningún delito.
En el capítulo anterior:
-Ah y… Kinomoto- la chica voltea a verlo para encontrarse con la mirada ambarina fija en ella -¡Felicidades! He decidido ascenderla a mi asistente personal- sin más, retornó su mirada a los documentos que tenía sobre su escritorio lo cual evitó que viera la radiante sonrisa de la oji verde.
Más que mi mejor amiga
Capítulo II
Habían pasado más de ocho meses en los cuales la castaña se había convertido en la mano derecha de su jefe. Ya había superado, teóricamente, lo de su ex novio, Shinji, y no había vuelto a saber de él mas sin embargo, aun debía pagar la deuda que había contraído con el chico, un tiempo antes de terminar por el engaño, los dos habían comprado un auto para que el chico fuera taxista ya que, no tenía estudios universitarios, al dejarlo Sakura, este le endosó completita la deuda a la chica pues ella era su fiadora.
Li ya se había acostumbrado, extrañamente, a la forma de trabajar de la señorita Kinomoto y ella a la de él. Por un lado, él no le discutía la forma en que ella hacía las cosas, ya que siempre buscaba mejorarlas, ahora estaba seguro que su madre había tomado la mejor decisión al obligarlo a contratarla después de que él le había comentado cómo había implementado los informes financieros y la forma de ser de la chica y sobre todo, el que ella no fuera una sometida con él.
Además, la chica lo ayudaba a despachar a las mujeres con las que salía una noche y no más, en realidad con la mayoría de las mujeres con las que salía ya que, nunca encontraba a la adecuada, solo le servían una noche y listo, ninguna se daba a respetar, pasaban la noche con él como si llevaran una relación seria de varios meses. Otra de las formas en que ella lo ayudaba era con los recordatorios de su familia y amigos, la verdad el joven tenía mala memoria para las actividades familiares, eventos, etc y ella se encargaba de recordarle, comprarle los regalos que necesitaba, en fin, ella se encargaba de ayudarlo con todo tanto en la empresa como en lo personal, hasta lo acompañaba a comprar ropa y decirle a los sirvientes de su mansión la comida que quería que le prepararan para las noches, cuando iba a comer a su casa. Ella y Wei le organizaban y le facilitaban todo en casa.
Por otra parte, Sakura lo chineaba, sí, se podía decir de esa forma, en la oficina, le hacía mokachinos, que tanto le gustaron una vez que Tomoyo insistió en que los probara, le tenía galletitas de chocolate y gaseosas, lo acompañaba al gimnasio que había en la oficina para los empleados, aunque esto no le desagradaba, al él siempre le gustó el ejercicio y entrenarse, al ser descendiente de una familia de artes marciales, las había aprendido desde chico y ahora entrenaba con Wei los fines de semana para ponerse al corriente, después de haberlas dejado tantos años.
Por otra parte, Sakura sabía a la perfección que solo podía dejar pasar sin aviso a Eriol, a Tomoyo, y a los familiares del joven Li por lo demás, debía anunciar a cualquier otro, inclusive las novias temporales, o sea, chicas con las cuales, Shaoran salía un par de veces seguidas. Cuando el señor Li no tenía compromisos laborales, él y Sakura almorzaban juntos, ya sabían ambos, sus gustos por las comidas, y gustos particulares en general. Shaoran le había comentado levemente su situación familiar y el peso que lleva sobre sus hombros al ser el único hijo varón del clan Li, sobre él caía la responsabilidad de su madre y sus hermanas, aunque estuvieran casadas ya que, sus esposos trabajaban para las empresas Li. Sakura solamente le había mencionado pocos aspectos personales al chico, como que sus padres habían muerto y su hermano vivía en el extranjero y ahora estaba tranquilo porque ella había terminado la relación que mantuvo que un chico por un par de años y que era un poco… antisocial pero nunca entraba en detalles.
-Buenas tardes Kinomoto- saludó la amatista que acababa de llegar a la recepción.
-Buenas tardes señorita Daidoji- le saludó la castaña con su típica sonrisa.
-¿Está ocupado Shaoran?-.
-Se encuentra con el señor Hiragizawa pero puede pasar- ante esas palabras la amatista se sonrojó levemente pero la oji verde no se dio cuenta.
-Gracias, con permiso- la asistente siguió su trabajo mientras la refinada chica entraba en la oficina de su amigo.
-Hola Tomoyo, toma asiento- después de saludar a los chicos, la morena se sentó y empezó a platicar con ellos.
-Debo decir que me preocupas Shaoran-.
-¿Por qué Tomoyo?- le preguntó un poco serio el ambarino, presentía que iban a retomar la misma conversación de siempre.
-Llevas una vida muy desordenada, sales con muchas mujeres y ya estás un poco mayorcito, deberías buscar una relación seria antes de que te la impongan-.
-Sabes que estoy buscando- le aclara con un tono molesto el chico.
--Tal vez no te esfuerzas demasiado- le dice la chica, Eriol, que hasta el momento se había limitado a observar, se echó a reír ante las últimas palabras de su amiga –y tú no te rías Eriol, que andas parecido a Shaoran-.
-Lamento contradecirte mi querida Tomoyo pero yo, no salgo con modelitos siempre- le aclara el inglés.
-Es casi lo mismo- le dijo en un tono un poco diferente al que había estado usando pero ni Shaoran ni Eriol se dieron cuenta de esto.
-Como sea, ya tengo dos meses de estar en una relación seria con Kari, la chica que conocí en Italia-.
-¡Vaya! es bastante guapa, te felicito Eriol- dijo Shaoran para cambiar de tema –debes presentárnosla personalmente, solo hemos visto fotos de ella.
-Así es, en cuanto regrese del viaje lo haré- les informó Eriol.
-Bien, yo debo irme, solo quería decirles que no podré salir con ustedes hoy por la noche, se me presentó algo y ya… ya se me hace tarde- dijo levantándose rápidamente y tomando sus cosas.
-¿Estás bien Tomoyo?- le preguntó el moreno.
-Sí, nos vemos-.
-¿Segura?- le preguntó el ambarino.
-Sí, chao- dijo cerrando la puerta tras sí, suspiró profundamente, sus ojos se habían vuelto cristalinos, Sakura lo notó.
-¿Se encuentra bien señorita?- le preguntó acercándose.
-Sí, debo irme- dijo con dificultad.
-No creo que sea lo adecuado, venga- y la tomó de la mano para llevarla al baño, Tomoyo simplemente se dejó llevar, la verdad necesitaba desahogarse, aunque fuera con una desconocida, bueno, un tanto desconocida, ya tenía varios meses de tratar un poco a la castaña –tenga, le extendió un vaso con agua y mientras la amatista lo bebía, cerraba la puerta –imagino que no quiere contárselos a Li y al señor Hiragizawa-.
-Así es- dijo calmándose un poco y sentándose en el sofá del baño.
-¿Puedo escucharla, si eso le hace sentir mejor?- le dijo Sakura, la verdad nunca había tenido amigas y siempre se tragaba sola sus penas y así las tenía que superar pero recordaba que su padre siempre le decía, que era bueno escuchar a las personas y ayudarlas, nunca sabías cuánto podrías aliviarlos con tan solo escuchar.
-¿Puedo confiar en ti?- le preguntó de un pronto a otro a la oji verde la cual, hizo una extraña mueca –me refiero a que, si te cuento lo que me sucede, no le dirás a los chicos...-.
-Pues claro, hasta yo que soy tan despistada, puedo darme cuenta de que no quiere que ellos sepan- le dijo con una sonrisa.
-Gracias…- suspiró otra vez -llámame Tomoyo por favor- le respondió con una media sonrisa, desde que había conocido a la castaña le había caído muy bien.
-¿Segura?-.
-Así es-.
-Entonces usted puede llamarme Sakura-.
-Gracias…- la amatista suspiró hondo nuevamente y se decidió a hablar –se que no te conozco pero de alguna forma me inspiras confianza… se nota en tu cara que eres muy amable y el hecho de que cuides a Shaoran es un alivio para Eriol y para mi-.
-No es nada, lo hago con gusto, él es un buen jefe-.
-Sí… lo que pasa es que… ahora estaba hablando con ellos y regañando a Shaoran por su vida tan desordenada y me di cuenta que… Eriol tiene dos meses de estar saliendo con una chica-.
-¿Y eso es malo?- le pregunta con calma Sakura aunque podía imaginarse a donde iba la conversación.
-Pues no, claro que no, es solo que… que…- nuevamente sentía como un nudo se formaba en su garganta.
-Es solo que usted no quieres que esté con nadie más que no sea usted- ante esas palabras la morena agachó la cabeza y asintió –eso no es malo, no debería sentirse culpable-.
-No… también me siento triste y… celosa…-.
-Son sentimientos normales al estar enamorada-.
-¿Enamorada? Yo… supongo que tienes razón-.
-¿Desde cuándo?- le pregunta la oji verde.
-¿Desde cuándo qué?-.
-¿Desde cuándo estás enamorada?- le preguntó con una sonrisa y la morena se sonrojó.
-Desde que se vino a vivir a Japón- la amatista empezó a relatarle cómo se habían conocido los tres en el campamento y cómo molestaban a Shaoran por ser tan serio y aparte. Le contó brevemente que el inglés venía a Japón una vez al año, al igual que él y ella visitaban a Shaoran en Hong Kong y regularmente iban a Inglaterra a visitar al moreno. También le contó la primera vez que se sintió atraída por el chico, fue cuando él se vino a terminar su carrera de administración de empresas y empezó a trabajar con Li, habían quedado de ir a comer los tres como siempre pero ese día, Shaoran tuvo un contratiempo y los dejó solos, el chico se portó sumamente caballeroso con ella y desde ese entonces ese sentimiento había crecido, unilateralmente pero había crecido. Al igual que Shaoran, Eriol nunca mantenía una relación de más de quince días pero no era tan precoz como el ambarino no obstante, ahora que le había dicho que ya tenía dos meses de estar con una misma chica, sentía pavor de perderlo sin siquiera haber luchado realmente por él.
-¿Y por qué no se lo dices?- le preguntó finalmente Sakura.
-Estás loca, ¿qué tal si él no siente lo mismo? Arruinaría todo…-.
-Te entiendo así que ¿prefieres amarlo y sufrir en silencio mientras tu alma se despedaza?- ¡vaya! esas palabras si le habían llegado al alma a la chica –te cuento algo pero no se lo dices a nadie…-.
-¡Claro!- dijo con una media sonrisa la morena.
-Mi hermano siempre me decía que Shinji, mi prometido y ahora mi ex novio- le aclaró –no me convenía pero mi hermano siempre ha sido muy sobre protector así que yo, luché por estar con él aunque fuera sin la aprobación de Touya, al final me di cuenta que me engañaba y aun pago las consecuencias-.
-¡Vaya! eso debe ser muy duro de superar-.
-Un poco, fue hace ocho meses pero… a lo que voy es que, yo luché por lo que creí me haría feliz, aunque al final hice lo correcto… pienso que tú, al menos, deberías declararte sin esperar a ser correspondida pero los dos merecen saber la verdad-.
-Creo que tienes razón pero…-.
-Es duro lo sé pero, no debe ser hoy mismo o mañana, puedes esperar a que termine con la chica para no sentirte culpable- le aconseja la castaña.
-Parece buena idea, lo pensaré… muchas gracias por escucharme Sakura y por darme un buen consejo-.
-Gracias a ti por dejar que te llame por tu nombre, es la primera vez que lo hago con alguien- dijo la castaña con una sonrisa en su rostro.
-Presiento que seremos grandes amigas- ante esas palabras, la castaña se sorprendió y a la vez se sonrojó, Tomoyo sería su primera amiga y eso, eso la hacía inmensamente feliz. Conversaron un rato más hasta que a Tomoyo se le pasó el rojo en los ojos y le pidió a Sakura que la ayudara a salir sin ser vista.
-Parecemos chiquillas de escuela…-.
-¡Sí! no te parece emociónate- decía la amatista…
-Bien, espera aquí- Sakura salió del baño y se dirigió a la oficina de su jefe, tocó la puerta y escuchó que él le daba permiso de entrar.
-¿En dónde has estado? Te estábamos buscando-.
-Lo siento, una emergencia, ¿para qué me buscaban?-.
-No sé en dónde pones mis galletas y quería que Eriol las probara -Shaoran sabía que Kinomoto le escondía las galletas para que no se las acabase de un solo-.
-¿Para eso Li?- dijo con un poco de molestia.
-El no sobrevive sin ti, debes entenderlo Kinomoto- esa fue la voz de Eriol.
-Bien, ya les traigo las galletitas y un mokachino, esperen aquí-.
-Cómo usted diga- dijo en son divertido Shaoran y Sakura dejó la oficina.
-Sí la chica no fuese tan sencilla ya te hubieras enamorado de ella amigo, te consiente demasiado y te hace sonreír, extraño en ti- decía entre risas el inglés.
-No digas tonterías y terminemos de revisar estos documentos-.
Por otra parte, Sakura ayudó a Tomoyo para que saliera sin problemas y le sirvió "la merienda" a los chicos. Un par de días pasaron y Tomoyo no había vuelto por el lugar, los chicos estaban un tanto extrañados mas sin embargo, no le daban tanta importancia debido a que ella, también era una persona ocupada.
-Y si vamos al boliche- le decía Eriol al castaño mientras salía del lugar pero su conversación fue interrumpida por una escena un tanto… extraña.
-Por favor Sakura, si no lo aceptas me enojaré contigo-.
-Tomoyo, ya te dije que no es necesario- le decía mientras trataba de devolverle un regalo que la chica había colocado en su escritorio.
-Me diste un consejo genial y lo menos que puedo hacer es agradecerte-.
-Ya lo hiciste, no es necesario el obsequio-.
-Sakura-.
-Tomoyo-.
-¿Qué sucede?- preguntó un desorientado Shaoran.
-Shaoran, dile a tu asistente que acepte mi regalo en agradecimiento, por favor-.
-Li, dile a tu amiga que no es necesario-.
-Creo que no es bueno meterse en una pelea entre mujeres- le susurró el inglés al ambarino, quien, optó por quedarse callado.
-Mira Tomoyo, las amigas, se ayudan siempre que pueden, no es necesario obsequiarles nada-.
-Tienes razón- la amatista pareció meditarlo -lo lamento Sakura pero lo escogí pensando en ti, déjatelo por favor- le dijo con ojos de cacharro tierno.
-Bien- dijo cansada la chica.
-Gracias- sonrió la amatista.
-Gracias a ti- le dijo mientras habría el obsequio encontrándose con un vestido verde oscuro, era corto, con cuello en v, parecía hecho a su medida –es demasiado, es hermoso-.
-Yo lo hice- le dijo con una sonrisa, los chicos cada vez estaban más desconcertados.
-¿Desde cuándo coses Tomoyo?- le preguntó Eriol.
-Desde siempre- dijo con simpleza.
-¿Y por qué nunca nos habías contado?- le preguntó Shaoran.
-No pensé que les interesara, oye Sakura, me cuentas como te queda, ¿sí?-.
-Claro-.
-Voy a comer, ¿me acompañas Tomoyo?- le preguntó Eriol.
-Porqué no, nos vemos- y se despidió de los castaños.
-¿Desde cuándo te tuteas con Tomoyo?- le preguntó el ambarino una vez que los morenos habían desaparecido.
-Un par de días atrás- le contestó para seguir con su trabajo.
-¿Está bien? Escuché que la ayudaste ¿por eso no había vuelto?- le dijo el chico.
-Puede ser… Al parecer que ya está mejor- le dijo con una sonrisa.
-Gracias- esas palabras sorprendieron a la castaña.
-¿Por qué me das las gracias?-.
-Tomoyo es nuestra única amiga y a parte de nosotros, creo que no confía en nadie más pero supongo, que no es lo mismo tener mejores amigos hombres a una mejor amiga- ante esas palabras la oji verde sonrió.
-Creo que tienes razón-.
-Bien- y así los dos castaños siguieron trabajando.
Un par de meses pasaron y Sakura ya conocía a las hermanas del joven Li, habían venido a visitarlo y ella tuvo que trabajar el doble porque sus hermanas y sobrinos le absorbieron en vista de que él casi nunca los iba a visitar. Ella le había tenido que decir a Touya que pospusiera el viaje puesto que su trabajo no la dejaba respirar en esos días, ya iban a cumplir un año sin verse. Sakura y Tomoyo cada vez se llevaban mejor y Eriol ya había terminado con la chica italiana pero aun así, Tomoyo no reunía el valor para confesarse.
-Buenas noches Wei- decía respetuosamente Sakura.
-Buenas noches señorita Sakura, un placer tenerla por acá, la familia está a punto de cenar, ¿desea quedarse?- y es que, los últimos días, ella visitaba constantemente la mansión Li, al menos ya se tuteaba con Wei, Shaoran le había facilitado la limosina para que estuviera a su disposición y trabajara ya fuera en la oficina o en la mansión. Las chicas Li estaban fascinadas con Sakura, la invitaban a almorzar y estaban sorprendidas de lo bien que se llevaba con su hermano.
-No gracias, solo será un momento-.
-Bien, llamaré al joven, con permiso- y se fue a llamar al chico, cinco minutos después este apareció pero era la primera vez que Sakura lo veía tan… informal, sin preocupaciones, algo llamó su atención, sus ojos, brillaban más de lo normal. Se notaba feliz aunque dijera que sus hermanas lo atosigaban.
-Lamento hacerte esperar- dijo una vez que se encontró cerca de ella.
-No te preocupes Li-.
-Y lamento hacerte venir hasta acá-.
-Al menos tengo transporte- bromeó y él sonrió.
-Vamos a cenar, mañana se irán las chicas y todo volverá a la normalidad- le dijo mientras firmaba los papeles que ella le trajo.
-Lástima, te ves más contento con todos a tu alrededor- le dijo con una sonrisa que le distrajo un poco.
-No digas tonterías Kinomoto, ¿es todo?-
-Es todo, voy a dejar esto-.
-¿No quieres quedarte a cenar?-.
-Me encantaría pero quiero descansar, paso a dejar esto a la oficina y me voy a mi casa-.
-Bien, gracias otra vez, eres la mejor- le dijo el chico.
-Sí claro, buenas noches, me despides de todos- y así se marchó.
Todo había vuelto a la normalidad, excepto que ahora Sakura tenía una mejor amiga y últimamente su jefe la ponía un tanto… ¿nerviosa? Seguro eran ideas suyas, Touya la había llamado para decirle que tenía novia, una chica de nombre Mitsuki Kaho, era doctora al igual que él y trabajaban juntos al igual que su mejor amigo Tsukishiro Yukito y su esposa Nakuru. Ella y Li cada vez se llevaban mejor, ¿extraño? No, seguramente así eran las relaciones jefe-empleado…
-Kinomoto, ¿tienes planes para hoy en la noche?- salió de su oficina preguntándole.
-Eh… no señor-.
-Te invito al cine, mi cita de hoy me plantó-.
-O sea, soy tu reemplazo- le dijo entre bromas y más tranquila la oji verde.
-Podemos decir que sí- dijo riendo un poco y así, al finalizar la jornada de trabajo los dos se marcharon al cine. Shaoran dejó que la chica escogiera una comedia romántica, sabía que a ella le encantaba ir al cine, lo que no sabía era que casi nunca iba. Al salir de la sala se encontraron con Eriol y Tomoyo…
-Por eso no podían salir conmigo hoy, porque ustedes ya tenían planes- les acusó Shaoran.
-No seas así Li, déjalos, puede que no quisieran tu seria compañía el día de hoy- dijo Sakura.
-Kinomoto, ¿me está faltando al respeto?- le dijo el chico ahora sí, con "aparente molestia".
-Recuerde que ya salimos de la oficina- y los morenos se rieron, el teléfono de Shaoran comenzó a sonar y se alejó un poco para contestar, ya que, era su madre.
-¿Y eso que Shaoran y tu estén por acá?- le preguntó Eriol a Sakura.
-Su cita lo plantó y cómo no quería irse a aburrir solo a su casa, me pidió que viniéramos al cine- explicó.
-Ya veo- dijo la amatista.
-Pero madre, no cree que es… ya lo sé… es que, sí, sí tengo… ¿quién? Lo que pasa es que es un poco pronto, yo sé…- a como pudo le hizo señales a Eriol para que viniera a su lado mientras seguía discutiendo con su madre, el inglés se acercó.
-¿Ya se te pasó el enojo con Hiragizawa?-.
-Un poco, me llamó y me dijo que me había notado distante estos últimos días, me pidió que saliéramos hoy para ponernos al día, por eso no salimos con Shaoran- le explicó la chica.
-¿No le has dicho nada?- le preguntó la castaña.
-No aun no, ¿es cierto que sales de viaje?- le preguntó para cambiar de tema.
-Media semana, voy a Australia a ver a mi hermano y a conocer a su novia- le dijo con una sonrisa. Mientras, el castaño sudaba frío hasta que vio esa sonrisa que, últimamente lograba tranquilizarlo.
-Pero madre, es un poco pronto además, tenemos un viaje a mediados de semana… ¿el nombre? Bien pero te advierto, no puedes publicarlo aun porque, el viaje es para que yo conozca a mi cuñado y le hablemos sobre nuestra relación- Eriol frunció el ceño, esas palabras sonaban muy comprometedoras –Kinomoto, Sakura Kinomoto- su madre se calló ante esas palabras, sabía que era la asistente del chico, era eficiente y a sus hijas le había agradado bastante pero… algo no calzaba –bien, pongámonos de acuerdo la otra semana, buenas noches- y finalizó la llamada para luego soltar un suspiro.
-¿Qué fue eso?- le preguntó Eriol.
-Estás viendo a mi prometida frente a ti- dijo con esfuerzo el chico.
-¿Kinomoto?- dijo para asegurarse el inglés.
-Kinomoto- afirmó el ambarino.
Continuará…
Notas:
Lamento el retraso, tuve algunos retrasos, mucho trabajo, un oneshot que no he podido terminar, etc. Rápidamente quiero agradecer a los que han leído la historia en especial a:
Anais-Lovely-Angel, beautifly92, isa, Tenshi of Madara-Uchiha Hikaru, Sarita Li, danny1989, LMUndine, Ayame, , lfanycka, Saku-Cullen89, nixxy hiragizawa hale, Becky radcliffe, any, Elisa Li Kinomoto, amatista1986, kept, Haruko Hinako.
A todos, gracias por sus reviews, espero que el capítulo haya sido de su agrado. ¡Nos leemos!
