Disclaimer: Los personajes son propiedad de CLAMP, hago esto sin fin de lucro por ello no incurro en ningún delito.

Dedicatoria:

isa, te dedico este capítulo para desearte suerte en tus pruebas, yo se que puedes, ¡ánimo!

En el capítulo anterior:

-Pero madre, es un poco pronto además, tenemos un viaje a mediados de semana… ¿el nombre? Bien pero te advierto, no puedes publicarlo aun porque, el viaje es para que yo conozca a mi cuñado y le hablemos sobre nuestra relación- Eriol frunció el ceño, esas palabras sonaban muy comprometedoras –Kinomoto, Sakura Kinomoto- su madre se calló ante esas palabras, sabía que era la asistente del chico, era eficiente y a sus hijas le había agradado bastante pero… algo no calzaba –bien, pongámonos de acuerdo la otra semana, buenas noches- y finalizó la llamada para luego soltar un suspiro.

-¿Qué fue eso?- le preguntó Eriol.

-Estás viendo a mi prometida frente a ti- dijo con esfuerzo el chico.

-¿Kinomoto?- dijo para asegurarse el inglés.

-Kinomoto- afirmó el ambarino.

Más que mi mejor amiga

Capítulo III

-Por favor Eriol, necesito que me ayudes a convencer a Tomoyo- le suplicaba el ambarino.

-Creo que es una pésima idea Shaoran- le volvía a repetir el oji azul.

-No tengo otra opción…- declaró el chico, su amigo sabía que en parte era cierto pero había algo que le intrigaba.

-Solo dime porqué la escogiste a ella-.

-Yo no… creo que… no lo sé- declaró un poco aturdido el chico –pero… cuando hablaba con mi madre… su sonrisa me desconcentró-.

-¿Te desconcertó?- repitió con duda su mejor amigo.

-Sí, ¡no! No sé, pero si lo piensas bien, Kinomoto es mi mejor amiga, me conoce bien y congeniamos perfecto, podremos engañar a mi madre un tiempo- concluyó el ambarino.

-¿Estás seguro? No será que… te enamoraste de…-.

-No seas ridículo Eriol, Kinomoto no es de mi tipo, solo nos llevamos bien, es todo- dijo sin dudar y se acercó a las chicas, el inglés se limitó a seguirlo.

-Shaoran, Eriol, le comentaba a Sakura que podíamos ir a bailar un rato- dijo alegremente Tomoyo pensando que así podría pasar un rato más con el oji azul.

-En otra ocasión Tomoyo- dijo seriamente Shaoran –debo hablar con Kinomoto algo importante, ¿nos vamos?- finalizó mirando fijamente a la oji verde.

-Parece importante…- dijo por lo bajo la castaña, Tomoyo solo se limitó a inspeccionar el rostro del castaño, algo en él le daba un mal presentimiento.

-Entonces, saldremos otro día Sakura- le dijo la morena a manera de despedida. Los chicos se despidieron y tomaron rumbos diferentes, mientras Eriol y Tomoyo se dirigían al parqueo por sus autos, éste le comentó lo sucedido.

La chica en un principio quedó sin palabras, como pocas veces suele suceder en ella sin embargo, después de analizar la situación, algo pareció agradarle.

-Ya veo, pues me encantará ayudar a Shaoran- dijo con una extraña sonrisa en su rostro.

-¿Te volviste loca? Acaso no estás viendo lo que el pobre, desesperado, he de aclarar; acaba de hacer- dijo un tanto preocupado -de esto nada bueno saldrá- ultimó pero ante estas palabras la morena solo sonrió un poco más.

-Es posible que tengas razón- el chico sonrió complacido al ver que la estaba haciendo reaccionar finalmente –como pueda que no la tengas, a lo mejor sucede lo contrario y Shaoran se compone, de todas formas, aunque diga que Sakura no es su tipo, nunca he visto que concuerde mejor con otra mujer- sin dejar que el chico le discutiese su idea, tomó su celular y escribió un mensaje de texto.

-¿Qué haces?- dijo el inglés sin comprender a su amiga.

-Es algo que no entenderías, ya que, nunca has estado enamorado- le dijo sin volverlo a ver mientras se encaminaba a su auto.

-Lo dices como si tu ya lo hayas estado- le dijo un poco molesto el inglés logrando que la chica se detuviera.

-El hecho de no estar con alguien no significa que no lo esté…- ante esas palabras el chico dejó su enojo atrás, su semblante se ablandó y quedó inmóvil esperando algo más –no te ha pasado por la mente que tal vez, solo tal vez, no sea correspondida- dijo mientras terminaba de subirse a su automóvil.

-Tomoyo…- susurró el chico.

-Nos veremos Eriol- y se despidió del chico con una hermosa sonrisa, aunque a él le pareció ver un poco de nostalgia.

Los castaños se dirigieron en silencio hasta el departamento de la chica, ella lo conocía muy bien y sabía, que estaba buscando las palabras para… decirle lo que tenía que decirle.

-Hemos llegado- dijo la chica aunque fuera obvio al verse frente a su edificio.

-Sí- dijo sumido en sus pensamientos el chico.

-Li- le llamó la castaña.

-¿Sí?- volvió a repetir el chico nuevamente pero con un poco de incertidumbre.

-Dijiste que teníamos que hablar, no lo alargues más, sabes, tengo un poco de sueño- le dijo en forma chistosa la chica para darle valor a su jefe.

-Sí, lo siento, lo que pasa es que, necesito de tu ayuda- fueron sus sinceras palabras.

-Sabes que cuentas conmigo, solo pídelo- le dijo la castaña con una hermosa sonrisa.

-Es que, es algo personal- dijo casi en un susurro el castaño, la chica lo miró por un tiempo de forma seria hasta que volvió a sonreír de una forma gratificante.

-Me alegra que confíes en mi- le hizo la observación la chica sin saber en qué se estaba metiendo.

-Gracias pero, no creo que te agrade lo que te voy a pedir- dijo con pesadez el chico a lo que ella solo mostró una cara de confusión.

Lo siguiente que sucedió confundió aun más a la castaña, el chico que tenía a su lado, de un pronto a otro tomó sus manos y empezó a relatarle la historia de su infancia, desde que era consciente de su vida recordaba haber sido educado para ser el jefe de la familia Li, no obstante, su madre no era tan exigente al estar aun presente su padre. Años después, este enfermó hasta que murió, un día después fue su entierro y al siguiente él ya estaba compartiendo su tiempo entre la escuela y las empresas Li, su madre, era sumamente recta al igual que severa para con él además, no había día que no le recordara que él era el responsable por ella y sus hermanas, una vez que cumplió la mayoría de edad, tomó definitivamente las riendas de los negocios hasta que encontró un pequeño escape, este fue sugerido por Eriol y Tomoyo ya que, desde siempre lo habían comprendido y apoyado, después de solucionar los problemas con su prima Li Meiling y aclararle que ellos no eran el uno para el otro y más aún porque ella nunca había sido correspondida, convenció a su madre de terminar de estudiar en Japón en donde se encontraba una de sus empresas más valiosas.

Con el paso de los años, la mayoría de las operaciones fuertes se desempeñaban desde esa sucursal relejando un poco la de Hong Kong, al haber entrenado a sus dos primeros cuñados y estando su madre ahí, era evidente que la decisión más estratégica era enviar al presidente de la compañía a trabajar en la mina de oro y por ende, recibir una mejor educación, su madre no titubeó en dejarlo marchar, no sin antes prometerle un par de cosas que hasta ahora, no había logrado cumplir al pie de la letra, en especial la que a su madre más le interesa.

Al marcharse entre las cosas prometidas, estaba el visitarlos constantemente, pero con costo lograba hacerlo un par de veces al año y solo por festividades. Le prometió también, ser responsable al igual que su padre y no esconderle ningún problema relacionado con la empresa, esto lo había cumplido al pie de la letra. Una de las promesas extrañas fue, el nunca dejar de ser amigo de Hiragizawa y Daidoji. Él supuso que ella sabía que sus dos grandes amigos lo hacían relativamente feliz y un poco… normal comparado con el resto de seres humanos.

Para el castaño, el irse de Hong Kong solo significaba algo, aunque fuera por un tiempo limitado, significaba libertad, una de la que fue limitado desde su infancia y ahí fue, donde los dolores de cabeza de su madre empezaron, al salir en las noticias, del espectáculo en su mayoría, ya que, él se veía rodeado de modelos, en su mayoría, esto fue una decepción para la señora Li y sus hijas, sabían que así el chico lobo nunca encontraría la felicidad y por eso, su madre la había impuesto antes de dejar Hong Kong, una última cláusula.

-No lo olvides Shaoran- le dijo con voz firme Li Ieran –si para los treinta años no te has casado aun, yo escogeré a tu futura esposa, espero que antes de que cumplas los veintinueve, me presentes a tu prometida para empezar con los preparativos- le había dicho, él solo asintió como buen hijo que era.

Esas palabras siempre aparecían en sus pesadillas, él no quería que le impusieran una chica y menos casarse con una desconocida. Años después, la señora Li, ante el comportamiento de su hijo, empezó a buscar opciones ya que, su sobrina Li Meiling, estaba ya casada. Una vez elegida la que ella creía, calificar como la futura señora Li, se lo comunicó a su hijo, esto fue hace dos años y por supuesto estuvo en desacuerdo con la elección, tomando en cuenta que conocía a Ishida Inoue y tanto su familia como ella, no eran del agrado del ambarino, eran ricos pero, no honrados y ella, ella solo estaba interesada en subir su nivel social, acosta de cualquier sacrificio.

-Lo prometiste Shaoran- recordaba que le había dicho su madre –si no tienes elegida a tu futura esposa dentro de dos años, yo escogeré por ti y he escogido a Ishida, ya todo está arreglado-.

-El problema no es encontrar una futura esposa en este momento- le dijo el chico después de relatarle todo lo anterior a la castaña.

-No creo que lo sea, sales hasta con tres chicas diferentes en la semana- le dijo un tanto irónica la oji verde.

-Lo sé- dijo autosuficiente –el verdadero problema es encontrar a la adecuada, aun no lo he hecho y ya se me acabó el tiempo- le dijo con pesar el chico –además, mi madre ya tiene el nombre de mi futura esposa- dijo con una voz un tanto, quebradiza.

-La tal Ishida…- dijo con duda la oji verde ya que, sentía que no era de ella de quien su jefe le estaba hablando, en ese momento el celular del ambarino recibió un mensaje de texto, él lo leyó y su rostro dibujó una media sonrisa.

-¡Cuentas conmigo!- era el mensaje de Tomoyo, por lo que sintió un poco de apoyo y por ende, la confianza que necesitaba para continuar.

-No… le di el nombre de alguien que ella aun no conoce- le dijo el chico enfrentándole directamente esta vez.

-¿Qué hiciste qué?- ella se soltó del agarre del amarino -Estás loco Li, cómo pudiste inventar un nombre solo para salir del paso, ¿ahora cómo piensas encontrar a esta chica inexistente y…?- Sakura se calló de un momento a otro al sentir los dedos de su jefe sobre sus labios, su respiración también se detuvo y un extraño nerviosismo recorrió su cuerpo hasta que escuchó la voz del ambarino.

-Es que, el nombre de la chica existe de hecho, el problema es convencerla de que me ayude aunque sea un tiempo mientras yo encuentro a mi media naranja- lo último lo dijo de forma sarcástica, ella solo se limitó a verlo sorprendida.

-¿Y quién es la chica? Acaso es… Tomoyo- dijo un poco con un poco de duda.

-No, mi madre sabe que por ella solo siento amistad, no funcionaría-.

-Entonces…-.

-Es mi mejor amiga, creo- la mirada del ambarino siguió firme en la mirada de ojos verde.

-¿Tomoyo no es tu mejor amiga?-.

-No, lo fue por bastante tiempo y confío plenamente en ella, de hecho, me acaba de escribir un mensaje en el cual, cuento con su ayuda- la chica solo se limitó a escucharlo –pero Tomoyo fue suplantada por otra chica, una que se preocupa constantemente por mí, está de forma desinteresada conmigo, sabe todos mis gustos, me conoce muy bien, y es mi mano derecha, en ella confío plenamente porque sé que, solo busca mi bienestar- Sakura sentía como dejaba de respirar lentamente, ella era un poco despistada pero no era para tanto –está conmigo prácticamente a diario, al punto que, hasta para comprar una camisa, necesito de su opinión- se detuvo al ver que la chica estaba blanca como un papel y sus últimas palabras le causaron un poco de gracia.

-¿Tu madre… tu madre piensa que tu… que tu y yo…?- aun no podía hablar con claridad, su rostro mostraba confusión y él solo asentía.

-Sí, solo tú me conoces Kinomoto, solo tú…-.

-Pero Li, estás loco, yo no, no estoy a la altura de…-.

-No digas eso, tú, eres quien mejor me conoce, es cierto que entre nosotros solo hay una amistad pero Sakura, te lo ruego yo, yo no, no quiero casarme a la fuerza- ante estas palabras por parte del ambarino, Sakura sintió un vacío en su interior, eso era lo que ella menos deseaba –por favor, ayúdame un tiempo, mientras encuentro a alguien-.

-¿Me llamaste por mi nombre?- le preguntó la chica un poco desconcertada.

-Eh… yo… lo siento no me…-.

-No, no te disculpes, me siento feliz que lo hayas hecho- y finalmente sonrió –parece que estamos en un problema, eres un tanto atrevido al meternos en esto sin consultarme…- suspiró largamente -no veo otra salida más que, ayudarte pero…-.

-Pero…-.

-Mi hermano…- le dijo con un dejo de preocupación.

-No te preocupes, mi madre ya está enterada de esto, le dije que no hiciera público nuestro compromiso hasta que se lo comunicáramos a tu hermano- una ceja se levantó en el rostro de la chica –tengo pensado viajar pasado mañana contigo a Australia, de paso ir a una reunión de negocios, y explicarle entre los dos la situación, si te parece-.

-Bien, gracias, de una vez te digo que no le vas a agradar a mi mejor, de hecho, aun no le agradas- le dijo con franqueza la oji verde.

-Aun no me conoce…- le dijo extrañado el ambarino.

-Y por eso te tiene desconfianza ahora con esto… creo que será peor-.

-Bueno, eso no importa, a quien hay que engañar es a mi familia, dudo que se vayan a conocer-.

-En eso tienes razón-.

-Otra cosa, tu ex novio…-.

-No lo he vuelto a ver, creo que no será problema- le dijo la castaña.

-Entonces, no tienen ningún vínculo ni nada-.

-Bueno, define vínculo- le pidió la chica, él la miró un tanto preocupado.

-Me refiero vínculos sentimentales y/o profesionales- le aclaró.

-Sentimentales no, por ambas partes y profesionales… podría decirse que sí- ante esto él la miró con desconfianza y la obligó a continuar –antes de que termináramos, habíamos comprado un auto, como él no tuvo posibilidades de estudiar, decidimos que sería taxista, al terminar, la deuda del auto me tocó a mí, el auto está a su nombre pero el préstamo, al mío- le explicó ella.

-Ya veo, eso no seguirá siendo un problema- ella lo miró con desconfianza esta vez –no te preocupes-.

-No se lo digas a mi hermano, él solo sabe que sigo pagando el apartamento y que cree que ya terminé de pagar los estudios ya que, cuando estaba terminando su especialidad, casi no podía enviarme dinero, y por ende lo he hecho pensar que tengo solvencia económica, es por eso que no está tan preocupado porque sabe que tengo un buen trabajo- le confesó la chica.

-¿Pagas todo eso con tu sueldo? ¿Por qué nunca me lo habías contado?- le reclamó el ambarino.

-Lo siento, no estoy acostumbrada a tener amigos, y todo he tenido que superarlo por mi cuenta, bueno, es tarde, será mejor que suba, buenas noches-.

-Gracias por todo, buenas noches…. Sakura- ella sonrió.

-¡Que descanses… Shaoran!- esta vez fue él quien sonrió.

Esa noche, ninguno de los dos pudo dormir tranquilamente, en cuestión de minutos se habían comprometido, desde el fondo de sus corazones deseaban no arruinar las cosas de alguna u otra manera. La mañana llegó rápidamente, Sakura ya estaba lista para irse a trabajar, después de revisar que todo estuviera en orden, salió de su departamento para toparse con una extraña sorpresa.

-¡Aceptó!- dijo bastante sorprendido el chico inglés.

-Sí, aunque casi me mata, solo lo hace por ayudarme, siento que casi le supliqué- declaró el ambarino.

-Pues era lo mínimo, lo que le estás pidiendo es absurdo-.

-Lo sé y es por eso que necesito que me ayudes con algo aprovechando que no está-.

-¿De qué se trata Shaoran?-.

-Tiene dos deudas, la de los estudios y un auto que le compró al ex novio-.

-¿Qué quieres que haga con ellas?-.

-Creo que lo mejor sería cancelarlas, lo antes posible, estoy seguro que mi madre comenzará a mover sus influencias para investigarla-.

-Entonces, las cancelo sin dejar rastros- le dijo el oji azul.

-Sí, también, averigua como está lo de su apartamento, no me dijo si es rentado o propio-.

-Bien, me retiro entonces-.

-Eriol- el oji azul lo volvió a ver –gracias amigo.

-Amigo, no tienes por qué darlas, para eso estamos, aunque sabes que no estoy de acuerdo-.

-Lo sé, por eso te doy las gracias- dijo sinceramente el ambarino.

-Solo espero que ninguno de los dos salga lastimado-.

-Yo también-.

-Otra cosa- el ambarino fijó su vista en su amigo –creo que sé el porqué Tomoyo estuvo distanciada un tiempo-.

-¿Por qué?-.

-Mal de amores, al parecer, no es correspondida- dijo con un dejo de tristeza, el que su amiga sufriera en silencio le daba pesar al inglés.

-Con que era eso, bueno, no te preocupes, se desahogó con Sakura-.

-¿Con ella?- preguntó extrañado.

-A veces las chicas ocupaban de chicas para hablar de estas cosas- el inglés comprendió a la perfección –no te preocupes, Sakura me dijo que ya se estaba recuperando-.

-Me alegro… me pregunto ¿cómo les estará yendo?-.

-Pero Tomoyo, ya te dije que no era necesario además, mira la hora-.

-Y yo te dije que fue una orden de Shaoran, el que seas su novia no significa que haya dejado de ser tu jefe-.

-Pero… pero…-.

-Diviértete, estamos de compras, Shaoran me recalcó que no escatimáramos en gastos- le dijo riendo siniestramente.

-Tomoyo…- le decía la castaña mientras seguía siendo arrastrada al centro comercial.

-Tú no te preocupes, quedarás como una reina, serás la futura señora Li, no lo olvides- la castaña la miraba con terror, Tomoyo parecía transformase en una adicta de la moda con cada paso que daban por los pasillos del centro comercial.

Continuará…

Notas:

Primero, lamento el retraso, lo usual de siempre, exceso de trabajo y falta de inspiración. Además esta semana empecé a ver Bleach y pues, llevo 43 capítulos apenas .

Agradecimientos:

Sarita Li, MUndine, iitah-TxE-, JLi-Kinoli, puasluoma, Kendrix astrix, , maring, Becky radcliffe, beautifly92, Haruko Hinako, amatista1986, Usagi bombon, danny1989, Anais-Lovely-Angel.

ELIE: muchas gracias por tus hermosas palabras, espero no decepcionarte con los siguientes capítulos y historias.

Melón: muchas gracias por tu comentario, me alegro que tu guste este fic y La Fuerza del destino, espero te haya gustado el capítulo 8 y pues, el 9 espero terminarlo mañana.

isa: gracias a ti amiga, por apoyarme siempre. Besos y un abrazo, te cuidas.

isabel: gracias por la observación, pienso lo mismo y me alegra que te guste.

Rosh bernal : muchas gracias, me alegro que te haya gustado el fic, espero que tu pregunta se haya contestado en este cap, jiji, y pues sí, cada vez se pone mejor, besos, cuídate.

Dania_Li: viste, se comprometieron y ella ni sabía, jaja, muchas gracias por tus comentarios y me alegra mucho que te guste mi forma de expresarme y por sobre todo el fic.

km!: muchas gracias, me alegro que tu guste el fic. Cuídate tú también y nos estamos leyendo.

Elisa Li Kinomoto: ¡qué bueno que te ha gustado el fic! Y pues en honor a la verdad, a mí también me encantó en lo que quedó el capítulo anterior. Espero que este haya sido de tu agrado.

Tenshi of Madara-Uchiha Hikaru: ¡hola Lu! Gracias por tu review Lu-can, de verdad, es tan importante tu opinión y pues, si te gusta el fic me hace muy feliz. ¡Gracias amiga!

lfanycka : qué bueno que te gustó el capítulo anterior, lamento la demora y espero que este haya sido de tu agrado.

any: muchas gracias por tus comentarios, de verdad, me halagas, espero que este capítulo haya sido de tu agrado.

LoReNa: me alegra que te haya gustado el fic y espero que este capítulo también sea de tu agrado.