"Inconciencia de Inuyasha"
Todo se había vuelto oscuro en el Sengoku, el cielo parecía de sangre, como si el mismo Kami lo hiciera, pero no era el, pude divisar fuego a lejos, Aome y Kyo desaparecieron de mi vista pero podía escuchar jinetes que se acercaban a donde me encontraba. Estaba intranquilo—Cierto no podían verme, por lo tanto no podían hacerme nada tampoco, pero el hecho de no sabe lo que ocurría me tenía intranquilo.
Un niño pasó corriendo por mi lado y se veía algo lastimado, obviamente no pudo verme, pero yo sí, no sabía de quien se trataba pero de inmediato apareció Aome, Aome lo perseguía, el no parecía huir de ella, pero al final ambos se reunieron y se escondieron detrás del árbol sagrado y trate de seguirlos, ver lo que ocurría.
Aome había dejado de esconderse cuando los jinetes llegaron y de uno de los caballos bajo Kyo, los demás se fueron ante la actitud de Kyo, el chico que se había escondido con Aome nunca salió de sus escondite, pero algo más paso, Kyo se acercó a Aome y ella lo abrazo—Te amo…—Dijo Aome antes de besar a Kyo, de repente ese mundo en el que ahora estaba, se empezó a derrumbar, empecé a perderme, Aome no pudo ser capaz de decirle esas palabras, el intento matarla, la sello por 50 años hasta que yo llegue…
Pero que podría hacer yo contra el amor, ese amor que seguramente aun sentían, pasado lo que haya pasado, ese amor seguramente aun seguiría en el corazón de Aome y la memoria de Kyo…
"Fin inconciencia de Inuyasha"
— ¡Inuyasha, escúchame!—Le grito Aome, tratando de acercarse al el sin que la atacara.
—No te escuchara, nunca más lo hará—Le dijo Kyo, mientras Inuyasha se preparaba para atacar a Aome, atacarla a muerte, pero se detuvo repentinamente
— ¡Inu… inuyasha!—Grito Aome y no dudo en aprovechar que Inuyasha se detuvo, para acercarse a él y abrazarlo.
—Aome…—susurro Inuyasha volviendo en si y correspondiendo a apenas el abrazo ya que la flecha que tenía se lo impedía un poco, pero luego fue completo ya que su flecha se desvaneció.
—Tú eres mi amor…—Le susurro Aome, ya que sin que nadie supiera, ella era capaz de ver todo lo que Kyo le mostraba a Inuyasha.
Inuyasha quedo sorprendido ante las palabras de Aome, no sabía si creer o no en ellas. No sabía cómo reaccionar, de hecho estaba sufriendo por causa de las escenas que vio, no era mucho, pero era doloroso lo que vio. — ¡Qué lindo, lástima que lo lindo dure poco!—Dijo enfurecido Kyo, sacando su katana, dispuesto a atacar a Aome e Inuyasha.
—Abajo—Grito Aome, agachando justo a tiempo a Inuyasha, luego ella volvió a empuñar su colmillo de acero y trato de quedarse a lado de Inuyasha, mientras Sango y Kirara le daban apoyo.
— ¡No esta solos!—Grito Sango, preparada con su mano.
— ¡Yo también los apoyo!—Grito Kirara ya así estaban los 4 cuatro unidos por el amor que había en la amistad de los 4.
— ¡No crean que será fácil!—Kyo se lanzó dispuesto a atacarlos, pero Aome evito su ataque con su colmillo sin fallar y Inuyasha sonrió ante su pobre victoria, ya que aún faltaba para la victoria completa.
Inuyasha lanzo flechas perfectamente, Sango trato de usar su mano, pero Aome no se lo permitió, Kirara trato de usar sus trucos, pero mucho no funcionaban. — ¡Ahora Inuyasha!—Le aviso Aome a Inuyasha, entonces los dos juntos unieron sus poderes, Aome el viento que salía de su colmillo de acero, el cual rodeaba la flecha que lanzo Inuyasha y bingo, fue directo a Kyo el cual no fue capaz de esquivar el ataque.
— ¡Bien Inu…yasha!—Animo Aome a Inuyasha, era algo raro de ella, pero Inuyasha le devolvió una sonrisa lo que hizo que se sonrojaran.
Kyo huyo, desapareció de la vista de todos, por más que Aome lo busco no lo encontró, pero ya seguro lo volverían a ver, no lo habían derrotado del todo, pero ahora era de volver y de hablar, de echo había dos personas en particular que debían hablar. Aome e Inuyasha deberían de hablar.
"En el árbol sagrado"
—Entonces… dime—Le dijo Inuyasha a Aome, mientras el miraba el árbol sagrado que esta vez sí tenía la marca de la flecha que sello a Aome y el cielo esta vez no estaba teñido de sangre.
—Es verdad que le dije aquellas palabras… pero lo dije para no lastimar sus sentimiento… también lo… lo bese—Aome sonrojo, mientras evitaba mirar a Inuyasha quien estaba detrás de ella. — Pero él me amaba y yo… yo nunca lo hice—Soltó Aome dándose la vuelta y quedando frente de Inuyasha.
Inuyasha se acercó más a ella, tratando de no intimidarla, lo cual obviamente no logro en Aome, ella también se acercó y quedaron frente con frente mirándose, parecía que se robarían la mirada de tanto mirarse. Luego se besaron, más y más, no les importo la falta de aire, ambos querían hacerlo y lo harían, nadie se los impediría.
Mientras Sango y Kirara, junto con Kido observaban la escena, pero decidieron retirarse y dejaros solos, no querían interrumpirlos y se marcharon. Lamentablemente, en algún momento Aome e Inuyasha deberían de tomar aire y lo hicieron, para su pesar ya que no querían dejar de besarse, pero Inuyasha no lo dudo y volvió a besar a Aome, tiernamente y ella también, de la misma manera.
—Tengo una sorpresa—Le dijo Aome a Inuyasha, mientras los se encontraban solos en el árbol sagrado.
— ¿Qué es?—Pregunto curioso Inuyasha.
— ¡Ha, espera a la noche!—Le dijo Aome mirando a un lado, luego se fue, pero Inuyasha la retuvo. Luego le dio un abrazo a Aome y ella correspondió, pero antes de irse definitivamente se besaron. —A ti es al único que amo—Le dijo Aome y se marchó.
A noche había llegado demasiado rápido, Inuyasha esperaba impaciente bajo la luz de la luna en el árbol sagrado, no sabía cuál era la sorpresa de Aome. Él había recibido varias sorpresas que no quería, que le dolieron, pero sabía de alguna manera que esta no le haría tal cosa.
En medio de tanta espera a la luz de luna en tan bello árbol, frente a Inuyasha apareció algo verdaderamente hermoso para sus ojos, no creía lo que veía, sabia de quien se trataba, pero no entendía su atuendo, no comprendía el porqué de esta de esa manera…
