ADVERTENCIA LEMON, XD ES UN LEMON, EL PRIMERO DEL FIC, ESPERO LES GUSTE A LOS QUE LE GUSTA EL LEMON, NO TENIA PLANEADO AHCERLO, PERO YO TENGO MIS RAZONES POR HABERLO HECHO.


Casi por instinto ambos se besaron al momento de cruzar miradas, luego pararon y de la mano Inuyasha llevo a Aome dentro de su habitación. La intención de ambos era verse, ya que compartían un sentimiento mutuo, el extrañarse. Ella estaba contra una de las paredes, mientras que él se había sentado en el futon, se volvieron a mirar y se acercaron a besarse nuevamente.

Pov' Inuyasha

—Te extrañaba—Le dije, luego de besarla, amaba hacerlo y que ella no me rechazara. Cruce uno de mis brazos por detrás de su espalda acercándola más a mí y con mi mano libre la sujete delicadamente de la nuca para profundizar el beso y ella se sujetó de mi camisa, rasgándola un poco con la punta de sus garras y no pude evitar reírme.

— ¿¡De que te ríes!?—Pregunto molesta, no era mi intención que se molestara, por eso la tome entre mis brazos de improviso y entre el beso que le di…

—De nada… no te preocupes tanto…—Y continúe con el beso. Ella cruzo sus brazos por detrás de mí cuello y yo por detrás de su espalda, estábamos muy pegados pero disfrutando de lo que verdaderamente nos gustaba, besarnos. Sabía que no solamente a me gustaba, sino que a ella también, sino sé que se resistiría y eso no pasaba.

Tuve la necesidad de demostrarle que me gustaba, que la amaba, acariciando su espalda por encima de su ropa, quise bajar con mis besos, pero Aome se me adelanto y bajo ella, besando primero mi cuello, causando cosquillas en él. Ladeo un poco mi cuello para darle más espacio, cuando dejaron de ser besos y ahora eran chupadas, Aome chupaba mi cuello cuidadosamente y la pude oír decir—No aguanto más Inuyasha…—Dijo y bajo de mi cuello a mi pecho que estaba cubierto por mi camisa, pero con torpeza sin conocer su mecanismo, desabrocho los botones de esta, trate de ayudarla, pero me detuvo, ahí fue cuando sentí sus besos húmedos en mi pecho, además de su respiración caliente. Sus garras rozaron levemente en mi pecho, sentí como una corriente eléctrica recorriéndome, nunca antes me paso, en realidad si pero solo cuando me abrazaba o me besaba con Aome.

Pov' Aome

Te extrañaba—Me dijo luego del beso, pareciera que amaba besarme tanto como yo a él, por esa razón no lo rechazaba. Cruzo uno de sus brazos por detrás de mi espalda, atrayéndome más a él y con su mano libre sujeto mi nuca delicadamente (No tenía por qué hacerlo, lo superaba en fuerza, pero me gustaba que fuera de esa manera) para profundizar el beso, me sujete de su camisa la rasga a penas con la punta de mis garras (Seguramente si hubiese sido más el daño, estaría en el suelo) escuche su risa y me aparte. — ¿¡De que te ríes!?—Fingí un poco el enojo, parece que no lo noto y decidió arreglar su risa sujetándome de improviso y besándome nuevamente.

De nada… no te preocupes tanto…—Dicho eso ultimo me beso nuevamente, cruce mis brazos detrás de su cuello y el por detrás de mi espalda, realmente estaba muy pegada a él, pero no me importaba. No tenía por qué resistirme si me gustaba tanto como a él, de eso no tenía duda.

Acaricio mi espalda por encima de mi ropa, me gusto, el me gustaba, todo lo que hacía Inuyasha me gustaba (Excepto los abajo) yo… sentía amor por él y no tenía que negarlo. Trate de hacer algo por él y baje con mis besos hasta su cuello que olía siempre tan bien. Parece que cause cosquillas en él, pero no me hizo detenerme el abrió más su cuello y yo lo disfrute besando y chupando en él, con cuidado de no lastimarlo.—No aguanto más Inuyasha…—me atreví a decir, me gustaba demasiado esto, quería más de Inuyasha y yo quería darle más de mí. Baje de su cuello a su pecho que estaba cubierto por esa extraña camisa, sin conocimientos me atreví a desprender ese plástico raro en ella, me intento ayudar pero lo quise hacer por mi mismas y al parecer no lo había hecho tan mal. Su piel había quedado desnuda y no dude en besar su pecho dejando mi marca de humedad.

Pov' Inuyasha

Ya no soportaba más, era como una tortura cada beso de Aome, sabia a donde llegaríamos, hasta qué punto, pero si ella no quería o yo no le daba lo que ella quería, o peor si yo era inexperto y ella experta, quedaría mal. Me puse nervioso y ella lo noto, como no hacerlo si sus sentidos eran más fuertes que los míos, no quería que detuviera sus besos, pero así paso y luego me miro. No supe que decir, empecé a extrañarla, teniéndola tan cerca y sola la tome en mis brazos y la bese, como era más chica de altura, bese sus orejas, jugué un poco con ellas, era extraño, pero de alguna manera siempre quise saber su sabor. Un quejido salió de su boca, su respiración aumento a medida que jugaba más atrevidamente con ellas, de algo estaba seguro no le desagradaba. Baje y beso yo su cuello, hice lo mismo que ella a mí, pero cuando estaba decido a bajar como ella, no me sentí seguro de hacerlo, ella lo hizo con migo, pero si yo era el que lo hacía, podría no gustarle. — ¿Puedo…? Aome—Pregunto susurrando a la altura de su pecho. Sus manos fueron a su chaqueta verde y ella misma empezó a sacársela, la interrumpí y la termine de sacar yo, dejando al descubierto su pequeña y femenina camisa blanca, la cual me atreví a sacar preguntándome algo ¿Debería de tener algo más debajo? Definitivamente no, no tenía nada más.

Estaban al descubierto sin nada más encima, nunca me paso algo similar, ni siquiera lo pensé, no sabía qué hacer, quería actuar por instinto y solo me acerque besando un y acariciando el otro despacio, no quería hacer algo mal y sabía que por ahora estaba bien, ella reaccionaba bien. Succione y pase mi lengua por uno, mientras con una mano masajeaba el otro, nunca deje de actuar despacio. Mientras estaba entretenido con uno, el que masajeaba deje de hacer eso y jugué con el botoncito que tenía con dos mis dedos. No dio un quejido sino un gemido y no de dolor, la sentí contenta y la bese nuevamente. Luego la abrace contra mí, mientras me adentre con mi lengua en su boca, no era la primera vez que lo hacíamos estábamos acostumbrados, pero no a sentirnos piel con piel como en este mismo momento, era raro pero no quería que se termine, quería seguir avanzando más y más. Saco mi camisa sin que yo corte el beso que subía de temperatura el cual era más apasionado que de costumbre, además de húmedo, suave y dulce. —Aome… ¿Queres que siga?—Corte el beso para preguntar eso, era una tontería pero necesitaba saber.

Sí, tonto—Me respondió con la respiración acelerada por el beso supongo.

—Cuando desees que lo haga, lo hare—Continúe en u mismo estado y la beso nuevamente, de la misma manera que antes, me dirigí a sacarle la última prenda que poseía, además de su collar de obediencia, pero antes de llegar acaricie su espalda de arriba abajo antes y finalmente estuve en el nudo de su pantalón

Pov' Aome

Sabía lo que seguí luego de todo esto y lo quería, lo necesitaba, pero solo con Inuyasha. Tenía el miedo de ser inexperta para él y de que él lo fuera menos que yo, o ser más experta que él y el menos que yo. Note su nerviosismo, me detuve en lo que hacía, nos lo mire no sabía que decirme, tardo mucho en hacer algo, pero finalmente me beso, como lo extrañe en ese instante. Tenía la ventaja de ser más alto que yo y beso mis orejas, jugo con ellas no me molesto, me sentí extraña ya que no deseaba que parara me gustaba. No pude evitar dar un quejido, pero no dolor, sus acciones con mis orejas me aceleraban la respiración a medida que era más atrevido, menos mal que pude darle a entender que no me desagradaba lo que hacía, eso lo note cuando bajo a mi cuello, haciendo lo mismo que yo lo hice, a él. Supe que quiso bajar, pero dudo y pregunto— ¿Puedo…? Aome—en un susurro a la altura de mi pecho. Fui con mis a manos a esta, desabrochándola, pero él me interrumpió y termino de sacármela, dejándome con mi camisa, dudo un poco, solo un poco y saco la camisa, dejándome desnuda ante él, ya que no era mi costumbre llevar lo mismo que la otras mujeres.

Sentí sus labios besándome en uno de mis senos, al igual que sentí su mano en el otro, masajeándolo muy despacio. Succiono y paso su lengua, lamiendo siempre despacio, siempre con el mismo, y con el que tenía entretenida su mano, dejo de acariciarlo para hacerlo con dos de sus dedos en mi pequeño botoncito. Ya no di un quejido, sino un gemido, no era de dolor y por primera vez estaba contenta, que fuera a causa del cariño de Inuyasha. Me beso nuevamente abrazándome contra él, acaricio mi boca adentrando su lengua, no era la primera vez, estaba acostumbrada a ese tipo de beso, pero no a sentirlo piel con el piel como en este momento, su piel era suave y cálida, no quería dejar de sentirla contra la mía, aunque no estuviera acostumbrada lo quería igual. Saque su camisa del todo sin cortar aquel beso que subía de temperatura, era más apasionado que de costumbre y mojado, suave además de dulce. —Aome… ¿Queres que siga?—Había cortado esa beso exquisito sola para preguntarme una tontería.

Sí, tonto—Le respondí, con la respiración acelerada por el beso.

Cuando desees que lo haga, lo hare—Me dijo en el mismo estado y me beso de nuevo como antes, llegando a sacarme mi última prenda, pero antes me acaricio de arriba de mi espalda hasta llegar al nudo de mi pantalón.

Pov' Inuyasha

Su pantalón era muy femenino, no era muy largo ni muy corto, era algo suelto, pero el nudo era muy difícil, parecía estar echo de alambre o Aome se protegía bastante bien, al asegurarlo tan fuerte. Luche varios minutos y lo desate, Aome tenía algo más debajo, una fina tela blanca como su pantalón pero más corta, la mire alzando mi cabeza y luego le saque esa prenda, quedando desnuda ante mí, era la primera vez que veía a una mujer así. Me atreví a cargarla en mis brazos y no parecía ser pesada, tal vez controlaba su fuerza. Al estilo nupcial la lleve a mi cama, al futon y la recosté quedando encima de ella. La bese en los labios, en su cuello y de nuevo de los labios. Se abrazó cruzando sus brazos por detrás de mí cuello y profundizamos el beso, luego volví a sus senos, eran algo increíbles para mí, su piel nunca dejo de estar tibia, además de suave, quería probarla de vuelta, sus labios y su boca no me eran suficiente en ese momento. Lo hice en ambos senos, los succione a cada uno hasta cansarme y ella solo daba gemidos pero no de dolor, eso lo sabía, por esa razón no me detenía y me daba cuenta que le gustaba.

Solo faltaba yo, me quedaban dos prendas y era mi turno de sacármelas, Aome me ayudo yo le permití ayudar y quedamos en igual de condiciones, desnudos bajo la frazada de la cama. Estábamos acostados de lado frente a frente besándonos y acariciándonos. Ambos gemimos y no de dolor, creo que era placer, luego quede encima de ella, aun bajo la frazada y me posicione para lo que seguí, sabía perfectamente que hacer, pero debía saber si ella quería llegar a ese punto. —Seguí… Inuyasha—Fue capaz de saber lo que yo quería preguntar, entonces la bese y entre dentro de ella, despacio, no deseaba lastimarla, sentí como algo rompiéndose dentro de ella por mi causa, pero estaba informado de que era solamente mía y solo seguí entrando y saliendo despacio, ella no lloro de dolor ni nada, era valiente. A medida de la embestía dejaba de ser estrecha y se habría más y más, aumentando la temperatura de nuestros cuerpos. Ya por fin era relajante hacerlo, ambos transpiramos y gemimos, casi ahogando esos gemidos, alguien podía escucharnos, pero no precia ya casi importarnos eso. Subí un poco y nos besamos ella sonrió, como nunca antes y seguí, se animó y me agarro un poco de la cabeza profundizando el beso hasta que llegamos al límite y explotamos los dos, estábamos cansados, algo agitados, pero seguimos un poco más, luego quedamos abrazados dentro de la frazada, aun desnudos. —Te amo demasiado Aome… esto fue increíble—Le susurre donde deberían estar sus orejas humanas, pero sabía que igual escucharía.

Pov' Aome

Saco mi pantalón, le costó lo supe, pero deje que lo hiciera el solo. Luego saco lo que tenía debajo que era como un segundo pantalón y quede desnuda ante él, no me molesto, no me daba vergüenza, me gustaba que me mirase y más me gusto cuando me cargo como me cargo y me llevo al futon y me recostó delicadamente en él. Me beso en los labios, quedando encima de mí, luego mi cuello y finalmente, o nuevamente se aprovechó de mis senos, me gustaba sentir su boca tibia y humada ahí, era muy hermoso. Yo mantenía cruzados mis brazos detrás de su cuello para profundizar el beso en los labios, no podía evitar gemir, me daba tanto placer como nunca antes, era maravilloso conocer a un humano que me trate así, como ninguno otro.

Era su turno ahora de mostrarse desnudo ante mí, lo ayude que se quitase su pantalón y una tela extraña para mí que ocultaba algo jamás pensé ver y vi. Me sonrojo un poco al mirar detenidamente, no se dio cuenta porque yo era discreta. Al quedar en igual de condiciones nos metimos dentro de la frazada de esa cama humana, frente a frente besándonos y acariciándonos, me gustaba tocarlo y que él lo hiciera con migo, era agradable. Esta vez gemimos los dos al mismo tiempo, de placer, él se puso encima de mí, me imagine lo que venía, ya estaba en su posición, estaba preparada, no me sentía nerviosa, pero el pareció dudar, yo sabía por qué y antes de que haga preguntas tontas me adelante y le dije—Seguí… Inuyasha— Me beso y entro dentro de mí, desgarrándome por dentro, rompiendo aquello que demostraba que era solo de él, sentí dolor, pero no era comparado con nada, él lo entendió pare, pero igual lo hizo despacio, yo también supe que era su primera vez, con la acciones me bastaba. Estaba un tanto estrecha pero a medida que entraba y salía me habría más y más a él, quedando más relajados, subiendo la temperatura de nuestros cuerpos y aumentando el sonido de le gemidos, que la mayoría eran ahogados. Ya no importaba que alguien no escuchase, Inuyasha subió un poco y nos besamos yo le sonreí como nunca lo hice con nadie, seguimos con el beso, me agarre de su cabeza tratando de no lastimarlo y profundizamos el beso, al llegar al límite y explotar lo cual se sintió demasiado bien, paramos estando agitados, mojados y cansados, luego seguimos un poco más y terminamos abrazados dentro de esa frazada y él me dijo—Te amo demasiado Aome… esto fue increíble—susurro en realidad al costado de mi cara y yo escuche claro.

Pov' Inuyasha

Quedamos abrazados dentro de la frazada, no pude evitar atraerla más a mí, ella se dio vuelta y se cobijó en mí, basando mi pecho como al inicio, dejando marcas húmedas y yo me aproveche de sus orejas que me gustaban tanto. Nos besamos en los labios, mientras nos entrelazábamos más, ya no eran nuestros brazos, sino entre nuestras piernas, queríamos estar juntos más allá de lo que se permitía. Solo quedamos entrelazados hasta donde se pudo, mimándonos un poco. Baje un poco y bese de nuevo sus senos, pero un poco más que solo esa piel. —Yo también te amo… Inuyasha… pero ahora quiero dormir—Dijo y subí abrazándola contra mí.

Pov 'Aome

Estando abrazados dentro de esa frazada (Prefería a Inuyasha) el me trajo más a él, me di vuelta y me cobije en su pecho, queriendo besarlo un poco más como al inicio, dejando humada en el con cada beso y mi querido aprovechado, se aprovechó de mis orejas, sí que le gustaban, mientras nos abrazábamos con las piernas, además de con los brazos. Queríamos estar muy juntos, pero todo tenía un límite y para nuestra desgracia mas no se podía. Entonces hasta donde se pudo quedamos entrelazados dándonos caricias un poco, el bajo a mis senos nuevamente, besado de nuevo ahí y más de ahí, sabía que no pretendía que hagamos lo recién nuevamente, pero acabaríamos haciéndolo si el seguía o yo lo hacía y además por primera vez tenia sueño—Yo también te amo… Inuyasha… pero ahora tengo sueño—Le dije, y era verdad, sabía que él lo tenía también y así subió abrazándome contra él.

Al otro día Inuyasha y Aome despertaron antes que todos en la aldea, habían quedado cansados, pero parecía que al dormir tan juntos y luego de hacer el amor, se transmitían la energía ahorrada durante el sueño, logrando que sea aún más fuerte. Al despertar se miraron y ambos se sonrieron besándose y acariciándose un poco, luego se vistieron, ayudándose, sin vergüenza alguna, ya que se conocían perfectamente.

Aome quedo con el aroma de Inuyasha encima, le molestaba porque de esa manera lo desearía constantemente e Inuyasha quedo con el sabor de su piel en la boca, deseándola también. Cuando decidieron ir a darse un baño, separados, la despedida fue con un largo beso y una separación, que fue más una tortura, sin dejar de recordar, su noche de amor.


Espero les haya gustado, luego lere sus opiniones n.n

Este capitulo y el 17 fueron subidos el 11/09/2013