Disclaimer: Los personajes son propiedad de CLAMP, hago esto sin fin de lucro por ello no incurro en ningún delito.


En el capítulo anterior:

-Eh… Sí bueno, ya le comuniqué que tengo novia, para que estés tranquila.

-¡Oh! Pues gracias, qué alivio- exclamó la chica y él levantó una ceja.

-¡Oye! No me digas que estás celosa…- dijo de forma divertida el chico.

-Yo, celosa, ja, ya desearas…- dijo la chica algo molesta, cruzó sus brazos, cerró sus ojos y le volcó el rostro, el ambarino halló ese arrebato algo exquisito, algo que ninguna otra chica le hubiese hecho.

El chico se acercó sigilosamente a su asistente personal, aprovechó que la chica estaba casi contra la puerta para encerrarla entre su cuerpo y la estructura de madera.

-Entonces no estás celosa…

-Claro que no, es solo que han sido dos en un mismo día y…- en ese momento se dio cuenta que el chico la estaba asechando -¿Qué haces?

-Probándote que estabas celosa- le dijo mientras tomaba su cintura y acercaba sus labios a su oído –O no.

-Claro que…- en ese momento empezó a sentir cómo su cuerpo se debilitaba y por inercia, colocó sus brazos sobre el pecho del chico -¿Qué haces?

-No lo sé- murmuró el chico y atrapó los apetitosos labios de su asistente.


Más que mi mejor amiga

Capítulo XI

-¿Cómo un beso me va a probar que estaba celosa?- dijo con dificultad una vez que el chico concluyera el contacto.

-No lo sé- dijo mientras se alejaba, algo estaba mal, no sabía que había sido ese arrebato –Solo te estaba molestando- dijo con frescura, o eso le pareció a la chica –Ve con Tomoyo o luego se va a molestar- ella solo asintió y salió del recinto.

-Vienes con cara de espanto Sakura, ¿qué pasó?- la interceptó su amiga cuando esta había cerrado la puerta de la oficina del jefe.

-Vamos al baño para que te cuente- le susurró. Cuando estuvieron ahí la castaña le comentó lo sucedido, la morena quedó un tanto desconcertada.

-¿Qué tramará? ¿Será qué…?

-¿Qué?

-No creo que esté jugando contigo… Pero se me hace difícil de creer que se esté enamorando de ti, al menos me parece muy pronto en Shaoran…

-Es verdad, Shaoran es el prototipo de eterno soltero…

-Lo bueno es que tienes los pies sobre la tierra amiga.

-Sí… Será mejor que regrese a mi puesto antes de que Shaoran se dé cuenta.

-Es verdad, a veces es tan posesivo contigo…

-Es parte de su personalidad, pero no solo conmigo, es muy probable que haya sido así con sus hermanas y su prima Mei…

-No recuerdo haber visto esa faceta antes…

El resto del día Tomoyo se quedó con Sakura, la ayudaba en lo que pudiera. Shaoran salió a una reunión y volvió al final de la tarde junto con Eriol. Al regresar les preguntaron a las chicas en donde querían comer. Sakura, al acordarse de las palabras de su hermano, recordó que en esos días se estaba celebrando el festival "Sanja Matsuri" en honor a los tres hombres que estabilizaron y fundaron "Sensou-ji", el templo más antiguo de Asakusa, Taitou, Tokio.

La castaña propuso a sus amigos visitar este lugar. Los chicos al principio se mostraron dudosos ante la idea sin embargo, la amatista después de unos segundos, en los cuales permaneció callada, estalló de la felicidad, hacía muchos años atrás que había ido a uno, en sus años de colegiala, y al imaginarse a Sakura vistiendo un kimono, no pudo aguantar su felicidad. Inmediatamente llamó a su asistente y le indicó que trajera los últimos dos kimonos que había confeccionado hacía un par de meses.

-Es la mejor idea Sakurita- había exclamado la amatista.

-Pero Tomoyo…- trató de razonar el castaño pero la morena estaba absorta en su mundo, mundo en el cual, Sakura era su modelo perfecta.

-Te verás adorable amiga, estos kimonos los confeccioné hace unos meses, pero aun están de moda, no te preocupes y déjamelo todo a mí.

-Eeto… Tomoyo…

-Es mi sueño hecho realidad- decía con estrellas en sus ojos- El que Sakura vista uno de mis trajes- decía casi al borde de las lágrimas, la castaña entonces, dejó de insistir en que esos vestuarios no eran necesario, y los chicos se dieron por vencidos al ver que las chicas, ya habían decidido sin ellos, en donde pasar la noche.

Sin más remedio se dedicaron a esperar a que las chicas se cambiaran. Sakura se vistió con una yukata color naranja, con flores amarillas y cafés, Tomoyo peinó su cabello en dos colas bajas, con adornos similares a las flores que adornan el traje y un bolso con los mismos detalles. La amatista por su parte, vestía un kimono color rojo con detalles de botones de flores en amarillo y morado.

Ambos chicos se quedaron sin palabras al verlas frente a ellos. Las chicas realmente lucían hermosas, hace mucho que ellos tampoco asistían a un festival y pues, realmente esto cada vez les estaba agradando más.

-Se ven hermosas- exclamó el inglés.

-¿Es verdad?- preguntó avergonzada la de ojos verdes –Hace muchos años que no luzco un kimono.

-Realmente estás hermosa- le dijo Shaoran colocándose al lado y ofreciéndole el brazo para emprender el camino –Tú también luces muy bonita Tomoyo.

-Te lo agradezco Shaoran.

Los cuatro marcharon al festival, Sakura y Shaoran en el auto del chico y ambos morenos en sus propios vehículos. El camino no estaba tan concurrido hasta que empezaron a acercarse a Asakusa. Decidieron dejar los automóviles en un parqueadero cercano y caminar hasta el templo.

Sakura y Shaoran iban caminando tomados de las manos, ambos castaños parecían verse contentos. Los morenos los seguían unos pasos atrás. El escenario en esta pareja era un tanto hostil. Ambos se miraban de reojo pero no se dirigían la palabra. Entraron al templo y la mirada de alegría que tenía Sakura contagió a los otros tres. La chica parecía que estaba viviendo sus años de infanta cuando venía acompañada de su padre y su hermano. Los recuerdos la agolparon de pronto y se quedó estática mirando todo y nada a la vez.

Tomoyo se quedó mirando a su amiga, Shaoran se preocupó un poco y quiso llamarla pero la morena lo detuvo.

-Déjala- le dijo –es muy probable que haya recordado algo. Estoy segura que en pocos segundos reaccionará.

-¡Vaya Shaoran!- habló Eriol –Desde que Tomoyo es la mejor amiga de Sakura ten han hecho a un lado.

-¿Qué has dicho?- murmuró un tanto molesto.

-Ya ves, al parecer Tomoyo conoce muy bien a tu "novia"- le dijo el inglés en son de burla –tanto que, ya no te cuenta sus problemas, se los cuenta a Tomoyo…

-Eso no es…

-Hay cosas de las que solo podemos hablar con chicas, es natural- dijo Tomoyo a la vez que interrumpía al castaño sin dejar de mirar a la castaña, ambos chicos la observaron en silencio -¿Todo bien?

-Sí, solo recordé la vez que había venido con mi padre y mi hermano- fue la respuesta de la castaña cuando se acercó al grupo.

-¿Está todo bien Sakura?- preguntó un tanto consternado el ambarino.

-Sí, lamento si los preocupé, ¿seguimos?

La noche siguió sin ningún altercado, comieron, los chicos jugaron varios desafíos, se retaban entre el tiro al blanco, los aros, Kingyo Sukui (pesca de peces dorados con pequeñas redes de papel), inclusive Sakura y Tomoyo cantaron en un concurso de Karaoke, al llegar las once de la noche fue el espectáculo de juegos artificiales, los chicos escogieron un buen sitio para ver el espectáculo.

Pasaron alrededor de veinte minutos viendo el entretenimiento de luces, Sakura y Shaoran estaban tan concentrados en esto, el chico debido a que hacía muchos años no veía uno y Sakura, porque estaba en las nubes cuando estaba en los brazos de su amor platónico quien la abrazaba por detrás. Eriol aprovechó esta situación para pedirle a Tomoyo que se alejaran un poco de la multitud.

Ya estando a unos metros de distancia de sus amigos y alejados del bullicio, el chico, que realmente estaba nervioso por lo que iba a preguntar, y al mismo tiempo se preguntaba el porqué de esos sentimientos encontrados, del porqué un hombre como él, bastante sensato, con los pies en la tierra, se encontraba en ese estado, como un chiquillo de escuela tratando de declarársele a la chica que le gusta, sin embargo él tenía muy clara su relación con Tomoyo, era su mejor amiga, con ella contaba para todo pero últimamente la chica lo ignoraba, se enojaba por el mínimo comentario que hacía y eso, en su mundo, lo desequilibraba, si tenía algo estable hasta ahora con alguna chica, sin duda era su amistad con la morena.

-Dime Eriol- hablo la chica con tranquilidad.

-¿Ya no estás molesta?- Preguntó sin saber porqué fue tan directo. Ella lo observó unos instantes.

-No. Disculpa, estoy algo sensible en estos días.

-Ya me he dado cuenta- suspiró y a ella el comentario le desagradó de sobremanera.

-Lamento irritarte con mis pequeñeces…

-No son pequeñeces, realmente me molesta que mi mejor amiga esté enojada conmigo y yo sin saber la razón…

-¡Vaya! Realmente te crees tan inteligente y perceptivo, no puedo creer que aun no te hayas dado cuenta de lo que me molesta…

-Pues si me di cuenta…- la chica se quedó petrificada ante las palabras del inglés –Es obvio que te irrita hablar del hombre al que amas pues te ha rechazado, pero te lo he dicho en alguna otra ocasión, debes dejarlo, no vale la pena...

-Lo que no vale la pena es esta conversación…- la chica, bastante molesta, trató de irse del lugar y buscar a sus amigos pero el moreno la detuvo.

-Ah no, ahora no te marchas, vas a decirme quien es el cretino que hace que te enojes conmigo ahora- le gritó el anteojos bastante sulfurado.

-¡El cretino eres tú!- gritó la chica en medio de su desesperación por huir de ahí, pero inmediatamente se dio cuenta de lo que había provocado, el chico estaba en estado de shock, lentamente la soltó, ella bajó la cabeza –Yo… Lo siento- asumió un porte sumiso, y hasta logró verse tierna –Eriol, he estado enamorada de ti desde hace mucho tiempo y ya no podía soportar más este sentimiento no correspondido, lo lamento, estaba buscando el momento para decírtelo, pero tu lograbas sacarme cada vez más de mis casilla y yo…

-Tomoyo… Lo siento -logró articular el chico, a estas palabras, la amatista se calló y lo observó con terror –Yo no puedo corresponderte, eres muy importante para mí, pero solo como mi mejor amiga…- logró decir con duda en sus palabras el muchacho, la morena sintió como su mundo se venía abajo en mil pedazos, y aunque creyó que estaba preparada, una lágrima traicionera se deleitó con el contorno de su rostro.

-No debes disculparte- le dijo mientras bajaba su rostro –Solo que pensé que era justo que lo supieras…- el chico no dijo nada y bajó el rostro también, una tristeza comenzaba a instaurarse nuevamente en su pecho y no sabía porque era tan fuerte esta vez –Nos vemos luego, ya debo irme- escuchó que susurró y no fue capaz de moverse, mucho menos de detenerla.

-Es mejor que me vaya con ella- escuchó que decía Sakura.

Sakura y Shaoran se hicieron presentes en el escenario que fue testigo de una atropellada pero al final sincera declaración de amor, ambos castaños al darse cuenta de la ausencia de sus amigos, los empezaron a buscar, al verlos hablar a lo lejos se acercaron y llegaron en el momento en que Tomoyo confesaba sus sentimientos de una manera inusual. La ficticia pareja no logró moverse del lugar ante el asombro de tal evento y porque no, deseosos al igual que la amatista, de escuchar la respuesta del inglés.

Shaoran solo atinó a asentir ante el cambio de planes de la castaña, algo en el fondo le decía que ella ya estaba al tanto de este suceso y de aquí en adelante, se dio cuenta de por qué tanto misterio entre la morena y la castaña. Le dolía que su amiga de todo la vida estuviera sufriendo, pero sabía que Eriol no estaba enamorado de ella, al menos el moreno no se había dado cuenta de ello, y él dudaba que se diera cuenta que poseía un sentimiento especial para con la morena. Eso no sería problema, había pensado, ya que nunca en su vida se imaginó que Daidoji Tomoyo, tuviera un sentimiento de amor para con Hiragizawa Eriol.

-Vamos amigo, te acompañaré a tu casa- el moreno se dejó guiar por su amigo, en esos momentos no se sentía parte de este mundo, algo acababa de cambiarlo, y no estaba seguro de lo que debía hacer para asimilarlo.


-Espera Tomoyo -le gritaba la castaña pero la chica no se detenía, casi corría a su auto –te acompañaré a tu casa –le decía la chica una vez que estaban cerca del auto.

-Date prisa y sube- fue lo único que logró decir.

Ambas mujeres subieron al vehículo y se alejaron del lugar como alma que lleva el diablo. Sakura trató de hablar en el camino pero la morena no contestó y se limitó a conducir su automóvil a su residencia, ya faltaba poco, muy poco. Arribaron a la gran mansión de la chica. El auto se desplazó unos cuentos metros dentro de la residencia, hasta la puerta principal, la chica apagó el motor del auto y salió del mismo, la castaña la imitó pero la otra no pudo dar un paso más y cayó al suelo de rodillas envuelta en un mar de lágrimas. La de ojos verdes se quedó frente a ella bastante impresionada, nunca había pasado por la experiencia de consolar a alguien más, recordó que la vez que dejó a Shinji porque la había engañado, lo había tenido que superar sola, pero recordó dos episodios de su vida, el día del funeral de su padre, su hermano la abrazó sin decirle nada, con ese abrazo le transmitió su apoyo y su propio dolor, y también la vez que Shinji la buscó, la amatista la consoló y apoyó y no la dejó sola. Cuando se dio cuenta, estaba abrazando a la sufrida mujer que yacía en el suelo, lloraba desconsoladamente y ella solo podía estar ahí y ser su pañuelo de lágrimas.

-Llora todo lo que quieras querida amiga –la amatista solo apretó más el abrazo y siguió soltando su frustración y dolor.

Una señora de cabellos rojizos, de edad un poco avanzada a comparación con las chicas abrió la puerta, miró firmemente a ambas chicas y la tristeza invadió su rostro.

-¿Así que, ya te le has declarado? –le preguntó a su hija mientras se acercaba y la abrazaba de igual forma a como lo hacía la castaña que para ese entonces sus ojos mostraban lágrimas del dolor que acompañaba a su amiga. La castaña solo asintió y a la madre se le hizo un nudo en la garganta.


-Ten, esto te animará un poco –le dijo el castaño al moreno mientras le entregaba un vaso de whisky en las rocas.

-Gracias –fue lo único que pudo decir y bebió del vaso, el teléfono celular del ambarino sonó en señal de que un mensaje de texto le había llegado -¿Es Sakura?

-Sí, dice que se quedará en casa con Tomoyo.

-Ya veo… -¿Dices que Sakura no te comentó nada de esto?

-Nada, estoy tan impresionado como tu…

-No me esperaba algo así…

-Yo tampoco…

-¿Estás seguro de la respuesta que le diste a Tomoyo?

-Ella es solo mi amiga, solo la veo así…

-Entonces, ¿todo está bien?

-¿Bien? –preguntó con duda el chico de gafas.

-Sí, bien, me refiero a que Tomoyo es una chica bastante madura que no se dejará caer por algo así, sufrirá lo que tenga que sufrir y seguirá adelante, las cosas eventualmente volverán a su curso, Tomoyo nos presentará a su nuevo amor y finalmente saldremos los cinco hasta que llegue el día de su boda con este nuevo chico y volveremos a experimentar un nuevo cambio.

-Cinco dices… Asumes que yo me quedaré solo y no me casaré ni tendré una novia formal y tú seguirás con Sakura, ¿cierto?

-Algo así imagino nuestra vida futura, je je

-Eres bastante molesto, ¿lo sabías?

-Sí, pero dejando atrás tus problemas sicológicos, ¿estás preparado para ser ignorado por Tomoyo un tiempo?

-Pues no, pero como su amigo que soy, voy a respetar todo lo que ella quiera que pase en nuestra relación de hoy en adelante.

-Me parece justo.


Pasaron un par de días y Tomoyo desapareció del panorama. Sakura era la única que estaba en contacto con ella y ella mantenía al tanto a Shaoran. Eriol, se mostraba en ocasiones desesperado y le exigía a Sakura que le diera información de la chica, pero Shaoran aparecía en estos momentos y se llevaba a su amigo para tranquilizarlo.

La amatista había pasado su periodo de sufrimiento y ya se sentía renovada. Estaba consciente de que no podría esconderse del mundo para siempre, o al menos mientras tuviera este sentimiento para con el inglés. Después de pensar mucho en lo que debía hacer, decidió dar la cara, y volvió a aparecer por la empresa Li.

-Hola Tomoyo- le saludó la castaña.

-Hola Sakura, luces muy hermosa el día de hoy.

-No es para tanto.

-¿Y Shaoran?

-Está hablando con el joven Eriol…

-Ya veo…- la chica sintió un mareo pero luego se armó de valor –Vine a invitarlos a almorzar, ¿quieres acompañarnos?

-¡Claro!

-Voy a entrar, ¿vienes? –la castaña vio un poco de temor en los ojos de la amatista y decidió acompañarla, luego de que esta se situara a su lado, tomó aire, golpeó tres veces y ambas mujeres entraron.

-¿Tomoyo? –dijeron al unísono los varones.

-Buenos días chicos, ¿cómo están?

-Bien –dijeron ambos por inercia, realmente no se esperaban ver a la chica ahí y menos con una sonrisa de oreja a oreja.

-¿Tienen planes para almorzar? Me gustaría que fuéramos los cuatro.

-Yo no tengo problema.

-Yo tampoco…

-Bien, hice reservaciones, nos marchamos al medio día en punto, pasaré lo que resta del día con Sakura acá afuera, ¿bien?

-Bien.

Lo que restó de la mañana pasó lenta y el aire se sentía bastante tenso, al menos para el moreno que no se explicaba ese cambio de actitud tan repentino.

-Te lo dijo Shaoran, algo anda mal con Tomoyo, lo presiento…

-Estás paranoico, ya te lo había dicho, ella va a sufrir lo que tenga que sufrir y luego seguirá adelante.

-Pero no ha pasado ni un mes…

-Es posible que ella lleve varios años sufriendo por ti así que, la declaración era el cierre de ese capítulo en su vida.

-Supongo que tienes razón… -le contestó no muy convencido y por qué negarlo, un tanto molesto.

Los cuatro chicos salieron del ostentoso edificio y se dirigieron al restaurante de la escogencia de Tomoyo, al llegar su mesa ya estaba lista y pasaron directo. Miraron el menú y Eriol se había mantenido bastante callado, algo fuera de lo normal en él, y ahora solo se dedicaba a observar cada movimiento que la amatista realizaba, queriendo averiguar que se traía entre manos. No por algo era su mejor amiga, la conocía bastante bien, eso era un hecho.

La comida transcurrió de forma normal y tocaron temas sin mucha importancia. Llegó la hora del postre y los cuatro estaban deleitándose del aperitivo que cada uno eligió.

-Chicos, quiero decirles algo, bueno, Sakura ya lo sabe porque es algo que se lo he estado comentando desde hace mucho, al fin me decidí y quiero que lo sepan.

-¿De qué se trata Tomoyo? -preguntó Shaoran bastante tranquilo, Eriol por el contrario, se quedó callado y el nerviosismo lo envolvió, y más después de ver a la chica suspirar.

-Me voy a Francia por la noche.

-¿Francia? –preguntó atónico el de gafas, Shaoran quedó un poco sorprendido.

-¿Y la compañía de juguetes y la de publicidad?

-Mi madre se hará cargo de ambas en mi ausencia.

-Tomoyo, no creo que esta sea la mejor solución…

-¿De qué hablas Eriol?

-Yo…

-Tomoyo audicionó para un concurso de modas, no cualquiera tiene la oportunidad de participar- exclamó emocionada la castaña.

-¡Ay Sakura! Deja de decir esas cosas, me vas a avergonzar…

-¡Te felicito Tomoyo!- se unió al festejo el chico –Me gustaría ayudarte de alguna forma, aunque sea hiendo a apoyarte…

-Eres muy amable Shaoran pero el concurso es cerrado, hay que trabajar mucho, es en etapas y cada etapa te califican, tienes que obtener cierta cantidad de puntaje para llegar al final, y no dejan que te distraigas, al final pasan como resúmenes por la televisión de todo lo que fue el concurso mas el evento final que consta de las últimas dos participantes más talentosas.

-Sé que una de ellas será tu Tomoyo –le apoyo su amiga.

-Gracias.

-Es en verdad grandioso, ¡felicidades Tomoyo!- habló finalmente el inglés.

-Gracias.

-¿Quieres que vayamos a despedirte al aeropuerto?- preguntó el castaño.

-Se los agradezco, pero estoy dejando varios asuntos pendientes resueltos y mi madre me llevará, apenas y tendré tiempo de despedirme, es por eso que los invité a almorzar.

-Bien, entonces déjanos saber cuando llegas para ir a recogerte.

-Es un trato.

-No olvides mantenerme al día con los avances del concurso Tomoyo, no soportaría no estar en contacto contigo.

-Dalo por hecho Sakura.

-No te olvides de nosotros tampoco- le reclamó Shaoran y todos rieron, aunque Eriol no lo hizo con sinceridad.


¡Vaya! No esperaba esto por parte de Tomoyo- le decía el ambarino a su novia cuando iban de camino al apartamento de la chica.

-Hace mucho lo estaba postergando, y con esto de Eriol, se dio valor a sí misma para continuar con uno de sus sueños.

-Supongo que estará bien entonces.

-Confío en que así sea.

-¿Sigue sufriendo por Eriol?

-La palabra sufrimiento encierra muchas cosas Shaoran… -el chico solo se quedó callado ante las palabras de la castaña –Es verdad que lloró mucho, pero ya dejó de hacerlo, aunque no quiere decir que no lo vuelva a hacer sin embargo, creo que lo está superando, han sido muchos años desperdiciados en un sentimiento que desde el principio ella sabía, no era correspondido.

-Supongo que tienes razón… Llegamos.

-¿Quieres subir?

-No tengo mucho que hacer así que supongo que sí.

Ambos castaños subieron al departamento de la chica. El muchacho se puso cómodo en el sofá mientras la chica se dirigió a la cocina.

-Pienso que mañana podríamos comer en la oficina.

-¿No quieres ir a comer afuera? ¿Qué podríamos pedir? –le preguntó mientras pasaba los canales de televisión.

-Pienso en preparar algo…

-¿Vas a cocinar? –dejó de lado el control remoto y se acercó a la cocina.

-De hecho ayer compré comida, te gusta la pasta, cierto, voy a preparar un poco ahora.

-Pues sí… -respondió dudoso -¿Quieres que te ayude?

-Eso sería un bonito detalle.

Ambos chicos cocinaron esa noche y comieron en la tranquilidad del lugar, bebieron un poco de vino y brindaron por su amiga para que todo le saliera como ella esperaba y desearon porque lograra superar ese amor no correspondido.

-Hace mucho tiempo no cocinaba- declaró el chico.

-Yo tampoco.

-Ha sido divertido, hagámoslo más seguido.

-Bien –la chica se emocionó un poco ante las palabras de su jefe. –Shaoran…

-Dime.

-De casualidad sabrás dónde hay alguna pista de patinaje sobre hielo…

-¿Pista de hielo?

-Sí…

-Creo que cerca de la oficina hay un centro de entretenimiento, debe haber una pista ahí, ¿por qué preguntas?

-Quiero volver a practicar…

-¿Practicar?

-Sí, cuando estaba en la escuela y parte de la secundaria solía patinar.

-Eso no me lo habías contado.

-Lo siento pero desde que murieron mis padres, he dejado de hacer muchas cosas…

-Ya veo…

-Pero creo que es hora de que vuelva a hacer lo que me gustaba, ¿cierto?

-¿Me dejarás verte practicar?

-Eeto… Me da vergüenza, debo ser pésima ahora, tal vez cuando mejore un poco…

-Me gustaría verte mejorar día con día –la chica se sonrojó ante tal comentario, con un leve "bien" se levantó de la silla y llevó los platos al fregadero y entre ambos arreglaron la cocina.

-Me ha parecido que el joven Eriol se ve un tanto deprimido estos días.

-Lo de Tomoyo lo tiene desubicado…

-¿Pero él solo siente una amistad por ella, cierto?

-Sí –y suspiró –Creo que sí, aunque a veces me da a entender que no, creo que está bastante confundido.

-Ya veo, bueno, Tomoyo ya cerró ese capítulo de su vida y seguirá adelante.

-Es lo mejor y yo se lo hice saber a Eriol, supongo que en algunos días ambos volverán a ser los mismos de antes.

-Supongo.

El teléfono del apartamento de la chica sonó y esta lo atendió.

-Diga… ¿Aló? ¡Qué raro! Desde hace un par de días llaman y cuelgan…

-¿Qué número es?

-No lo sé, dice que es privado…

-¿Y por qué hasta ahora me dices esto?

-No lo sé, no le di importancia…

-Es raro… -el chico se quedó pensativo y ella ya no le dio más importancia al asunto. Luego se sentaron a ver televisión. Al poco rato el chico le anunció que se marchaba.

-Gracias por la cena, estuvo deliciosa.

-Me alegro que te haya gustado- le dijo con una sonrisa sincera, el chico besó su mejilla y se marchó dejándola bastante confundida, a veces la besaba otra veces se marchaba así, suspiró largamente y se metió a su casa, lista para irse a la cama.

No obstante, el timbre volvió a sonar, la chica algo feliz abrió la puerta sin fijarse pensando que se trataba de su jefe.

-¿Olvidaste algo Shaoran? Shinji… ¿Qué haces…? –el chico le tapó la boca e ingresó al apartamento, forcejeó con la chica y la tumbó en el sofá.

-Vas a ser mía, no voy a compartirte con nadie más.

-Déjame, no me toques –gritaba desesperada la chica.

-No, no voy a compartirte con nadie, solo serás mía, ahora y siempre –le gritaba mientras inmovilizaba las manos de la chica con una de las suyas y con sus pies bloqueaba los de la chica. Con la mano suelta que le quedó, empezó a deleitarse con el cuerpo de la de ojos verdes que para ese momento lloraba desesperada y más al sentir los frenéticos labios del hombre sobre su cuello.

-No la toques desgraciado –fue lo que escuchó la chica una vez antes de sentirse liberada del acosador.

Shaoran se encontraba en el piso de su sala moliendo a golpes a su ex novio. Lo agarró de la camisa y lo hizo sacado del apartamento, lo pegó contra la otra pared y le sacó el aire de un solo puñetazo, le partió la mejilla con otro y le dio una severa advertencia mientras Sakura miraba la escena sin poder moverse.

-Vuelves a acercarte a mi novia y no vivirás para contarlo –lo soltó y el sujeto cayó al suelo tras escuchar el portazo que había dado el ambarino.

Realmente estaba bastante enojado, no sabía que era, pero sentía como cada una de las venas que recorrían su cuerpo ejercieran una presión sobrenatural en él, quería matar a ese sujeto en cuento lo vio sobre su mejor amiga, cómo era posible que un cerdo como ese osara colocar sus sucias manos sobre la delicada piel de su novia ficticia, había tenido un mal presentimiento cuando cruzó el portal del edificio donde vivía la chica, esa llamada no lo había dejado en paz y quiso devolverse para asegurarse de que la chica estuviera bien, aunque no sabía que decirle, pero de igual forma se devolvió y cuál fue su sorpresa, ver la puerta media abierta del apartamento y escuchar unos lamentos que le atravesaron el corazón en microsegundos.

-¿Estás bien?

La chica se tiró en sus brazos mientras lloraba descontrolada y le daba las gracias al mismo tiempo. Pasó un rato y ella logró calmarse.

-Me quedaré contigo.

-No es necesario, yo…

-Insisto, y mañana buscaremos otro departamento, no te quedará más aquí expuesta a ese sujeto.

-Pero Shaoran…

-He dicho, no pretendas discutir, mientras tanto, te irás a la mansión conmigo.

-Pero…

-No lo discutas Sakura, eres mi novia, ficticia –aclaró -pero ante todo mi mejor amiga, no te expondré a ningún peligro si puedo evitarlo.

-Bien… Pero tendré que decirle la verdad a Touya…

-Estoy seguro que me apoyará.

-Supongo que sí…

El chico se aseguró de cerrar el departamento, hizo un poco de té y le dio a la chica para que se calmara, luego la acompañó al cuarto.

-Supongo que no será extraño que duermas conmigo, ya lo hemos hecho antes –él se sonrojó al igual que ella –además, no quiero hacerlo sola…

-No te preocupes, no te dejaré sola –y la abrazó contra su cuerpo besando su frente, ella le devolvió el abrazo. Luego se metieron a la cama y él le acarició el rostro hasta que la castaña se quedó dormida.

Al día siguiente el chico despertó primero y se dio cuenta que una vez más, mientras dormía, había abrazado a su asistente, sonrió ante tal acto y se preguntó el por qué nuevamente, ante su esperada respuesta de siempre, "no lo sé" le dictó su conciencia, empezó a acariciar los cabellos de su amiga provocando que esta despertara.

-Buenos días.

-¿Cómo dormiste?

-Bien, gracias por hacerme compañía.

-Es un placer. Te ayudaré a hacer tu maleta y el fin de semana pasaremos todo. Habla con tu casero hoy mismo.

-Pero Shaoran, creo que…

-Este asunto no se discute Sakura, te vas de aquí, no dejaré que ese imbécil tenga otra oportunidad de tocarte.

-Eres tan posesivo, lo sabías –le dijo haciendo una mueca de molestia.

-Eres mi novia, así que no estás en posición de alegar nada, estoy preocupado por tu seguridad, no me lo pongas más difícil, ¿sí? –esas palabras lograron conmover a la chica.

-Bien…

Alistaron la ropa de Sakura y lo que ella consideraba importante, habló con su casero y pagó los recibos pendientes. La limosina de Li llegó y subieron la mayoría de las cosas que la chica y el joven alistaron. Li dio órdenes al chofer y a Wei sobre las pertenencias de la chica y le pidió al anciano que buscara apartamentos cerca de su mansión. Los castaños se dirigieron luego al trabajo y pasaron un día bastante exhausto. Al llegar la noche se dirigieron a la mansión Li.

-No prefieres que salgamos a comer…

-Hablé con Wei por la tarde y pedí que nos prepararan la cena, comeremos en tu casa.

-Ya veo…

-¿Te molesta?

-La verdad no, pero no estoy acostumbrado a la vida hogareña.

-Creo que es saludable que comamos comida casera de vez en cuando…

-Tienes razón…

Llegaron a la casa y Wei los recibió y al mismo tiempo les anunció que la cena estaba lista.

-Es un placer tenerla aquí, señorita Sakura.

-Muchas gracias Wei.

-Espero se sienta como si fuera su casa.

-Es muy amable Wei, creo que no será problema –ambos rieron y Shaoran solo bufó, él sabía que Sakura tenía más poder en su casa que él mismo, los empleados parecían acatar sin miramientos las órdenes de la chica, mientras que él, quedaba opacado por ella…

-Estoy cansada, quiero retirarme a la cama, la conversación con Touya me dejó más cansada de lo normal.

-¿Se molestó?

-No tienes idea, si hubiese tenido a Shinji al frente lo mata, lo mismo contigo, estaba de acuerdo con la idea de irme de ahí pero cuando le dije que vendría unos días contigo, bueno…

-No podemos hacer nada al respecto, no es sencillo encontrar apartamentos aquí cerca, y no vas a alquilar cualquier lugar de mala muerte.

-Exageras.

-Yo también estoy cansado, y me duele un poco la mano.

-¿Estás bien? Déjame ver, no me habías dicho nada…

-Estoy bien, la puse en hielo por la mañana, no pasa nada.

-¿Estás seguro?

-Lo estoy –ella quedó preocupada pero no dijo nada más, llegaron al cuarto de Shaoran.

-¿Estamos en tu habitación?

-Así es –le dijo él mientras cerraba con llave la puerta.

-¿Qué hacemos aquí?

-Sería extraño que no durmiéramos en la misma habitación después de que en Hong Kong lo hicimos, los chismes vuelan querida.

-Pero…

-Sabes, hay algo de lo que he querido hablarte desde hace unos días.

-¿De qué se trata? –preguntó nerviosa la chica.

-¿Qué te parece si somos amigos con derecho mientras fingimos ser novios?

-¿Amigos con…? –los colores subieron al rostro de la chica y se quedó muda.

-Sabes que yo era bastante… Mujeriego, y esta soledad me está matando… Eres mi novia, y no quiero tener que buscar otra… Menos que eso llegue a oídos de mi madre… -los ojos de la chica se oscurecieron al escuchar las últimas palabras del chico, a veces olvidaba que su mejor amigo era un cerdo pervertido y solo estaba interesado en el sexo y por eso nunca encontró una mujer para compartir el resto de su vida…

Continuará…


Notas de la autora:

Muchas gracias a todos por sus lindos comentarios y a los demás que de igual manera, leen este fic.

En especial a:

Sweeping Girl, tania56, Boggartt, xXSakuraBlossomsXx , lfanycka, rukia Alejandra, cainat06, camony, beautifly92, Usagi bombon, only Black lover, Hinamori-Hitsugaya, hadita-lp, TsUbaSaResErVoiiR1, Syaoran'n'SakuRocks, Princess-duagua, moonlight-Li, Tinavb.

tulipan: jeje, es possible que llegue a tener competencia, bueno, ya lo vimos descargar sus celos, vemaos como sigue reaccionando. Gracias por tus lindas palabras como siempre. Te cuidas!

sakuxsyao: lamento la demora, me halagaste mucho con tus palabras. Gracias, espero que este capítulo haya sido de tu agrado.

Didi: jeje, me alegra que te haya gustado el capítulo anterior y sí, a mí también me gustaría encontrar un lugar así para desahogar las penas. Espero que este capítulo también haya sido de tu agrado.

any: verdad, yo igual me hubiera puesto en los zapatos de Sakura, jaja.

candy: ¿cómo termina? Aun estamos lejos, pero ya verás cómo avanzan las cosas de a poquitos, espero hayas disfrutado este capítulo.