Disclaimer: Los personajes son propiedad de CLAMP, hago esto sin fin de lucro por ello no incurro en ningún delito.
En el capítulo anterior:
-Debes casarte prontamente, hiciste una promesa.
-Lo sé- dijo un tanto irritado, el tiempo se le acababa y no encontraba una futura novia.
-Y más que ahora viven juntos, dentro de poco la gente empezará a hacer comentarios…
-Eso no me importa…
-Por el buen nombre de la familia debería importarte…- el chico no respondió, la verdad es que a él eso no le importaba -¿Lo sabe el hermano?
-¡Ja! Si me tuviera al frente trataría de matarme…
-Ya veo, con más razón deben comprometerse prontamente, sé que Sakura será una gran señora Li, de eso no tengo dudas- el chico miró a su madre sorprendido, nunca se hubiera imaginado esas palabras de la mujer que le dio la vida, sabía que ella y sus hermanas estaban complacidas con la chica, pero al punto de creerla ideal para él y su familia, eso era algo que nunca le pasó por la mente.
-Madre…
-¿Piensas proponérselo, cierto?
Más que mi mejor amiga
Capítulo XIII
-Estamos en problemas Sakura, esas fueron las palabras de mi madre…
-¿Qué piensas hacer Shaoran?
-¿Me preguntas a mi? No tengo ni la más mínima idea…- le decía el chico algo nervioso.
-Solo tenemos dos opciones- declaró la castaña, el ambarino la observó atentamente –le decimos la verdad a tu madre…- ante esas palabras, la mirada del chico demostraba su deseo de querer morirse –sin embargo, al no haberte conseguido una novia de tu agrado creo …- trago pausadamente y clavó su mirada esmeralda en la de su mejor amigo –creo que, no nos queda otra que…
-Casarnos…- finalizó el chino, ambos se mantuvieron la mirada y solo asintieron –Una vez que mi madre deje Japón conversaremos más a fondo sobre esto –la castaña asintió y dieron por terminado el asunto.
Esa fue la conversación que tuvieron los castaños mientras Ieran Li daba una vuelta por la compañía Li antes de dirigirse a la mansión. La presencia de la dama Li era tal, que ni siquiera se atrevían en pensar a fondo sobre la decisión que acababan de tomar, les daba pavor que la señora pudiese leer sus mentes. Eriol Hiragizawa siguió a la limosina una vez finalizaron labores. Por otro lado, Sakura ya había dado órdenes sobre la cena. Una vez que arribaron Wei los recibió amablemente y los ubico en la sala principal en donde ya los esperaban una serie de entradas y una buena champagne.
-Eres muy esplendida Sakura, muchas gracias por este recibimiento tan cálido y muy bien organizado en tan corto tiempo.
-¡Que cosas dices señora Ieran! Si fue Wei quien preparó todo…
-Bajo sus estrictas órdenes señorita Sakura- complementó el senil mayordomo.
-El personal la obedece sin chistar, ¿cierto Wei?- comentó el dueño de la mansión.
-Cierto amo Shaoran- dijo con una sonrisa.
-Eso he escuchado, me complace que así sea Sakura- la chica le sonrió a su suegra.
-Me alegro.
-Escuché que Tomoyo está fuera del país.
-Así es madre, se encuentra en Francia, está en un concurso de modas.
Los cuatro siguieron charlando hasta que Wei los llamó para pasar al comedor. Luego de cenar, tomaron el té acompañado de unos dulces que la castaña había ordenado. Dadas alrededor de las diez de la noche el inglés se retiró.
-La cena estuvo exquisita nuera, te lo agradezco.
-Gracias, pero yo solo escogí el menú- dijo con una sonrisa nerviosa.
-Eres tan modesta cariño.
-Es la verdad- dijo un tanto cohibida la chica mas por la palabra melosa que el chico le dedico, que por el cumplido que estaba recibiendo.
-Bueno, si me disculpan, me retiro- informó la monarca de la familia.
-Su equipaje ya está en su habitación señora Ieran.
-Te lo agradezco Sakura, con permiso, buenas noches a los dos.
Una vez que la señora abandonó el recinto ambos castaños se miraron de manera cómplice y el chico le señaló con la vista a su novia ficticia que se dirigieran a la terraza.
-¿Crees que sospeche?
-No lo creo, mi madre nunca se guarda las cosas, tal vez piense que yo aun no te he mencionado nada.
-¿Entonces, qué haremos?
-Esto es lo que haremos, si mi madre pregunta, diremos que ya hemos tocado el tema pero que aun no hemos definido nada y que yo tampoco me he declarado formalmente.
-Bien… Me pregunto cómo reaccionara mi hermano…- al chico se le puso la piel de gallina al imaginarse siendo estrangulado por el mayor de los hermanos Kinomoto.
-De eso preocupémoslo más tarde, una vez que mi madre se marche.
-Bien. ¿Cuándo crees que tenga planeado casarnos?
-Conociéndola, dentro de poco, ya debe estar planeando todo. Supongo que te compraré un anillo de compromiso…
-Bien- la chica parecía ida, totalmente absorta por sus pensamientos.
-Deberíamos dar más muestras de…
-¿De?
-De… cariño…
-Bien.
-Sakura.
-Si…
-¿Estás bien?
-¿Ah?
-Estas como ida…
-Estoy… tratando de procesar todo, creo. No te preocupes, te dije desde el principio que te iba a ayudar y vamos a seguir con esto hasta el final, para eso son los mejores amigos, ¿cierto?
-Lo siento- dijo un tanto preocupado y dolido, no quería hacerle daño a su mejor amiga, pero su madre no le estaba dejando muchas opciones.
-No te disculpes, estamos juntos en esto…- le dijo con una sonrisa que logro tranquilizar un poco al ambarino.
Ambos chicos subieron tomados de la mano pero en el camino, a Shaoran se le ocurrió empezar un juego de cosquillas con la castaña, mientras la chica trataba de hacer el menor ruido posible y librarse de las manos de su novio seguían dirigiéndose a la habitación. Ya casi llegando, el muchacho la acorraló contra la puerta del cuarto y siguió su guerra de cosquillas mientras la chica, que no había logrado zafarse del ataque, suplicaba extenuada mente que la liberara, palabras que se desvanecían con el viento.
-Shaoran…- suplicaba la chica –ya basta- decía.
El chico, que siendo hombre, no escucha el trasfondo de las palabras de la chica sino mas bien, el tono en que las pronuncia y recordando lo que recién habían hablado adicional, el celibato al que había sido obligado desde que empezó el noviazgo ficticio, simplemente detuvo su ataque y observó los ojos esmeralda más hermosos que en la vida había visto, eso lo tenía claro, muy pocas veces se daba permiso de deleitarse en esas exquisitas lagunas, se perdió un rato en ellas, aunque fuera solo su amiga era imposible no ver la hermosura que esos ojos reflejaban cuando lo veían, serian una adicción si tuviera el privilegio de verlos todos los días sin tener que fingir… De eso estaba seguro.
Luego, delineó el rostro de la chica que a esas alturas, se encontraba tiesa como una estatua por la agudeza mirada de su jefe. Las yemas de los dedos del ambarino siguieron su recorrido hasta llegar a los labios de la chica, se detuvo un rato en ellos, los delineo, los acarició tiernamente y con el dedo pulgar, tomo el mentón de la castaña y la hizo levantar un poco la cabeza.
-Shaoran…
La voz quebradiza y dudosa de la chica fue suficiente para acabar la distancia que se estaba interponiendo en los dos, inmediatamente hicieron contacto los labios el chico profundizo el beso mientras Sakura gustoso aceptaba esa demandante acción, sinceramente ambos ansiaban tocar los labios del otro, desde hacía mucho, mucho tiempo como lo estaban haciendo ahora. Shaoran la estrujó contra su cuerpo a más no poder y olvidó completamente el lugar en donde se encontraban. Lentamente buscó con su mano la manilla de la puerta, la abrió sin cuidado alguno para empujar a la chica dentro del cuarto y luego cerrar con menor delicadeza la puerta. La chica, quien había olvidado hasta su nombre, fue consciente de la situación hasta el momento en que su jefe la tumbo en la cama y comenzaba a besar su cuello.
-Shaoran. ¿Qué haces? Ya estamos dentro de la habitación…
-¿Eh?
El chico se sorprendió aun más que ella de la posición en que se encontraban, la miro fijamente para luego mirar el lugar. Lentamente se levantó pero no se quito totalmente de encima de la ella.
-Lo siento, no me di cuenta…
-No te preocupes, yo tampoco…
-Sera mejor que nos vayamos a dormir, hoy fue un día muy largo….
-Si…
Ambos se observaron un momento más y luego abandonaron la cama para buscar sus pijamas y alistarse para ver si lograban conciliar el sueño esa noche. A la mañana siguiente ambos se levantaron con caras no muy descansadas. No pudieron conciliar el sueño sin embargo, no fueron sinceros para hablar de sus sentimientos. La chica no daba crédito a lo que iba a hacer, iba a casarse con su mejor amigo, su jefe y por sobre todas las cosas, la persona a la que mas amaba y no sabía por cuánto tiempo más podría ocultarlo. El chico por su lado, dudaba sobre la decisión que había tomado, no quería hacer sufrir a Sakura, pero sabía que en cualquier momento le podría ser infiel y acabar con esa farsa, eso sería sumamente desagradable tanto para su amiga como para su familia, su madre de seguro lo mataría… hipotéticamente hablando.
-Buenos días- saludó la madre del chino quien ya se encontraba en el comedor.
-Buenos días madre.
-Buenos días- saludó la castaña y ambos tomaron sus lugares en la mesa.
-Tienen cara de haber dormido mal…- comenta la señora.
-Eh…- atinó a expresar Sakura.
-¿Se desvelaron?
-¿Qué dices madre?- el chico se sonrojó un poco.
-De hecho, escuché risas anoche, asumí que eran ustedes.
-Eeto… nosotros…
-Madre, no creo que…- decía el chico bastante avergonzado, la castaña estaba igual.
-Disculpen que interrumpa- habló Wei –la buscan señorita Sakura.
-¿A mí? ¿Quién?
-Dice que es su hermano.
-¿Touya?- la chica se levantó inmediatamente y casi corrió al recibidor de la mansión. Shaoran la imitó. Era extraño que su hermano estuviera ahí sin avisar.
-¿Touya?
-Monstruo, he venido de visita.
-¿Ah?- la castaña se quedó sin palabras.
-Kinomoto- fue el saludo de Shaoran.
-Mocoso…
-¡Hermano!
-Así que usted es el hermano de Sakura, es un placer conocerlo al fin, soy Li Ieran, la madre de Shaoran- el moreno miró a la señora unos instantes, luego a los más jóvenes para luego contestar.
-Un placer, Kinomoto Touya.
-Estamos desayunando, ¿gusta acompañarnos?
-Se lo agradezco- todos se dirigieron al comedor.
-Tengo entendido que es médico en Austria.
-Así es, aunque es posible que regrese a Japón.
-¿A Japón? Y ¿Kaho?
-Hemos terminado.
-¿Ah? Pero, pero…
-Voy a pasar una temporada aquí, mocoso, ¿crees que pueda quedarme aquí mientras busco un apartamento para mí y Sakura?
-¿Apartamento?
-¡Oye! Sakura está bien aquí- alegó el chico con un mal sabor en la boca.
-No lo creo, se irá conmigo.
-¿Dejaste a Kaho solo por esto hermano?
-Claro que no.
-¿Entonces?
-Sakura puede quedarse aquí- habló Ieran –ya que pronto se va a comprometer con Shaoran, no veo problema en que siga aquí- todos quedaron fríos y mudos ante las palabras de Li Ieran.
-¿Madre?
-¿No dijiste que ibas a casarte Shaoran?
-Pues si pero…
-¿Acaso no lo has discutido con Sakura?
-Si lo hemos hablado pero…- intervino Sakura.
-Bien, no me gusta andar con rodeos. Kinomoto puede quedarse aquí mientras busca un lugar sin embargo, deberán viajar a Hong Kong dentro de cuatro semanas para dar la fiesta de compromiso.
-¿Cuatro semanas? Madre, creo que…
-Se te acabó el tiempo Shaoran, asumo que Kinomoto tampoco está muy contento de que su hermana viva con su novio.
-Claro que no me gusta, tampoco quiero que se casen, yo…
-Touya- le habló Sakura –quiero casarme con Shaoran, no te opongas ¿sí?
-Sakura…
La chica lo observó con un rostro lleno de sinceridad, lleno de felicidad, un rostro que tenía mucho tiempo de no ver y lo comprendió, su hermanita estaba totalmente enamorada de su jefe y ya había tomado la decisión de llegar hasta el final con ese juego.
-Sí ya lo has decidido no tengo nada que decir, luego no vengas llorando…- y congeló al chico Li con la fría mirada que le dirigió. Al menos Shaoran estaba seguro que su cuñado ficticio no los delataría.
-¡Qué buen hermano!- dijo la señora Li.
-¿Cómo que te vas a casar Sakura?- gritaba la morena por el auricular.
-Todo fue muy rápido Tomoyo. En cuatro semanas será el compromiso en Hong Kong…
-¿Cuatro semanas? Apenas llegaré a tiempo para asistir. Confeccionaré tu traje aquí en París así no tendremos problemas, solo mándame tus medidas una semana antes para que te quede perfecto.
-Tomoyo…
-Nunca pensé que fueran a casarse bajo estos términos, todo es tan repentino… Debo hablar con Shaoran para ver cómo está el asunto, supongo que no va a ser un compromiso muy largo, al parecer Li Ieran tiene prisa en casarlos.
-Tomoyo…
-Ya sé, debes estar preocupada por los sentimientos de Shaoran, pero si las cosas siguen como están ahora, es posible que los dos se enamoren uno del otro.
-Tomoyo…
-Ya lo sé, tienes miedo de que él no sienta lo mismo que tú, pero por lo que me has contado, él decidió casarse, no ha buscado novia y si tu no lo traes de vuelta a la realidad terminaría haciéndote el amor…
-¡Tomoyo! ¡Qué cosas dices!
-¡Ja! No te preocupes amiga, todo va a salir bien, no olvides respirar.
-Gracias. Y tú, ¿cómo has estado?
-¿Y el mocoso?
-Aun está en la oficina, con su madre.
-¿De qué querías hablar?
-¿Qué pasó con Kaho hermano?
-¿Por qué decidiste casarte a sabiendas de que el mocoso no te ama?- ambos hermanos se miraron fijamente.
-Tú primero- declaró la de ojos verdes como su madre. El chico la observó unos instantes, su hermanita tenía determinación cuando se lo proponía, por eso le aterraba el que se hubiera enamorado del mocoso, sabía que algo como la estupidez que iba a cometer podía pasar. Ese era uno de sus peores temores cuando le expusieron el caso en Australia.
-Me cansé de estar mendingando su amor…
-¡Hermano!
-Ella… Kaho, no estaba segura de estar a mi lado, menos de casarme conmigo, ya lo habíamos hablado en otras ocasiones…
-Kaho, me pareció que realmente te quiere hermano, ¿no estará asustada del compromiso?
-Es posible pero, si realmente quieres a alguien, el compromiso no debería asustarte.
-Tal vez solo debiste darle un poco de espacio para que ella pensara con tranquilidad…
-Ahora tiene todo el espacio que necesita, aunque ya no hay vuelta atrás…
-No digas eso hermano, si realmente la amas y ella a ti, todo se arreglará.
-Que mas da ahora, ya me he marchado- suspiró, hubo un silencio largo entre ambos hermanos, ella sabía cuando debía callarse y no presionar más. -Ahora tú, ¿por qué vas a casarte?
-¡Ay hermano! Todo se complicó…
-Ustedes lo complicaron desde el principio.
-Lo sé pero, tu sabes que yo si estoy enamorada de Shaoran…
-Maldito mocoso, ¿cómo pudiste fijarte en un ser como él?
-El, Shaoran, no lo sé, empezó simplemente siendo mi jefe, se convirtió en mi mejor amigo hasta llegar a ocupar uno de los lugares más importantes en mi corazón. Sin darme cuenta empecé a conocerle cada uno de sus gustos, sus gestos, sus problemas, alegrías, al igual que se convirtió en mi confidente, es por eso que no puedo decirle que no cuando necesita mi ayuda…
-Sakura, ¿en verdad esto es lo que quieres?
-Sí, aunque se me parta el corazón al hacerlo.
-Ya veo…
-Su madre quiere apresurar el matrimonio al parecer, Shaoran tenía que casarse a los treinta… Supongo que quiere que el compromiso sea corto.
-Si estás segura que puedes manejar la situación, no voy a interponerme, sabes que tienes muchas posibilidades de salir lastimada…
-Lo sé…
-Solo algo más, ¿te ha faltado el respeto?
-¡Claro que no! ¡Qué cosas dices Touya!- no sabía si mentía o no pero era mejor que no debatiera ese asunto con él.
-No entiendo por qué duermen juntos, no lo tolera Sakura.
-Es necesario, por las apariencias, en qué tiempos crees que vivimos Touya, o acaso tú no dormías con Kaho.
-Yo soy hombre- alegó como un chiquillo chineado.
La semana pasó y Ieran Li viajó a su siguiente destino antes de regresar a Hong Kong. Ya había planeado ciertos aspectos del compromiso junto a Sakura quien, se mostraba emocionada. Shaoran por el contrario se sentía algo asfixiado con tanto jaleo. Touya se molestaba con frecuencia ante los planes del compromiso sin embargo, no le quedó de otra que ceder. Eriol, tuvo una corta conversación con los castaños en la oficina el día en que Ieran Li partió.
-Sé que ya están grandes y tomaron una decisión en lo que no hay vuelta atrás- ambos chicos asistieron y se limitaron a escucharlo –También sé que no soy la persona más apta para decirles algo, he cometido miles de errores- los chicos seguían asintiendo y el inglés, aunque agradecía que no lo interrumpieran, apretaba los puños en señal de desaprobación del pensamiento de su amigos, porque sí, Sakura ya formaba parte de su círculo de amigos, más que ahora Tomoyo se encontraba ausente y totalmente distante a él –el caso es que, hagan lo que hagan, eviten lastimarse el uno al otro. Aunque ustedes tengan claro lo que están haciendo, es posible que alguno salga lastimado, te lo dije desde el principio Shaoran.
-Lo sé Eriol, pero lo hecho, hecho está, ya no podemos echarnos para atrás, eso lo tenemos muy claro Sakura y yo.
-¿Están seguros? Aun pueden detener a tu madre y los preparativos, no es tarde…
-Shaoran le hizo una promesa a su madre y tiene que cumplirla…- hablo la chica, sus ojos brillaban, notó el moreno.
-Prefiero casarme con mi mejor amiga a hacerlo con una desconocida…- con estas palabras enfocó a la chica. Eriol se cayó, se dio cuenta de algo que ninguna de los castaños había notado y sería necesaria la ayuda de Tomoyo para que ambos no arruinaran sus vidas.
-Si ya lo decidieron, no hay vuelta atrás, si necesitan algo no duden en decirme.
-Gracias joven Eriol- le sonrió la castaña y el ambarino se molestó ante tal gesto de bondad que la chica le regalaba a su amigo.
-No es para tanto Sakura- dijo molesto.
-Shaoran, me haces gracia- ambos castaños no entendieron el comentario sin embargo el de anteojos continuó –lo mejor será preparar todo antes del viaje, no pienso perderme el compromiso así porque así.
Pasaron algunos días y Touya decidió seguir hospedado en la mansión Li hasta llegado el compromiso, obviamente Shaoran desaprobaba tal decisión pero no pudo chistar nada ante los ojos de cachorro arrepentido que su novia le dedicó cuando le pidió que permitiera a su hermano quedarse ahí un par de semanas.
El regreso de Tomoyo se aproximaba. Eriol estaba al tanto. Touya estaba estudiando un poco mejor la propuesta que le hicieron en el hospital de Tokio. Los castaños por más que trataban de calmarse todo los estresaba. Tenían bastante trabajo pendiente antes de viajar. El compromiso no ayudaba en nada. Las hermanas Li se hicieron presentes vía telefónica ante Sakura para detallar algunos preparativos antes de la llegada de la chica. Eran algo asfixiantes, pero eso Sakura ya lo sabía. Shaoran tenía los nervios de puntas cada vez que el teléfono celular de su novia sonaba, sabía que eran cuatro las posibles opciones, Ieran Li, sus hermanas, Touya Kinomoto o Tomoyo, y cualquiera que fuera siempre lograban estresar a la chica.
-Sakura, vámonos ya.
-Aun es temprano Shaoran…
-Vamos a salir.
-¿A dónde?
-Apaga el móvil.
-¿Eh?
-Hoy vamos a divertirnos.
La chica sonrió como hace varios días no lo hacía. Apagó su ordenador, tomó su bolso y siguió a su jefe. Abordaron el auto del chico y terminaron en el área VIP de un buen club en Tokio. Ordenaron de comer y se pasaron un poco de tragos. Shaoran, tomó de la cintura a la chica y la acercó a él.
-Siento mucho todo lo que está pasando.
-Ya Shaoran- decía la castaña en tono gracioso –Sabes que quiero casarme contigo…
-Lo sé…- le dijo el chico y besó su cuello lentamente.
-¿Qué haces?
-¿Acaso no puedo ser cariñoso con mi novia?
-Estamos en un lugar público…
-No importa- luego capturó sus labios en una acción bastante demandante –Vámonos a casa- le susurró al oído, y así lo hicieron.
-Shaoran- decía la chica mientras su jefe la acariciaba sin ninguna restricción, los castaños habían llegado a la mansión Li y el chico sin mucho esperar ni darle importancia al lugar en donde se encontraba, la cocina, había arrinconado a la chica entre el mueble del desayunador y su cuerpo, una pierna de la castaña reposaba sobre sus muslos, la blusa se encontraba levantada a la altura del cuello y las manos del chico viajaban sinfín por las curvas de la mujer. Los labios del ambarino recorrían los labios, el cuello y recientemente el pecho de la chica que no lograba decirle que no a ninguna caricia de su jefe.
-Te deseo- le decía constantemente el chico.
-Joven Kinomoto, ¿qué hace levantado tan tarde?- se escuchó la voz de Wei, algo que dejó fríos a los castaños.
-Me pareció escuchar un auto, ¿Llegó Sakura ya?
-Me parece que los amos se encuentran en la cocina- en ese momento se escuchó algo caerse al suelo.
-Gracias Wei- el moreno rápidamente se dirigió al lugar señalado. -¿Qué hacen?
-Hermano, me asustaste- dijo la chica, el chico los miró penetrantemente, la chica recogía del suelo un recipiente mientras que el ambarino se encontraba sentado en un banco del desayunador.
-¿Por qué habría de asustarte?
-Es tarde, pensé que dormías- dijo bastante nerviosa.
-¿Estás borracha Sakura?
-Solo bebimos un poco- dijo Shaoran –No es para tanto.
-Mocoso…
-Teníamos un poco de hambre, por eso estamos aquí.
-Bien…- dijo no muy convencido el moreno para luego retirarse.
Continuará…
Notas de la autora:
Nuevamente lamento la demora. Gracias por los reviews. Estaré agradeciendo los mismos en esta semana.
No obstante gracias a:
SARI-NATSUKI, maga oscura, sakura kinomoto de lee, DanHRacliffe, Zoila, Hanna, yukikandavobifield, ELIE, FrutillaConLecheCondensada, Sake1, bsbgirl539, Yuuki Kuchiki, Ninna-Kagamine, rukia alejandra, CCH.91226, Thylane Leblanc, tulipan, AnaMai, Nadeshiko, LawHiragisawa, mitsuko2000, HiKaFa, TsUbaSaResErVoiiR11, lfanycka, CAMONY, chii hime chan, xXSakuraBlossomsXx, Didi, diana carolina, puasluoma, hadita-lp, Ravishing Girl, Boggartt, Amizumi Hiwatari, cainat06, moonlight-Li, Ceciali, only Black lover, any.
