Disclaimer: Los personajes son propiedad de CLAMP, hago esto sin fin de lucro por ello no incurro en ningún delito.
En el capítulo anterior:
-¡Es increíble que te vayas a comprometer con una chica tan linda como Sakurita!
-¡Tienes tanta suerte!
-Chicas, dejen a su hermano en paz- decía el esposo de una de ellas.
-Shaoran, primo, te lo advierto de una vez, serás mi primo favorito pero ¡ay de ti! si haces sufrir a Sakura, ¡es mi mejor amiga!
-Mei…
Todos los niños durmieron juntos en una sola habitación, cada una de las hermanas Li utilizó su vieja habitación para dormir con sus esposos, Mei y su esposo durmieron en otra, Tomoyo y Kaho compartieron una al igual que Eriol y Touya y por supuesto, Shaoran y Sakura durmieron en la del ambarino.
-Es el día Sakura, hoy nos comprometemos…
Más que mi mejor amiga
Capítulo XV
-¿Estás segura de esta Sakura?
-Shaoran, ¿no es muy tarde como para preguntar eso?
-Lo sé, solo estoy un poco nervioso, es decir, dentro de seis meses estaremos casados…
-Lo sé…
La fiesta de compromiso se llevaría a cabo en la mansión Li en Hong Kong. La misma cuenta con un salón que da al inmenso jardín. Contiene unas hermosas escaleras en mármol las cuales, están conectadas al segundo nivel de habitaciones de la gran casa. Shaoran y Sakura se encontraban en la parte superior de las mismas escuchando el discurso de Ieran Li.
Horas atrás los castaños fueron separados para prepararse para el evento. Tomoyo y Kaho se encargaron de ayudar a la chica de ojos verdes a vestirse, maquillarse y arreglarse el cabello. Tomoyo había trabajado en el atuendo de su mejor amiga. El mismo se trataba de un hermoso vestido color verde musgo, uno de los tonos del color favorito de Li, strapless y ajustado al cuerpo, el largo le llegaba sobre la rodilla. El vestido fue acompañado por unas hermosas sandalias color plata y unos aretes largos del mismo tono. El cabello de la chica fue planchado perfectamente para resaltar el corte largo al frente y corto atrás.
-¡Te vez hermosa Sakura!- decía Tomoyo casi al borde de las lágrimas, la castaña respiraba rápidamente mientras se veía al espejo, se veía realmente hermosa pero sentimientos encontrados las asechaban desde que se levantó esa mañana.
-No creo poder hacerlo…
-¿De qué hablas cuñada?
-Casarme… con Shaoran…- decía con dificultad.
-¿De qué hablas Sakura?- preguntaba Tomoyo bastante desconcertada.
-El no me ama, no siente lo mismo que yo… Pensé en un principio que eso no importaba mientras estuviese a su lado pero ahora, ahora miles de dudas me asechan…
-Tranquilízate amiga, esto es algo que sabías desde el principio.
-Lo sé pero…
-Sakura, ¿dónde quedó esa seguridad con la que fuiste a Australia a decirle a tu hermano que ibas a casarte con tu jefe?
-Es que…
-No puedes echarte para atrás ahora, menos hoy, ¿te volviste loca?
-Lo sé… lo siento, entre en pánico…
-No te preocupes por Shaoran, ni el mismo sabe que es lo que quiere, vas a ver qué…
-No sigas Tomoyo, estoy segura de los sentimientos de Shaoran y créeme, yo siempre seré su mejor amiga, no más…
-Sakura…
-Vamos, no quiero llegar tarde…
Las chicas no dijeron más, no querían empeorar las cosas. Tomoyo estaba segura de que Shaoran terminaría enamorándose de la chica de ojos verdes, si no es que ya lo estaba, no entendía como su amigo no se daba cuenta de sus verdaderos sentimientos, era imposible que no lo viera, ¿o estaría ella equivocada? ¿Se habría equivocado como con Eriol? La duda se implantó en su corazón y ya no sabía cómo animar a la chica que iba delante suyo, rumbo a un futuro incierto.
Shaoran no necesitaba ayuda para arreglarse no obstante, fue visitado en varias ocasiones por sus hermanas las cuales, solo lograron ponerlo más nervioso de lo que estaba. No fue hasta que Eriol, ya en su elegante traje gris hizo ingreso en su habitación; que tuvo privacidad por parte de su familia. El chico inglés lo miró y cerró la puerta tras ingresar.
-¿Nervioso?
-No.
-No es lo que parece, estás sudando…
-Es por culpa de mis hermanas, han logrado sacarme de las casillas el día de hoy.
-Recuerda que te conozco, tus hermanas no tienen tanto poder sobre ti- el chino suspiró.
-¿No estoy seguro de lo que voy a hacer hoy?
-A buena hora te pones a pensar en eso- dijo el chico de anteojos con una risa macabra.
-¡Oye! Necesito apoyo, no que te burles.
-Lo siento pero, pensé que este tema ya estaba cerrado y no había vuelta atrás.
-Es que siento que estoy destrozando mi vida y la de Sakura.
-Eso crees…
-A qué viene esa expresión, ¿no es lógico?
-Depende de cómo lo mires, yo creo que al final vas a terminar enamorado de la chica.
-¿Yo? ¿De Sakura?
-¿Porqué te sorprendes?
-Pues, no creo que eso sea posible, es decir, es hermosa y creo que ella puede sentir algo por mí, creo…
-Pero…
-Pero yo nunca me enamoraría de alguien como ella, no es posible, jamás pondría en riesgo nuestra amistad, ella y Tomoyo son mis únicas amigas, las únicas que no son egoístas ni me ven como un gran prospecto…
-Sí, bueno, en eso tienes un buen punto sin embargo…
-Sin embargo qué, Eriol.
-¿Porqué no escogiste a Tomoyo para esta locura en lugar de a Sakura?
-¿Cómo que porqué?- el inglés se le quedó mirando al castaño firmemente obligándolo a continuar –Sakura es diferente a Tomoyo, jamás podría si quiera pensar en besar a Tomoyo, ella es…
-Ella es…
-Ella es como mi hermana- dijo un tanto exasperado.
-Eso quiere decir que nunca has visto a la hermosa Sakura como una hermana…
-A Sakura no la conozco de toda la vida…
-¿Y qué con eso?
-Vamos Shaoran, piénsalo mejor, tienes cierto interés en Sakura que no tienes por ninguna otra chica, es solo que no lo quieres reconocer.
-Tonterías.
-Amigo, mira lo que me pasó con Tomoyo, y la estoy pasando demasiado mal por no querer reconocer mis verdaderos sentimientos, estos días me ha ignorado por completo y aun no sé que se trae con ese inglés-francés que se vino con ella…
-No es mi caso Eriol, Sakura y yo ya hemos hablado del asunto, siempre seremos mejores amigos.
-Entonces, cuando la besas, ¿no sientes nada especial?- el castaño quedó frío ante esa pregunta, no supo que contestar, asumía que la ansiedad y deseo que sentía cada día que pasaba por la chica, el despertar siempre abrazándola y aspirando su delicioso aroma eran causado por el celibato al que se había visto obligado –¿Acaso no, la deseas cada día con más intensidad?
-No sé de qué hablas- el moreno suspiró, era imposible hacerlo reflexionar por el momento.
-Shaoran, solo voy a decírtelo ahora, porque creo que ya estás grandecito, a eso súmale mi recién experiencia…- el ambarino lo miró fijamente –En estos meses que faltan para la boda, tranquilízate y piensa en la chica que va a atar su vida a la tuya por ayudarte, tranquilízate y analiza tus verdaderos sentimientos porque si hay algo en lo que Tomoyo y yo coincidimos desde hace mucho tiempo atrás, desde antes que empezaras esta locura, es que Sakura no es solo tu mejor amiga, es algo más pero tú no has querido verlo.
Con esto el moreno dejó la habitación tras retocar el nudo de la corbata de su amigo y se reunió con los demás invitados. El castaño miró su traje negro perfectamente planchado ante el espejo, aflojó un poco su corbata plateada y se dirigió al encuentro con su futura esposa, Sakura Kinomoto.
-Kaho, ¿está bien Sakura?
-Un poco nerviosa.
-¿Está bien que la deje hacer esto?
-Es su decisión, así a como ella no interfiere con las tuyas y te apoya, tú debes hacer lo mismo.
-¿Me pregunto qué hubieran hechos mis padres en esta situación?
-No lo sé, pero de lo que estoy segura es de que, nunca la hubieran dejado sola.
Las hermanas de Shaoran impacientes alagaban el hermoso vestido de Tomoyo, quien se encontraba un poco incómoda por la penetrante mirada de Eriol, quien se encontraba unos cuantos metros de ella. Los niños se encontraban en la terraza mientras eran supervisados por una de las empleadas de la mansión.
-Te ves muy hermosa Tomoyo- quien vestía un hermoso traje azul perlado, strapless y corte princesa con zapatillas plateadas al igual que Sakura.
-Como siempre- decía otra.
-¡Estoy tan emocionada! Que nuestro hermanito se case con alguien tan hermosa como Sakura y que lo quiere tanto a pesar de su carácter, eso es lo mejor que podía pasarle a Shaoran.
-Pienso lo mismo.
-Pero cuéntanos más cosas Tomoyo, tú los ves casi siempre, nosotras solo hemos podido ver unos cuantos gestos románticos de parte de Shaoran, ¿es tan seco como aparenta o en Japón es más romántico?
-Chicas calma, ustedes conocen a Shaoran, tiene que estar verdaderamente celoso para que muestre sus verdaderos sentimientos de lo contrario, solo Sakura lo verá meloso.
-Pero Sakura nos contó que quería llegar virgen al matrimonio, ¿cómo ha aguantado eso Shaoran?
-Y más viviendo juntos…
-Pues está verdaderamente enamorado de ella.
-¡Es verdad!- gritaban todas las chicas Li mientras corazoncitos se dibujaban en sus ojos.
-¡Te ves hermosa!- escuchó Tomoyo al oído mientras Eriol pasaba a su lado, la chica perdió la respiración por unos instantes y sus mejillas se tiñeron de un hermoso carmesí.
-Para mí es un gran honor contar con la presencia de todo el clan Li, familiares y amigos. El día de hoy mi único hijo varón se compromete con una chica encantadora, Kinomoto Sakura, quien ha demostrado gran valor y ha robado el corazón de mi hijo menor. Nos acompaña su hermano mayor, el doctor Kinomoto Touya y su prometida Mitsuki Kaho en representación de los padres de mi futura nuera que en paz descansen Kinomoto Fujitaka y Kinomoto Nadeshiko; y sus dos mejores amigos Hiragizawa Eriol y Daidoji Tomoyo quiénes serán sus padrinos principales. Les presento con gran honor y orgullo a los novios.
Shaoran tomó fuertemente el brazo de Sakura y la hizo tomarlo del brazo para bajar finalmente las extensas escaleras y unirse al evento en honor a ellos. Los aplausos no se hicieron esperar antes de que llegaran al nivel principal, alzaron las copas con todos y brindaron. Luego de recibir las felicitaciones de los familiares más cercanos, Li Ieran volvió a tomar la palabra.
-Es costumbre en la Familia Li pasar de generación en generación un anillo de compromiso, por tanto el día de hoy le hago entrega a mi hijo el anillo de mi compromiso el cual, me fue entregado por mi madre y a ella se lo entregó su madre- el castaño hizo una reverencia ante su madre y tomó la caja que contenía el anillo de compromiso, luego tomó a la castaña de la mano y se dirigieron al jardín.
Todas las miradas estaban fijas en ellos pues era la tradición del clan. Al recibir el anillo de compromiso los novios se apartaban del evento y el chico solicitaba la mano de su novia formalmente y luego entregaba el anillo.
Los castaños llegaron a unas banquitas que se encontraban en medio del jardín y el chico le explicó la tradición a su mejor amiga.
-Así que se supone que debo declararme en este jardín y entregarte el anillo después de tu afirmativa respuesta.
-¡Oh! Ya veo, eso no me lo habías dicho.
-¿Ya te sientes más tranquila?
-Un poco, creo que lo peor ya pasó.
-No es así.
-¿Eh?
-Luego de que te coloque el anillo, debo besarte, y todos tendrán sus miradas fijas en nosotros.
-¿Qué?
-¿Estás lista?
El chico no esperó respuesta, ya que la chica parecía ida, se arrodilló, lo cual llamó la atención de la castaña, quien lo siguió con la vista y procedió con la declaración mostrando el anillo.
-¿Te casarías con tu mejor amigo?
La chica lo sabía, sabía que solo eran mejores amigos, solo se confundía terriblemente cuando estaba en brazos del ambarino porque, aunque estaba enamorada de su jefe desde hacía mucho tiempo atrás, nunca había esperado tener algo con él, nunca, ni siquiera cuando le dijo que lo ayudaría siendo su novia ficticia, tampoco ahí había soñado tener nada con él, esos pensamientos los tenía cuando corrientes eléctricas recorrían su cuerpo mientras era besada y sostenida entre los brazos de su mejor amigo.
-Qué proposición más original…
-¡Oye! Estoy hincado, podrías al menos responder- le dijo con un tono un tanto chineado pero llegando a ser casi un berrinche, la chica suspiró.
-Acepto…
El chico sonrió de lado y su corazón se tranquilizó un poco, sinceramente las palabras casi no lograban salirle, tragaba con fuerza y sentía que le costaba trabajo respirar, hasta que oyó la palabra "acepto" y su mundo volvió a normalizarse. Le colocó la reliquia a la chica en su dedo y se levantó rápidamente para calmar su ansiedad mientras juntaba sus labios con los de su prometida, la verdad es que tenía mucho tiempo de no tenerla entre sus brazos de esa manera y no iba a desaprovechar esa oportunidad. Tomó firmemente su cintura y la atrajo con desesperación hacia su cuerpo sin perder de visto ni un solo segundo los exquisitos labios de la castaña, los juntó profundamente mientras trataba de alguna manera acabar la distancia entre sus cuerpos.
-Ya te dije que debías tranquilizarte y analizar tus verdaderos sentimientos…- susurró Eriol quien miraba fijamente la escena desde la terraza, Tomoyo logró escuchar esas palabras las cuales, la dejaron bastante pensativa al igual que a Touya.
-Mocoso…
Continuará…
