Disclaimer: Los personajes son propiedad de CLAMP, hago esto sin fin de lucro por ello no incurro en ningún delito.
En el capitulo anterior:
-Llama a Tomoyo, dile que me diga en donde esta Sakura- ordenó.
-¿Crees que va a decírtelo? Es más, ¿crees que la encuentre?
-¿De qué hablas?
-¿Acaso no viste que le marcó y no le contestó?
-¿Cuándo lo hizo?
-Shaoran me estas preocupando, ¿estás bien?
-Es obvio que no estoy bien, creo que soy igual de estúpido que tú…
Más que mi mejor amiga
Capítulo XVII
-¿Tomoyo logro encontrarla?
-Sí.
-¿Qué dijo? ¿Qué va a hacer? ¿Va a venir a dormir? – preguntaba con desesperación el ambarino mientras daba vueltas en la sala de su mansión.
-Cálmate- hizo una pausa –No dijo mucho, solo dijo que por el momento no quiere verte, va a dormir en casa de Tomoyo- la cara de decepción que puso el chino nunca la había visto el moreno en su rostro, lo vio suspirar y caer rendido en un sofá.
-Al menos está bien…
Ese día la castaña no logró dormir y lloró varias horas hasta que las lágrimas dejaron de salir por si solas. Tomoyo solo la consolaba, no había palabras que decir, la de ojos verdes, cristalinos en esos momentos, siempre supo que algo como esto podía pasar, ella conoce mejor que nadie la personalidad de su jefe, su mejor amigo, y sabía que ella, no era el tipo de mujer que le atraía al chino.
Por tanto, ella sabía que se había ilusionado sola, sabía que no había futuro para ellos pero aun así, no pudo reprimir sus emociones, apenas lograba hacerlo cuando solo eran amigos, nunca creyó que fingir ser su novia la haría sentirse en el cielo y el infierno al mismo tiempo.
Al día siguiente no fue a trabajar y la preocupación del castaño aumentó, Eriol no lograba calmarlo, era viernes y Ieran Li buscaba a Sakura sin éxito hasta que se comunico con su hijo quien le informó que la chica estaba enferma y le dio el día libre. La madre no muy convencida mostró prudencia y no molestó a la pareja el resto del fin de semana.
-¿Estas segura de que es lo mejor Sakura?
- Si Tomoyo, es lo único que puedo hacer…
-Bien, yo te apoyo.
-Gracias.
Las chicas hablaron de muchas cosas el fin de semana. Básicamente de sus relaciones con Eriol y Shaoran y lo mal que les había ido. Era imposible no enamorarse de esos hombres si pasaban tanto tiempo con ellos pero al parecer, los gustos de estos chicos eran extraños y preferían pasar su tiempo con mujeres que huían al compromiso como ellos, a chicas buenas como ellas.
Sakura le aconsejo a la morena que hablara nuevamente con Eriol, que lo escuchara primero y de alguna u otra forma, para bien o para mal, arreglaran su relación, ya sea para ser simplemente amigos, conocidos o algo más. La morena le confesó que su molestia ya había pasado era solo que, no sabía cómo enfrentarlo, estaba aterrada.
La aterraba saber que Eriol estaba como loco con su partida, le aterraba que el chico la buscara incansablemente pero la horrorizaban las palabras de su amiga, "debes escucharlo, nunca te imaginarás lo que tiene que decir, la ha pasado muy mal estos meses que no estuviste". En el fondo esas palabras la ilusionaban pero el miedo a hacer falsas ilusiones o llevarse otra decepción con el inglés no la dejaban enfrentarlo.
Ambas chicas descansaron el domingo, fueron al spa por la mañana, almorzaron fuera, hicieron compras por la tarde y llegaron a descansar, ambas decidieron que el día siguiente enfrentarían a los chicos que habían desestabilizado sus vidas.
Por otro lado, Shaoran quería volverse loco, solo sabía que Sakura se encontraba en casa de Tomoyo pero no sabía que pasaba por la mente de la castaña. Tomoyo le dijo que no traicionaría la confianza de su amiga y que debía esperar a que ella estuviera lista para verle.
-Esta mujer va a volverme loco Eriol- decía Li mientras tomaba un trago de whisky en el despacho de su casa, Wei le traía hielo en ese momento.
-Shaoran, ya cálmate, está en casa de Tomoyo, nada va a pasar, solo esta calmándose.
-¿Puedo decir algo joven Shaoran?
-Adelante Wei- decía un poco hastiado de la simpleza de Hiragizawa, al parecer no entendía que todo su futuro estaba en juego, si su madre se diera cuenta del engaño, es probable que llegara a desheredarlo... A parte de que perdería a su mejor amiga para siempre.
-Todos los empleados están preocupados por la joven Sakura, piensan que ustedes van a romper con el compromiso, están asustados por la reacción de la señora…
-Eso no va a pasar Wei, Sakura solo está molesta y ocupaba despejarse un poco, ha tenido mucho estrés con la boda, es todo… Espero que no hagan comentarios innecesarios a mi madre.
-Yo les solicite que no lo hicieran, espero que la señorita Sakura regrese pronto, se le extraña en casa, con permiso.
-Es probable que los empleados piensen que le fui infiel y que por esto me dejó… Esto es un gran problema, si llega a oídos de mi madre…
-Shaoran, ya cálmate, todo va a estar bien, solo esperemos a que se calme pero por otro lado… Desde que ustedes empezaron no te has involucrado con ninguna mujer, ¿Cómo lo has logrado?
-¿De qué hablas?
-No has vuelto a tener sexo, ¿es momento de que me preocupe?
-Ya cállate Eriol, si engaño a Sakura y mi madre se da cuenta puede matarme o desheredarme, que es lo mismo…
-Eso nunca te ha impedido ligarte a una mujer…
-No sé de que hablas, no me molestes, tú qué me dices… No te he vuelto a ver con mujeres desde lo de Tomoyo ¿A qué se debe?
-Yo, como soy más maduro que tu, y mi nivel de aceptación es mejor que el tuyo, comprendí que estoy enamorado de Tomoyo y por esto, no se me apetece conquistar ninguna otra mujer, Tomoyo es suficiente para volverme loco todo el día, no hay lugar para otra, ni siquiera una simple aventura…
-A veces dices cosas que valen la pena- y ambos chicos siguieron tomando un rato mas antes de despedirse.
Shaoran regreso a la habitación que había compartido con la castaña los últimos meses, le parecía extrañamente fría desde que ella se fue… Aun no lograba aclarar sus sentimientos pero estaba claro que la extrañaba, que la quería a su lado pero no podía decirle esto porque no estaba seguro de poder hacerla feliz, de cambiar sus estándares en cuanto a mujeres, admitía que la chica era realmente hermosa, después del cambio de imagen se volvió verdaderamente sexy, lo excitaba inclusive, pero no estaba seguro de cruzar la línea de la amistad, de forma real; tenía miedo de lastimarla y perder a su mejor amiga, se encontraba en un dilema y no sabía cómo salir de este.
Se acostó en la fría cama, miraba al lado y recordaba como respiraba tranquilamente la chica cuando dormía, el calorcito que generaba con tenerla solo al lado y un sentimiento de nostalgia lo invadió, la verdad era que nunca había compartido su cama con nadie… Solo pasaba noches de pasión con desconocidas… Ese pensamiento lo absorbió, nunca había dormido con una mujer, y lo había intentado en algunas ocasiones con chicas que realmente le llamaban la atención, pero nunca había logrado dormir con al lado de una chica, menos abrazarla a excepción de… su mejor amiga…
-Sakura, vas a volverme loco…
-Buenos días señor Li.
-Buenos días.
-La señorita Kinomoto llego muy temprano el día de hoy- el chico quedo impactado ante el comunicado de la recepcionista.
-Como no vino el viernes quiso adelantar un poco- dijo para salir del paso y apresuró el paso hasta su oficina.
Al llegar al último nivel del edificio, salió casi corriendo del elevador y al verla su corazón empezó a latir rápidamente, tenía tres días sin verla, estaba desesperado pero su alegría duró muy poco al ver el rostro serio de la chica.
-Buenos días Li.
-Buenos días… Sakura- dijo con cuidado, el chico sintió como si un puñal hubiese sido clavado en su corazón. Se puso nervioso, hace años no se sentía de esa manera, ni siquiera al cerrar negocios enormes, ni siquiera al enfrentar a su madre, el nerviosismo que pudo sentir hace muchos años, cuando era un adolescente, en el colegio tal vez; ese nerviosismo provocado por la inseguridad propia de la edad, que no lo sentía hace más de diez años.
-Necesitamos hablar, ¿podemos hacerlo en tu oficina?
-Bien…
Ambos castaños pasaron al despacho del chico y cerraron la puerta tras ellos.
-Es mejor que te sientes- le solicito la chica.
-Sakura, yo…
-Déjame hablar por favor- el chico comprendió que la joven estaba haciendo un gran esfuerzo por decir lo que tenía en mente, por lo que hizo caso a sus palabras. Ella se veía bastante nerviosa.
-Primero, quiero disculparme por lo del otro día, me sentía bastante frustrada y cuando te vi simplemente estallé, no pude controlarme y dije cosas ofensivas, lo lamento.
-Por favor, no te disculpes, tenías mucha razón y…
-Por favor Shaoran, no hables, si no, es posible que me arrepienta y no pueda continuar- el chico la miró fijamente, su expresión era vacía, sin sentimiento alguno, fría.
-Lo siento- respondió el chico y empezaba a sentir una gran distancia entre ellos, una distancia que se hacía mayor. Estaba aterrado.
-La verdad, también quiero disculparme por haberte mentido todos estos años, no he sido completamente sincera contigo, mi mejor amigo al que podía contarle cualquier cosa, al jefe que tanto respeto, lo siento porque, te he engañado respecto a mis sentimiento…
-Sakura, no hagas esto…
-Déjame por favor…- y sus ojos se pusieron brillantes, lágrimas amenazaban con salir pero las contuvo -Era posible que esto no hubiera pasado si no me hubieses propuesto que me casara contigo, para salvarte del matrimonio arreglado que te tenia tu madre; es posible que solo te hubiese seguido viendo como mi jefe, mi mejor amigo, un chico increíblemente guapo ante mis ojos; todo hubiese sido diferente si no me hubieras propuesto matrimonio, sino me hubieras pedido que fuera tu novia ficticia; y es posible que no me hubiera enamorado de ti como lo estoy en este momento si nunca hubiera probado tus labios...- Shaoran tragó saliva y su nerviosismo aumentó, su cuerpo empezó a temblar y no podía detener ese sentimiento de nostalgia.
Pero no, todo cambio desde que me tomaste entre tus brazos y me besaste, desbarataste todos mis sentidos, derrumbaste todo mi mundo y lo pintaste de colores… Es posible que, hubiese sido tu mejor amiga por el resto de nuestras vidas si no me hubieras besado ese día en el jardín de la casa de tu madre… Pero me besaste y en ese momento me di cuenta que estaba perdida, me di cuenta que estaba enamorada de ti…- Shaoran sintió un nudo en la garganta, sabía que esto no iba a terminar bien –Pero… No debes preocuparte, conozco tus sentimientos, se que solo me ves y siempre me verás como tu mejor amiga, siempre… Es por eso que, ya no voy a preocuparme más por ti, voy a dejar de amarte, aunque sea muy duro tener que verte a diario y fingir que me siento la mujer más feliz del mundo al estar a tu lado…
-Sakura…
-Vamos a casarnos- dijo con firmeza -Pero ese día, ese día dejaré de ser tu mejor amiga, voy a casarme contigo porque te lo prometí, te lo dije, que haría cualquier cosa por mi mejor amigo, la persona más importante para mí, quien cuenta con una familia increíble a la que no quiero hacerle daño… Luego pactaremos una fecha límite para separarnos.
-Sakura…
-Lo siento, no puedo con todo Li… Me cansé…
-¿Por qué me llamas Li?- le pregunto bastante molesto, ella agachó la mirada.
-Porque ya empecé a poner distancia, solo te llamaré por tu nombre cuando estemos delante de tu familia o los empleados… O sea necesario…
-No estoy de acuerdo, yo…
-Li, seamos sinceros, tu no me amas, ¿cierto?- le enfrentó.
-Yo…- el chico no pudo decir nada, aun no había aclarado sus sentimientos y no podía mentirle, ella lo conocía bastante bien.
-Lo vez… Lo siento…- y una sonrisa melancólica apareció en su rostro, esto desarmó completamente al chino.
-No sé qué decir…
-Es mejor que no digas nada, tú no tienes la culpa, yo soy la que confundió las cosas, era un riesgo que podía ocurrir, toda acción tiene una reacción, en este caso una consecuencia, no debes sentirte mal, la que fallo fui yo.
-No digas eso Sakura, ¡no quiero perderte!- le dijo casi desesperado, la había perdido sin darse cuenta en el transcurso, estaba perdiendo a una de las mujeres más importantes de su vida. La tomó por los hombros –Sakura, no quiero perderte, no sé qué haría sin ti…
La chica tomó las manos de su jefe y las retiró, ól se sorprendió terriblemente.
-Solo era tu mejor amiga, puedes conseguir otra mujer que ames y llene mi espacio...
-¡Ninguna podrá reemplazarte!
-Eso dices ahora, verás que después yo tendré razón y…
-No sigas, no quiero escucharte más…- le gritó, ella se calló, sabía que no llegarían a ningún lado discutiendo esto.
-Lo siento, regresaré al trabajo.
-¿Desde cuándo eres tan fría?- le reclamó -Estás terminando conmigo y buscas escudarte en el trabajo para no seguir hablando de esto…
-No estoy terminando contigo, desde el principio no teníamos nada, pero siento que es innecesario seguir dándole vueltas al asunto, no hay mas nada de qué hablar, con permiso señor Li.
La chica se marcho dejando atónico a su jefe, Eriol se encontraba esperando afuera, ya sabía que Sakura había vuelto y asumió que la pareja estaba hablando. Al ver salir a la chica de la oficina de Shaoran escuchó detrás de ella un estruendo. Sakura agachó la cabeza, no pudo mantenerle la vista a Eriol y este la miró con preocupación para luego ingresar al despacho de su mejor amigo.
Shaoran había tirado al suelo con rabia todo lo que se encontraba en su escritorio, su mundo estaba cambiando y no le gustaba ese cambio, se sentía frustrado, en un agujero sin salida, no lograba descifrar lo que había pasado, se sentía encerrado, en un callejón sin salida.
-¿Qué pasa Shaoran?
-Déjame en paz Eriol- soltó mordaz.
-Shaoran, espera.
Eriol trató de darle alcance pero no lo logró. El chico abandonó el despacho, sin mirar a su prometida ficticia y desapareció.
-Sakura, ¿qué ocurrió?
-Se molestó porque voy a dejar de ser su mejor amiga…
-¿De qué hablas?
-Voy a casarme con él porque así se lo había prometido, es lo último que voy a hacer como su mejor amiga, pero después de ese día, me alejaré de él hasta que nos divorciemos en un tiempo prudencial.
-¿Pero qué acabas de hacer? El no quiere que desaparezcas de su vida.
-Lo siento joven Eriol pero ya tomé mi decisión, estoy muy cansada de esta situación, es lo mejor, terminar esta relación enfermiza con… Li…
-Pero…
-Eriol- dijo la amatista mientras hacía su aparición.
-Tomoyo.
-Sakura ya tomó su decisión, lo mejor es que no te entrometas.
-Pero estos dos lo que están haciendo es un berrinche…
-Lo sé, lo vi saliendo del estacionamiento hecho una furia- Sakura solo agachó la cabeza.
-Debemos encontrarlo…
-Déjalo solo para que se calme, hace mucho no hace un berrinche además, vine para que hablemos, creo que tenemos pendiente una conversación.
Eriol la miró fijamente y su mente quedó en blanco, se olvidó por completo de Shaoran, del trabajo y que debía hacer entrar en razón a Sakura porque de lo contrario, Shaoran se convertiría en un demonio.
-Sígueme, vamos a la cafetería de siempre. Nos vemos Sakura.
Continuará…
Muchas gracias a todos por sus comentarios, sé que la había dejado botada la historia bastante tiempo, lo siento. Espero les guste.
-Sauma Sakura.
