Aviso: Este fic es obra de mi imaginacion, los personajes son propiedad de la escritora suzane Collins.
este y mis demas fics han sido publicados en otra plataforma de fics, bajo su mismo nombre y contenido, asi como tambien mi nombre de usuario "seilen" asi que si los encuentran por ahi, no es plagio... soy yo!
ahora que si no estan bajo mi nombre de usuario ni el mismo titulo, porfa avisenme!
Otro aviso importante: este capitaulo contiene un lemon! mismo que esta dividido en dos versiones por ser la primera vez, asi que una sera la version sensurada y la otra sin sensura ya que considere que tenia que ser mas especial, y por lo mismo lo separe de la siguiente forma!
por lo mismo apreciaria demasiado que me comentaran si les gusto o no, para seguir publicando ya que creo que esta historia no ha tenido exito en este sitio, asi pues, espero les guste!
Capitulo 9
Luna de miel
Lentamente se fueron retirando uno a uno los invitados, hasta quedar prácticamente vacía nuestra casa, todo parece tener un mejor color, el mundo parece estar más vivo que nunca.
Nos encontramos en la sala de la casa, al fin solos, pienso aunque sé que es solo un decir ya que es la situación más familiar del mundo el hecho de que Katniss y yo estemos solos.
La veo con algo de sueño, creo que el día ha sido muy pesado para ella, entre tantas personas y ella no es la chica más sociable del mundo, por eso la entiendo aunque yo me sentía en mi ambiente.
—¿Estás cansada? —Le pregunto a Katniss.
—Mucho. —Responde.
—¿Ya te quieres dormir? —Sigo preguntando, la veo exhausta.
—Sí, el día ha sido muy agotador. —Me dice mientras bosteza.
Así que me apresuro hacia ella y sin avisarle la tomo en mis brazos hasta nuestra habitación.
Ella reacciona con asombro, no se lo esperaba pero es una forma de decirle que siempre estaré ahí para protegerla.
Enrolla sus brazos en mi cuello y hunde su cabeza en mi pecho, creo que le ha agradado, la amo tanto, que me siento muy orgulloso de ser su esposo.
Entro por la puerta de la que apenas ayer era mi habitación y ahora es nuestra, que me parece un sueño el estar viviendo este momento.
Lentamente la recuesto sobre la cama tratando de no despertarla, pero en ese instante abre los ojos.
—Aun no me puedo dormir. —Me dice entre sollozos.
—¿Me ayudas a quitarme este incomodo vestido? —Me dice al memento en que expresa una mueca de incomodidad.
—Claro. —Le digo, solo que es extraño para mí que me pida eso, pero ya la he visto antes en ropa interior cuando nos bañamos en el rio que la entiendo, a ella le toco la peor parte, su vestido es precioso pero debe ser algo incomodo.
Lentamente le ayudo a quitarse el vestido, hasta quedar en ropa interior, siento un poco de nervios pero trato de disimularlos, aunque no puedo evitar rozar su piel con mis dedos. Puedo percibir que se ha ruborizado un poco.
—Bueno me voy a bañar. —Me dice, con cierta inquietud en su voz, creo que ella también está nerviosa.
Yo también me apresuro a bañarme utilizando la ducha del cuarto de baño de la planta baja.
El tiempo pasa casi sin darme cuenta, y ya estoy en pijama, subo hasta la habitación y la encuentro recostada sobre la cama, lleva puesta una bata de seda color lila con ligeros detalles de encaje en el suave escote, como el clima es cálido solo hay unas ligeras sabanas de satín color salmón cubriendo la cama.
Suavemente me recuesto, deslizando mi cuerpo junto al suyo, puedo sentir que su respiración se entrecorta un poco.
—¿Te gusto la boda? —Le murmuro.
—Fue perfecta. —Responde.
—Ya eres mi esposa, soy muy feliz. —Le digo al momento en que acaricio su cabello, relajándome por el suave aroma a jazmín que desprende del, y deleitándome con la sensación de su piel fresca entre mis manos.
—Sabes que te he amado tanto, durante tanto tiempo, que…—No puedo seguir con la frase porque Katniss me ha callado con un tierno y cálido beso en los labios, que solo puedo centrarme en deleitar tan hermosa prueba de amor.
Lentamente nos separamos y Katniss me ve fijamente a los ojos que puedo perderme en el gris intenso de su mirada.
—Tú me amas, ¿real o no real? —Le pregunto.
—Real. —Me responde sin ninguna duda, ni en sus palabras ni en sus ojos.
—La vida no es perfecta pero este instante es lo más cercano que hay a la perfección, teniéndote a mi lado sé que puedo ser una mejor persona por que tú me inspiras la paz que necesito en mi vida, por eso es que te amo tanto, porque sé que tu eres mi destino. —Me dice con voz decidida y cálida, pero a la vez puedo percibir un ligero tinte de melancolía, se que tiene muy presente las terribles cosas que hemos vivido.
En ese momento la estrecho en mi pecho, me encanta tenerla junto a mi corazón, extiendo mi brazo para apagar la luz y poco a poco se queda dormida entre mis brazos.
La noche pasa sin grandes problemas, hace días que no tenemos pesadillas, pero creo que no podría ser diferente ya que el nerviosismo de la boda nos ha dejado lo suficientemente cansados para no soñar.
Nos levantamos temprano, tenemos que revisar los regalos que nos han hecho, son varios y uno a uno los abrimos, algunos accesorios para la cocina, sabanas, toallas, diferentes artículos enviados por personas de los distritos, pero de los que más nos llaman la atención es una bolsita de papel amate, que lleva una nota que dice: espero que lo disfruten.
Katniss la abre y se sonroja un poco. —¿Qué es? —Pregunto.
Es una diminuta bata de dormir de encaje, tela delgada y suave, de color rojo muy provocativa. No puedo evitar yo también el sonrojarme solo de imaginar a Katniss usarla.
—¿Quién mando el regalo? —Es lo primero que se me ocurre preguntar, recuperándome de mi sonrojo.
—A ver… no tiene nombre, tal vez fue alguien de los seguidores que teníamos durante los juegos. —Dice katniss al momento en que revisa al reverso de la tarjeta.
Tratamos de no darle mucha importancia, Katniss guarda el regalo con algo de molestia y vergüenza.
Hay otro regalo que nos llama la atención, es de Paylor, una hamaca tejida a mano, de color verde, es un bonito detalle y la colgaremos en nuestra cabaña.
Pasan las horas y ya estamos listos para pasar unos días solos en la pradera.
Llegamos a la cabaña y acomodamos nuestras cosas en el closet, la limpiamos un poco, prácticamente nos instalamos, yo me encargo de adecuar la cocina, mientras Katniss se ocupa de colgar la hamaca que ye nos regalaron en un árbol en la parte de delante de la casa.
Es un típico día de finales de primavera, el sol rebota de entre los árboles, mientras sopla una agradable brisa, y con el tiempo que nos queda antes del atardecer, katniss y yo nadamos un rato, el agua es fresca y relajante.
La noche la pasamos junto a la chimenea, en la cual hemos extendido una colchoneta de seda, rodeada de cojines, viendo solo el reflejo de la pequeña fogata, ya que el tiempo se ha puesto algo fresco. Poco a poco somos vencidos por el sueño.
Es un día normal de primavera, nos encontramos en el bosque, los arboles parasen estar más dispersos, creo que nos hemos alejado un poco de nuestra cabaña, Katniss caza y yo le sirvo de aprendiz, es una tarea algo difícil, nunca creí que lo fuera tanto, definitivamente lo mío no son las armas, a diferencia de Katniss a ella se le da muy bien. Así pasamos casi todo el día, hasta el atardecer.
De pronto, el cielo comienza a nublarse y empiezan a pringar pequeñas gotas de lluvia, al parecer no es nada que cree mucha dificultad.
La lluvia cae sobre nosotros de manera refrescante, una leve brisa empieza a soplar, los arboles mueven sus ramas de forma rítmica, es una sensación muy agradable, hasta que de pronto el viento sopla cada vez más fuerte.
—Creo que debemos irnos a casa. —Dice Katniss con voz algo preocupada.
—Sí, creo que será lo mejor, no quiero que te enfermes. —Contesto con algo de inquietud en mi voz.
Mientras tanto la suave llovizna se convierte en una fuerte lluvia, estamos completamente empapados, corremos hacia la cabaña, el viento sopla y cada vez hay más frio, el agua empieza a formar caminos de arrollo en la tierra. Katniss se resbala con una rama tirada en el sendero.
—Oh, rayos. —Dice mientras su pierna se enreda y cae, está completamente mojada al igual que yo.
—Cuidado. —Le digo, pero ya es tarde, se que está muy molesta, entonces la tomo entre mis brazos y la cargo todo el camino hasta llegar a la cabaña.
Llegamos entre tropiezos, y me apresuro a prender la fogata de la chimenea, mientras Katniss se cubre con unas sabanas que estaban encima de los muebles, esta temblando por el frio.
—Acércate al fuego. —Le digo, al instante en que la acerco a la chimenea.
En este momento me recuerda a aquel día en el que se encontraba sola y tan indefensa en la lluvia.
Nuestras miradas se encuentran, en sus ojos se enciende una chispa, adoro el poder reflejarme en ellos, no lo sé, creo que tal vez es el momento, pero siento una terrible atracción hacia ella, bueno siempre la he tenido pero nunca me he sentido seguro, no quiero hacer nada que ella no apruebe. Pero es mi esposa, esa idea me salta cada vez más, mi esposa, cuanto la amo, cuanto la deseo.
No puedo evitar darle un beso en los labios, que para mi sorpresa me responde muy apasionadamente, puedo sentir su calor inundar todo mi cuerpo, nuestras respiraciones son cada vez mas aceleradas, nuestras ropas se encuentran húmedas, pero no podemos tener frio, esta vez no, ya que la temperatura corporal es cada vez más cálida, ahora soy presa de un fuego que me recorre todo el cuerpo y puedo sentir que todas mis terminaciones nerviosas se vuelven cada vez más sensibles.
Versión censurada
Es tan perfecto es memento, no puedo pensar solo sentir, respirar, vivir por ella, sentir su aliento, el contacto con su piel húmeda me causa escalofríos, unos ardientes escalofríos que me recorren desde la cabeza hasta la punta de los pies, la amo tanto…
No puedo evitar pensar en la serie de eventos que nos llevaron a este precioso momento, nuestra precipitada presentación, nuestros lastimeros momentos en la arena, aunque me sentía feliz por un lado ya que pude tener la inmensa dicha de besar sus labios, aquellos que creí jamás podría llegar ni a rozarlos con los míos.
Hasta la angustia de pensar en verla morir a manos de Cato, y sobre todo ante mis ojos, en ese momento me hubiera vuelto loco de dolor y hubiera sido capaz de matarlo con mis propias manos dejando que a su vez el me hiriera de muerte para no tener que vivir sin ella, con mis últimas fuerzas me arrastraría hasta llegar a tocarla, muriendo a su lado.
Toda la frustración de mi corazón, por verla enamorada de Gale, todo mi dolor al verla besarlo, es solo la milésima parte de la emoción que siento ahora al estar entre sus brazos, y disfrutar de su pasión.
Ahora todos los momentos de dolor, de angustia, de pánico se han ido y solo puedo disfrutar de su maravillosa entrega, por fin me ha aceptado completamente, jamás creí sentir tanta felicidad, tanto amor.
Los latidos de nuestros corazones son cada vez más y más acelerados, somos envueltos por la más pura y cristalina pasión, amor, deseo, todo es conjugado en la manifestación más dulce de nuestro amor.
Este momento de intimidad que me está regalando lo atesorare por siempre y para siempre, ahora me he perdido, en un sinfín de caricias, de anhelos de no terminar jamás con esta dulce y tierna locura, una locura de amor.
Nuestros movimientos están cada vez más sincronizados con nuestros sentimientos, con las emociones, con las mil y un caricias que nos propinamos, es maravilloso tenerla entre mis brazos, sentirla vibrar, suplicar por no detenerme, es un sueño hecho realidad.
Tanto lo había anhelado, tanto lo había soñado que ahora me parece que estoy de nuevo soñando pero me doy cuenta que no es un sueño debido a todo lo que soy capaz de sentir, de disfrutar, de gozar.
Me besa, me acaricia me vuelve loco, es increíble sentirla en todo mi cuerpo, es maravilloso hacerle el amor, no puedo apartar esa sensación de tener un fuego ardiendo en mi interior, es demasiado que no puedo mas y estalla entre miles de besos y mucho calor.
Ahora somos uno solo como nunca antes lo había sentido, de verdad me ama, de verdad me siente.
Poco a poco nos quedamos dormidos, esta noche solo puedo atesorar su existencia, solo puedo soñar con ella.
La he amado tanto, desde hace tanto, que siento que todo lo que he sufrido, lo que me han torturado a valido de verdad la pena, solo por llegar a este sublime momento.
Se abraza de mi, nuestros cuerpos se dan calor el uno al otro entre las sabanas, jamás había dormido tan bien en toda mi vida, y creo que ya no podría volver a dormir en paz si ella no estuviera a mi lado.
Estamos recostados sobre la misma colchoneta que la noche anterior nos albergo, pero esta vez estamos más unidos que nunca, guardando en nuestros corazones el más puro y hermoso secreto.
Versión sin censura
Cada fibra de mi piel puede sentir con extrema facilidad, este es un momento muy embriagador, mis manos responden por si solas, siento que mi corazón va a estallar y que necesito cada vez mas y mas.
Beso con vehemencia su cuello, acariciándolo con mi lengua, lentamente hasta su oreja y por instinto la mordisqueo con mucho cuidado, Katniss se estremece y aprieta sus manos sobre la colchoneta en la que estamos sentados, puedo sentir que esta tan descontrolada como yo, una corriente eléctrica me estremece, beso sus ojos cerrados, sus mejillas, su frete, toda su cara se convierte en el objeto de mi devoción.
De nuevo me deslizo hasta su cuello, ahora me estorba su blusa para deleitarme con la piel de sus hombros, con extrema delicadeza la desabotono, uno a uno los bonetones se van rindiendo a mis dedos ansiosos por acariciar su piel, soy capaz de sentir la excitación de Katniss ya que no ha parado de estremecerse y responder a mis besos, pero de pronto llega a mí el recuerdo de lo que me dijo hace unos días "aun no estoy lista para eso"
Con dolor me separo de ella y le digo:
Hay que parar no quiero que después te arrepientas de esto, no lo resistiría. —Me mira fijamente a los ojos y con toda seguridad me dice. —Creo que jamás podría arrepentirme de esto, no tengo duda alguna, te necesito. —Me implora.
Sus ojos se encuentran en llamas, ahora es presa de un hambre que nos consume a los dos, un hambre que parece no tener fin, entre mas la beso, mas la acaricio, es mayor mi necesidad, la amo tanto, he soñado tanto con este momento que ahora me parece un sueño llegar a tal intimidad.
Continúo besando sus hombros, cierra los ojos, dejándose envolver por el momento, ahora su sostén me estorba, es una pieza delicada de encaje color rosa, es muy agradable, aunque para ser sinceros es lo que menos me llama la atención en este instante.
Su trenza se deshace dejando ver su cabello suelto que es como un fuego ardiendo salvaje e indomable.
Mientras más me besa, me acaricia atrevidamente más me rindo a sus pies, puedo sentir que quiere quitarme la playera, y la ayudo con rapidez y mucha dulzura, hasta quedar sin ella, katniss me besa vehementemente el pecho, con cada rose de sus labios siento que alcanzo una felicidad que nunca había experimentado, y creo que ella siente lo mismo ya que cada vez esta mas y mas excitada, apretando mis brazos con fuerza.
Lentamente las prendas se caen solo estamos en ropa interior, nuestros cuerpos húmedos se deslizan uno sobre el otro perdiéndose en un sinfín de caricias y besos apretados.
Ahora sí, ni quiero ni puedo parar experimento un sinfín de cosquillas cálidas en mi vientre, me deshago hábilmente de su sostén siendo capaz de, por primera vez ver sus hermosos senos, son tan perfectos que me hacen perder la razón solo quiero besarlos y sentirlos cada vez mas y mas, que suavemente los recorro con mis labios.
Katniss gime y se contrae su respiración al sentir mis labios al instante en que la acaricio con malicia y ansiedad, me siento tan orgulloso de provocara tanto en ella.
Lentamente caemos recostados sobre la colchoneta, el único obstáculo entre nuestros cuerpos se ha rendido, ahora estamos completamente desnudos, gimo una y otra vez, es tan maravilloso sentir tanto placer, mismo que solo podría sentir entre sus brazos.
Sus piernas se abren por instinto dejándome posicionar entre ellas, nuestras piernas se acarician por si solas, con cada roce me dan mas y mas ansias de estar completamente unidos, nos besamos tanto que no sé qué es lo que me causa más deleite, si la fricción que hay entre nuestros cuerpos, el aroma de su piel la dulzura de su aliento, nuestras voces expresando tantos gemidos y sollozos o la combinación de todos esos maravillosos momentos.
Entrelazamos nuestras manos, ya no puedo más, necesito adentrarme íntimamente en ella, nuestras miradas se encuentran, sus ojos están en llamas, su cabello gotea sudor al igual que el mío. yo solo sonrío un poco, soy inmensamente feliz. Con precisión y fuerza entro en ella.
—Grita creo que la he lastimado al entrar y dudo. —¿estás bien? —Le pregunto con voz sollozante.
—Jamás he estado mejor, no te detengas. —Me dice con tono suplicante, lo que me refuerza que está disfrutando tanto como yo.
Nos balanceamos en un sinfín de movimientos ardientes e intensos, mueve sus caderas hacia mí, creo que voy a morir la sensación es demasiado profunda.
Con cada movimiento estoy mas y mas dentro de ella, ahora siento que toda la desesperación se ha convertido en una satisfacción infinita que estalla en mi interior, entre gritos y gemidos, mi espalda arde de tantos rasguños y caricias de Katniss, es como un ser completamente nuevo para mí, tan pasional y entregada que me demuestra todo lo que me desea, pierdo la noción del tiempo solo deseo no terminar jamás con esta dulce entrega, nuestras manos siguen unidas, como siempre, como nunca, de esta forma constantemente nos hemos dado valor y ahora nos apoyamos el uno al otro, somos por fin una pareja plena, nos encontramos tan unidos que no se sabe donde empieza uno y termina el otro, la sola idea de separarnos me duele, me siento latir dentro de ella.
Lentamente salgo de entre sus piernas y ya siento que la extraño, la extrañan todos mis sentidos pero necesito un respiro solo para continuar con más, mucho más.
Creo que jamás podría cansarme de esto, sus caricias son cada vez más ardientes, más certeras que empiezo a reconocer lo que más placer le causa, lo que más la estremece, acaricio sus piernas con mis manos, con mis labios eso la hace vibrar, hasta llegar a su vientre donde concentro todos mis besos, lentamente deslizo mi lengua sobre sus caderas, por su estomago hasta encontrarme de nuevo con sus senos, me enciendo de nuevo, me encantan, me hipnotizan, los recorro uno a uno con mis besos, con mi lengua trazo un camino entre ellos y su cuello.
Cada quejido de su voz, cada suplica por mas y mas, alimenta todos mis sentidos, me besa y acaricia, mordisquea mi piel me estrecha con vehemencia, con ansiedad, elevando mi necesidad al límite, ya no puedo mas y de nuevo entro en ella, es tan agradable que me parece imposible haber llegado hasta este punto.
Entre gritos asfixiados y mucho placer quedamos exhaustos, poco a poco nos rendimos quedando solo recostados entre las sabanas, Katniss suspira, y yo acaricio su espalda descubierta, gira hacia mí, abrazándose de mi pecho, nuestros cuerpos están perfectamente acoplados, ahora ya nada podrá ser igual entre nosotros.
—Este precioso momento jamás lo voy a olvidar, te he amado tanto, durante tanto tiempo que vivir esta felicidad me parece un verdadero sueño, podría morir ahora mismo y sentir que todo ha valido la pena. —Le digo sollozando.
—No soy buena hablando, pero soy completamente sincera al decirte que desde siempre, tú has sido el primero en todo, el primero en amarme como mujer, el primer beso, el primero en acompañarme en mis sueños y pesadillas, la primera entrega, tú has sido siempre el primero y el único amor de mi vida. —Me dice en tono pausado y relajado, girando su cabeza hacia mi rostro.
—Mi compañero en la vida. —Termina de decirme con algo de sensibilidad y dulzura en su voz.
—Somos esposos, señora Mellark. —Le digo, encerando en mis palabras el éxtasis del momento.
y bien? que les parecieron las dos versiones? una vez mas espero que les haya gustado...
