Aviso: Este fic es obra de mi imaginacion, los personajes son propiedad de la escritora suzane Collins.

este y mis demas fics han sido publicados en otra plataforma de fics, bajo su mismo nombre y contenido, asi como tambien mi nombre de usuario "seilen" asi que si los encuentran por ahi, no es plagio... soy yo!

ahora que si no estan bajo mi nombre de usuario ni el mismo titulo, porfa avisenme!


Capitulo 13

Felicidad.

—Estoy dispuesta a intentarlo. —Dice tomando un respiro, con una mueca de duda y el seño fruncido.

—Solo por ti estoy dispuesta, pero eso si deja que las cosas se den por si solas. —Me dice con voz algo agitada.

No puedo creerlo, Katniss está dispuesta a intentarlo, es mi gran sueño, y no puedo evitar expresar una amplia sonrisa, después de tantos años, está de acuerdo con darme el mejor regalo de mi vida, ahora llegan a mi mente todas esas veces en las que le suplique que lo intentáramos y me siento un poco apenado por insistirle tanto pero creo que ha valido la pena ya que la felicidad la sentiremos los dos cuando tengamos en nuestros brazos a nuestro hijo.

—Me estás dando una felicidad inmensa. —Le respondo, no puedo dejar de sonreír, sintiendo la calidez de una lágrima deslizándose por mi mejilla.

—Créeme que no te arrepentirás mi amor, nuestro hijo llenara por completo nuestras vidas. —Sigo repitiéndole, pero ella solo se mantiene algo pensativa, no lo sé tal vez ya se arrepintió de lo que dijo, eso me frustraría mucho pero no me daría por vencido.

—¿Oh es que ya te has arrepentido de lo que dijiste? —Le pregunto con tono cauteloso, no quiero inquietarla más de lo que esta, pero por otro lado no quiero quedarme con una idea equivocada y después darme cuenta de que no está cien por ciento segura, no resistiría una desilusión, no de ese tipo.

—No me mal entiendas, no es que este arrepentida de lo que dije, es solo que trato de convencerme a mí misma, de que ya no puedo seguir negándome la posibilidad de tener un hijo, creo que te lo debo y me lo debo a mi misma. —Responde con tono, esta vez mas convencido.

—Gracias por esas palabras mi amor, me das un gran alivio. —Le respondo con una gran felicidad.

Ahora pasan por mi mente tantas cosas, la imagen de la carita de mi bebe, la felicidad que sentiré al tenerlo en mis brazos, ¿se parecerá a mi o más bien será como mi Katniss? Espero que se parezca a ella, así será como tener un pedacito suyo que me recuerde todos los días que vivo una hermosa realidad en la que el gran amor de mi vida me ha dado una familia.

Trato de no verme tan feliz pero no puedo, me desborda la felicidad por los ojos, Katniss solo me ve con ternura, creo que la he conmovido, no sé si estoy exagerando pero no me interesa mucho, solo sé que soy muy dichoso.

Katniss está un poco inquieta, es muy de ella ese comportamiento, la abrazo con mucha ternura para calmarla, poco a poco se rinde ante mi abrazo protector.

Me inclino hacia mi amor y le doy un tierno beso en los labios, después de todos estos años la sensación sigue siendo maravillosa, sus labios son tan cálidos que no me doy cuenta y ya he avanzado hasta sus mejillas, sus ojos están cerrados y prosigo a besarlos con vehemencia, es una sensación muy intensa la que empiezo a sentir y me estoy acalorando mucho así que tomo sus manos entre las mías y le digo dulcemente.

—Te amo tanto. —Le murmuro al oído, ella abre lentamente los ojos, y me ve con un brillo en su mirada.

—Tienes la cualidad de hacerme perder la cabeza en un instante. —Me responde con voz intermitente.

La noche es fresca pero entre sus brazos es muy cálida, muy estremecedora, aun sigue siendo fantástico dejarnos llevar por nuestros deseos, nuestro amor es tan intenso que solo puede expresarse de una forma total. Creo que nunca podría cansarme de vivir una y otra vez la maravillosa alegría de sentirme completamente perdido de amor por ella, mi vida y todo mi ser le pertenecen desde hace ya tantos años, que es increíble que pueda vivir tanta felicidad en una sola noche.

La luz del sol me ilumina el rostro, aun estamos envueltos entre las sabanas, nuestras manos se han quedado entrelazadas, siempre ha sido maravilloso despertar junto a ella, pero despertar de una noche como la que pasamos, es lo más extraordinario.

Me quedo hipnotizado por Katniss que aun duerme, su cara está muy relajada y en sus labios se dibuja una sonrisa, debe tener un dulce sueño porque se ve muy contenta, me fascina verla así, tan… tan… mía.

Acaricio sus ondulados cabellos, suspirando de satisfacción, nuestros cuerpos aun se encuentran desnudos y muy juntos, es otra mágica sensación, el tiempo es fresco y la suave brisa entra por la ventana acariciando mi rostro y mi pecho que es lo único que se encuentra descubierto, lo que me hace ensoñarme más, de todos modos tenemos estos días solo para nosotros, así es que no hay problema en levantarnos tarde.

Katniss empieza a moverse, creo que se está despertando, suspira y abre los ojos, de forma lenta y me expresa una sonrisa.

—Buenos días, ¿dormiste bien? —Me pregunta con tono relajado.

—Como no podría dormir bien, estando como estamos ahora. —Le contesto pero no puedo evitar sonrojarme un poco, a pesar del tiempo sigo ruborizándome con estas situaciones. Es lo maravilloso de esta relación que aun no hemos perdido el encanto, creo que nunca podríamos.

—Entonces deberíamos hacerlo más seguido, digo, de esa forma dormiríamos más cómodos ¿no lo crees? —Me dice con tono coqueto, a lo que yo me sorprendo un poco, no es muy común ese comportamiento en ella, y a su vez, dijo, "deberíamos hacerlo más seguido" mas de mi Katniss es un sueño hecho realidad.

—Sería una forma muy agradable de espantar las pesadillas. —Le respondo con voz picara.

Nuestra relación es más picante desde hace años, bueno la diaria convivencia en pareja nos ha dado mucha confianza a los dos, somos cómplices de nuestro amor.

Los días transcurren sin más incidencias, siempre el hecho de pasar días solos aislados del mundo, es muy enriquecedor y estimulante.

Llegamos a nuestro distrito a enfrentarnos a los sucesos cotidianos de nuestro trabajo, pero ahora recuerdo que la boda de Gale será en apenas una semana y que Katniss y yo hemos decidido ir.

Ya es una tradición llevar algo que ofrecer de regalo a los novios, entonces no se que le gustaría a Katniss que regaláramos, bueno no pienso mucho en eso pero si es algo que contemplar, sobretodo el viaje al distrito dos.

Esos días deberemos dejar de nuevo encargada la panadería, y eso no me gusta mucho ya que pienso que nadie puede atender mejor la panadería que los propios dueños, pero en fin, no hay otra opción.

Interrumpo mis pensamientos al ver que Katniss está batallando con unos clientes, creo que tienen una queja sobre la calidad de nuestro pan, estos clientes no son del distrito.

—Si no están conformes con nuestros panes, entonces se pueden ir por donde vinieron, no es mi culpa que no tengan buen gusto. —Exclama Katniss muy enfadada, con el seño fruncido y una mirada que parece que los va a matar.

Me encanta que sea tan apasionada para defender nuestro negocio, los clientes se retiran enfadados, pero no es importante porque nosotros ya contamos con una buena reputación.

—Me molesta que quieran venir a insultar nuestro trabajo. —Me responde con voz acalorada, y molesta al instante en que presiona su mano contra la mesa del mostrador.

—No lo tomes en cuenta nosotros sabemos que hacemos un buen trabajo. —Le digo tratando de calmarla, creo que el chico que nos ayuda se ha quedado sorprendido del carácter de Katniss.

—Amor recuerda que falta poco para la boda de Gale y tenemos que organizar todo para el viaje al distrito dos, ¿oh ya no quieres ir? —Le pregunto.

—Claro, me gustaría compartir ese momento con Gale, me da gusto que el también encontrara la felicidad. —Me responde con tono calmado.

—Entonces hay que prepararlo todo para nuestro viaje al distrito dos, como la boda será en una semana, debemos partir a más tardar pasado mañana para llegar a tiempo. —Respondo, no quiero que nos ganen las prisas.

La tarde pasa sin más contratiempos, y dejamos todo arreglado en la panadería para estos días de ausencia, ya en nuestra habitación Katniss se cepilla el cabello húmedo mientras yo termino de ponerme la pijama, son unos pantalones verde claro y una playera blanca, y mi preciosa lleva puesta una bata de tela holgada de color lila con encaje en el escote, que me encanta, no puedo evitar imaginarme tantas cosas, que hacen que se me acelere la respiración.

Expresa un claro bostezo, se ve que tiene mucho sueño, bueno no siempre se puede tener todo lo que se desea, al menos no esta noche, pero en fin mi katniss es lo más preciado para mi, y su bienestar es primero.

—Descansa mi amor, mañana será un día algo ocupado. —Le digo con tono cariñoso, obligándome a mí mismo a dejar mis apasionados pensamientos.

—Sí, me siento algo cansada. —Me dice con tono ensoñado, acomodándose sobre las sabanas de la cama, las suaves y muy placenteras sabanas.

Me apresuro a cubrirla y acomodarme junto a ella, para dormir, la recuesto sobre mi pecho, y soy capaz de sentir su rítmica respiración.

—Dulce sueños mi amor. —Le digo con voz muy dulce, al instante en que le acaricio su cabello suelto y aun húmedo, el aroma a jazmín me invade los sentidos, y empiezo a relajarme peligrosamente.

—¿En qué piensas Peeta? —Me pregunta con tono atento a mi agitada respiración.

—En nada mi amor. —Le respondo, no quiero que se sienta persuadida por mis impulsos.

—No sabes mentirme Peeta. —Me responde con tono acusador.

—No sé de qué me hablas, mi amor. —Le respondo sin poder evitar expresar una sonrisa picara y feliz, pero sonrojada al mismo tiempo.

Katniss se da la vuelta hacia mi rostro y centra su mirada en mis frágiles intentos por desviarla de mi evidente exaltación, creo que la he incomodado y eso no me gusta, pero es que no pude evitar dejarme llevar por mi imaginación.

Salgo de mis pensamientos cuando siento sus manos acariciándome lentamente el cabello, hasta llegar a mis mejillas, un escalofrío muy familiar me recorre todo el cuerpo, y mi respiración es cada vez más acelerada, no puedo evitar hacerme muchas ideas en la cabeza.

—No hagas eso si no te vas a atener a las consecuencias. —Le digo con tono suplicante y a la vez convencido de lo peligroso que es para ella esa acción.

Pero parece ignorarme y sigue acariciando mi rostro, y mi pecho con movimientos cíclicos y muy excitantes, se inclina hacia mí y me regala un beso muy apasionado a lo que yo reacciono por instinto, muy enardecido, acariciando sus suaves piernas por debajo de su bata de dormir, ahora ya no puedo detenerme.

Poco a poco se inclina cada vez más hacia mí y no puedo resistir la tentación y la impulso hábilmente acomodándola encima de mí, ahora si he perdido la cabeza.

—¿No que estabas muy cansada? —Le pregunto con voz sollozante, y muy acelerada, al instante en que le deslizo la bata de dormir.

—Al parecer he recuperado mi energía, ¿no te molesta? —Responde con tono anhélate, tratando de quitarme la playera.

—No… jamás me molestarías. —Le digo con mi respiración entrecortada y voz nublada por el deseo.

Definitivamente la vida da sorpresas y yo que creía que me quedaría con las ganas de amar a mi preciosa esta noche, ahora soy capaz de zacear esta interminable sed que me consume por dentro, aquella que no ha desaparecido ni creo que lo haga nunca y que solo grita su nombre, Katniss…

Lentamente abro mis ojos, y recuerdo cada momento que vivimos anoche, sin poder evitar suspirar de emoción, pero mi preciosa no está a mi lado, es entonces cuando me percato de su ausencia.

—¿Mi amor donde estas? —Le pregunto sin tener respuesta alguna, lo cual me deja algo preocupado.

Me giro hacia su lado de la cama y encuentro una nota que dice: "No te preocupes tuve la necesidad de salir al bosque regreso antes de las ocho de la mañana", bueno me tranquilizo al saber que está bien, ya son las siete treinta y seguro está por llegar, así es que tomo un baño y termino de prepararlo todo para ir al trabajo.

Se abre la puerta y es Katniss, tan hermosa como siempre, con su traje de caza y su cabello con su trenza de siempre, pero la veo con una expresión algo rara en el rostro, y trae consigo a un Sinsajo herido.

—Lo encontré atrapado en una rama, tiene el ala un poco lastimada, yo lo cuidare. —Dice con tono inquieto, de alguna forma está preocupada por el ave esa es otra faceta de mi Katniss, a pesar de todo es capaz de sentir compasión.

—Traeré alcohol para curarlo. —Le digo con tono acomedido.

Curamos su ala y la vendamos suavemente, pero al parecer no es casi nada, solo es el golpe, y estará bien al atardecer.

—Creo que es mucho menos de lo que parece, no te preocupes. —Le digo a mi Katniss con tono relajado.

—Sí, creo que ha sido solo el susto, no me gusta ver sufrir a los inocentes. —Me responde con tono melancólico, creo que a su mente ha llegado un mal recuerdo.

Bueno, dejamos al Sinsajo en una pequeña caja de cartón que improvisamos para mantenerlo mientras se cura por completo.

El día es algo agitado, hay muchos clientes y nos toco hornear tres veces en el día, ahora si estamos muy cansados, al llegar a nuestra casa Katniss se apresura a revisar al Sinsajo y para su alegre sorpresa ya puede moverse con libertad.

—Es fuerte. —Dice con tono complacido, expresando una mueca airosa, creo que se identifica con él, y como no hacerlo si ella es el Sinsajo.

—Yo solo la veo, con detenimiento y amor, a lo que ella reacciona algo inquieta, y me dice con voz pensativa. —Podríamos regalárselo a Gale, creo que será un buen recordatorio de la libertad que ahora tenemos.

—Es una buena idea, así tendríamos algo que ofrecerle de obsequio para su boda. —Le respondo, porque a pesar de que ya me había acordado del regalo, en todo este día agitado se me olvido por completo, además mañana partiremos muy temprano en el tren de camino al distrito dos.

Ahora sí, caemos noqueados en la cama y sin más, dormimos como siempre, abrazados y muy juntos.

A la mañana siguiente nos despertamos y terminamos los últimos preparativos para nuestro viaje, yo me adelanto y voy a la panadería a ver como esta todo y si no hay algún imprevisto, pero todo parece estar normal, así es que regreso con Katniss quien ya me está esperando para marcharnos.

La entrada al tren me hiso recordar tantas cosas, la primera vez en que subimos a un tren estaba completamente aterrado, sentía un miedo muy grande a ver morir a mi preciosa, y una desesperación ante mi suerte, por tener la seguridad de nunca poder alcanzar su amor.

No puedo evitar sentir miedo ante el horror que vivimos, aun hay veces en las que me siento preso de la confusión, pero no debo decaer ahora, estamos en el tren dirigiéndonos a una gran celebración y eso es motivo de bienestar, no de tristeza.

Inmerso como estoy, en mis pensamientos me percato de que Katniss también esta recordando, así es que me obligo a mi mismo a salir de ese letargo y a su vez apoyar a mi esposa.

—¿Como han cambiado las cosas verdad? Ahora la mayoría de los habitantes de Panem pueden permitirse viajar en tren. —Le digo con tono alegre, a modo de hacerla cambiar de pensamientos.

—Tienes razón, antes era solo un sueño para la mayoría. —Me contesta con una leve sonrisa un tanto fingida.

—¿Se van a quedar en la entrada del tren todo el día? —Una voz nos distrae de nuestra plática.


hola! espero que les haya gustado este capi, y pues a ver que nuevas cosas nos depara el destino jaja chau! hasta la proxima!