Aviso: Este fic es obra de mi imaginacion, los personajes son propiedad de la escritora suzane Collins.

este y mis demas fics han sido publicados en otra plataforma de fics, bajo su mismo nombre y contenido, asi como tambien mi nombre de usuario "seilen" asi que si los encuentran por ahi, no es plagio... soy yo!

ahora que si no estan bajo mi nombre de usuario ni el mismo titulo, porfa avisenme!


Capitulo 14

Te deseamos lo mejor.

Me giro y veo frente a mí a Haymitch, que está acompañado de Effie y el pequeño Donovan, expresando una sarcástica sonrisa, la que combina muy bien con su traje color gris pálido y una corbata color azul rey, a pesar de todo en sus ojos se ve reflejada la nostalgia.

—Como en los viejos tiempos. —Me dice con tono algo nostálgico, pero a su vez expresando una mueca de distracción.

—Claro como si no hubiera, ya de por si poco tiempo para el viaje. —Interrumpe Effie con tono optimista, como siempre usando sus sobresalientes atuendos, creo que para ella es una buena oportunidad de revivir sus mejores tiempos, obviamente dejando de lado los juegos y la guerra.

Su traje color lila aperlado con una mascada dorada enrollada en su cuello, aunque esta vez no luce una peluca que combine con su llamativo vestuario, se ve muy bien en ella ya que siempre le han quedado bien ese tipo de colores.

—Tómatelo con calma Effie, el tren no se va a detener solo porque estamos platicando.

—Dice Haymitch a Effie con tono irónico y manifestando una sonrisa de complicidad.

—Vamos no se incomoden por eso, además ya estamos aquí, ahora todo depende de la velocidad del tren y por más que queramos eso no está en nuestro control. —Digo con tono encantador a modo de calmar los ánimos y expresando una leve sonrisa, aunque no es raro ver este tipo de conversaciones entre Haymitch y Effie.

—Peeta tiene razón. —Dice Katniss con tono algo pesado, supongo que la hemos sacado de quicio.

—¿Como están? —Dice esta vez con voz más relajada, pero en ese instante da un giro hacia una pareja de señores como de cincuenta años cabello castaño muy bien vestidos que también abordan el tren, ella se percata de mi vista.

—¿Los habías visto antes? —Le pregunto.

—Si son los clientes insatisfechos del otro día. —Responde, entonces los asocio y me doy cuenta que son ellos, pero no les tomo demasiada atención.

—Bien, aquí platicando con tu enamorado esposo. —Responde Haymitch con una sonrisa delatadora, a modo de regresar a la anterior conversación.

—Pero no logra vencer la curiosidad de preguntar. —¿Clientes insatisfechos?, es difícil imaginarlo en el distrito.

—Sí y Katniss los atendió. —Respondo con tono algo burlón.

—¿Y cómo es que siguen con vida? —Pregunta manifestando una sonora carcajada.

—No lo tomes en cuenta Katniss ya lo conoces. —Responde Effie con tono apaciguador porque es obvio que a Katniss no le pareció su comentario.

—Sera mejor que me vaya adelantando a mi camarote, cuando los adultos empiezan a platicar no hay quien los pare, y como estoy emocionado por el viaje no quiero que se me haga muy aburrido el camino. —Exclama el pequeño Donovan, con un tono inocente y a la vez pretendiendo sonar muy maduro, aunque es solo un niño bien se ve que tiene su carácter.

Yo solo puedo sonreír al ver su simpatía e inocencia, eso nos ha sacado totalmente de la conversación, ya que todos lo vemos con sorpresa y ternura, su simpático trajecito azul marino combinado con una corbata plateada y boina del mismo tono azul, y pantalones cortos lo hacen ver muy cándido.

Katniss no puede evitar sonreír al verlo marcharse cargando su equipaje, eso lo hace verse más ingenuo, como si no supiera que aprovechara cualquier oportunidad para desarreglarse el traje.

El clima se ha relajado bastante y entonces nos tomamos el tiempo de instalarnos, todo es tan distinto a las veces en las que hemos estado en un tren, pasan las horas y ya es de noche, estamos en el área de recreación, es muy lujosa como siempre, hay tantas personas conviviendo y platicando amablemente, nosotros solo cenamos acompañados por Haymitch y Effie ya que el pequeño Don ya se ha dormido.

—Todo ha cambiado mucho ¿Verdad? —Dice Effie, con voz melancólica al ver a la gente de todas clases sociales convivir como iguales y tan contentas.

—No hay comparación con el pasado, recuerdan. —Dice Haymitch.

—Ustedes eran solo dos niños asustados, tratando de aparentar valor, y yo solo era un enfermo tratando de aparentar que no me afectaba ver morir a tantos tributos a lo largo de los años. —Continúa diciendo.

—A mí nunca me gusto tanta muerte, aunque no lo pareciera. —Interrumpe Effie.

—Pero ahora todo es diferente a lo que vivimos hace quince años, seguimos siendo nosotros pero muy distintos en el interior, nuestras historias han cambiado tanto, que no puedo creer que seamos nosotros. —Digo a modo de recordatorio de lo afortunado que hemos sido.

La noche pasa tranquila, después de eso todo es más alegre, hasta que pasan los días y por fin llegamos al distrito dos.

Vemos desde la ventana del tren el paisaje del distrito dos todo hacia donde miramos está plagado de los pueblos que lo componen, hasta pasar por la montaña central y el comando el cual no nos alegra ver, pero en fin el lugar es muy prospero, llegamos en la mañana hasta la estación y nos dirigimos hacia un hotel donde tenemos reservaciones por ser invitados a la boda y donde a su vez se llevara a cabo la recepción, lo están preparando todo porque la boda será al atardecer.

El hotel es muy lujoso, típico del distrito, decorado con muy buen gusto, el piso es de mármol encerado, tanto que podemos ver nuestro leve reflejo en el, hay flores blancas adornando el lugar y en el centro una enorme piscina.

—Sí que la pasan bien aquí. —Dice Haymitch.

—A mi no me gusta mucho el lugar. —Responde Katniss.

Una persona del servicio nos dirige hacia nuestras habitaciones y por suerte nos toco junto a la habitación de Haymitch y Effie, al pequeño Donovan le toco una habitación conectada a la de ellos.

—Creo que seremos vecinos, como siempre. —Dice Haymitch.

—Sí, creo que es la historia de nuestras vidas. —Le respondo con expresión sarcástica a modo de coincidir con sus comentarios.

—En todo este tiempo ya vas aprendiendo Peeta. —Responde secundando mi tono.

—Bueno démosle una oportunidad más de sorprendernos al lugar. —Sigue diciendo.

Katniss y yo entramos a la habitación la cual es muy atractiva hay una gran ventana donde se puede ver todo el distrito, las paredes están cubiertas por un tapiz color arena con ramos dorados pintados lo que le da un buen toque, una alfombra color guinda con diseños en varios colores cubre todo el piso de la habitación, con cada arreglo floral finamente ubicado y los muebles de estilo señorial parece más bien una sala de exhibición y no una habitación. La cama es grande con unas cortinas blancas transparentes sujetas a ella.

Katniss se posiciona en la ventana apreciando el paisaje yo me inclino por detrás suyo y enredo mis brazos en su cintura, hundiendo mi cabeza en su hombro, siento su respiración y su relajación.

Contesta a mi abrazo con una sonrisa y respiración acelerada. —¿Qué haces? —Me pregunta.

—Solo quiero abrazar a mi amada esposa. —Le digo con cierta seducción en mis palabras al momento en que acaricio la piel de sus brazos y beso su cuello.

—¿Cómo es que tienes la habilidad de hacerme perder la cabeza? —Me pregunta precisamente ella, quien es, quien me ha hecho perder la cabeza desde que la conocí.

Entonces la giro suavemente hacia mí, y beso sus labios vehementemente, puedo sentir su emoción, aunque francamente no sé cual sea más grande, si la suya o la mía.

Caminamos sin rumbo en la habitación con los ojos serados fundidos en nuestros besos, cuando tropezamos con una silla y caemos al suelo provocando un ruido, y reímos siendo participes de nuestra exquisita locura.

Cuando tocan a la puerta.

—¿Ya quieren estrenar tan pronto la habitación?, hasta afuera se ha escuchado el golpe.

—Dice Haymitch con tono burlón por detrás de la puerta.

Nos quedamos sorprendidos de que se haya escuchado hasta afuera nuestra caída, pero lejos de molestarnos nos da más risa, y es increíble ver sonreír tanto a Katniss, por eso mi felicidad se multiplica.

—No es nada de lo que crees, no ha pasado nada. —Le grito desde mi lugar en la alfombra.

—Si claro, no se molesten en abrir la puerta, parecen dos adolescentes, ya ni cuando en realidad lo eran. —Dice con voz aislada y risueña, se puede escuchar que va hablando solo.

Solo quedamos recostados en la alfombra sin hacer ningún ruido, Katniss tiene la mirada perdida en el techo marrón de la habitación, yo solo me concentro en su expresión pensando que tal vez han llegado recuerdos a su mente.

—Peeta, todo esto es envolvente este lugar es típico de este distrito y no estoy segura de estar cómoda aquí, ¿y tu como te sientes en este lugar? —Me pregunta con tono perdido en sus pensamientos.

—Siéndote sincero yo estoy cómodo en cualquier lugar donde estés tu, aunque sea el más desagradable, no obstante este no es el caso. —Le digo con voz alegre, a modo de distraerla un poco, no me gusta que recuerde cosas tristes.

Gira su rostro hacia mí y fija sus ojos en los míos por unos segundos, mismos en los que me deja sin palabras, pero un instante después sonríe levemente.

—Creo que nunca podrás decirme algo desagradable, ¿verdad?, no está en tu naturaleza.

—Me dice con expresión algo incomoda.

—Solo digo la verdad. —Le respondo, ¿cómo no se ha dado cuenta que es solo con ella, que soy una mejor persona de la que puedo ser?

—Estando juntos todo es mucho mejor para mí, y te lo digo en serio. —Digo con tono muy convencido.

—Tienes razón juntos podemos enfrentar cualquier cosa. —Ahora está más relajada.

Después de ese pequeño detalle el día transcurre sin más incidentes, tomamos el sol en la alberca del hotel pero lo raro es que en ningún momento vemos a Gale, supongo que lo veremos en la boda.

Aprovechamos el tiempo de paseo y lo tomamos como unas muy pequeñas vacaciones de nuestro trabajo en la panadería, hasta que llega el atardecer y con él se acerca cada vez más la boda.

El salón es muy amplio y detallado a la perfección, en el techo hay lámparas de vidrio que lo iluminan el lugar con luces en colores blancas y azules combinando con el tono negro del techo, parece un cielo estrellado, en las mesas predomina el color azul con centros de flores de cristal.

El suelo está perfectamente alfombrado y en el centro hay una pista de baile, quedando alineado con el reflector central del salón, que es una lámpara con forma de araña dorada y cristalina.

Aun es un poco temprano pero pase por el lugar al bajar a buscar la cinta para el cabello de Katniss que se le cayó en la alberca, de esa forma me llamaron la atención los preparativos.

Llego a la habitación donde mi preciosa se está preparando para la boda, pero sin avisar llega un grupo de estilistas a ayudarnos a vestirnos para la celebración, me quedo confuso, ¿Cómo es posible si hace mucho que no tenemos tratos con estilista alguno?, y más aun ¿qué tienen que hacer con nosotros?

Pero alegan que vienen departe del novio, que es un detalle para los invitados, y pienso que en todos estos años Gale ha podido amasar una fortuna trabajando para el distrito dos, y más aun que esto es solo para embellecer mas a mi Katniss.

Pero lo acepto como un gesto amable para ella, así es que dejo que nos ayuden, a mi me visten con un traje gris plata y corbata negra en forma de moño.

En realidad no tardan mucho ya que el estilo estrafalario del capitolio paso de moda hace ya muchos años, es por eso que no me maquillan como antes.

Cuando ya han terminado conmigo me dirijo a ver como ha quedado mi esposa y me sorprendo al ver su atuendo es un hermoso vestido color naranja sin mangas, y encaje en el contorno del escote, delineando a la perfección su cuerpo y cintura hasta volverse holgado al final dándole vuelo al vestido y un broche dorado en forma de Sinsajo en separación de lo ajustado y lo holgado, portando unas pulseras de cristal de colores y unas zapatillas doradas.

Katniss nunca ha dejado de provocar que se me corte la respiración con solo ver su belleza, la veo con un gran brillo en los ojos sin poder gesticular palabra, me ha dejado hechizado.

—Estas preciosa, mi preciosa. —Es lo único que sale de mi boca después de quedar paralizado.

—Gracias. —Me responde con voz relajada y una sonrisa, al instante en que me ofrece su mano para caminar hacia la recepción.

Yo me siento muy orgulloso al llevar a mi esposa del brazo y sonrió ampliamente mientras caminamos hacia el salón, hay cámaras a la entrada y personas de la televisión muy atentas a los invitados.

—No me gusta tanta atención. —Me dice con tono estresado.

—Tranquila estamos juntos en esto, como siempre… juntos. —Le respondo tranquilizándola.

El salón está lleno y por fin vemos a Gale, luce muy bien con un esmoquin negro muy elegante, esperando a la novia en la mesa donde se encuentra el encargado de justicia que es quien los casara.

Cuando vemos de nuevo a aquellos clientes insatisfechos, me sorprende pero creo que son familiares de la novia, porque están en primera fila muy cerca de Gale, y se ven muy bien vestidos, la señora lleva un traje de dos piezas azul marino con detalles de flores bordadas en la chaqueta y un sombrero de la misma tela del vestido y pequeñas piedras de cristal a modo de adorno, el cual combina perfecto con su tono de piel que es muy clara de cabello castaño y ojos verdes, con expresión amable y feliz.

El señor es más distinguido con un esmoquin negro, sus ojos son grises, cabello cenizo, piel apiñonada y complexión delgada con una expresión de seriedad un tanto rígida, ambos se ven muy bien como pareja y hasta su estatura es a tono ya que los dos son altos.

—¿Vieron a los padres de la novia? —Pregunta Haymitch, el también luce muy bien con un traje negro muy elegante.

—Me acaban de decir que él es un diplomático muy importante en el distrito. —Secretea.

—Si son los clientes que Katniss casi asesina el otro día. —Digo con tono bromista.

Katniss solo me lanza una de sus miradas aniquiladoras, creo que está enfadada, pero no puede ser mayor a la sorpresa de saber que son los padres de la novia, además ¿Qué harían ellos en nuestro distrito? Es una duda que me llega de pronto.

—Pues aquí son personas muy importantes, me han contado que la novia es muy bella y se conocieron por medio de su padre quien fue que los presento. —Dice Effie con tono comunicador, ella también está muy bien arreglada con un vestido dorado y plisado de la falda con toques de cristal traslucido en el área del pecho y su cabello peinado en forma de moño.

Estamos concentrados en la conversación cuando de pronto empieza a sonar una melodía, creo que es el momento en que llegara la novia, bueno en realidad no se mucho de las costumbres del distrito dos pero al ver que todos los invitados guardan silencio supongo que ya es hora de la ceremonia.

Se abren las puertas del salón y por ellas entra una figura estilizada, no le puedo ver el rostro porque lo lleva cubierto por un velo de encaje, su vestido es blanco con una cola muy larga y bordada, solo puedo ver que lleva en sus manos un ramo de rosas blancas.

Gale se ve muy emocionado a la aproximación de su prometida, Katniss trata de disimular pero sé que también quiere conocer a la novia, y es algo lógico tratándose de una amistad como la que tuvieron.

Llega hasta el frente de Gale y el descubre su velo, dejando ver a la chica, y es… no lo creo es muy parecida a Katniss con esos ojos grises y cabello castaño, solo sus rasgos faciales son diferentes pero no se puede negar que es muy parecida físicamente.

Transcurre la ceremonia y empieza la celebración, todo es muy elegante y lujoso en la fiesta, las finas copas, los manjares, los candelabros de oro, las luces, la alberca en la que flotan flores de loto, la fuente a un costado de la pista, en fin es una fiesta al más puro estilo del distrito dos.

Pero veo que Katniss está algo aturdida, así que aprovechamos el momento y nos aislamos un poco de los invitados.

—¿Ya te había dicho que eres lo más maravilloso que tengo en la vida? —Le digo con tono muy cariñoso.

—Creo que lo había escuchado antes. —Responde con voz cautivante.

Entonces me acerco a ella y rodeo su cintura con mis brazos, apoyando mi rostro en su hombro e inundándome con el perfume de su piel, me dejo envolver por su exquisita presencia, y no puedo evitar expresar un leve ronroneo, el cual ella responde terminando con el abrazo y acortando la distancia entre nosotros con un muy dulce beso en los labios, el momento es mágico entre la música y la soledad de este momento, me siento muy feliz.

—¿Se la están pasando bien en la fiesta? —Pregunta Gale, con una sonrisa fingida.


en el proximo capitulo...

Gale se libera de viejos rencores! ¿pero que? ¿a la hermana de la novia le gusta Peeta? ¿como reaccionara Katniss?