Aviso: Este fic es obra de mi imaginacion, los personajes son propiedad de la escritora suzane Collins.

este y mis demas fics han sido publicados en otra plataforma de fics, bajo su mismo nombre y contenido, asi como tambien mi nombre de usuario "seilen" asi que si los encuentran por ahi, no es plagio... soy yo!

ahora que si no estan bajo mi nombre de usuario ni el mismo titulo, porfa avisenme!


Capitulo 16

Confusión y redención.

Soy como un volcán en erupción no puedo parar de besar sus ojos, su cuello, sus senos son una tentación irresistible a la que no me niego y ella me ínsita mucho con cada fibra de su cuerpo, la siento estremecerse entre mis brazos y eso no hace más que seducirme mucho mas.

Las sabanas son muy suaves y acariciar su piel es muy estimulante, ahora Katniss esta indefensa a mis deseos, y tomo el control al entrelazar mis manos con las suyas con fuerza moderada a modo de hacerla sentir en mis manos y es tan encantadora esta situación que me fascina hacerla sentir mía, solo mía.

A lo que ella trata de resistirse jugueteando conmigo, besándome el pecho con mucha vehemencia y deslizándose lentamente a mis caderas, y luego volviendo a subir y mordisqueando seductoramente mi piel.

Este nuevo juego me parece muy excitante y perturbador ya que me deja de nuevo indefenso ante ella solo por un momento, después retomo el mando de la situación por el resto de la noche.

La mañana es cálida, y al recordar todo lo que vivimos hace unas escasas horas, no puedo creer que haya reaccionado de esa forma, bueno fue algo muy excitante, pero no dejo de preguntarme ¿Qué nos llevo a esto? ¿Por qué explote de tal forma si yo nunca he querido manifestarle mi enojo a Katniss? Aunque por ahora no quiero angustiarme pensando en eso, solo quiero disfrutar de tener a Katniss entre mis brazos.

Sé que se ha despertado, puedo sentirlo pero no ha dicho una sola palabra, eso me inquieta un poco, tal vez sigue enfadada. Yo solo comienzo a acariciarle el cabello ya que se que es de las cosas que más la calman. Ella solo se limita a suspirar una y otra vez, hasta que se gira hacia mí.

—¿Qué fue lo que nos paso anoche? —Pregunta con tono algo relajado.

—Creo que ambos estábamos algo tensos. —Respondo.

—¿En serio crees que fue por eso? —Me interroga, al instante en que frunce el seño y me ve con algo de molestia, ahora creo que empezaremos lo que no pudimos terminar anoche por razones más interesantes.

—Bueno creo que estabas celosa de la hermana de Eveline, ¿o me equivoco? —Creo que dije las cosas sin pensar.

—Ah sí ya me acorde de la chica que pedía a gritos que la dejara como coladera. —Dice con tono siniestro.

—Si esa mera. —Digo con una sonrisa, se ve tan hermosa aun desnuda, entre las sabanas blancas, expresando una mueca de molestia con su cabello revuelto y mirada inquieta haciéndome sentir que esta celosa.

—¿De qué te ríes? —Pregunta con tono ofendido.

—De lo hermosa que te ves cuando estas celosa. —Le digo con tono cariñoso y juguetón, aunque no sé porque lo hago, seguro Katniss quiere hacerme acompañar a Katherine al tiro al blanco.

—No intentes desviar el tema. —Responde, pero para mi sorpresa lo hace con una leve sonrisa, creo que esta vez sí le ha caído en gracia mi halago.

—Sabes que para mí no hay nadie más que tú y solo tú eres mi vida. —Le digo con tono muy convencido viéndola a los ojos sin dudar ni un segundo.

—Mira Peeta, te diré esto solo una vez, tu eres mi esposo y te quiero más que a nada en el mundo, así que no permitiré que coquetees con nadie, no te libraras de mi tan fácilmente. —Me sorprenden sus palabras y su tono, ya que ella no es tan emotiva, pero ha dicho las palabras más encantadoras de mi vida "te quiero más que a nada en el mundo".

—Preferiría morir antes que separarme de ti, eso jamás lo dudes. —Le digo al instante en que le doy un beso muy tierno, disipando sus dudas.

Después de nuestra conversación matutina, el día pasa sin contratiempos, sabemos que Gale y Evelyn han tomado un tiempo para estar solos y disfrutar de su matrimonio, entonces, nos preparamos para el viaje en tren de regreso a nuestro distrito, ahora estamos empacando nuestras pocas pertenecías cuando alguien nos toca a la puerta.

—Disculpen señores Mellark pero tienen una invitación. —Habla un trabajador del hotel por detrás de la puerta.

Entonces abro la puerta a modo de saber de qué se trata la invitación, el chico me entrega un sobre diciéndome que es algo de parte de los señores Murphy, cosa que nos intriga, debido a la pésima primera impresión que nos dieron. El joven se retira y nos quedamos pensando si vamos o no.

—Es una invitación a comer en el restaurant del hotel a las cuatro de la tarde. —Leo el sobre.

—¿Quieres ir? —Le pregunto.

—En verdad no tengo ningún ánimo de volver a verlos, no me cayeron para nada bien.

—Me responde con tono molesto al recordar su antipatía.

—Bueno ya es el final de nuestro tiempo en este distrito, tal vez no sea tan malo después de todo. —Le digo con voz optimista.

—Está bien, pero si empiezan con sus comentarios antipáticos no respondo. —Dice con voz algo resignada y retadora a la vez.

—Ok entonces en un rato estaremos ahí. —Digo a modo de sonar simpático.

El día transcurre normal, salvo por unas flores que nos enviaron a nuestro dormitorio, es un arreglo muy ostentoso con diferentes flores blancas, por un momento pensé que se habían equivocado de habitación, pero en la tarjeta decía: "con toda mi admiración para la chica en llamas, me tienes a tus pies". Solo eso decía, sin nombre alguno.

Eso me molesto porque no sé quién se atreve a referirse a mi esposa de esa forma, además de ser atrevido es tonto porque ella solo me ama a mí. Aun así no deja de incomodarme.

Pero Katniss no le dio la más mínima importancia, para ella ese tipo de cosas no la tienen en lo absoluto.

—¿Quién crees que te las haya mandado? —Le pregunto con tono relajado, no quiero que se dé cuenta de lo que me incomoda.

—No lo sé, pero tampoco me interesa. —Responde.

—Es cierto debe ser algún viejo admirador. —Digo con tono sonriente.

Ella solo me ve con desconfianza, pero no parece ser tanta ya que cambia su expresión a una más relajada y continua acomodando nuestras cosas en la maleta.

Pero de pronto escucho un golpe en la alcoba de Haymitch, entonces me apresuro a ver qué ha pasado, y lo que encuentro es algo muy…

Gracioso, es Haymitch en el suelo y encima suyo esta Effie, al parecer se enredaron en la alfombra y cayeron sobre ella, lo más gracioso es que ambos están sonrojados, y es difícil ver una escena así entre ellos.

—¿Ya van a empezar con sus arrumacos? —Exclama Donovan desde la puerta de su recamara.

—Aquí no ha pasado nada, solo fue un accidente. —Dice Effie recuperándose de su confusión por el momento.

—¿Pero que te has hecho en la ropa niño? —Pregunta con tono ahora sí, enérgico.

—Ah, este…. No es nada mama. —Dice Donovan con asombro al ver que la situación ha cambiado en su contra, por traer la ropa desarreglada.

—Como nada, estas desfajado y traes el cabello alborotado. —Continúa Effie al instante en que entra al cuarto del niño y cierra la puerta, hasta mi lugar se pueden oír sus regaños, mientras le arregla la ropa.

—Esta mujer sigue tan loca como siempre, creo que nunca va a cambiar. —Dice Haymitch, con tono entre sarcástico y molesto.

—Bueno no sería la primera vez que él los ve en una situación como la de hace rato.

—Digo con tono pícaro.

—A ver hijo, el que hace ese tipo de comentarios aquí soy yo, y tú no estás tan libre de ese tipo de situaciones. —Dice ahora con tono completamente sarcástico.

—Crees que nadie se dio cuenta en como salieron de la fiesta demasiado temprano, evidentemente tenían mucho que hacer en la habitación. —Sigue diciendo al momento en que se levanta del suelo y expresa una sonrisa irónica.

—Supongo que no se puede ocultar lo evidente. —Ahora es Haymitch el que se sorprende ante mi franqueza.

Haymitch y yo hace tiempo que compartimos un humor sarcástico y eso nos ha hecho un poco mas unidos, entonces no hay ningún problema. Después de mi pequeña contingencia con él, me dirijo a mi habitación y encuentro a Katniss dispuesta a nuestra cita con los Murphy.

—Ya estoy lista pero no me hagas que me tarde mucho tiempo, no tengo el menor inconveniente en estar más de diez minutos, después podremos irnos al tren. —Dice con tono seco y determinado, además de verse muy bien con ese vestido verde aperlado y zapatos dorados, durante la estancia en este distrito nos vestimos más a tono con él, usando los ropajes de bienvenida que recibimos.

—Ok vamos. —Le respondo con una sonrisa, dispuesto a no tardarnos más de los diez minutos que dijo Katniss.

Ya en el restaurant nos sentamos en una mesa a modo de esperar a los señores, pero pasan los minutos y no aparecen, entonces ya estamos dispuestos a irnos hasta que vemos a un joven de cabello negro, ojos verdes y piel blanca, muy bien vestido, algo que me llama la atención es que se parece un mucho a Katherine acercarse a nosotros.

—Disculpen la tardanza, se me ha hecho un poco tarde. —Dice con voz tranquila.

—No hay problema pero creo que te confundiste de mesa, nosotros esperamos a los señores Murphy. —Digo con delicadeza.

—Creo que aquí hubo una confusión, los señores Murphy son mis padres, me presento soy Alexander Murphy y yo los cite en este lugar para hablarles de un negocio. —Dice con voz agradable y un tono que no me convence mucho que digamos.

—¿Entonces porque no te vimos en la boda? —Pregunta Katniss.

—Es que llegue algo tarde, por asuntos de trabajo y supongo que ustedes ya se habían ido, supongo que ya conocieron a Katherine, es mi hermana gemela. —Dice, y ahora me doy cuenta del porque de su parecido.

—A todo esto, ¿Cuál es la intensión de vernos? —Pregunto.

—Solo quería conocerlos y persuadirlos para que se queden más tiempo en mi distrito, no siempre tenemos la oportunidad de conocer a dos personas tan importantes como ustedes. —Dice con un tono que no me deja confiar mucho en el, además es una tontería lo que dice, yo no lo haría, desde cuando esta familia puede ser tan amigable con nosotros sin conocernos de verdad, definitivamente no me inspira confianza.

—¿De verdad solo es eso? —Me roba la pregunta de la boca mi amada esposa, con tono incrédulo y mirada dudosa.

—Sí, no hay ninguna razón más. —Dice Alexander con tono convencido, a lo que yo no le creo ni el saludo.

—¿Cuál es el negocio del que hablaste al principio? —Pregunto.

—Ok quiero convertir su panadería en un negocio más rentable y por eso quiero comprárselas. —Dice.

—La panadería no está en venta. —Responde Katniss sin darme tiempo a hacerlo yo primero, pero que bien que piense igual que yo, jamás vendería la panadería y menos a un sujeto tan pretencioso como ese.

—Piénsenlo, pagaría lo que me pidieran y eso les convendría mucho a ustedes, con ese dinero podrían poner otro negocio mejor. —Trata de convencernos.

—No estamos interesados en el dinero, lo que nos gusta es nuestro trabajo. —Digo con tono educado.

—¿Es su última palabra? —Pregunta.

—Sí y no cambiaremos de parecer. —Decimos al mismo tiempo.

Cada vez me causa más dudas su actitud, creo que esta familia algo raro se trae, Evelyn aparenta ser amable, pero no se sus verdaderas intensiones, Katherine definitivamente es muy falsa y demasiado atrevida al coquetearme, sus padres son muy antipáticos y Alexander es quien más me inquieta, no deja de ver a mi esposa con mucho deslumbramiento y eso es algo que no soporto.

—¿Ok entonces que mas quieres de nosotros? —Le pregunto con tono alegre, pretendiendo ocultar mi molestia, además le pregunto a ver si ya no tiene otra cosa que decirnos para que así mismo se valla.

—Nada solo lo que ya les he dicho, además creo que no les vendría nada mal una vacaciones de su trabajo y yo con mucho gusto los hospedo en mi casa, es muy amplia y hay lugar suficiente para todos. —Dice con tono amigable

.

—No gracias nosotros estamos bien siempre y cuando estemos juntos y en nuestra casa, pero agradecemos tu oferta. —Respondo con tono diplomático.

—Bueno creo que esta tarde no me ha ido bien con ustedes. —Dice con tono resignado.

—No hay problema, veo que ustedes son muy unidos y eso me alegra mucho, siempre es agradable ver matrimonios tan felices. —Sigue diciendo al instante en que se levanta de la mesa.

—Entonces fue un gusto conocerlos y tal vez nos estaremos viendo en otra ocasión. —Dice al momento en que se retira.

Katniss y yo solo lo vemos alejarse y nos quedamos en silencio por unos segundos.

—¿Qué fue eso? —Pregunta.

—No tengo la menor idea, pero me pareció muy falsa su proposición, si de verdad su intensión era comprar la panadería no se hubiera dado por vencido tan fácilmente, ¿no lo crees? —Digo con voz interrogante.

—Si para mí también fue muy extraño, mas siendo hermano gemelo de tu admiradora.

—Responde Katniss reflejando una mirada de molestia por acordarse de Katherine.

—Lo mejor será irnos lo antes posible, ya me está pareciendo muy mal todo esto, esta familia es muy extraña. —Digo con tono convencido.

—Tienes razón, ya no quiero estar ni un minuto más en este distrito de locos. —Dice Katniss con tono fastidiado.

Entonces nos retiramos al cuarto del hotel a terminar de empacar, como el tren sale en una hora, tenemos que estar bien listos.

Caminamos por el recibidor del hotel, es un lugar muy lujoso y pintoresco pero nos encontramos con el pequeño Donovan quien parecía estarse escondiendo de alguien, de seguro era de Effie, porque estaba de nuevo desarreglado, nunca he entendido ese habito de ella de querer mantenerlo como un muñequito si a él no le gusta.

—Tío Peeta… ¿No has visto a mi mama? —Me murmura con tono confidencial al instante en que se lleva los dedos a la boca en señal de secreto y expresa una picara mirada.

—¿Te gusta mucho hacerla enfadar verdad? —Le pregunto con tono silencioso, al instante en que dejo las maletas sobre el suelo a modo de atenderlo.

—Que puedo decir, es lo más divertido que me queda por hacer en este aburrido lugar.

—Responde el niño con tono malicioso.

—Mereces que Effie te encuentre por cínico. —Dice Katniss con una leve sonrisa.

—Sin duda me encontrara pero por ahora es muy divertido hacerla renegar, aunque la reprimenda de mis padres será buena. —Dice con tono muy alegre, el niño es muy osado para su edad, creo que eso lo heredo de Haymitch.

—No debes hacer enojar a tus padres, pero si lo haces, cerciórate de que no se den cuenta de tu travesura. —Le digo a modo de consejo.

Katniss solo nos ve con una clara sonrisa, estos momentos son muy hermosos, cuando ella puede expresar su alegría sin limitantes, y por ahora le caen en gracia las ocurrencias de Donovan y mías.

—¿Alguien ha visto a Donovan? —Pregunta Effie a lo lejos muy concentrada en la búsqueda del travieso.

—Ahora si te agarraron... —Dice Katniss con tono de burla.

—A ver si me alcanza. —Dice Donovan al momento en que se apresura a correr por su vida.

Ahora Effie está frente a nosotros y nos sigue preguntando por su hijo.

—Si lo vi mientras corría, se fue por allá. —Le digo desviándola del verdadero rumbo del niño, supongo que no dejara de buscarlo y cuando lo encuentre le hará ver su suerte, pero en fin es uno de los juegos favoritos de Donovan aunque la mayoría del tiempo es un niño obediente, de vez en cuando le gusta salirse de la rutina y jugarle bromas a sus padres.

—¿Cuánto tiempo crees que tarde en encontrarlo? —Me pregunta Katniss con una mirada picara y alegre.

—Pues conociendo a Donovan la hará renegar todavía un buen rato. —Digo al instante en que enredo mis brazos en su cintura y me deleito con el aroma de su cabello.

—¿Y ahora? —Me pregunta.

—Solo quiero abrazar al gran amor de mi vida. —Le respondo, la verdad lo hice como un impulso al sentirme muy relajado con las travesuras de Donovan, siento que algún día nuestro hijo también nos gastara bromas.

—Qué lindo niño es Don. ¿No lo crees? —Le sollozo a mi esposa.

—Sí lo es, y su carácter es muy intrépido, al tener el valor de ir contra las reglas. —Me dice con tono pensativo.

—Si tendré mucha suerte si nuestro hijo se parece a ti fuerte y decidido. —Como siempre la alegría se me salió de control y termino haciendo este tipo de comentarios.

—Ni siquiera está en mi vientre aun, y ya estas pensando en cómo será. —Me dice con tono seco, creo que la ha molestado un poco mi comentario.

—Lo sé mi amor, solo lo digo porque me encantaría que fuera como tú. —Le digo a modo de hacerla cambiar su actitud.

—No, lo mejor será que sea tan noble como tú. —Me dice con una sonrisa.

Y así abordamos el tren dejando atrás el distrito dos y sus extrañas personas, que bien que no causo demasiados estragos en nuestra relación la visita al distrito, pero aun sigo preguntándome tantas cosas, en fin lo bueno es que ya no veremos más a los Murphy ni a sus extraños gemelos.

De nuevo viajamos junto a Haymitch y Effie eso hace el viaje más ameno y divertido, como tardaremos más o menos dos días para llegar entonces tendremos tiempo de calidad juntos.

Nos instalamos de nuevo en el camarote y esta vez vemos que nos ha tocado una ducha con tina incluida, hace tiempo que no tomo un baño de tina.

Ya se ha hecho de noche, y me voy a dar un baño pero Katniss me dice que tiene antojo de una tarta de fresa, se me hace un poco extraño pero voy al restaurant a ver si la consigo y la dejo acomodando la ropa.

Por suerte si hay tarta de fresa y pido varias porque sé que cuando algo se le antoja come sin ningún reproche.

Entro pero no la veo, solo puedo escuchar la llave del grifo, al parecer se me ha adelantado en el baño, entonces dejo sobre una mesita las cosas que traje.

—Peeta, pásame la toalla por favor, es que se me quedo en la cama. —Escucho se voz desde el interior del baño.

—Claro ahora te la paso. —Le respondo al momento en que me apresuro a dársela.

Abro la puerta del baño y puedo ver su delineada silueta a través de la cortina, creo que ha terminado de darse un baño de tina mi corazón empieza a latir muy aceleradamente, entrecortándome la respiración, y haciendo un gran esfuerzo me obligo a mi mismo a no pensar nada más, ya que mi inocente esposa se encuentra muy lejos de mis atormentados pensamientos.

—Así es que trago saliva y le digo. —Toma aquí esta.

Ella abre ligeramente la cortina del baño, su cara y cabello están muy mojados, yo solo puedo girara mi cabeza hacia otro lado, no quiero que mi imaginación me traicione, y extiendo mi brazo a modo de darle la toalla.

—Gracias. —Me responde con tono complacido.

Sale enrollada en la toalla y yo no puedo evitar verla, creo que mis esfuerzos por no imaginarme tantas cosas, han sido en vano.

—¿Peeta aun no has terminado de preparar tus cosas para entrar a bañarte? —Dice con algo de premura.

—Si ya tengo todo listo, solo te estaba esperando para ducharnos. – Le digo con tono distraído. —¿Oh porque se lo he dicho? Ahora pensara que yo solo pienso en eso y no quiero que tenga esa nueva impresión de mí.

—Ducharme. —Corrijo al instante con algo de rubor en mis mejillas.

Katniss solo me ve fijamente…


huy como que siguen muy intensas las cosas jaja chicos necesitos reviews para saber si les gusta o no la hisotoria!