Aviso: Este fic es obra de mi imaginacion, los personajes son propiedad de la escritora suzane Collins.

este y mis demas fics han sido publicados en otra plataforma de fics, bajo su mismo nombre y contenido, asi como tambien mi nombre de usuario "seilen" asi que si los encuentran por ahi, no es plagio... soy yo!

ahora que si no estan bajo mi nombre de usuario ni el mismo titulo, porfa avisenme!


Capitulo 18

Expectativa e ilusión.

—Mi amor…mi amor, ¿Qué tienes? Responde por favor. —Le digo sin obtener respuesta alguna al instante en que la recuesto sobre el sofá de la sala.

—¿Qué te ocurre mi cielo? —Le repito con desesperación, no sé qué le pasa y tengo miedo de perderla.

Paso unos minutos verdaderamente angustiantes en los que no dejo de moverla y repetirle que regrese a mí. Pero recuerdo que lo mejor para estos casos es hacer que la persona desmayada huela el alcohol y corro por un poco para ver si la puedo hacer volver en sí.

Sostengo su cabeza con mi mano y la inclino hacia la torunda con alcohol que sujeto en la otra mano.

Lentamente abre sus ojos, mirándome con confusión, yo solo doy gracias porque regresara a la conciencia.

—¿Qué me paso? —Me pregunta un tanto desorientada.

—Te desmayaste, ¿no lo recuerdas? —Le respondo.

Se lleva las manos a la cabeza y trata de levantarse del sofá, sentándose con una actitud aturdida, parece no ser consciente de lo que le digo, entonces me propongo no cuestionarla más por el momento.

—Ahora recuerdo que se me nublo la vista por un momento y ya no supe más de mí. —Me dice con tono un poco más calmado.

Pero es demasiado extraño en ella entonces de pronto me llaga una duda, no será que… mi gran anhelo pronto se cumplirá, no será que por fin tendremos un bebe.

Una gran alegría inunda todo mi ser, una calidez que tiene origen en mi corazón y se distribuye a todo mi cuerpo, no puedo dejar de sonreír y suspirar ante la sola idea, un hijo de mi gran amor y mío, será una parte de nosotros, una prolongación de mi propio ser, y la prueba de que los sueños se pueden lograr, tal vez mi esposa este embarazada.

Si así lo es sería el hombre más feliz del mundo, no puedo dejar de ilusionarme con la sola idea, siento como si todo mi mundo se perdiera en esta maravillosa duda.

Pero me recupero de esta impresión al instante en que veo el rostro de Katniss, creo que ha tenido la misma idea que yo, ya que se ha quedado muy pensativa, pero hay un miedo en su rostro que no puedo entender.

Es entonces cuando mi felicidad se termina al ver el rostro desencajado mi esposa, al parecer no le ha caído en gracia la sospecha, a pesar de todo no puede evitar sentir angustia ante la situación, pero debo mantenerme tranquilo y apoyarla en lo que pueda.

—No te asustes, debemos estar seguros primero. —Le digo con tono comprensivo, no queriendo demostrar mi tristeza ante su preocupación.

—¿A caso crees que… estoy? —No es capaz de terminar la pregunta, pero se a lo que se refiere.

—Creo que sería lo más normal, ¿hace cuanto que no te cuidas? —Le pregunto.

—Desde que prometí que lo intentaría. —Me responde aun sin dar crédito a su posible estado.

—Entonces creo que deberías hacerte unos estudios para estar completamente seguros.

—Le digo con tono cariñoso, al instante en que la estrecho contra mi pecho a modo de hacerla salir de ese estado aparente de shock en que se encuentra.

No me responde, solo me estrecha con mucha fuerza, no sé qué pensar de este momento, es muy confuso entre mi felicidad y sus dudas.

—Iré lo antes posible, no quiero permanecer con esta duda. —Me dice con tono triste, simulando una sonrisa fingida.

Después de eso ya nada puede ser normal en el día, trabajamos como siempre pero veo que ella está demasiado inmersa en sí misma, tanto que pienso en cerrar temprano para ir juntos al hospital del distrito, en donde le harán las pruebas necesarias para salir de toda sospecha.

—Katniss es muy importante que vayamos de una vez al hospital. —Le digo con tono muy convencido.

—Si lo sé, es solo que aun estoy muy confusa. —Me responde.

—Estamos juntos en esto, yo jamás de dejare sola. —Le respondo.

—Entonces… creo que no tengo de que preocuparme. —Me dice con tono un poco más relajado, aunque no mucho.

Entonces le damos la tarde libre a nuestro empleado y empezamos a cerrar la panadería, aun no terminamos de limpiar cuando vemos en la puerta de entrada a Effie, quien venía por un poco de pan.

—¿Ya están cerrando, tan temprano? —Pregunta con su tono alegre característico en ella y algo de asombro en su voz, se ve muy bien como siempre con su vestido azul turquesa muy bien planchado y sus zapatillas plateadas, haciendo juego con su bolsa del mandado del mismo color, hace años que sus bolsas de mandado deben combinar con sus zapatos, eso ya es su estilo.

—Si es que tenemos algo importante que hacer. —Le digo con tono amable.

—¿Entonces ya no hay pan? —Pregunta.

—Si aún nos queda algo, pasa para verlos. —Le digo.

Katniss solo la ve sin darle mucha importancia a su visita.

—Ah estos pastelillos de cajeta se ven deliciosos, dame tres. —Me dice con tono muy optimista.

—Claro. —Le respondo al momento en que los coloco en una bolsa de papel a modo de paquete.

—Katniss te veo algo distraída ¿te pasa algo? —Pregunta haciendo referencia a la apariencia de mi preciosa.

—No es nada, solo no me he sentido muy bien últimamente. —Responde.

—Hay niña, debes alimentarte mejor porque te vez algo demacrada, justo así me veía cuando estaba esperando a Donovan, ¿recuerdan? —Dice con algo de malicia en su tono.

Nos miramos el uno al otro con algo de complicidad y duda, a lo que Effie solo nos ve algo confusa.

—¡No!... no lo creo, ¡estas embarazada! —Exclama estrepitosamente con una gran sonrisa en su rostro.

—No, aun no lo sé. —Replica Katniss sin dudarlo y con un tono algo molesto.

—Bueno después de tantos años de casados lo raro es que no los tengan. —Dice ahora con tono un poco quisquilloso.

—Aun no lo sabemos, por eso queremos ir a confirmarlo, si es que es verdad y si no, pues a que nos digan que es lo que tiene Katniss. —Respondo a modo de calmar los ánimos.

—Entonces suerte con eso, y que sea lo que estoy pensando, que no les caería nada mal tener una ilusión más en la vida. —Nos dice al momento en que me da el dinero justo para pagar los pastelillos.

—Bueno me tengo que ir, y suerte con sus sospechas. —Dice con tono cariñoso, saliendo por la puerta.

—No me gusta que se metan en lo que no saben. —Dice Katniss algo enfadada.

—Solo quiere ayudar. —Le digo con una leve sonrisa.

Esta situación me incomoda un poco, pero trato de comprenderla, aunque me cuesta un poco de trabajo.

Ya en el hospital pasamos con el médico y Katniss le explicó su repentino desmayo de la mañana y demás síntomas que yo no sabía que tenía.

El doctor que es una persona mayor como de cincuenta años con cabello color cenizo y ojos grises solo se limito a escuchar lo síntomas y asentía con la cabeza.

—¿Desde cuándo siente esos malestares señora? —Pregunta el doctor.

—Hace solo unos días. —Responde Katniss.

—Entonces ahora mismo sabremos qué le pasa. —Dice.

Entonces toma unas muestras de sangre de katniss y la enfermera las lleva al laboratorio, lo bueno de esta época es que ahora hay muchos avances tecnológicos en la medicina y eso hace que los diagnósticos sean más rápidos.

—En unos minutos estará listo el análisis. —Dice el doctor.

—Peeta también ha tenido malestares. —Dice mi Katniss.

—Bueno tenemos tiempo para ver qué le pasa a usted. —Responde el doctor refiriéndose a mí.

—En realidad no es nada, solo creo que es algo que me sentó mal al estomago. —Le digo.

—¿Ha comido algo contaminado, o sucio? —Me pregunta.

—Pues no, todo lo que comemos lo preparamos cuidadosamente. —Le respondo.

—Entonces no está de más que le haga un análisis a usted también. —Dice al instante en que prosigue a extraerme una muestra a mí también.

Después de unos angustiosos minutos, bueno angustiosos para mí porque ya me he hecho muchas ilusiones con la idea, pero sé que a ella no la entusiasma tanto la posibilidad, llegan los resultados.

El doctor solo los lee y nos ve repetidamente al ver el contenido de los resultados, mirada extrañada, tanto que me desespero aun mas con esa acción.

—¿Qué sucede doctor pasa algo malo? —Le pregunto.

—No, usted no tiene nada malo, no es una infección ni nada que se le parezca, más bien está completamente sano. —Me dice, aunque no es el resultado que esperaba, bueno que bien que no tengo nada malo, pero lo que yo mas quiero saber es si vamos o no a tener un bebe.

—Anqué, por el contrario usted señora necesitara de regular su alimentación y cuidarse de no levantar cosas pesadas ni hacer muchos esfuerzos por unos meses, nueve para ser exactos, está usted embarazada. —Dice con tono suspicaz.

No tengo palabras para describir mi felicidad y asombro, tanto que me he quedado en estado de shock.

Todo mi mundo ha dado un giro de trescientos sesenta grados, siento como mi corazón es la fuente de una gran felicidad que fluye por todo mi cuerpo, no sé qué decir, no sé qué hacer, solo sé que esta es la noticia más maravillosa de mi vida.

Todo un mar de sensaciones se apoderan de mi cuerpo, lo único que no puedo hacer es hablar, no me salen las palabras ante tanta alegría, no puedo dejar de sonreír y suspirar de tanta emoción.

Giro mi cabeza y entonces veo como la expresión de Katniss es completamente diferente a la mía, se ha quedado pasmada sin poder expresar más que un gran miedo y angustia, es entonces cuando toda mi felicidad se convierte en una gran sentimiento de culpa.

—¿No hay ninguna duda doctor? —Reacciono.

—Claro que no la hay, ustedes van a ser padres, usted señora tiene dos meses de embarazo. —Dice refiriéndose a Katniss quien solo se encuentra inerte sin dar señal de felicidad alguna.

—Ah, dos meses. —Dice Katniss con tono inexpresivo.

—Solo tiene que seguir mis indicaciones y todo saldrá bien, usted tendrá un bebe sano y hermoso, ahora tiene que tomarse estas vitaminas. —Dice al momento en que escribe en la receta las indicaciones y medicinas que debe consumir.

—Seguiré sus indicaciones. —Responde aun con tono inexpresivo.

Creo que aun no ha caído en la cuenta exacta de lo que significa la noticia que nos han dado, yo me acerco a ella y entrelazo sus manos con las mías a modo de apoyo, ahora solo escuchamos las recomendaciones del doctor.

De camino a casa no decimos ni una sola palabra, el ambiente es algo tenso entre nosotros, aun me siento mal por haber causado esta reacción en Katniss, porque finalmente ella lo ha hecho todo por mí, y de esa forma llegamos a casa.

Estoy en la cocina preparando algo de comer para Katniss ahora debo cuidarla mucho más que antes y me encargare de que este lo mejor posible, ella está sentada en el sofá, aun sin decir nada.

Así que le llevo una pequeña charola con pan de queso y una taza de chocolate caliente, esta es una situación algo confusa entre a felicidad y la expectativa, pero aun así me arriesgo a ser el primero en hablar.

—Ya verás que todo va a salir bien. —Le digo al instante en que pongo la charola en la mesita de centro de la sala y la tomo de las manos con tono muy cariñoso.

—Nos tenemos el uno al otro. —Le digo con tono dulce y comprensivo.

Katniss me ve fijamente a los ojos con una mirada entre la confusión y el dolor, no dice una palabra solo me ve y yo ya no necesito mas, se por lo que está pasando, tiene miedo.

Entonces la estrecho contra mi pecho con todo mi amor, quiero decirle que aquí estoy, que yo siempre estaré para ella, que mientras estemos juntos podremos enfrentarlo todo y que la comprendo y nunca dejare de agradecerle el que ahora me este dando esta gran felicidad, pro no lo hago, solo la abrazo.

Ahora Katniss se aferra a mis brazos y me estrecha con fuerza, entonces empieza a llorar, y me parte el corazón en dos, yo solo le brindo todo mi apoyo y comprensión.

—Mi amor no llores, piensa que pronto tendremos en nuestros brazos a un ser completamente ajeno a nuestro dolor, a nuestros recuerdos y que estará a salvo de todo el daño que nos hicieron. —Le digo con ternura.

—Lo sé, es solo que no puedo alejar este miedo de mí… no puedo. —Dice entre sollozos y con voz entre cortada, aun con su cabeza hundida en mi pecho.

—No tienes que explicar nada mi amor, te comprendo. —Le digo a modo de tranquilízala yo se lo difícil que es para ella llorar, es como demostrarse vulnerable y eso la enfada.

—Además, todo estará bien. —Le digo viéndola fijamente a los ojos, expresándole una confiada sonrisa.

Creo que algo en mis palabras la ha clamado porque me ha regalado una leve sonrisa, limpiándose las lágrimas de sus ojos.

—Pero no quiero que me cuides como si fuera un bebe, he… solo voy a tener uno, que es diferente. —Me dice con una mirada acusadora anticipándose a mis cuidados, creo que soy muy predecible a ella.

—¡Esta bien! Pero tampoco te pases. —Exclamo con tono muy tierno, finalmente se que ella tratara de hacer las cosas como siempre, pero también sabe que no dejare de mimarla.

Ahora el ambiente es mucho más relajado, tanto que empiezo a disfrutar de la emoción de ser padre.

—Ok ahora a comer bien. —Le digo con tono alegre al momento en que le señalo la comida que le traje.

Ella solo me ve con un leve enfado en su mirada agachando la cabeza y moviéndola de un lado a otro expresando una sutil sonrisa.

—No me extraña ni un segundo viniendo de ti. —Dice con tono resignado y ligeramente alegre.

Así pasa nuestro asombro por la dulce noticia, ahora nos quedan siete meses más de espera, cuidados y por mi parte de mucha alegría y felicidad, ahora solo comemos y nos preparamos para ir a dormir.

Esta noche no pueden haber pesadillas, es maravilloso sentir que puedes crear vida que nada podría arruinarme esta dicha.

Estamos abrazados entre las suaves sabanas de nuestra cama sin poder dormir, solo el resplandor de las estrellas nos ilumina esta noche, y la suave brisa nos acaricia frágilmente, se que Katniss está despierta pero no dice palabra alguna y yo no le pregunto nada, este es un momento de intimidad en nuestros sentimientos, el cual pasa tranquilamente.

La mañana es fresca y tranquila, lentamente abro los ojos a los primeros rayos de sol que acarician mi rostro, y expreso un gran suspiro, toco el lado de la cama en el que se encuentra mí amada esposa, pero no puedo sentirla, no se encuentra acostada junto a mí.

Me levanto y reviso la habitación, pero no la encuentro, solo encuentro una nota que dice: Peeta no te preocupes estoy en la pradera cazando, llego a la panadería en la tarde.

Ahora entiendo que lo necesitaba, esa es su forma de enfrentar lo que la incómoda.

En fin, el día pasa sin más incidentes lo único que me tiene preocupado es que Katniss no ha regresado de la pradera, ya son las cuatro de la tarde y no da señales de vida, eso me tiene inquieto.

Tanto que dejo la panadería en manos de mi empleado de confianza con un pedido de Pan en el horno y salgo a buscarla, sé que es algo que ella debe hacer sola pero no puedo evitar mi preocupación.

Pero antes de salir de la panadería me la encuentro en la puerta, entonces retrocedo para que termine de entrar y platicamos en el mostrador de la panadería.

—Ya regrese. —Me dice con tono algo inquieto.

—¿Qué te paso mi amor veo que estas algo preocupada? —Le digo con algo de sobresalto, no me gusta que se sienta mal y menos ahora.

—Nada solo me maree un poco y no pude cazar mucho, me molesta que me sucedan estas cosas. —Responde con tono enfadado.

—No te preocupes solo toma lo que indico el médico para las molestias. —Le digo con dulzura y sin poder disimular mi sonrisa.

—¿Te burlas de mi? —Me pregunta con voz inquisitiva.

—Claro que no mi amor, jamás lo haría. —Le respondo pero no puedo dejar de sonreír ya que soy muy feliz.

—No me convences con esa risita, además todo esto es tú culpa por embarazarme.

—Exclama de forma irritada.

—¿Escuche bien? dijiste que estas embarazada. —Exclama Haymitch desde la puerta con una mirada picara y maliciosa.

Y el momento incomodo se agrava al ver que no viene solo, Effie y Donovan lo acompañan.

—Bueno tendrás que enterarte algún día. —Dice Katniss algo incomoda por su comentario.

—Felicidades deben sentirse muy contentos. —Dice Effie con voz muy alegre y optimista al momento en que nos abraza a ambos.

—Hay que hacer planes, comprar ropita, preparar todo para que cuando nazca no le falte lo indispensable. —Sigue diciendo con gran alegría.

—Aun no hemos pensado nada. —Responde Katniss.

—Entonces que bien que me tienes para ayudarte en lo que pueda. —Le responde Effie son singular cariño.

—Te felicito Peeta ahora si le atinaste al premio mayor. —Me dice Haymitch sarcásticamente.

—Gracias pero yo no soy el embarazado. —Respondo con tono alegre tratando de amenizar la ocasión, pero a Katniss no le ha caído en gracia ya que me ve con ganas de dejarme como coladera.

Es entonces cuando caigo en la cuenta de mi gran error pero ni hablar ya lo hice y me tendré que atener a las consecuencias al rato.

—¿Que bien, voy a tener un primito verdad? —Dice Donovan inocentemente.

—Y será un niño par que sea mi compañero de juegos. —Sigue diciendo muy felizmente.

Situación que relaja la actitud de mi amada esposa, haciéndola sonreír ante la inquietud del niño.


que tal? espero que les haya gustado este capi! tal vez me tarde un poco en actualizar capitulo, todo depende de mis obligaciones! :( muchas gracias por sus reviews, alertas, favoritos, mis chicas guest y a los lectores en silencio! en verdad ustedes hacen todo esto posible!