Aviso: Este fic es obra de mi imaginacion, los personajes son propiedad de la escritora suzane Collins.
este y mis demas fics han sido publicados en otra plataforma de fics, bajo su mismo nombre y contenido, asi como tambien mi nombre de usuario "seilen" asi que si los encuentran por ahi, no es plagio... soy yo!
ahora que si no estan bajo mi nombre de usuario ni el mismo titulo, porfa avisenme!
Capitulo 21
Nuestra Esperanza.
La luz del sol acaricia frágilmente mi rostro, la brisa me invade de una gran paz y alegría, siento el inconfundible aroma a tierra mojada desprendido del más puro y vehemente respirar del campo en verano, mezclándose con el aroma de las flores que cubren el valle, lentamente abro mis ojos para encontrarme con la luz de un nuevo día y el rítmico movimiento de las hojas de los arboles, impulsadas por el céfiro de la tarde, es como si danzaran al compas de la mas encantadora melodía de júbilo y dicha.
El melódico cantar de las aves aleteando en el cielo, entre las ramas de los arboles, en el acogedor y protector regazo de sus nidos, es una sensación sumamente placentera, tanto que solo puedo pensar en el maravilloso momento que estoy viviendo, el cielo es claro y en él se dejan ver las más hermosas nubes con sus maravillosas tonalidades llenas de luces y sombras, matizadas por el chispeante y luminoso sol, es un espectáculo digno de admiración.
El campo es tan bello, tan relajante, tan encantador, me encuentro recostado debajo de un gran árbol con ramas envolventes y abrazadoras, respiro profundamente arrullado por el murmullo del bosque y cierro mis ojos nuevamente, dejándome llevar por la serenidad del momento.
—Ho…Katniss si pudieras ver esto, si pudieras estar aquí conmigo y sentir esta paz, que ahora siento, ya no hay dolor, ya no hay pesar solo la paz en mi corazón, te amo tanto mi amor, que aunque no estés presente en este lugar, estas…siempre estas…—Pienso cada vez más en Katniss, en todos los hermosos momentos que hemos vivido juntos, en todos estos años en los que me ha regalado la gran felicidad de su compañía, de su amor, la amo tanto, como tanto es mi deseo de regresar a ella.
—¡Peeta!, ¡Peeta! ¿Donde estas? —La escucho llamándome una y otra vez de forma muy desesperada y a la vez lejana, la angustia me domina de nuevo, tanto que abro los ojos de forma intempestiva, encontrando frete a mí que la luz del cielo ha desaparecido y en lugar de aquel bello paisaje solo hay nubes de tormenta, con sus oscuras tonalidades grises y palominas.
Los arboles ya no albergan en ellos sus verdes hojas, en su lugar solo se encuentran las ramas secas, haciéndolas escalofriantes y lúgubres al contraste de la oscuridad la cual me hace su presa de nuevo, pero no me asusta, solo me asusta el no poder encontrarme con Katniss, en que se que me necesita y no puedo estar ahí para ayudarla.
Corro sin rumbo buscándola, su voz se escucha cada vez más lejana, estoy perdido, no se a donde ir, siento el golpe de una repentina y muy fría lluvia sobre mi piel, que me deja completamente empapado y su chasquido al precipitarse sobre la tierra es inquietante, pero lo verdaderamente desesperante es saber que pierdo a mi katniss.
—No te preocupes, no te perderás, yo no te dejare, siempre habrá esperanza… siempre habrá esperanza. —Escucho una cálida voz infantil y muy tranquilizante.
En un segundo ya no siento la angustia de antes, la lluvia deja de golpearme, las nubes de tormenta se alejan dejando ver de nuevo la encantadora pradera tan verde y cubierta de flores como antes, las cuales intensifican su aroma cada vez más, y una delicada y pequeña silueta se manifiesta ante mí, y de nuevo la tranquilidad me invade con su sola presencia, al fin puedo verla es una hermosa niña de cabello castaño , su cándida sonrisa y su inocencia reflejada en el azul profundo de su mirada en la que podría perderme, es tan hermosa y me recuerda tanto a Katniss.
Me sonríe expresándome no solo su inocencia, si no su gran y encantadora belleza infantil, una gran calidez invade todo mi corazón, liberándose en forma de un suspiro.
—¿Eres un ángel? —Mis pensamientos se afinan a mi voz y le pregunto lo evidente, ¡claro que es un ángel! ¿Qué mas podría ser?, si no un hermoso y encantador espíritu de amor.
No me responde solo me ve con mucha ternura, al instante en que me toma de la mano, y con el roce de su piel, siento una gran emoción y ganas de llorar, es tan maravilloso sentirse tocado por una ángel…
De repente la voz de katniss resuena más vívida que nunca, y solo el rostro de aquella hermosa niña poco a poco se desvanece ante mis ojos, y lentamente una luz me retorna de nuevo a la vida.
—Por fin despertaste. —Katniss me habla con suavidad, la única persona que veo ante mi es ella, mi gran amor, y no puedo evitar recordar a aquella hermosa niña, ahora me doy cuenta del fantástico parecido que hay entre las dos.
Me ve con una sonrisa y lagrimas corriendo por sus mejillas. —¡Ya era hora! Valiente excusa para no trabajar. —Me dice con voz algo quebrada por las lágrimas.
—Disculpa amor, decidí tomar un descanso y no me di cuenta del tiempo. —Le digo a modo de responder a su emoción, expresándole una sonrisa.
Lentamente se inclina hacia mí, dejando solo una corta distancia entre nuestros labios, dándome la dicha de percibir el aroma de su respiración, y ya no puedo más, es demasiado irresistible, acorto la poca distancia que existe entre nosotros y deposita sobre mis labios un dulce y tierno beso, siento su calor y su aroma colmar cada parte de mis sentidos plagándolos de una gran y llana emoción, como siempre es todo mi mundo… hasta que lentamente se separa de mi, rosando su nariz con la mía.
Si algo me faltaba para terminar de regresar a la vida era sin duda un invaluable y maravilloso beso de mí amada esposa, tenía que regresar, no podía privarme de tan sublime e irresistible regalo.
—No podía dejarte jamás. —Le digo viéndola a los ojos, con mirada decidida y voz muy convencida.
—De cualquier forma no te habría dejado hacerlo, como sea te habría traído de vuelta, así tuviera que ir al infierno por ti, lo habría hecho y después… te mato, no te librarías tan fácilmente de una buena reprimenda. —Exclama de forma temeraria y con una risa maliciosa, se que está muy feliz.
Siento mis manos posadas suavemente sobre su vientre. —Seguro ella la acomodo ahí todo este tiempo. —Pienso mientras giro mis ojos hacia él.
—Es para que no olvidaras que somos dos, los que te esperábamos y necesitamos, así que no tenias excusa para no regresar. —Me dice con tono algo serio e inquisitivo, escondido tras una sonrisa.
Entonces regresa de nuevo la imagen de la niña a mis recuerdos, y de sus palabras. — "No te preocupes, no te perderás, yo no te dejare, siempre habrá esperanza… siempre habrá esperanza." —Y sin darme cuenta ya las he pronunciado ante Katniss.
—Esas mismas palabras las escuche en un sueño. —Me dice algo sorprendida.
—Ustedes me trajeron devuelta a la luz, ¡si fueron ustedes! —Exclamo aun con mis manos sobre su vientre y le cuento a Katniss que soñé con nuestra niña.
—Sé que es prematuro decir que es una niña, pero así lo siento en mi corazón, es nuestra niña. —Le digo con tono emocionado.
A lo que Katniss responde de la mima forma, no sé si es por el jubilo del momento, pero es lo que sentimos, una gran emoción.
— "Siempre habrá esperanza." —Ahora es Katniss la que repite estas palabras con tono serio y pensativo.
Mismas que resuenan en mi mente y la imagen de la tierna y delicada sonrisa de nuestra niña, porque ahora estoy seguro que es ella a quien vi en el sueño, es mi ángel, es mi hija.
—Hope… nuestra esperanza. —Exclamo con vehemencia, tan grande es nuestra emoción que se nos ha olvidado el lugar donde estamos y mi adolorido estado de salud, pero eso no importa al fin y al cabo este es nuestro momento, solo nuestro y el lugar y las condiciones no interesan, solo esta emoción.
—Nuestra hija se llamara Hope por ser nuestra esperanza, en esta nueva vida que estamos llevando desde hace un tiempo y que todo puede ser mejor de lo que fue alguna vez, ahora somos una familia. —Digo con tono muy cariñoso y decidido.
Nuestras miradas se cruzan en un minuto quedando completamente acorde el uno con el otro y expresando tanto en cada segundo, la magia del momento es coronada por la vehemencia de nuestra emoción.
—Si me parece que Hope es un nombre maravilloso para nuestra bebe. —Le digo con tono muy tierno y cariñoso con una mirada muy dulce, el momento es tan hermoso que no existe ni el dolor ni los sufrimientos pasados ya que esto compensa todo.
—Es perfecto. —Me responde con una cálida expresión en su mirada y su tono de voz tranquilo, tomando mi mano y arropándola entre las suyas.
—Pero lo siento mi amor, tal vez querías que se llamara Prim. —Me disculpo, ahora pienso que he sido imprudente y que no me percate de los sentimientos de mi gran amor.
—Peeta, yo amo a Prim y nunca la olvidare, ya que donde sea que este nos ve y es muy feliz por nosotros, en mi corazón vivirá por siempre, no necesito mas. —Me dice con tono convencido y triste a la vez, sé que es difícil para ella expresarse de esta forma lo noto a la vez en el ligero temblor de sus manos al sujetar las mías y la lagrima que deja escapar de sus preciosos ojos grises.
—La mejor manera de recordarla y honrar su memoria está grabada en cada rayo de esperanza en nuestras vidas. —Le digo con amor en mi mirada al recordar a la pequeña Prim, acariciando sus manos entre las mías para que sienta que siempre la apoyare y que yo también le tengo mucho cariño a Prim a pesar de que no esté entre nosotros.
—Entonces se llamara Hope por ser la esperanza que renace con cada amanecer de un nuevo día, nos dice lo maravilloso que es estar vivos, además de recordar a Prim y a Rue, las niñas que tocaron nuestra alma y la marcaron para siempre ya que ellas jamás perdieron la esperanza. —Le digo de forma pausada y emotiva a Katniss quien me responde con un suspiro y secándose las lagrimas de sus ojos y sonriéndome levemente.
—¡Vaya ya despertó! —Escucho la exclamación de la enfermera entrando por la puerta, vestida con su uniforme blanco haciendo buen contraste con su cabello color castaño y sus ojos color miel, lo que nos provoca distracción del momento.
A lo cual contesto con una leve sonrisa, mientras la vemos salir en busca del médico.
—No tardaran en llegar a ver como estoy. —Le digo a Katniss con tono tranquilo, expresando una ligera mueca de dolor ya que el cuerpo me recuerda mi estado de salud, e impulsándome para quedar más cómodo en la cama, ya habiéndome repuesto de lo conmovedor que es recordar a Prim y a Rue.
—Sí pero no debes desgastarte tanto para que te recuperes lo antes posible, ¿entendiste? Que no me tienes muy contenta, me preocupaste mucho y eso tardare en perdonarlo. —Me dice con tono determinado y hasta inquisidor, se que ella también se ha repuesto de la emotividad del momento, con su seño algo fruncido pero a la vez me expresa una leve sonrisa, se que sufrió mucho cuando estuve sin poder reaccionar.
—No te preocupes de aquí nos iremos a casa pero eso si tendrás que ser más suave conmigo. —Le digo en tono de broma mientras que de nuevo llevo su mano junto a mi corazón. A lo que ella responde de forma repentina con un gran y cálido beso en los labios, el cual me invade de su maravillosa presencia, y como lo había dicho antes me regresa cada vez más a la vida.
—¿Tan pronto despierta y ya está besando a su esposa?, supongo que esta medicina es mejor que la que podemos ofrecer y mucho mejo recibida. —Nos sorprende el doctor con sus palabras, su mirada algo picara, su voz es grave y templada lo que lo hace sonar mas delatador, es una persona mayor, como de unos cuarenta años, su cabello es rubio cenizo y sus ojos azules.
—Disculpe doctor. —Le digo con tono algo apenado.
—No, el que pide disculpas soy yo por interrumpir, pero tengo que revisar al paciente.
—Dice con su vista puesta en Katniss.
—Claro doctor se lo encargo. —Dice al momento en que me dirige una mirada de "me la vas a pagar si no te recuperas pronto" ya que la conozco tan bien que se que no está jugando y me tengo que reponer lo antes posible. Y eso es lo que más me gusta de Katniss, su carácter fuerte.
Así pasa el primer día de mi recuperación, entre análisis, los cuidados de Katniss que no se quiere despegar de mí y las divertidas visitas de Haymitch, Effie y el pequeño Donovan.
El doctor me dice que si todo sigue tan bien como hasta ahora no tendrá problemas en darme de alta muy pronto, ya que al parecer no fue tan fuerte la contusión y mi estado de inconsciencia se debió a una leve inflamación cerebral producida por el golpe, pero mi mejoría es muy alentadora, solo tengo que cuidarme un poco mas y estaré completamente recuperado.
Con todas las indicaciones y cuidados pasan así tres días más desde mi recuperación, mismos en los que Danny se ha hecho cargo de la panadería y Katniss no ha dejado de cuidarme y regañarme entre bromas, por suerte no hemos tenido la visita de Katherine y Alexander y eso me deja más tranquilo, tal vez ya se han regresado a su distrito de donde no debieron salir.
Esta mañana empieza con una tranquilidad cotidiana, y me siento muy feliz de ser mi último día en el hospital y por fin regresar a mi casa.
—Ya éstas casi listo, solo tengo que pasar a la administración a pagar y podemos irnos.
—Me dice Katniss con su voz tranquila y concentrada guardando mis pocas pertenencias en una maleta, mi cepillo de dientes, jabón y demás artículos de aseo personal.
—Si ya me quiero ir, ya estoy más que aburrido de estar acostado todo el día, me falta trabajar. —Contesto con una ligera sonrisa, llevándome la mano a mi cabeza aun vendada al instante en que un leve quejido sale de mis labios por mi frente aún adolorida, pero es normal después de todo.
—¿Ya ves?, no debes tocarte la cabeza Peeta, aun estas convaleciente. —Exclama Katniss de forma fiscal, con su tono serio pero a la vez expresando un sollozo de comprensión.
—Lo siento amor tendré más cuidado. —Le digo.
—Bueno regresare en un momento, no me tardo iré a pagar la cuenta del hospital. —Me dice mientras me aquedo sentado en la cama de la habitación.
Pero no tarda ni un segundo en irse Katniss que no toquen a la puerta, a lo que contesto que pase.
—Peeta que gusto que ya estés recuperado, quise venir antes pero no me fue posible. —Es Katherine quien entra al cuarto del hospital, con un ramo de flores de varios colores, expresándome una sonrisa que más bien parece una insinuación, debo decir que ese vestido color turquesa le queda bien al tono verde olivo de sus ojos.
—Gracias por el detalle, ya estoy bien, no debiste molestarte. —Le digo con cortesía.
A lo que ella reacciona de forma muy cariñosa, depositando las flores en la pequeña mesita de junto de la cama y se sienta junto a mí, es una situación muy incómoda ya que me mira con mucha decisión en sus ojos.
—Peeta estoy muy feliz de que te hallas recuperado y quiero confesarte algo que he callado hace mucho tiempo y ahora es el momento. —Me dice acercándose a mi cada vez más.
—No quiero ser grosero pero no me interesa nada que tengas que decirme, así que me harías un gran favor si te marchas de una vez. —Le digo con tono muy serio, recuperándome de inmediato de la incomodidad del momento, ya que está en juego lo que más quiero y no puedo ser demasiado amable con una persona que quiere y ha logrado inquietar mi matrimonio.
Me siento algo culpable porque no me gusta ser descortés o causar alguna molestia a una chica, pero esto no tiene razón de ser.
—No me rechaces Peeta, yo no quiero decirte nada malo, solo confesarte que desde niña estoy enamorada de ti y no me interesa que estés casado, necesitaba decírtelo. —No hace caso a mis peticiones y me confiesa lo que ya me temía, acercándose cada vez más y con tono muy dulce.
Me levanto de donde estoy, me molesta su presencia, así que pongo fin a sus insinuaciones de forma muy segura.
—Lo siento, no me interesa lo que dices y será mejor que no regreses más a buscar algo que no tendrás jamás. —Exclamo sin tener más respuesta que un repentino beso en los labios.
La sensación es tan súbita como incomoda y amarga, es solo un segundo pero contiene un rechazo y fastidio sorprendentes, la retiro de mí de forma brusca, no quiero avergonzarla pero no me sale otra forma de hacerlo.
El estruendo de un inesperado y violento portazo se escucha a mis espaldas lo cual me hace girar enseguida, y ante mis ojos se encuentra Katniss con una mirada encendida por rabia y celos, todo es muy rápido.
hola! disculpen la tardanza! he tenido dias muy duros... y no he podido actualizar! pero ya estoy aca! muchas gracias por sus reviews! mm yo actualizo cada 2 o tres dias pero ahora si me fue mal! bueno jaja espero estar muy recuperada! porfa disculpen tampoco he podido responder individualmente sus comentarios! pero quiero que sepan que los reviso en mi cel! y me hacen feliz... bueno es todo, chau!
