Disclaimer: La trama es mía, Stephenie Meyer igual lo es ya que la compré por Ebay, por ende, Crepúsculo me pertenece (?).


Primerizo.

Summary: ¿Quién es el bebé de mamá? ¿Quién obtuvo su primer trabajo? ¿Quién consiguió su primera erección con una mujer real? Ah sí, yo, el pequeño Eddie. Veinticuatro años bajo la sobre protección de mi familia para que un trabajo lo cambie todo. La boca del lobo… ¿O loba?" Todos Humanos. Bella&Edward. Lemmon.


Capítulo 2: El primer amiguito de Eddie.


Mi primera semana trabajando para Black Swan Editorial. Ha sido un completo infierno para ser honesto. He tenido que hacer cosas inexplicables, hace dos días atrás tuve que destapar uno de los baños ¿Es que acaso no había un hombre para la mantención? Pues claro que lo había, su nombre es Peter, pero a la señorita Swan le había parecido entretenido verme pelear con el destapa caño, no entraré en descripción sobre como quedó mi camisa cuando la fuente del problema salió del caño al igual que un chorro de agua sumamente asqueroso.

Aun trato de decirme que eso era agua.

Fotocopias.

Poner la hoja sobre la fotocopiadora, apretar los botones de distintos colore que habían en la máquina, cerrar la tapa, la lucesita aparece haciendo un lento recorrido donde se encuentra el papel, sonidos extraños que me recuerdan a las canciones que se escuchan en la radio de ese tipo Skrillex.

Esa era mi rutina desde que había entrado a Black Swan Editorial.

— ¡Hey Ed! — Levanté mi cabeza de un sopetón al escuchar mi nombre y miré a la persona que me había nombrado. Sin prestar atención a la fotocopiadora apreté los botones correspondientes y esta siguió haciendo sus sonidos extraños — ¡Despierta hombre!

— Uhm, si — Asentí con un poco de confusión.

Una semana llevaba y me estaba volviendo loco lentamente ya que la única voz que tenía grabada era la de la señorita Swan.

«Cullen has otra copia del capítulo cinco de "Todo queda entre familia"»

«Cullen, quiero un frapuchino de caramelo, y lo quiero ya»

«Cullen, estas fotocopias están incompletas, ve y hazlas nuevamente… mejor sacado dos por si esa cabecita tuya decide estropearlo de nuevo»

«Cullen, ayuda a Peter a trapear la entrada»

— Hey chico ¿Estás bien? — Miré al rubio que estaba chasqueando sus dedos frente a mi rostro — ¿Qué demonios te sucede? — Moví mi cabeza para despejarme y dejar de pensar en la molesta voz de mi querida jefa.

— ¿Qué es lo que necesitas? — Le pregunté con molestia. Sus ojos azules se agrandaron con sorpresa y luego brillaron con diversión. Acomodé mis gafas un tanto incómodo bajo su mirada. No había sido con intención el hablarle así.

— No seas antipático viejo, deberías hacerme un altar por hablarte, enserio — El tipo se cruzó de brazos en una actitud de ganador. Un mechón de su desordenado cabello rubio cayó sobre sus ojos y lo quitó rápidamente con un soplido de su boca. Rodé mis ojos — Vamos compañero, ayúdame con unas cosas que no entiendo y estoy seguro de que tu gran cabeza sabe hacer.

— E-está bien, idiota — Susurré entre dientes.

"Compañero" sonaba bien eso en otra persona que no fuera mi hermano. Una pequeña sonrisa apareció en mis labios.

Él era Jasper Whitlock.

En mi segundo día de trabajo un extraño chico rubio se acercó a mí para preguntarme "como mierda se prendía una fotocopiadora" Y como yo era el experto ahí (a.k.a. el chico de los mandados en la editorial) le ayudé. Su actitud y personalidad misma me hacía recordar a Emmett y no era tan difícil entablar una conversación con él. Desde ese entonces estamos almorzando juntos y alguna que otra vez aparece por mi cubículo para charlar un rato.

Es difícil pasar por alto las miradas que le dan las chicas con las que trabajamos. Pero a Jasper le gustan, el muy idiota incluso se enorgullece de ellas. Bueno, alguien como él tiene el poder para hacerlo. Era un poco más alto que yo y tenía un cabello rubio que las volvía locas, era realmente gracioso, mientras yo pensaba que su pelo eran como espaguetis espirales una vez una chica le gritó que era como hebras de oro. Además de ese acento peculiar que solo la gente de Texas tenía lo hacía mas agradable para las damas, y él lo sabía muy bien.

Si, Jasper era todo un Don Juean y la primera especie de amigo que yo hacía, también.

— Y ¿Qué es lo que estás editando ahora?

— Oh, ni te lo imaginas, es esta autora — Jasper soltó una risita — Es una especia de novela erótica, ya sabes, una de las fantasías sexuales de las chicas — Movió sus cejas sugestivamente a lo que reí — Vaqueros compañero, originarios de Texas. Las chicas tiene un algo con hombres desnudos montando a caballo… o montándolas en el caballo — Al Jasper ser originario de Texas, se entusiasmaba cada vez que le hacían editar alguna que otra novela de este tipo — Oye, ¿Edward? — Levanté la vista y alcé ambas de mis cejas. Una sonrisa amenaza con formarse en los labios de Jasper — ¿Qué estás fotocopiando ahí, eh?

— Ah, uno de los borradores que me pidió la señorita Swan, se supone que yo… — Guardé silencio cuando vi como una de sus cejas se alzaba. Fruncí el ceño y me giré hacia la maldita fotocopiadora ¡Estaba ahí! Haciendo su trabajo, fotocopiando…

Dios santo.

— Ah, ya te diste cuenta ¿no? — Resoplé, sintiendo mis mejillas colorearse — Entonces, lo haré otra vez: ¿Qué es lo que estás fotocopiando queridísimo Edward? — Me preguntó nuevamente, la diversión tiñendo sus palabras.

— Mi mano, hice veinticinco fotocopias de mi mano — Le contesté sin observarlo mientras detenía la máquina — Genial Edward, otra cosa más a la lista.

— ¿Qué lista? — Me preguntó con curiosidad mientras nos acercábamos a mi cubículo, quedaba realmente lejos de la fotocopiadora (No se si se dieron cuenta pero eso era sarcasmo). Suspiré y desordené mi cabello en señal de nerviosismo con mi mano izquierda.

— Una lista que hice en la última semana, la lista de cosas que hace que la señorita Swan me diga "Cullen ¿Es así como vas a hacerte lugar en la editorial? Esperaba más de ti muchacho" — Comenté imitando su voz. Jasper soltó una sutil risa y nuevamente sucedió.

El carraspeo.

Jodida mierda.

Nos giramos lentamente como en las películas de terror barata. Y ahí estaba mi tormento personal con ambas de sus manos apoyadas en su cadera. Nos observaba con una ceja alzada y una sonrisita en sus rosados labios. Jasper se relajó a mi lado ¿Por qué demonios? ¡Ella era el enemigo! Tieso como una tabla nos miramos por un momento, hasta que sus ojos se desviaron donde Jasper, también relajó su postura y le ofreció una sonrisa amistosa.

Yo no entendía nada, era como si yo fuera el enemigo en común.

— Jasper, es bueno verte otra vez — Su sonrisa se acrecentó — ¿Te está tratando bien Cullen? — Le preguntó con un tono de voz agradable, un tono de voz que nunca usaba conmigo y que muchas veces se lo había escuchado con el señor Black u otros de mis compañeros.

— Excelente Bella, tal como dijiste — Y otra vez esa sensación de no saber si se estaban divirtiendo conmigo o a costas de mi. La odiaba, era una sensación que se estaba haciendo bastante familiar esta semana.

— Bien hecho muchacho, algo que puedes hacer bien — Sus ojos nuevamente estaban sobre mí, con el ya característico brillo de diversión en su mirada. Suspiré y me quedé en silencio — Será mejor que sigan con su trabajo, luego de la hora de colación te quiero en mi oficina Cullen. Jasper — Le guiñó un ojo y Jasper sonrió — Cullen — Asentí con mi cabeza aun desconcertado por la familiaridad con la que se trataban.

Y yo pensaba que ricitos de oro era mi amigo ahora.

Tal vez la bruja lo había mandado a espiarme, conocer mis puntos débiles y así poder atacar a la princesa… digo, príncipe.

— ¿Qué fue eso? — Le pregunté como si nada a Jasper tomando asiento en una de las tantas mesas que componían el pintoresco local.

Estábamos en nuestra hora de colación y con Jasper habíamos decidido ir a un pequeño lugar para comer que se encontraba frente a la editorial. Era algo rústico para todos los enormes edificios que lo rodeaban, pero se sentía bien, se sentía como casa; ya podía imaginarme a Esme atendiendo tras el mesón.

Ricitos me dio una mirada y luego volvió su atención a la comida.

La verdad es que estuve toda la mañana dándole vueltas al asunto Señorita Swan siendo amigable con Jasper. Y luego descubrí que, pensándolo bien, yo era al único idiota que trataba como las reverendas. Hace pocos días había ayudado sin rechistar a Michael, uno de mis compañeros, quién había corregido uno de los tantos borradores por equivocación. Recuerdo como la señorita Swan mandó a un histérico Newton a casa mientras ella se encargaba de todo.

¿Se imaginan me hubiera pasado eso a mí?

Exacto, yo tampoco quiero ni imaginarlo.

No lograba entender el porqué se llevaba bien con todos sus trabajadores y colegas y yo era como la plaga. Siempre era como la plaga. Bueno, tendría que tenerlo asumido después de todo este tiempo.

—… Ni siquiera me estas escuchando, ya estás haciendo esa cosa que has hecho toda la mañana. Pones esos ojos de cachorro mirando a la nada y no tomas en cuenta nada a tu alrededor, enserio amigo, me gustaría poder tener esa capacidad, es como un superpoder… — Rodé mis ojos y centré mi atención en Jasper. Su superpoder era parlotear sin cansarse e irse por las ramas.

— Ya, vale, vale Jasper, ya entendí tu punto — Acomodé la montura de mis gafas y le di un mordisco a mi sándwich — ¿Qué estabas diciendo entonces? — Nuevamente volví al tema con una actitud de desinterés.

— Ah sí, Bella ¿Qué tiene?

— Oh, nada, solo me preguntaba el porqué la tratabas con tanta familiaridad, pero no es nada importante, solo curiosidad — mentira.

— Ella me lo dijo — Se encogió de hombros y le dio un mordisco a su sándwich de jamón. Alcé una de mis cejas sin poder creerlo.

— ¿Qué fue lo que te dijo?

— Que le llamara Bella, que la editorial era una enorme compañía pero también una familia y que a ella no le gustaba que sus empleados no estuvieran a gusto. Es más, se lo dice a todo trabajador, por eso me pareció un poco extraño que te llamar por tu apellido…

Alguien apiádese de mí y ayúdeme a cerrar la boca.

¿Una enorme familia?

¿Y qué familia eran? ¿Los Dursley?

Claro, todo tenía sentido ahora. Yo era el Harry Potter de esta supuesta familia que era la editorial viviendo bajo la escalera (o con un puesto vecino a la fotocopiadora en este caso), quitándole lo de ser el elegido, la cicatriz y el tipo sin nariz que quería asesinarlo, Harry y yo éramos casi idénticos.

— ¿Estás seguro de que hablamos de la misma Isabella Swan? — Mi atención estaba centrada en mi plato de comida.

Esta mierda era igual que en la secundaria, claro, Emmett y su «Ya no estás en la secundaria cerebrito» No, pero la vida te jode de igual manera.

Creo que son los lentes, ellos siempre son los culpables.

— Uhm, castaña, un poco bajita, con un buen trasero y una hermosa sonrisa — Jasper suspiró — Sip, Isabella Swan, estamos hablando de la misma persona. Y ahora es tu turno de decirme que demonios le hiciste a esa pobre mujer.

— Whoa ¿pobre mujer? Ni en sus sueños es una pobre mujer — Fruncí el ceño — ¿Y qué le hice? ¡Yo no le he hecho nada! Ella es la que se esmera en que mi estancia en la estúpida editorial sea nefasta — Chillé alzando mis manos con frustración — He estado una semana haciendo fotocopias, trapeando el piso y llevando capuchinos. ¿Enserio me estas preguntando que le hice? — Jasper comenzó a reír de la nada y yo nuevamente no entendí el porqué.

— Dios amigo, estas extremadamente jodido — Jasper volvió a reír — Bella te tiene en la mira, eso no es bueno, que una mujer te tenga entre ceja y ceja es la perdición.

— No sé qué diablos estás hablando.

— ¡Oh vamos! Estoy seguro de que se siente atraída hacia ti.

Y yo comencé a reír histéricamente.

Ni siquiera podía imaginarme a la oh-tan-alabada Isabella Swan teniendo algún interés por mi persona. Vamos, todo el mundo puede darse cuenta de ello. Una mujer independiente que lleva las riendas de su vida como quiere, con bastante dinero para hacer lo que le plazca, un cuerpo que le permite tener el amante que quiera… interesada en Edward Cullen, el cerebrito de secundaria, el pequeño de mamá, el junior, el campeón en Halo.

Para todo lo demás existe master card, escuché por ahí.

— Estas completamente loco, eso es lo que sucede.

— No puedes negar lo adorable que eres Eddie — Me crispé internamente. Por favor que no se le haga habito el llamarme así — Con esas gafas, las mejillas sonrojadas, hasta a mi me dan ganas de apretar tus lindos cachetitos y…

— ¡Ya basta! — Estuve solo a milésimas de segundo de hacer un puchero «Demonios Edward, recuerda que no estás con mamá» — Creo que te está afectando el que asignaran betear novelas eróticas, creo que es hora de irnos…

— ¿Crees que me aprovecharé de ti? No eres mi tipo, me gustan morochos…

Creo que las palabras de Jasper se quedaron en mí.

Me encontraba esperando fuera del despacho de la señorita Swan y me sentía más nervioso que nunca. Aparte de que mi mente trataba de traer a mis pensamientos el sueño, las palabras de Jasper se repetían una y otra vez en mi cabeza. Yo sabía lo imposible que era. El tipo de mujer que era Isabella Swan necesitaba un tipo especial de hombre, uno que sobrellevara su vida y todas esas cosas que hacen las mujeres, el tipo de Edward está muy por debajo de eso, el tipo de Edward se conforma incluso con muñecas inflables.

— Cullen, adelante.

Entré al despacho y cerré la puerta tras de mí.

Por alguna extraña razón no podía moverme.

Y ahí estaba ella tras su escritorio. Unas sencillas gafas acentuaban su belleza. Su mirada estaba enfocada en unos papeles que sostenía frente a si. La camisa de seda color perla le sentaba de maravilla, hacía un contraste realmente hermoso con su cabello «Y ahora sonaba como cualquier diseñador de moda, santo Dios» Su mirada dejó los documentos y se centró en mi, alzando una ceja para acompañar aquel proceso.

«"Estoy seguro de que se siente atraída hacia ti."»

Já, no me hagas reír.

— Toma asiento, por favor —Le hice caso y me acomodé con un poco de incomodidad en una de las sillas que se encontraban frente a su escritorio. La señorita Swan suspiró, se sacó sus gafas y fijó su atención en mi una vez más — Supongo que te preguntaras que has hecho mal esta vez. Te tranquilizaré diciendo que no hay nada malo aun — Rodé mis ojos internamente ante su insstencia de que en cualquier momento comenzaría el caos Bueno, necesito hacer unos pequeños cambio en el personal…

Genial.

Esta vez había durado una semana en el trabajo.

Un gran logro luego de las tres horas anteriores.

— Cullen — Moví mi cabeza. La señorita Swan tenía el entrecejo fruncido — ¿Qué dices Cullen? — Abrís mis ojos de par en par. Nuevamente había hecho lo que Jasper decía 'irme al espacio'. Trate de formas alguna palabra pero no salían de mi boca.

— Uh-hm b-bueno ¿Podría repetirlo, señorita Swan? tengo esta capacidad de unirme a la tripulación de Star Trek y no saber lo que sucede a mi alrededor, me pasa cuando pienso mucho en algo, lo siento — Me encogí de hombros avergonzado, para que decir el estado de mis mejillas. Cuando iba a ser el puto día en el que no hiciera eso, era un mal.

La señorita Isabella no ayudaba mucho a que el rubor bajara de intensidad, es más, lograba acentuarlo cuando siempre que sucedía se quedaba mirándome de una manera extraña y una sonrisa bailaba en sus labios. Era casi como si disfrutara verme así, maldita mujer, éramos como Silvestre y Piolín, siendo yo Piolín en este caso.

— Bien, como dije anteriormente — Isabella alzó una de sus cejas hacia mí, asegurándose de que esta vez le prestaba atención. La molestia era visible en todo su rostro — Ángela es mi secretaria, pero debido a su avanzado embarazo ha tenido que abandonarnos para procurar que todo salga bien con el pequeño Tyler — Una dulce sonrisa apareció fugazmente — No estoy en condiciones de hacer entrevistas para tomar una secretaria temporal debido a que estamos en fechas límites para la publicación de algunos libros bastante esperados — Sus ojos estaban en mi nuevamente — Así que Cullen, tomarás el lugar de Ángela ¿Está bien?

— Uhm, eh-h si, por supuesto señorita.

— Bien, eso es todo por ahora, cuando…

— ¿Cariño? Te necesito unos momentos — El señor Black interrumpió en el despacho de la señorita Swan — Pero si es Cullen — Le dio una divertida mirada a Isabella y luego se volvió a fijar en mi — Buenas tardes chico — Asentí en su dirección — Si me disculpas, debo hablar un asunto de suma importancia con la señorita Swan.

— Esta bien, puedes retirarte — La señorita Swan tenía su ceño fruncido — Cullen, comienzas desde mañana, no lo arruines.

— No lo haré señorita Swan — Respondí con cansancio. Ella estaba segura de que algún día arruinaría todo y haría estallar Black Swan Editorial, o algo por el estilo. No se porque pienso que aunque le demuestre lo contrario seguirá pensando así.

Dejé el despacho rápidamente para dejarlos solos ya que realmente se veía en el rostro del señor Black que iba a revelar un enorme problema. Jasper estaba fuera con sus brazos cruzados por sobre su pecho, alcé una ceja en su dirección mientras cerraba la puerta.

— ¿Qué? Quería saber si iban a patear tu trasero — Rodé mis ojos ante su explicación por estar escuchando tras la puerta — Estuve a punto de ser capturado por el señor Black… ¿Recuerdas cuando te dije que me gustaban los morochos?

— Jasper, eres completamente asqueroso, enserio, no deberían asignarte esa rama de la literatura a ti — No pude evitar reír por su estupidez. Jasper rió también y le dio una palmadita a mi hombro.

— Bueno, tu junta con Isabella salió bien después de todo señorita secretaria.

— Oh cállate.

De junior a ser la secretaria de la bruja.

— Y deja de decirme Jasper, me tienes enfermo, mis amigos me llaman Jazz, a no ser que quieras ser más que mi amigo…

¿Qué importaba? Había hecho un amigo, algo idiota, pero amigo a fin de cuentas.

Sonreí.


¡Buenas tardes!

Aquí me aparezco con el segundo capítulo :) me alegra que les gustara el primero, espero que este les agrade de igual manera. No pensé que lo tendría listo ahora, esperaba subir el fin de semana porque he estado realmente inclinada a terminar Dark Hunter estas vacaciones, y Acheron y sus 700 páginas me tuvieron hasta las 8 de la mañana pero hay que aprovechar cuando dan las ganas de escribir porque depsués se van y queda la escoba so, la lectura puede esperar por un rato. Se que Jasper aquí hace alusions a muchas cosas sobre sus gustos, pero no crean de él cosas que no son, solo eso les advierto (?) XDDDD

Bueno, como siempre les agradezco por su apoyo, reviews, alertas y favoritos :D

Lamb.