Disclaimer: La trama es mía, Stephenie Meyer igual lo es ya que la compré por Ebay, por ende, Crepúsculo me pertenece (?).
Primerizo.
Summary: ¿Quién es el bebé de mamá? ¿Quién obtuvo su primer trabajo? ¿Quién consiguió su primera erección con una mujer real? Ah sí, yo, el pequeño Eddie. Veinticuatro años bajo la sobre protección de mi familia para que un trabajo lo cambie todo. La boca del lobo… ¿O loba? Todos Humanos. Bella&Edward
Gracias a Diana Méndez (TheDC1809) Beta de FFAD (www .facebook groups / betasffaddiction ) porque de ahora en adelante me ayudará a corregir los capítulos, así que los "peors" pasaran a ser los "peros" que corresponden.
Capítulo 18: Esto es Halloween...
— Estamos muy agradecidos de que hayan acompañado a nuestro pequeño —Mamá besó la mejilla de Isabella—. Vengan cuando gusten —ahora fue el turno de Alice de ser besada—. La puerta de nuestro hogar está abierta para todos ustedes, amores —y ahora mamá finalmente llegó a Jasper, tomó su rostro delicadamente entre sus manos y dejó dos sonoros besos en sus mejillas.
— Mamá, no avergüences a Eddie así —cabe decir que fue bastante extraño que mi hermano me defendiera de ese modo— Eddie ya está crecidito y tiene pelos en todas partes de su cuerpo, y créeme mamá, según Rosalie no tiene nada de pequeño.
¿Acaso yo había dicho que me estaba defendiendo?
Pobre ingenuo.
— ¿Por qué… ¿Por qué tu novia diría eso de su cuñado? —el ceño fruncido en el rostro de Swan era de temer. Emmett carraspeó nervioso y Rosalie solo le guiñó un ojo a Isabella, causando que su ceño se frunciera aún más.
— Oh, bueno, beneficios de ser el primer amor de Eddie —resoplé y me crucé de brazos, la vergüenza se iba acumulando cada vez más en mi cuerpo. En momentos así odiaba tener un sistema nervioso. Isabella me dio una mirada a mí y luego a Rose, quien no podía estar disfrutando más de todo esto.
— El gusto fue todo nuestro, señora Cullen, muchas gracias por la invitación —Isabella le sonrió dulcemente a mamá, cambiando por completo de tema, y mamá le correspondió de la misma forma.
— Eres incorregible querida, solo dime Esme, o mamá si lo prefieres —rodé mis ojos. Esme siempre había querido tener una gran familia, con muchos niños corriendo por el jardín de su hogar, pero solo fuimos Emmett y yo.
— ¿Puedo llamarte mamá, igual?
— Nope, tú no puedes llamarla mamá, es mi mamá Jasper —le saqué la lengua infantilmente a modo de broma, estuvo todo el día llamándola así, no tenía idea de porque preguntaba ahora.
— Claro que si puedes, pedacito de cielo —Mamá apretó las mejillas de Jasper, quien solo se dejó querer. Solté una pequeña risita ante la situación.
— Espero verte luego hijo —Papá me dio un caluroso abrazo— Sigue esforzándote y da lo mejor de ti en tu trabajo, tienes amigos maravillosos y a tu hermano que siempre estará apoyándote.
— ¡Papá! Solo vivo a unas horas de aquí, ¿por qué siempre se ponen tan sensibles con la partida? —Volví a abrazarlo—. Prometo venir más seguido a verlos, y no te preocupes por mí, no hay necesidad. Espero que todo salga bien con la investigación que estás haciendo.
— Los linfocitos y yo te lo agradecemos hijo.
— Un gusto conocerte, Carlisle —Isabella se acercó a papá y dejó un casto beso sobre su mejilla. El rostro de mi pobre padre no podía estar más rojo, causando una pequeña risita por parte de mi querida jefa—. Como dije, son como dos gotas de agua.
Todos rieron en conjunto, causando que el color se acentuara en el rostro del distinguido doctor Carlisle Cullen.
…
El resto de la semana fue bastante llevadera. Alice venía más seguido y en nuestro tiempo libre revisábamos el borrador de la historia, corrigiendo aquellas imperfecciones que se veían a simple vista. Jasper a veces nos acompañaba, aún estaba tratando de hacer que Alice aceptara sus disculpas, pero la pequeña era resistente y ni siquiera la cara de gato degollado la hizo ceder un poco.
En conclusión.
Jasper andaba como aquella tribu urbana con chicos depresivos y el cabello que cubría parcialmente su rostro… ¿Emo? Todo el día y Alice lo torturaba aún más aplicándole la ley del hielo.
Por otro lado, Isabella anduvo pensativa desde aquel fin de semana que pasamos donde mis padres. Tal vez tanto ambiente familiar la había abrumado un poco, ya que aparte de andar pensativa y caminando por la nubes –aunque técnicamente aquello es imposible– andaba de un humor asqueroso y por lo mismo, no quería perturbar su ya perturbado ser. Después de todo había aprendido la lección gracias a ocasiones anteriores.
Si le preguntaba, el blanco de la diana iba a ser Eddie.
Nope.
Recuerda: la curiosidad mató al gato.
— Edward, a mi oficina ahora — ¡Recórcholis!
Me levanté perezosamente de mi puesto mientras cerraba el PDF de "La narrativa de John Smith" que me había llegado hace unos días. Estaba realmente fascinado por él a decir verdad, era un tremendo fan de Conan Doyle. Suspiré, recordando lo pobre que era y como no podía costear libros, tenía que conformarme con los PDFs.Cuando interrumpían mi lectura me ponía un poco fastidioso, odiaba que me interrumpieran cuando estaba haciendo algo que realmente apreciaba y puede que mi humor no sea el mejor en estos momentos.
— ¿Sí? —cerrando la puerta de golpe accidentalmente. Isabella alzó una de sus cejas y solo atiné a rodar mis ojos y tomar asiento frente a su escritorio— ¿Qué es lo que necesita?
— Te quería hacer entrega de la invitación a la fiesta de Halloween que celebrará la editorial —Me entregó un sobre de color borgoña con letras en dorado. Fruncí el ceño, ¿para esto me llamaba?, ¿no podía simplemente haberme pasado el sobre cuando se levanto de su asiento y fue a la puerta a llamarme?
— ¿Solo para esto me llamó? —Bufé y me crucé de brazos enfurruñado— ¿Puedo regresar a mi puesto ahora, señorita Swan?
— ¿Qué demonios es esto? ¿Tu lado rebelde o algo así? —me preguntó, mientras se ponía de pie. Rodé mis ojos, yo solo quería seguir leyendo mi libro con tranquilidad, además, no me gustan las fiestas, ¿para qué quiero ir a una fiesta?
— No, yo solo… Estaba leyendo.
— ¿Y?
— Y… No me gusta que me molesten cuando leo.
— ¿Te estoy molestando, Edward? —se apoyó contra su escritorio, quedando demasiado cerca de mí.
— Yo, uh… B-bueno...
Para ser sinceros, estaba molesto. Estaba molesto con ella y su actitud durante la semana, estaba molesto con todo y todos en realidad. ¿Por qué tenía que ser yo el único que se mostrara amable mientras todos andaban enojados? ¿Por qué tenía que aguantar que luego hicieran como si nada pasara? Isabella ni siquiera me dio mis buenos días, nunca, cero. ¿Por qué tenía que pretender que todo estaba bien cuando en realidad estaba… Molesto?
— Estas molesto —sonrió con diversión, causando que aquel bichito de la rabia picara aún más en mi—, ¿por qué estás molesto, Edward?
— No es-estoy molesto.
— ¿Estás seguro? —se inclinó hacia adelante, apoyando sus manos en los posa brazos de la silla en la que yo me encontraba, su rostro quedando a una escasa distancia del mío— ¿Estás seguro, seguro?
— Se-seguro.
¿Era necesario que se pusiera tan cerca?
— Mhm, bien —sonrió y dejó un beso en la punta de mi nariz. Claro, ahora que ella estaba de buen humor—. Irás a la fiesta, supongo —me dio una de esas miradas que no te dejaban decir 'no', asentí lentamente—. Bien, puedes invitar a tu hermano si lo deseas y a… Rosalie.
— Uh, está bien. Rose ama las fiestas de disfraces, estará encantada —comenté con despreocupación, recordando como en la secundaria armaba grandes fiestas en casa junto a Emmett.
— Ah… —Isabella volvió a recargarse contra el escritorio, pensativa— ¿Edward? ¿Qué tipo de relación tuviste con la novia de tu hermano? —y ahí no pude evitar que una carcajada saliera de mi garganta.
¿Relación?
¿Rosalie y yo?
— Creo que está completamente equivocada con respecto a eso. Rosalie y yo… —solté una péquela risita ante lo absurdo de su pregunta— Rosalie y yo es completamente aberrante, es como… no. ¡Ella será la mamá de mi sobrino! Es la novia de mi hermano, solo eso.
— Pero ella dijo…
— Ah, yo solo tuve un pequeño enamoramiento cuando era más joven —me encogí de hombros restándole importancia al asunto. Isabella bufó y se cruzó de brazos— ¿Qué? ¿Es que acaso tampoco tengo permitido eso o… ¿estás celosa?
— ¿Celosa? —Alzó ambas cejas con escepticismo, pero el brillo en sus ojos la delataba fácilmente— ¿Celosa de ella? Estás loco, cariño. Será mejor que vuelvas a tu trabajo.
— La señorita Isabella Swan está celosa, ¡quién lo diría!…
Ambos nos giramos hacía el lugar de donde provenía aquella voz. Alec estaba de pie en el umbral de la puerta, sus brazos cruzados sobre sus pectorales, lucía refrescante y más con la despreocupada sonrisa que estaba dibujada en sus labios. A pesar de que sabía que él y Jacob eran, uh, pareja, no podía evitar seguir odiándolo un poquitito. No, no odiarlo, solo aborrecerlo, porque está comprobado que el sentimiento de odio es tan gran como el del amor, y él no es así de importante para mi persona.
— Creo que a Jacob le encantará escuchar esto, ¿qué dices mon ange? —mis ojos se desviaron a Isabella, quien tenía una retadora mirada, por la cual Alec ni siquiera se inmutaba.
— Tais-toi, imbécile (1)—le contestó Isabella.
Mi escaso conocimiento de la lengua romance hizo que dejara de prestar atención a su conversación, me puse de pie lentamente para retirarme del despacho de Isabella y dejarlos hablar en su tan querido francés en paz.
— Me retiro, señorita Swan —le hice una leve reverencia que la dejó un tanto descolocada.
— Uh, está bien —frunció el ceño nuevamente. Esta mujer fruncía el ceño demasiado seguido, iba a quedar con esa marca en su entrecejo de por vida, había veces donde me picaban las manos para estirar aquella arruguita que se formaba entre sus cejas, pero luego la cordura volvía a mí.
— ¡Nos vemos en la fiesta muchachito! —chilló el francés, agitando su mano en mi dirección.
Y ahí fue la primera vez en la que noté su voz un poco más chillona de lo normal, un poco más… afeminada.
…
— ¿Y bien? ¿Qué te parece?
En realidad no sabía que decir sobre esto. Tenía a mi hermano y a mí cuñada frente a mí vistiendo unos disfraces bastante peculiares. La familia Cullen estaba hecha para avergonzarme, ¿ellos enserio pensaban salir así? Claro que lo pensaban, ambos me sonreían esperando la aprobación de sus tan ingeniosos disfraces.
Yo estaba sin palabras sinceramente.
¿Por qué a mí?
— ¿Qué son exactamente? —nunca debí preguntarlo, pero necesitaba que confirmaran mis dudas.
— ¡Vamos Eddie! ¿Enserio? Pensé que eras un poco más inteligente —Emm rodó sus ojos— Yo soy el amigo espermatozoide y mi querida Rosie —tomó la mano de Rosalie y la hizo girar en su lugar— Mi querida Rosie es, redoble de tambores… ¡Un óvulo fecundado! Ingenioso, ¿huh? Así nuestro piojo puede estar disfrazado también, somos los mejores.
Me quedé aturdido por un momento, Emmett enserio pensaba que era el mejor por pensar en esos disfraces, él estaba realmente orgulloso de su oh-gran-creatividad. De Emmett podía esperarlo, a él no lo importaba hacer el ridículo ni dejarme en ridículo, pero… ¿Rosalie? ¿Rosalie luciendo como un balón con un dibujo de un feto en su panza?
— ¿Qué piensas, Eddie? —Rosalie tenía una sonrisa en sus labios, una sonrisa un tanto tirante para ser verdadera.
Y por segunda vez en el día no pude evitar soltar una gran –gran– carcajada.
— Definitivamente se ganarán el premio al mejor disfraz esta noche —le di una palmadita en el hombro a Emmett, mientras me encaminaba a mi habitación— en unos minutos salgo, así podremos irnos finalmente.
— ¿Estás seguro de que no te avergüenza que aparezcamos así en la fiesta? —me preguntó Rosalie, con una nota de nerviosismo en su voz.
— Nope.
— ¿Por qué lo íbamos a avergonzar? ¡Nadie tendrá disfraces como estos!
— ¿Estás seguro, seguro, Eddie? ¿¡Eddie!? —solté una pequeña risita mientras me encerraba en mi habitación.
Me compadecía de mi futuro sobrino por los padres que iba a tener.
…
— ¿Frodo?
— ¡Soy Merry, joder!
— ¿Sabes? Nadie los toma mucho en cuenta, en la película, digo. Pippin tiene su momento cuando le canta a Denethor en Minas Tirith y Merry… ¿Cuál era Merry? ¿El que va en caballo con la ayuda de Eowin? Como sea, deberías haber sido Frodo, todo el mundo sabe quién es Frodo… o Bilbo, ese sí que es el hobbit…
— ¿Y a ti qué te importa, Spidey? ¡Yo quería ser el jodido Merry y punto! —Se cruzó de brazos y luego apunto –y esto fue totalmente incómodo para mí– mi entrepierna— ¿Estás usando un calcetín ahí o qué? —me sonrojé ante el comentario de Jasper y rodé mis ojos para alejar la vergüenza de mi.
— Cállate, idiota.
— Como sea, ¿has visto a Alice? —Negué con mi cabeza— ¿Y de qué demonios está disfrazado tu hermano con su novia?
— No preguntes.
— Entiendo —Jasper me dio unos golpecitos en la espalda a modo de consuelo— Por cierto, Isabella te estaba buscando, creo que aún está en su despacho —al Jasper decir eso, mi teléfono celular comenzó a vibrar— ¡Eso es! ¿Tienes tu celular metido ahí, cierto?
— No, Jasper, no llevo un calcetín y definitivamente no es mi celular —Rodé mis ojos y saqué mi celular de un pequeño bolsillo secreto que Rosalie le había hecho a mi disfraz de Spiderman— ¿Diga?
— ¿Edward? ¿Estás con Jasper?
— Si, señorita Swan, está junto a mí.
— ¿Podrías decirle que vaya a la locación del evento y se haga cargo de recibir a la gente? —Fruncí el ceño ante su extraña petición— Y de paso, ¿podrías venir a mi despacho? Dile a Jasper que vaya con tu familia, si así lo quieres, pueden tomar prestado a Demitri.
— Eh, sí, claro, en-enseguida le informo.
— Muchas gracias, Edward, te espero.
— Uhm, ¿Jasper? —Jasper me observaba con una de sus rubias cejas alzadas— La señorita Swan me pidió que te dijera que fueras a la recepción del evento y te hagas cargo de recibir a la gente, Demitri está a tu disposición.
— ¿Q-qué? —Los ojos de mi amigo no podían estar más grande debido a la sorpresa— ¿Demitri? ¿El ruso con cara de mafioso? ¿Estás loco? Prefiero tomar el subway.
— Debes irte con Emmett y Rosalie —apunté a los dos, que estaban observando unos cuadros que se encontraban colgados en las paredes del pasillo— Isabella quiere que me presente en su despacho, entonces… —rasqué mi nuca nerviosamente— Solo, hazle caso, ¿sí?
— Está bien —estuvo de acuerdo con cansancio— Es realmente injusto que yo me lleve todo el trabajo pesado para que tú puedas follar tranquilamente con…
— ¡Cállate! —chillé con las mejillas arreboladas. Todo para Jasper significaba sexo, sexo y más sexo.
Odio la palabra sexo.
Como también odio esa palabra que empieza con C y termina con lítoris.
— ¡Rosalie, Emmett, hora de irnos, andando, Eddie necesita un momento a solas antes de ir a liberar su frustración sexual! —conté mentalmente para no destriparlo. Mi hermano y Rosalie se despidieron de mi alegremente, Emmett estuvo a punto de hacer una broma pero Rose lo detuvo.
Me quedé parado en medio del pasillo viendo como desaparecían.
Bien, ahora había que lidiar con Isabella Swan.
Camine despreocupadamente hacia su oficina. Jasper tenía razón sobre mi disfraz, era demasiado apegado al cuerpo, nunca debí mandar a Emmett a hacerse cargo de los disfraces, pero ya era demasiado tarde para arrepentirse. Cuando finalmente llegué al despacho golpeé suavemente la puerta con mis nudillos, tres veces.
— ¡Adelante!
Y abrir la puerta fue lo peor que he hecho en toda mi vida.
Estaba loco.
Si no fuera porque no fumo, pensaría que confundí un cigarrillo normal con uno de esos que te dan risa.
Estaba alucinando o de verdad Isabella estaba vestida de Ms. Marvel (2).
O ella lo había hecho de pura coincidencia, o en verdad había descubierto que era mi superheroína favorita.
O también Jasper pudo haberle dicho sobre el pequeño póster que tengo en el techo de mi pieza.
¿Mujer Maravilla? ¿Enserio yo la había imaginado como la Mujer Maravilla? El traje de Ms. Marvel le quedaba como anillo al dedo, obviando el distinto color de cabellera, ya que la superheroína era rubia, Isabella lucía despampanante. La malla negra con un rayo dorado estampado en su torso acentuaba su figura, claro que lo hacía si era lo único que cubría su cuerpo.
Justamente había elegido uno de los trajes más actualizados de Ms. Marvel, los de los primeros tiempos eran recatados, ya saben; mangas largas, cuerpo completo. Pero claro, Isabella tenía que causarme un paro cardiaco.
Lo peor era el corte de la malla que estaba utilizando.
Estúpido y sensual rebaje.
Debería ser un pecado, ese traje, deberían prohibirlo.
Isabella debería ser ilegal de igual manera, ¿es que acaso no sabía que había una probabilidad muy alta de que si ella era vista en esas fachas la población masculina y/o femenina –en su defecto– podía sufrir de un paro cardiaco?
— Y dime, ¿te gusta? —dio una vuelta lentamente dejándome apreciar su trasero.
Jasper estaba en lo cierto sobre el trasero de Isabella.
— Y-yo… —me había quedado completamente sin habla.
— No quise colocarme la peluca rubia, estuve tentada a utilizar el traje de Diamondback (3), ¿sabes? —Abrí mis ojos desmesuradamente. Ella sí quería matarme— Es castaña, fuera peluca… pero Ms. Marvel es mi favorita, además creo que el traje me queda de maravilla, ¿qué piensas? —Me quedé en silencio sin saber que responder, mi lengua no quería ayudarme a articular palabra alguna— ¡Oh, y encajamos! —Se acercó a mi rápidamente y se enganchó de mi brazo— Ms. Marvel y Spiderman, quién iba a decirlo.
— ¿En-encajamos? —yo era fiel a Gwen Stacy, por muy seductora que Ms. Marvel me pareciera ahora.
— Claro, en los nuevos vengadores Ms. Marvel admite tener un pequeño enamoramiento por Spiderman, ¿qué sucede? Tú eras el rey de los cómics aquí, deberías saber eso.
¿Qué sucede?
Bueno, sucede que el traje de Spiderman fue una muy mala idea, sobre todo por la forma en la que marcaba mi entrepierna y que yo había querido obviar anteriormente gracias a las insinuaciones de Jasper, pero ahora era imposible, sumamente imposible cuando alguien en la zona sur de combate había decidido hacer acto de presencia en el despacho de la señorita Swan, y todo porque ella se pegaba a mí en ese diminuto traje –si se le podía llamar traje a ese insulso pedazo de tela– pensando que era de hierro.
Era Spiderman, no Iron Man.
Iba a ser una larga, larga noche.
(1) "Cállate, idiota"
(2) tinyurl (punto) com (slash) cd34qy8
(3) tinyurl (punto) com (slash) d6kllg2
¡Buenas tardes!
Soy la peor, lo sé, me demoro un siglo y les traigo un capitulo corto, de todas formas este es como un capitulo introductorio al siguiente donde Eddie aprenderá algunos truquitos. Siento la demora, nuevamente, y no se que mas decirles la verdad proque estoy mueeeeeeeeeerta, gracias al recital que fui, Mysteryland, me fui el jueves y llegué recién hoy, así que les subo el capitulo y me voy a dormir un poco, o tal vez facebook me absorva como siempre.
¡Muuuchas gracias por sus hermosos reviews, alertas y favoritos!
Todas ustedes son un amor con el apoyo que me dan y sus lindas palabras :)
~ Lamb.
