Disclaimer: La trama es mía, Stephenie Meyer igual lo es ya que la compré por Ebay, por ende, Crepúsculo me pertenece (?).
Primerizo.
Summary: ¿Quién es el bebé de mamá? ¿Quién obtuvo su primer trabajo? ¿Quién consiguió su primera erección con una mujer real? Ah sí, yo, el pequeño Eddie. Veinticuatro años bajo la sobre protección de mi familia para que un trabajo lo cambie todo. La boca del lobo… ¿O loba? Todos Humanos. Bella&Edward
Gracias a Diana Méndez (TheDC1809) Beta de FFAD (www .facebook groups / betasffaddiction ) porque de ahora en adelante me ayudará a corregir los capítulos, así que los "peors" pasaran a ser los "peros" que corresponden.
Capítulo 23: La primera proposición de Eddie.
— ¿D-Diga?
— ¿Dónde estás hermanito?, mamá ha estado tratando de comunicarse contigo y no le contestas el teléfono, sabes cómo se pone mamá cuando hace eso por Dios, ¿qué es lo que te tiene tan ocupado?
— B-bueno, Emmett, v-verás… —tragué saliva y cerré mis ojos un momento— Y-yo no p-puedo hablar m-muy bien ahora…
— ¿Por qué estas tartamudeando?, ¡tú solo haces eso cuando estás nervioso!, ¿en qué problema te metiste?... no me digas, ¿las drogas otra vez Eddie? ¡Te lo advertí hermano!, ¡te dije que esas cosas era malas para ti! Pero nadie escucha a…
— Tu hermano está ocupado en estos momentos, dile a Esme que Edward está en una muy importante reunión conmigo, ¿está bien? Y deja de joder por todo lo santo.
— ¿B-Bella?
— La misma.
— ¿Q-qué le estás haciendo a mi hermanito?
— Nos vemos, Emmett —Isabella le cortó a mi hermano y luego clavó sus ojos en mí. Una pícara sonrisa se extendió por sus labios y acarició su nariz suavemente con la mía— ¿Dónde estábamos? —susurró, agrandando la sonrisa si es que era posible. Volví a tragar saliva y sentí mis mejillas colorearse.
No es que…
Bueno, es solo…
Isabella era una máquina.
— Uh, Isabella —murmuré, cuando la sentí dejar un pequeño beso en mi barbilla— ¿n-no es hora de ir a trabajar?
— Hmpf, Jacob puede encargarse de ello —respondió sobre mi piel, mandando pequeñas descargas a lo largo de mi cuerpo— Nosotros tenemos mejores cosas que hacer el día de hoy, ¿no crees? —ahora dejó un casto beso sobre mi manzana de Adán.
— B-Bueno, estuvimos toda la noche haciendo mejores cosas, uh… —tomé su rostro con delicadeza entre mis manos y lo puse a la altura del mío— ¿E-enserio quieres seguir? Digo… yo, bueno…
— ¿Tú no quieres? —me preguntó confundida, ladeando su cabeza levemente— Eres tan extraño…
— N-no es eso —me sonrojé y rasqué mi barbilla distraídamente— bueno, es solo que no me gustaría que la gente ande hablando cosas.
— ¿Qué cosas va a hablar la gente, Eddie? —finalmente dejó su ataque de seducción y acomodó su barbilla sobre sus brazos que estaban cruzados por encima de mi pecho— ilumíname.
— Ah, bueno… ¿Sobre nosotros?
— ¿Y porqué deberían hablar ellos sobre nosotros, cariño?
— P-porqué… Porqué me estás dando el día libre para quedarme aquí contigo y-y hacer cosas —Isabella rió.
— ¿Y cómo van a saber ellos que estamos haciendo cosas?
— ¡P-pues no lo sé! ¿Especulando? Yo no quiero que ellos digan que tengo un trato especial por… —desvié la mirada y carraspeé— por…
— ¿Por qué?
— Por… estar contigo —susurré avergonzado.
— ¿Estás conmigo, Edward?
— ¿Sí? —respondí su pregunta con otra pregunta, era un genio. Entrecerré mis ojos, inseguro. Por un lapsus de tiempo ninguno de los dos habló e Isabella solo me observaba con esa sonrisita planta en su rostro. Me estaba incomodando un poco, ¿estábamos juntos? Yo lo había supuesto, digo, nosotros habíamos… hecho cositas.
— Eres un tonto, ven aquí —posó su mano en la parte trasera de mi cuello y me acercó a ella para posar sus labios sobre los míos. Fue un efímero beso— Te quiero, no necesito ser parte de las etiquetas de la vida, "amigo, novio, amante", solo con que lo sepas es suficiente —sonreí contra sus labios y asentí con tranquilidad.
— T-Te quiero también… —susurré, aun no estaba acostumbrado del todo a decirle aquellas simples palabras que significaban mucho para mí después de todo. Isabella arrugó su pequeña nariz al reír y volvió a besarme.
— Bueno, será mejor que nos pongamos de pie para alistarnos —fruncí el ceño— No querrás llegar tarde al trabajo, ¿o me equivoco? —sonreí y asentí— bien, porque a la noche te quiero aquí nuevamente, así que mientras más rápido terminemos con los deberes de hoy, mejor —rodó sobre mi y cayó sobre la cama, cuando se puso de pie me miró por sobre su hombro y me guiñó un ojo— Sabes, Eddie, una ducha no le hace mal a nadie…
— Ah, sí. Puedo hacer el desayuno mientras te duchas, si quieres…
— Me refería a que podríamos ahorrar agua.
— ¿Eh?, ¿cómo vamos a ahorrar agua?, ¿tendremos un tiempo estimado para ocupara la ducha?
— ¡Joder, Edward! —Isabella me quitó las sábanas de encima y me dejó así como Dios me trajo al mundo sobre la cama. Cubrí mi hombría con una de las almohadas, sintiendo mis mejillas calientes nuevamente— Ahora, ponte de pie y ven a tomar una ducha conmigo.
— Ah, era eso, ¿por qué simplemente no podías decir eso? "Edward, ven a tomarte una ducha conmigo" no, tenías que empezar con esos extraños juegos de palabras que nunca he logrado entender. Emmett siempre me molestaba por ello cuando éramos más jóvenes —Isabella rodó sus ojos y jaló de mi mano para que abandonara la cama.
Recién ahí reparé en que ella estaba tan desnuda como yo.
Oops.
— Edward, levántate.
— ¿P-puedo quedarme con la almohada?
— ¿Por qué? ¡te conozco entero, chico!, ¿qué es lo que te avergüenza ahora?
— ¿P-por favor? —Isabella me observó con suspicacia y se acercó lentamente a mí, que ya me encontraba de pie junto a la cama— ¿Sí? Y… ¿podrías ir tu primero? Yo te sigo, solo, necesito deshacerme de algo…
— ¿Tienes un problema matutino, Eddie? —sonrió abiertamente— Ven, vamos a la ducha, te aseguro que será de bastante ayuda tu problema. Y quítate esa almohada…
— P-pero…
—… o te la quitaré yo —suspiré y me di vuelta para quedar de espaldas a Isabella. Ahí fue cuando sentí una nalgada proveniente de su pequeña mano— ¿te dije lo mucho que me gusta tu trasero?
— ¡Isabella!
— ¿Qué? —se encogió de hombros con inocencia, con la permanente sonrisa en su rostro— ¿estás listo para la ducha de tu vida? —me preguntó con diversión, entrelazando nuestras manos— ¡Y deja de cubrirte! No es como si no lo hubiera visto en ese estado, besado, tocado…
—Y-ya, lo e-entendí.
—Bien, vayamos a hacer nuestra buena acción del día ahorrando agua para salvar el planeta.
No pude hacer más que reír.
¿De qué servía decirle que no ayudaría de mucho el que "ahorráramos agua" siendo que incluso si tomábamos un baño por separado ni siquiera ocuparíamos el uno por ciento de toda el agua que cubre nuestro planeta? Y era bastante agua, ya que irónicamente a pesar de su nombre, "Tierra", el planeta tenía más porcentaje de agua que tierra misma.
— ¿En qué estas pensando?
— Oh, nada… n-no es nada. Hagamos nuestra buena acción del día —volví a sonreír cuando nos metimos juntos a la ducha.
Ajá, no serviría de nada decírselo.
…
— ¡Joder, tienes pegado en la frente un cartel de "la mejor follada de mi vida" que te digo, hermano!
No sé porque me sorprendí cuando escuché el grito de Jasper. Era Jasper después de todo, ¿qué otra cosa podría esperar de él? Rodé mis ojos y sonreí estúpidamente. Había estado sonriendo de esa forma a lo largo del día, ¿qué más podía hacer? Era como si fuera inmune a todas las desgracias del mundo y desgracias propias, como por ejemplo, cuando me regañó mamá por no haber contestado mi teléfono. En realidad, no escuché mucho lo que decía porque sinceramente mi cabeza estaba en otra parte.
En Isabella, tal vez.
Me estaba volviendo un cursi, todo culpa de mi hipotálamo.
— Tendremos que ir a por unas copas para que me cuentes como…
— Ni en sueños, nunca, ni aunque me paguen, ni aunque me consigas una reunión con Stan Lee (1) volveré a beber, al menos no contigo y Emmett… tampoco creo que Rosalie deje libre a Emmett, puede que incluso lo haya encadenado como la bestia que es —Jazz rodó sus ojos y se dejó caer en la silla frente a mi escritorio.
— Eres un marica. Y qué decir de tu hermano, esa noche quedó bastante claro quién lleva los pantalones en la casa.
— Sí, bueno, no creo que recuerdes mucho de ello, devolviste incluso el desayuno de la semana pasado y luego te quedaste dormido profundamente, si no me equivoco.
— Estaba actuando, por supuesto.
— Ajá —comencé a mirar las hojas que tenía frente a mí con las citas de Isabella.
— Hablo enserio, fue una actuación digna de un Oscar. ¿Leonardo DiCaprio? Mis bolas.
— Lo que tu digas, Jazz —seguí sin prestarle mucha atención.
— ¿Por qué no me crees?
— Yo estaba ahí esa noche, ¿recuerdas? —rodé mis ojos y observé a mi amigo— Estaba ahí cuando vimos a Alice también…
— No me recuerdes eso.
— ¿No?, ¿por qué? Pienso que fue una declaración de amor muy… Tú, al fin de cuentas. Lástima que no alcanzaras a escuchar lo que Alice...
— ¡Cállate! —Jasper desordenó su cabello y se sonrojó. Solté una gran carcajada— No es gracioso, me humillé en la calle frente a muchas personas, no tuvo nada de gracioso Edward. Y tú, que eres mi amigo, ¡debiste haberme detenido!
¿Y perderme aquel show que dio?
Podía ser un poco lento, pero no era estúpido.
…
— Ahora iremos a dejar a Jasper y luego tú y yo tendremos una conversación.
Solté un bufido con olor a alcohol y me crucé de brazos enfurruñado. ¿Y si yo no quería conversar con ella?, ¿qué? Jasper estaba esparramado en el asiento frente a nosotros, un escueto ronquido inundaba el ambiente. Luego de haber devuelto toda su comida había caído rendido como un bebé a los brazos de Morfeo, incluso se mantuvo durmiendo cuando nos detuvimos para dejar a mi hermano, quien como él.
— ¿D-donde es-sta A-Alice? —le pregunté a Isabella, recordando que Jazz, a pesar de haberse enrollado con rubia número tres… ¿o era la número dos? Como sea, a pesar de eso, estaba un tanto histérico sin saber de la pequeña.
— ¿Qué?, ¿acaso este estaba preocupado? —me preguntó, haciendo un gesto con su cabeza hacia Jazz— porque yo lo vi bastante feliz con esa fulana sobre sus piernas, al igual que tú.
— Bah.
Isabella me asesinó con la mirada y tuve que morder mi lengua para no sacársela. Isabella hizo que Dimitri se detuviera fuera de un restaurant Árabe que había en nuestro camino. Swan se bajó del auto, no sin antes advertirme que me quedara dentro y en silencio, y desapareció por la entrada del sofisticado lugar. Jasper seguía roncando ahí como si no hubiera hecho nada, lo envidiaba un poco por su habilidad de desconectarse de la realidad.
Mis ojos se sentían pesados, ¿cuándo iba a poder recostarme sobre una cama?
— ¿Qué ese idiota hizo qué? —pestañeé un par de veces para espabilar. La voz se concentraba fuera de la limusina pero de igual manera se escuchaba todo con claridad— Es un… Yo no… lo voy a matar.
— Esta bastante muerto dentro, Al.
— Nunca debí dejar que llevara a Edward por el mal camino, es la peor influencia de la vida.
— Hmpf, claro, como si Edward no estuviera bastante peludito ya para saber qué coño anda haciendo —podía imaginar a Isabella cruzada de brazos y con una mirada de muerte luego de que soltara aquella frase.
— ¿A-Alice? —centré mi vista en el muerte viviente que estaba frente a mi— ¿M-mi dulce y queriiiiiida A-Alice?
Jasper se enderezó en su puesto rápidamente, tan rápido que pude ver como su rostro cambiaba de color al hacer un brusco movimiento con su cabeza. Busco a tientas el botón que controlaba la ventana que estaba de su costado y cuando finalmente lo encontró y la ventana comenzó a bajar, se apoyó en ella mirando hacia afuera como un labrador cualquiera.
— ¿Jasper?, ¡Idiota, vuelve a meter la cabeza dentro de la limusi… Oh no, oh jodidamente no —la voz de Isabella se escuchaba al borde del histerismo, vi como la puerta de Jasper era abierta rápidamente y este caía de bruces al suelo— No vomitaras en mi auto, no lo harás.
— ¿A-Alice?, ¿es-stas aquí o es-s una vil j-jugarreta de mi mente e-enamorada? —Jazz estaba prácticamente chillando sin levantarse del suelo. Dio media vuelta y quedó sobre su espalda, observando a Alice que lo miraba sin decir palabra alguna— ¡N-ni las-s estrellas-s, ni la luna s-se comparan a tu bellez-za!, oh hermosa A-Alice…
— ¿Qué es lo que estás haciendo? —murmuró Alice, con el ceño fruncido— Bella, gracias por traer el borrador, cosa que tú —me apunto a mí, que estaba viendo todo montado sobre el automóvil— deberías haber hecho. Amiga, ¿podrías llevarte a este de aquí? Sabes que debo acabar con la reunión pronto y…
— ¡N-No! —chilló Jazz, tomando el tobillo de Alice con su mano izquierda.
— Jasper, suéltame —murmuró Alice entre dientes cuando un pequeño grupo de gente comenzó a amontonarse en el lugar.
— ¡T-Tú no lo entiendes-s!, hay algo muy im-importante que debo dec-cirte —Jasper carraspeó y sin levantarse del suelo, ni tampoco soltar el pie de Alice, comenzó— Lo s-siento.
— ¿Lo sientes?
— Por haberme manos-seado con una rubia en el bar.
— Esta bien, no importa, ¿recuerdas? —Alice volvió a mover su pie para zafarse de su agarre— lo nuestro era algo sin ataduras.
— ¡Es-espera! Déj-jame hablar —Jasper quedó sobre su estómago ahora— Y-yo quiero algo con ataduras-s… y-y-y que me llames-s a toda hora del día, y-y que te pongas-s celos-sa cuando te diga que he bes-sado a una rubia con buenas-s tetas-s. ¡Q-Quiero es-so y mucho mas-s s-señorita Brandon porque yo la a-amo!
Un silencio sepulcral se apoderó del lugar, el cual estaba bastante abarrotado de gente en estos momentos, quienes miraban expectantes la escena que mi amigo estaba haciendo en el suelo. Quería reír, porque Jasper estaba haciendo el completo ridículo como siempre. Isabella estaba por las mismas, mordiendo su labio inferior tratando de aguantar las ganas y mirando a sus lados. Alice era otra historia.
Su pequeña boca estaba abierta en una "o".
— ¿Señorita Brandon?, ¿está todo bien?
— Todo bien, regrese dentro señor Nakashima, lo sigo —creo que aquel era el hombre con el que estaba teniendo una reunión de negocios. El asiático asintió y dio media vuelta para regresar al local. Alice le dio una nueva mirada a Jasper y luego suspiró sonoramente— Jasper, idiota, ¡yo solo quería que tu lo dijeras, no era necesario que vinieras en este estado para decírmelo de esta forma!, eres un… —su ceño se frunció y nuevamente observó a Jasper con intensidad. La sorpresa se reflejó en su rostro y bufó— Eres un idiota —rodó sus ojos y le hizo un gesto con la cabeza a Isabella, luego se desprendió del agarre de Jasper y el show terminó.
Jasper se había quedado profundamente dormido en el suelo y Dimitri tuvo que cargarlo dentro de la limo.
No había escuchado nada de lo que Alice había dicho.
Pobre alcohólico.
…
— ¿Has hablado con ella? —le pregunté desinteresado, tecleando algunas cosas en el computador, cosas que no lograba saber que eran. Isabella estaba en su oficina con el señor Black, ella finalmente le estaba contando acerca de lo que su padre había hecho, así que estaba un tanto impaciente por saber que iba a suceder.
— ¿Estás loco? —soltó un suspiro teatralmente y luego rió— No, nunca lo haré… En cambio, tú podrías decirme que fue lo que dijo.
— No lo haré.
— ¡Pero Eddie!, ¡eres el peor amigo!
— Me lo has dicho unos cientos de veces, Jazz. Tú deberías ir y hablar con ella, disculparte, no sé, la cosa que hagas tú. Y si tanto te interesa saber lo que ella dijo, ¡pues ve y pregúntaselo!
— Pero que consejo, ¿huh? ¡Cuando sigas tus propias palabras te haré caso! —rodé mis ojos y lo observó por sobre mis gafas.
— Tú me dijiste eso, y yo seguí tu consejo respecto a Isabella —le recordé. Jasper sonrió socarronamente y meneó sus cejas de arriba hacia abajo. Resoplé y puse mi atención en las manecillas del reloj.
— Doy buenos consejos, ¿no crees?
— Si, Jasper.
— Soy el mejor dando consejos.
— Ajá.
— Debería seguir mi propio consejo.
— Por supuesto.
— Y tú deberías pedirle a Bella ser tu novia.
— Mhmm… Espera, espera, ¿qué?
— Me escuchaste —Jasper se puso de pie lentamente y se apoyo con los codos en mi escritorio, inclinando su rostro un poco cerca del mio— ¿O ya lo hiciste? Si lo hiciste, te felicito por tener cojones. Si no lo has hecho aún, ¿a qué mierda estas esperando, idiota?
— ¿P-por qué cambiamos tan rápido el tema de nuestra conversación? —le pregunté confundido. ¿Desde cuándo habíamos empezado a hablar de Isabella y yo?— Yo… No le pedí ser mi novia, ella dijo algo sobre "las etiquetas no me importan" o algo así, ¿por qué debería pedirle ser mi novia cuando a ella no le importa?
— Ah, joder, siempre sigues todo al pie de la letra —me dio un pequeño golpe en la cabeza y se enderezó— Entiende, cuando las mujeres dicen cosas como: "Tengo frío" ellas quieren que tu las abraces, no que les digas lo obvio como "¿Por qué no trajiste una puta chaqueta?". O cuando tiene esa cara de perro y le preguntas si les pasa algo y te salen con un "No" es un jodido "Si". Así que si Bella te dijo que no le importaba nada de eso, ¡le importa, idiota!
— ¿Le importa?
— Sip.
— ¿Debo pedirle que sea mi novia? —Jazz asintió— ¿Cómo hago eso?
— Ah, bueno, no sé —se encogió de hombros y acarició su barbilla pensando— Una mierda de esas, como las de la televisión, no tengo idea Eddie, se romántico.
— ¿Romántico? —fruncí el ceño y me paso ambas manos por el rostro un tanto estresado— ¿No puedo simplemente preguntarle si quiere ser mi novia? —todo tenía que ser más complicado siempre, ¿por qué?
— Todo suena más hermosa si incluyes "Las rosas son rojas, las violetas azules…" al principio —Jasper asintió, como alabando su teoría— Sip, mira, intentémoslo: Las rosas son rojas, las violetas azules, si te abres de piernas te meto el…
— ¡Jasper, por Dios! —chillé, abriendo mis ojos de par en par.
— ¡¿Qué?! —gritó en respuesta, con una expresión de inocencia en su nada inocente rostro.
— ¿Cómo puede eso sonar romántico?
— ¡Si suena bien!, ellas quedan encandiladas con la primera parte, es el contexto de la cosa hermano, es algo así como decirle: Quiero que me hagas una mamada a la luz de las velas. ¿Lo captas?, ¡la luz de las velas es la clave! —no podía creer toda la estupidez en un ser humano.
— Jasper, creo que lo mejor es que vayas a hablar con Alice.
— ¡Alice, si! —su rostro se iluminó y me guiñó— Suerte con Bella, y deséame suerte a mi también.
— Suerte, Jazz —sonreí mientras lo veía alejarse por el pasillo que daba al resto de los cubículos.
Suspiré respirando la tranquilidad del lugar cuando Jasper se hubo ido. Seguí con mi trabajo, esperando a que el señor Black saliera en cualquier momento para recibir las buenas-nuevas de la situación, aunque ahora no podía dejar de pensar en lo que me había dicho Jasper. ¿Isabella en realidad esperaba que yo le pidiera ser mi novia?, ¿por qué no lo había dicho, entonces?, ¿es que no se ha dado cuenta aún que soy lento cuando se trata de estas cosas? Bueno, a veces era lento con casi todo.
Solo a veces.
Suspiré y, con nada que hacer, abrí mi facebook a la espera.
Emmett Cullen: ¡Isabella y Edward, sentados en un árbol, f-o-l-l-a-n-d-o!
¿Por qué tenía que ser mi hermano? Traté de ignorar su ventana cuando escuché el característico 'pop' pero fue imposible porque la muy ingrata se abrió sola, y ahí estaba, Emmett molestándome a la distancia. Tenía un leve temor acerca de Emmett siendo consciente del nuevo estatus de mi vida sexual. Emmett era igual a Rosalie, Rosalie guardaría silencio, pero Emmett… Es hora de cruzar los dedos para que no le diga a mamá.
Edward Cullen: No sabes cuan gracioso eres, me destornillo de la risa, Theodore.
Emmett Cullen: ¡No me llames así, Eddie!
Edward Cullen: Deja de estorbar, entonces. ¿Qué es lo que estás haciendo?, ¿Rosie te dejó salir de casa finalmente?
Emmett Cullen: ¿Me preguntas a mí, querido hermanito, si me dejaron salir de casa cuando eras tú el que estaba follando como conejo desquiciado? Jajajaja, érés bástánté grácíósó.
Edward Cullen: ¿Por qué rayos estás escribiendo así, Emmett?
Emmett Cullen: ¿Ásí cómó, hérmánító?
Edward Cullen: Oh Dios santo, estás enfermo, ¡mis ojos sangran! Adiós.
Emmett Cullen: jejeje.
Rodé mis ojos y decidí que lo mejor era salir de facebook. Cada vez que entraba a esa red social era asaltado por Emmett y sus extrañas costumbres, y cuanto amaba Emmett molestarme, ni siquiera por internet podía salvarme de ello. A lo mejor, tendría que cerrar el facebook definitivamente, no era como si lo usara mucho, era solo para el ocio y para que Jasper y Emmett se rieran a costas de mi.
Sí, tal vez era la mejor opción.
— Hey, Cullen.
Alcé la vista y me encontré con el francés de Alec, quién sostenía una pequeña bebé entres sus brazos. Se le veía más feliz de lo que él siempre era. Y por extraño que sea, la pequeña niña tenía sus ojos. Le di una leve sonrisa y observé a la pequeña, embelesado. ¿Así sería cuando el piojo de Rosie y Emm estuviera finalmente con nosotros?
— Señor LeBlanc, ¿en qué puedo ayudarle?
— ¿Jake está dentro, aún? —me preguntó, tomando asiento en uno de los sofás. Asentí en su dirección— Joder… oops, quiero decir: Recorcholis —se corrigió, dándole una pequeña mirada a la niña, quien no estaba ni enterada del mal vocabulario que usó su padre— Cullen, ¿podrías sostener a Annette un momento?
— Uh, cla-claro —rodeé el escritorio y caminé hacia el señor LeBlanc, quien me entregó la niña con sumo cuidado— ¿Annette? —pregunté, sosteniendo a la pequeña babosa entre mis brazos.
— Uhu, francés, de mi abuela —comentó distraído, buscando algo en el gigantesco bolso rosado que colgaba de su hombro derecho cuando llegó— Necesito ir a preparar su mamila, ¿puedes sostenerla unos minutos? —asentí distraído, viendo como la bebé se metía sus manitas a la boca y las babeaba— Bien, gracias. Has sido de mucha ayuda, ¡Su padre no está cuando lo necesito! —chilló desapareciendo por el pasillo. No pude hacer más que sonreír.
La pequeña niña era muy linda, su carita regordeta estaba adornada por unos adorable cachetes rosados que hacían juegos con los grandes ojos azules que enmarcaban su rostro. Su cabello era oscuro y lacio, era inconscientemente una buena combinación del señor Black y el señor LeBlanc. Oh, y tenía una pequeña fijación con mis lentes, los cuales estaba tratando de tocar con sus pegajosas manos a toda costa.
— N-no, pequeña Anne, con los lentes de tío Eddie no se juega, o no podrá ver, y podremos caernos y sufrir una contusión cerebral, tus papis no querrían eso y probablemente me matarían, ¿sí? —la bebé me observaba con el ceño fruncido mientras yo le explicaba el porqué no podía quitarme los lentes— y tío Eddie no quiere morir aún, así que será mejor que mantenga sus lentes —Annette me regaló una sonrisa desdentada y unos pequeños gorgoteos que abandonaron sus labios.
— Vaya, nunca pensé que el chico sería bueno con los bebés.
Me giré con la pequeña Anne en mis brazos para ver a Isabella y Jacob en el umbral del despacho observándome con una sonrisa en sus rostros. Me sonrojé sin poder evitarlo y la bebé soltó una pequeña risita antes de poner su manita sobre mi mejilla. El señor Black negó con la cabeza sin quitar la sonrisa de su rostro y se acercó a nosotros, extendiendo sus brazos.
— Uh, el señor LeBlanc fue a preparar su biberón y me pidió que la cuidaré por un corto periodo de tiempo —me encogí de hombros, lanzándole una pequeña mirada a Isabella— tiene una hija hermosa, por cierto.
— Lo sé —comentó orgulloso, tomando a la pequeña en sus brazos— es la chica más hermosa y es de papá, ¿cierto, cariño?
— ¡Ahí estás! —exclamó Alec, apareciendo de la nada con el biberón en su mano— Annie quería a su padre, así que la traje para acá, no me dijiste que estabas en una reunión con Bella —observó a Isabella y le guiñó un ojo— Ya terminaron, supongo. Será mejor que nos vayamos, le prometí a nuestra hija un paseo por Central Park esta tarde y tú no te negaras.
— Estoy seguro de que ella ni siquiera te contesto… porque aún no habla.
— ¡Pero sus ojos estaban felices cuando papi le propuso eso! —Jacob rodó sus ojos sin borrar la sonrisa de sus labios y Alec bufó. Luego el señor Black se acercó y dejó un casto beso en sus labios, para así volverse donde Isabella.
— Llamaré a Jenks para que nos ayude en esto, ve tranquila, ya verás como venceremos al viejo —Isabella asintió y se despidió con una seña de su mano, la pareja se despidió de vuelta, perdiéndose por el pasillo con la bebé mientras que discutían quien la llevaría en brazos hasta el parque.
Nuevamente la calma se apoderó de la recepción.
Amaba el silencio y la tranquilidad.
— Hey, tú —me giré para observar a Isabella, quien me llamaba haciendo un movimiento con su dedo índice— ven aquí —caminé hacia ella un tanto cohibido y me detuve solo a unos centímetros—. Creo que te has olvidado de algo…
— ¿De qué? —le pregunto confundido.
— De mi beso, por supuesto —ruedo mis ojos cuando me jala del cuello de la camisa y besa mis labios— así está mejor, ¿quieres entrar? —apunta la puerta de su despacho. Asiento nuevamente, y ambos entramos a la oficina.
Isabella se estiró sobre el sofá de tres cuerpos que adorna su oficina y está pegado junto al gran ventanal que esta tiene. Yo tomo asiento en una de las sillas que están frente a su escritorio, la pongo frente al sofá para así quedar frente a ella. Bella estaba con su brazo sobre sus ojos, una expresión cansada adornando su rostro. No pude hacer más que observarla, posando mi cabeza sobre mis brazos que estaban apoyados en mis piernas, suspiro y la observo.
Es tan hermosa.
Incluso con esa expresión de hastío por todo, es bella.
— ¿Cómo ha ido todo? —susurro, no queriendo romper la tranquilidad del lugar para no perturbarla.
— Siéntate aquí —me dice, ignorando mi pregunta y palmeando el espacio en el que ella apoya su cabeza— así podré apoyar mi cabeza en tus piernas, ¿sí? —le hago caso en silencio, cambiando mi posición y dejando que descanse su cabeza sobre mis piernas. Su mano derecho le da pequeñas caricias a mi rodilla mientras yo me entretengo con su cabello— Jake dice que podremos ganar, J. Jenks es realmente bueno en lo que hace y le debe unos cuantos favores a Jacob, así que puede que tengamos todo de nuestro lado. Papá nos demanda por una estupidez, eso es lo que es.
— Entonces, solo queda esperar.
— Solo queda esperar —comentó, suspirando agotada— No quiero hablar más de ello, cuando finalmente el nombre de papá este fuera de la empresa me sentiré completamente tranquila y feliz, ahora solo quiero descansar.
— ¿No eres feliz? —le pregunté, con el ceño fruncido.
— Claro que lo soy, te tengo a ti, ¿no? —me sonrojé y agradecí internamente que ella no viera el estado de mi rostro— Pero cuando ese viejo perro no puedo estorbarme más, seré feliz completamente —se acurrucó en mi regazo y suspiró— Te veías realmente adorable con Annette en tus brazos.
— Gracias —mis mejillas se calentaron aun más— C-creo que me gustan los bebés.
— Te verás hermoso cuando tengas hijos, con un pequeño sabelotodo igual que tú en brazos…
Discrepé en mi mente por un momento, imaginando una pequeña niña con un cabello de color caoba y unos hermosos ojos chocolate. Oh Dios, ¿en qué rayos estoy pensando? Todo esto es culpa de Jasper y sus libros, y sus palabras, y sus intentos de ayuda que me hacen divagar como nunca lo había hecho.
—… sabes, Jacob me preguntó hoy que sucedía entre nosotros.
— ¿E-Enserio? —Isabella asintió— Uh, y… y ¿q-qué fue lo que le dijiste?
— Bueno, le dije que estábamos en algo —se encogió de hombros.
— ¿En algo?
— Ajá.
— ¿Estamos en algo?
— ¿Qué? —se enderezó y quedó sentada sobre sus tobillos junto a mí en el sofá— No le puedo decir que somos amigos, porque no somos amigos. No le puedo decir que estamos de novios porque no es así… ¿qué se supone que le dijera? —una mueca se había instalado en sus labios.
— B-bueno, no se… n-no me gusta el "algo" —dije con el ceño fruncido.
Y esa fue mi señal.
Ahí supe que Jasper estaba en lo cierto y que a lo mejor Isabella si quería que yo le pidiera ser mi novia, digo, no hay otro tipo de explicación, ¿cierto?, además, no podía andar por la vida diciendo que "teníamos algo" ¿qué demonios era eso? Nadie tiene un algo, por lo menos un tipo de relación, pero no un algo.
Debía pedírselo ahora.
¿Y si decía que no?
Bueno, siempre iba a estar esa probabilidad.
— Isabella, hay algo que debo… no, que quiero preguntarte —carraspeé y miré directamente a sus ojos, acomodando mis gafas en el proceso— T-te quiero, y puede que no te lo diga muchas veces como lo haces tú, pero n-no porque no lo sienta, si no… s-solo me da vergüenza —me sonrojé y ella sonrió— Y… eres como un planeta…
— ¿Redonda? —pregunta con el ceño fruncido.
— ¿Eh?, n-no, ¡no! —negué con mi cabeza frenético y traté de regularizar mi respiración— Lo que quiero decir que eres como un planeta, el cual tiene su propio campo gravitatorio y es como si yo… Es como si yo me sintiera atraído hacia él de alguna manera y no puedo alejarme —suspiré y observé sus ojos. Su mirada era cálida y con una pizca de diversión en ella, como la que ha tenido desde que la conocí, me dio el valor para continuar con mi proposición— Lo que quiero decir es… Isabella Swan, ¿aceptarías ser mi Lois Lane, mi Gwen Stacy, mi Princesa Leia… (2)
— Me estás pidiendo…
—… aceptarías ser mi novia?
(1) Co-creador de muchos superhéroes de la firma Marvel Cómics.
(2) Lois Lane, la chica de Superman, nuestro querido Clark Kent. Gwen Stacy, el verdadero amor de Spiderman si me lo preguntan, dude, conclusión que uno saca luego de leer el cómic (?). Princesa Leia, la esposa de Han Solo.
¡Buenas Tardes!
Aquí les traigo el capítulo el capítulo 23, espero lo disfruten :) me alegró mucho saber que les gustara el capítulo pasado, son unas cochinonas que querían puro que Eddie dejara su virginidad atrás, les saqué la película a todas (?) wajajaja, bueno, me han preguntado cuanto durará el fic y yo dije cerca de 30 capítulo, la verdad es que es subjetivo, no se en realidad cuanto durará pero tampoco me extenderé a los 2575775245 como algunos por ahi, 30 es como mi tope, supongo, con "Perfecto, un nuevo profesor" y "Lista de Imperfecciones, por Bella Swan" anduve por esa cifra así que siempre la pongo de referencia XD Eddie tiene un largo camino aún que recorrer para superarse a si mismo, peor ya consiguió a la chica, que es lo importante, ¿no? bueno, sin más me despido esperando que les haya gustado :3 pronto vendré con el capítulo de "Cada príncipe con su color"
PD: No fui yo la que borró el capítulo con anterioridad, fue el puto de fanfiction que nos jodió todo el día y no dejaba ver las actualizaciones de los fanfics, créanme, yo estaba igual viendo alertas de nuevos capítulos en mi bandeja de entrada y sin poder leerlas XD
¡Muuuchas gracias por sus hermosos reviews, alertas y favoritos!
Todas ustedes son un amor con el apoyo que me dan y sus lindas palabras :)
~ Lamb.
