Rose y Scorpius: Rompiendo las Reglas
Rose caminaba por los pasillos de Hogwarts leyendo un libro, había cogido la costumbre de leer mientras caminaba y ya no era tan extraño. Levanto la mirada cuando termino de leer el ultimo capitulo justo para encontrarse con la persona mas desagradablemente linda que había conocido: Scorpius Malfoy, con sus amigos en los que estaban dos de sus primos: James Sirius Potter y Albus Severus Potter.
Camino en el sentido contrario de ellos cuando sintió que alguien la llamaba:
-¡Eh! ¡Rose!- grito su primo Albus, la chica volteo a regañadientes y sonrió fingidamente-. ¡Ven!
Rose camino hacia ellos sintiéndose muy mareada de pronto, siempre era así cuando estaba con Scorpius. Cuando llego ante ellos sonrió sin saber muy bien por que.
-Rose, ¿A dónde ibas?- pregunto James aunque parecía aburrido o mas bien como esperando a que algo pasara.
-Iba a ver… a… Hagrid- dijo con lo primero que se le vino a la cabeza-. Quería pedirle ayuda sobre los gusarajos.
-Pero…- dijo Scorpius riéndose como si le hubieran contado un buen chiste-, la caballa de Hagrid esta al otro lado- dijo y Rose lo miro con un reproche.
-Lo se- dijo ella que se había puesto roja y se sintió una tonta-. Pero primero debo devolver el libro a la biblioteca- dijo.
-Ah- dijo Albus relajado-. ¿Qué es ese ruido?- pregunto cuando se escucharon un montón de gritos cerca de ellos.
-Al fin- dijo James cuando varios estudiantes pasaron corriendo con el cabello de diferentes colores-. Pensé que Fred se había retrasado.
-¡Tenia la sospecha de que habías sido tu!- grito un chico del cabello de color entre rojo y purpura.
-Hugo- exclamo Rose poniéndose al lado de su hermano-. ¿Qué te paso?- pregunto mirando su cabello.
-Pregúntaselo a el- dijo Hugoseñalando a James.
-¿Qué hiciste, James?- pregunto Rose con una mirada severa.
-Bueno…
-El y Fred pusieron bombas de color en el pasillo que conecta el Gran Comedor con las escaleras para subir al aula de Transformaciones- dijo Hugo con tono acusador-. Nos pintaron el cabello a mí a otros compañeros.
Scorpius suelta una risa y Rose le lanza una mala mirada.
-¿Te parece gracioso?- le pregunta furiosa por como se comporta.
-Perdón… no pretendía…- trato de disculparse con ella pero se quedo observando sus ojos, sus profundos ojos azules, ahora furiosos por lo que paso.
-Vamos Hugo- dice ella y se va con Hugo.
Entraron en la sala común de Gryffindor, Rose hizo un hechizo y le despinto el cabello a Hugo, le dio un gracias en forma de susurro.
-¿Qué tienes, Hugo?- le pregunto después de un rato.
-Estoy cansado de que James y Fred me usen para sus bromas, no me gustan, lo detesto- dijo Hugo con el seño fruncido-. Oye, Rose- dijo cuando su cabello estuvo como siempre-, ¿Por qué trataste a Scorpius así?
-Porque se estaba riendo de ti- dijo Rose como si fuera lo más obvio-. Además no lo soporto.
-¿Por qué?- pregunto Hugo.
-Porque es insoportable- Hugo sonrió cuando ella dijo esto-. ¿Qué?- pregunto cuando Hugo sonrió más grande-. ¡¿Qué?!
-Te gusta Scorpius- dijo sonriendo con una sonrisa igual a la de su padre cuando descubría que Harry guardaba un secreto.
-No- negó rotundamente Rose cuando asimilo lo que su hermanito había dicho.
-Por favor…- dijo el actuando como hermano mayor-, te comportas como mamá cuando estaba con papá.
-Eso no es verdad-dijo Rose pero noto como se sonrojaba.
-Cierto- dijo Hugo con terquedad-. Papá se opondría rotundamente si fuera verdad.
-Lo se- dijo Rose conteniendo un suspiro, se imagino por un momento a ella y a Scorpius sentados juntos muy cerca, cogidos de las manos… pero también el rostro decepcionado de su padre al verlos-. Vamos ve a clase.
-¿Tu no vienes?- pregunta Hugo caminado hasta el retrato.
-Tengo esta hora libre- dijo Rose y era cierto, los de sexto tenían esa hora libre.
-Ok- dijo saliendo por el retrato.
Rose se fue directamente a su cuarto, le dolía la cabeza y se sentía mas confundida que nunca. Es ciento, en parte se estaba comportando como su madre cuando estaba cerca de su padre… ¿Le gustaría Scorpius?
Se recostó y cerró los ojos un momento, cuando el olor a rosa llego de golpe. Miro a su alrededor mirando de donde venia, y vio una lechuza posada en la ventana, con una rosa en el pico y una nota en la pata.
Rose se levanto de la cama y fue hacia ella, en cuanto le quito la rosa y la nota la lechuza se giro y salió a volar por la ventana.
Rose abrió la carta y le sorprendió ver de quien era:
Rose:
Necesito que hablemos, tú y yo, los dos solamente. Quiero algunas respuestas de tu parte y no me digas que no. También tengo algo importante que decirte… no creo que por una carta se revele eso así que esperare.
No vemos en la Sala de Menesteres, media noche, sola.
Scorpius
PD: La rosa que te envié debes llevarla también.
Rose tenia un montón de emociones dentro de ella: ¿Qué debía hablar Scorpius con ella?, ¿Qué respuestas quería?, ¿Qué cosa tan importante tenia que decirle?, ¿Por qué tan tarde? Y… ¿Por qué tenia que llevar la rosa?
Después de que la hora se paso a rápido, fue a clase, donde se quedo callada y pensativa… nadie la molestaba y eso le agradaba pues ahora no tenia ganas de nada y menos de dar explicaciones.
A la hora del almuerzo se sentó con sus amigas, que estaban hablando del nuevo producto de Sortilegios Weasley, Rose se levanta de la mesa en poco tiempo cuando, por segunda vez en el día, alguien la llama:
-¡Rose!
Ella, con reproche, se voltea y se encuentra con unos ojos castaños, justo al tiempo que también ve la cabellera pelirroja: era su prima Lily.
-Lily, hola- saludo y sonrió de forma muy convincente.
-¿No vienes con nosotros?- pregunto Lily mirándola fijamente.
-A Sortilegios Weasley- dijo con una sonrisa-. ¿No lo sabes?- pregunto al ver la cara de duda de Rose-. El tío George imaginara una nueva tienda de Sortilegios Weasley, aquí, en Hogsmade- dijo con una sonrisa-. La directora nos dio permiso para ir en cuanto no nos demores mucho…
-Eso es genial- dijo Rose feliz.
-Si- sonrió Lily-. Nuestros padres estarán allí.
-Es increíble- dijo Rose, tenia una escusa para no asistir a lo que quería Scorpius.
-¡Lily!- grito Albus detrás de ellas.
-Espérame un momento- dijo Lily y fue con Albus, hablaron rápidamente cuando Lily volvió-. Que suerte- exclamo-. Han pasado la reunión para mañana, que es Viernes, así podemos estar mas tiempo con nuestros padres. Será genial.
Lily se marcho y Rose tuvo clara la idea de que hoy no tenia a la suerte de su lado… o eso creía.
Cuando eran las once y cuarto, salió por el retrato de la Señora Gorda y fue hacia el Séptimo Piso con sigilo, tuvo que desviarse un poco cuando se topaba con La Señora Norris, pero logro llegar sin que la descubrieran, justo a tiempo para la sita de Scorpius.
Entro y espero a que Scorpius llegara, una idea se le cruzo por la frente cuando estaba allí: Estaba rompiendo las reglas por Scorpius Malfoy.
Se levanto furtivamente y fue hacia la puerta cuando esta se abrió y dejo ver a un chico rubio con una gran sonrisa.
-Perdón la tardanza- dijo el y sonrió como un tonto-. Me tope con el Varón Sanguinario y se formo un pequeño problema. Pero me alegra que hayas venido.
-Bueno dime- exclamo Rose algo nerviosa, ¿nerviosa? ¿Por qué tenia que estar nerviosa?-. ¿Que necesitabas que hablemos?
-Rose…- susurro el y miro a la chica como si espera que lo fuera a interrumpir-, ¿Por qué peleas tanto conmigo?
-¿Qué?- pregunto extrañada Rose pues no se esperaba esa pregunta.
-¿Por qué siempre discutes conmigo?- repitió Scorpius levantando un poco más la voz.
-Pues…- la verdad ni ella sabia por que siempre discutía con el, solo lo hacia y ya-. ¿Solo me llamaste para preguntarme eso?
-No- respondió el y se dio de cuenta de que ella trataba de evadir el tema-. ¿Trajiste la rosa que te di?
-Si- respondió ella y le mostro la rosa que sostenía con delicadeza. Scorpius cogió la rosa y la puso entre ellos.
-Mira bien la rosa, Rose- pidió el y tomo la mano de Rose poniéndola junto a la suya en la rosa-. Mírala bien y dime que nota en ella.
Rose la tomo unos segundos sin comprender muy bien, después de unos segundos en su dedo sintió un pinchazo, como el de una aguja. Separo la mano rápidamente pero Scorpius la sostuvo.
-¿Lo sentiste?- pregunto el tranquilamente.
-¿Qué si lo sentí?- pregunto Rose furiosa-. Claro que lo sentí.
-Rose-susurro el tomándola de nuevo de la mano ya que ella se había soltado violentamente-. ¿No te das cuenta de todas las cualidades de esta rosa?- Rose lo miro sin entender y el sonrió ante su expresión-. Mira- puso la mano en la rosa de nuevo junto con la de Rose-, esta rosa es sensible y bella, pero tiene espinas para defenderse. Así eres tú.
-¿Qué?- pregunto de nuevo Rose.
-Tú eres sensible y delicada como esta rosa, pero cuando te sientes amenazada sacas las espinas, también eres igual de bella que ella. Creo que tus padres acertaron al ponerte ese nombre- explico el con una sonrisa-. También…- dijo acercándose a ella-, tienes… los labios… del mismo color que esta rosa, me pregunto… si serán iguales de suaves… a sus pétalos.
Rose no se esperaba nada de eso, el discurso sobre la rosa y ella, los halagos, el color de los labios… menos lo que iba a suceder.
Scorpius se le acercaba lentamente, sentía su respiración, la rosa todavía estaba entre sus manos, pero no entre ellos. Rose agacho la cabeza tímida, pero Scorpius con su mano libre hizo que lo mirara a los ojos, sus grises y seductores ojos. Nada iba a impedir lo que iba a pasar.
Los labios de Rose eran como Scorpius siempre se los imagino, suaves como los pétalos de las rosas, cariños como las manos de una madre, cálidos como ardía en fiebre. Solo quería acercarla un poco mas, soltó la rosa de modo que quedara colgando de la mano de Rose, tomo su cara entre sus manos y la acerco mas.
Rose nunca había sentido algo como aquello, su madre unja vez le había tratado de explicar como era un beso de alguien a quien amas:
-Rose- dijo Hermione mirando a su hija de 12 años (que ahora tiene 16)-. La primera vez que bese a tu padre, sentí… en mi interior… como se calentaba una llama... algo mágico se encendió dentro de mi. No, no ese tipo de magia- dijo cuando miro que su hija la iba a interrumpir-, esta sensación mágica solo te la lograra producir esa persona especial.
-Eso es cierto- dijo Ron que se había acercado a su esposa y a su hija, le dio un tierno beso a Hermione, y a Rose la consintió como siempre.
Ahora entendía que quería decir su madre, la sensación que le producía ese beso tan maravilloso con Scorpius solo podía significar algo… estaba perdidamente enamorada de Scorpius. Dejo de dejarse llevar y en vez de eso le devolvía cada uno de esos besos, cada uno con un cariño muy expresivo, hasta que por fin se separaron.
-Rose… eres el amor de mi vida- dijo y Rose le dio un pequeño beso en los labios.
-Y tu el mio, Scor- susurro con una sonrisa.
-¿Te das cuenta de que en este momento estamos rompiendo todas las reglas?- pregunto.
-Si- dijo ella y siguió sonriendo-, pero… que importa.
Rose y Scorpius pasaron la noche en la Sala de Menesteres hablando de sus sentimientos de el uno hacia a otro, fueron hablando hasta que Rose se quedo dormida el pecho de Scorpius y con la hermosa rosa roja entre sus manos y las de el.
Bueno, acabamos, espero que les haya gustado, comenteme que tal les parecieron las historias, a mi personalmente me encantan esta parejas, y por eso escribí estas historias.
