Disclaimer: La trama es mía, Stephenie Meyer igual lo es ya que la compré por Ebay, por ende, Crepúsculo me pertenece (?).
Primerizo.
Summary: "¿Quién es el bebé de mamá? ¿Quién obtuvo su primer trabajo? ¿Quién consiguió su primera erección con una mujer real? ¡Ah sí!, yo, el pequeño Eddie. Veinticuatro años bajo la sobre protección de mi familia para que un trabajo lo cambie todo. La boca del lobo… ¿O loba?" Todos Humanos. Bella&Edward
Gracias a Diana Méndez (TheDC1809) Beta de FFAD (www .facebook groups / betasffaddiction) porque de ahora en adelante me ayudará a corregir los capítulos, así que los "peors" pasaran a ser los "peros" que corresponden.
Capítulo 31: Los veinticinco de Eddie.
— Black Swan Editorial, oficina de Isabella Swan, ¿le puedo ayudar en algo?
Hoy era un día común y corriente, estaba en mi trabajo haciendo lo mismo de siempre. Había recibido una llamada de Jasper para informarme de que esta vez estaban cerca de Alaska, siguiendo con la firma, Isabella había estado en la oficina encerrada desde que habíamos llegado al edificio, incluso Tanya no me molestaba más… Tanya, ¿la recuerdan? La chica que solía ser buena.
El bebé de Emmett y Rosalie, el pequeño Maxx, ya tenía un mes y era una bola de ojos azules y cabello oscuro.
Todo estaba bien.
Excepto una cosa.
Hoy era veinte de junio.
Hoy, hace veinticinco años atrás, nació un niño realmente genial y guapo de nombre Edward, al que la gente antiguamente solía llamar Eddie. El pequeño Edd… Edward, digo, está de cumpleaños, y en los cumpleaños se supone que todo el mundo que te aprecia debe saludarte, ¿no? Y darte regalos y un pastel.
Entonces…
¿Por qué nadie me había deseado un feliz cumpleaños?
Jasper solo me llamó para avisarme de su nueva locación, ni siquiera lo recordó. Y ni hablar de mi querida familia, esos ingratos, mamá ni siquiera me había llamado aún, papá con suerte y sabía que tenía hijos y Emmett me había obligado a ir a comprar huevos, cuando uno está de cumpleaños se supone que la gente prepare tu desayuno y no al revés. Y no quiero nombrar a Isabella, había estado con esa actitud que toma cuando anda en sus días especiales, esquiva y realmente, realmente ruda.
¡Eran las seis y treinta de la tarde y nadie me había dicho feliz cumpleaños!
Incluso el Facebook les decía que estaba de cumpleaños, ¡gente que no conozco me está deseando un buen día y mi propia gente lo olvida! Y ahí estaba yo, dándole "me gusta" a los comentarios de personas que en toda mi vida he hablado, eh, nunca.
¿Thú chýkýtáh býém ckóckétáh?
¿Q-Qué era eso?, ¿un tipo de androide?
— ¿Edward? —fruncí el ceño al escuchar la voz de mamá— Oh, corazón, ¿podrías pasarme con Bella? Necesito hablar con ella de suma urgencia, si no es mucha la molestia.
— Mamá, ¿cuántas veces te he dicho que le llamas al celular cuando se trata de esto? este teléfono es para llamadas relacionadas con la empresa, ma' —suspiré y acomodé mis gafas—, le avisaré de todos modos, recuérdalo para la próxima.
— Lo haré, bebé, muchas gracias eres un sol —asentí ante sus palabras y me quedé ahí, colgado al teléfono como un idiota, ¿es que no iba a decir nada más?, ¡era mi madre! Estaba a punto de hacer un patético puchero— ¿Sucede algo?
— ¿No necesitas nada más?
— No, cariño, solo necesito hablar con Bella.
— ¿Segura, segura?, ¿cien por ciento segura?, es veinte de junio, hoy, ¿estás segura de que no olvidas algo? —oh ya, sonaba como un completo desesperado y totalmente inmaduro niño de cinco años… ¡y que!
— Segura, corazón. ¿Podrías pasarme con Bella ahora? Esto es urgente.
— Claro, mamá —dolido y completamente resignado apreté el comunicador para decirle a Isabella que tenía una llamada en espera. Genial, ahora a recibir la indiferencia de Bella con los brazos bien abiertos, sí señor— ¿Isabella?
— ¿Sucede algo Edward?, ¿ya está aquí Jacob para la reunión?
— Uh, no, mamá está en la línea y quiere hablar contigo, le dije que te llamara a tu celular pero…
— Oh, está bien, dame con ella y sigue con tu trabajo —y me cortó.
Odio la menstruación con todo mi yo, y lo odio a usted señor útero.
Apreté el botón para transferir la llamada y seguí con lo mío. Era triste que nadie recordara tu cumpleaños, y yo que les había dejado en claro unos meses atrás lo que podían comprar como posibles regalos, solo una pequeñita sugerencia, chiquita, para que así no tuvieran problemas.
No es como si les hubiera pedido Silent Hill 8 para mi Xbox 360.
No es como si les hubiera sugerido que me ayudaran a completar la colección de los cómics de Batman.
No es como si les hubiera aconsejado regalarme una nueva consola.
Yo solo quería un feliz cumpleaños, una torta de chocolate preferiblemente y nada más, si me traían algo de lo mencionado anteriormente sería solo por voluntad propia, los regalos no son lo importante, lo importante es que tu familia esté contigo en este día tan especial…
… Pero como me gustaría tener una nueva consola.
— ¿Soñando despierto otra vez, Cullen?
Levanté la vista y me encontré con un muy sonriente Jacob Black. Él había cortado su cabellera larga a lo Légolas, ahora lo usaba corto, realmente corto, le quedaba bien, debo decir, mejor que esa coleta que se hacía que, a veces, cuando hablaba con Isabella y yo estaba ahí justo a su lado, me golpeaba de lleno en la cara. Era realmente molesto, incluso había soñado con cortársela yo mismo para evitar recibir esos coletazos.
— Señor Black —hice un ademán con mi cabeza a modo de saludo—, le avisaré a Isabella inmediatamente sobre su llegada, si me espera un segundo… —estaba a punto de tocar el comunicador cuando Isabella apareció por la puerta de su oficina. Lucía cansada y molesta, a veces aún me daban escalofríos verla con ese rostro y me preparaba para todo. Ella se burlaba de mí diciendo que lucía como una nenita llorona, por supuesto.
— Jake, al fin —sonrió suavemente y se acercó para dejar dos besos en sus mejillas—, terminemos esto rápido, quiero llegar a casa y estirarme en mi cama por lo que queda de día —Jacob sonrió también y asintió, guiñándole un ojo, haciéndole saber que no era la única— Edward, ¿has terminado con los papeleos?
— Aún no, solo me faltan dos más que corresponden a "Solo tú y yo", debo archivarlos y clasificarlos todavía —Isabella asintió seria, haciendo una mueca con sus labios.
— Bien, cuando termines puedes retirarte, ¿sí? No sé a qué hora terminara la reunión así que puedes irte una vez hayas terminado todos tus deberes —asentí. Se dio media vuelta y caminó junto al señor Black, por el pasillo, estaba punto de desaparecer de mi vista cuando repentinamente se quedó quieta.
— Ah, ¿Edward?
Juro que mis ojos se iluminaron.
Mordí mi labio inferior para evitar que una sonrisa se formara en mi rostro.
¿Lo habrá recordado?
— ¿Sí? —murmuré, expectante y completamente ilusionado.
— ¿Podrías vaciar mi papelera? Olvidé hacerlo esta mañana y está al tope de papeles.
La papelera.
Eso.
Uh.
— C-Claro —murmuré a su espalda, ya que había comenzado a caminar nuevamente junto al señor Black, sin esperar respuesta alguna de mi parte, ella había asumido simplemente que diría que sí, como su esclavo.
Y fui a vaciar su papelera.
…
— ¡Maxx, no!
Eso fue lo primero que escuché al llegar a casa. Emmett batallaba con su bebé de un mes de vida. Emmett era especial por estar diciéndole no a la pequeña ratita, que dormía todo el día y no molestaba a nadie. Suspiré cerrando la puerta tras de mí, lanzando mis zapatos en la entrada y arrastrando mi bolso por el suelo.
— ¡Te dije que no lo llamaras Maxx, idiota!
— ¡Pero se parecen!
Oh, Emmett no estaba peleando con el bebé Maxx, Emm peleaba con Maxx el perro siberiano. Tenía tantos nombres para llamar a la nueva mascota y el decidía ponerle Maxx como su hijo, sigo preguntándome cómo podemos venir ambos de la misma madre. El siberiano era pequeño aún, lo había encontrado un día cuando venía desde el apartamento de Isabella, casi lo arrollé con el auto de Rosalie, cuando me bajé a verificar que estuviera bien me encontré con que tenía su patita mala así que no lo pensé ni dos veces, y aquí estaba.
¡Me había hecho un nuevo amigo!
— ¿Cuántas veces debo decirte que se llama Loki?
— ¡Loki no es un buen nombre para un perro!
— ¡Es mi perro! —chillé enojado, tomando a la bola de pelos en brazos— y lo llamo como quiera, ¿cierto Loki? —el perro me lengüeteo la cara, así que tomé eso por un sí— ¿Ves? Le gusta.
— Thor es mejor —Emmett se cruzó de brazos, observándome con los ojos entrecerrados.
— Tú, guarda silencio, no con ver las películas serás un experto —y le saqué la lengua infantilmente.
Me llevé a mi animal a la Eddie-cueva para que Emmett dejara de incordiarlo. Como pudieron notar, ninguno de ellos me dijo feliz cumpleaños tampoco, y ya eran casi las ocho de la noche. Suspiré, dejando al perro vagar libremente por la habitación.
Debía buscar un lugar donde vivir.
El departamento de Emmett se estaba haciendo estrecho con todos nosotros juntos, a parte, yo estaba estorbando. Emm ya tenía su familia, Rosalie y el pequeño Maxx, yo era como el tío solterón, nerd, y vago que vive por siempre con su familia. Y en vez de gatos, ya tenía un pequeño perro. Me estaba convirtiendo en un estorbo… Oh por Thor, tal vez por eso nadie se recordó de mi cumpleaños, porque era un completo estorbo.
Tendría que cambiar eso rápidamente.
Era momento de madurar.
¡Vamos, Edward, ya tienes veinticinco años!
— Loki, tendremos que mudarnos de nuestra cueva —el perro subió de un salto a la cama y se echó a mi lado, acaricié su pelaje tranquilamente y él dio un pequeño ladrido— ¿Qué dices?, ¿feliz cumpleaños, Edward? Aw, muchas gracias, Loki.
Estaba hablando con un perro.
Y ahora estaba definitivamente loco.
Luego de un rato de estar acostado meditando sobre el peor cumpleaños en la existencia de los peores cumpleaños, me resigné y, cambiándome de ropa a una más cómoda que la del trabajo, tomé la correa que le había comprado a Loki para sacarlo a pasear. La puse en su collar, verde con dorado vale decir, y nos guie a ambos fuera de la habitación.
— ¡Sacaré a pasear a Loki! —chillé, sin recibir respuesta alguna.
Me encogí de hombros y salí de todas maneras. No hacía frío alguno ya que estábamos casi en verano, ¿o ya era verano? Nunca había sabido las fechas exactas de los cambios de estaciones, pero el clima de noche estaba espectacular, podías salir con una polera libremente por la noche y sin morir congelado en el intento. Eso era lo que me gustaba de estas fechas, porque en el día te derretías a más no poder bajo el maldito sol.
Así que aquí estaba yo, en mi cumpleaños paseando a mi nuevo perro.
Loki era mejor que todos.
Él me había ladrado al menos para mi cumpleaños.
Isabella no me dio ni siquiera un besito.
Caminamos por unas cuadras, Loki hizo sus necesidades de perro en un poste de luz, gracias al cielo solo había orinado, no quería levantar popó de perro del suelo, no, ew, gérmenes. Llegamos finalmente a una plaza que estaba solo unas cuadras más allá de nuestra morada, tomé asiento bajo un gran árbol y solté la correa de Loki. Él era bastante inteligente, corría con toda la libertad del mundo y luego sabía que tenía que volver a mí.
— ¡Edward!
— ¿Jane? —ese cabello rubio casi blanquecino era inconfundible— ¿qué estás haciendo aquí?
— ¿Ah? Por lo que sé cualquiera puede andar por esta plaza —me sonrojé ante mi absurda pregunta, causando una risa en ella— Hace unas semanas que no te apareces por la tienda, ¿no te das cuenta de que te extraño? —hizo un exagerado puchero.
— Lo siento, he tenido muchas cosas en el trabajo —sonreí con vergüenza—, ni siquiera he tenido tiempo para jugar online, ¿cómo vas con Seth?
— Seth es un buen compañero, uno de los mejores —Jane tomó asiento junto a mi bajo el árbol—, también te extraña el petizo ese, aunque él es un poco más rudo al decirlo.
— Oh, me lo imagino, por supuesto —sonreí nuevamente. Loki corrió hacia nosotros y comenzó a oler a Jane, quien soltaba pequeñas risitas por los toqueteos del animal— Jane, te presento a Loki, creo que le gustaste.
— ¿Loki?, ¿le pusiste Loki? —asentí ante sus emocionadas palabras— ¡Aw, pero si es de lo más adorable! —y comenzó a jugar con él, el perro estaba feliz, por supuesto, de tener la atención de la linda chica. Luego, de un de repente, Jane soltó a Loki y se giró hacia mí con una gigantesca sonrisa en su rostro— ¿Por qué no me dijiste que lo había olvidado? Recién lo recordé…
— ¿Eh?
— ¡Feliz cumpleaños, Ed! —y se lanzó a mí, justo cuando en ese momento llamaban a mi celular.
Sonreí realmente contento de que alguien se haya acordado de mi cumpleaños.
Era todo lo que pedía.
Contesté el teléfono entre risas, y la voz de Jane cantando la cancioncita de "feliz cumpleaños" realmente desafinada, debo decir. Pero la intención es lo que vale, y apreciaba bastante su esfuerzo, por supuesto. Le sonreí y ella seguía cantando como si nada, tomé el teléfono y lo lleve a mi oído sin ver el nombre en la pantalla.
— ¿Diga?
— ¿Edward? —era Isabella la que me estaba llamando— ¿Quién carajos canta así de feo? —reí quedito. ¡Al menos ella había recordado mi cumpleaños!, quise gritarle eso pero no pude hacerlo— ¿Es una chica?
— Es Jane, Isabella —murmuré, haciéndole un gesto con mis manos para que dejara de cantar, pero eso la incentivó a subir el volumen de voz— ¿Qué sucede?, ¿ha acabado la reunión?, ¿salió todo bien?
— Uno de los documentos que archivaste estaba incorrecto, necesito que vengas a arreglar ese error inmediatamente —estaba enojada, genial. A Isabella no le gustaba mucho Jane, pero bueno, que le vamos a hacer, tampoco puedo obligarla a que le guste— Te espero en quince minutos aquí en mi casa, Edward.
Y nuevamente me cortó abruptamente.
Ella estaba muy extraña.
Siempre se ponía un poco más sensible y enojona cuando andaba en sus días, pero esta vez se había sobrepasado.
Y justo tenía que ser para mi cumpleaños, mi suerte única.
— ¿Tu novia? —asentí, guardando el teléfono en mi pantalón— ¿te regañó otra vez?
— Ella solo está… Uh, un tanto sensible.
— Sí claro —rodó sus ojos y suspiró—, bien, supongo que debes irte —asentí—, espero nos veamos nuevamente, Ed, ya sabes dónde encontrarme, tanto real como virtualmente —dejó un beso en mi mejilla y se puso de pie— ¡feliz cumpleaños otra vez y que lo pases de lujo!
Y nuevamente volvía a estar solo.
Llamé a Loki de un silbido, el vino nuevamente hacia mí, lo acaricié y acomodé la correa en su collar.
— Bien amigo, es hora de hacerle una visita a mamá Bella, ¿sí? Espero que la ablandes un poco, hazlo por mí, es tu deber de perro, tú tienes el poder con esos ojos Loki, que la fuerza esté de tu lado compañero.
…
Estaba aterrado de subir al pent-house de Bella.
Esto me recordaba a la primera vez que vine a su hogar, cuando me recibió tan fresca vistiendo el polerón de la que fue su Universidad y con esa coleta desgarbada que le quedaba tan bien. Esa vez también había estado aterrado, todo en ella me aterraba en esos tiempos. Ahora… Ahora simplemente tengo miedo de sus reacciones que siguen siendo las mismas cuando está enojada, muchas veces yo solo decía "lo siento" y ella hacía el resto, dando los porqué estaba molesta, como yo había ayudado en esos porque y miles de cosas más, pero no se ensaña conmigo, gracias a Dios, aunque tiende a gritarle al mundo y gesticular con las manos hasta que se canse y después de eso viene lo agradable.
La reconciliación.
La hermosa reconciliación.
— Bien Loki, aquí vamos chico —nos subimos en el ascensor. Loki también tenía miedo de mamá Bella porque se estaba escondiendo tras mis piernas, era un cobarde el pobre perro, al igual que su dueño.
Cuando llegué finalmente al hogar de Bella, me pareció extraño que estuviera todo oscuro. Frunciendo el ceño puse un pie fuera del ascensor, tirando un poco de la correa de Loki quien no quería avanzar y estaba soltando pequeños aullidos, tendría que haberlo llamado Scooby, por todo lo santo. El ascensor nos abandonó y quedamos en las penumbras, literalmente.
Diantres, esto estaba todo escuro.
No veía nada de nada, y…
Ouch.
— Espera, espera —tiré de la correa para evitar que Loki siguiera avanzando—, ¿qué había aquí? —murmuré, sobando mi canilla que había colisionado con algún objeto decorador. No lograba recordar que había en esa parte de la casa— ¿Dónde están las luces? —seguí caminando lentamente, recorriendo la muralla con mi mano libre para encontrar algún interruptor.
Lo encontré.
También encontré mi muerte.
Y así pasé la peor vergüenza de mi vida.
— ¡Sorpre… —todos bajaron el volumen de voz cuando me vieron tirado en el suelo luego de encender la luz y tropezar con una estatua que tenía Isabella— …sa.
— Uh, ¿hola? —murmuré confundido, mientras que Loki había alejado su cobardía y le ladraba a los intrusos que nos habían querido sorprender.
— Bueno, esto no salió como queríamos, siempre tienes que joderla, Eddie —era Jasper quien caminaba hacia mí, y con la ayuda de su brazos me ponía en pie— ¿Por qué esperábamos que esto saliera bien?, ¡es Eddie por Dios!, ¡feliz cumpleaños, hombre! —y me abrazó fuertemente, casi levantándome del suelo— no sabes cuánto te he extraño, Alice no cumple mis expectativas como tú lo hacías, corazón —e hizo un puchero, luego se ganó un golpe de su novia, que también estaba aquí.
Al igual que mis padres.
Emmett y Rose.
Isabella.
Seth.
Jacob y Alec.
Esperen…
¿Acabo de decir Seth?
— ¿Q-Qué estás haciendo tu aquí?, ¡es tarde, debes estar durmiendo mocoso!
— Eres genial para los primeros encuentros, enserio, me has deslumbrado con tu falta de tacto —el chico de catorce años se abrió paso entre Alec y Jacob para pararse frente a mí—. Nunca pensé que fueras tan alto.
— ¿Esa es tu forma de decir "hola"? —el moreno sonrió con diversión— A los catorce años yo tenía modales.
— Tengo quince —cierto, los había cumplido dos meses atrás—, y tú fuiste el maleducado que no me saludó cuando me vio, por cierto. Y te mereces esto —me golpeó con su puño en el pecho, ¡me golpeo!—, por dejarnos botados a Jane y a mí en la final de la war.
— ¡Isabella me descubrió jugando en el trabajo, no fue mi culpa!
— Deberías hacer tus deberes como hombre grande que eres, y no jugar con chicos de quince años —le saqué la lengua, causando la risa del resto— ¿Sabías que Jacob es mi hermano?
— Estas jodi… calumniando.
— Nope.
— ¿Cómo crees que vino? Seth siempre hablaba y hablaba de este tipo que era su amigo virtual con el que jugaba a todas esas cosas extrañas —Seth se sonrojó y rodó sus ojos—. Estaba furia, por cierto, yo pensaba que eras un asqueroso pedófilo de cincuenta años que quería aprovecharse de mi adorable hermanito, hasta que un día casualmente vi una fotografía.
— Estuvo una semana riéndose de mí.
— ¿Por qué?
— Porque jugaba con el pequeño Eddie —respondió Seth, burlesco, con una pedante sonrisa en sus labios.
Una nueva ronda de carcajadas resonó en la sala de estar de Isabella. Saludé al resto de las personas, mamá estaba a punto de llorar porque se sentía terrible al haber planeado todo esto y no poder saludarme en todo el día, se disculpó unas cien veces por haberse hecho la loca con su bebé. Seth se burló de mí nuevamente, cuando mamá me llamó bebé. Emmett y Rosalie también me abrazaron y se disculparon, los perdoné solo porque me tenían un regalo, al igual que Jacob y Alec. La mejor parte de los cumpleaños son los regalos, y nadie puede decirme lo contrario.
Ojalá y fuera el juego que pedí.
— Feliz cumpleaños, bebé. Ya tienes veinticinco, ¿eh? —Isabella sonrió dulcemente y tiro de mis manos para abrazarme fuertemente— Por cierto, siento como te traté en todo el día, era parte de la actuación de "ignoremos a Edward" no creas que no me di cuenta de tu cara de cordero degollado.
— No te perdono —murmuré, haciéndome el enojado—, en realidad todos ustedes me trataron horrible.
— La idea era que nadie te saludara.
— ¿Para qué me diera depresión? Porque lo consiguieron —Isabella rió.
— Siempre exagerando —dejó un suave beso sobre mis labios—, tu amiguita nos arruinó el plan al decirte feliz cumpleaños —una mueca de desagrado se formó en sus rosados labios. Sonreí divertido ante sus injustificados celos—. El mocoso la invitó, estuve a punto de colgarlo.
— Eres cruel, Jane es una buena persona.
— Es una chica.
— ¿Y?
— Y tú eres mío —se encogió de hombros, escondiendo su rostro en mi pecho.
— Eres absurda —besé la cima de su cabeza y la abracé aún más fuerte.
Nos sentamos todos en la mesa que habían preparado, ¡había una torta de chocolate!, mi familia era la mejor, ¿había dicho lo contrario? Bueno, pues ahora digo que es la mejor familia de la existencia. Me hicieron sentarme en la cabecera por ser el cumpleañeros, me estaba gustando esto, aunque habían faltado los globos, me gustaban los globos, se los haré saber para mi otro cumpleaños.
Conversamos, nos reímos, comimos un poco de pastel luego de que me hicieran soplar las velas y pedir tres deseos, todo estaba bien, incluso Loki había obtenido su trozo de pastel, el cual se había comido de un mordisco, era un perro glotón e Isabella creía que no veía como le daba de su pastel por debajo de la mesa.
Había llegado el momento de abrir los regalos.
Hermoso.
Parecía un niño en Chukee E Cheese.
— Bien, este es de Rosie y mío, tiene que gustarte Eddie, no hay devolución —Emmett me entregó un paquete de regalo plateado, lo miré sospechosamente y lo moví, tratando de descifrar que podía ser. Tenía miedo de abrirlo porque los regalos de Emmett solían ser un tanto peculiares… Lo abrí con extrema lentitud y, uh, mi rostro se tornó de rojo.
— M-Muchas gracias, Emm —murmuré, cerrándolo nuevamente y apretándolo contra mi estómago. Emmett soltó una tronadora carcajada que levantó la curiosidad del resto.
— ¡Vamos, muéstralo! —chilló Jasper—, no creo que sea peor que el mío.
¿Por qué me hacían esto?
— Es mi regalo, no tengo porque mostrarlo si no quiero —Emm y Jazz rodaron sus ojos.
— ¡No seas un llorón y muestra el regalo!
— ¡Tú no te metas Seth! —y ambos nos sacamos la lengua. Suspiré exasperado y le extendí el paquete de regalo a Jasper para que lo viera, cuando lo vio rió y golpeó a Emmett en el hombro.
— ¡Joder, le traje la misma mierda!
Y mostró al mundo los condones con sabor a frambuesa que Emmett me había regalado.
Dos cajas.
— ¿Por qué no pueden hacer regalos normales?
— Es de lo más normal regalar condones, hijo. Es más, creo que deberías agradecerle a tu hermano el que te esté incentivando a usar protección, está haciendo un buen papel de hermano mayor —resoplé ante las palabras de papá, Isabella, en cambio, le sonrió dulcemente.
— ¡El pequeño Eddie usa large!, quien lo hubiera pensado —Jacob y Alec soltaron un silbido por lo bajo, mis mejillas se colorearon de rosa por sus palabras, e Isabella sonrió abiertamente, como si estuviera orgullosa de eso. Siempre yo.
Gracias al cielo el regalo e mamá y papá había sido el juego de Silent Hill que había pedido, Alice y Jasper me regalaron otras dos cajas de condones, pero esta vez estos no eran con sabor, si no que brillaban en la oscuridad. Algún día me vengaría de esos dos, ténganlo por seguro. Los amigos de Isabella me regalaron una polera de Linterna Verde, se los agradecí realmente.
Estaba agradecido con mis regalos, incluso con los que me dieron las parejitas.
Estaba agradecido de que estuvieran todos aquí y que hubieran planeado una fiesta sorpresa para mí.
Estaba agradecido de mis padres por haberme tenido.
Y ahora me pondría a llorar, de seguro.
— Gente —Isabella carraspeó para llamar la atención— Bien, muchas gracias por su atención —sonriendo se giró hacia mí y tomó mis manos entre las suyas— Falta mi regalo —asentí, frunciendo el ceño—, aquí viene.
Y ella hizo algo realmente, realmente inesperado para mí.
¿Qué estaba pasando?
Isabella había apoyado una de sus rodillas en el suelo y tenía mi mano derecha entre las suyas, un brillo juguetón apareció en sus ojos, los cuales desbordaban amor hacia mi persona. Sonreí aun confundido con lo que estaba sucediendo, la deje hacer lo que fuera que iba a hacer, así sin más.
— Hace seis meses atrás me entregaste esto —levantó su mano mostrando el anillo que le había regalado—, como parte de una promesa entre los dos. ¿Lo recuerdas? —asentí rodando mis ojos, ¿cómo no recordarlo?—, me hiciste prometer que algún día aceptaría ser tu esposa —Bella rió suavemente— Y yo acepté, por supuesto, ¿Cómo negarte algo? Eres tan jodidamente adorable —una nueva ronda de risas se escuchó tenuemente— Así que ahora es mi momento de preguntarte algo.
— ¿Preguntarme algo? —murmuré, confuso.
— Edward Anthony Cullen —carraspeó, ignorando mi pregunta y sacando una pequeña cajita que estaba en su bolsillo, soltó mi mano, la cual estaba sosteniendo con anterioridad y abrió la cajita para mí. Había un anillo idéntico al que ella tenía y que yo le había dado— Una vez me dijiste que juntos somos como un procesador de doble núcleo —me sonrojé furiosamente ante su divertida mirada— ¿Me harías el honor de convertirte en mi esposo?
Isabella estaba de rodillas frente a mí pidiéndome matrimonio.
Ella sostenía una cajita con un anillo para mí.
¿No se supone que los hombres deberían hacer eso?
La amaba tanto, tanto, más que a todas las colecciones que pudiera tener, incluso la dejaría quemarlas todas, frente a mí, y no sufriría en el proceso. La amaba porque era tan única y me entendía, a su manera, y me soportaba sin importar qué, que era lo mejor, soportaba mis pataletas y los datos freaks del día que pudiera darle, y me amaba, por alguna extraña energía cósmica, ella me amaba a mí.
Recuerdo cuando le dije esa frase, "juntos somos como un procesador de doble núcleo".
…
— ¿Frases nerds para enamorar?
Estábamos acostados en la cama de Isabella luego de una intensa noche, tenía mi cabeza apoyada sobre sus pechos e Isabella acariciaba mis cabellos de una manera deliciosa, pero de pronto había salido con que quería escuchar algunas frases nerds para enamorar, ¿qué iba a saber yo sobre esas cosas?
— Sí, vamos, algo así como "eres el gif que anima mi vida"
No pude hacer más que reír ante su ejemplo.
— ¿Qué clase de frase es esa?, ¿es que acaso te enamoraría a ti eso?
— ¡Vamos, compláceme! —rodé mis ojos y rodé hacia un lado para quedar frente a ella. Isabella estaba haciendo un adorable puchero— Solo una, no pido más.
— Tus ojos brillan más que mi torre de CD's —murmuré, moviendo mis cejas sugestivamente—, ¿quisiera introducir mi pendrive en tu puerto USB? —Isabella rió y me golpeó en el brazo suavemente.
— ¡Edward! Dije para enamorar, no para conseguir un polvo.
— Tenía que intentarlo —me encogí de hombros, bromeando—. Esas frases son estúpidas, aunque hay una que si me gusta —comenté, pensando seriamente. Isabella me observaba expectante, sonreí con dulzura y besé sus labios— Isabella, juntos somos como un procesador de doble núcleo.
— Sip, yo también lo pienso bebé.
Y entre risitas, conseguí introducir mi pendrive en su puerto USB después de todo.
…
— S-Sí —murmuré sonriendo—, yo, uh, acepto ser tu esposo —y mi sonrisa creció.
Los aplausos no se hicieron esperar –los ladridos de felicidad de Loki tampoco–, Isabella se puso de pie y deslizó el anilló en mi dedo lentamente, luego rodeó mi cuello con sus delgados brazos y atrajo mi rostro al suyo, para sellar nuestra promesa con un beso cargado de amor por ambas partes, podía sentir como sonreía Bella contra mis labios mediante me besaba una y otra vez, en los labios, en las mejillas, en todas partes de mi rostro, el cual se encontraba rojo a mas no poder.
Me iba a casar.
¡Rayos y centellas, me iba a casar!
No podía más de júbilo, aunque…
— ¿No se supone que yo era el que debía proponértelo?, no es un comentario machista, pero siempre se espera que el hombre sea el que proponga matrimonio, aparte, ¡yo iba a hacerlo! —hice una mueca con mis labios, casi, casi un puchero.
— Te estabas demorando mucho, bebé, soy impaciente —se encogió de hombros y besó mis labios nuevamente—, da igual quien haya sido, el propósito es el mismo, estaremos juntos, seré la señora Cullen —alzó sus cejas y sonrió—, y tú serás mío finalmente —entrelazó nuestros dedos y jugó con el anillo que había puesto allí.
— Uh, bueno, creo que ya lo soy —murmuré junto a sus labios.
— ¿Solo lo crees? —frunció el ceño, restregando su nariz con la mía.
— Lo sé —sonreí y besé sus labios—, te amo, te amo más de lo que amo mi colección de Superman.
— Me debes amar bastante, ¿no?
— Por supuesto, me costó un infierno completarla, y mucho dinero, bastante, es mi tesoro más preciado —alzó una de sus cejas—, era mi tesoro más preciado, ahora tú ocupas ese lugar por supuesto.
— Así me gusta, señor Cullen.
— Cuando usted guste, futura señora Cullen.
¡Buenas Tardes!
Bien, esto ya está llegando a su final, se viene el capitulo 32 y luego el epílogo :'( ¡Espero disfruten el capítulo!, lo hice con mucho amor (?) ¡Finalmente apareció Seth! espero no se hayan olvidado de Seth, tenía esto planeado desde siempre... Okay, no desde siempre, pero de que iban a conocerse propiamente tal, lo iban a hacer, aunque fuera en la boda a decir "yo me opongo" o algo por el estilo XDDD No se que más decir, como dije en la actualización de CPCSC, estoy un tanto lenta por culpa del resfrío, la fiebre, y esas cosas feas, así que había olvidado subir el capítulo, lo tenía aquí desde la mañana, creo que ni siquiera he agradecido a Di por el beteo (nota mental de hacerlo, por aquí también, muuuuchas gracias linda!) así que nada más, solo espero que les guste XD El próximo ya deben imaginar de que va, ¿no? luego de la proposición de Bella, se puso los pantalones la muchacha (?) jajajaja. I'm talking nonsens, lol.
¡Gracias por su apoyo, palabras, favs, alertas, toooooooooooooodo! son un amor y las quiero un montón :3
Lamb.
