Hola de nuevo, aquí os traigo un nuevo capítulo, espero que os guste.
Capítulo 5
Pov Akane
Me encontraba escondida y encerrada en mi camarote por la estúpida orden de Kuno, debería sentirme aliviada, pero esto solo conseguía alterarme, Kuno había contratado marineros, no soldados; pude oír perfectamente el grito de guerra que lanzó Kuno, y al instante siguiente me encontraba tirada en el suelo debido a la fuerte embestida que había dado la fragata pirata contra nosotros, pude escuchar también disparos y la pelea que se estaba desarrollando en el barco, cada vez me costaba más estarme quieta; no me fiaba de Kuno, se hacía el valiente, pero la verdad era muy distinta, quería salir y ayudar, no por nada era una grandísima artista marcial, además de que tenía un muy buen dominio de la espada y amplios conocimientos sobre barcos, gracias a lecciones dadas con Shinnosuke. Shinnosuke, como deseaba que estuviera aquí conmigo, pero no lo estaba ni lo iba a estar, por lo que tomé la temeraria decisión de romper la puerta y ayudar a los demás, no permitiría que tomaran el barco y arruinaran mi viaje a Japón, si querían guerra la tendrían.
Tomé las cenizas de mi madre y las metí en un saquito rojo que até fuertemente a mi cintura bajo mis faldas, para no perderlo en la batalla; busque desesperada algún arma con la que poder defenderme y finalmente en el armario encontré una espada. Decidida le pegué una fuerte patada a la puerta y esta se abrió al instante, quedé por unos instantes en shock, la visión que tenía era horrible, había hombres muertos esparcidos por la cubierta, y lo peor es que la mayoría eran de Kuno, tras oír varios cañonazos, por fin desperté del trance y decidida me encaminé hacia el timón para tratar de alejarnos del barco y que no subiera ningún pirata más, pero a mitad del camino me topé con uno de ellos, por lo que no me quedó más remedio que desenvainar mi espada, al pirata pareció hacerle gracia por lo que aproveché su distracción para darle una buena estocada, este grito de dolor y soltó su espada al sentir la mía clavarse en su hombro, yo no esperé a que se recuperase y corrí en dirección al timón, cuando llegué lo agarré firmemente e intenté girar el barco a estribor, en un primer momento no sucedió nada, pero tras varios intentos por fin conseguí que nos separásemos, me sentía eufórica , pero me duró poco, pues el mismo pirata de antes se acercaba peligrosamente hacia a mí, solté el timón y me dirigí hacia el con la esperanza de que esto acabara lo antes posible.
Pov Ranma
Habíamos embestido el barco y yo junto con algunos de mis hombres nos habíamos lanzado al barco para la lucha, había arremetido con el primer marinero que encontré, no me hizo falta desenvainar la espada, acabé con el gracias a mis grandes dotes como artista marcial y fui deshaciéndome del reto de marinos que se interponían en mi camino, busqué a Kuno con la mirada y le encontré peleando con Ryouta, Kuno se veía realmente asustado, pero seguía luchando, normalmente se escondía, por lo que su acción me sorprendió así que me acerqué para poder luchar con él y descubrir el porqué de aquel cambio, Ryouta al verme se marchó dispuesto a luchar con otro sabiendo que al capitán lo quería para mí.
Estábamos enzarzados en la batalla, Kuno con su espada y yo con mi habilidad de artista marcial, el intentaba golpearme, pero yo esquivaba todos y cada uno de sus golpes y mientras le propinaba duros golpes por todo el cuerpo, me sorprendió la resistencia que mostraba, normalmente se habría rendido, pero hoy realmente me estaba sorprendiendo quedándose, así que decidí preguntarle.
-Hey Kuno-le grito Ranma esquivando su estocada-¿cómo es que hoy estas luchando?-preguntó curioso.
-No te importa-le respondió este fiero y muy cansado, la batalla estaba durando mucho y Ranma no dejaba de moverse y esquivar sus golpes.
-Vamos-dijo Ranma carcajeándose de él-cuéntamelo, sabes que tarde o temprano lo acabaré descubriendo, ya que voy a robar todo lo que llevas en este barco-dijo en un tono bastante siniestro que le puso a Kuno los pelos de punta.
-¡No!, no te llevarás nada-gritó furioso.
-Uy que miedo me das, me voy a registrar los camarotes, luchar contigo es realmente aburrido-se burló Ranma mientras se alejaba.
-¡NOOO!, no se te ocurra ir a los camarotes-gritó desesperado, no podía permitirse el lujo de que descubriera a Akane-lucha conmigo Saotome, no seas cobarde-exigió ya histérico.
Parece que esconde algo muy valioso en el camarote, me pregunto que será pensó curioso Ranma, y cuando se acercó seguido de Kuno, que corría lo más rápido que su pesado cuerpo le permitía, vio como se le desfiguraba la cara al ver que la puerta de uno de los camarotes estaba destrozada y abierta de par en par.
-No pude ser-susurró Kuno al borde del colapso, realmente creía que habían matado a Akane-no puede ser posible-repitió, y fue entonces cuando se dio cuenta de su situación, más de la mitad de su tripulación había muerto y había perdido a Akane.
Estaba a punto de rendirse cuando el barco dio un bandazo, que hizo que la mayoría perdieran el equilibrio y cayeran al suelo, incluido él, Ranma tuvo reflejos y permaneció de pie, pero le molestó que alguien hubiera hecho que los barcos quedaran separados, por lo que decidió tomar el timón y devolver el barco a donde debía, aún tenía que cargar el botín en su barco y averiguar el porqué del colapso de Kuno, pero antes de que pudiera subir donde se encontraba el timón Kazuya, uno de sus más leales hombres, cayó a sus pies pesadamente, completamente inmóvil, la razón, estaba muerto. Ranma encolerizó y de un salto subió a la cubierta donde se encontraba el timón y el causante de la muerte de su compañero, pero para su sorpresa no había nadie.
Pov Akane
Había acabado con la vida de aquel hombre y la verdad, me sentía confusa, presa del pánico lancé el cuerpo y bajé corriendo las escaleras, para mi sorpresa me encontré con Kuno en el suelo, este al verme pareció reaccionar y me agarró.
-Se puede saber qué demonios hacías-dijo tirando de ella en dirección a su camarote-creía que te habían matado.
-Se defenderme y ya he matado a uno de ellos-dijo orgullosa, olvidando lo confusa que se había sentido hacía escasos momentos.
Kuno se había puesto pálido, ella había sido la causa de que Ranma se encolerizara y si la encontraba no dudaría en matarla.
-Akane, no quiero que te separes de mi-dijo realmente serio-tu vida corre un grave peligro.
-¿Qué?-dijo sorprendida, estaba loco-todos corremos peligro-le replicó.
-Akane, en serio, has enfadado mucho al capitán del barco, dando muerte a uno de sus hombre y no dudará en reclamar tu vida-dijo muy asustado.
-Se defenderme-dijo resuelta-nada me impedirá luchar, vamos a ir Japón y estos piratas no me lo van a impedir-sentenció, pero al ver que el barco era devuelto al lugar donde se encontraba anteriormente, que era pegado al barco pirata la confianza fue desapareciendo, y se le extinguió por completo al oír el rugido dado por el capitán del barco. Kuno estaba tan asustado que se escondió tras las faldas de Akane. Molesta por la cobardía de este Akane decidió enfrentarse a lo que el destino le tuviera preparado, por lo que salió con la cabeza bien alta dispuesta a enfrentar lo que hiciera falta.
Pov Ranma
Estaba destrozado, conocía a Kazuya desde que éramos unos críos y no pudiendo soportar su muerte lancé un grito desgarrador que salió de lo más profundo de mi ser, había conseguido juntar lo navíos nuevamente y di la orden a mis hombres de que registraran el barco, cargaran todo lo que tuviera valor y que apresaran al resto de los tripulantes que continuaran con vida.
Bajé de un salto y di otro más grande hacia mi barco para supervisar que todo llegaba bien; cuando todo estuvo cargado, volví al barco de mi adversario para ver a la tripulación restante apresada, pero para mi sorpresa todavía quedaba alguien luchando, no pude ver su rostro porque los prisioneros me lo impedían, pero si pude ver a Yuuta, otro de mis hombres, bastante asombrado y con dificultades para vencer a su oponente, iba a ayudarle, pero mi cerebro entro en trance al descubrir quién era su oponente, tenía ante mí a esa misteriosa joven del mercado luchando contra uno de mis hombres de igual a igual.
Aun no salía de mi trance, pero es que se veía preciosa con esa expresión fiera que indicaba que ella no iba a ceder, me hizo gracia, pero no podía seguir perdiendo tiempo al igual que no iba a dejar que se lastimara ninguno, por lo que ágilmente me puse tras de ella y la cogí en brazos y para alejarla de mi compañero; se sorprendió tanto que soltó su espada, pero al poco se recuperó e intento darme un puñetazo, lo esquivé sin dificultad, por lo que ella frunció el ceño e intentó darme algunos golpes más, todos fueron esquivados, pero quedé gratamente sorprendido, aquella muchacha no solo manejaba estupendamente la espada, sino que también sabía artes marciales, cuando caímos al suelo la sujeté de las muñecas y le susurré al oído.
-Yo no lo haría-dijo, y tras esto, Ranma la amarró como al resto de marineros, entre ellos se encontraba Kuno, que estaba llorando como un bebe tras ver su derrota.
Pov Akane
Estaba luchando contra otro de esos malditos piratas cuando de repente sentí que alguien me cogía en brazos y me levantaba en volandas dando un salto, de la impresión solté la espada, pero al instante reaccioné e intente propinarle varios golpes, mas fue inútil ya que él los esquivó todos, parecía sorprendido, me alegré, pero al instante me congelé cuando me dijo:
-Yo no lo haría-en un tono bastante gélido. Al instante me amarró con el resto y sentí vergüenza de que Kuno se rebajase al nivel de llorar y suplicar por su vida.
-Calla ya-le dijo Akane a Kuno incapaz de controlar la vergüenza que sentía hacia su persona.
-Bien-dijo Ranma-me gustaría saber quién fue el desgraciado que se cobró la vida de mi compañero-dijo señalando el cuerpo inerte de Kazuya.
Akane se quedó petrificada, Kuno tenía razón, iba a matarla, no iba a cumplir su sueño, pensó en Shinnosuke y le dedicó los que creía sus últimos momentos y acto seguido, reuniendo todo el valor que pudo dio un paso al frente y dijo con voz solemne:
-HE SIDO YO.
Pov Ranma
No conseguía salir de mi asombro, aquella muchacha estaba diciendo que había matado a uno de mis mejores hombres y estaba tan tranquila.
-No nos hagas daño-suplicó Kuno-por favor-pidió.
-Ja-rió Ranma-me habéis enfadado y vais a pagar las consecuencias-dijo molesto.
Estaba muy enfadado y dolido por la pérdida de mi amigo, pero no pude evitar sentir admiración y curiosidad por aquella misteriosa joven, al parecer ella era lo que Kuno escondía y para molestar a este y para poder pasar tiempo con aquella chica (aunque esto último nunca lo reconocería) decidí que lo mejor era llevármela.
-Muy bien-dijo Ranma muy serio-ya que tu mataste a uno de mis soldados, tu pagaras el precio, lo que significa que vendrás con nosotros sin protestar, de esta forma no le haremos daño a nadie más-dijo a modo de persuadirla, ya que no quería más líos.
-¡No, no podéis hacerme esto, no es justo, os habéis cobrado la vida de más de la mitad de la tripulación, habéis destrozado nuestro navío, y encima viene con exigencias!-dijo Akane furiosa, no iba a tolerar que encima se burlaran de ella, la iban a matar de todas formas, así que pensó en decir lo que pensaba, se negaba a ser como Kuno, que no dejaba de llorar.
Ranma quedó estupefacto ante la reacción de Akane, normalmente cuando hacía prisioneros estos suplicaban por sus vidas, igual que hacía el imbécil de Kuno, pero nunca le decían nada parecido.
-La vida no es justa señorita-le respondió Ranma con una sonrisa torcida, sin mostrar su sorpresa y sus ganas de conocerla más a fondo-por lo que voy a hacer lo que me de la real gana y eso implica que usted se viene conmigo y con mis hombres.
-¡No!-dijo gritando Akane mientras dos de los hombres de Ranma la cogían y la metían en el barco-Kuno haz algo, no te quedes quieto-protestó Akane.
-Mi barco-lloró Kuno, mis posesiones-lloraba amargamente Kuno-no puedo hacer nada-gimoteo.
-Claro que no puede hacer nada-rio Ranma y tras esto le dio tal patada que lo mandó volando hasta el mástil mayor.
-RANMAAAAAAAAA-gritó Kuno volando mientras hacía cuernitos con las manos.
-¡NO!-gritó Akane.
-Nos vamos-dijo Ranma mientras saltaba a su barco donde se encontraba el resto de su tripulación
-¡Eres un desgraciado!-soltó Akane-¡Hay muy pocos hombres y así será imposible que manejen un barco tan grande!, ¡Es que no tiene corazón, les ha condenado a una muerte segura en el mar!
Toda la tripulación no salía de su asombro, ¿cómo era posible que una muchacha le hablara así a su capitán?
-Si dan la vuelta-dijo Ranma molesto de que le hubieran hablado así-con el viento a favor, llegarán en unas horas o mañana a puerto, así que no los he condenado como usted piensa señorita…
-Akane-dijo ella, no quiso decir su apellido pues no quería que su familia estuviera en problemas.
-Bien señorita Akane, espero que se acomode y aprenda a convivir con piratas, pues nos aguarda un largo viaje a Japón.
¿Había dicho Japón?, no podía salir de mi asombro, al parecer mi destino no iba ser tan cruel, podría ir a Japón y cuando atracáramos en algún puerto, tendría la oportunidad de enviarle un mensaje a Shinnosuke. Ahora lo único que tenía que hacer era mantener la calma y comportarme y mientras ellos hacían sus cosas yo idearía mi plan, todo iba a salir bien, estaba segura de ello; y de nuevo tras la horrible pausa de la batalla volvía a encaminarme hacía Japón.
-¡Vamos muchachos!-gritó el capitán-todo rumbo a Japón.
Fin del capítulo 5
Bueno, por fin lo he terminado, me ha costado horrores imaginarme el desarrollo de la batalla, espero que os haya gustado:3, si no es así trataré de esforzarme más en las próximas. Saludos!
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