Holaaaaaaaaaa, ya estoy aquí con la sexta parte de la historia, espero que la disfrutéis. Siento mucho haber tardado, pero es que ando algo falta de inspiración y la parte de Ranma me ha estado dando algunos problemillas.
Pero no os entretengo más, ¡A LEEEEER!
Capítulo 6
Pov Akane
Me encontraba en el calabozo del barco por orden de su capitán que al parecer estaba muy enfadado conmigo por la muerte de su compañero. Las celdas eran estrechas, húmedas y con moho; era realmente asqueroso.
Estaba hambrienta, no había probado bocado desde la mañana que nos habían atacado y ya había pasado más de un día, empezaba a sonarme el estómago, pero no hice caso iba mostrarme dura y fuerte y no iba a dejar que nada me afectara.
Mientras estaba teniendo estos pensamientos, escuché como alguien estaba bajando a los calabozos, más concretamente al mío, cuando estuvo cerca me di cuenta que a diferencia del resto de los piratas que había visto, tenía un rosto afable, y me sonreía con amabilidad; tenía el pelo rubio, y sus ojos eran de un color castaño almendrado, era alto y tendría veinti pocos años, portaba unos ropajes chinos que se basaban en una camisa amarilla dorada con un kanji en chino en el lado izquierdo que no logré saber lo que decía, se abrochaba al cuello, y unos pantalones anchos de color amarillo al igual que la camisa que se cerraban en el tobillo además de unas zapatillas negras que eran lo que finalizaban su atuendo. Llevaba en la mano una bandeja con comida y me la pasó a través de los barrotes.
-No quiero-dijo Akane con desconfianza, pues aunque el joven pareciese buena persona, era un pirata y ella había aprendido desde pequeña que no se podía confiar en su palabra-está envenenada-dijo con desconfianza y con la inocencia que la caracterizaba.
-Jajajajajaja-rio el pirata-que graciosa es señorita-dijo-mi nombre es Keita, soy el cocinero y le aseguro que no está envenenada, antes que envenenar uno de mis platos me corto las manos-le dijo Akane con una sonrisa que hizo que ésta a su vez sonriera también.
-Que sonrisa más bonita tiene-dijo Keita admirado
-Gracias-dijo esta con timidez-pero por si acaso no voy a comer… además no tengo hambre-dijo sin mucha convicción y es que en ese instante su estómago empezó a rugir con fuerza, lo que hizo que se sonrojara hasta la raíz del pelo.
-jijiji, yo creo que sí que la tiene-dijo un divertido Keita-vamos pruébela, la he hecho especialmente para usted.
-Es que…-dijo Akane con desconfianza todavía.
-Bueno si quiere la pruebo yo primero, y así verá que no está envenenada-y tras decir esto Keita se llevó a la boca un delicioso trozo de la comida
-Lo ve está bien no tiene nada raro, además tiene que comer o se enfermará.
-Bueno…-accedió Akane-pero… ¿qué le importa a un pirata si me enfermo?-preguntó sin saber la razón de porque un pirata estaba siendo amable y bueno
-Señorita-dijo-robamos por necesidad, y el que lo hagamos no implica que no podamos preocuparnos por los demás, y más si es de una joven tan bonita como usted ¿le importaría mucho decirme su nombre?- dijo Keita con amabilidad
-A…Akane-dijo mientras se sonrojaba y cogía el plato de comida
-Precioso-dijo contento de ver que había cogido confianza
-Gracias, perdóneme pero no se me había ocurrido que ustedes tuvieran sentimientos-dijo con sorpresa.
-Eh…-dijo Keita mientras le caía una gota de sudor por la frente-bueno no se preocupe, pero me gustaría que me llamara Keita y no pirata princesa.
-No soy princesa-dijo como impulso y enfadada, no quería que pensaran que era muy delicada y menos que era valiosa, no le interesaba poner en riesgo a su familia o que la vendieran o intercambiaran por algo.
-Tranquila…, entonces… puedo llamarte Akane a secas, me gustaría que nos lleváramos bien, s ya que el viaje va a ser largo y así mientras estás aquí encerrada te prepararé deliciosos platos y nos contaremos cosas para hacer el viaje más ameno-dijo Keita, le daba pena que una bonita chica libre de culpa estuviera encerrada por proteger su propia vida de uno de los hombres de su capitán.
-Va-vale, en verdad cocina usted muy bien y si voy a pasar aquí tantos meses me gustaría que alguien me hiciera compañía-dijo avergonzada, tendiéndole la bandeja con el plato de comida vacío.
-¡Estupendo!, me alegra que te gustara mi comida y dime solo Keita, no me trates de usted-dijo este con una enorme sonrisa que hizo que Akane sonriera por segunda vez en el dia.
-Si-dijo muy contenta de tener a alguien amable con quien hablar
-¡KEITA!-gritó uno de los piratas-¡¿Dónde te has metido, tienes que fregar los platos?!
-¡YA VOY!-gritó este molesto de que interrumpieran su conversación con Akane-me voy-le dijo-volveré cuando tenga tiempo linda Akane-y tras esto volvió por donde había venido dejando de nuevo sola a Akane
-Bueno-se dijo-al menos mi viaje no va a ser tan horrible como yo pensaba-y tras esto se tumbó en su 'cama' y durmió tranquila un rato sabiéndose protegida por su nuevo amigo.
Pov Ranma
Seguía dolido por la muerte de Kazuya, pero no sabía si estaba siendo demasiado duro con aquella chica, me pareció oír de Kuno que se llamaba Akane, la verdad es que me inquietaba esa muchacha, parecía dulce pero ya había visto que dentro de ella habitaba una fierecilla, cada vez me entraban más ganas de conocerla y saber dónde había aprendido artes marciales, mejor dicho, quien le había enseñado artes marciales, porque estaba claro que los españoles no las practicaban y por tanto no habían podido ser ellos los que la enseñaran.
Estaba divagando cuando me vino una idea a la cabeza, tal vez fuera la prometida de Kuno, esta idea me revolvió el estómago, aunque no sé bien porque, claro que bien pensado Kuno no tenía ni idea de artes marciales, aunque podría haber sido alguno de sus sirvientes…
-¡Aaarrh! , le preguntaré yo mismo, aunque quizás no quiera responderme, la he tenido encerada y probablemente estará muy enfadada…, pero se lo merecía, aunque… también es verdad que lo hizo para salvar su vida…-dijo Ranma en su camarote mientras daba vueltas como un león enjaulado-voy a salir-dijo al final con determinación- y le diré que debe decirme quien la enseño si no quiere saber lo que es bueno, espero que colabore porque soy incapaz de hacer daño a una mujer…
Tras esto salió del camarote y se dirigía a los calabozos cuando cayó en la cuenta de algo ¡no la había dado de comer!, salió corriendo y vio como Keita subía con un plato de comida vacío de los calabozos, y no solo eso sino que llevaba una sonrisa enorme plasmada en el rostro.
¿Que le habrá hecho a Akane?-pensó Ranma- si se le ocurrió propasarse con mi… ¿prisionera?, no se lo perdonaré nunca y no me importará que sea mayor que yo, lo aplastaré
Dicho esto se acercó rápidamente a Keita y se puso a interrogarlo.
-¿Qué hacías ahí abajo Keita?-preguntó molesto Ranma.
-Nada-dijo el aludido-solo le he llevado un poco de comida a la dulce Akane pensando que estaría hambrienta, y por lo visto acerté-sonrió alegre Keita.
- ¿Dijo dulce Akane? ¡Me las pagará! -¿Y quién te dijo que bajaras?-preguntó molesto-no di permiso a nadie de tener algún tipo de contacto o relación con ella.
-Nadie, pero me pareció muy injusto que una pobre muchacha tan dulce como Akane, que solo intentaba defenderse de nuestro asalto, sea castigada de este modo, ¿Qué pretendes Ranma? ¿Matarla de hambre?, ¿Que se ponga enferma?, me parece que estas siendo muy injusto-dijo Keita mostrando su notable enfado, no dejaría que una chica tan amable como ella saliera lastimada, el seria el que la cuidara ya que se sentía como si fuera su hermano mayor.
-Y-yo decidiré lo que es justo y lo que no, además porque la defiendes no la conoces de nada-dijo, se estaba enfadando, sobre todo por cómo había hablado de una forma muy familiar con Akane y lo peor es que no sabía el porqué de su enfado.
-Si la conozco, he estado hablando con ella y parece una muy buena persona, además su sonrisa es… espectacular-dijo ajeno a la cara de odio que le estaba dirigiendo Ranma.
-Y porqué hablas con ella no te he dado permiso, te prohíbo que te le acerques-siseó furioso de saber que ella y el ya habían intimado.
-Vaya Ranma parece como si estuvieras celoso-dijo Keita sonriendo de medio lado, quería ver la reacción de su capitán, pues se había dado cuenta de que se había puesto bastante posesivo por una chica y eso nunca antes había pasado.
-¿¡QU-QUÉ!? ¿Yo celoso? Y porque iba a-a estarlo heee…-dijo este muy nervioso, pues le había pillado desprevenido, además de que el mismo se estaba preguntando porque se estaba poniendo en ese plan protector, y porque cuando mencionaba a Akane sentía cosas en el estómago.
Keita no podía creerlo, de verdad su capitán se había puesto celoso, estaba más rojo que la camisa china que normalmente llevaba puesta.
-Lo que usted diga capitán-dijo con tono burlón-pero para su información le seguiré llevando comida y hablándola porque el viaje es muy largo y no quiero que lo pase mal, ah y… espero que no se enferme porque si no, te las verás conmigo-dijo amenazador.
-¿T-te gusta?, ¿es por eso que la defiendes?-dijo preocupado, no había pensado en como lo estaba pasando ella, la verdad es que no había hecho nada, solamente se estaba defendiendo.
-Jajajaja-rio Keita-me cae muy bien Ranma, pero no me gusta del modo en que tú piensas, yo la veo…como a una hermana pequeña, ¿la has visto?, tendrá unos 17 años, es pequeña para mí.
-Ah-dijo bastante aliviado, y seguía sin saber porque.
-Pero Ranma…ahora enserio, deberías sacarla de ahí abajo, todo apesta, su celda evidentemente no es nada cómoda, hay mucha humedad y con sus ropas probablemente enferme pronto, su salud de verdad que me preocupa, además-dijo esto último divertido-si quieres caerle bien y llegar a gustarle deberías ser más amable y sacarla de allí.
-¿¡COMO!? Y-yo n-no pretendo gustarle-dijo nerviosísimo y muy muy colorado-pero puede que tengas razón, me pensaré el sacarla-y tras esto volvió a su camarote olvidando por completo las preguntas que tenía para ella.
-¡KEITA!-volvieron a llamar-¿es que estás sordo?-dijo gritando Yuuta-tienes trabajo que hacer.
-Ya voy, ya voy-dijo-pero estaba hablando con el capitán-se excusó.
-Ya… ¿y antes?-preguntó curioso.
-Con la dulce Akane-respondió sonriendo.
-¿Quién demonios es Akane?, ¿te has vuelto loco?-dijo confundido.
-Nooo…, es la chica que peleó contigo en el barco y que ahora está en las celdas.
-Aaaahhh-dijo-la verdad es que es una bruta, no he conocido a ninguna mujer que pelee como ella, a excepción quizás de Shampoo-dijo este recordando.
-Puede, pero deberías conocerla antes de juzgarla, es una chica muy dulce y está asustada, seguro que te caerá muy bien y pronto al igual que yo la verás como a una hermanita pequeña-rio contento.
-Si tú lo dices lo intentaré-respondió confuso-y ahora…PONTE A FREGAR Y DEJA DE HACER EL BAGOOOOOO-chilló
-Vaaale, no hace falta que grites que ya te he oído antes-dijo mareado y con dolor de oídos.
Bueno-pensó-me esforzaré el doble por Akane, y tras dichos pensamientos se dedicó a fregar mientras pensaba en los divertidos momentos que iban a pasar juntos en aquel largo viaje.
Fin del capítulo 6
Ya por fin lo he terminado *Bieeeeeen*, espero que os haya gustado, si tenéis alguna queja decídmelo por favor, dejen comentarios porfis *siempre animan*
Chaooo.
