Hola a todos, muchísimas gracias por los reviews me animan muchísimo, siento de veras no poder subir capítulos con la frecuencia que a mí me gustaría, pero no estoy muy inspirada y no me gusta escribir tonterías, todo debe quedar perfecto (no puedo evitarlo soy algo perfeccionista ;p). Bueno ahora sin más dilación les presento el capítulo 7 *bieeen*. Que lo disfrutéis.

Capítulo 7

Pov Akane

-Está dormida-…-

-Si-…-espera se está despertando-…-

Comencé abrir lentamente mis ojos pero no vi a nadie, me incorporé pesadamente de 'la cama' en la que me encontraba pues tenía el cuerpo agarrotado y quería saber de dónde venían las vocecillas que me habían hecho volver a mi horrible realidad.

-¿Hay alguien ahí?-preguntó, y para su sorpresa aparecieron de entre las sombras dos figuritas exactamente iguales.

Tenían el pelo de color castaño claro y los ojos de un marrón muy clarito, se podría decir que eran de color miel, al igual que Keita, ellos también llevaban ropajes chinos, pero a diferencia del de este, los suyos eran de color negro con los botones en rojo, aparte llevaban atada a la cintura una cinta roja y unas 'muñequeras' de igual color.

-Hola-dijeron ambos a la vez.

-¿Sois prisioneros?, ¿Estáis aquí de polizones?

-No, nosotros somos parte de la tripulación-dijeron tranquilos pero con una sonrisa en la cara.

-Pe-pero si sois muy… muy pequeños, sois… sois niños por el amor de Dios-dijo alarmada.

-No nos subestimes-dijo uno de ellos con una media sonrisa-somos hábiles, y no somos pequeños, ya tenemos 12 años.

-¡¿Qué?!-exclamó espantada-no no no no, no es posible…pero si sois críos, tenéis toda la vida por delante, que hacéis en este barco a las órdenes de este horrible pirata-preguntó Akane aún sin creérselo.

-No insultes a nuestro capitán-dijo el otro-él nos salvó de morir, nos acogió, lo hace porque…

-¡Calla! Tonto, no había que contarle nada-dijo su hermano enfadado.

-¡Déjame! Yo hago lo que quiero-le gritó el otro

-¡Tonto!

-¡Tonto tú!

-Idiota

-Estúpido

-Bueno ¡Ya bastaaaa!-gritó Akane enfadada de oír tanta estupidez-no pasa nada, no es necesario que me contéis nada, no me gustaría meteros en problemas-dijo más calmada y con una sonrisa que cautivó a los niños.

-Gr-gracias-dijeron al unísono

-Pero… puedo preguntaros… ¿Cómo os llamáis?

-Claro, yo soy Tetsuya y el Tatsuya y somos gemelos.

-Vaya… que originales fueron vuestro padres-dijo Akane con una gotita de sudor cayéndole por la frente.

-Adivina cual es nuestra función en el barco-retó Tatsuya a Akane.

-Pues…. ¿Sois los ayudantes de Keita?-dijo pensando que nadie en su sano juicio dejaría que unos críos combatieran en una batalla.

-NOOOO, como puedes pensar eso, nosotros tenemos un cargo muy importante-replico Tetsuya molesto.

-Bueno…pues… no se decídmelo vosotros-dijo rindiéndose, pues no se imaginaba nada importante para unos niños.

-Nosotros…-dijo Tatsuya

-Nos encargamos…-dijo Tetsuya

-DE DISPARAR LOS CAÑONES-dijeron al unísono emocionados.

-¡¿QUÉÉÉÉÉÉ?!-gritó asustando un poco a los niños-llevadme con vuestro capitán inmediatamente-ordenó fuera de si-esto es intolerable, quiero tener una seria charla con ese imbécil, ¿Cómo se le ocurre poneros en esa ocupación tan peligrosa?, arriesgar la vida de unos preciosos niños como vosotros ¿está loco?, Arrrggh cuando salga de aquí le voy a dar su merecido-dijo dando vueltas por su celda al igual que un león enjaulado, sin darse cuenta de la cara de asombro de Tetsuya y Tatsuya.

-Vaya… eres muy valiente queriéndote enfrentar al capitán señorita…-dijo Tatsuya

-Akane, decidme solamente Akane.

-Vale-dijeron

-Oye… y…. ¿en serio vuestro capitán es tan fuerte?-preguntó inquieta.

-Pues sí, no ha perdido nunca una batalla, ganamos siempre, es el más fuerte de todos-dijeron orgullosos-debe ser por las artes marciales, siempre está practicando.

-¿Artes marciales?, yo también las practico, es estupendo, podría tener un combate con él y pedir mi libertad a cambio-dijo muy emocionada y con los ánimos renovados.

-No-dijo Tetsuya-es imposible que ganes, él es muy bueno y además dudo mucho que acepte sacarte de aquí.

-Tengo que intentarlo-dijo triste-no puedo pasarme toda la vida encerrada solo porque el quiere, si tengo la mínima posibilidad de salir de aquí quiero aprovecharla.

-Pero…, es que además el capitán nunca pelea con mujeres-dijo Tetsuya también triste pues Akane le parecía muy bonita y buena y no le gustaba verla triste.

-Bueno… al menos hay que intentarlo, tengo una idea yo planeo como decírselo y vosotros se lo comunicáis por mí, ¿vale?

-Hecho-dijeron-volveremos mañana Akane que duermas bien-y tras esto se marcharon.

-Vaya no sabía que habíamos hablado tanto-se dijo-bueno me volveré a dormir mientras pienso como salir de aquí.

-Eh Tatsuya, no crees que Akane es muy guapa y buena-dijo Tetsuya sonrojado.

-Pues si-dijo el otro igual-me gustaría que se quedara con nosotros siempre y fuera nuestra hermana mayor, sería divertido gastarle bromas al capitán con ella.

-Si…, pero tiene razón no se puede pasar allí toda la vida y no me gusta verla triste, así que ayudarla en lo que podamos.

-Vale, vamos con Keita que ya habrá echo la cena y tengo hambre-dijo Tatsuya mientras su estómago rugía.

-¿Una carrera?

-Hecho, el último es un idiotaaa-dijo Tetsuya-YAAAAA-y salió corriendo.

-Eh eso no vale no estaba preparado-dijo y salió corriendo tras su hermano.

Pov Ranma

Pero que me está pasando, me estoy volviendo blando, no de eso ni hablar ella se quedará encerrada, es lo que se merece por matar a Kazuya, me da igual lo que diga Keita, yo soy el capitán y hago lo que me da la gana, se acabaron las confusiones, no dejaré que una mujer me controle, soy un pirata y tengo que actuar como tal.

-Aaah, que bien me sienta hacer katas, es tan relajante-se dijo Ranma mientras se secaba el sudor de la frente.

Tock tock

-Adelante-dijo-hola Ryouta, ¿Qué pasa?¿algún problema?-preguntó muy serio

-Nada Ranma, es solo…. Que me sorprendes-dijo

-A que te refieres, no entiendo.

-Tú nunca dejas a nadie con vida y esta vez lo has hecho, nunca has cogido a ningún rehén y esta vez sí…no lo entiendo y me gustaría que me lo explicaras.

-No tengo por qué darte explicaciones, ni a ti ni a nadie, pero… como somos amigos te lo explicaré-dijo Ranma tranquilo-me dio la gana.

-Ah ya, y no tendrá nada que ver esa chica… es muy bonita Ranma y tú nunca habías mostrado interés por ninguna mujer antes… no será que te gusta eh-preguntó pícaramente.

-No, pero si he de confesar que me ha llamado la atención-dijo-piénsalo, mató a Kazuya, uno de los más sanguinarios de nosotros y combatió de igual a igual con Yuuta, nuestro mejor espadachín, por no hablar que sabe artes marciales-dijo recordando la batalla.

-En eso tienes razón-reconoció Ryouta.

-Me preguntó quién la habrá enseñado artes marciales, quiero decir, claramente se ve que es japonesa, pero… parece que ha vivido siempre en España, que sepa usar la espada es más normal, son muy buenos, pudo haberla enseñado cualquiera, pero ¿artes marciales?, los españoles no tienen ni idea-dijo Ranma expresando sus dudas para ver si entre los dos conseguían desvelar el misterio.

-Sí…, la verdad es que es muy extraño… oye ahora que lo pienso… podría haberla enseñado Kuno Tatewaki no, quiero decir es japonés como nosotros y viaja mucho.

-No, ya lo he pensado y ese imbécil no podría haberlo hecho, solo sabe usar su estúpida espada y mal, además no tiene ni idea de artes marciales, no, tuvo que haber sido otro.

-Espera-dijo Ryouta emocionado-lo tengo, ella debe ser la prometida de Kuno, he oído decir que se va a casar pronto con una rica burguesa española, ella es rica, y ha vivido siempre en España, además tiene muchos sirvientes cualquiera de ellos pudo haberla enseñado, por no hablar de cómo lo llamaba ella en el barco cuando lo lanzaste hasta el palo mayor, o como se puso a luchar el cuándo normalmente se esconde.

Estas palabras hicieron que a Ranma se le revolviera el estómago y sintiera una punzada en el pecho, pero logró dominarse y con el rostro impasible le dijo a su compañero.

-Podría ser…., aunque menudo desperdicio ¿no crees?

-Sí, ella buena guerrera y valiente y el otro cobarde y estúpido jajajajaja-rio con ganas-a esto, quería preguntarte también por qué siempre dejamos Kuno con vida.

-¿Por qué? Humm eso tiene una respuesta muy simple, es muy divertido-dijo-es rico y siempre lleva buenos cargamentos, además me encanta ganarle siempre y ver la cara de idiota que se le queda, ¿no te resulta gracioso y provechoso a ti también?

-Jajajaja, tienes mucha razón Ranma-rio recordando las caras que ponía siempre que perdía.

-Respecto a lo otro… no te preocupes, dentro de unos días la interrogaré.

-¿Por qué dentro de unos días?-preguntó curioso.

-Fácil-dijo Ranma-ya viste como peleó, voy a esperar a que se calme y esté más… cooperativa.

-Aah, ya te entiendo, bueno Ranma te dejo que tengo que hacer cosas-dijo mientras salía por la puerta.

-Espera-ordenó Ranma-no hables con los hombres de esto, y menos… con Keita.

-Y eso… ¿qué ha hecho?-preguntó muy curioso.

-Se está tomando muchas confianzas con Akane, y no me gusta-dijo sin darse cuenta de lo que acababa de decir.

-¿Akane?, ¿la llamas por su nombre?-dijo sorprendido.

-Ya te dije que se tomó muchas confianzas con ella, por lo que le dijo su nombre y cuando hablé con él lo mencionó-dijo excusándose y tratando de evitar sonrojarse.

-Bueno tranquilo no le comentaré nada, y ahora si no tienes que decirme nada más me voy a hacer mis cosas-y esta vez ya sí que salió.

-Aaah, Ryoga sé que estás ahí, sal-dijo Ranma molesto por haber sido escuchado.

-Siento haber escuchado Ranma pero venía a consultarte lo mismo-dijo Ryoga entrando al camarote.

-Algo más-dijo todavía molesto.

-Sí, quería saber si querías practicar un rato conmigo, a no ser que estés demasiado cansado abuelete-dijo con sorna y con una mirada desafiante, pues sabía que su amigo nunca decía que no a los retos.

-Acepto, pero no te pierdas ni me destroces el barco como la última vez, me costó mucho repararlo P-chan-dijo burlonamente.

-No me llames así-le gritó muy enfadado.

-¿Por qué P-chan, a Ukyo la dejas?-dijo sonriendo como un crio cuando sabe que ha hecho alguna trastada.

-Eso es diferente, ella me puso el apodo porque le gustó, además… tu sabes…, ¡bueno peleemos de una vez!

-Como quieras-dijo Ranma sin cambiar la cara-salgamos no quiero destrozar el camarote.

-Bien-dijo y salieron lanzándose miradas de rencor, pues cundo combatían se consideraban enemigos y la amistad quedaba atrás.

Estuvieron combatiendo durante dos horas, encajando golpes, esquivando a cualquiera que se apareciera o a ellos mismos, siempre disfrutaban combatiendo entre ellos, era algo que les unía desde pequeños, una forma de comunicarse y decirse como se sentían, además de ser una forma en la que comprobaban que tan fuertes se habían vuelto después de cualquier batalla que hubieran hecho.

-B-bu-bueno… Ran-Ranma, no… estás mal-dijo sin aliento Ryoga.

-Tú tampoco-dijo Ranma al que siempre le costaba menos recuperarse.

-OIR RANMA, RYOGA, VENIS A COMER O NOS QUEDAMOS CON VUESTRA PARTE-gritó Yuuta que estuvo presenciando el combate un rato.

-¡Siii, ya vamos!-dijeron a la vez, pues a ninguno le gustaba quedarse sin nada que comer (sobre todo Ranma, pero eso ya lo sabemos todos ;9)

-Jajajaja, vamos que la cena se enfría-dijo Ryoga y ambos salieron salieron corriendo rumbo al 'comedor' improvisado que tenían, bueno, más bien Ranma corría mientras arrastraba de la camisa a Ryoga que quería ir en la dirección contraria.

Pov Akane

Durante unas horas estuve sopesando las posibilidades que tenía. La primera era que Kuno, junto con los demacrados hombres que quedaban hubieran podido llegar a la costa y aparte de arreglar el barco mandar un mensaje a mi familia y que estos estuvieran buscando la manera de encontrarme. La segunda opción era conseguir que el capitán aceptara combatir contra mí a cambio de mi libertad, en cuyo caso podrían suceder tres cosas; uno, que solo me dejara salir del calabozo, pero tuviera que convivir con ellos y yo tuviera que conseguir papel y pluma para mandar un mensaje y en el siguiente puerto en el que atracáramos enviar la carta; dos, en el puerto que atracáramos escapar cuando me sacaran; tres, que me dejaran tirada a mi suerte en alguna isla desierta o llena de caníbales en la cual yo tuviera que subsistir como pudiera. La tercera opción que pensé, aunque no me gustase, era que me vendieran como a una vulgar esclava y yo ya en tierra consiguiera escapar y mandar una maldita carta de socorro con mi ubicación.

Me sentía angustiada al pensar en todo aquello y solo me di cuenta que tenía agarrada la cruz de Shinnosuke cuando sentí dolor y vi que me sangraba la mano. No me había dado cuenta de cuanto lo echaba de menos, el sabría que decirme para que me sintiera mejor.

Estaba agotada de tanto pensar y empezaba a tener hambre, además tenía frio y empezaba a encontrarme mal, estaba segura que el calabozo acabaría matándome, pues era húmedo y para mejorarlo corrían brisas por algunos boquetes producto de los cañonazos durante la batalla, mis ropas no estaban tampoco en muy buenas condiciones, la falda estaba rasgada por la parte de abajo, y además estaba muy sucia, mi corsé tenía algún corte, la chaquetilla estaba sudada y mis guantes hechos jirones por lo que decidí tirarlos, tenía claro que no era nada higiénico que llevara estas ropas durante mucho tiempo pues podría enfermarme de seguir en estas condiciones. Esto me recordó comprobar el estado en el que se encontraba el saquito rojo con las cenizas de mi madre, me levanté las faldas y comprobé que seguía bien atado a mi cintura y que se encontraba en perfecto estado, volví a bajar mis faldas y me puse a pensar en viejos tiempos y en cómo demonios había llegado a esto.

Estaba tan metida en mis cavilaciones que no me di cuenta que alguien estaba ingresando en el calabozo.

-Akane-dijo Keita-te traigo tu cena espero que tengas hambre y que te guste-le dijo sonriendo.

-Keita que alegría me da verte y sí, la verdad es que tengo bastante hambre-dijo contenta de ver una cara amiga.

-Me alegra que te guste mi presencia, a mí también me gusta estar contigo, eres muy agradable, bueno come que se te enfría.

-Gracias-dijo y empezó a devorar aquel delicioso plato, esto le quitó el habré, pero no el malestar que sentía.

-Por cierto Akane, creo que hoy has conocido a nuestros gemelos, ¿qué te han parecido?-preguntó curioso.

-Son muy monos-dijo sonrojándose-me parece que son muy valientes por estar arriesgando sus vidas a tan pronta edad, pero al parecer la culpa la tiene vuestro estúpido capitán, ¿cómo se le ocurre exponer a unos niños de esa forma?, humm como me gustaría darle una buena lección.

-Jajajaja, si Akane, pero recuerda que somos piratas, además Ranma nos ha ayudado mucho y todo esto lo hacemos por varias razones, que lamentándolo mucho no te puedo contar.

-Ya ya, antes los niños tampoco me han querido decir nada, y al parecer todos queréis mucho a vuestro capitán-dijo recostándose en la pared pesadamente, pues entre el frio y el malestar, no creía aguantar bien.

-Sí la verdad es que queremos mucho a nuestro capitán… oye, estas temblando-dijo visiblemente preocupado.

-N-no no es nada, y-ya se me pasará-dijo temblando más aún.

-Aguanta te traeré una manta-dijo y salió corriendo.

-mmmmhh, me parece que tengo fiebre-se dijo- jaja, que gracia está visto que el destino me odia-y tras esto cayó desmayada en las pajas del suelo.

-Akane ya… ¡AKANE!, resiste voy por las llaves y… oh dios mio tienes fiebre, voy por agua y paños-dijo Keita muy angustiado-mira que se lo dije a Ranma, que enfermaría y que esto acabaría mal-susurró furioso mientras corria.

Keita cogió un barreño y lo llenó de agua, en esto aparecen los gemelos.

-Keita ¿qué pasa?, ¿por qué estás tan nervioso?-preguntó Tatsuya.

-Oh menos mal que estáis aquí, tenéis que ayudarme chicos, Akane está muy enferma y hay que ayudarla, Tetsuya, coge esa manta, Tatsuya busca paños limpios y bájalos a los calabozos, yo voy a llenar esto de agua y lo voy a bajar ¿me ayudareis?-preguntó ansioso.

-SÍ-respondieron al unísono y se pusieron en marcha inmediatamente.

-Ah Tetsuya, necesito que cuando bajes la manta subas de vuelta y cojas las llaves de su celda, para entrar y cuidarla.

-Hecho, voy a buscarla-y salió corriendo.

Keita bajó el barreño con agua y vio que ya estaba lista la manta y que también estaba Tatsuya con los paños en la mano mirando asustado el cuerpo de Akane que yacía en el suelo de la celda y a la que se la podía ver que respiraba con dificultad.

-Ya la tengo…-dijo Tetsuya que cuando vio a Akane se le quedó la misma cara que a su hermano.

-Muy bien-dijo mientras abría la puerta y se acercaba a Akane.

Keita la cogió en brazos y la depositó en la 'cama', la cubrió con la manta y mojó los paños fríos en el agua, tras de esto los ponía sobre la frente de esta, y así lo hizo durante un rato, luego le encargó a los gemelos que la cuidaran y que repitieran el proceso que él había estado haciendo, que el subiría a buscar algún remedio para que mejorara.

-V-vale, nosotros la cuidaremos-dijeron mientras se ponían a trabajar.

-Gracias, os la encargo-y tras esto se fue corriendo escaleras arriba.

Pov Ranma

Tenía un mal presentimiento, y fui consciente de porqué cuando vi a Keita subir corriendo las escaleras que daban a la bodega y al calabozo.

-Keita-llamó Ranma-¿qué haces subiendo y bajando tanto a las celdas?, te dije que no te acercaras a ella.

-Ranma ¡cállate!, te lo advertí y no hiciste caso, te dije que podría enfermar en esas condiciones y lo has logrado, Akane podría morirse ahora si no la tratamos, voy a pedirle algo a Makoto que es el que sabe de medicina-dijo enfadado

-¡¿Qué?! , ¿Está enferma?, y ¿qué le pasa? ¿Necesita aire? Jajaja, no te dejes engañar por…

-RANMA TIENE LA FIEBRE ALTISIMA Y ESTÁ INCONSCIENTE-gritó sin poder contenerse-eres ciego, tiene la ropa destrozada, no abriga nada, hay boquetes de la batalla, por ahí entra agua y aire, por no hablar de las humedades de la celda, ¿en serio crees que podrá estar allí?

-Ah… esto…pues ves a curarla, pero que ni se te pase por la cabeza decirme lo que tengo que hacer o lo lamentarás-dijo enfadándose también-a que esperas, ves a ayudarla YA-gritó mientras se volvía a su camarote. Aquella iba a ser una noche muuuy larga.

Fin del capítulo 7

Por fin lo he terminado ¡aleluya!, siento haberme tardado, de verdad, pero ya sabéis las musas me habían dejado de lado (capullas), además he estado en mi pueblo y allí por desgracia no hay internet *se nota que los mayores no lo usan* jajaajaajjaajaa. Bueno espero que os guste.

Hasta más ver, saludos.

PD: dejen reviews please.