Aqui de nuevo DarknessD06, se que se preguntaran por que tome tanto tiempo ne hacer esto? pues, la verdad el sabado pasado estaba haciendo la parte b, pero una vez que se me olvido guardarlo y tuve que hacerlo de nuevo (aunque pienso que eso pierde el chiste que hice antes)

se que me sienta un poco mal de la garganta y toda la cosa, y mas me sienta un poco mas triste de lo normal, aun me falta mucho por acabar este capitulo (y eso que va ser algo largo, por eso dividi en dos partes) y mas si se trata de algo que ninguno sabian.

en fin como siempre digo PERMISO CONCEDIDO Y QUE COMIENCE EL SHOW

*Tom y Eric, creadores originales de los personajes de TPoM, pero la historia sigue siendo mia :9

*Camila, OC de LadyCarne03... ehm... puede que le agregue un pequeño a su personalidad pero ahi le va la cosa.

*y como voy disfrutando de sus reviews y mas de ver la temporada 4 de Regular Show, en serio me impacto. mejor no digo ostias y a darle!


Parte b: Pescados, confrontaciones y una buena manera de conocer tiempos perdidos.

Amanecer. El resplandor naranjo-violenta brillaba nuevamente en el zoológico de Central Park. Para cada animal, algunos comenzaban con sus rutinas diarias después de un gran desayuno y otros, se aprovechaban con la misma excusa de "5 minutos más". Y aquellos que se despertaban como una bala de cañón, así para que no les dieran de una buena mermelada de aquel pingüino tacleador.

Inmediatamente, los 3 pingüinos saltaron de sus dormitorios, formándose en forma militar y toda la cosa, a excepción de aquellos ojos de aquel pingüino psicópata seguían adormilados.

-Rico, ¿otra vez has pasado toda la noche jugando videojuegos en el almacén? – pregunto el pingüino británico viendo a su camarada aun conciliando el sueño y cae en los hombros de Kowalski y este le empuja por otro lado hasta caerse.

-Bueno… - el especialista de armas solo se limitaba a limpiarse los ojos, volviendo a bostezar nuevamente.

-Pero no tienes por qué seguir desvelándote cada vez Rico, a no sé que Skipper confisque todos tus juegos y te marcara de rojo en la pizarra de comportamiento, ¿eso quieres, eh? – actuando como una figura maternal, Kowalski quito el PSP de Rico y este empieza a llorar.

-¡Ta bien, está bien, pero dame mi PSP!

-Es en serio Rico. – Private aun seguía en negación, no solo porque no quiere que ninguno de sus soldados lo vean con una consola y piensa que lo están traicionando al darles información. -Tienes que dejar de jugar, al menos eso no te salva de ponerte en rojo.

-*suspiro* Okey…-

El psicópata guardo todos sus juegos y la consola portátil en su arsenal de armas, no antes ocultarlo en una caja que contenía balas, cohetes y otra más que unas varias latas de sardinas.

-Buen Rico. – Con satisfacción en su rostro, el joven cadete le da una pequeña palmada en el hombro de su compañero y este sonrió.

-Y hablando de Skipper, ¿no deberíamos subir ya antes que nos dé una de sus cachetadas?

Rápidamente, los 3 pingüinos hicieron su entrada (el típico salto e pose karateca) pero no notaron ni una línea de "buen levantamiento muchachos" de su líder solía decir. Tanto la pregunta como la respuesta eran demasiadas obvias, el hecho de no poder dormir y quedarse afuera del cuartel, era lo suficiente como para decir. No quería dejar a sus compañeros de equipo se preocuparan por él, ni mucho menos él a ellos. Lo encontraron dormido junto con el plato de pescado como almohada. Kowalski y Rico ayudaron a levantarlo y bajaron de vuelta a su hábitat mientras el joven Private preparaba una taza de café con un toque de pescado.

Acercando hacia el pico del líder pingüino con la taza, Skipper olfateo el aroma del café y lentamente abrió sus ojos debido el gran olor fuerte que tenía el pescado.

-Skipper, ¿estás bien? – con una mirada de preocupación, Private retira el café del pico de su capitán y con la ayuda de Rico, logro que Skipper se puniera de pie.

-Si Private, estoy bien… - lentamente empezó que su cabeza ya le estaban a dar giros. –Puede que no he podido dormir anoche…y más estoy teniendo algo de frio…

-Ten, con esto te animara un poco. –El joven soldado le da la taza caliente y este se lo toma.

-Gracias…- respondió con gratitud al disfrutar su 'joe' (en pocas palabras, otra manera de decir disfrutar el café), pero su mirada decía otra cosa y eso causo que el joven pingüino de ojos azules claros se preocupara.

-Oh cielos, Skipper… - se sentó junto a su comandante oficial rodeando su aleta en su hombro. –Se lo mucho que te entristece por la situación de Marlene, pero no todo está perdido. Tienes que animarte, no puedes estar así por siempre. – pensó por unos segundos y el foco brillo en su mente ya que se le había ocurrido una idea. –Quizás un huachinango te hacía falta.

-No podría rechazar tu pequeña oferta, joven Private.

A pesar de lo triste se sentía, Private le devolvió la sonrisa.

-Rico, lanza dos pescados.

-¡Okey!

Rico saca dos huachinangos del golfo (como se ha visto en Can't touch this) del mini refrigerador y los lanzo. Private atrapo el primer pescado, pero el otro salió de una forma rápida y Skipper, solo mirando hacia el otro lado y con la aleta levantada, pensó que podría atrapar el pescado, pero no fue así y el pescado cayó encima de la cara del pobre líder, ya que el psicópata lo había lanzado tan rápido.

-¡Rico, ¿tienes idea de lo que acabas de hacer!?

-Perdón…

Skipper recobra el conocimiento, limpiando la grasa fría que tenía el pescado al contacto con su rostro. Tomo el pescado del piso y se lo arrogo a la cara de Rico, haciendo que el impacto fuese tan fuerte.

Ya sintiendo el pescadazo en la cara, Rico saco de nuevo dos pescados más grandes y se los lanzo de nuevo hacia Skipper y Private, pero uno logro esquivar y atrapar mientras otro fue golpeado por el otro pescado; Skipper lanzo el pescado grande, pero como Rico fue tan rápido en esquivarlo y se impacto hacia la cafetera haciendo cortos circuitos.

-¡Pes… caa… doosss! – Con el grito del psicópata y mas las miradas desafiantes, Rico y Skipper comenzaron no solo en lanzar pescados, sino con las cosas que se encontraban en su alrededor: la tostadora, las almohadas de sus dormitorios, el control de la tv, la radio, hasta incluso pan tostado, la caja parlante y un sinfín de cosas que se encontraba en el cuartel, pero también usando el pescado disecado que Private gano, usándolo como boomerang.

-Chicos, tranquilícense. Esto no va resolver nada. – sin fuerzas para detener a estos lanzadores, el joven británico se encendía en su cama, abrazando su lunacórnio y cubriendo su almohada como protector, pero Skipper se lo quito, lanzando de una vez a Rico, pero este lo evito; luego su lunacórnio, y para acabar, también lanzo al pobre Private y termino aplastan do sobre el psicópata.

-¡Oye, eso no valió! - grito el psicótico con furia.

-Entre todo se vale, compadre. Entre todo se vale.

Mientras tanto, en el laboratorio, Kowalski trabajaba en un nuevo proyecto, anotando algunas formulas en su cuaderno amarrillo y mezclando con el colorante rojo que tenía en un tubo de ensaye con una sustancia de azufre amarrillo en forma de polvo. Por un descuido derramo todo el líquido con el vaso del precipitado que contenía el polvo, haciendo explotar por culpa de una pequeña explosión como si se había estrellado por algo.

Salió de su laboratorio, aun con la cada en cenizas y vio todo el desastre que había ocasionado sus compañeros.

-¡Por los testículos de Shakespeare! ¡¿Qué está pasando aquí?!

Viendo que aun sus compañeros seguían lanzando cosas sin parar y con muestras de odio entre cada uno de sus ojos y Kowalski… bueno, a este se quedo shockeado por ver todo ese escándalo, y más cuando oyó a Private llorar, siendo lanzado por estos dos de un lado a otro. Sin querer involucrarse en esto, lentamente camino de vuelta a su laboratorio en cuclillas, pero desgraciadamente fue descubierto por Rico. Y como una granada especial, agarro a Kowalski y se lo lanzo hacia Skipper, pero como este lo esquivo y llego chocando hacia la pared.

Y así, prosiguieron hasta entonces. (*Suspiros* ¿eso no les recuerda a algo? Vaya dúo de problemáticos…)


Entrada subterránea del hábitat de nutria-pingüino. Hora militar 0715 (7:15 am)

-Vaya… nunca creí que nadar fuera tan difícil.

-Sí, pero no fue nada fácil de convencerte mientras llorabas como una niña en cada vez que te metías al agua… - aunque lo digo de un modo sarcástico, las chicas se aproximaban en apunto de llegar hacia el hábitat de los pingüinos. Para Marlene, se sentía muy nerviosa e incluso de que volverá a ver a los pingüinos, aunque para ellos, es muy doloroso verla porque ella ya no los conoce como siempre, y no sabe qué cara les podría darles, incluso para Skipper. No entendía por qué se sentía así, lo más probable que no puede recordar lo que sucedió después de ese incidente.

-Entiendo de que estés nerviosa Marlene, yo también lo estuve cuando llegue aquí por primera vez. Puede que no sea algo radical, pero eso me conmovió el lugar. –Relataba Camila mientras recordaba su primera llegada al zoológico. –cuando conocí a mis nuevos compañeros, a excepción de Rico, porque ya lo conocía desde que éramos niños, actuaba de una forma, algo seductora, pero lo hacía de broma para todos. Pero cuando llegaste de visita con los chicos, nunca me lo había imaginado que una nutria vivía entre nosotros, y eso que al principio me costó mucho aceptar eso.

-¿Y por qué lo dices, Camila? –

-Bueno, antes yo solía odiar a las nutrias…-mientras imaginen un pequeño flashback sobre el pasado de Camila. –Yo vivía en un pequeño orfanato, es decir en un pequeño refugio para animales huérfanos, en donde los humanos adoptan animales y que los cuidan, pero de pronto, una pequeña banda de nutrias salvajes empezaron a abusarme de mi, quitando todas mis pertenencias y hasta me hacían tirar por los charcos de loco que encontraban a su alrededor. Siempre solían a hacerme la vida miserable, pero de pronto, un soldado de rango mayor vino en discreto a mi cuarto cuando no había nadie, me dio una pequeña invitación que entrara a la armada en Europa, el país natal de Private, y acepte. Así que ellos me adoptaron y llegue a Europa. Básicamente estaba a mi primera semana de clases y más cuando aun los abusadores aun seguían molestándome. Pero en un día, en una prueba de supervivencia, demostré que yo podría cambiar, así que dejando mi largo cabellera corta, empezando a entrenar durante las mañanas, pase esa prueba y cuando esos rudos, sin vergüenzas machistas animales comenzaron a molestarme, simplemente les di una pequeña probada de su propia medicina.

-Y dime, ¿Qué paso con esas nutrias que tanto odiabas? – preguntaba la nutria marrón por curiosidad.

-Bueno, eso es lo mejor. Una vez que el general Robbinson nos dio las vacaciones de verano, decidí regresar a mi orfanato, pero cuando iba a buscar mis otras pertenencias, fui rodeada de nuevo por esas nutrias, pero esta vez no les mostré piedad. Una de ellas empezaron a atacarme, pero yo detuve sus patas con una aleta y empecé a apretarla fuerte hasta hacer sus ojos explotar, y las otras agarraron bastones y palos, pero como esquive sus ataques y las deje fuera y sin sentido. Para mí, la venganza no era la respuesta, solo sé que no llegar a matarlas era lo que menos hacia. Creí que ya nunca nadie me molestaría, pero estaba equivocada…-

La mirada de Camila se paso de relajada a seria, aun siguiendo su relato.

-Luego cuando llegue a la madurez y graduarme de la academia, decidí en mudarme en Argentina a casi de 2 años, pero no sé cómo, pero una de las nutrias descubrieron que pase 7 años en la academia militar y que era mentira que unos ingleses me habían adoptado como hija y eso que no le dije nada a ellas cuando volví en el orfanato y graduarme, pero no sé cómo me encontraron que vivía en Argentina. Así que hice lo indispensable…temía que si la encargada del orfanato se enterada de eso, y más me sentía amenazada, pero cuando tuve que decidir que fingir mi muerte y quemar mi hogar sin que ellas se dieran cuenta, pero también tendría que destruir todos mis documentos, hazañas y hasta reconocimientos que me había tomado fallido y esfuerzos por lograr lo que nunca antes fui, pero para mí fue difícil en hacer esto… - ahora, su voz se ha vuelto mucho mas rota, tomando un respiro y decidió calmarse.

La nutria, impactada sobre la historia de su amiga, y más miraba su rostro lleno de dolor y a la vez también su voz se apagaba.

-No puedo creer de lo duro que fue para ti en pasar todo eso, Camila… - aun sin memorias, solo puso su mano en el hombro de su amiga para consolarla, ya que esta extrañaba esa esencia.

-Lo sé, y eso que no fue nada fácil… - la pingüino sonrió al ver la forma de cómo Marlene la consoló y decidió continuar. –Después de fingir mi muerte, tuve que vivir en un zoológico a otro, hasta que llegue en Toledo. La verdad era muy pacifico, pero cuando me entere de que una d las nutrias que me habían amenazado desde pequeña, vivían allí. Y para no dejar que me encuentre, cause una gran fuga en un hábitat de loros y así llegue en Hoboken, y al final en Manhattan.-

-Pero aun así, ¿Cómo es que fuiste mi amiga si odiabas a las nutrias?-

-¿Qué te puedo decir Marlene? Como dije antes, me costaba admitir en vivir con una vecina al lado mío, y eso que fue algo desesperante y chistoso a la vez. – Rio un poco y continua. –Cuando viniste al visitar a los chicos, me comporte de una forma agria y empecé a insultarte llamándote "rata mutante" y ese entonces ye diste una cachetada y Skipper te contuvo hasta calmarte y relajarte. Puede que no toleraba esto ni mucho menos en vivir contigo, y eso que no controlaba lo que realmente hacia. Empecé a hacerte demasiadas bromas, que incluso que hasta llegue en ponerte en colores como un hippie. Pero como no toleras eso, hasta empezaste a ofenderme y golpearme al mismo tiempo.

-Wow, no creí que antes fuera tan agresiva.

-Sí, pero no tanto cuando nadie te toman en serio. Peleamos y peleamos sin parar hasta que un día, cuando iba a hacer la broma más grande del mundo, pero mejor no te lo digo por tu propia seguridad; así que me tomaste por sorpresa y comenzamos a pelear de nuevo y eso que también invadíamos en los otros hábitats y más en lanzar frutas y no sé cuantas cosas. Los chicos intentaron detenernos, pero ambas los sacamos de golpes. Pero al final, caímos cansadas y sin darnos cuenta que estábamos en el hábitat de Roy y de pronto… ¡PTTTFFFFF!- usó sus aletas como si aplastara un insecto, haciendo ruido con su lengua ese sonido y más imaginando el peor final que había ocurrido.

-¿Y qué pasó después?-

-Eh… no sé si lo quieres saber, pero… -Rasco un momento en la nuca y continuo, aunque se mostro una cara de asco. –bueno, tu y yo terminábamos siendo aplastadas por ese gran trasero apestoso de ese rinoceronte después de ingerir su desayuno y así acabamos en 2 semanas en reposo.

-Ugh… eso fue… horrible, nunca pensé que terminaría así…

-Si, ni que lo digas, jaja… - se paró un momento al descansar después de la caminata larga hacia su hábitat y dio un respiro para terminar su relato. –Al final, me disculpe contigo al igual que hiciste lo mismo, no sin antes de decir la verdad; pero cuando mostraste tu amabilidad y más en quedarnos en cama en cada minuto. Y cuando pasaron los días, en contarnos secretos, pasatiempos y cosas que nos gustan o no hacer y al terminar esas semanas, nos volvimos mejores amigas. –Suspira de nuevo y comienza a sonreír. –En ese instante, decidí que no todas las nutrias son así de abusivas y ya que al conocerte, eso me hizo cambiar mi actitud.-

Y cada vez Marlene se mostraba cada vez más sorprendida al saber un poco sobre su pasado y también la de su mejor amiga, pero no pudo evitar sonreír al igual como lo está haciendo ella.

-Vaya… jamás pensé en conocer a alguien tan especial como tu Camila, pueda que no recuerde nada, pero escuchando todo eso, eso me hizo sentir que me sienta más confiada en poder crear nuevos recuerdos y más si por algún día, intentara recordar sobre mi vida.

-Pero eso fue gracias a ti, si no hubiera sido que lanzarme hacia un charco de lodo en vez de pasarme más tiempo contigo. Es más, siempre estaré apoyándote en todo momento, porque eres mi amiga.

-También haría lo mismo por ti Camila.

Un conmovedor momento. Amigas sonriéndose una a la otra y agarrándose de las manos, simplemente es un bello momento, pero…

¡KABOOM!

-¡¿P-pero qué fue eso?!- la nutria se asusto al haber escuchado ese explosivo y se escondió detrás de la pingüino ojiverde.

-No sé, pero hay que averiguarlo.


Y como les quedo el ojo? se que intente añadirle un poco sobre el pasado de Cami y mas en enfoncarme sobre la historia anterior de Mayqui, en fin, aun estando muy mala y mas por lo que me causo algo de gracia la pelea de pescados de Skipper y Rico... (no les recuerda a aquel historia?) :3

en serio.. TUFF DUDES! esos dos nunca me canso de ellos, por eso son un dúo imparable! huhah

en fin sayonara y hasta nuevo aviso :3


Nota editaria:

Hahaha me diverti mucho este cap! y la verdad, me siento orgullosa de eso ú_û Hmm-hmm!

y mas de leer y repasar sobre el pasado de Cami, no fue tan dificil despues de todo. y Gracias que ella me ha dado su autorizacion para usarla en mi fic :D