Wow, gamas pense que lo terminaria antes del sabado, hehehe pero en fin como a peticion de Atomick (ehm no se como es su nombre real :3) pero en fin, ya despues de los pescados y el pasado de las chicas, aun esto no termina y eso que sigo dejando con la mente helada, ñaka ñaka XDD.
Pero antes de empezar, mejor no les dire lo que me entere al final de este episodio, asi que como siempre digo: PERMISO CONCEDIDO XDD
*Oh gran misericordioso Tom y Eric, hahaha hasta casi lloro la parte de Firework, pero mas disfruto la musica de Danny Jacobs (quien es Sacha? ._.) :PPPP
*Camila, OC de Mayqui (LadyCarne-3), chava cuando empezaras con tu fic? ya nos dejaste abandonados, snif...
Lamento al dejarlos abandonados y eso que estoy perdiendo audiencia, snif...
Por favor, apoyenme! puede que este mal en mi situacion pero aun prometo subir mas de su tara-novela dramatica (?) XDDD
AUN LOS MISTERIOS NO ACABAN :3
Parte C: enfrentando a una realidad y un misterioso traslado
Cuando escucharon la explosión que venía del cuartel, las chicas corrían rápidamente para ver qué está pasando. Y como Camila pensaba que a lo mejor Kowalski hizo estallar el lugar sin anticipo con uno de sus fallidos inventos o eso es lo que ella pensaba de su (torpe) novio. Giro la manija de la puerta del subterráneo y el cuartel se ha convertido en un campo de batalla totalmente como el de La Guerra Fría. Todo estaba destruido, las paredes están llenas de puras grietas que ocasionaron al lanzar objetos pesados y mas que salen agua de su hábitat; las ventanas igual, pero engrasadas por la grasa del pescado; los aparatos también están destruidos tanto como otros artefactos que fueron creados por Kowalski (y eso que esos dos inútiles los robaron sin piedad), una que este está encarcelado por ese instrumento de tortura medieval y al joven Private en un jaula (no sé de donde rayos sacan estas cosas; en cambio, las dos chicas están muy sorprendidas por el gran daño que Skipper y Rico causaron en el cuartel y eso que aun seguían lanzando otro que objeto y más protegidos con cada uno de sus fuertes de almohadas. No habían palabras para describir todo este gran alboroto ni mucho menos las reacciones de las chicas. Marlene estaba como un estado de sorpresa pero a la vez asustada y Camila en shock y enfadada al mismo tiempo
Decidida para tomar aire y gritar a los dos imbéciles que aun jugaban como si fueran guerras de bolas de nieve en la Antártida.
-Se pueden saber… ¡¿Qué carajos pasa aquí!?-
Su grito causo que los dos pingüinos de guerra se detuvieran y vieron a la pingüino del moño azul muy encabronada y mas su cara se torno en una furia jamás vista y eso causo que los otro dos pingüinos encarcelados por esos en una situación muy incómoda.
Los dos pingüinos hablaron al mismo tiempo: tanto como el líder y el psicópata decía demasiadas escusas como "El comenzó todo esto" y nada más que otra oración inentendible que siempre termina en pez por parte de Rico.
Cada vez que escuchaban sus estúpidas escusas, el límite de Camila se estaba aproximando poco a poco.
-Silencio…
Cerrando sus ojos y con los puños formados no pudo decir otra cosa.
-Ya basta…
Private y Kowalski saben que su amiga ya está en sus límites y lo peor de todo, no quisieran escuchar todos los regaños de ella por no detener a sus dos compañeros.
-¡YA CALLENSE DE UNA JODIDA VEZ!-
Todos empezaron a callarse después que la ojiverde soltara su grito, a excepción del psicópata que aun sigue hablando.
-¡Radda, radda, ra-ra-dda!-
Todos, excepto Marlene miraron al psicópata y solo el dio un gesto de "¿Qué?". Aunque para Camila, que aun sigue de malas, empezó a mirarlo fríamente hasta que este se volviera chiquito (y eso que me gusta tanto presionarlo :3 )
-¡¿Es que no puedo estar fuera solo por una noche y mas que encuentro que el cuartel esta como si fuese un ataque masivo del fin del mundo!?- y luego se puso una aleta en su cara. –No cabe duda de que ustedes jueguen a lanzarse pescados de esa manera y que conviertan el cuartel en esto.- Imaginen que la pantalla se vuelve en pantalla real y que se vea todo el desastre que ocasionaron los dos sinvergüenzas. –Y para colmo, que he invitado a Marlene que desayunara con todos para convivir y ayudarla por lo que estamos pasando y mas que veo un cuartel que… ¡esta hecho mierda!-
Los pingüinos miraron a la nutria asustada y más por la gran estupidez que hicieron (aunque Rico lo ocasiono intencionalmente). No tenía ni las palabras para decir ni mucho menos la reacción que se llevo.
¿De verdad así ayudarían a recrear memorias sin que hagan tantas idioteces que les puedan pasar?
No importa de la cuanta manera de que los chicos se sintieran avergonzados, y eso que Private y Kowalski no pudieron hacer nada y solo fueron usados mas como escudos humanos por parte de ellos; pero aun así, el líder no puede dejar de mirar a la su mejor amiga, ni en mucho menos en una situación muy desagradable.
Y liberando a sus camaradas, Skipper le da inicio la Operación: Rechinando de limpio… por 64 vez.
Después de unas cuantos minutos, ya con el cuartel reconstruido (una forma más fácil en que la pantalla se hace chica y Rico, con un trapito lo limpia, así para no tardar), la pingüino ojiverde se acerco a Skipper, poniendo una aleta en su hombro.
-¿Podemos hablar allá arriba?
El ojiazul zafiro solo ascendió la cabeza y se levanto de su sillón.
-Marlene, ¿Por qué no te quedeas aquí con los demás mientras hablo con Skipper, podras?
-Está bien.
La nutria observaba a Skipper con una conforme mirada, causando que el capitán se sintiera triste por lo que ella está padeciendo y eso más le duele admitirlo y también de que no hay marcha atrás para evitar el tiempo, pero también sentía una sensación que ni el mismo comprende cada vez que la mira.
No entiendo por qué… realmente todo eso me hace sentir mal… verla así y sin recuerdos de nosotros, sus amigos ni vida propia… ¡maldición!
Dejo me mirarla para poder subir los escalones para salir de su cuartel.
Bueno… solo el tiempo podrá decir…
Mientras tanto, los tres pingüinos miraban a la nutria, como si no sabían que deberían hacer en casos como esto y más que decidieron poner sus escudos (ya saben, poner sus aletas como protectores :D )
-Muy bien, ¿Quién de ustedes hablaran con Marlene?- pregunta el genio.
-¿Podríamos no votar? Siempre soy el único que se ofrece ser voluntario a cada rato.- el joven británico se nieva a hacerlo, ya después de todas las torturas que siempre terminan en final catastróficos.
-Bueno, alguien tiene que hacerlo.-
-Y ese eres tú, Private.- Dice el psicópata
-¡¿Y por qué siempre yo!? ¿Por qué no vas tú Rico o tú, Kowalski?
-Nah, ella no entendería las balbuceadas inentendibles de este bobo.-dijo mientas apuntaba su aleta a Rico.
-Ay sí, lo dice el "melodramático" del grupo. Cerebrito presumido. – y le pica un ojo del genio loco.
-¡Auch! ¡Eso es jugar sucio, Rico!-
-Tú empezaste.-
-¡Ya basta los dos! ¡Yo iré, ¿contentos?!- con un gruñido de rabia, Private se acerca hacia su amiga, no antes en tener en mente a matar de aburrimiento a sus dos compañeros, obligándolos ver una santa temporada de los Lunacórnios con todo y música melosa (no es una venganza justa, pero es otra cosa).
Suspiro para dejar esa amargura y actuar en forma adecuada. Se lindo con las personas, solo se tu mismo.
-¡Hola! ¡Te damos bienvenida a nuestro hábitat base pingüinesca! Veras, se que podemos ser ehm… algo locos, pero somos buenas personas.-
-Eh sí, eso puedo notarlo…-
-No es necesario que te sientas mal después de todo ese catástrofe que ocasionaron mis compañeros, pero no todos los días pasan así, créeme.
-Mmm, bueno solo es que me sorprendí por un momento.
-Bueno, perdón por todo esto. Por otro lado, mi nombre es Private y soy el más joven y adorable del grupo.
-Pues… realmente eres muy adorable como para abrazarte, Private.- y se quedo muda por unos momentos y habla. –Ehm… creo que todos me llaman Marlene, ¿no es así mi nombre real, verdad?
-Asi es. Este es Kowalski, el segundo al mando y estratega del grupo. También puede ser como médico y científico al mismo tiempo.
-Y cuando me pregunto cosas que ni siquiera se, mas mi cabeza empezó a doler.
-Sí, eso ya lo notan todos.- dijo el genio de mala gana.
-Y por último, el especialista en armas y el más devorador de peces rompiendo al record Guiness de todos los tiempos, Rico.
-¡Peeeeez!- eso causo una pequeña pero graciosa risa de parte de la nutria.
-Ustedes son graciosos, muy graciosos.- Los tres se quedaron perplejos por la manera de cómo decía pero a la vez su forma de hablar era muy diferente de lo que se acostumbraba.
-Bueno, este… ¿Qué tal si desayunamos algo? Después de todo el relajo que hicieron, debes tener hambre.
-De eso tienes razón.-
-¡Y también podríamos disfrutar toda una hora de maratón de los Lunacórnios! ¡Yay!-
-¡Aburrido!- como siempre responde a la manera cada vez que dice la palabra "Lunacórnio", usando su voz de ópera.
En el hábitat de pingüinos, afuera…
-Y bien Cami, ¿de qué vamos a hablar?
Camila no sabía de cómo haría esto. Simplemente no sabe cómo. Únicamente quería ayudar a su amnesiada amiga, pero como no puede hacerlo sola, contando la ayuda de los demás, especialmente Skipper.
Pero como lo podría convencer después de todo lo ocurrido. Una forma de que Marlene pudiera crear una nueva vida, pero a la vez solo es un inicio.
-Escucha Skipper… -después tomo un poco de aliento para continuar. –Sé que esto es algo nuevo en lidiar en una situación como esta, pero Marlene nos necesita. Además, ¿Qué pasaría si tu estuvieras en su lugar?-
-No es necesario que me des los detalles Camila. –decía el líder con un tono muy corto. –Sé que me salvo la vida y ¿Por qué? No pude salvarla cuando Espiráculo la secuestro y para colmo, que tenga que estar así. Verla como si nada hubiera pasado… sé que he lidiado mas con la muerte de mis camaradas y más que otra situación que me hace destruir e imposible superar…-camino hacia el lago, mirando a su propio reflejo. Recordar todo los sucesos que bloqueara a cada recuerdo que solo se transformo en una indeterminable pesadilla.
Pero Camila no sabía cómo responder esto. No era como Marlene ni mucho menos ha ayudado a resolver problemas e incluso situaciones complicadas aunque nadie la toman en serio. Con o sin memorias, sigue siendo ella, con una diferencia que ella lo vea algo nuevo para comenzar, de la manera en la que no está acostumbrada.
-Se de lo mucho que aprecias a todo lo que rodea, Skipper, pero no es necesario que tan solo una situación compleja te deprima. Sé que no soy buena con las palabras, pero aun así ella te necesita.
Se acerca hacia Skipper, poniendo su aleta en el hombro como un pequeño consuelo. Skipper gira su cabeza a mirarla, pero se desvía y vuelve a mirar su reflejo. Aunque no soporta verlo así, pensó y le dio una golpiza en el hombro del pingüino.
-¡Auch! ¿Por qué el golpe?-
-Porque te comportas como un gran idiota.- aunque no fue una gran idea, la pingüino ojiverde se sentó en el concreto de la isla, comenzando a hablar de nuevo. –No solía a estar en situaciones tan delicadas, ni mucho menos como este… -Empieza a reír y toma de nuevo un leve respiro. –No podemos estar en aletas cruzadas y ver como si nada ha pasado. Sin embargo, podemos ayudarla sin que te caigas en tus momentos tristes. De todas maneras, me tomo mucho tiempo en convencerla de que pudiera iniciar una nueva vida… o también, eso podría ayudar a recobrar sus memorias.
Silencio melancólico. El líder no pronuncio una palabra después de todo lo que dijo su amiga, pero tampoco podía dejar de pensar si ella nunca volviera a recordar, incluso de sus aventuras.
-Solo piénsalo. No dejaras sola a tu mejor amiga, ¿o sí? Como el credo dice: Jamás nades…-
-…solo…- cerró los ojos y suspiró. Recordando el famoso credo que Manfredi uso la última vez. El credo que nunca dejaría a un amigo atrás o incluso en un hecho de muerte, el credo que siempre decía a sus camaradas y el único que fue escuchado era sus dos compañeros muertos. Siempre intento ayudar a los que más necesitaba, pero a veces era ayudado por Marlene. Tal vez no la tome en cuenta con sus consejos e incluso poder entenderla, pero tampoco dejaría pasar la oportunidad de que pueda salir adelante. De hecho, ahora es el turno de Skipper ayudar a su mejor amiga, no solo por dar comienzo a un nuevo hecho, sino que también eso podría ayudarlo a si mismo…
-Sabes… a veces odio que usen ese credo en mi… y eso que yo antes decía yo a los muchachos… pero por otro lado, Marlene me ha ayudado en ocasiones sin darme cuenta (o que no lo admite ese hecho), aun así, es alguien importante para mi.-
Al final, el líder mostro una pequeña sonrisa y Camila la devolvió; dejando a un lado el pasado para concentrar en una manera para ayudar a su mejor amiga.
-¿Ves? No es fácil poder superar todas las adversidades, mi buen amigo. Pero todos, podemos hacerlo.- Camila se levanto de la isla, pero de pronto, un rugido se salió de su estomago. –Tal vez deberíamos desayunar algo. No creo que los chicos hayan empezado sin nosotros, ¿no crees?-
¿Qué tan difícil podría suceder? No creo que las cosas no saldrán como lo esperaban...
De todas maneras todavía no es demasiado tarde para recuperar lo que he perdido…
Después de varios minutos de platica, algo de conveniencia entre amigos y hasta pasar horas en la televisión viendo los Lunacórnios (aunque sé que para algunos es aburrido para también lo es), checando las tareas asignadas en la agenda de Kowalski mientras las horas pasaron y pasaron hasta el zoológico cerrara en un bello atardecer y como siempre, la gruñona cuidadora echa a patadas a todos los visitantes y se va felizmente a su casa para descansar o comer una familia de cerditos.
Camino hacia el hábitat de lémures. 1949 horas (07:49 pm).
-Gracias por tomarte la molestia de invitarme a la fiesta, Private.- decía una entusiasmada pero alegre Marlene, llevando una canasta de frutas.
-De hecho, soy yo el que debe agradecértelo.- respondía el pingüino británico con una voz muy relajante. –A veces Skipper y los demás no toleran el ruido y las fiestas, y eso hace muy estresantes, sobretodo Skipper.
-¿Y por qué?
-Porque a pesar de que ellos son un poco escandalosos por sus fiestas nocturnas, no lo dejan dormir y se comporta paranoicamente. Una vez, solía escaparme para ver obras de teatro en el parque y recitando algo de Shakespeare, creyendo que era un doble espía.
-Ah. Y eso provoco dudas, ¿no es así?
-Ugh… no quisiera recordar eso, Marlene. Pero aun así, no le digas que aun sigo escapando y no quiero que me pongan en rojo.
-Eh… está bien… supongo…-no entendió en lo que dijo pero al menos no lo dirá.
Mientras los dos jóvenes llegaron a la fiesta que Julien ha realizado, pero esta vez, el tema sería algo nuevo y moderno como solían hacer los humanos: Al estilo Las vegas pero mezclado con alma neoyorquino.
La mayoría de todos los animales del zoológico (a excepción de los otros 3 pingüinos y Camila que están en una misión secreta) estaban festejando, platicando y también apostando (solo ustedes imaginen algunos juegos de apuestas porque yo no sé ninguno de Vegas a excepción de la maquina traga-monedas). Las luces estallan en cualquier punto, moviendo como si estuvieran en un antro real. La nutria estaba muy asombrada por el tipo de fiesta seria. No es como lo había vivido, sino que esta se rebasa por los medios. Aunque la música era demasiado fuerte para escuchar claramente.
-¡¿No te parece que esta algo ruidoso!?- gritaba con todo lo que tenia hacia el joven pingüino.
-¡Ni que lo digas, pero como dije no todos los días pasan así!-
-¡Pero aun así es muy…!- no se dio cuenta que choco con una de las piernas de Roger y empezó a gritar y la música de detuvo por un momento. -¡Un… cocodrilo…! ¡Un cocodrilo!
Y para empeorar, se puso a correr y Private la detuvo.
-Tranquila, Roger no te hará daño.
-Sí, ¿Qué creías? ¿Qué te comería? –el drilo empezó a reír después de la reacción de la nutria. – No me comería a nadie ni mucho menos a mis amigos, pero… ¿Por qué gritaste de ese modo si nos conocemos, Marlene?-
La nutria no sabía que responder, solo se asustaba y se escondía detrás del pingüino joven mientras todos la miraban.
-Eh… yo… ahm…
Tengo que pensar en algo, no puedo decirles todavía. Se lo prometiste a Skipper que no digieras nada…
-Veras Roger, Marlene no se siente nada bien después de todo el algodón de azúcar que aun afecta en su cerebro en el pasado Feliz día del Rey Julien. –ríe con mucho nerviosismo y eso que no es muy bueno en las mentiras.
Solo espero que los demás no sospechen.
El drilo se quedo pensando. Y responde:
-Eso sería un gran motivo, pero al menos es buena excusa (pobre iluso :P).- y los demás murmuraban como si estuvieran de acuerdo con las palabras del joven pingüino.
*phep* pensé que no sospecharían de esto, al menos ya puedo estar calmado.
Pero por otro lado, la nutria no entendía la situación y como tenía la cara de un "¿Qué?"
Las cosas no podrían ponerse aun peor.
-¡Atención, mis leales súbitos!- ahora si el rey de la fiesta comienza a hablar. -¡Díganme, ¿están disfrutando mucho de la fiesta!?- los demás respondían con mucha alegría y más cuando se trata de una verdadera y jugosa fiesta.
-Parece que todos si están disfrutando su fiesta, su majestad.-
-¡Bueno, creo que ya es hora del debut principal que…!-
No pudo terminar la oración porque se quedo perplejo mirando a la nutria, sosteniendo un poche en la mano (y claro, ¿Quién no podría relajarse de la fiesta?).
-Ehm… creo que tengo otra cosa que hacer Maurice, así que tú encárgate de seguir siendo el DJ.-
Dejando a su mano derecha a cargo de las mezclas musicales, se acerco a la nutria, como siempre de pasos coquetos y una sonrisa al igual como un comercial de pasta dental.
-Parece que ese tonto pingüino no quiso acompañarlos a mi fiesta real, ¿no monja?- mientras pone un dedo en la barriguita del joven pingüino.
-Este… ya sabes cómo es Skipper. Pero ahora está en una misión súper… ¡auch!-
Como no pudo terminar, el rey lémur empuja a Private y se acerca hacia Marlene.
-¿Cómo te sientes ahora, mi hermosa damisela?-
-Eh… ¿Qué?-
-No esas tontita, querida Marlene. Además, ¿Por qué no me podría preocupara de una chica tan hermosa y con esos ojos tan hermosos que tienes?-
La nutria no entendía nada, y pensó que este estaba totalmente loco.
-¿Realmente te conozco?-
-Es un chiste, ¿verdad? ¿Cómo que no puedes recordar al rey de este zoológico? ¡El Rey Julien!
-Bueno, yo…-
Tiempo para actuar, el pequeño pingüino hizo a un lado al arrogante lémur de cola anillada, para poder aclarar todo.
-Es que como Marlene aun no se siente bien debido a las ostras podridas, Julien, jejeje. Pero aun así estamos disfrutando mucho de la fiesta que has realizo.-
Oh Dios, me siento tan sucio. ¡Y no me gusta!
-Bueno, como están así las cosas, disfruten mucho de la fiesta, pechocha.- y al final beso la pata de la nutria, sorprendida por eso, el rey se aleja.
-No puedo creer que haya mentido dos veces… es horrible.- decía un atormentado pero asustado Private. Tal vez decir mentiras no era su estilo.
-Eh… puedo preguntarte algo.
-¿Qué pasa Marlene?- tratando de calmarse, Private toma 7, bueno 8 vasos de ponche de Maní que Burt había traído para la fiesta.
-Ese ehm… gato, ¿realmente es un rey?-
-Bueno, técnicamente no, pero todos seguimos al corriente. Supongo.- y ya va al noveno vaso de maní.
-Pero también digo que se preocupa de mi, ¿pero de qué?- decía aun más confusa.
-Mejor no hablemos de esto, porque eso me pondrá más tenso que nunca.-
Oficina principal. 2030 horas (08:30 pm).
-Bien señores y Camila, necesito que investiguen cualquier información que Alice ha tirado por los últimos días (es decir cuando se enfrentaron a Espiraculo). Así que nos dividiremos en equipos de dos. Kowalski y Camila irán por la oficina del veterinario mientras Rico y yo el de Alice. ¡Muévanse ya, ya!-
Ambos grupos se separaron para buscar información. Skipper y Rico llegaron a la oficina de Alice. El líder subió por los hombros del psicópata y le pidió que regurgitara un clip para abrir la puerta. Al insertar el clip, apoyando con la puerta, se dieron cuenta que la gruñona cuidadora dejo accidentalmente la puerta abierta y mas dejando una fila de papeles que no fueron archivados.
Entraron a la oficina después de ver esa gran fila de papeles amontonadas, la computadora aun seguía encendida (a ver si no la despiden si llega el recibo de la luz) y cajas de pudin que ni siquiera tienen pudin (y eso desilusiono mucho a Rico).
Skipper tomo el mouse y comenzó a revisar varias carpetas, por si encontraba alguna extraña información y Rico seguía en búsqueda de Pudin en las cajas y más que todas están vacías. De repente, abrió en un documento con una noticia que hizo que sus ojos saltaran:
DESPUES DE UN GRAN DERRUMBE EN EL ZOOLOGICO DE TENNOJI, JAPÓN, ZOOLOGICOS EN ALREDEDOR DEL MUNDO RECIBEN ANIMALES QUE SE HAN QUEDADO SIN HOGAR, ENTRE ELLOS CENTRAL PARK.
¿Nuevos huéspedes? Eso no me sorprende… ¿pero por que a la mitad de verano? Parece que Alice no le importo mucho esa noticia. Y eso que el artículo fue publicado hace 5 días…
Pero sus pensamientos fueron interrumpidos cuando escucho latas caer y un psicópata todo manchado de pudin, solo empezó a reír y limpio toda su cara achocolatada con su lengua.
-¡Rico!- el líder observo a su camarada, enfadado.
-¿Qué? solo quería pudin…- decía el ojiazul oscuro, aun limpiandose el pudin de la cara.
-Mejor no expliques nadas. Busca a Kowalski y Camila, parece que encontré algo inesperado en la computadora de Alice. ¡Pero ya!-
El psicópata se levanto de la lluvia de pudin y salió panza-abajo a buscar a sus otros dos compañeros, dejando al líder seguir buscando sobre el nuevo traslado que llegara en pocos días en el zoológico. Solo espero que su paranoia no vaya a ser muy exagerada, o al menos eso el piensa.
Nota editaria: Sin comentarios.
