Atencion: el siguiente contenido pueda contener muchas cosas en las que nunca podran salir de este sitio; no me culpen a mi, solo porque el rating me lo permiten hacer toda esa clase de lujuria y sangre que se presentara en este capitulo, pero aun asi vale la pena de joder al progimo LOL

se que he estado ahi con los planes de este capitulo, y mientras escuchaba Bloodstream, de ahi se me ocurrio darle un pequeño toque de... lo siento niños, si no eres mayor de 18, no estas apto para leer lo siguiente y espero no demandas en contra XDD

se que alguno (aunque extraños esos dias de pura gloria, sniff) pero en fin aqui estoy en la parte 4 del cap 2 (uff en serio esto no acaba nunca XDD) pero en serio, tyuve problemas para acabar y asi me tome la libertad de acabarlo hoy :3

Sandy... (creo que te llamare asi a partir de ahora, -Atomik27-) aqui el trato esta y no me culpes, soy una ecchi despues de todo :3

Mayqui... que te puedo decir? de todas formas se todo lo que se (y eso que soy una geek y una freaki de por vida XD)

y para la dude de esto, Kathy, de hecho no te preocupes, se que muchas quieren estar con McGrath, pero aun asi yo prefiero mas a John DiMaggio (no solo por Bender, sino por Rico, Jake y... creo que dije de mas, sorry n/n)

y tambien va por ti, PentypusKoop (creo que Koopie te llamare, mas tu nombre suena como a Panty y mas viendo Panty & Stocking, ecchi forevah!

y sin nada de que comentar, mejor me callo y inicio ya!


Capitulo 2.2: A la vista de la noche
Parte D: Descubrimiento, sospechas y sangre podrida.

Pasillo principal de la Oficina del Zoológico. 2034 horas (08:34 pm)

Saliendo de la oficina de la cuidadora más egocéntrica del zoológico, Rico caminaba tranquilamente hacia la oficina del veterinario entre los oscuros pero pocos iluminantes pasillos, aun teniendo que limpiar algunos restos de pudin que estaban sobre su emplumado cuerpo, aunque por otro lado parecía indignado.

Argh… ¿Por qué tuve que aceptar esa maldita misión en vez de haber ido a la fiesta de ese lémur arrogante? Seguramente ese idiota de Private lo está disfrutando y más que quería robar algo de comida…

Se detuvo para intentar saltar de esa ventana que está a un costado de las cajas de semilla para los conejitos (es que en ella tienen forma de zanahorias), mirando la vista de los multicolores que salen en el hábitat de Julien.

Frustrado al aceptar la misión en vez de ir a la fiesta y más que otras cosas que se le había ocurrido en su mente, Rico bajo de la ventana para continuar su camino hacia Cuidados Intensivos, no sin antes de tararear una pegajosa canción que se le salió de su mente (no es normal para él, pero ahí se va), así para olvidar de la fiesta.

Bueno, al menos eso lo tranquiliza un poco…

De pronto, se retrocedió al ver el cuarto de descanso, en donde los cuidadores del zoológico se aprovechaban para tener descansos libres y comer todo lo que sea; viendo que la puerta estaba abierta y con la luz encendida, descubrió que habían 3 cajas de pudin y más de algunas de ellas estaban abiertas, mostrando una faceta de perversión y dulzura al mismo tiempo.

Heheheheheh… al fin te encontré, pudin…


Mientras tanto, en el cuarto de Cuidados Intensivos (Veterinaria de Zoológico).

En el otro lado de zoológico, el otro equipo buscaban más que una simple información, pero por mas que se encontraba era más que puros estados de salud de los animales teniendo positivos en ellas, no había nada extraño de lo que pasaba. El genio se limitaba a buscar cualquier análisis mientras que su compañera vigilaba por si no hubiese un guardia nocturno por si acaso, aunque por mas se enfocaba de buscar información desconocida, se apago un momento su cerebro (otra vez) y viendo de nuevo a la chica de ojos verde-lima vigilando.

¡Argh! ¡Por un momento en tu insignificante pero científica vida, enfócate de la misión! ¡Si pierdes de nuevo el control, estarás más que muerto, Kowalski! ¡Y peor si Skipper o los demás se enteren de esto…! Solo suspira un momento, date la vuelta y relájate.

Y dándose cuenta que la chica no estaba en la puerta, soltó un gran suspiro de alivio, pensando de que así perdiera el control, aunque estaba equivocado… otra vez… (ugh… y pensar de que esto nunca se acaba)

-¡Yaglobahaguhugbaa!-

Y ahí estaba, enfrente como siempre y mostrando una sonrisa picarona en su dulce rostro

-¡Tú…! ¿¡Cómo es que...!? ¡¿De dónde…?!

-¡Debiste haber visto tu cara! – y ella empieza a reír como loca después del gran susto que le dio el genio y este está más que por recibir un paro cardiaco.

-¡Casi me matas del susto Cami! – decía aun con el aliento agotado y suspirando. -¡Y eso que tu debías estando vigilan…! –

Sus palabras fueron cortadas por el beso que Camila ha dado. Algo para callar a este loco después de todo; y después de unos segundos, separando sus picos, dándole de nuevo al pingüino alto del grupo aire.

-La verdad no fue mi intención en asustarte, Kolwalski. –

Viendo que no fue intencional, solo lo hizo para darle una pequeña sorpresa.

-Lo sé, pero sabes que no me puedo enojar contigo, Cami…-

Su actitud cambio, de plano estaba enfocado en buscar análisis desconocidos e incluso que no se pueden remediar, al uno dulce, cálido pero sobretodo apasiónate Kolwalski, que al menos no es tan cerebroso después de todo. Acariciando suavemente la pluma de su amada con su aleta, provocando que sonrojara. Cruzando miradas hasta que se enfocan con su segundo beso, pero después se volvió más salvaje e intenso que nunca. Kowalski sabia de que tarde o tempano perdiera la cordura y más si se trata de que su chica le este besando. No podían contenerse y más que empezaron a besarse francesamente.

Sabían que si alguien los vieran así, ya estarían perdidos, aunque la cosa buena que no habían nadie, y Kowalski seguía dándole una apasiónate tortura, masajeando los pechos de la pingüina del moño azul mientras besa su cuello, excitándola por cada segundo, gritando su nombre.

-Ko…Kowal… ski…-

Ella intentaba decir algo, pero no podía debido que el genio seguía con su tortura, y en momento que casi lamea su aleta para dar el siguiente proceso.

-Mmm, parece que ya estás en tu fase, ¿no es así?

-No… la verdad es que, Kowalski…-

La chica no miraba al genio con la mirada miedosa, sino miraba al sujeto que estaba parado. Sipi, el tipo era nada más y nada menos que el psicópata del equipo; soltando la lata de pudin que tenía en su aleta y su cara mostraba un gran shock y sangrado de nariz (aunque no tengan, así para darle un buen sabor) al mismo tiempo.

-¡Whoa Mama, consíganse un cuarto! –

Ambos pingüinos gritaron de sorpresa, viendo a Rico todo sorprendido pero a la vez plasmado por la situación que se encontraba y mas que esos dos idiotas estaban sonrojados y los ojos en plato, gritando como locos y mas que el genio había olvidado en cerrar la puerta.

Tratando de recuperar la cordura, el genio hablo.

-¡¿Se puede saber en el nombre del santo sacramento, que gillipollas haces aquí, Rico!? ¡¿No se suponía que estabas con Skipper!? ¡Y a todo esto, ¿qué caramba de los 1000 átomos has llegado aquí!? -

Rico no sabía responder, aun seguía aturdido por lo que vio, aunque Kowalski estaba más que alterado.

-Déjalo Kowalski, está algo sorpresivo, pero no creo que Rico le dirá eso a Skipper, ¿a qué no?

-Bueno si, pero ¿que pasara si se lo dice? ¡Seremos marcados de rojos Cami, marcados de por vida! ¡Y peor aun que me quitaran mi puesto y mas clausuraran mis inventos, mi historia, y…!-

-¡Ya cálmate por el amor de dios! ¡No estoy sordo!- al final el ojiazul oscuro lo calló con una cachetada, al menos para tranquilizarlo. –Y descuida, no diré eso a nadie...-

Camila estaba segura de que su amigo de la infancia no dirá nada, aunque Kowalski desconfié tanto en él pero al menos Rico ha protegido su emplumado trasero de tantos accidentes científicos.

Sé que no puedo confiar en nada, pero… no creo que el suelte palabra por eso…

El silencio se invadió en el cuarto, hasta que por fin Rico toma aliento.

-La razón es que Skipper encontró algo en la oficina de Alice y los necesita ahora.-

Suspirando de alivio, el silencio desapareció; ya teniendo que irse hacia la oficina de Alice, tomando el picaporte de la puerta, dejando a los dos tortolos aun preocupados por si Rico les dijera algo.

-Por favor, ¿creen que le diría a Skipper que están haciendo eso? Saben que me dan asco ese tipo de cosas y más si lo hacen a escondidas…-

Aunque lo dijo en voz seria, pero en el fondo no lo dice todo.

Ambos pingüinos intercambiaron miradas, pero al menos Kowalski se sintió aliviado después de lo último que dijo su compañero.

-Bueno, solo espero que no se lo digas Rico, te lo suplicamos…-

-Sí, sí, si, como sea, ¿van a venir o no?-

-Bueno de eso estábamos…- pero no pudo terminar lo que decía porque Rico le impedía salir.

-Pero sabes una cosa Kowalski, en toda vida hay un secreto y todo secreto un precio…-

Sabía que estabas planeando algo, hijo de puta…

-Bien, ¿Qué quieres para permanecer callado?- dijo el genio aun de malas pero buenas ganas de matar a su amigo mientras que este muestra una cara codiciosa y manipulante. Sabia de que este tendría algo en las aletas, sabiendo de que Rico es muy bueno para callar pero maestro para manipular.

Algo para callar un secreto se necesita un precio, mas si se trata de un prohibido secreto, el precio es mayor…


Hábitat de lémures. 2101 horas (09:01 pm).

Aun, los animales del zoológico seguían divirtiéndose con los jugosos pero aplastantes e divertidos juegos que los lémures habían organizado. Sin duda; el juego de Machu-frutas, Lanzar al simio al agua que está llena de peces y otras cosas desagradables. Los camaleones intercambiaban colores a la vez para que sea lo más retro que hay en la galaxia de alguien o algo.

Sin embargo, parecía que todos disfrutaban de la fiesta, pero también admitir de que ese arrogante lémur sabe hacer buenas pero espectaculares fiestas que nunca ha realizado, incluso en Madagascar.

En el bar de los bocadillos, en donde Darla estaba sentado pero a la vez estaba molesta porque en primer lugar, no quería estar en la fiesta debido que a veces es molestada por Julien, pero por otro lado, de que sus amigas Carol y Jillian la convenciera que viniera. Por lo más difícil que tenga que admitir todo esto, su mente estaba atrapada en una cosa: la vez de que el joven Private trataba de defender a Marlene cuando choco con Roger y que este le diera otra respuesta en vez de la verdad, y más cuando mintió de nuevo a Julien, hasta que sus pensamientos fueron invadidos por la llegada de sus compañeras llegando al bar.

-¡Vaya tía, esta fiesta esta de ostias! – decía una agotada y sedienta Carol mientras toma el ponche de maní de Burt.

-¡Ni que lo digas, Carls, ese lémur sí que sabe como motivar buenos culos!, ¿no es así Darlie?-

Como no prestaba atención, su respuesta había sido fingida.

-¿Eh? Ah, como tu digas Jillian…

Las dos chicas babuino vaqueras miraron entre sí ante la respuesta de su líder.

-¿Aun no estarás molesta de que vieras con nosotras a la fiesta?-

-¿Eh? No, no, no es por eso…- toma un sorbo del ponche y continua. –Es solo que me inquieta por lo que paso hace una hora…

-¿y qué cosa es? –

-Bueno, ¿no han notado algo raro en Marlene?

Las dos miraron a la nutria y al lémur de la cola anillada bailando entre sí con el mix tape de Maurice y volvieron a mirar a la babuino rubia.

-Mmm pues… no lo sé, pero ¿Por qué lo preguntas?-

-No lo sé, y eso que Marlene odia a Julien y mas que están bailando. Es como si ella no conociera nada de nada y la ven como si no hubiera pasado algo…-

Las chicas babuino sabían que su amiga tenia la razón o al menos no solo estará en otro más que en un estado en la que no se podría describir, pero por mas que no pudiera pensar en eso, solo decidió dejar a un lado y disfrutar de la fiesta.

-Bueno, si es cierto Darla, no hay nada de lo que podamos hacer. –decía Carol para dar razón a su amiga. –Es más, si eso es cosa de ella o de los pingüinos, no podemos entrometernos así. Es más, ¿por qué no mejor vamos a tirar de nuevo a los simios en el agua?-

-¿Saben qué? Es mejor que me vaya de esta estúpida fiesta, pero si ustedes quieren quedarse, hagan lo que quieran.-

La rubia babuino se fue molesta a su hábitat, pero dejando el asunto anterior; las dos babuinos pensaban que era lo que le había en su mente, pero lo molesta que estaba.

-Oye… ¿no será que Darla esta…?-

-No creo eso Jillian; además de lo molesta que esta después de que viniera…-

-Nah~ mejor olvidemos eso y vamos a lanzar de nuevo a los simios…-

-Chimpancés. –corrige Carol.

-Si eso, ¿le entras?-

-¡Por supuesto que sí!-

Ya que las dos chicas vaqueras se iban hacia el juego de "Chimpa-poteadero" nuevamente; Maurice deja el puesto de DJ y se va al bar de los bocadillos para beber algo de ponche de Burt y tomar otro que otro bocado de coctelera frutal que el mismo preparo. Tomo una ramita que contenía un mango con chamóy y ve que el joven pingüino de origen británico acercándose, después de dar salto con los conejitos y Barry (no sin antes ponerse guantes anti-veneno).

-¿Ponche?- el lémur ayeaye le entrega un vaso al sediento pingüino.

-Gracias Maurice. Debo admitirlo, esta fiesta es de lo mejor, lástima que ni Skipper y los demás no pudieran venir para verlo.-

-Bueno, se que Skipper le desagrada las fiestas, pero al menos los demás si querían ir.-

-Sí, eso tienes razón.

-Ugh… odio el agua, pero lo peor de todo es el agua fría…-

Escucharon que los dos chimpancés llegar al bar, secándose con unas toallas y seguían quejándose después de nos 5, 10… hasta 25 chapoteadas que recibieron. Luego Phil interpreta sobre darles una pequeña pero asquerosa venganza el año que viene: lanzar popo a los que jugaron ese juego y Mason estuvo de acuerdo con eso, al menos eso es lo que pensaron después de que los dos animales lo escucharon.

-Ah… no me gusta cómo suena esa venganza… es asquerosa.-

-Ni que lo digas; al menos la mayoría del zoológico lo van a recibir.- dijo soltando una pequeña risa malvaría.

-Bueno… todos menos Skipper y los demás…-

-…e incluso Becky y Stacy…-

-¿Eh? Ahora que lo dices Maurice, no las he visto en ninguna parte… y eso que me aterra verlas…-

Aunque le diera un pequeño escalofrió por la espalda del joven pingüino, recordando que, después de esa visita con las tejones, aun seguían molestándolo después de que el lado salvaje de Marlene salvara su emplumado trasero, aunque pensó que lo dejarían tranquilo después de ese día, estaba equivocado.

-Bueno… la verdad es que, cuando fui a su hábitat, a invitarles a la fiesta hace una semana, y de pronto una lámpara salió de su cueva, casi lanzándome en la cara y no sé que le pasaban y lo único que me dijeron fueron "¡lárgate, si no quieres ser uno…!".- explicaba lo que vio mientras se comía el mango. –Es como si más o menos, no lo sé, y más que salió humo amarillo adentro y pensé que era veneno o algo así…-

Después de escuchar ese suceso, empezó a temblar como una gallina viendo a un zorro hambriento. El miedo que tenia Private hacia los tejones no acaban y mas que aun siendo abusado por ellas y eso que aun les gustan molestarlo.

-¿Exactamente de que están hablando?-

Aunque no todo puede empeorarse y no vieron que la nutria estaban detrás de ellos.

-Eh… bueno, este…- pensando en cómo salirse de esta, ya el joven cadete está invadido de mentiras, creo de soltarse 10 mentiras en una noche no es tan fácil.

-Solo estábamos diciendo que las hermanas tejón no se habían presentado en la fiesta, nada más- respondió con mucha claridad Mason.-

-¿y no se han enfermado o algo por el estilo? La verdad es que no las…-

-¿Qué te parece si las visitamos ahorita para ver cómo están? ¡Oh cielos, ahora esta vez voy a morir! ¡Voy a morir…!-

-Private, ¿estás seguro de…?

-*risa nerviosa* No te preocupes Mason, además no es que sea una niñita miedosa que aun siga teniendo miedo a los tejones, jajaja. De todas maneras puedo manejarlo solo. ¡Por todas las chupetas de mantequilla Private, no sabes de lo que haces!-

-Bueno, en ese caso llévale esta canastilla de frutas que hice para todos.

Una vez entregada la canastilla, solo limito a sonreír a sus amigos, pensando que esta será la última vez que lo vea con vida, por si no sobrevive esta noche…

Pasillo del zoológico, directo hacia el hábitat de tejones. 2249 horas (10:49 pm)

Oh dios mío, no sé qué rayos estoy haciendo. ¿Por qué tuve que hacer esto? ¿Y si ella se entera que aun le tengo miedo a los tejones después de que ella dio su merecido aun estando su lado salvaje? y sin memorias, no creo que podrá vencerlas de nuevo. Bendito sea señor, no quiero morir esta noche… si tuviera conmigo un winky de maní, juro que por mi vida moriría por conseguir uno… aunque lamentablemente no hay ninguna caja… bueno… supongo que esto es el final… ¿así de sencillo de morir tan joven…? Hasta que me dan tantas ganas de…

-Ahm Private… ¿te encuentras bien?-

-¡Ah! Uff, por poco y me choco con el poste, jeje.-

Sacando sus pensamientos de lamentación, el joven pingüino se da cuenta de que por poco choca con el poste de la luz del zoológico. Ha pasado de casi dos horas que la fiesta haya terminado, por culpa de Julien que se había enfermado por tomar casi 20 litros de la "bebida prohibida de los humanos" y mas que todos también sintieron el mismo asco (a excepción de Maurice, Mason, el joven pingüino, Barry y los conejitos) y lo malo de todo que el pequeño Mort insistió en tomarlo, aunque sorbió solo un vaso y cayo rendido.

-Te ves un poco asustado. ¿Seguro que estas bien?

-¡Por supuesto que si Marlene. No te preocupes, sé que puedo cuidarme solo.-

Ir al hábitat de las chicas tejón era muy mala idea, incluso si todo acabaría en una matanza, después de que el lado salvaje de la nutria las había atacado y ajustado cuentas, pero a pesar de que seguían molestando al joven británico, no se acaban para nada. A pesar de no tener ningún contacto con Skipper o con alguno de los muchachos, ni mucho menos tenía el juego de manos libres para comunicarse con ellos. Ahora ya está empezando a arrepentirse que debió ir con ellos que ir a la fiesta, solo porque no quería ser sacrificado, en pocas palabras, usarlo como conejillo de indias y recibir moretones de estrategias fallidas.

Ya después de haber llegado al hábitat, el cielo nocturno se ha vuelto muy oscuro y la niebla expandirse. Una paranormalirica situación como esta no lo puede manejarla, ni mucho menos cuando se trata de historias de fantasmas.

Era muy silencioso para ser verdad; el viento aun soplando entre la piel y las plumillas, aunque uno fue invadido por el miedo y el otro… de cobardía.

-¿No te parece raro que haya salido la niebla? Digo, es muy… frio en esta época.-

-Sin duda… hasta ahora yo…-

Sonido. Misterioso sonido los han paralizado. Es como si la presa es asechada por el cazador. Situaciones como esta podrían hasta morir, e incluso no salir con vida. Los suspiros se acercaban mas, rodeándolos hasta sin saber a dónde ir, ni siquiera salida hay. La bestia… se asecha.

La presencia de Becky los había asustado. Pero, ¿Qué le habrá pasado a la rubia tejón? Es como si es una especie de demonio salido del inferno, apoderándose de su alma, sus ojos muestran sed de sangre, tanto que su pelaje se había consumido por ella. Acercando para atrapar a sus presas, con una increíble velocidad, Private aparta de Marlene, salvándola de ese temible ataque de filosas garras. La tejón perseguía a la nutria, aunque no la reconoce, solo es más que una simple presa. No tenían a donde ir más que correr en círculos en el hábitat de tejones, pero intentaban saltar entre los muros pero Stacy (que también tiene lo mismo que Becky) los acorralaban. Usando sus técnicas de combate contra la endemoniada tejón rubia, escuchando los gritos de auxilio de la nutria, corriendo hacia llegar a ella, pero la fuerza de la rubia lo detuvo hasta caerse en las aletas del joven que está en el suelo y la pelirroja tejón la lanzo hacia donde estaba el joven pingüino. Retrocediendo hasta sentir el muro, cerrando los ojos para sentí el inesperado final que les aproximaba. Una vez que Stacy afilaba sus garras, de la nada salió una bomba de humo caerse del cielo y un grito de comando que venía del otro lado del muro.

-¡Ahora!-

Después, una figura misteriosa, que al ser tocada por la luna, siendo lanzada por el pingüino psicópata, aterrizando en el suelo firme. Las tejones, vieron que la misteriosa figura de las sombras con una pose de combata, rápidamente atacan al desconocido, pero con movimiento lento logro invadirlas de sus ataques, dándose una vuelta, después piruetas hacia atrás y corriendo para empezar con su ataque. Las demonio, al verla que evitaba sus ataques, volvieron a acercarse de nuevo, la rubia con un ataque en el frente y la pelirroja atrás; con los ojos cerrados y sacando algo en su bolso y alzando en el aire, el desconocido se agacho en el momento que Stacy suelta su ataque, pero en vez de eso, el desconocido toma el cuello de la pelirroja y la tira al suelo mientras que el objeto, que resulto ser una jeringa, atrapando con su mano y se la inyecto en el brazo de la tejón, cayendo hasta quedar inconsciente.

Pero no todo ha terminado y de nuevo el joven británico se da cuenta que la rubia tejón se acercaba en su espalda.

-¡Cuidado, detrás de ti!-

Viendo que la rabiosa tejón, usando una navaja de de la nada, casi intentando apuñalar al animal encapuchado, pero como este tomo la navaja con la mano, por poco que apuñala en el ojo de Becky, pero usando la otra mano, golpeando la cara. Cayendo rendida al suelo, tratando de pararse, el sujeto vuelve sacar otra jeringa y la inyecta. Viendo que su visión desaparecía, y soltando varios gruñidos, Becky cayó dormida debido por el efecto que contenía la jeringa.

Asombrado por la forma de cómo tranquilizar las tejones, el joven cadete cayó en rodillas, suspirando de alegría de no ser asesinado por un tejón, pero no sabía el motivo por las que ellas se comportaban así.

-¡Private! ¡Marlene! ¡Oh chicos, ¿están bien?!- la voz de la pingüino ojiverde se escuchaba de los muros, saltando hacia aproximar a sus amigos y luego Rico también se acercó hacia ellos.

-Si… estoy bien Camila…- dijo entrecortados una asustada nutria mientras estrechaba un abrazo con su amiga.

-¡Oh Rico, creí que nunca te volvería a ver!- tan feliz que se sentía, notando que el loco pingüino esta cerca, dando un abrazo y hasta saliendo de las lagrimas de emoción.

-¡Oye tío, me estas aplastando! ¡ugh!- tratando de zafarse del joven, pero este se negaba, pero por un segundo, soltó al psicópata, dejándolo morado.

–Pero… ¿Quién es ese? ¿Y cómo supieron de que estábamos aquí?-

-Bueno… esa es una larga historia…- el desconocido quito la capucha de su rostro, revelando que el lugar de ser un sujeto, resulto ser una chica. Pero no una chica, sino una joven zarigüeya castaña con un destello de ojos de color rojo jade.

-Wow… que linda…- al parecer creo que al joven británico cayó de nuevo de arcoíris, viendo el lindo pero infantil rostro de la joven.

La oscura y nublosa noche ha acabado en un abrir y cerrar de ojos, pero… no todo es un final feliz sin conocer la razón.


tatatatatata! de hecho, no me culpen por eso, de todas maneras soy asi, hehehe.

Bueno, tratare de hacerle unos pequeños cambios, el hecho de que ahora Rico mas o menos tendra la misma actitud o tambien algo de semejanza con los personajes que DiMaggio interpreta y mas si le agrego el beat box que solo el puede hacer, sino pueden escucharlo hacerlo en Adventure time o Futurama, en serio amo su rapness ningun actor (bueno aparte de Billy West) hacen los mejores beatsounds como el; y mas en agregarle lo manipulador e codiciosos y a la vez, desagrado del afecto al igual como Rico hace XDDD

en serio esconde algo debajo en su brillante trasero emplumado? bueno eso no lo sabran :3

y que pasara con el misterio? realmente Kowalski pagara el precio? y quien es la misteriosa chica que cruzo los ojos del joven britanico? y donde diablos estan Skipper y Kowalski? eso no lo sabran hasta el proximo capitulo.

sayonara!


nota Editaria:

ahi me confundi sobre Becky y Stacy... y pensar que Becky era la pelirroja y lo contrario, pero ya me di cuenta cuando lo vi en el DVD que tengo en mi casa XDD

Y bueno, con esto concluye las editaciones, hasta entonces nos vemos pronto... o no XD