Tsu: …

UP: ehmm… estás bien?

Tsu: … no, acaso no se nota?

UP: eh sí un poco… pero se puede saber por qué?

Tsu: porque.. (con tic en el ojo) porque… YA SALIÓ EL GANGNAM STYLE PARA EL JUST DANCE 4 Y NO PUEDO JUGARLO!

UP: es cierto! Maldita sea tienda Wii…

Tsu: estúpida tienda Wii que se necesita el pinche internet, que maldito no se conecta a la pinche Wii, además de que si funcionara nos bloquearían la pinche y p*ta Wii por estar desbloqueada y con juegos pirateados… (aun con tic en el ojo y echando humos por las orejas)

UP: (retrocede y se aleja unos pasos de su compañera) está bien, está bien, relájate… recuerda que tenemos que presentar el capítulo de hoy…

Tsu: hazlo tú sola (se cruza de brazos)

UP: (con tic en el ojo, y agarra de la camisa a Shimmy) escúchame bien inculta renegada, intenté estar toda la tarde estudiando, pero tú nos hiciste soñar con la música a todo volumen, y luego me hiciste dormir…. La próxima semana estoy hasta el cuello de exámenes y guías de fin de año, y si no colaboras conmigo, te aseguro que mañana amanecerás rodeada de peces…

Tsu: me mandarás a un acuario?... (Uznara es rodeada por un aura negra y sus ojos se vuelven rojos) oh oooh….

(Estimados lectores, mientras que esto al parecer marca una nueva historia entre las personalidades, en la cual el más tranquilo intenta asesinar al loco desenfrenado, les dejamos un nuevo capítulo lleno de sentimientos, acción y comedia, si es que se puede decir eso. Lean y disfruten)


Capítulo 3:

PDV de Ariadna

Quién lo diría, al fin y al cabo con Talo logramos escapar de esos idiotas en el bosque. Pero, no fue como yo lo esperaba…

Ahora estaba en casa, sentada tranquilamente, con Link al frente mío, con su mirada enojada y dándome uno de esos sermones de tener cuidado para la próxima, que nunca vaya al bosque sola y todo eso…

-Pero Link, no estaba sola, estaba con Talo…- le reproché.

-Pero son niños Ariadna, no puedes ir sola con un niño al bosque de Farone… sabes que es peligroso.

-Pero no me pasó nada…

-¡Aun así!- Link alzó mucho su voz, en realidad nunca antes lo había visto tan preocupado. -¿Si no hubiese llegado a tiempo? ¿Y si te hubiesen hecho daño?... Dime, ¿qué crees que haría yo si te pasara algo?

Bajé mi cabeza. No quería seguir viendo a Link, su cara era una mezcla de tristeza y preocupación. Me dolía verlo así. Sentí como las lágrimas se acumularon en mis ojos y rodaron por mis mejillas. No me gustaba la forma en que me decía esas cosas, no me gustaba la forma en que me miraba, no me gusta que esté así por mi culpa.

-¡CÁLLATE! ¡No sigas!- estallé en llanto. Me tapé la cara con mis manos y salté de la silla, corriendo directo al mirador de nuestra casa. Me senté en el suelo, apoyándome en la pared, sin parar de llorar.

Sentí como Link se acercaba y se sentaba a mi lado. Me puso sobre sus piernas y me apretó contra su pecho. Intenté alejarme, pero él era muy fuerte, entonces me di por vencida y hundí mi rostro en su pecho, dejando que mis lágrimas empaparan su camisa. Me acunó entre sus brazos, haciéndome silenciar mi sollozo, besando mi cabeza y tarareándome una canción de cuna, la misma que nuestro abuelo le había enseñado en la ocarina.

Me tranquilicé y levanté mi rostro, dirigiendo mi nublosa vista hacia los azulados ojos de mi hermano.

-Ya pasó…- dijo sonriendo calmadamente, quitando unos húmedos mechones de mi cara y limpiando todo rastro de lágrimas de mis ojos y mejillas.

-Perdón por gritarte… No me gusta que estés así por mi culpa…- dije casi en un susurro, sintiendo como volvían las lágrimas. Link me abrazó más fuerte y besó mi frente.

-Estoy así porque me preocupo, eres mi pequeña, solo quiero que estés a salvo…

En ese momento me sentí un poco mejor, le devolví una sonrisa débil y él comenzó a tararear otra vez la canción de nuestro abuelo. Desde que tengo memoria Link siempre me la había cantado, el abuelo la llamaba la "Canción del Tiempo", mi hermano me contaba todas las aventuras que el abuelo Link tenía en su niñez…

Lentamente fui cerrando mis ojos, el sueño me estaba ganando y me dejé llevar, escuchando como la canción disminuida lentamente su intensidad hasta desaparecer en la oscuridad…


Narrador, la tarde del día siguiente.

-¡Ya te dije que fue un accidente!

-¡Aun así es tu culpa!

-¿Mi culpa? ¿Pero quién fue la que gritó al ver a los bokoblins?

-¿Pero quién fue el que decidió seguir a la mona? "Vamos, que de seguro oculta algún tesoro"

-¡Cállate!

-¡No! ¡Cállate tú, cabeza de bokoblin!

-¡Excremento de keese!

-¡Tonto!

-¡Idiota!

-¡YA QUIEREN CALLARSE DE UNA VEZ!- Bea y Lalo gritaron, haciendo voltear a unos peligrosamente juntos Ariadna y Talo, quienes llevaban peleando desde hacía unos minutos al llegar a la casa de Link.

-Diosas, ustedes dos siempre pelean- prosiguió disgustada la mayor –ya hasta parecen matrimonio.

-¿Qué insinúas Bea?- Talo le preguntó molesto.

-Yo no insinúo nada, es solo que cada vez que están ustedes dos juntos, a los cinco minutos ya están peleando…

Ariadna y Talo se miraron por un momento, sonrojados. Lo que su amiga les decía era cierto, no podían estar solos un momento sin comenzar una pelea.

-Uh-uhmm, ¿lo sentimos?- la rubia dijo tímidamente.

-Querrás decir que tú lo sientes…- Talo soltó de repente.

-Oye, también es tu culpa.

-¿Por qué? ¿Por ser mejor que tú?

-¿Y en qué eres mejor que yo?

-En que soy más genial…

-¿Y eso qué tiene que ver con que no sea también tu culpa?

-Porque yo no inicio las peleas…

-¿Acaso yo las inicio?

-Exacto, como ahora.

-Pero tú empezaste.

-No es cierto, yo hablé y tú te enojaste.

-Eso es porque eres un idiota.

-Mira quién habla.

-¡Ya no comiencen de nuevo!- Lalo se paró en medio de la "pareja" que acercaba lentamente sus rostros.

-Creo que nunca podremos jugar como es debido…- Bea dijo míseramente, captando la atención de sus amigos. El par de peleadores se miraron un momento, sonrojados de la vergüenza, y luego se acercaron para formar su pequeño grupo.

-Prometemos no volver a pelear frente a ustedes- Ariadna habló, Talo asintió ante su comentario dando una sonrisa. Los cuatro se quedaron así un momento hasta que vieron pasar a Ilia con Epona, dirigiéndose al manantial de Ordon.

-¿Ahora qué hace Ilia con Epona?- la castaña mayor preguntó, mirando con incredulidad el camino por el cual pasó la muchacha con la yegua.

-De seguro se peleó con Link… Siempre es lo mismo…- Talo dijo despreocupadamente, como si fuese la cosa más obvia del mundo. Las niñas asintieron y se alejaron un poco, solo para tener una conversación entre ellas dos.

-¿Tú crees que Link haya hecho algo?- Bea le preguntó a su amiga.

-Yo creo, siempre se pelean… aunque para mi mala suerte se vuelven a reconciliar…

-Parece que alguien tiene celos…

-No comiences tú también…

Bea sólo atinó a reírse, hasta que escuchó unos gritos provenientes de Talo.

-¿Cómo quieres que juguemos con él si por su culpa ahora yo y Lalo estamos castigados?

-Ugh, odio que traté así a Iván…

-Es un bobo, qué esperabas- la rubia se encogió de hombros, observó cómo Link le entregaba la espada de madera a su amigo y luego salía corriendo junto con el chico rubio por la misma dirección que Ilia. El castaño se acercó a sus amigas y habló triunfante.

-¡Já! ¡Miren lo que acabo de obtener!

-Bravo, te felicito, ahora sí podrás hacer algo que no sea estúpido…

-Cállate Ariadna…

-No otra vez- Lalo se lamentó en voz baja.

Como si nunca hubiesen tenido la conversación de disculpas, la pareja de niños comenzó otra vez con una de sus discusiones. Sus otros amigos sólo atinaron a sentarse y observar en silencio, lo cual ya se les había vuelto una rutina.

-Y es por eso que tú…- Ariadna se vio interrumpida en su oración cuando comenzó a sentirse un pequeño movimiento en el suelo. Todo el bosque se quedó en silencio y lo único que se lograba percibir eran los cascos de algún animal, acercándose peligrosamente al grupo.

Se quedó inmóvil, como si estuviese esperando la reacción de alguno de sus amigos. Talo le agarró del brazo y la acercó en forma protectora. El silencio y el terror se habían apoderado de los niños, ya que pronto aparecieron unos monstruos montando a sus bestias y acercándose a los pequeños.

Comenzaron a correr, pero los invasores eran más rápidos, con sus garrotes noqueaban a los menores y les observaban la mano, como si estuviesen buscando algo, pero al no encontrarlo, los cargaban sobre su espalda y regresaban por su camino. Ariadna había esquivado los golpes de los extraños gracias a Talo, ambos habían comenzado a correr directo a la villa para pedir auxilio, pero pronto uno de los jinetes había capturado al niño, causando que la joven se tropezara y callera al suelo.

Ariadna vio con como tres de ellos se acercaban rápidamente con sus bestias salvajes y comenzaban a rodearla. Intentó levantarse pero se sintió mareada, un extraño ardor apareció en su mano izquierda, al igual que una borrosa figura. De repente todo el mundo comenzó a nublarse y la oscuridad comenzaba a reinar sobre ella…


El tiempo de los sueños puede llegar a ser irrelevante. El concepto del espacio-tiempo generado en lo más recóndito del pensamiento humano puede ir más allá de la lógica humana. Dormir puede significar 5 minutos, pero los sueños se sienten como semanas…

Ariadna se sentía de esa manera, abrió lentamente sus ojos, su cabeza le dolía como si la hubiesen perforado y se sentía tan cansada como si hubiese estado corriendo durante horas. Intentó sentarse, pero al apoyar su mano un agudo e intenso dolor provino de ella.

-¡Ay!- exclamó frotándose la zona vendada. Tiró de las sábanas y se sentó a la orilla del colchón, según lo que ella recordaba, era que había estado corriendo en la villa, y que había quedado inconsciente en medio del césped. Ahora se encontraba en lo que parecía ser una torre, frente a ella se encontraba una chimenea encendida la cual proporcionaba calor al lugar, a su derecha una amplia puerta entreabierta, de la cual se observaba los peldaños de la escalera de la sombría torre de piedra, y a su izquierda se hallaba una amplia ventana con vista a lo que parecía en ese momento ser una ciudad. Pero lo que más le llamó la atención, fue el desconocido que miraba por ella, un desconocido vestido con una capucha que le tapaba el cuerpo y la cara.

-Veo que al fin despertaste- el extraño dijo sin quitar su vista del paisaje, Ariadna se sorprendió al escuchar la suave y dulce voz de él, ¿o ella?

-Descuida, estás a salvo, por ahora…- la encapuchada se volteó para dirigirse a la niña quien aún se encontraba sentada en la cama. Se acercó lentamente hacia ella, se agachó a su altura y le tomó las manos. –No te preocupes, yo te protegeré mientras estés aquí…

Ariadna había comenzado a sollozar, se sentía asustada, no sabía en donde estaba, no sabía lo que había ocurrido con sus amigos, no sabía qué había ocurrido con Link…

-¿Dónde estoy?- fue lo único que logró decir.

-Estás en el castillo del Crepúsculo, o antes conocido como el castillo de Hyrule…

La niña levantó un poco su vista para intentar ver a la extraña, esta tenía el rostro encubierto ya que la capucha impedía que este fuese revelado.

-Entonces, ¿quién es usted?- preguntó algo temerosa. La extraña le soltó las manos para ponerse de pie, la miró atentamente mientras se quitaba la caperuza de la cabeza, revelando un largo y sedoso cabello castaño, un rostro pálido y bello, de piel aterciopelada, y unos ojos tan azules como el mar.

-Yo soy Zelda…


UP: muy bien, fin de este capítulo. Espero que lo hayan disfrutado…

Tsu: (con notables moretones, envuelta en yeso y vendas, además de estar en silla de ruedas) me gustó el final, dejaste un gran tan tan taaaan con lo de Zelda…

UP: gracias, había olvidado que ella decía eso…

Tsu: pero gracias a las diosas volvimos a jugar el TP… créanme, después de un año de haberlo terminado se nos olvida todo… y hablando de eso… te encuentras mejor?

UP: sip, creo que necesitaba desestresarme… esto de fin de año me tiene preocupada…

Tsu: descuida, cuando me mejore, y salgas de vacaciones me encargaré de ti…

UP: pero primero, los reviews (le golpea una pierna enyesada)

Tsu: ay! Maldita p*ta…. Okay, un saludo y agradecimiento a Magua y Zilia-K por sus reviews

UP: es un placer que un par de autoras reconocidas en el fandom nos feliciten por nuestro trabajo…

Tsu: que Kingdom Hearts las proteja, y que la fuerza las acompañe…

UP: tenías que decir eso?

Tsu: es que me dieron ganas de ver Star Wars c:

UP: olvídalo….

Ambas: Abrazos Psicológicos :'D