Disclaimers: Lo de siempre, NADA de HotD me pertenece, salvo uno de los personajes para los demás, descargo cualquier responsabilidad que se me vincule con ellos.
Nota de Autora: ¡Hola y Feliz lunes! ¿Por qué? No se, simplemente les deseo un buen comienzo de semana.
A decir verdad estoy un poquito alteradita, la semana pasada no fue la mejor debido a unos problemas personales que tuve, nada grave a nivel salud o familiar, pero si con mi entorno que ¡Ahj! Prefiero olvidarla. No los voy a torturar con mis problemas personales, pero si les voy a contar que vi escasos segundos del nuevo OAD de este anime, espero que ustedes también y si no, no tengo problemas en pasarles el Link para que lo vean si así lo desean, en caso que lo hayan visto no me digan que no los dejo sorprendidos por ciertas escenas. Pero en fin, tendremos que esperar, creo yo que hasta el 27/2 cuando nos demos cuenta ya lo vamos a estar viendo.
Voy a tomarme unos segundos para hablarles un poquito de este cap, que creo yo que serie como otro ''arco argumental'' si asi se le puede decir, ustedes los lectores después lo juzgaran y me dirán que les pareció si quieren pero trate de escribir este capitulo un poco realista en algunos sentidos que ya se darán cuenta no tengo idea de cómo serán las cosas en Japón con respecto al gobierno o milicia. Solo les puedo decir que leí un poco de Wikipedia y vi algunos otros animes con relación a algunos temas y que, aunque no plagie nada, me inspire mucho en algunos.
Y el titulo… Este no era el original y tal vez les parezca que no coincide mucho que digamos con este capitulo y puede que mas adelante lo contradiga, aun así me gusto mucho como quedaba
Ahora los agradecimientos como corresponde que debe ser:
Pepeike: =) ¡Gracias por tu review, espero leer otra pronto tuya si es que crees que vale la pena, si ni simplemente gracias por leerla!
rEiKo666: Tus reviews son siempre divertidas, creo que ya te lo dije, si no, miles de gracias por seguirla y siempre tomarte un minuto de tu vida para leerla y comentar. Pienso que si estarías en algún grupo de resistencia en este tipo de situaciones si dudas serias la graciosa que no deja que nadie ponga cara de traste. También te agradezco las reglas, son geniales y no se cuando y en que capitulo pero se que las voy a usar.
Nacho: Espero que este capitulo sea de tu agrado, no solo por lo largo (que para serte sincera no pienso hacerlos asi, solo salen) si no por que… bueno ya lo leerlas. Y gracias por lo de Oz, aunque a veces pienso que dejo algún personaje de lado por darle quince minutos de fama, va a seguir… creo xD pero voy a tratar de equilibrarlo con el resto.
Además también, gracias a los que leen y como siempre, si desean dejar algun tipo comentario son libre de hacerlo.
¡Disfrútenlo!
A mi parecer, no hay nada más misericordioso en el mundo que la incapacidad del cerebro humano de correlacionar todos sus contenidos. Vivimos en una plácida isla de ignorancia en medio de mares negros e infinitos, pero no fue concebido que debiéramos llegar muy lejos. Hasta el momento las ciencias, cada una orientada en su propia dirección, nos han causado poco daño; pero algún día, la reconstrucción de conocimientos dispersos nos dará a conocer tan terribles panorámicas de la realidad, y lo terrorífico del lugar que ocupamos en ella, que sólo podremos enloquecer como consecuencia de tal revelación, o huir de la mortífera luz hacia la paz y seguridad de una nueva era de tinieblas."
H.P. Lovecraft
Capitulo 14: Amigos hasta que la Muerte nos separe…
En algún país, en algún laboratorio.
Una chicharra estridente se escuchaba por todo el edificio y no dudo que también se escuchase por todas las zonas vecinas, alertando que evacuen la zona por peligro.
En el edificio titilaba una fuerte luz roja que equivalía al peligro en grado 9.1, lo que era grave pero con un milagro podían salvarse, en realidad no quiere decir eso exactamente con las palabras usadas, si no con peores, pero es la manera ''positiva'' de ver la situación en algún otra parte.
Todo corría desesperados en trajes blancos con mascarada para evitar en contagio con el exterior.
El departamento de seguridad, que vestía con el mismo modelo de traje pero de color amarillo patito fueron los primeros en tratar de ayudar al resto de aquel lugar desconocido para salir y tratar luego de buscar sobrevivientes.
-¡Señor emergencia! Alerta roja, código BK915 El virus se ha desatado en la zona, hay que evacuar!…
Al hombre que le hablaba no respondió, estaba de espalda.
-¿Se-Señor…? – Se acerco apoyando tímidamente su mano en uno de sus hombros. - ¡Señor! – Lo dio vuelta para verlo con la cara deformada con el cuello inclinado para atrás, mirando el techo, pero no le duro mucho. Como si fuera una película de terror la cabeza de ese hombre se acomodo derecho haciendo un ruido en el cuelo mirando al residente del departamento de ciencias de aquel laboratorio antes de abrir su boca y morderle en cuello traspasando así lo que creían un traje seguro.
Aquel residente gritaba de dolor, pedia auxilio mientras perdía sangre tratando con una de sus manos sacarse de encima a aquella abominación creada por el virus, pero el intento fue tan en vano que lo único que pudo hacer es alertar a los de los otros departamentos para que evacuen aun mas rápido, haciendo sonar así la alerta negra. Código Ev000.
Al menos si no se podía salvarse el, salvaría al resto antes de transformase en lo que habían creado.
Prefectura de la Policía
-Rika-San, hemos recibido una llamada de Usui-Senpai para dirigirnos al cuartel general en la espera de nuevas órdenes. Tengo entendido que es debido a una llamada del gobierno para acatar nuevas órdenes.
Exhalando en humo del cigarrillo que fumaba. - ¿Ah si? Pretenden que dejemos la zona descubierta
-¡N-no lo se, yo solo transmito ordenes de la central!
-Entonces comunícame, yo hablare con Usui-Chan.
-¡P-Pero!
-¿Desacatas la orden de un superior?
El hombre pálido y nervioso no hiso mas que volver a llamar para pedir que le pasaran con lo que era la superior de aquellos que se encontraban en alguna zona de Japón ayudando como podían a acabar con ''ellos''
El hombre le alcanzo el teléfono.
-Departamento central. – Dijo una voz del otro lado.
-Soy yo, Minami Rika jefa del equipo especial de asalto, pásame con Usui-Chan
-No se encuentra en este momento.
-Pues llámale y avisare quien habla. Es una orden.
11: 15 AM: En alguna calle de Japón mientras tanto
-[…] Venid todos, Amigos míos, jugamos del tambor sobre nuestro vientre Pom poko pom no pom. – Cantaba Alice sentada junto a Oz, ambos niños subidos al techo del Humvee. - ¡Canta conmigo Oz!
-No la conozco.
Hizo puchero. – Tu mamá no te la cantaba de niño.
-No tengo madre.
La niña se quedo en silencio corriendo el rostro. Oz por su parte miro al cielo despejado que era diferente a los demás, este anunciaba lluvia. Lo sabía por la infinidad de veces que su hermana le había hablado del clima y todo eso.
-Pero – Hizo una pausa. – Hay una que conozco que le gustaba a mi hermana, aunque es medio cursi…
La niña volvió a verlo con una cara iluminada. – Esta bien, cántala tal vez la conozca. – Pidió feliz.
-N-no se cantar.
-Yo tampoco y aquí me vez.
El niño la miro y tomo una bocanada de aire antes de empezar a cantar, solo esperaba que la niña no le sangren los oídos. - Arrancaré la flor roja y se la daré a ella. Pondré esta flor en su pelo. La flor roja, la flor roja, sobre su pelo florecerá y se balanceará al sol
Cuando termino de cantar la miro a Alice.
-¡Cantas muy bien Oz! Aparte esa canción es muy linda ¿Conoces la del día de las muñecas?
El pequeño rubio pensó un momento, le sonaba el nombre hasta que recordó la primera y única vez que fue a un festival típico. Iba con su gemela tomados de la mano, ella llevaba un kimono y ambos junto con los empleados de atrás escuchaban como por los parlantes sonaba esa canción. También fue el hecho desencadénate por el cual su hermana, quien era de cuerpo demasiado débil, terminara así.
-Encendamos las linternas en el tenderete en gradas, Pongamos flores de melocotonero en el tenderete… - Empezó Oz.
-En gradas, Cinco músicos de corte están tocando la flauta y el tambor. Hoy es el Día de las muñecas. – Siguió y concluyo Alice. - ¡Yay! Oz es muy bueno cantando, ¡pensemos otras!
Por su parte Marikawa-Sensei sonreía al escuchar las canciones cantadas por los niños, canciones que la remontaban a su infancia, además le hacia feliz que esos dos se llevaran tan bien.
Miro por el retrovisor hacia la parte de atrás del vehículo que conducía. Cinco adolescentes dormían plácidamente con un sueño profundo demasiada cerca unos de otros.
Rei dormía en una punto al lado de uno de los lados del Humvee, luego venia Takashi y a su otro lado Saeko. Ambas jóvenes dormían encima del pecho del castaño oscuro en una posición bastante comprometedora, peor que la ultima vez.
Al lado de Saeko pegada a su cintura y apoyando su parte trasera con la de ella dormía dándole la espalda a su senpai, Takagi quien se encontraba usando de almohada a Kohta que tiraba baba.
A sensei le parecía muy divertida la situación en que encontraba su cinco amigos.
Pero no le duro mucho la diversión, de la parte suburbana en la cual se encontraban salieron para una gran avenida que estaba infestada de gente, como todas las grandes calles, era un alboroto trágico.
La rubia miraba para todos los lados buscando una salida, mientras que los niños se dieron cuanta de la situación, o al menos Oz cuando freno de golpe.
Alice que miraba enfrente abrazando a Zeke noto como unas personas los señalaban.
-Oz, ¡Mira, Hay gente que nos quiere ayudar!
-¿Ayudar? – Murmuro bajo y siguió la mirada de la niña para darse cuenta que esas personas estaban lejos de querer ayudarlos, era locos debido a la secuelas de la situación y se acercaban a ellos con ganas de querer hacerles quien sabe que cosas.
Frunció el ceño y bajo la cabeza para ponerle enfrente del vidrio del humvee.
La enferma al ver la cabeza al revés del niño se asusto, pero pronto decodifico lo que este le decía.
El niño volvió a subir la cabeza y la enfermera noto que no mentía, había gente que se estaba acercando a toda velocidad hacia ellos.
Piso el acelerador para atrás pero noto que también había gente.
-¡Qu-e, que hago, que hago, que hago! – Repetía nerviosa asustada y las manos le temblaban.
Zeke empezó a gruñir hacia enfrente. Alice miro para donde veía Zeke y vio como alguien le apuntaba, no tuvo tiempo de reaccionar pero el hizo por ella y la agacho de una manera brusca para esquivar la bala.
La enferma grito por el disparo y volvió apretar el acelerador marcha atrás a todo lo que podía sin importarle inconscientemente si atropellaba a alguien o no, simplemente seguía.
Oz quien cubría con su cuerpo a Alice, noto como una moto con un demente con palo en mano los seguía con cara desquiciada.
La enferma hizo una maniobra peligrosa haciendo derrápate en un esquina al querer doblar llevándose puesto un alambre que casi raspa a los de arriba pero no paso a peores, lograron perder al motociclista que había frenado gritándoles algo que no escucharon y como ultimo un choque de costado que detuve el movimiento del auto.
La enfermera utilizo sus manos como bolsas de aire y se cubrió antes de golpearse cara contra el volante. Cundo tomo conciencia pocos segundos después miro para atrás para ver a sus amigos. Ninguno se había despertado.
-Neh, si que tienen sueño… - Susurro antes de percatarse que faltaban los niños.
Salió del auto velozmente y miro para el techo, ninguno estaba herido, al contrario estaban acostados con Oz arriba de Alice para protegerla.
-Menos mal. – Suspiro la mujer.
El ojos verde se levanto arriba de la niña con una disculpas a lo cual esta respondió que todo estaba bien, haciéndole saber lo feliz que estaba por haberle salvado la vida.
Shizuka ayudo a bajar a la jovencita de pelo morado mientras que el rubio ceniza bajaba solo como una gatito.
-Ozu-Nyan fue muy valiente en ayudar a Alice.
-No me digas así – Fue lo único que acoto el niño medio molesto.
Los tres se sentaron en el suelo con espaldas en el auto quedándose callados por unos segundos hasta que al niño se desespero y se paro para mirar adentro.
Ahí estaban esos cinco durmiendo como si anda hubiera pasado.
-Que desconsiderados, debería despertarlos…
-No lo hagas, ellos están muy cansados no han dormido en días y creo que son los que mas lo merecen. – Defendió la enfermera
-Aun así… - Siguió mirando Oz pensando en lo que veía. Cinco chicos en celo dormidos con las hormonas al máximo.
Noto un objeto a los pies de Takashi, se estiro lo más que pudo para poder agarrarlo, era el celular del joven.
Curioso un poco con el aparato hasta encontrar la opción de sacar foto para tomar una de aquello que veía y como si fuera poco la puso de fondo de pantalla de aquel aparato con una sonrisa de pequeño demonio.
-Esto vale oro. – Se guardo el celular en alguno de sus bolsillos.
De vuelta con Marikawa y Maresato y Zeke, vio como la niña y la adulta jugaban a un juego de manos para matar el tiempo. El que las mirada de arriba noto que parecían divertidas y le daba un poco de envida hasta que se acerco a ellas.
-Ozuru ¿Quieres jugar? – Pregunto la mujer con una sonrisa.
El niño apoyo su mano en la cabeza de la mujer. – Tú las traes.
-¿He?
El niño se alejo y Alice hizo lo mismo. Todos sabemos que quiere decir cuando alguien pronuncia esas palabras.
Ella también lo entendió y aumentando aun mas su sonrisa se dispuso a correr a Alice para que ella las trajeras, así es que empezó este juego.
Entre ellos corrían, reían y se divertían hasta el pequeño Zeke jugaban, pero adentro del auto sus ojos se empezaron abrir casi todos a la vez hasta que se levantaron sin notar como habían dormido unos con otros. Se miraron entre si y como pudieron se estiraron.
-¿Qué es ese ruido tan molesto? – Se rasco el ojo Saya.
Kohta miro para afuera, no había nadie. Takashi también noto que los faltantes no estaban.
-¿Y los otros? – Se miraron y salieron del auto.
Lo primero que notaron al salir fue como estaba el vehículo abollado de uno de los lados pegado contra la pared se volvieron a mirar entre si.
-¿Qué paso aquí?
-¡Tu las traes Takashi-NiiChan! – Komuro se volteo para ver como Alice le tocaba la espalda.
Miro para enfrente en busca de respuestas en su amigos pero estos se alejaban de a poco con sonrisas en sus rostros.
Luego miro para atrás y vio como estaban uno al lado del otro Shizuka y Oz divertidos.
-¿He? – Articulo el.
-Vaya vaya, parece que alguien no tuvo infancia ¿O me equivoco Palurdo-san? – Se burlo Oz.
-¿Palurdo he? Pues entonces Lindo Bishonen empieza a correr por tu vida.
-¡No soy un Bishonen!
Oz empezó a correr perseguido por Komuro, cuando este lo toco este correteo a Hirano y este a Rei y esta ultima a Saeko que se quedo estática unos momentos sin saber a quien correr.
-Wow, realmente se pasa rápido el tiempo recuerdo haber tenido un poco menos que Alice-Chan cuando jugaba a esto. - Pensó
-¡Hey! ¡Se supone que tienes que corrernos!
Saeko sonrió y corrió hacia el frente donde estaban todos juntados para asustarlos y pensar de paso a quien tocaría.
-¡Takashi y Oz las traen! – Aprovecho que ambos estaban distraídos para tocarlos al mismo tiempo
-¿He? ¿Se vale dos a la vez?
-Ahora si. – Sonrió esta y tanto el joven como el niño no pudieron evitar sonrojarse
-¡Esto es realmente estupido! ¡En una situación así a nadie se le ocurriría jugar a ''tu las traes''! ¡Somos grandes para estar con jueguitos! Realmente son todos unos inmaduros y…
-¡Urusai Majoko! – Le grito Oz interrumpiéndola
Saya quedo muda ante el grito del niño -C-Como te atreves a decirme bruja mocoso maleducado – Le miro con rabia.
-Bruja bruja bruja, eres una bruja. – Le molestaba el niño. – Y mejor que empieces a correr por tu vida.
Oz corrió hasta a ella. – Tu las tres junto al palurdo.
-¿He?
-Ooo... Creo que estamos perdidos.
-¿Seguro eres lenta no es así?
Saya inflo los cachetes molesta y quiso tocar al niño pero esta la esquivo.
Takashi sonrío y miro para atrás viendo a quien de sus amigos le tocaba traerlas.
Su mirada y la de la pelirroja se encontraron lo cual la joven temió.
-Ta-Takahi ¡No! – Empezó a correr pero este le toco la espalda.
-Tú la traes Rei.
Por su parte Takagi toco a Kohta y así estuvieron un buen rato hasta que el cansancio les gano y sentados en una ronda todos se empezaron a reír, inclusive Saya.
Komuro suspiro. – No jugamos a esto desde niños. – Hablo en general. – Bien pensado Alice-Chan
-Anone… Yo no fui la de la idea… Oz se lleva los meritos por ella
-¿He? – Repitieron todos a unísono.
Mirando a Oz. - ¿Enserio?
-Ahj, no tiene nada de raro. ¿No es a lo que los niños juegan cuando están aburridos?
-¿A lo que los niños juegan? Pero si eres uno.
-Error. De uno a nueve eres un niño, de diez a trece un pre - adolescente y de trece hasta los dieciocho eres un adolescente o joven adulto, aunque a decir a casi la mayoría de ustedes les queda mejor la primera definición.
-Oz sabe mucho de estos temas ¿no es así?
-Todo lo que se es gracias a los Libros. – Contó orgulloso
-¿No ibas al colegio?
-No. Estudiaba en casa con Aneki.
-Pero entonces ¿no tenias amigos?
-Nunca me hicieron falta. – Se encogió en hombros.
Todos se quedaron callados y se miraron entre si.
-Oz-Kun ¿Nunca habías jugado a tu las traes, no es así? – Pregunto Saeko, quien le ya le encontró la vuelta aquel misterioso niño.
Este se puso un poco rojo y corrió el rostro. – No… Mucho.
-Entonces para que Oz-Kun haya decidido a jugar algún juego con ''adolescentes en celo'' quiere significar que ya nos consideras tus amigos ¿O me equivoco?
El niño abrió sus ojos enormemente y solo miro a aquella hermosa joven de cabellos azulados y mirada tierna que hizo que se le acelerada el corazón.
-..Y-yo… n-no e-es lo que quise decir. – Se defendió todo apenado
-¡Ozuro-Wan Wan ya nos quiere, eso hay que celebrarlo! – Shizuka lo abrazo por detrás y apoyaba su mejilla contra la de el.
-¡Qu-que haces! ¡Suéltame! – Gritaba el niño con risas de fondo.
-Vaya Saeko-San, le sacaste la ficha. – Le dijo Takashi quien estaba al lado de ella.
Saeko también le sonrió – No es muy difícil. – Corriendo su vista a la escena embarazosa. – Oz-Kun tiene un mirada de niño perdido aunque lo niegue, parece solitario, creo que su prematura vida no habrá sido llevadera, no debe conocer la contención o el pertenecer a algo o a alguien eso se le nota, o al menos yo lo hice. El debe haber perdido algo muy importante que todavía no término de digerir ¿No es as? En realidad esas cosas y mas siendo tan joven llevan tiempo por eso es que el debe estar siempre ala defensiva, molestándonos, agrediéndonos por que no sabe del todo como expresar sus emociones, cuando es feliz o cuando esta triste. Desde muy niño creyó que era el mundo versus el, que no debía entrar nadie, que siempre tiene estar a la defensiva y le juega en contra el no querer encariñase ni querer que se encariñen con por miedo al perder, supongo que es mi análisis sobre el y eso que todavía no lo conozco, pero tu si Takashi-San, el parece haber encontrado en ti alguna especie de referente como su Onii-Chan u Otosan. – Le miro.
Komuro que se había encontrado mirándola atentamente, escuchando cada cosa que decía. Reflexiono unos minutos y se tomo su tiempo para digerir la información recibida con respecto al rubio y a esa mujer que… ¡mierda que es admirable! Solo a Bujusima Saeko podrían salir semejante análisis con respecto a un niño. Eso sumaba puntos en la escala de Takashi, aunque no le servían mucho, aunque el joven no lo sepa, ella ya estaba primera en si y esos puntos la ponían mas lejos que el resto de mujeres que había conocido, que… a decir no era mucha y si lo era no era muy lucidas que digamos.
-¿Takashi-san? – Le llamo esta - ¿Estas ahí?
-¿He? ¡Ah, si! Gomen, estaba en mi mundo pensando en lo que dijiste. – Noto como ella lo miraba atentamente. – Y no creo que Oz me considere su referente, debo estar lejos de ser eso, nuestra relación es algo asi como…
-¿Cómo?...
-No lo se aun. – Un aura gris de decepción lo rodeo.
-Pues yo creo que si te tomo admiración. Takashi ha hecho mucho por nosotros y tengo el ligero presentimiento que tu sabes mucho de el.
-No se demasiado, se lo justo.
En la otra punta donde sucedía lo ''vergonzoso'' Oz noto como del otro lado Saeko y Takashi se sonreían mutuamente hablando de lo mas bien, esto lo hizo enojar un poco asi que se separo de lo brazos de la mujer y se acerco a la escena queriendo interrumpirla.
-Oye. – Le llamo. Ambos jóvenes que se encontraba sentados muy cerca uno del otro le miraron. – Tengo hambre, haz algo. – Se dirigía a Takashi.
-Cierto. – Se paro. – Hay que buscar provisiones. Gracias por recordármelo. – Le sonrío con confianza. – Creo que ya es hora que sigamos.
-Pero ya esta atardeciendo.
-Justamente hay que buscar donde pasaremos la noche.
Todos se miraron.
-¿Alguna idea?
Y la respuesta no fue otra que una sinfonía de estómagos con hambre.
-¡Guau, guau!
-¡Genial llego la Zeke's time!
-¡Guau, guau! – El perrito ladraba en sentido este y empezó a correr sin dejar de ladrar.
-¡Zeke! – Le grito Alice que no pensó ni tres segundos antes de seguirlo.
-¡Oye no vayas sola! – Le grito Oz que la siguió.
-Nosotros también deberíamos ir.
-¡Oigan! – Les grito Saya a lo lejos. - ¡Las cosas! – Pero nadie además de la enfermera pareció escucharla. - ¡Ahj!
-Takagi-San, yo me quedo contigo.
-¡Zeeke!
-¡Guau, guau! – El perrito se detuvo al lado de unas maquinas.
-Esto es…
-Maquinas expendedoras
-¡De comidas, de bebidas y frutas!
-¡Yay, bien hecho Zeke! – Kohta le levanto el pulgar.
-¡Guau!
-Bien ahora solo necesitamos plata. – Dijo Rei.
Pero solo el sonido de las cigarras se escuchó.
-¿Nadie tiene plata, no es así?
-Hay que pensar otra manera.
-¡Ya se! – Hirano golpeo su puño – Puedo usar mi super Knight SR-25 y darles con todo.
Todos se imaginaron una escena de un Kohta al mejor estilo terminator disparando a las tres maquinas con el ''ratatatata''
-No creo que debamos, eso seria gasto de balas y no podemos darnos es elujo.
-Buu u.u
-Hee… - Oz miro un poco sonrojado a Saeko.
-Puedes llamarme Saeko si lo deseas. – Le sonrió
Corrió su vista de la de ella y miro al piso. – Si usamos tu bokken para romper el vidrio de las maquinas podremos…
-Entiendo. – Mirando a Takashi. - ¿Qué dices?
-Te lo dejamos a ti Senpai.
Esta sonrío y todos se corrieron un poco para atrás para Saeko haga su muestra de magnificencia con la espada.
-¡Sugoi Onee-Chan!
-No fue nada ^^
-¡Rapido tomen lo que puedan!
-¡Ahj, se tardan!
-Hay que tenerles paciencia.
-¿Pero cuanta? – Cuando dijo esto su vista en un rápido acto noto que ya no estaban solas.
-¡Hay carajo! Rapido sube al vehiculo, busquemos a los demás y vayamosnos de aquí
La rubia hizo caso y se para arrancar pero el auto no quiso responder.
-¿¡Algo mas! – Grito Saya y empezó a llover.
Ni siquiera insulto o protesto, solo le indico a la enfermera que tomara las armas y las cosas importantes y corrieran de ahí en busca de los demás.
-¡Rapido volvamos al auto! – Ellos también empezaron a correr y se encontraron con las faltantes en mitad del camino.
-¡Ya vienen! – Indico Takagi mirando de reojo para tras.
Todos levantaron la vista y lo notaron también, cada uno tomo sus cosas y en medio de la lluvia corrieron en sentido este.
-¿Qué paso con el humvee?
-Llego hasta aquí.
-Luego vemos que hacemos con el. Solo procúrense en correr.
Un buen trecho fue lo que hicieron, cansados, mojados pero al fin los perdieron teniendo la ventaja que ellos venían a lo lejos.
Vieron una puerta medio abierta de acero color azul y Takashi se acerco sigilosamente junto con Kohta para ver que había adentro.
La abrieron un poco más y se encontraron con un galpón con gotera sen muy mal estado pero con buena iluminación para pasar la noche.
-No hay moros en la costa. – Les dijo Hirano.
Todos entraron de una con suspiros de alivio pero esto fue interrumpido por una bala que golpeo a pocos centímetros de Alice.
-¡Que mierda! – Takashi miro para el frente
-jajaja – Una risa de locura, malévola. - Llego la comida y la diversión.
Prefectura de la policía en un cuarto cerrado.
-Entiendo el sentido de las ordenes, peor me niego a cumplirlas.
-Rika-chan tienes que hacerlo, asi podemos.
-Tú no entiendes, no puedo dejar la zona y trasladarme a otra parte.
-Rika-Chan es para poder colaborar entre todos para salir adelante, no puedes negarte.
-Aun somos los suficientes para que otro se encargue, yo me quedo aquí. Cambio y fuera.
-¡Rika-Chan!
-Lo lamento Usui-Chan, luego recibiré mi merecido pero por el momento no pudo obedecerte.
-¡Señora emergencias! ¡Ya nos encontraron!
Suspiro. – Lo bueno realmente dura poco ¿No es así?
Fuerza Armada
-Si me dejas ir por ella, la traeré a rastas y de a paso acabare con algunos de esos pecados.
-Nadie traerá a la fuerza a nadie.
-¡Pero!
-Ella es mi amiga y confío plenamente en ella, si me desobedeció es por algo en particular. Además… Por el momento estamos bien.
Entrando alguien de golpe. – Lo lamento Kaichou pero recibimos una alerta negra proveniente de la zona once.
-Alerta negra… Comprendo.
-Takeo, te dejo esto en tus manos.
-¡Adonde vas!
-No te preocupes, no tardare.
Continuara…
GiiuChan.-
