Disclaimers: Es sabido que por buenas razones ningún personaje me pertenece salvo el nuevo miembro, luego lo demás correr cuenta por los autores.
Nota de Autora: Bueno, como siempre espero que estén bien y que tengan un buen comienzo de semana, ya sabrán lo que me habar pasado así que ni entro en detalles, solamente estaba pensando seriamente si subir este cap hoy o en la semana pero que mas da lo subo hoy y fue.
Como no hay mucho que decir paso a los saludos:
Nacho y Pepeike: Creo, si mi memoria no me falla, ustedes también me habían dejado una review anterior a que esto pasara así que gracias. Nacho voy a tomar los consejos que me diste sobre investigar, ya lo estuve haciendo así que ahora veremos mas adelante como me sale, Pepeike, por desgracias no me acuerdo que me escribiste pero sea lo que haya sido gracias a vos también y a los dos de nuevo por sus palabras.
Espero que a todos los lectores anónimos les guste este cap y si no vale review.
Solo dejo en claro que no lo voy abandonar por nada.
¡Disfrútenlo!
''No somos capaces de nacer el mismo año, mes y día
Pero tenemos la esperanza de morir el mismo año, mes y día''
Capitulo 15: La Amistad es lo único que la Muerte no puede destruir.
Un día más, un día menos… ¿Qué más da? Al fin y a cabo a todos, la muerte no toma de la mano y nos lleva hacia el cielo o el infierno, eso ya depende de los actos que hayamos hecho durante nuestra existencia, por que después de todo son muy pocas las personas que realmente viven.
Pero, puede sonar oscuro, triste hablar de la muerte, del sueño eterno, muchas gente le tiene miedo, tiene miedo al morir y el como morir, pero eso nunca se sabe. Podemos morir naturalmente o asesinados, lo que si podemos estar seguro que cuando nos llega, nos llega y nada nos puede aferrar a esta vida, absolutamente nada.
Se habían quedado estáticos enfrente aquel hombre corpulento de piel color trigueña, que tranquilamente era una cabeza y un poco más alto que Takashi, este último junto con Hirano al lado se habían puesto delante de su grupo, con miedo por supuesto, pero con la mente fija que los defenderían hasta las últimas consecuencias y más.
El hombreo, que tenia una escopeta estilo Benelli M3 Super 90 Combat, le apuntaba directo a la cabeza de joven crespo que no dejo de fruncir el ceño en ningún momento.
-T-Takashi… - Dijo un susurro triste Rei queriendo acercarse a el, e inmediatamente aquel desconocido la apunto a ella pero Takashi no dudo ni un segundo en ponerse de escudo humano.
-Todo esta bien no te preocupes.
Eso no la tranquilizaba.
-Oye, escucha no sabíamos que esta era tu fortaleza, nos iremos no hace falta que uses balas en vano en nosotros, somos como tu. Somos sobrevivientes – Medio Hirano.
El hombre solo se río estridentemente haciendo eco por todo el galpón.
-¿Ustedes como yo? ¡Ja! Me río de solo pensarlo, mírense un perdedor y un gordo con cuatro perras, una más buena que la otro y dos bastardas con un perro, ustedes la pasan bien. Y no tengo intención de dejarlos ir.
-Escucha, te dejaremos la comida si lo deseas pero nos iremos de aquí.
-Te mueves y te vuelo enfrente de todos.
-¡Onii-Chan! – Soltó un gritito desesperado Alice.
-Cálmate. – Le susurro Oz.
-Okey, si quieren ustedes dos váyanse y llévense al shouta y la loli, pero yo me quedo con la comida y las putas.
-¡Mas respeto que no somos ningunas putas! – Se enojo Takagi.
-Ni lo pienses – Respondió Komuro.
-Entonces tendré que matarlos a los cuatro. – Esbozo una sonrisa diabólica, lujuriosa haciendo referencia a los dos hombres, el niño y la niña.
No tuvo problema alguno en apuntar primero al que supuso era el líder, Takashi para ser al primero que mate.
-Okey, mátame a mi primero si lo deseas pero mientras pierdes tiempo ellos se escaparan.
-Genial amo las caserías y mas habiendo presas tan jugosas. – No cambio la expresión. – Pero no voy a matar a su ''líder'' primero, vamos primero por la parte psicológica. – Cambio apuntando a Alice.
-Pasaras sobre mí antes de tocarle un pelo. – Oz se puso enfrente.
-Ja, los matare a los dos de un tiro, después de todo esta escopeta me da esa opción.
-Alice, escóndete atrás de alguno de ellos cuando diga tres. – Le susurraba Oz a Alice que estaba con mirada triste, con ganas de llorar.
-¡Que tanto le murmuras maldito mocoso! – Un disparos escucho, pero no era del loco, era de un revolver que tenia Saya apuntándole.
-¡Nosotros tampoco hemos sobrevivido sin esto! – Tenía el arma tomada con las dos manos temblorosas pero con mirada decidida.
-Si hay algo que me da placer son las tsunderes sadomasoquistas.
Takagi Saya había aprovechado la distracción de Komuro y los niños para tomar uno de los revólveres y situarse a escasos pasos de sus compañeros para obtener mejor puntería, pero era tan inútil con las armas, pero era lo único que se le venia a la cabeza.
-Yo soy masoquista, haríamos tan buena dupla. – Se le acerba y Saya seguía temblorosa. – Adelante mátame, estoy segura que tienes tan experiencia con arma como ese gordo en la cama.
-No le ponga ninguno de tus grasosos dedos encima. – Kohta tenía su Knight en mano apuntándole.
-¡Aahh! – Soltó un suspiro tiernamente sarcástico. – Que lindo que te preocupes por tu ''chica'' aunque no creo que tu estilo sea de su tipo ¿O acaso te ha prestado atención hasta ahora?
-Baja el arma lentamente.
-¡Tu a mi no me vas a decir que hacer! – Disparo cerca de su oído pero Hirano no hizo nada, siguió en la misma posición
-Vaya si serás valiente. Ya enserio no quiero desperdicias cuatro. – Mirando a Zeke. – balas y media en ustedes, váyanse y déjenlas que estarán muy bien atendidas, les daré lo que ustedes dos no pudieron darles.
-¿Acaso tienes sordera, esta situación no solo te afecto la mente si no los oídos? Te dijimos claramente que no te las daremos, vinimos juntos y sobrevivimos juntos, nos iremos juntos y moriremos juntos. De eso se trata la amistad.
-Me estas cansando gordo imbécil.
-Adelante, acaba conmigo. – Bajo el arma. – Pero déjalas ir a ellas y a los niños.
-¿Y que hay de tu amigo, no te importa su vida?
-A mi no me importa la mía. – Komuro se puso al lado.
-¿Qué ganan haciéndose los héroes, sobreviviendo todos juntos, apoyándose emocionalmente unos a otros? ¡El fin llego hermanos! No podemos hacer nada, estamos pagando nuestros pecados, es así sobrevivir no sirve de nada, Ahora es matar o ser matado, es la nueva ley de la supervivencia, nadie vendrá por nosotros somos lo abandonados de Dios ¿Acaso no se han dado cuenta? ¿O acaso se aferran a esta vida por puro egoísmo?
-No es egoísmo el querer seguir viviendo. – Oz hablo a lo lejos, siguiendo tapando a Alice, que no se movió.
-Si ustedes son iguales que yo, ¡No me jodas infeliz! Ese discurso no se lo digas a alguien que ha vivido la vida y no se quedo sentado en silla de plata ¿O acaso no creerás que no me di cuenta que tienes pasta? Rico bastardo. Ustedes son iguales a mí.
-No, no lo somos, estamos lejos, kilómetros de ser como tu. – El tono usado en la voz de Takashi era serio, frío distante, no podían reconocerlo.
Oz hizo amague y noto unos ladrillos sueltos en una de las esquinas. Miro de reojo al hombre, este seguía atentamente con la vista puesta de Komuro, tenía una sola oportunidad de poder actuar.
Se corrió sigilosamente, Alice lo miro pero entendió lo que él tenia planeado.
El hombre corpulento lo miro. - ¡¿Qué carajo se supones que haces bastardo! – Le apunto apretando el gatillo, pero esta bala nunca llego a destino, Takashi la había desviado corriendo la escopeta apuntando al techo.
-Ni lo pienses. – Le dijo el joven furioso entre dientes.
-Eres valiente, ya veo por que eres la cabecilla. – Empujo a Takashi y le pego con la escopeta en el estomago.
Este cayo de rodillas abrazando su con una de sus manos la zona golpeada.
-¡Takashi! – Grito en seco Rei desesperada queriendo correr hacia él pero fue detenida.
-¡Quédate ahí Rei! Ni pienses en acercarte. – Le ordeno. – Saeko-san por favor…
A Rei se le asomaban las lágrimas y tragando saliva sin importarle nada quiso acercársele, pero fue detenida por Saeko.
-Vaya, a falta de una tienes dos. – Se puso en cuclillas a su altura hablando con un tono de voz irónico. – ¿Me pregunto si alguna te hubiera dado algo de cabida si esto no nunca hubiera pasado?
La cara de Komuro era de dolor, con un ojo abierto y con muecas que realmente hablan por el.
-¡Despídanse de su rey plebeyos! Este llego a su fin. – Se levanto y preparo el arma para pegarle directamente en la cabeza como.
-¡Takashi, No! – Un grito estridente que anunciaba desesperación hizo eco en un galpón desolado, húmedo triste que ahora estaba manchado por sangre sucia.
Takagi le disparo directo al corazón y lo hizo caer, aquella bestia vomito sangre, gimió de dolor, gritaba, insultaba y les deseaba lo peor hasta finalmente su aliento seso.
La joven pelirrosa soltó al arma y cayo de rodilla con cara traumada, peor aun que la paso aquella vez donde mato a alguno de ellos por primera vez. La sensación que sentía era insanamente superior, había un gran abismo entre matar a uno de ''ellos'' y matar a alguien vivo.
-Y-yo… Y-yo… - Repetía con ganas de llorar, gritar de todo
Hirano corrió hasta ella pero se freno quedando parado a escasos pasos.
Esta lo miro con lágrimas en los ojos. – Y-Yo te juro que no quería… Y-yo… no quería matar ¡No quería! – Grito.
Kohta se arrodillo al lado de ella para tocarle la cabeza, esta por su parte respiraba rápidamente, le latía el corazón y no le importaba nada a ya, se aferro al pecho de su amigo y empezó a llorar como nunca se hubiera imaginado hacerlo.
Shizuka también se acerco a la escena acariciándole la espalda tiernamente.
Por su parte Rei se soltó de Saeko y corrió hasta Takashi que aun seguía adolorido sin poder levantarse, esta se sentó al lado de el también llorando lo que produjo en el joven un tristeza inmensa por ella, por la situación por Saya.
-Estoy bien, no te preocupes Rei.
La chica no se contuvo más y también lloro en el abrazo que le dio.
-Rei… - Con la otra mano que no utilizaba hizo lo mismo que hacia shizuka con Saya le acaricio a espalda.
-Y-yo no quiero perderte Takashi. – Dacia a susurros tristes la joven, pero solo el la escuchaba. – Ya ni se si me queda algo, no te mueras ¿Si? Te necesito. – Solo hablaba para el.
El joven se quedo en silencio escuchando llorar a las dos jóvenes, una cerca de el y la otra no tanto.
Saeko miraba ambas situaciones sin ninguna expresión alguna, su mirada era inentendible, no sabia para donde ir, se sentía perdida… Ella se pregunta si alguna vez será tan frágil como para llorar, como para demostrarse a flor de piel y más aun si alguien de ellos estaría ahí para consolarle.
Una leve mano la tomo. Era Alice que la miraba con una sonrisa triste.
Saeko se agacho y le toco la cabecita. – Todo va a estar bien Alice-Chan. Todos somos fuertes.
-Onee-Chan… - Esta la abrazo. – Claro que esta todo bien. – Apoyo su cabecita en su hombro. – Onee-Chan y todos los demás están con nosotros.
Oz se acerco a ellas dos con una sonrisa.
-¿Oz-Kun, quieres una dosis de abrazos? – Le sonrío Saeko a lo que el respondió agachándose para ser abrazados por ambas.
El silencio se produjo en todo el lugar cada uno en silencio en su respectiva situación, pero en una cabecita, en un ser algo pasaba por su mente, miles de recuerdo de emociones y pensamientos…
Nada puede salir mal si estamos todos juntos, ha esta altura somos uno para todos y todos para uno, ya Hirano lo dijo, ''sobrevivimos juntos y moriremos juntos'', todos estaban dispuestos hacerlo, morir por otro que no sea ellos mismo, arriesgarse a todo para ayudar sin nada a cambio mas que una muestra escasa de afecto como la de ahora.
Me pegunto si podemos seguir manteniendo esta unión, si podremos seguir cuerdos un día mas, si mas adelante si seguimos tener otra vez esta sentimental muestra de afecto donde cada uno se descarga a su manera, ya no nos hacían faltas las palabras, supongo que a esta altura del partido con solo vernos nos entendíamos, con un simple abrazo ya sabemos lo que transmitimos, ojala y esto siga, ojala que esta experiencia nos haga mas fuerte, por que como dicen… ''Lo que no mata te fortalece'' y yo quiero seguir fuerte por todos ellos, por cada uno.
No he encontrado un motivo para seguir aforrándome a la vida, he encontrado a siete personas por las cuales no darme por vencido, ni aun vencido.
Por fin he encontrado mi lugar en la tierra, aunque este infestada por lo desconocido, por nuestros errores. He encontrado a la que las personas llaman como su lugar y es donde ellos están. Suena muy cursi, lo se, pero sin importar lo que pase, lo que nos prepare el futuro, cada uno de ellos se convirtió en algo mas que simples amigos, en mi familia. Y la familia nunca se olvida.
Ni siquiera a estas alturas me importaría que ellos no piensen lo mismo…
GiiuChan.-
