Disclaimers: HotD no es mío u.u, pertenece a los hermanos Daisuke & Shouji. Pero bueno Oz y algunos OC si son míos ^•^

Nota de Autora: ¡Wiii~! Buenas tardes. GiiuChan reportándose con el capitulo nº 24 del fic.

Bien, antes que nada les voy a contar un pequeño detalle. No se porque últimamente tengo que escribir demasiados borradores antes de llegar al original capitulo, creo que debe ser desde hace 2 capítulos que me pasa, eso es el motivo por que tardo, no por falta de tiempo, siempre tengo tiempo. Por mas que tenga un millón de parciales para el día siguiente, cuando tenga algún capitulo lo voy a subir.

Y hablando de eso, se me ocurrieron buenos ideas, en especial un capitulo especial AlicexOz con de todo un poco de lo que me ayudaron, y pronto vera la luz.

Otra cosa que me molesto, creo que le puse en el capitulo anterior, es la hora de corregir y editarlo en fanficition, no se imaginan pero puedo estar hasta una hora editando para que todo salga perfecto.

Agradecimientos especiales a:

Pepeike: :3 soy feliz. Es verdad que al manga esta como perdido, cuando realmente pongan algo que sea guau, estoy segura que lo voy a pasar de largo o me voy a quedar como ¿Qué? Y voy a tener que volver a leerlo para comprenderlo.

Nacho: Aun no he tenido la oportunidad de hablar contigo, pero ya lo haremos y estoy segura que intercambiaremos buenas opiniones. Es verdad, el papá de Rei es Tadashi y justamente es parecido al de Takashi (? Sip, dato tonto.

No voy agregar el cismo, pero creo que si el terremoto. Y todas tus ideas me fascinaron, la voy a incluir en los próximos capítulos a partir del siguiente.

Y lo de la segunda temporada, encontré poco, pero estoy ansiosa, además de cómo dato extra hay otro anime que me gusta que va a tener 2da T, así que los finales del 2011 lo estoy esperando.

FelipeGM21: Gracias por lo que me pusiste, no voy a cambiar nada de las personalidades y las voy a mantener como iba, me sentí muy bien al leerlo n.n Gracias de nuevo

Y un fuerte abrazo para los tres :D, realmente les soy sincera cuando les digo que les tome mucho cariño y me pongo feliz cuando veo alguna que tengo sus reviews

¡Disfrútenlo!


Ambos se dañan a sí mismos: el que promete demasiado y el que espera demasiado.

-Gotthold Ephraim Lessing-


Capitulo 24: De nuevo, una promesa es hecha en la Muerte.

Eran los únicos despiertos en aquella noche oscura, los demás dormían como si no hubiese mañana, y lo tenían bien merecido, ella se consideraba mas de la especie de las criaturas de la noche, aunque claro a veces hasta las criaturas de dicha especie tienen que dormir, pero esa era especial, algo le quitaba el sueño. Su joven compañero estaba igual, aunque ella le recomendase dormirse por su corta edad, el protesto al utilizar como excusa las noches en vela que pasaba con su hermana en su habitación viendo las estrellas o en el peor de los casos, cuidándola.

Con una bella sonrisa adornando su rostro le acaricio su rubia cabellera, acordando asa luego de gesto, investigar el lugar sigilosamente para no despertar a nadie.

Pero tenían otros planes para ellos cuando fueron encontrados inevitablemente por un miembro del dicho grupo que los había ayudado esta vez a salir de ese lugar. Este miembro los guio hasta una puerta con luz de la cual detrás se encontraba una ''fiesta'' por llamarla de dicha manera a la reunión que estaban teniendo entre risas y diversión el grupo Deadmen, como se hacían llamar.

-Un hermosa Yamato Nadeshiko y un crio no deberían de rondar una casa ajena a estas horas de la noche. ¿No saben que es peligroso?

A Oz no pareció gustarle la broma y su rostro lo demostró, pero por el contrario Saeko solo le sonrió con ironia.

El líder noto tal expresión en su rostro, saliendo de su como asiento para acercarse a ambos, cosa que no pareció gustarle al chico.

-Kurebayashi Tasuku. – Extendió su mano. – Orgulloso líder de los Deadmen. – Acoto con voz triunfante.

Saeko no borro su sonrisa, solo cambio su significado e imito el gesto extendiéndole la mano. – Bujusima Saeko, orgullosa sobreviviente de la preparatoria Fujimi. – Se presento. – Y el es… - Miro a Oz.

-Hiiragizawa Oz. – Su tono de voz utilizado era seco para con su presentación ante tales desconocidos que no le interesaba conocer ni socializar con ellos, para su sinceridad.

-¿Hiiragizawa? – Murmuro una mujer desde la punta. – Acaso el no es…

-¡Vaya! – Grito claramente apropósito. - ¡Un mocosito como tu no debería de tener esa clase de semblante para con sus adultos! ¿Sabias que como sigas con esa cara te saldrán arrugas ante de los treinta? – Estaba de cuncillas frente al niño con una sonrisa estúpida tocándole amistosamente su cabellera, cosa que molestaba al dueño.

Estaba a punto de explotar cuando decidió contar hasta tres ante de responder. - ¿Lo dices por experiencia, no?

Tasuku, anonadado ante tal respuesta, se paro señalando al jovencito. - ¡Que dices, mi piel es sin arrugas y tan suave como la porcelana!

-Puff. – Oz corrió el rosto con un suspiro.

-¡Ya veras bastardito…! – Apretó su puño del cual se asomaba un venita.

-Demuestra lo que sabes Ojii-San. – Provoco.

Una pelea injusta pero buscada se iba a dar cuando la peli azul se puso enfrente de su amigo, inclinándose en son de agradecimiento.

-Muchas gracias por la ayuda de antes. Nos fueron de ayuda, cuenten con nosotros para lo que necesiten y desde ya disculpen las molestias ocasionadas.

A los hombres presentes les sangro la nariz por la linda y sexy forma de agradecimiento de la apodada ''Yamato Nadeshiko'', que volvió a incorporarse con esa linda sonrisa, por ende fue una de las mujeres del grupo que se acerco a ellos.

Era de tez morena, pelo claramente teñido de azul y ojos verdes, usaba unos pantalones blancos rasgados en las rodillas y un top negro con un abrigo deportivo verde militar.

-No hace falta tanta familiaridad. – Les dijo con confianza. – Soy Minatsuki Hanako, pero pueden llamarme solo Hana.

-Un gusto.

-Vaya, vaya, si que pareces una Yamato… ya sabes que. – Dijo inspeccionándola. - ¿Con eso... sobreviviste hasta ahora? – Hizo referencia a su espada que llevaba con ella.

-Si y a la ayuda de mis amigos.

-Ya veo, si que tienen suerte de haber sobrevivido, unos simples críos tendrían que haber sido los primeros en morir. – Tasuku se puso al lado de su amiga volviendo al hilo de la conversación.

-¿Alguna vez haz oído del dicho ''no juzgues a un libro por su portada''?

-¡Pero cuenten, cuenten! ¿Cómo han hecho para sobrevivir? – Efusivamente, dos de los que parecían de ese grupo se pusieron enfrente de dos de los huéspedes.

Se quedaron callados y se miraron, fue Saeko quien hablo.

-Supongo que en gran medida es gracias a nuestro líder y al esfuerzo que pone cada uno para el día a día, pero claro que no siempre fue fácil. Nos teníamos mutuamente entre todos, por eso que salimos adelante y estamos donde estamos. En nuestra cabezas no existe la desesperanza que se ya tan acostumbradamente nos tiene este apocalipsis, en realidad, aun con objetivos diferentes no perdemos la calma. Sabemos que ante un momento difícil nos tenemos para levantarnos.

-Guau, parece el monologo de una heroína de algún shojo… - Pensaron con cara de póker Tasuku y Hanako

-Pero al fin y al cabo no diferimos de los demás sueltos sobrevivientes que andan por ahí…

-¡No digas eso, ustedes si parecen cuerdos!

-Loco es el hombre que ha perdido todo menos la razón – Dijo Oz despreocupadamente.

-Bu…Bueno ¿Quieren comer algo? – Cambio de tema Hana. - ¡Akai, Aoi, preparen onigiris! – Les grito la misma. – Deben estar hambrientos de tanto sobrevivir, vayan con ellos que les darán algo.

-Muchas gracias. – Saeko seguida de Oz siguió a los susodichos nombrados.

-No hay que tomar tan a la ligera a estos chicos… - Le susurro Tasuku.

-Huh, pero parecen confiables, aun así no debemos desviarnos de nuestro objetivo y si todo sale bien tal vez podamos tener a dos al precio de uno. – Miro a Saeko.


-Gordo… hey gordo… - Saya le picaba. - ¡Gordo! – Le grito al oído.

Kohta se callo de la cama y cuando se incorporo llevándose su mano a la cabeza de dolor, se encontró con Takagi Saya quien vestía su clásico pijama de blusa celeste y ajustados shorts negros deportivos que, tanto como su delantera, dejaba mucho para la vista.

-¿Q-que pasa Saya-San? – Miraba a su amigas en vez de a ella

-¡Mírame a los ojos cuando te hablo! – Acerco su rostro lavado a de el, lo que provoco que tumbara para atrás cayendo sentado sobre algo o alguien.

-¡Auch!

-¡Ko-Komuro!

-Si. – Se toco el brazo que Hirano le aplasto sin querer.

-Neh, ¿Qué haces en el suelo? – Pregunto Takagi.

No hizo falta que respondiera o hiciera mueca alguna, cuando las miembros faltantes se despertaron por el ruido.

-¿Ya es de día? – Pregunto una vacilante enfermera acompañada de Alice y Rei. La pequeña dormía en medio de las dos.

-¿Eso responde tu pregunta? -.-U – Señalo con el dedo gordo para atrás

-Takashi. – Gimió Rei. Sin bajarse de la cama, se acerco al lado de su oído toda adormilada. - ¿Qué hora es?

Takashi estaba colorado y el corazón le latió rápido ante esa expresión y tono de voz.

-Aa, esto… - Buscaba su celular en la oscuridad con torpeza. – No tiene carga. ^-^U

-Ahj – Gruño Saya cuando noto que faltaban dos. - ¿Dónde se metieron el bastardo y Senpai?

Kohta y Takashi alzaron la cabeza y los buscaron a medias, pero era evidente que no estaban.

-¿Y si los secuestraron? – Hirano se horrorizo al pensar en esa posibilidad.

-Iie, iie. Nos hubiéramos dado cuenta. – Negó Takagi. – Seguros e levantaron mas temprano y están por ahí rondando. – Se dirigió a la puerta. – Ire a ver…

-Ano… ¿Saya-San? – Llamo el gordo.

-¿Huh? ¿Ahora que quieres?

-Bu-bueno, veras… no creo que debas salir vestida así – La miro de arriba a bajo.

La peli rosa de ojos amarillos se percato de la mirada colorado de él y como iba vestida ella. Como acto reflejo, se tapo toda sonrojada.

-¡Maldito gordo pervertido! ¡Voltense y no miren hasta que yo digas! – Les grito.

Los dos con miedo, le hicieron caso.

Takagi empezó a buscar sus prendas estando atenta que los chicos no se volteen para verla, por que si lo hacían no conocerían el mañana.

Los dos estaban con escalofríos. Rei seguía con sus brazos enredados a Komuro, a quien utilizaba con su fuera su almohada o juguete para dormir.

Por un momento al castaño le pareció tierno pero no fue hasta que sintió que su amiga estaba un tanto afiebrada que se preocupo.

-Enfermera. – Le llamo Hirano.

¿He? – Vacilo y se apretó a sus pechos que dejaron entrever un escote prominente.

-Mi-Miyamoto tiene fiebre.

-¿De veras? - Rápidamente, sin perder su cara de sueño, se acerco a Rei que estaba en la punta. Puso su mano en su frene, mientras que sus atributos no estaban a escasos centímetros de la cara de Takashi. – No es para preocuparse. Solo tiene un poco.

-P-pero.

-¿Qué? – Shizuka se acerco a Takashi. Estando su rostro cerca del de el.

-N-nada, es decir… B-bueno viene de un calambre estomacal importante y…

-Cierto, los remedios que fueron a buscar Saeko-Chan y tu pueden ser de utilidad. – Se durmió.

-¿He? ¿Enfermera?

-Listo. Gordo, acompáñame a investigar.

-¡S-si!

-¡Yo también voy! – La enfermera alzo la mano efusivamente levantándose de la cama.

-Esto…

-Tranquilo. Iré a buscar un termómetro para Miyamoto-Chan. – Le sonrió la rubia que estaba todas despeinada. – Mientras tanto cuida de ella y de Alice-Chan, teniendo en cuenta de que ella esta al lado tuyo.

-¿Qué quieres decir con eso? – Se molesto.

-Na-da. –Canturreo en respuesta.

-No perdamos el tiempo y vayamos. – Interrumpió la joven de anteojos.

-Esperen – Estiro su brazo como si esperara que alguien se quedara con el, pero ya la puerta se cerraba dejándolos atrás. – No me dejen… - Murmuro cuando sintió que los brazos alrededor de su cuello lo apretaban un poco mas contra ella.

-Takashi… - Le llamo en sueños. – Te amo…

Esas dos palabras hicieron que el corazón del chico se detuviera.


-Bien hay que ser sigilosos y estar atentos. – Saya llevaba la delantera de los tres. – No hagan ruido y ninguna idiotez

Los pasillos estaban oscuros. En una ventana pudieron comprobar que aun no era de día, si no mas bien podría ser un poco mas que la madrugada.

Siguieron caminando como si fueran ratas, Saya siempre al frente de ese trió.

Fue así como se detuvieron a escuchar charlas y risas cerca de donde estaban, pero no estaban seguros de donde podían venir.

-¡Mi-miren! – Señalo la enfermera una puerta entreabierta de donde salía luz.

-Bien. – Empezó a caminar hasta ella. Cuando llegaron, fue la misma quien se asomo al ver su interior.

Gente riendo, fumando, bebiendo, jugando al póker

-Es el grupo de antes. – Hirano se asomo por encima de Takagi.

-Aun así no podemos fiarnos tan a la ligera, pueden ser peligrosos.

-¿Quiénes son peligrosos?

-Este tal grupo Deadmen. – Respondió Saya ante la pregunta cuando se percato que la voz que hablo no era conocida para sus oídos.

Se volteo, junto con los otros dos y una mujer de pelo corto azul les miraba con una sonrisa.

Con la piel erizada se pararon cerca de la puerta, pero esta se abrió y el líder de dicho grupo los vio.

-¡Ya se despertaron! Justo dos de sus amigos fueron a ver como estaban.

-El pequeño príncipe y la yamato nadeshiko

-¿Pequeño príncipe, yamato nadeshiko? – Pensaron los tres juntos, viniéndoles a la cabeza la imagen de Saeko vestida de kimono y Oz con una capa y corona de príncipe.


Komuro intentaba de soltarse de la pelirroja como podía, pero con cada intento, ella se aferraba más. No le faltaba mucho para quedarse sin aire, y como si fuera poco no podía hacer mucho ruido para no despertarla a ella y a la pequeña Alice que estaba al lado aun dormida.

-R-Rei. – Le llamaba

-No quiero dejarte.

-Vamos, suéltame. No es lo que realmente quieres. – Se desenredó y apoyo sus manos en la cama.

-Pero te amo. – Sus ojos entreabiertos y sus mejillas coloradas le miraron directamente a esos ojos castaños.

Sabia que esa chica no lo decía enserio, estaba enferma, era normal que vacilara de esa manera en su estado, pero aun así, si le miraba con esa cara y en esa posición.

¡Diablos, la carne es débil!

Por supuesto que aunque pensara eso no haría absolutamente nada por respeto a lo que es ella como mujer y amiga y bueno, porque fue la novia de uno de sus mejores amigos.

-Duerme Rei, tranquila. – Le murmuraba para que aguardara la calma

El efecto fue otro. Miyamoto se aferro a su brazo derecho y empezó a llorar como una niña, no lo hacia fuerte pero si sollozaba con lagrimas cayéndole del rostro.

-No me dejes, quédate conmigo. – Le apretaba.

Komuro apretó los dientes antes de maldecir. Su amiga lloraba por su culpa.

Desvió su atención para Alice, no vaya ser que la despierten también, pero para su fortuna la pequeña estaba pegada a la pared con Zeke al lado que le miraba desde su calmada posición.

La joven aun llorando no le soltaba y el ya no sabia que hacer. Verla en ese estado tan vulnerable le rompía el corazón, como cuando eran chicos.

Con su mano libre le toco su frente afiebrada. Ella con los ojos entreabiertos y sin perder el rubor de su cara le observo directo.

-Nunca te voy a dejar sola, así que no llores y duerme. – Su mano bajo hasta sus ojos húmedos.

-¿Me lo prometes? – Pregunto con los ojos tapados.

-Promesa del pulgar. – Cerro lo ojos con un suspiro ante la pregunta. – Y si acaso mintiera, que la muerte venga por mi.

Ella le creyó y poniendo una sonrisa en su rostro dejo caer la ultimas lagrimas antes de ponerse a dormir como se lo ordeno su amigo y amor de la infancia.

El le devolvió el gesto aunque no pudiese verlo y una vez libre del brazo derecho se sentó en el suelo al lado de la cama de ellas, viéndola con una sonrisa y un suspiro.

Pero algo inquieto levanto su vista hacia la puerta entreabierta.

-Debió haber sido mi imaginación. – Bajo la vista de la puerta.

Su imaginación no se equivoco, lo que el creía era. Ella había escuchado todo con una expresión triste desde el otro lado.

Continuara…


GiiuChan. ~