Disclaimers: Como me podía decir lo contrario a esto, pero nada me pertenece
Nota de Autora: ¡Buenas Noches! Espero de corazón que hayan tenido una mejor semana que la mía, que fue básicamente una M…
Sip una porquería. El miércoles tuve dolor de pecho y abdomen y ¿adivinen que? Ese mismo día del olvido me cerraron mi cuenta de youtube, mi blog y mi cuenta google, como todo esta englobado me quitaron tres por uno. Me sentí igual de cuando me quitaron este fic, sentí exactamente la misma impotencia.
Pero ya fue, no se puede llorar sobre la leche derramada, es mas gracias a eso pude escribir este fic, inspirada por la bronca, la ira y la emocidad que esparcía el jueves, día que falte al colegio xD.
Reiko666: ¡Gracias por la review cielo! Me alegra que te guste este fic, extrañaba al patito de hule y a ti más, espero poder seguir leyéndote n.n
Pepeike: Cuando leí tu review me cayo la ficha de que tenias razón, el capitulo anterior por hacerlo a las apuradas se me perdieron un montón de detalles, entre ellos los que mencionaste. Este capitulo es especialmente largo (En realidad me obligue a hacerlo largo) para ver si podía responder alguna de esas preguntas.
Nacho: Gracias como siempre por tus ideas, espero pronto leer algo tuyo, desde ya tenes a una seguidora fiel.
Todavía no sabremos lo que saludo a Alice, pero mas o menos pueden darse una idea, ojala sea mas clara en este capitulo.
Zeke juega, creo yo una papel importante casi al final de este capitulo y las gemelas, por ahora las voy a dejar de lado, pero pronto aparecerán haciendo de la suya.
Lo mismo pasa con las demás dudas, estoy viendo todo y acomodando claramente las ideas.
¡Paciencia por favor!
Respecto a lo que dice Oz, no estoy segura, yo escribia lo que queria que diga y el traductor google lo traducia, pero no estoy segura de que este bien. Jeje n.n
Espero y les guste este capitulo, considerado para mi uno de mis favoritos, como algunos otros.
¡Disfrútenlo!
La muerte es el mayor mal, porque acaba con la esperanza.
- William Hazlitt-
Capitulo 28: Tierra de la Muerte
El sombreo atardecer rojo cubría aquel húmedo infierno en tierra, mientras muchas vidas se perdían y ninguna nacía en un lugar donde la fe, fue lo primero en perderse.
Interminables eran las colas para el suicidio, la primera y mejor opción para dejar la tierra sin ser ''eso'', ya nadie tenia fuerzas para vivir.
Discursos tirados al aire por los mandatarios mundiales eran escupidos con palabras hipócritas que ni ellos mismos se atrevían a creer ¿De qué esperanza me hablan estos inútiles, si por ellos estamos como estamos? Se podían escuchar decir entre los pocos manifestantes que culpaban de todo al mal gobierno y al mal uso de las investigaciones.
Los huelguistas de paz y amor, había cambiado su método a odio y violencia, pero ¿para que? Con eso no solucionaban los problemas, con paz y amor tampoco y menos aun con odio y violencia, pero ya estos últimos parecían la mejor alternativa y la salida más fiable a un mundo sumergido en nada más ni menos que el mismo caos.
Ya fue, ya esta. La humanidad esta perdida, la esperanza esta perdía.
Somos los abandonados de Dios, viviendo como se puede en un mundo donde no sabemos sentirnos de otra manera, siempre rumbo hacia un sol que no veremos jamás.
En ese atardecer con chubascos y el suelo húmedos con secuelas de las lluvias anteriores, un wrangler militar recorría dichas calles a medios saltitos con un hombre, dos jóvenes y un niños en el.
Su velocidad era rápida, como se tuviera prisa por llegar a alguna parte. Ninguno de sus tripulantes cruzaba palabra alguna, todos con miradas siempre al frente esperando pronto llegar al destino que los aguardaba, todo para no perder una vida más, una vida que realmente les importaba.
El conductor de aquel vehículo miro por el retrovisor, no hacia falta ser ningún genio para no notar la tensión con la cual iban. Al menos venia de parte de los adolescentes, que recientemente habían tenido una riña.
Se encontró con la mirada penetrante de unos ojos verdes provenientes del niño que iba con ellos, desconfiando de el, mas que de la situación misma.
Con una sonrisa burlona se dirigió a el.
-¿Enserio pequeño sabes alemán?
-Si, aprendí en mi casa. – Le respondió – Y no soy pequeño, tengo nombre.
-Lo lamento, es que eres tan chiquito.
Una venita apareció en su frente.
-Jeje, tan pequeño y con un malhumor de un viejo de sesenta.
-¿Falta mucho? – Interrumpió Takashi algo molesto.
-Tranquilo, no estamos tan lejos.
Hirano, que parecía ser el mas tranquilo, o eso aparentaba podía sentir en su boca un olor a lluvia que lo hacia morder su labio inferior.
Como flashbacks repentinos vinieron a su mente. Un día así había empezado su primer día de preparatoria, no tenía mucho que ver con la situación que vivían, pero era nostálgico.
-¡Onii-Chan, onii-chan, mira estas flores!
Otro recuerdo lo golpeo, uno mas reciente, uno de su pequeña Alice enseñándole unas flores que encontró durante el viaje.
-Alice…
-Ahj, va a estar bien ¿Qué te piensas que esa niña tonta va a morir así por que si? Se supone que debes conocerla gordo baka. – La voz de Saya retumbo en su cabeza con una típica respuesta que ella le diría.
-Saya-San gracias… - Murmuro para si.
-Bien bien, todos salgan de su trance porque hemos llegado.
El auto freno en la vereda del frente a un casa muy estropeaba como la de las películas de terror americanas.
-Me recuerda a la casa de la película Loft Tiene un aire.
-¿Solo un aire? – Murmuro Tasuku.
-¿He?
-Adelante, entremos.
Cruzaron la calle sin la necesidad de mirar a los costados, era obvio que ninguno vehículo cruzaría por ahí y con respecto a ellos. Si no hacían ruido no habría problema de llegar seguros.
La casa, como bien dijeron, era una vieja mansión antigua de dos pisos con notorias grietas que en cualquier momento se vendría abajo.
Una escalera llevaba a la puerta principal, que quedaba en el piso superior que tenia una chimenea con constante humo saliendo y dos ventanas locas, mientras que el piso inferior parecía tétrico.
Empanzando a subir los tres sobrevivientes se llevaron al mismo tiempo sus manos a sus narices.
-¿¡Que es ese olor! – Grito Komuro asqueado volteando hacia tres para observara que sus amigos estén bien.
-Una vez que vienes tanto te acostumbras.
Oz que iba en el medio de los cuatro se freno de golpe sin poder contener más su respiración, obligándose a vomitar hacia el costado que daba las escaleras.
-¡Oz!
El rubio tocio asqueado con sus mejillas que estaban en un tono verde por las nauseas.
-Estoy bien.
-No, no lo estas.
-¡Ya podemos apurarnos! – Grito irritado Kohta
-¿No ves que no esta bien?
-Por algo uso anteojos genio.
-¡Tu actitud me esta reventando las pelotas y la paciencia!
-¡No me eches la culpa si él da problemas! ¡Se hubiera quedado!
Takashi sentía unas fuertes ganas de pegarle directo en la cara y tirarlo por las escaleras, pero se contuvo.
-Tiene razón, soy un problema.
-¡Ya estamos aquí! – Le respondió. – No eres un problema Oz, el olor a aquí es repugnante, viciado. No tienes por que preocuparte.
-¡Que conmovedor momento fraternal!
-¡Ahora si me hartaste Hirano! – Iba a noquearlo cuando fue detenido.
-No es momento. – Fue Tasuku el que detuvo que le pegara. – Después arreglan sus problemas.
Haciéndole caso, miro a Hirano enfurecido y luego otra vez al pequeño rubio, esta vez cambiando su semblante a preocupado.
-Sabía que algo así sucedería. – Tasuku tomo de uno de sus bolsillos un barbijo y se lo ofreció al niño. - ¿Quieren? Lo necesitaran. No son tan fuertes como el niño.
Una vez puestos los barbijos, prosiguieron la subida. Komuro cargando a Oz, pese a su resistencia.
-¿Cómo esta Alice, sensei?
-Adormecida, no se cuanto mas durara la anestesia.
-Alice-Chan, resiste ¿Si? – Rei le tomo la mano apretándola dulcemente.
-Es una pequeña fuerte que ha vivido lo mismo que nosotros. Tengo fe, de que va a estar bien. – Acoto Saeko.
-Lo se. – Sin quitar su mirada compasiva de la niña. – Alice-Chan, Takashi y el resto fueron a buscar a un doctor que te ayude, por favor aguanta.
La niña apretó un poco la mano de Rei, que se sorprendió.
-Esta anestesiada, no en coma. Escucha. – Dijo Saya en su típica actitud.
-Saya-San siempre es fría en momentos como estos, pero en verdad esta muy preocupada por Alice, mostrar tus sentimientos de ves en cuando no te harán mal, por el contrario sanara un poco tu corazón. – Shizuka le dijo.
-¡No estoy preocupada, por que se que todo va a estar bien! ¿Acaso no fueron esos idiotas a buscar ayuda? ¡Y mi corazón esta muy bien como esta, no necesita ser curado!
-Dices eso, pero yo se que así es, te escondes en una mascara duda, pero en el fondo quieres a Alice se reponga rápido y bien y además, confías en esos ''idiotas'' en especial, en uno en particular.
-¡Tonta! – Salió pegando un suave portazo donde se encontraban ellas.
-¡No estoy preocupada! – Se decía a si misma.
-¡Fue mi culpa que ella este así! – El grito de culpa de Kohta la invadió. - ¡No me voy a calmar, por que esto fue así!
-Idiota gordo imbécil, bueno para nada, lo único que sirve es para dar problemas. Ton-to. – Murmuraba triste.
-Con su permiso Sensei – Llamo Tasuku
Lo que parecía ser la sala principal estaba oscuro, apenas y con la luz del atardecer afuera alumbrando poco y nada.
Los dos jóvenes, uno con el niño a la espalda, tanteaban sus pasos sin tratar de perder la vista de su guía, que les llevaba ventaja.
-Aun con los barbijos el olor provoca nauseas. – Miro hacia tras. Oz se había dormido en su espalda. - Menos mal, que ya esta bien. Mejor dormido.
-¡Que mier…! – Escuchó a Kohta lo que lo llevo a mirarlo.
El gordo casi se resbala con algo que no podía distinguir en la oscuridad.
-¿Estas bien?
No le contesto.
Komuro suspiro. – Perdimos de vista a Tasuku.
Las nubes que tapaban al oculto sol, se esparcieron dándole la oportunidad a la gran estrella de alumbrar a Hirano que abrió sus ojos traumados pegando un grito en un tropiezo hacia tras.
-¡Hirano que suce…! – Una imagen habla más que mil palabras.
Rodeados por todo el lugar se encontraban cadáveres mutilados, podridos sentados, acostados con caras de haber sido torturados en su pasado. Casi igual de traumático que lo que había afuera.
-¡¿Q-que, que mierda es este lugar?
-Como en la película Loft - Acoto Oz despertando.
-Levántate Hirano, debemos seguir. – Adelanto el paso. – Alice nos necesita.
En la sala continua se encontraba varias lámparas a querosén alumbrando unas cuantas camillas tapadas con sabanas blancas.
-¿En-enserio es un doctor?
Oz bajo del regazo de Komuro e investigo el lugar cuidadosamente.
No se atrevió a mirar por debajo de las sabanas sabiendo de antemano lo que hallaría ahí, aunque no le hizo falta ya que los pies de la mayoría de los cuerpos sobresalía.
El que estaba cerca de el tenia incrustado un cartel amarillo con el numero 48 y un nombre que se le hizo algo familiar: Umenomori Sugata
-Yo que tu no haría eso. – Le dijo a Takashi de espaldas.
Pero la curiosidad mato al gato.
Levanto el manto blanco e instintivamente se llevo la mano a su boca con barbijo.
Frente a el estaba un cadáver que parecía quemado.
-No me gusta este lugar ¡No dejare que a Alice la toque un hombre así! – Advirtió en un grito Kohta
-Shh, baja la voz. No estamos solos.
Ambos observaron al niño.
-Nos están observando.
-¿C-como lo sabes?
-¿No lo sienten?
No respondieron.
Le molestaba mucho aquella mirada desconocida al rubio. Lo ponía tenso.
Buscando un palo o algo que se asemejase, encontró un caño con una sonrisa divertida.
-Curiosity Killed The Cat, verrückte Alte [N/A: Claramente Oz habla en alemán, lo que dice es: La curiosidad mato al gato, viejo loco]
Le pego a una de las paredes de madera, donde creia que venia aquella mirada.
-¡Oz!
-¡Aqui estan! – Tasuku aparecio por otra puerta. – Escuhe un ruido ¿Estan bien?
-Si.
Observo al niño. -¿Que haces con un caño pegandole a la pared?
-Grüße an unsere Freundin [Nota de Traduccion: Saludando a nuestro amigo]
-La verdad no entiendo, pero siganme por aqui, he encontrado al Dr.
-Tasuku, la verdad ¿El es un doctor?
-Ya veo, lo dicen por los cuerpos mutilados ¿No es así? El experimenta con eso, de ahí puede ayudar a buscar una solucion.
-¿Quieres decirnos que esos cuerpos son esas cosas?
-Las he casado yo para el, ha cambio de los remedios para Niina.
-¿Cómo? Para matarlos ahí que hacerlos golpeándoles la cabeza.
-Eso es lo que ustedes conocen. – Saco una jeringa bastante mas grande que una normal. – El doctor invento esto. Si le das a la nuca lo matas por adentro.
-¿Los adormece?
-Podría decirse. ¿Quieren ver? – La coloco en su arma y les apunto
-¿T-Tasuku-San?
-No se preocupen, solo los dormirá un tiempo.
-Lo suficiente para que el pueda experimentar con nosotros ¿verdad?
-Son muy astutos.
-¡Traidor!
-No equivoques términos, nunca fui su aliado.
-Pero ¿Por qué?
-¡No es obvio Niina necesita atención medica! ¡El doctor necesita otros métodos para encontrar la cura a esta pesadilla!
-Tú siempre lo planeaste
-Hare todo por proteger a los que amo inclusive.
-Tus amigos no estaría felices de verte así, tu esposa tampoco y mucho que menos tus hijos. Ellos no estarían orgullosos de ver a su padre así. Apuesto de que ninguno sabe lo que haces cuando vienes aqui
Una carcajada hizo eco en la sala.
-¿Hijos? Esos niños no son mis hijos.
Todos se sorprendieron.
-Son hijos de un viejo amigo, inclusive del bebe que viene en camino. El murió por el bien de todos, ahora yo protejo lo de el como si fuera mío.
-Ese tal Sugata ¿No es así?
-El me dijo que hiciese todo por seguir vivo
-¿Inclusive también venderlo a este lugar?
Él y el resto Parecían sorprendido ante descubriendo del niño.
-¿Qué tan lejos piensas llegar? No confió en ti, pero algo me dice que tú no eres así – Pregunto Hirano.
-¡Ya te lo dije todo sea por…!
-Schau, was du mit diesem Mann gemacht habe, haben Sie durch Ihre dummen Laune werden ausgehängt.
Ich spreche für alle wenn ich, dass wir nicht so Kapitulation, dass Ihre Experimente auch sagen, nicht, bis Sie unser Freund zu retten. [N/A: Mira lo que haz hecho con este hombre, lo haz vuelto desquiciado por tu estupido mero capricho. Hablo por todos cuando te digo que no vamos a entregarnos asi por que asi a tus experimentos, no antes de que salves a nuestra amiga.] Dann, wenn wir wollen,bietensich freiwilligergeben,sondernumden DealDichtungverleiht demGesicht, alter Narr [Luego, si quieres nos ofrecemos a entregarnos voluntariamente, pero para que sellemos el trato da la cara, viejo loco]
-¿Q-quele estas diciendo? – Le apunto a Oz.
-Basicamente que, nos entregaremos a sus experimentos si antes ayuda a Alice. – Voltaeando para encontrarse con la mirada de sus amigos. - ¿Esta bien?
Le sonrieron.
-Suena igual a lo que hubieramos dicho.
Luego de regalarse esa sonrisa complice entre los tres, un ruido los trajo de vuelta.
Detras de Tasuku, apareciendo por la misma puerta un hombre de pelo marron, barba y con anteojos que no tapaban sus orejeras, se asomo observandoles curiosos, aunque no lo parecia.
- MeineTochterheißtAlice [Mi hija se llamaba Alice]. Sehrguthelfensie zu ändern, dass ichVersprechungen zu machen. [Muy bien, los ayudare a cambio de lo que me haz prometido]
-¿Q-que dice?
-Que nos ayudara a cambio de lo que le prometimos.
Takashi miro al hombre. – Oz, hazle saber que hay mas personas ademas de nosotros, pero que solo nosotros tres nos ofrecemos.
- Wir sindnicht allein, wirhabenmehrKollegen, abernur dreivonunsgebenuns [No somos los unicos, tenemos mas compañeros, pero solo nos entregamos nosotros tres]
El hombre extendio la mano.
Komuro dio un paso al frente paar estrecharsela, no sin antes mirar de nuevo a sus compañeros que le daban clara señal de aprovacion.
Finalmente el trato estaba sellado
Se llevo una de sus manos al pecho que le estrujaba.
-¿Que sucede Alice-Chan? – Le pregunto la niña de la sonrisa.
-M-me duele.
-¿El pecho?
-No, no ese dolor, el otro, ese que se siente cuando algo no esta bien.
-¿He? No entiendo a que te refieres. Todo a nuestro alrededor esta bien. ¿De que te preocupas?
No escucho lo que la niña recien conocida le decia, seguia con su mano puesto en su corazón teniendo ese mal presentimiento.
-Por favor dime como vovler, quiero estar con mis hermanos y hermanas, con Zeke tambien. ¡Todos deben estar preocupados por mi! N-no, no quiero ser un problema, ya bastante carga soy.
-Tranquila, tranquila. Aqui todo estara bien.
Algo dentro de ella le hacia no creerla.
-Onii-Chan, Onee-Chan. – Penso triste recordando a cada uno de ellos.
En eso, su mas reciente recuerdo se vino a la mente.
Dibujando a cada uno de ellos, llendo a enseñarles el dibujo, un regalo que les hizo para que se pongan aunque sea un poco felices, pero al llegar escuchar las palabras de Takashi, luego al tristeza invadiendola y corriendo dejando su dibujo atras.
Entre lagrimas salia de esa casa sin notar que arriba desde el techo un estupido juego era realizado por uno de sus hermanos, que al notar a quien le disparo sintio la desesperación y la angustia invadir por lo que había hecho.
-Tranquila Alice-Chan. Esos recuerdos quedaron atras.
-¿He?
-Lo se, estas triste. Escuchar esas palabras crueles de personas las cuales confias, sentir ese disparo de alguien a quien quieres. Pero te aseguro de aqui no te pasara eso. – Le extendio la mano. – Ven conmigo Alice
-¡Guau, guau, guau, guau! – Esucho un ladrido
-¿Ze-Zeke?
-¡Guau, guau, guau, guau!
-¿Zeke que pasa? – Pregunto Saeko al perrito que ladraba hacia la cama de la niña desesperado.
-¡Guau, guau!
La peliazul puso cara de suspicacia y miro hacia la niña que parecia retorcerse.
-¡Sensei! – Grito - ¡Alice!
-Ven conmigo Alice y todo estara bien
Continuara...
GiiuChan.-
