Disclaimers: Komuro & Co no me pertenecen, salvo Oz y alguno que otro Occ

Nota de Autora: ¡Hola tanto tiempo lectores de este fic! ¿Hace cuando fue la última vez que publique algo? Ni me acuerdo ni me quiero fijar, pero al fin y al cabo aquí estoy con un nuevo y maravillosos capitulo (¿?).

Pasaron muchas cosas por las cuales tuve que pasar para poder terminar de escribir esto (Normalmente cuando empiezo a escribir siempre me paro en la hija cuatro por falta de inspiración) Y digamos que la escuela no me ayuda mucho con el pre-universitario y en Julio se vienen lo lindo, así que tratare de subir el capitulo treinta antes de la primera semana de Julio y me temo que hasta el viernes de la segunda semana del mismo mes no podre subir el treinta y uno que creo yo que como van las cosas es el especial de la canción Thriller, y con eso daría por cerrado al segundo arco argumental de este fanfic y dar paso al tercer, mas largo y ultimo arco de esta historia.

¿Se dieron cuenta que uso mucho el conector Y? No tienen nada que ver pero me estuve dando cuenta de esto últimamente, creo que tendría que leer mas y (aquí esta otra vez) mejorar mis descripciones a la hora de las escenas, emociones etc…

Aparte de extrañarlos a ustedes queridos lectores anónimos y no tantos, extrañe mucho al grupete de sobrevivientes, a todos hasta mi personaje inventado, Oz, ya quiero que sean el cinco de septiembre :D

Agradecimientos:

Pepeike: Gracias, antes que nada y con respecto al OVA fue puro fanservice, ósea era de imaginarse que pasaría pero por lo menos hubieran metido algo de acción, pero me pareció divertido, espero que si sacan otro OVA no sea como este y que tenga algo de drama, acción y zombies.

Nacho: ¡Aquí esta por fin! No es tan largo pero el que viene si lo será, lo prometo y si no que la muerte venga por mi. Gracias siempre por tu ayuda e ideas que me súper sirven a la hora de escribir n.n

FelipeGM21: Mmm con Tasuku aun no se que hacer, bueno si pero soy una mezcla de contradicciones así que sigo pensando.

Con las traducciones fueron hechas con el google traductor pero ¿Sabes que a mi también se me hizo raro?

Y todas esas dudas se resolverán en el próximo capi u.u, desgraciadamente no en este.

Antes de finalmente cerrar quería preguntarles si se dieron cuenta lo cambiado que esta FFN, ahora es diferente para publicar y no me gusta u.u

Noto también releyendo algunos capítulos de mi historia que he dejado cosas sin concluir (ej: Lo de Rei, ya saben que casi se muere) tendría que concluirlo de alguna manera ¿No les parece?

Tampoco me he tomado las molestias de dejar volar mi imaginación e inventar algo sobre los indicios de cómo empezaron los días Z, tal vez lo haga en el tercer arco.

And finally… Quiero hacer un lemmon, no se donde lo metería o si seria aparte pero tengo ganas de uno ¿Alguna pareja candidata? Cualquiera es bien recibida, o tal vez ni siquiera quieran. Esto queda a elección suya.

¡Guau escribí una hoja! Se nota que necesitaba explayarme, pero ya los dejo.

¡DISFRUTEN EL CAPITULO!


La Muerte, en todo caso, sabe que va a ganar la carrera y por eso nos da toda una vida de ventaja.


Capitulo 29: Carrera contra la Muerte

Unos pasos hacían eco en una enorme cárcel gris, oscura, húmeda, por la cual unos oficiales caminaban seguidas de dos jóvenes con la misma expresión.

En los costados, los presos les silbaban cosas lascivas, manoteaban para tocarles alguna parte de su cuerpo bien formado. Las violaban con las miraba.

Pero ambas estaban acostumbradas a esa clase de ámbito y simplemente los ignoraban pensando en lo que se les vendría.

El oficial que las guiaba estaba un poco nervioso por la situación, es decir no podía saber a ciencia cierta que es lo que pasaba por la cabeza de dichas niñas, hijas y nietas de generales de la milicia más importantes del Japón.

No dejaba de verlas de reojo ocultando lo más que pueda su nerviosismo, el cual las niñas notaron.

-¿Esta todo bien comandante Shintani?

El hombre se tenso.

-Si señoritas.

-No tiene porque preocuparse por nosotras, antes de aprender a ir al baño ya sabíamos como manejarnos en situaciones como estas. Es casi como respirar, mientras nuestro padre no este no debemos vacilar ni escatimar en proteger a los civiles que se encuentra en pleno riesgo. – Mintieron en lo último

El hombre llamado Shintani quería preguntarles más, pero sabía que estaba en sus límites.

-Es por el solo hecho de que a ninguno de estos hombres les importo perder su libertad a la hora de cometer los actos que cada uno saben que cometieron.

-Nuestros verdaderos hombres están esparcidos por todo Japón encargándose de ''limpiar'' sus zonas, por ende no tenemos mucho y los pocos que tenemos son cobardes, así que.

-Usaremos presos. Ellos quieren salir, nosotros necesitamos acabar con los mas posibles, así el universo estará equilibrado.

-Pero no les haremos saber lo ''desesperados que estamos'' Les endulzaremos los oídos y ellos caerán solitos.

Ambas sonrieron tras la espalda de su guía

-¿Qué le parece? – Preguntaron a unisonó.

-¿U-ustedes están dispuestas a arriesgar la vida de estos presos?

-Sip, eso es lo más divertido de todo esto.

El hombre se dio vuelta asustado encontrándose con la expresión llena de malicia y morbo del par.

-Neh, Megumi ¿Deberíamos seguir contándole mas?

-No lo creo Kurumi, ya sabe demasiado. No seria bueno que tengamos que acabar con el.

El hombre sintió un escalofrío pasar por todo su cuerpo.


En otra parte, otro lugar no muy lejano, pero a la vez si, era llevado a cabo la vigila casi nocturna por unas jóvenes que cuidaban a una pequeña casi descuidándose ellas mismas.

Aunque no exagero al decir que lo que parecía ser semanas de una agonía que no parecía tener fin, se reducía a un simple y normal día eterno desde que Maresato Alice callo en su actual estado.

Retorciéndose en su cama como si estuviera poseída era el diagnostico que se presentaba ante los ojos de las jóvenes presentes quienes ni bien vieron la situación pusieron manos a la obra sin dejar escapar minutos.

Alice estaba perdida en algún país maravilloso de ensueño del cual tenia que ser despertada lo mas rápido posible.

Takagi, quien después de reflexionar volvió hacer presente ante la sala, parecía una leona enjaulada caminando de un lado a otro con woki toki en mano esperando alguna señal de vida de los hombres faltantes que se habían ido hace un buen rato.

Aunque bien sabía que ellos tres (ya que el otro no le interesa) estaban bien y que pronto volvería necesitaba ahogar su frustración y preocupación distrayéndose con algo y ese algo tenia nombre y apellido.


-¡Achus!

Nadie menciono palabra alguna cuando aquel impulso se realizo. Parecían más ocupados en apurar marcha hacia lo que realmente importaba.

Bajando las escaleras se encontraban sin cruzar palabra alguna, apenas y Komuro miraba de reojo a Oz para ver si el niño se encontraba bien debido al olor y lo que le paso anteriormente, cosa que quedo en el pasado porque el rubio parecía bastante tenso.

Y no lo culpaba porque el también lo estaba y mucho, ahora mismo marchaban a rescatar a su pequeña amiga y hacia su fin.

Dos escalones mas atrás Hirano venia siguiéndolos con la mirada perdida en los sucesos que aun no lograba articular, repitiéndose así que por su culpa Alice estaba a un paso de ver la luz y no solo eso, aun si logran salvarle serian ellos los que estarían condenados.

Lados despejados, zona liberada, pudieron dirigirse al auto que los esperaba.

Pero había otros planes en mente cuando el ruido de motor provoco que en menos de un parpadeo se encontraran rodeados por ellos.

Instintivamente sabía lo que tenia que hacer, al menos dos de ellos.

Aun sin ánimos de querer saciar su sed de matar a mala gana lo hicieron por que ya estaba en ellos realizarlo, era casi como comer.

El chofer y ''traidor'' no pudo estar mucho mas tiempo sentado y parándose en la parte delantera del auto ayudo a los chicos a barrer

Takashi le sonrió en agradecimiento, el cual fue devuelto por el mismo gesto fugaz.

Ahora si, era hora de partir o casi.

-¡Hey manga de inútiles buenos para nada! ¿Se encuentran ahí?

Una voz ruidosa proveniente del aparato con el cual se debían comunicar arruino el ambiente.

-Maldita sea – Mascullaron.

-¡Arranca! – Grito Takashi.

Tasuku apretó el acelerador llevándose puesto a los pocos de ellos que se acercaban atraídos por el ruido.

-¡Hey!

-¡La puta madre que te pario! – Grito Hirano a la vez que Saya los llamo.

-¿¡Disculpa! - El grito fue suficiente para que hirviera de rabia hacia el gordo y pensara en los mil y un insultos para con el que estaba a punto de decirle pero este volvió a interrumpirle.

- ¿He? ¡Oh! Gomene Saya-San no era para ti, es que aquí estamos en una situación no muy agradable ¿Qué se te ofrece?

Inflo sus mejillas un poco coloradas reprimiendo sus insultos para con el cambiándolas por un suspiro que parecía de un globo que se desinflaba.

-¿Situación no muy agradable? ¡Oh por Dios! Ya están acostumbrados a matar a esas cosas raras, aquí se encuentra la situación desagradable.

-Si, si lo sabemos… - Disparos entrecortaban la charla. – Hee, esto Saya-San, lo lamento pero debo cortar.

-¿¡Que! ¡No, espera! ¿Pudieron conseguir a ese sujeto?

-Si. – Dijo seco. – Vamos para haya. Sayonara. – Corto la comunicación


-¡Espera gordo…! – Era tarde, ya corto la comunicación.

-¿Saya-Chan, se encuentra todo bien? – Pregunto la enfermera volteando sobre sus hombros para verla.

-Se dirigen para aca, parece ser que tienen algunos problemas en el camino.

-Ya veo.

Pero en su ultima forma de hablar parecía extraño y mas con ese ''Sayonara'' que le connotaba un sentimiento de angustia pero no sabia bien por que.

-¿Cómo se encuentra Alice?

-Estable por el momento aunque no se por cuanto.

-Ojala que lleguen pronto. – Pensó en voz alta Rei.

-Solo podemos rezar por su bien y que además lleguen a salvo sin ninguna complicación.

-¡Vamos, vamos! ¿Qué es lo que están diciendo? ¡Son de esos tres de quienes nos referimos! ¿Acaso creen que va a morir por que si? – Shizuka intento alegrarlas con esas simples palabras tan ciertas que cumplieron sus cometido.

-¡Tienes razón, tenemos que confiar! – Sonrieron

La rubia enfermera estaba igual que ellas, pero era de esas personas que no perdían las esperanzas y si que lo era.

Miro a la niña que cuidaban en un estado mas tranquilo que el de hace un rato, tan dormida, tiesa y a la vez llena de vida.

-¿Alice-Chan lo escuchaste? Tus hermanos vienen en camino así que resiste ¿Si? – El tono de voz que utilizo para la niña era nuevo para ella y para quienes la escucharon, era un tono maternal.

-¡Guau!

Se sorprendieron todos los presentes cuando Alice gimió como respuesta.

-Alice-Chan…


-¡Ya estoy cansada por favor dime como volver!

-¿Ya tan deprisa?

-Si por favor

-Ok, pero antes quiero presentarte a alguien.

-¿He?

-¡Ven te va a gustar!

-¡E-espera Ko-Chan! (N/A: Ko-Chan para los que no lo sepan quiere decir niñita)

-Jeje, eres lenta Alice-Chan.

La niña de pelo morado se encontraba persiguiendo a la rubiecita hacia quien sabe que lugar pero se freno de golpe haciendo que ella imitara el gesto.

-¿Por qué corres?

-Aquí esta. – Alice le miro curiosa siguiendo su mirada. - ¡Maresato-San!

Un hombre que oyó su nombre levanto la vista para ver quien lo llamaba.

La niña del pelo morado empezó a temblar ni bien la mirada con su padre se cruzo.

-O-otosan… - Dijo asustada.

-¿Vez Alice-Chan? El también esta aquí y tu madre también.

-¿Okasa?

-¡Yay! Ahora si puedes quedarte para siempre con la gente que realmente te quiere.

Sentimientos que no sabría explicar para su corta edad se evocaron hacia ella ante la situación la cual vivía y quería lo mas pronto que se acabe pero, pero ahora estaba su padre con ella, su maravilloso padre al cual creyó que nunca vería. Quería correr y estrecharlo en un fuerte abrazo.

-Ve Alice-Chan el te espera.

La niña empezó a dar ligeros pasos.

-Corre…


-¿Huh? – Miyamoto miro curiosa a Alice. - ¡SENSEI! – Grito desesperada

Y el mundo parecía volver a estar en su contra cuando un trueno hizo eco al compas de miles de emociones y situaciones que se presentaban en un panorama tan caótico como real.

El paisaje rojizo se perdía en las nubes grises de un cielo que relampagueaba anunciando de nuevo la lluvia que se vendría.

Aunque se camuflaban en un ruido de motor a gran velocidad y disparos tirados al azar que esperaban llegar a destino.

La carrera contra la muerte se jugaba y parecía ser esta quien estaba llevando la delantera.


-He aquí señoritas, lo que ustedes estaban buscado.

En un salón apartado estaban presos esposados con la más nueva y extraña seguridad jamás antes vista.

Cada uno de ellos llevaba unas esposas poco comunes que se encadenaban a un collar apretado al cuello por medio de un cable de alambre.

Sus expresiones eran variadas desde el odio más insano hacia el borde de la locura.

Por las mentes de las guerrilleras pasaron todas las posibilidades por las cuales ellos estaban ahí, pero que mas daba. La curiosidad mato al gato, por el momento todo marchaba sobre ruedas.

Una de las dos hizo una llamada rápida hacia su fiel asistente que las conecto con quien quería hablar.

-¿Hiiragizawa-San? Tenemos lo que nos pediste. ¿Qué hay de ti?

-También –Miro hacia enfrente de sus escritorio donde su compañía estaba sentada.

Una mujer exuberante de pelo morado con cigarro en mano le miraba sin expresión alguna

-Perfecto entonces, solo falta realizar lo que nos queda del plan.

Mientras esto era llevado cabo, los minutos corrían

Continuara…


GiiuChan. ~