Disclaimers: Nada nadita nada me pertenece más que la historia esta hecha por pura diversión y uno que otro OCC rondando por ahí.
Nota de Autora: Hola tanto tiempo, aquí GiiuChan hace presencia luego de un mes y poco más de no actualizar. Iba hacerlo el primer día de mis vacaciones pero lo dejaba siempre para mañana por que no se me ocurría anda bueno y aquí estoy el ultimo día de mis vacaciones publicando algo escrito en dos horas, que a decir verdad me gusto.
No voy a dar mas vueltas y paso agradecer.
-Pepeike: Bienvenido a Fanfiction, luego de leer el capitulo de tu historia me vino la inspiración, te tengo que dar las gracias por publicar el capitulo 4 en el momento justo. Tu historia es ge-ni-al, y además de esto. Gracias siempre por tus comentarios.
-Nacho: Gracias a tus ideas pude escribir algo dentro del todo decente, una mejor que la otro y voy a utilizarlas en el momento justo cada una de ellas porque realmente a mi no se me ocurría nada, hablo en serio cuando digo que estaba seca.
-Third son of Sparda: Gracias por tu review, fuera de Nacho & Pepeike que siempre están no me esperaba a nadie mas para serte sincera. Espero poder leer tu crossover pronto y leer otra review tuya n.n ¡Gracias!
-Saito-sama: Tienes razón a casi toda mi historia le falta aunque sea un poquito de ecchi, pero tratare de hacerlo aunque sea poner un poco. Como dije arriba no esperaba que nadie mas me deje algún comentario, leer uno nuevo fue genial. ¡Espero poder hacerlo mas seguido! Y quédate tranquilo que TakagixKohta es mi pareja favorita así que otro capitulo seguro que habrá.
¡Gracias a los cuatro y disfruten este capitulo hecho así nomas!
Capitulo 31: Avances en medio de la Muerte.
Aquel lugar era lo que definiría un ''salón cualquiera de operaciones en un hospital cualquiera'', pero la verdad no lo era. No era de esa clase de hospitales donde sanaban gente o hacían simples operaciones de corazones, digo simple pero claro no lo es. En este hospital de nombre OTMAA se encargaban más que nada de investigar la cura para acabar con las plagas sueltes desde hace poco más de medio año.
Mientras relato esto se esta realizando una experimentación de diferentes tipos de vacunas con una de esas cosas, de cuerpo completo atado de pies y manos a la cama, porque no serviría de nada que no tuviera cabeza.
En otro no muy lejos de ahí se llevan a cabo disecciones con la misma especie de mounstros y en otro se experimentan con armas, armas que podrían a ser tan letales como las de Hiroshima y Nagasaki, que hablando de estas y de armas potentes. EE. UU Se baraja la posibilidad de volver a utilizarlas contra Japón, ya que creen que es la manzana podrida del cajón.
Pero Japón no lo sabe ni lo espera otra vez.
Es la tercera noche desde el comienzo del frio invierno, pero claro, no por la llegada de esta estación significa que va a cambiar algo, solo se va a seguir la misma rutina de siempre pero esa noche un nuevo grupo iba a tomar por fin cartas en el asunto, un grupo bastante extraño, un grupo el cual comandaba una joven de pelo largo castaño de cuerpo lo suficientemente desarrollado para que no le tuviera envidia a nadie, tenia cuervas bastante deliciosa y una sonrisa de desquiciada en su rostro de ''muñequita''. Esta chica a la cual llamaban con diferentes apodos, estilo ''kaichou'' o '' Usui-Chan/Usui-San'' llegaba a una tierra de nadie donde lo único habitual eran los ruidos y demás de siempre que provenían de diferentes estilos de armas.
Usui Kurumi, asi llamada esta joven llego en un Internation APC junto con otros compañeros –subordinados de ella- para que segundos después los verdaderos combatientes llegaran en colectivos blindados con presos dentro. Muchos de estos que llevaban esposas no solo en los puños si no en el cuello.
La jefa a cargo dio la orden que los soltaran y que entregaran la clase de armas que utilizarían, no una cualquiera. Uno que paralizaba la cabeza de ''ellos'' y únicamente servía para esto.
En total los presos serian como 40 y se redoblaba la apuesta entre los personales de policía y soldados que estaban presentes solo para cuidar de esos delincuentes no intentaran nada.
Estos cuarenta presos se sentían en el paraíso. Armas, libres y con posibilidades de elegir a quien matar y no seguir la orden de dos mocosas cualquieras.
Y lo pensaron los cuarenta lo pensaron y no vacilaron de cambiar de objetivo hacia quienes los había liberado.
Se apuntaban mutuamente los presos, los policías y los soldados.
Suspiro.-Que idiotas. – Maten a uno para que vean lo que les esperan.
Hicieron caso a su kaichou. Lo hicieron tan rápido como un abrir y cerrar de ojos.
Uno de los presos estaba en el suelo gritando, gritando y gritando tomándose la cabeza mientras sus ojos se volvían blancos, era como si en cualquier momento explotaría del dolor de cabeza que sentía. Pero no exploto, simplemente murió. Su corazón se paro.
Los que lo rodearon se asustaron ante semejante muestra de crueldad para con ellos, pero sabían que era un advertencia para que no hicieron nada extraño, aun así uno con mucha ravia por lo que le hicieron a uno de sus amigos disparo contra la castaña de buenas caderas dándole en el pecho.
Su sonrisa estaba trastornada la gemela se la borro cuando ella misma saco la jeringa que había salido del arma y no le hizo nada mas que un pinchazo de abeja.
-Ahí vienen sus ovejas – Miro al horizonte donde ''ellos'' se estaban acercando.
Los presos tomaron sus armas y fueron con todo al encuentro de las denominadas ovejas.
Una niña se retorcía en el medio de dos de sus compañeros buscando calor para pasar esa noche.
Hirano al sentir como se movía abrió los ojos para verla no solo a ella, si no a Takagi durmiendo muy plácidamente en su hombro.
Takagi, Alice en el medio con Zeke y el parecían una extraña familia.
A su costado la pelirroja y pelinegra dormían juntas en una posición bastante subjetiva para la mente de un adolescente virgen, como su caso.
Los pechos enormes de ambas se tocaban. Rei dormía con su cabeza en la de Saeko y la de Saeko en la de Rei. Sus piernas se entrelazaban. Tenían las manos juntas y por ultimo ambas babeaban juntas.
Kohta sangro por la nariz al verlas pero no solo eso, también sintió como su miembro se paraba ante ellas y la desesperada acción de querer masturbarse.
Saya dormida por otra parte se despertó cuando su cabeza se cayó sin tener un hombro en el cual apoyarse.
Somnolienta se rasco sus ojos detrás de sus gafas con la mirada puesta en Hirano, mas específicamente noto como el miembro de Hirano apuntaba al par dormido de al lado y la mano de este mismo se debatía si empezar a masturbarse o no. Esto le quito cualquier clase de somnolencia que pudiera tener la joven de coletas e iba a gritarle a todo pulmón pero un factor en particular la detuvo.
Alice que dormía junto a ella como una bebe recién traída de la muerte.
Pero ese gordo otaku imbécil no se iba a salvar así como así, ya se las pagaría.
Shizuka reía sin ser notada ante todo lo que pasaba atrás, como si fuera una comedia muda.
Arriba se encontraban Takashi y Oz haciendo guardia cubiertos también por otra manta que no servía de mucho estaban a la intemperie, pero daba un poco de calor.
El niño rubio con nombre de mago estaba por caer de sueño en cualquier momento pero luchaba para que esto no sea así.
Komuro lo miraba divertido y le propuso que duerma, pero este, orgulloso no acepto.
Oz se había vuelto importante para el grupo con su aparición de la nada en aquella mansión del viejo barrio de Takashi. Lo que empezó como un mocoso molesto e insoportable, se cambio por un mocoso aun más molesto e insoportable, que ha sabido adaptarse a su manera a la situación siendo muchas veces la voz de la razón del grupo.
Según Saeko le dijo en broma a Takashi. Ese niño podría ser tranquilamente el hijo de el y Saya en otra dimensión, tenia algo de ambos.
Y obviamente Saeko se gano el regaño de la genio del grupo por lo dicho.
Takashi se acordó de ese momento y se rio antes de sentir como Oz caía vencido por el sueño en su brazo.
Fue una larga y tranquila noche fría para el grupo de jóvenes sobrevivientes, pero pasó.
El rubio que durmió como seis horas se despertó desesperado porque se había dormido para encontrar todo tal como lo dejo, inclusive su compañero de turno y líder también estaba dormido.
Suspiro.
Komuro lo escucho rezongar abriendo los ojos desesperados.
Un Oz aburrido lo miro decepcionado.
-Me pregunto que hora será.
-Es casi las siete.
El castaño de ojos avellanas miro sobre los hombres del niño que miraba su reloj de bolsillo con la foto de su hermana en el. Luego mirando al frente noto una zona conocida.
-No puede ser…
-¿Huh?
-Ya estamos cerca de la comisaria. – Dijo con una sonrisa, su estomago sonó luego.
-Antes hay que desayunar.
-Y avisarles a los demás.
-Ten en cuenta que si le decimos que estamos cerca de su padre es capaz se hacer un berrinche, obligándonos a no comer.
-No quiero mentirle.
-No lo harás, solo omitirás detalles.
Mientras, los jóvenes de abajo estaban todos dormidos, pero al igual que los de turno se despertaron, al menos dos de ellas. Saeko y Rei. Ambas se estiraron y bostezaron cansadas.
Rei iba a confirmar si alguien mas estaba despierto, pero solo ella y Saeko, aparte de sensei lo estaban.
Takagi dormía junto con la niña y Kohta… ¿En que clase de posición estaba?
El gordo estaba desperraba con sangre en la nariz, con una sonrisa en la boca de la cual salía baba y con una de sus manos cubriendo su pene.
-Sa-Saeko-senpai… Mi-Miyamoto-san – Gemía el maestro de las armas.
Miyamoto sintió como su cara se volvía rojo como un tomate ante escuchar como su compañero con la mano en su miembro soñaba con ellas, pero antes de que pegara el grito en el cielo, Saeko la paro a tiempo poniendo su mano en la boca de la pelirroja.
-Shh – Le hizo con el dedo. – Hay que sentirse alagadas cuando un chico se masturba con una. Además es solo un sueño.
Por la cara que ponía, Rei no parecía convencida ante los dichos de su senpai, a lo que esta agrego.
-Si fuera Komuro, no tendrías esta reacción. – Sonrió.
Saya se despertó al rato y vio lo mismo que las chicas, al gordo pervertido gimiendo el nombre de sus compañeras. Estaba furiosa con el y ellas.
Las dos lo notaron y le sonrieron nerviosa.
-¿He? Nee-chan. – Alice se sentó rascándose ambos ojos. -¿Hirano-Nii-chan sigue dormido? – Antes de que viera esa escena y su pequeña e ingenua mente se perturbará Takagi le tapo los ojos con un grito.
-¡No veas!
El grito despertó a Hirano. - ¿Q-que paso? – Miro a los lados. En uno Rei le miraba con miedo detrás de Saeko, en otro Saya lo mataba en sus pensamientos pero Saeko hablo.
-Tienes sangre en la nariz Kohta-kun.
-¡Ahhh! Gr-gracias senpai.
-Quedamos que me dirias Saeko.
-Si tienes razón, perdón. – Se rasco la nuca.
-¿Ya estas todos despiertos? – Oz bajo de la escotilla.
-Oz ¡Buenos días! – Saludo una Alice aun con sus ojos cubiertos.
El niño omitió cualquier clase de pregunta relacionados con el tema al ver la cara de quien le cubría los ojos.
-Sensei, Takashi dice que frenes por favor. – Ante lo dicho todos lo miraron sorprendidos. El lo noto. -¿Qué? ¿Dije algo raro?
-Llamaste a uno de nosotros por nuestro nombre.
-Y luego fuiste educado.
-¡Cállense! ¡No pueden estar sorprendidos por algo tan trivial!
-Viviendo de Oz si.
Shizuka freno y todos bajaron.
-Buenos días.
-Buenos días.
-¿Dónde estamos? – Se estiro la niña.
-A nada de entrar a la ciudad. – Indico Sensei.
-¡Genial!
-Si, lo mejor seria que nos lavemos primero. – Propuso Takashi. - ¡Ah! Y sensei quisiera hablar con usted si puede ser.
-Claro.
Takashi guiaba a la enfermera un poco lejos para hablar con ella, los demás por su parte se acercaban al mar para lavarse y demás.
-¿Qué sucede Komuro?
-¿Hemos tomado un atajo?
-Respondiendo retóricamente. ¡Que genial Komuro-kun! – Le felicito. – Y si, veo que lo haz notado. Cuando preparaban el auto me tome la libertado de averiguar uno por medio de aquel grupo.
-Ya veo.
-Estamos cerca ¿No es así?
-Si, así es pero es preferible no decirle nada a Rei y demás todavía. Hay que desayunar antes y hay que hacerlo con algo decente.
-Si no Miyamoto-chan se pondría en plan de caprichosa ¿verdad?
-Oz dijo lo mismo.
-Bien entonces cuando acabemos los guiare a un buen lugar para comer.
-Otra cosa además. Me gustaría que descansara.
-¿Por qué? Me gusta ser de utilidad.
-Justamente por eso. Usted ha sido la que mas ha hecho por nosotros quedándose casi sin noche de sueño. Por favor descanse, yo me encargare de con-conducir.
-Gracias Komuro-kun.
Ni bien terminada la charla se acercaron a los demás, se lavaron y luego se reunieron de nuevo.
-¿De que han hablado? – Pregunto Takagi.
-Le dije que quería cambiar de turno. Ahora ella dormirá y yo conduciré.
-¡Pero eres menor! ¿Acaso quieres matarnos?
-Se que no tengo licencia pero es hora de que Shizuka-sensei recupere sus horas de sueño.
-No hay problemas. Sensei, si quieres me quedo contigo ¿Verdad Oz?
-Como digas.
-¡Ustedes también gracias Alice-chan, Oz-kun! – Lo abrazo.
-Hirano quiero que seas mi copiloto.
-Yes sir.
-¿Y nosotras?
-Harán guardia. ¿Les parece?
Asintieron.
-¿Pero solo hablaron de eso?
-No. Ahora hay que buscar algo para comer.
Subieron al auto, Takashi puso en marcha y empezaron su búsqueda por algo de comida.
Una puerta estaba siendo pateada para que el ejército pudiera.
El lugar era oscuro con cuerpos desparramados por el suelo.
Argento-san entraba todo tembloroso y transpirado a ese lugar cargando a Usui Megumi en su espalda.
-Perdona Reiki-san, haciéndote cargarme.
-N-no hay problema ka-kaichou.
Sonrió. – Madoka-chan, mi silla por favor.
Megumi fue trasladada a su silla de ruedas y Madoka fue la encargada a partir de ahora de trasladarla.
Megumi, la gemela de Kurumi y viva imagen parecía inmune al olor que emanaban esos cuerpos tirados, ni siquiera parecía traumada.
-Señora, encontramos algo. – El cuerpo de soldados que la acompañaban traían arrastrando a dos hombres. Uno con un parche en el ojo y el otro barbudo.
-Miren a quien tenemos aquí. Kurebayashi Tasuku y Weschenfeller Seishiro o debería llamarlo doctor Weschenfeller Bernard. Los hemos estado buscando.
Intentaban soltarse.
-¿Qué quieren?
-Que nos ayuden con la búsqueda de unas personas desaparecidas.
-¿Qué hay si nos negamos?
Sonrió – Seria una pena que una vida se perdiera ¿No es así?
-¡No se atreverían!
-Colaboren y todo estará bien.
-Señora…
Los presos estaban en su mayoría muertos, pero esas cosas también lo estaban, tirados todos en el suelo.
Los presos, que se creían los lobos, mataban ovejas, pero estas ovejas los mordían, cuando lo hacían los mismos lobos se transformaban y el ejército y policía tomaba cartas en el asunto acabándolos como los cazadores que eran.
-Por suerte nos quedan presos resguardados.
Fueron interrumpidos por unos helicópteros que los sobrevolaron.
-Nuestro trabajo ha terminado.
Los hombres que bajaban de los helicópteros utilizaban un equipo especial y recolectaban algunos cuerpos de ellos para llevarlos a investigación, donde lo que se hacia con ellos eran diferentes tipos de experimentación, pero no solo con muertos, si no con personas humanas, como presos para probar diferentes tipos de cura.
-Comuníquenme con Madoka-chan. – Ordeno Kurumi.
-Diga.
-Madoka-chan ¡Soy yo! ¿Cómo están las cosas por ahí?
-Bien. Nos dirigimos a la casa Hiiragizawa.
-Ya veo, es hora de poner manos a la obra. Bien, solo llamaba para confirmar eso. Mándale saludos a Megumi.
Se corto la comunicación.
-Ahora si, esto va a estar bueno…
Continuara…
GiiuChan.-
